CAPITULO 2: TERNURA

Autora: Marin Silivant

Serie: Naruto

Claim: Neji/Hinata/Naruto

Advertencia: Lemon

Obviamente la serie ni los personajes me pertenecen, esto es sin fines de lucro simple entretenimiento… espero sus comentarios para continuar…

Como advertencia hay lenguaje provocativo, la lectura la dejo a consideración esto esta marcado para mayores ^^

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Aquella noche me seguía con más ahínco que una sombra, no me dejaba tranquila, no podía pensar con claridad porque por más que tratara de racionalizar aquello mi cuerpo revivía en mi piel las sensaciones que aun me quemaban.

Había tenido que pedirle que se fuera y de mala gana se fue, cerré la puerta tras él cayendo rendida sollozando ¿Qué me estaba pasando? Yo no podía hacer eso, no podía traicionar a Naruto de aquella manera, no… y menos con Neji… ¡mi propia sangre!

La mañana no había traído claridad a mi cabeza, me había quedado dormida entre mi llanto y nada había descansado, no quería salir de mi habitación porque sabia que no importaba que tan grande fuera la casa, tarde o temprano me lo toparía y no lo podía soportar. Pero había salido muy a mi pesar, revisando cada rincón procurando evitarlo, debí suponer que si él tenia la intención de encontrarse conmigo lo lograría antes de que yo pudiera evitarlo, y así fue.

Iba tan apurada para salir de la casa que no pude impedir que me cerrara el paso, lo mire con impacto y no me permití pensar en nada simplemente trate de evadirlo y seguir mi camino.

- ¿me estas evitando? – pregunto aunque sabia que conocía la respuesta, si me movía él también y evitaba que avanzara

Lo mire un tanto temerosa, realmente no sabia que decirle, no sabia como enfrentarlo… ni siquiera estaba segura si la noche anterior había sido real.

- ¿Qué quieres de mi? – fue la pregunta más lógica que se me ocurrió, realmente que pretendía ¿Qué quería?, yo simplemente no tenia la fuerza para encontrarle forma al asunto y mucho menos para comprender todos los sentimientos que surgían en mi y me tenían en un vaivén de emociones.

Nuevamente me tomo sin permiso alguno por los hombros y me arrincono en la pared del pasillo, había mirado alrededor suyo percatándose de que no hubiera nadie. En ese momento no hice nada por resistirme, estaba tan confundida que me deje guiar por él fácilmente, necesitaba una explicación no importaba que peligrosa podría volverse la situación.

- ¿No imaginas lo que quiero? – dijo con voz suave cerca de mi oído… un escalofrío recorrió toda mi espina y nuevamente mi cuerpo reaccionaba ante el de Neji – Ayer te pudiste dar una idea ¿no?

Me costaba respirar y tuve que hacerlo por la boca, seguía hablándome al oído y yo tuve que concentrarme para no girarme a buscar su boca ¿Por qué lo estaba haciendo?, esa era la pregunta que debí formular ¿Por qué me buscaba de esa manera?

- Pero yo… - cerré los ojos buscando fuerza que me permitirá decir que yo no quería, aunque mi cuerpo lo deseaba con toda su fervor… su cercanía me lo evitaba así que tuve que zafarme de su prisión antes de verlo a los ojos – yo quiero a Naruto… - era la verdad, eso no había cambiado, la razón por la que sufría tanto era por la posibilidad de defraudarlo, no podría soportarlo, lo quería demasiado…

Neji torció la boca con molestia, fusilándome con la mirada, esta no le duro mucho pues cerro los ojos y sonrío con superioridad antes de mirarme de nuevo

- ¿Él es capaz de hacerte sentir lo que yo? – dijo seguro de si, se acerco de nuevo pero no tanto, mantuvo una distancia aunque aun así imponía su presencia - ¿Crees que el seria capaz de hacerte vibrar como yo? Puedo ver cada una de tus reacciones Hinata, la sangre que te fluye, la respiración entrecortada y que aumenta, la ansia de que continúe… - No podía negárselo, pero tampoco podía aceptarlo, solo continúe callada mientras él seguía hablando – Tu me despiertas Hinata… pensar en tu piel, en tu cuerpo, en la delicadeza de tus movimientos…. – se acerco solo para suspirar cerca de mi rostro – ese tonto no podría darte lo que yo…

