Traducción de EXILE (link en mi profile)


Capítulo dos

Shane levantó una ceja mientras Daryl tomaba otro trago de licor y luego lo miraba expectante. — ¿Y bien? — Preguntó — ¿Vas a decirme qué está pasando por tu mente o vamos a jugar a las veinte preguntas? — Inclinó la botella hacia sus labios de nuevo y bebió otro trago de Yukon Jack. Le quemaba la garganta al bajar, pero en el buen sentido, si es que existía tal cosa. Otro pensamiento aleatorio relumbró: no era extraño que los nativos americanos llamaran a eso "agua de fuego".

Shane le echó una buena mirada a Daryl bajo el resplandor cálido proporcionado por las llamas. Sus ojos estaban fijos en el fuego, a medio cerrar y estaba sentado a horcajadas sobre un tronco junto a la fogata con una mano apoyada en el mismo. Daba la impresión de que pensaba que podría caerse en cualquier momento y estaba usando la mano para no perder el balance. Levantó las cejas cuando Daryl se tambaleó un poco hacia la derecha y luego, pareciendo darse cuenta de lo que le había sucedido, se enderezó. A continuación, se balanceó ligeramente a la izquierda.

—Estás jodidamente borracho —dijo disparándole una condescendiente mirada de disgusto.

Daryl levantó la botella de Yukon Jack con su mano izquierda y levantó la derecha. Separó su dedo índice del pulgar unos centímetros. — Sólo un poco —respondió — pero estoy trabajando para arreglar eso. Dame más o menos otra media hora.

— ¿Acaso estás jodidamente loco? — Shane negó con la cabeza ligeramente.

— Supongo que ese es el consenso general — respondió Daryl. — Ahora dime qué demonios es lo que quieres. No aprecio que vengas a arruinar mi fiesta.

— Bien — cortó Shane. — Iré directo al punto. No has hecho guardia durante más de una semana y todo el mundo ha tenido que relevarte. No has cortado ni cargado madera para nadie más que para ti y sabes que necesitamos una buena cantidad de suministro para el invierno. Tenemos que hacer una maldita carga de heno para llenar el granero para el invierno, los jardines necesitan atención y necesitamos a todos para ayudar. Eso te incluye a ti. Qué demonios… ¿crees que estás de vacaciones?

Los ojos de Daryl se entrecerraron, dejó a un lado la botella y se levantó de donde estaba sentado en el tronco. Se balanceó borracho donde se encontraba y señaló con el dedo a Shane, casi tocando la nariz del hombre. — ¡Ppppppúdrete! — gritó. — Reviento mi puto culo para alimentarlos, imbéciles desagradecidos y ¿tú tienes las pelotas de decirme que no estoy aportando nada?

— Estarías cazando para alimentarte, de todas formas —disparó Shane en respuesta. — ¡Así que no me vengas con esa mierda! ¡También le debes a Carol un infierno de disculpa! Hazte hombre y súmate al puto plan en lugar de enfadarte y hacer pucheros aquí como un niño consentido.

— ¡Si le debo o no una disculpa a Carol no es de tu incumbencia! — gritó Daryl. Frunció el ceño y luego murmuró — y no estoy actuando como ningún niño consentido.

Shane estaba furioso. — ¡Le incumbe a todos! — gritó. — ¡Carol está arruinada y nos afecta a todos! ¡No le has dicho una palabra desde que encontramos a Sophia! ¡Ella cree que estás enojado con ella! ¡Lo mínimo que puedes hacer es disculparte con la mujer por tu puta estupidez!

— ¿Mi puta estupidez?

— ¡Sí, imbécil! He estado diciendo durante días que la búsqueda de la hija de Carol debía ser cancelada; tratando de prepararla para aceptar que su hija no iba a volver. ¡Demonios, tratando de hacer que todos sacaran la cabeza de sus culos y enfrentaran el hecho de que la niña estaba muerta!... pero tú, señor "Súper Rastreador Poderoso Cazador" vas y abres tu grande y estúpida boca y ¡haces salir completas porquerías sobre saber que sigue con vida y que va a estar bien! ¡Carol se aferró bien a eso! ¡Le diste esperanza cuando no había ninguna! ¡Luego le traes esa puta flor y le cuentas una historia de cuento de hadas que la lleva aún más lejos! ¿Qué carajo eres, un innato campesino sádico? No estaba preparada en absoluto para la muerte de Sophia sólo porque no has podido mantener tu boca cerrada, ¡pedazo de mierda sin valor!

