El 4 de julio

¿Alguna vez se preguntaron cómo se celebraba el 4 de julio en la Torre? Es decir, sí, celebraban su independencia, ya saben, las 13 colonias, Gran Bretaña y esas cosas, pero también celebraban el cumpleaños de alguien muy especial para ellos, nada más y nada menos que Steve Rogers a.k.a. el Capitán América.

Tony podría decir que estuvo planeando la fiesta sorpresa por semanas, pero seamos sinceros, apenas un par de días antes se enteró del cumpleaños de Steve, así que entre todos se pusieron de acuerdo para preparar algo especial para el día del Capitán, y con Stark a cargo, obviamente sería una fiesta calmada, pequeña y sin alcohol, pero, todos lo conocemos, así que es bien sabido que será todo lo contrario a lo que el Capi quisiera.

Natasha y Thor tampoco eran muy entusiastas del día pues, ninguno de los dos provenía de ese lugar, si bien Natasha podría decir que casi se sentía en casa estando en ese lugar, la verdad era otra, así que cuando escucharon la noticia del cumpleaños de Steve, ambos quedaron felices, emocionados y un tanto sorprendidos, en especial Thor que era un gran amante de fiestas, de sus amigos y de fiestas con sus amigos.

Clint y Bruce por su parte lo celebraban, pero de una manera más tranquila, así que la idea de Tony sonaba bien, aunque algo peligrosa, sabían todo lo que habría en esa fiesta y Bruce no quería recibir a Steve con un abrazo de Hulk en su cumpleaños; así que sin más, se pusieron a organizar su fiesta, nunca habían visto a los Vengadores trabajar tan juntos y unidos y sin destruir la mitad de la ciudad.

Y luego estaba Steve, el 4 de julio reencarnado, si bien esta no era su época, pensaba que seguían celebrando la independencia, porque a pesar de ser su día, el se concentraba más en la libertad de su país, le encantaba ver por el bien de otras personas y no solo el suyo y que mejor que tu cumpleaños fuera el mismo día de la independencia, así que el mejor regalo que podía recibir era el ver los fuegos artificiales simbolizando libertad, esperanza y amor a la patria, y eso era lo que haría, sentarse con sus compañeros y disfrutar ese hermoso espectáculo, pero que equivocado estaba.

Al final del día, ya entrada la noche, la Torre lucía espectacular, incluso con más estrellas que el uniforme del Capitán, porque, que otro tema pondrían para la fiesta del Capitán América sino ese. Pronto los invitados comenzaron a llegar y llenaron toda la Torre, un pequeña fiesta, decía Tony, luego de que se instalaran ahí, Tony se encargó de decirles el plan de la fiesta y la llegada de Steve, ¿Dónde estaba? Fury lo había mantenido todo el día en las instalaciones de SHIELD, y sí, Fury sabía del plan, y si Fury sabía, sí, eso significaa que otros agentes también, y si los agentes sabían, SÍ, Pepper también, pero no es como si hubiera estado en contra, a ella le agrada Steve, de hecho se están haciendo amigos, lo cual de cierta manera molestaba a Stark.

De pronto escucharon el ruido de una moto acercándose y luego el ruido del motor apagarse, lo cual les daba la señal de esconderse mientras las luces también se iban, justo cuando las puertas se abrían y mostraban una figura imponente, con un traje que daba por obvio hacia quien era la fiesta.

"¡Sorpresa!" Gritaron todos los presentes al unísono mientras las luces eran encendidas.

Luego de varias felicitaciones, las personas que Steve jamás había visto en toda su vida, se pusieron a bailar, dejando a un Capitán en medio del lugar un tanto avergonzado y muy sorprendido, decidió ir con sus compañeros que estaban viendo la fiesta desde un rincón, orgullosos con su creación que les tomó toda la mañana, Steve aún no podía creer todas las molestias que se habían tomado por él, incluso se sentía un poco culpable, pero a la vez feliz, porque todo eso era por él.

"¡Capi!" Dijo Stark cuando lo vio llegar. "¿Te gusta? Fue todo mi idea," dijo un Tony con un par de copas en las manos mientras las bebía al mismo tiempo.

"Sí." Respondió, "Gracias por todo esto, pero en serio, no debían." Dijo mientras los demás lo veían un tanto incrédulo, ¿que no podía disfrutar la fiesta sin ser tan malditamente humilde?

"Oh, sí debíamos, Cap." Dijo Clint. "Has hecho mucho por nosotros, sabes que lo mereces."

"Sí, pero si te sientes incómodo, podríamos ir a otro lugar." Afirmó Nat ignorando la cara que Tony le hacía, era tan inmaduro.

"Bueno, me gustaría disfrutar de los fuegos artificiales mientras duren, Fury no me dejó verlos en la base, y tal vez un poco de shawarma."

Diciendo eso todos los Vengadores salieron del lugar, seguramente Pepper les llamaría la atención por dejar la Torre llena de extraños que ni siquiera Tony recordaba haber invitado, o sea gritaría hasta que uno de los seis cediera a lágrimas, en serio, pasó una vez, Clint no volvió a ser igual, pero el Capitán valía la pena y todos estaban de acuerdo en eso.

Y así, los seis se sentaron al borde del techo de la Torre, disfrutando su shawarma y el hermoso espectáculo que ese día ofrecía cada año, y lo mejor era que lo hacían juntos.

Ya no eran un equipo...

Eran una familia.