Cerré los ojos resistiéndome ¿Por qué me hacia esto?... me aleje rápidamente de él hacia la salida, ahora la tenia libre…

- ¡No quiero! – dije con firmeza - ¡no quiero, y no voy a lastimarlo! – afirme antes de caminar con rapidez y a fin de cuentas salir corriendo.

No podía estar cerca de él, porque resistirme también me costaba, a pesar de todo tenia ganas de abrazarlo, de dejarlo hacer conmigo lo que quisiera… Eso no podía estar bien así que fui al único lugar donde podría sentirme segura, a casa de Naruto.

No estaba segura de cuando regresaría, no me importaba que tan inapropiado era solo quería sentirme cerca de él, de mi Naruto. Entre por una llave que sabia donde guardaba, había ocasiones en que entraba para darle la sorpresa de ordenar su casa y necesitaba ocuparme, necesitaba de alguna manera sentir que no había hecho nada malo y aun lo procuraba a él. El quehacer del lugar me llevo menos tiempo del que esperaba y aun así no pretendía salir de ese lugar, me quedaría ahí, me refugiaría ahí hasta que Naruto llegara y me protegiera de Neji… era lo único que se me ocurría hacer.

Prepare té para tranquilizarme ya se estaba haciendo tarde, estaba sentada en silencio cuando aquel sonido me asusto, la puerta se estaba abriendo y por un momento temí que Neji habría ido a buscarme… el sonido de su voz me devolvió la calma…

- ahhh… al fin en casa – dijo en un suspiro, escuche que dejaba caer su mochila y cerraba la puerta. Sonreí de par en par en cuanto lo vi en el umbral de la habitación, se sorprendió de verme – ¿Hinata? ¿Qué haces aquí?

- Bienvenido – pronuncie mientras me levantaba y corría a abrazarlo

En otra época habría muerto de vergüenza de solo pensar hacer eso, pero había desperdiciado mucho tiempo solo amándolo en silencio, ahora que me correspondía podría hacer eso con más confianza… y estaba feliz de ello. Él me devolvió el abrazo con calidez olvidando su pregunta por un momento, simplemente me hundí en su pecho dejándome embargar por su calor, por sentirlo cerca y ya con ello ser dichosa nuevamente. Buscó mi rostro levantándolo suavemente con su mano para mirarme, el desconcierto inicial había pasado y ahora me regalaba una de sus encantadoras sonrisas.

- Es una verdadera sorpresa – dijo sin dejar de sonreír – justo estaba pensando si seria muy tarde para ir a visitarte y te encuentro aquí…

Tardé en poder separarme de él, supongo que una parte de mi tenia miedo de perderlo, la parte que se sentía culpable por aquellos otros sentimientos. Aun podía leer en su rostro la pregunta ¿Qué haces aquí? Y supe que le debía una respuesta, no solo por invadir su casa, sino por el beso que había permitido.

- Te extrañe mucho, quería sentirte cerca – exclame con sinceridad, me sonrío alagado y un tanto apenado

- Yo también te extrañe – me dijo acercándose para besarme.

Su beso fue suave, me derretía, no nos habíamos visto cerca de una semana y con sus labios me transmitió aquello que me había dicho, que me extrañaba. Se separo de mí con delicadeza dejando el momento en el aire, llenándonos aun; sonrío satisfecho y me acarició el rostro con su mano. No se necesitaban palabras, me olvidé de todo, completamente de todo en ese momento, estaba feliz de estar con él y veía claramente que el sentimiento era mutuo.