Daryl se sintió terrible y miró hacia el suelo, pero luego su mente traicionera le arrojó una imagen, sólo por una fracción de segundo. ¿Por qué demonios su cerebro le hacía mierdas como esa? Se preguntaba a menudo. Era esporádico y no algo constante, estos aleatorios, desprendidos y ridículos pensamientos – pensaba en ellos como pedos cerebrales –, pero esta peculiaridad lo había estado metiendo en problemas desde que era un niño pequeño. Hoy había sido un día de campo de pedos cerebrales. Primero ondas apestosas, luego instrucciones para colocar champú, pensamientos sobre calcetines sucios induciendo muerte de peces, y ahora esto. Tal vez estaba realmente perdiendo la cabeza, o tal vez esta imagen en particular se debía al hecho de que solo estaba más borracho de lo que se imaginaba. La imagen que brillaba en su cabeza era una representación de él en un traje de Superman, enorme y mejorado por esteroides. La "S" del pecho había sido reemplazada por "SRPC" por Súper Rastreador Poderoso Cazador. Resopló, luego se rió ahogadamente y luego se echó a reír.

Shane miraba con incredulidad al cabrón doblarse de risa frente él y se descontroló completamente. Se abalanzó sobre él y lo derribó, empujándolo hacia atrás. La parte trasera de las piernas de Daryl capturaron el tronco donde había estado sentado previamente y voló sobre él hacia atrás. Cayó duramente sobre su espalda con Shane sobre él. Era una experiencia aleccionadora. De alguna forma.

Shane le sujetó los brazos contra el pecho con sus grandes manos y se inclinó hacia adelante. Le acercó la cara a unos pocos centímetros y gruñó: — ¿Qué diablos pasa contigo?

Los ojos de Daryl se abrieron por la sorpresa, pero solo por un segundo, luego fulminó con la mirada a Shane. — ¡Quítate de encima de mí imbécil! No pasa nada conmigo… — Luchó por debajo de Shane, tratando de quitárselo de encima. Podía sentir la tierra y las pequeñas piedras bajo su cuerpo desintegrándose en la parte posterior de su cabeza. Daryl no era tan grande como Shane, tenían casi la misma altura, tal vez Shane era un poco más alto, pero superaba a Daryl por al menos quince kilogramos. Era fuerte y estaba en forma y sus antecedentes como policía significaban que estaba bien instruido en el arte de neutralizar adversarios combativos.

Afortunadamente para Daryl, años tirando del encordado de la ballesta le dieron brazos extraordinariamente musculosos y fuertes y era capaz de utilizar eso como ventaja. Tiró de sus brazos fuera del agarre de Shane, desde donde habían estado presionados contra su pecho. Con las manos ahora libres, le tiró un puñetazo hacia la cara que le aterrizó justo en la nariz. Hubo un sordo crack y sintió ceder el cartílago bajo su mano doblada. Por un segundo sintió una punzada de culpa. Cualquiera que haya visto a Shane podía decir al instante que se había roto la nariz en el pasado, en más de una ocasión.

La respuesta fue un golpe dirigido a su cara, pero Daryl capturó su puño con ambas manos y lo empujó violentamente a la derecha, mientras hacía presión con la pierna izquierda y con su cadera hacia arriba con todas su fuerzas para tratar de tirar a Shane de encima de él. Lo depuso y en el minuto en que se liberó, se apartó de él y se puso de pie.

