Bueno, hola!

Quien me extraño? Alguien dijo yo?

Okay, ingratos :c

Eeen fin, ya en serio xD

Gracias a:

Pirata Eli-Sama Nohamsen Hyrul

Rea-07

YamiMeza

Por comentar la historia, me alegra el que les haya gustado y ahora, al siguiente capítulo!


El flujo del tiempo, es siempre cruel…


Las alas traslucidas se agitaron con lentitud mientras maniobraba su pequeña forma a través de un cristal faltante en el gran vitral que adornaba la ostentosa estructura. Paseo en torno a cada vitral, admirando la forma de los sabios y dejo escapar un pequeño bufido.

Siguió los cálidos rayos del sol naciente, que iluminaban el amplio espacio, candelabros de araña colgaban del techo, los cristales refractando la luz en diversos tonos. Ella ignoro los adornos, las formas talladas en las paredes de mármol y grandes cuadros que contaban una historia, sus alas agitándose en la emoción cuando finalmente noto la forma de mármol, descansando frente a su espada en medio de todo ese lujo.

El corazón de Navi se apretó al ver la representación de su amigo, rodeo un par de veces la estatua de mármol, con la esperanza de obtener una respuesta aunque ya sabía que era por completo inútil.

"Hey, Link! Soy yo ¿cómo ha estado todo?" Su voz aguda se propago por el amplio espacio, el silencio del lugar no parecía perturbar al hada mientras se posaba en el hombro de la estatua. "Deberías ver como es Hyrule ahora y todo gracias a nuestros esfuerzos, los dominios Zora se han descongelado y la princesa Ruto vendrá aquí en unos días para la ceremonia. También los gorons ¡ya quiero ver bailar a Darunia! ¿Recuerdas el susto que nos dio?" Silencio. "¿Puedes creerlo? ¡Todo un día de fiesta dedicado solo a ti! Todo Castle Town es un hervidero ¡La gente está en pánico preparando todo!" Agito sus alas con emoción, una risa burbujeante resonando en el templo antes de que se calmara, un suspiro torturado escapando de su pequeño cuerpo. "No puedo creer que ya haya pasado un año"

Me quedo aquí, observando, cada amanecer es lo mismo. La veo llegar sin falta, así el clima no sea apto para que un hada pueda volar, en verdad una amiga infalible y solo puedo permanecer en las sombras, ocultándome en mi vergüenza. ¿Qué podría decirle? ¿Cómo podría pedir su perdón? Cuando yo no me he perdonado a mí misma.


"Oh, Link! He visto el mar! Tal como dijimos que lo haríamos, recuerdas?" El brillo de Navi se intensifico, el equivalente a una sonrisa para un hada. "Y conocí a un hada que vivía en unas palmeras sobre unos riscos, la vista era tan hermosa. Su nombre es Tael…, creo que es lindo…" El brillo de Navi adquirió una tenue aura rosa. "Creo que seremos grandes amigos, esta triste por la partida de su hermana al reino sagrado. Su nombre era Talt pero sé que podre animarlo ¡Solo espera! Un día, vendremos juntos y podrás conocerlo"

Ahí está de nuevo, siento a Impa detrás de mí, negando en decepción ante mi cobardía. No he sido capaz de enfrentar a Navi ni he tenido una noche de sueño tranquilo desde ese día. Mis consejeros están preocupados, todos lo están. Sé que debo dejarte ir Link…, pero no puedo.


Las alas de Navi se agitaron frenéticamente, evito las gotas de lluvia con sus movimientos rápidos, un trueno lejano anunciando que el clima tormentoso solo se intensificaría. Las calles normalmente rebosantes de vida ahora vacías, un solitario perro callejero corriendo para buscar refugio del agua helada, pero el clima deprimente no era la única razón por la cual las calles estaban tan carentes de actividad.

Navi agito las alas con más fuerza al llegar al templo, despojándose del agua que había logrado empaparla, lentamente hizo su camino hacia la estatua de mármol blanco, la amplia habitación carente de antorchas sumiendo el lugar en una oscuridad ominosa, siendo el hada la única fuente de luz junto con la legendaria espada.