Deje que se refrescara mientras le preparaba algo de cenar, seguro vendría cansado del viaje y me esmere en preparar su platillo favorito, el ramen. Escuchar el sonido del agua cayendo en el cuarto de baño me daba una sensación de paz, de sentir que todo estaba bien, que él estaba ahí conmigo. Cuando el sonido se interrumpió me dispuse a acomodar la mesa para servir, pase frente a un espejo que estaba colgado en la pared y me observe… Ahí estaba yo, una Hinata diferente ¿Cómo podía ser eso?, no pude evitar inquietarme nuevamente ¿Cómo podía actuar como si fuera dos personas diferentes? ¿Con emociones y sensaciones diferentes?

- ¿qué pasa? – pronuncio descubriéndome ahí parada

- Nada – recompuse enseguida sirviendo la comida – espero que te guste – dije sonriéndole mientras nos sentábamos.

Él aun tenida la toalla en sus manos mientras se secaba su cabello, se la dejo en los hombros para sentarse a comer, por la expresión al tomar el primer bocado supe que si le gustaba; no era la primera vez que cocinaba para él pero aun así me gustaba su reacción y me esforzaba en cada ocasión.

- Eso estuvo delicioso – dijo con satisfacción – muchas gracias Hinata

- Me alegra que te haya gustado – me dispuse a recoger la mesa pero Naruto me lo impidió y él comenzó a hacerlo, alguna vez me había dicho que esa era su casa y yo su princesa y ya había hecho suficiente, sonreí alagada - ¿y como te fue?

- Bien, una escolta no es difícil pero es tediosa… odio que me encarguen eso – exclamo desde la cocina – pero el lugar era lindo… ahh, eso me recuerda

Salio de la cocina a buscar su mochila de viaje y comenzó a esculcarla, sacando un poco de ropa, por su exclamación supe que había encontrado algo pero no lograba ver que, se giro hacia mi ocultando en su espalda lo que fuera que encontró.

- Se que no eres de la clase de chica ostentosa pero al verlo me recordó a ti – dijo como preámbulo mostrando su mano en la que colgaba un collar con un dije de cristal donde estaban fusionados una luna en menguante y un sol, me lo extendió con una gran sonrisa – tu apellido significa "soleado" ¿cierto?... y la luna me recordó aquella noche que te vi en el lago… un perfecto equilibrio – había contemplado el dije mientras hablaba como recordando.

- Es hermoso… - dije suavemente, su detalle me lleno de emoción, lo tome contemplándolo e hice por ponérmelo

- Te ayudo – se ofreció, se inclino colocándose atrás mío, me recogí el cabello a un costado – me costo creer que tu eras la chica de aquella noche, pero cuando me dijiste todo tuvo sentido, de alguna manera lo sabía.

Confesarle de aquel encuentro había sido muy vergonzoso para mi, era algo que recordaba muy bien, yo tenia la costumbre de entrenar por las noches mis movimientos ayudándome del agua para perfeccionarlos, como estábamos en misión me había quitado la ropa para no resfriarme, nunca habría imaginado que él me llegaría a ver… tarde un tiempo después de que comenzamos a salir para confesárselo, me moría de la pena.

- ¡Pero que distraído! – pronunció con sobresalto – es tardísimo, será mejor que te acompañe a tu casa – hizo por levantarse pero lo tome de la mano…

- De hecho… - comencé a decir pero titubee, él espero que continuara. Mi plan original era refugiarme ahí, pero… - no… nada…

- Hinata… dilo – me insito, me conocía lo suficiente para saber que cuando callaba de esa manera era por mi timidez, él era paciente y siempre me motivaba a decir lo que quería o pensaba – puedes decirme lo que sea – y viendo sus ojos tan honestos supe que era la verdad.

- yo… quería saber… - le rehuí la mirada por la pena pero realmente lo quería – si podía quedarme contigo esta noche…

Hubo silencio y tuve que buscar su mirada para saber que pensaba, lo había tomado por sorpresa eso era evidente, tenia la boca abierta como pretendiendo decir algo pero no sabia qué, quizá había sido muy atrevida, él no tenia que aceptar aquello solo porque yo era muy cobarde para enfrentar regresar a mi casa a tomarme con aquel otro. Me levante con timidez dispuesta a retractarme…

- Lo siento… es una tontería – me moría de la pena y era seguro que se notaba en mi expresión

- No espera… - me detuvo tomándome de la muñeca y halándome un poco para que lo viera - ¿en serio?... es que… vaya, me has dado muchas sorpresas hoy

Reía nervioso, me mordí el labio nerviosa ¿le estaba presionando solo por el asunto con Neji? ¿Estaba siendo egoísta?