No era una buena idea. El alcohol estaba comenzando a hacer efecto y el movimiento para ponerse vertical tan rápido le indujo una sensación de vértigo. Se tambaleó hacia atrás, batió sus brazos como si fueran alas para mantener el equilibrio y luego cayó de culo. Acababa de ponerse de pie de nuevo cuando Shane lo agarró por el hombro izquierdo y lo hizo girar, haciendo aterrizar una serie de golpes en las costillas izquierdas de Daryl. Tres semanas antes mientras buscaba a Sophia, se había quitado una flecha de su costado izquierdo y los puntos habían sido retirados solo una semana atrás. El lugar estaba inflamado todavía y Daryl se preguntó si Shane en realidad iba a por esa zona a propósito. Se quedó sin aliento por el repentino y agudo dolor y expuso la pierna derecha pateando tan fuerte como podía capturando en ángulo recto el estómago de Shane.

El hombre se inclinó para agarrar su abdomen, no estaba preparado para ese ataque y Daryl llevó su codo hacia abajo y fuerte en la parte posterior de su cuello. Perdió el equilibrio y cayó, Daryl saltó sobre él, tomándolo por la parte de atrás del cuello. Presionó su cara en la tierra con ambas manos, ambos puños cerrados en la parte posterior del cuello de la camiseta de Shane mientras se sentaba sobre su espalda, clavándole las rodillas en los omóplatos. — ¿Qué te parece esto? — gritó. — ¿¡Qué sabor tiene esa tierra, maldita mierda!? — Levantó su cabeza y la estrelló contra el suelo otra vez. Tierra y polvo volaban por todas partes.

Cuando liberó su cabeza, Shane se resistió al alza y rodó hacia un lado, desalojando efectivamente a Daryl de su espalda. Los dos hombres se pusieron de pie casi al mismo tiempo y se quedaron agachados en postura de lucha a un metro y medio de distancia, uno frente a otro. La cara de Shane estaba arañada y sucia y de su nariz goteaba sangre. Corría hacia abajo en dos corrientes escarlata, a su boca y a su mentón. Daryl notó cómo la pobre y maltratada nariz de Shane parecía estar también fuera de su centro y un poco hacia la derecha. Esa observación le dio ganas de reír de nuevo, pero controló el impulso de hacerlo.

— Mira, hombre — dijo Shane en una voz sorprendentemente calma — no tenía la intención de ir por ti de esa manera. Es solo que realmente necesitamos tu ayuda para dejar todo listo para el invierno que se viene y sería bueno que hicieras las paces con Carol.

Daryl se quedó agachado y tan alerta como podía estar con la cantidad de licor que había ingerido. Entrecerró los ojos y masticó su labio inferior por un segundo. — Tal vez lo piense — dijo con un aire de indiferencia — o tal vez no lo haga.

Shane se enderezó y retrocedió un par de pasos, levantando las manos en un gesto de "me estoy retirando ahora". — Como quieras, hombre. — Se dio vuelta y comenzó a irse, Daryl dejó escapar un tranquilo suspiro de alivio y se levantó de su posición agachada. Comenzó a quitar la suciedad de su camiseta y sus ya no tan limpios jeans con las manos.

Antes de llegar al borde del círculo donde la luz del fuego mantenía a raya la oscuridad, Shane se volvió rápidamente y lo miró. — ¿De qué demonios te estabas riendo, de todas formas? — preguntó. — ¿Crees que es gracioso que Carol piense que estás enojado con ella? ¿Piensas que es gracioso que se esté cayendo a pedazos? Ríete de eso de nuevo y te lo juro, yo te mato.

— ¿Matarme? — dijo Daryl tranquilamente. — ¿Por qué? ¿No has cumplido tu cuota matando a Otis?

Shane lo fulminó con la vista y se dirigió hacia él, señalándolo severamente con el dedo. — ¡Yo no he matado a Otis, él sabía que no lo lograría y me cubrió y me dijo que lo dejara, para salvar a Carl! — gruñó.

Daryl miró al fuego y luego estableció de nuevo la mirada hacia Shane. — No he nacido ayer, Shane. Has vuelto con el arma de Rick. El arma que él le dio a Otis. Si Otis la estaba usando para dispararles a los caminantes, como tú has dicho, para que pudieras escapar, ¿cómo terminó contigo? No soy tan estúpido y Rick tampoco lo es. Lo averiguará en cuanto tenga un momento para pensar en ello. Te diré algo, ¿por qué no vamos hacia allí ahora mismo, tú y yo, así podemos discutir todo el asunto con él? ¿Qué te parece?