"Link, si supieras…" Navi se posó en el hombro de la estatua, su brillo apagándose un poco mientras la espada maestra parecía gemir en angustia silenciosa. "Hyrule necesita tanto a su héroe ahora"

Nubes negras se ciernen sobre mi reino, incluso con Ganondorf sellado en el vacío del reino sagrado, sigue causando dolor a mi gente. Sus acciones dejaron mella en Hyrule, nos ha dejado débiles y vulnerables ante los ojos del exterior e incluso con los Gorons y Zoras de nuestro lado, la guerra es inminente.

Oh Link…, te necesito tanto.


Una densa niebla pesaba sobre Castle Town, la luz apenas parecía atreverse en aventurarse más allá de solo rozar la superficie blancuzca, unas pocas personas se desplazaban a través de ese velo con lentitud, velas y candiles en mando para alumbrar su camino, pero no era suficiente.

Los sollozos se hacían eco en el templo del héroe, una forma luminosa descansando sobre el hombro de la estatua de mármol.

"Todos se han ido…" Navi sollozo. "Oh diosas…, por qué?"

Hemos prevalecido en la guerra, y Hyrule es más grande y fuerte que nunca pero algo no está bien, una presencia que solo sentí una vez, se ha instalado en este lado del reino. Sé que Link lloraría de saber lo que ha ocurrido al lugar que una vez llamo hogar.

Lost Woods abandono sus dominios y se ha instalado en mi reino, ningún Kokiri pudo sobrevivir.


Paseo en torno a las ruinas de Castle Town, las estructuras de madera comenzando a ceder mientras las raíces de árboles cavaban con saña en los edificios, empeñados en borrar cualquier rastro de que una vez, una gran ciudad se alzaba orgullosa en estos lares.

Navi miro con pena a la forma de lo que parecía ser una madre abrazando a su hijo, por muchos años, desde el otro lado de Hyrule, donde una nueva Castle Town se había formado: varias personas habían peregrinado hacia los nuevos bosques, intentando llegar al templo del héroe y rendirle homenaje a quien los había salvado de la hora más oscura del reino.

Pero el bosque era mezquino y quería ese tesoro solo para ella, guiando a las personas con malas intenciones, un Skull Kid siendo el principal responsable.

Navego con facilidad entre el espeso bosque, era un hada y Lost nunca podría tener sus manos en ella. Su avance sin embargo, se vio interrumpido al ver una forma encapuchada parada al borde de un abismo, un gran árbol había crecido desde sus profundidades, destruyendo el puente que ella sabía, llevaba hasta su destino.

Ella está ahí, la siento antes de que incluso se decidiera en hacerse notar, me está juzgando. Quiere saber por qué estoy aquí ¿pero es necesaria una respuesta a esa pregunta? Incluso yo, después de todos estos años, no te he podido dejar atrás y ahora solo puedo estar aquí. Mirando con desesperanza el abismo que nos separa.

"¿Que hace aquí, Reina Zelda?" Navi aleteo, acercándose lentamente. La tela de la larga túnica de Zelda susurrando con el movimiento suave, girándose para hacerle frente ¿Ha pasado tanto tiempo? "Este lugar es peligroso, y usted ya no…"

"Lo se Navi, pero no podía irme sin antes hacer algo importante" Navi se agito en incredulidad al ver a la mujer mayor suavizar su vestido, posándose de rodillas frente al hada. "Es algo que quise hacer hace tanto tiempo, pero fui orgullosa e incluso en nuestra perdida, no quise reconocer mi error abiertamente. Link no podrá escucharme, pero ruego que tu pases el mensaje"

"Reina Zelda ¿qué está haciendo?" Navi jadeo cuando vio a Zelda posar sus manos en la tierra cubierta de musgo, la nariz del monarca casi rozando el suelo.