- Perdona… no debí pedirte eso…

- Oye, no – dijo tomándome de los hombros buscando mis ojos – no te disculpes, yo… claro que te puedes quedar si quieres, pero dime ¿hay alguna razón en especial? – él me conocía bien, sabía que yo no tenía esos arranques… pero no podía decirle la verdad - ¿… algo que paso en tu casa? – que besé a mi primo… me mordí el labio nuevamente angustiada, no podía confesarle aquello… No… Él me guió a sus brazos y me abrazo, me aferre a su espalda, me sentía segura con él y no quería dejarlo – Se que tu familia es difícil… está bien, ya no te preocupes – acaricio mi cabeza con ternura consolándome, no me pregunto más, me permitió quedarme así un momento recobrando fuerza de la suya…

No había duda de que lo amaba, como no hacerlo con todos esos detalles y ternuras conmigo, yo lo admiraba y le apoyaba en todo… ¿Qué más podría querer?... o mejor dicho ¿Cómo podía querer algo más? Después del impacto inicial Naruto comenzó a buscar en sus cajones alguna ropa que pudiera usar para dormir, mientras me cambiaba en el baño me detuve a pensar en lo que estaba haciendo y por alguna razón no me sentí mal o presionada por asunto de Neji, me sentía tan bien, dichosa al usar prendas de él, sonreí por la idea. Al regresar al cuarto vi que ya había acomodado unas cobijas en el suelo a un lado de la cama, se giro a verme y sentí como me contemplo por unos instantes.

- ¿Qué pasa? – tuve que preguntar, su mirada era fija

- Wow… te queda mejor a ti… - me halagó su comentario, ahora el apenado era él y reacomodo los cojines en el suelo – eh… bueno, te dejare la cama para que estés cómoda…

- Pero tu debes estar cansado por el viaje – reproche, no pretendía causarle molestias

- No, como crees… – se levanto y al volverse a mi quedo cerca y justo frente mío - … yo… quiero complacerte… - dijo casi en un susurro – digo… que estés a gusto – claramente note su nerviosismo e incomodidad.

- quizá sea una mala idea, es egoísta de mi parte pedirte esto

- ¡NO! – me grito tomándome de los brazos – es solo que… - bajo su cabeza recargando su frente con la mía, yo me quede callada respetando lo que fuera a decir – Te quiero demasiado que temo hacer algo que lo arruine.

Sus palabras me emocionaron, sentía tanta paz… que nada podía arruinar lo nuestro, nuevamente el mundo fuera de nosotros carecía de sentido. Tome su rostro con mis manos y lo guíe a besarlo, estaba tan elogiada de sus actos y sus palabras que la timidez quedo a un lado. Él correspondió mi beso con emoción que me hizo suspirar, se preocupaba tanto por mi y era yo la que quería complacerlo, de alguna manera compensar la traición secreta que había hecho al besar a otro hombre. Acaricie su espalda y sus hombros, sujetarme de ellos siempre me daba seguridad, él ahora me tomaba del cuello mientras me besaba, se separo ligeramente para hablar…

- Detenme… - susurro con ligero temor antes de volver a besarme y separarse – detenme si yo… si tu no…

Ahora era yo quien le interrumpía con mis labios, lo besaba con cierta desesperación, rozaba su lengua tratando de borrar toda marca que hubiera de otro, quería demostrarle que era solo suya, que siempre lo seria y aquello lo alentó. Me guío con suavidad pasando a tropezones por su improvisada cama hacia la real sentándome con delicadeza mientras sujetaba aun mi cuello con una mano y me postraba en la cama. Había comenzado a besarme por todos lados, de momento en mis labios, en la comisura de ellos, en la mejilla, en el mentón, bajando por el cuello… yo solo podía suspirar agradeciendo que me hubiera permitido quedarme, que ambos pudiéramos entregarnos. Se reclino hacia un lado cargando el peso sobre una de sus manos, la otra aun me sostenía del cuello, me miro fijamente en sus ojos había emoción.