— Me parece que no vas a decirle a Rick ni una maldita cosa — dijo en una voz tranquila e inquietantemente calma.

— ¿Es así? — Daryl miró a Shane y negó con la cabeza. — ¿Rick sabe sobre lo tuyo con Lori? ¿Sabe que su mejor amigo se la ponía en cada oportunidad que tenía? ¿Sabe que el bebé que carga Lori es más que probable que no sea de él? ¿Qué el "tío Shane" es realmente el padre? ¿No crees que tiene el derecho de saber esas cosas? Porque yo estoy seguro de eso.

Shane miró al suelo por un segundo, luego alzó la mirada hacia Daryl. Sus ojos castaños eran fríos y duros y con voz serena y firme dijo: — Como he dicho antes, tú no vas a decirle a Rick ni una maldita cosa. No si sabes lo que es bueno para ti.

Daryl consideró lo que dijo el otro hombre por un minuto. Hace un tiempo venía sospechando que Shane estaba perdiendo la cabeza. Ahora lo estaba confirmando. "Bingo", pensó.

Con la llegada de Rick, Shane había perdido tanto el liderazgo del grupo como a Lori. Por supuesto que la estaba perdiendo. Rick era su mejor amigo y ahora su mejor amigo también era su peor enemigo, lo había despojado de todo lo que era importante para él.

Daryl de repente se dio cuenta de lo peligroso que era Shane, pero su boca se estaba abriendo antes de que su cerebro pudiera tomar el control. — ¿Es eso una amenaza, Walsh? Porque no tomo con cariño a las amenazas.

Shane fue a la carga contra él y aunque estaba sintiendo los efectos de la maldita bebida alcohólica del cincuenta por ciento que había estado bebiendo, Daryl fue fácilmente capaz de maniobrar para salir de su camino y arrastró los pies hacia el lado opuesto del fuego.

— ¡Eres un loco de mierda! — gritó Daryl mirando a través del fuego al hombre que le devolvía la mirada. Pensó que Shane se veía completamente insano. Estaba sucio, su cara sangraba y sus ojos parecían salvajes, como si se hubiera caído del borde de la razón y ahora estaba ahogándose en ira y en odio.

— ¡¿Vas a mantener tu boca cerrada sobre las cosas que no te incumben?! — gritó Shane en respuesta.

— ¡Vete a la mierda! — replicó Daryl. Sus ojos se abrieron cuando Shane atravesó el fuego directamente como un disparo y lo empujó, con fuerza. Voló de nuevo a la pila de leña apilada correctamente que había recogido, haciéndola volcar derramando trozos de madera sobre él. Levantó los brazos para proteger su cabeza y su cara, pero por suerte la mayoría de las piezas de madera azotaron sus piernas. Shane estaba allí arrastrándolo hasta sus pies y mientras lo ponía más cerca de él para colocarle un puñetazo en la cabeza, Daryl aprovechó el momento y depositó duramente su rodilla justo entre las piernas de Shane.

— ¡Ouch! — gritó doblándose. Mientras caía sobre sus rodillas, sus manos salieron disparadas y agarraron la pierna derecha de Daryl, elevándola. Daryl perdió el equilibrio y cayó de espaldas y Shane cayó encima de él. — ¡Maldito peleador sucio! — escupió Shane. Condujo su puño al costado izquierdo de Daryl, sobre su cadera; entonces supo que Shane lo golpeaba allí a propósito, donde sabía que haría más daño. Puños y pies volaban cuando cada hombre trataba de dominar al otro. Salían disparadas tierra y grava, y pronto los dos hombres cubiertos de sudor se apelmazaron en una fina capa de suciedad.