"Perdónenme, tú y Link. Si yo no hubiese sido tan imprudente, tan ingenua…, si hubiese sido más fuerte. Todo esto es mi culpa y aquí, ante esta tierra y a los ojos de las diosas pido perdón a su héroe perdido y a su guía"

"Reina Zelda…"

"Mi tiempo se acaba, Navi pero no puedo irme…, no con mi alma pesando con esta culpa. Por eso yo…"

"Levántate Zelda" Zelda levanto la cabeza al escuchar el tono autoritario en la voz del hada, un poco sacudida por este hecho, nadie jamás se había atrevido en hablarle de ese modo, parpadeo cuando noto la cercanía de Navi. "Estas insultándome eh insultando a Link"

Confusión nublo los ojos de Zelda, mientras observaba sin comprender. "¿Qué…?"

"Si, yo te culpe…" Admitió Navi, avergonzada. "Pero fue porque me dolía, era mi mejor amigo y ahora…" Aleteo rápidamente, el equivalente a negar con la cabeza antes de centrar su atención en la mujer mayor. "No hay nada que perdonar, porque Link amaba esta tierra tanto como amaba la libertad de correr por los bosques. Por qué el haría lo que fuera por Hyrule…, y por ti…" Suspiro, acercándose un poco más y rozando el arrugado rostro de Zelda con sus alas. "Fue un error, si pero no pienses de ese modo. Conozco muy bien a Link como para saber, que le dolería verte así. Deja ese peso a un lado y ve. No hay nada que perdonar. Todo es como debe ser"

Zelda levanto las manos, una sonrisa adornando sus labios mientras ahuecaba sus manos en la forma del hada. "Gracias, Navi…"

Navi me saluda una última vez antes de alejarse y yo solo me quedo observando hasta que su forma finalmente se pierde en ese vacío. No puedo evitar la pequeña punzada de envidia al verla, el templo del héroe nunca estará fuera de su alcance.

Me siento ir a la deriva, ese peso que no me permitía respirar se ha ido y por primera vez en muchos años puedo sonreír con honestidad. Mi cuerpo está cansado, ya es momento de partir para mi…, me pregunto si podré verte…, algo en mi interior me dice que no. No en este tiempo…


"¿Princesa Zelda?"

En la tenue luz de una vela, los ojos azules de una joven con largo cabello de un rubio oscuro, parpadea del viejo manuscrito a la mujer mayor, ligeramente encorvada, parada en su puerta.

"Impaz… ¿Qué hora es?"

"Muy tarde princesa, ya debería estar dormida"

"Por supuesto, creo…, que me sumergí demasiado en mi lectura" La joven, tal vez 18 o 19 años asintió con una pequeña sonrisa mientras se ponía en pie, haciendo su camino a la gran cama en el centro de la habitación a oscuras, la vela en una mano y un viejo diario forrado en cuero firmemente sujeta en la otra.

"Descanse, princesa. Mañana será otro día"

"Apuesto a que me extrañaste" Navi agito sus alas alegremente, deleitando su vista en la vegetación virgen a sus alrededores. "hey! No creerás lo que ha pasado en estos días. Todo esta tan diferente ahí afuera, me voy apenas unos años y cuando regreso…" Todo movimiento se detuvo. "¿Qué es…? ¡¿Qué es esto?!" Las alas del hada se congelaron al instante, su brillo intenso pareciendo morir lentamente mientras la mítica espada repentinamente comenzó a vibrar con el poder. "U-una grieta…" Finalmente jadeo, observando la pequeña fisura en el rostro de la estatua de mármol.

"Una grieta…" Repitió en un susurro, el bosque envolviéndose en un velo de silencio antinatural ante su declaración, la espada maestra gimiendo mientras su pedestal se agrieto del mismo modo que la estatua de mármol que pertenecía a su maestro.


Me tarde mucho, MUCHO yo lo sé!

Y no hay justificación…! Hyrule necesitaba ser salvada! También termina! Y Aryll! Bueno…, ustedes entendieron el punto xD

Al igual que espero hayan entendido lo que intente hacer aquí .w.

Por cierto, una pequeña aclaración. Estaré usando personajes de otros juegos de TLoZ para evitar usar OCs ya que no soy muy fan de ellos, espero no les moleste

P.D.: The Legend of Zelda no me pertenece asi que ya déjenme con mi miseria! Q_Q