- realmente… - pronuncio dudoso – realmente quieres que…

- No si tu no… - susurre, no quería cortar el momento pero tampoco quería sentir que lo usaba…

- Te amo – dijo con firmeza esta vez acercándose de nuevo a mí para besarme.

Sentía su cuerpo sobre el mío, el calor que emanaba de él, mis manos se aferraban a sus brazos y los lleve por ellos hacia los hombros pasando bajo las mangas de su camisa, era mágico sentir su piel directamente. Se incorporo bruscamente para quitarse la playera que llevaba, me miro casi pidiéndome permiso al no encontrar ningún temor en mi mirada con delicadeza llevo sus manos a mi cintura bajo la playera que llevaba, cerré los ojos dejándome invadir por la sensación de su tacto que me produjo escalofríos y un suspiro; levanto la camisa suavemente y me comenzó a besar en el estomago, cada beso me derretía, casi sin darme cuenta había ido levantando la ropa hasta liberarme de ella… se había incorporado un poco para quitarla del todo y se quedo un momento así contemplándome, me había vestido para dormir así que no llevaba sujetador, me había descubierto por completo y ahora a diferencia de hacia varios años me miraba con total calidad, sonrío levemente aquello me hizo sonrojar, el rió un poco antes de acercarse de nuevo y llevo sus manos calidas a mis costados haciéndome girar y quedar sobre él.

También respiraba entrecortadamente, yo tampoco perdía la oportunidad para besarlo, para sentirlo. Sus manos bajaron de mis costados hacia mis caderas deslizando la ropa que me quedaba, aquello se sentía tan bien…A la par que me desprendía de las ultimas prendas besaba mis hombros, mis pechos arrancándome suspiros, podía sentirlo vibrar bajo de mí, teniéndome así dejaba sus manos libres para acariciarme. Quito lo ultimo que le quedaba de ropa y volvió girar para quedar arriba de mi de nuevo, tanto giro había hecho que nos enredáramos un poco en las sábanas, eso hacia que su cuerpo se acercara al mío sintiendo el calor y palpitar de su miembro cerca de mi entrepierna…

No estaba segura de que seguiría después, era el momento… realmente seriamos uno, cerré los ojos… debía admitir que tenia un poco de miedo pero Naruto acaricio mi mejilla haciendo que lo mirara de nuevo su rostro lleno de devoción, de exaltación, me daba confianza… Acaricio mis hombros mientras los besaba e iba descendiendo sus manos hacia mi cadera para acomodarme, yo solo me sujete de su espalda y me deje guiar por él, era lo que quería…

Sentí una presión cuando él se introdujo en mí, como si me abriera… como si algo se rompiera y me había sujetado con fuerza de su espalda dejando escapar un jadeo… Se detuvo en sus movimientos, aun lo sentía dentro…

- ¿te lastimo? – me pregunto con delicadeza

- Estoy bien – le conteste aferrándome aun de su espalda. Era la primera vez y estaba consciente de que quizá me dolería, pero el continuo con un vaivén suave y el dolor fue pasando rápidamente haciéndome sentir más claramente el roce de su cuerpo, la fricción que se provocaba por sus movimientos y aquello me hizo sentir completamente plena, que nada podía separarnos, me sentí más cerca que nunca de él.

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Notas de la Autora:

Uuuyyyy, a mi como a muchos me encanta el Naruhina… y en este capitulo quise mostrar la relación de estos. Gracias LennaParis por tu apoyo y que más quisiera yo que nunca terminara… de hecho aun no vislumbro mucho el final así que acepto sugerencias… Solo puedo adelantar que en el siguiente capitulo tocara conocer un poco más con Nei

Son bien recibidos los comentarios y sugerencias ^^…