Daryl podría haber peleado con el mejor de ellos, pero su búsqueda previa de quedar arruinado con el Yukon Jack lo ponía en desventaja. No se movía tan rápido ni lanzaba golpes con la precisión que lo haría normalmente. Su lado izquierdo palpitaba y le dolían las piernas en donde los trozos de madera lo habían golpeado. Los golpes que le había dado Shane dolían, pero él también le había dado algunos golpes decentes. Shane solo estaba poniendo mejores y más de ellos. Ambos gritaban, estaban agitados, jadeaban y luchaban por recuperar el aliento entre ataques.

Pensándolo bien más tarde, Daryl estaba sorprendido de que su pelea no haya atraído a todos los caminantes por kilómetros. Se había preguntando por qué nadie de la casa había venido a ver qué estaba pasando. Ciertamente, podían oír el alboroto. Decidió amargamente que eso era una prueba más para el hecho de que a ninguno de ellos le importaba una mierda él ni lo que le pasara.

Entonces Shane estaba detrás de él, lo puso de rodillas y lo mantuvo en una llave de cabeza estrangulándolo. Esta vez, sus brazos estaban siendo bloqueados y mantenidos en su lugar por las fuertes piernas de Shane. Mierda. Aquí vamos de nuevo, pensó. No había manera en el infierno de que fuera capaz de liberarse de esto. Luchó y Shane solo aumentó la presión, cuanto más luchaba, más apretaba Shane los brazos contra su garganta. Daryl no podía respirar. Sentía los pulmones como si estuvieran en llamas, entonces cerró los ojos y se concentró en relajarse.

Cuando su lucha se desaceleró y luego se detuvo, señalando su disposición a cooperar, Shane le cantó en el oído: — Eso es, sólo relájate. Todo va a estar bien. Lo único que tienes que hacer es escuchar a Shane, ¿me oyes?

Daryl estaba viendo manchas delante de sus ojos y su pecho subía y bajaba, los pulmones gritaban por aire. Asintió lo mejor que pudo y Shane aflojó el brazo. Daryl tomó aire y respiró pesadamente.

— Entonces… — dijo Shane en la voz calmada de policía que usaba en el trabajo para dilatar situaciones antes de que el mundo se fuera al infierno. — Voy a hablar y tú vas a escuchar. ¿Lo has entendido?

Daryl asintió con la cabeza atrapada de nuevo.

— No vas a decir una maldita cosa a Rick sobre nada. No mencionarás a Otis, no mencionarás a Lori, no mencionarás al bebé de Lori.

Daryl no se movió. La voz calma de Shane le susurró en el oído: — ¿Lo entiendes?

Qué tonterías, pensó Daryl. Shane estaba más loco que una cabra y Rick tenía el derecho de saber lo que había pasado.

— Daryl — repitió Shane un poco más alto ahora. — ¿Lo entiendes?

Daryl respiró hondo y murmuró: — Vete a la mierda.

La presión en su garganta aumentó inmediatamente, cortándole el aire.

— Daryl… — dijo Shane en su oído. — Solo ponte de acuerdo, ponte de acuerdo en que vas a mantener tu boca cerrada. No será tan difícil, has dejado claro que no quieres tener nada que ver con el grupo, de todas formas. ¿Puedes hacer eso, puedes acceder a simplemente quedarte callado? Solo di eso y te dejaré.

Daryl dejó salir un ahogado "no" y sintió cómo el brazo de Shane apretaba aún más contra su cuello. Su cuerpo entró en pánico y se resistió y esforzó frenéticamente tratando de liberarse del agarre de Shane.

Shane le declaró que solo accediera, que solo dijera que se mantendría callado y así lo liberaría, lo dejaría respirar. Susurró y habló bajo en la oreja de Daryl, solo di las palabras, será fácil. La cabeza de Daryl latía con fuerza y sus pulmones apretaban contra su pecho al ser golpeado y tensado por el agarre de Shane. Podía sentir su corazón latiendo a ritmo acelerado y su pulso golpeaba en su cuello y en sus oídos.

El brazo de Shane seguía negándole la capacidad de respirar. Dios, ¿por qué era tan condenadamente terco?

Shane no podía creer lo obstinado que era el estúpido campesino. Él siempre había sido capaz de forzar el cumplimiento con su particular forma de ahogar. Estaba evaluando sus opciones y tratando de pensar un plan alternativo cuando sintió que Daryl dejó de sacudirse y de luchar. El cuerpo de Daryl se estremeció una última vez y luego se relajó.

Shane mantuvo su posición, sin dejar de sostener el cuello de Daryl. Tenía que pensar. Maldición, realmente no quería matarlo. Es decir, ¿qué tan difícil sería que se dieran cuenta que había sido él? Supuso que podría arrastrarlo al bosque y esperar que lo encuentre un caminante, pero ese podría convertirse en un asunto dudoso.

Liberó a Daryl y se deslizó hacia atrás, aflojando su cuerpo para que cayera suavemente sobre su espalda. Había comenzado a respirar en el minuto en que Shane lo liberó y sus labios azules ya habían comenzado a recuperar su color. Shane le cubrió la mejilla derecha y luego la izquierda. — Oye, Daryl — le dijo. No hubo respuesta. Lo tomó por los hombros y lo sacudió. — Vamos, obstinado imbécil. — El estúpido campesino estaba inconsciente. Shane entonces se levantó y se colocó a la altura de su cabeza. Se agachó y lo tomó en brazos, luego caminó hacia atrás, arrastrándolo hacia su tienda. Una vez en la entrada, Shane se agachó de nuevo y le golpeó la cara ligeramente. Todavía sin respuesta. Abrió la cremallera de la tienda y se metió, luego tiró de Daryl con el mismo fin.

Allí dentro estaba más oscuro ya que la tela era demasiado pesada y la luz del fuego no ingresaba. Shane esperó que sus ojos se adapten al ambiente pero igualmente era difícil llegar a ver algo. Comenzó a sentir alrededor de la parte superior donde estaba ordenada la bolsa de dormir y encontró lo que buscaba. Movió el interruptor de la linterna y apuntó a la cara de Daryl, con el objetivo de revisarle las pupilas. Se sorprendió cuando Daryl entrecerró los ojos y apartó su cabeza lejos de él y de la luz.

Shane sintió una oleada de alivio, pero se mantuvo estoico y frío mientras miraba hacia abajo a Daryl. Podía ver ante sus ojos cómo aparecían las contusiones en su cuello mientras mantenía apuntando la linterna hacia él.

Shane se inclinó y habló: — Daryl, no quiero lastimarte.

Daryl resopló.

— No — susurró con voz ronca — lo que quieres es matarme.

— Daryl — dijo sin rodeos — si quisiera matarte, no estaríamos teniendo esta conversación ahora. Ahora quiero que pienses mucho antes de ir a contarle sobre esto a alguien. Sería una verdadera lástima perderte en manos de un caminante en los bosques, ¿no lo crees?

Shane le dio a Daryl una mirada comprensiva, extendió la mano y le dio unas palmaditas en el hombro. Daryl se alejó de aquel contacto y Shane salió de la tienda, cerrando la cremallera hacia arriba detrás de él.

Daryl se quedó acostado allí, su mente corría. El cuerpo entero le dolía y sentía en su cabeza como si su cerebro estuviera tratando de desalojar la propiedad perforando varios agujeros en su cráneo. ¿Qué demonios iba a hacer ahora? Shane podría, Shane lo mataría si se acercaba a Rick. Cuando la claridad de pensamiento regresó, Daryl se dio cuenta de que ahora Shane sabía que estaba al tanto de la situación de Otis – luego de que Daryl había derramado sus estúpidas tripas admitiendo cómo se había dado cuenta, Shane no lo había negado, ¿lo había hecho? No, ¡no lo había hecho! – probablemente Shane no esperaría mucho tiempo antes de asegurarse de que Daryl mantuviera guardado su secreto.

Entonces se le ocurrió. Podría simplemente irse. De igual forma ya había pensado en eso y este era el momento perfecto para desaparecer. Eso resolvería una multitud de problemas. Primero dormiría, luego decidiría. Primero dormiría y, a continuación, extraería el mapa que había visto la semana pasada. El de los dos lagos. Había estado pensando en dar un paseo para echarles un vistazo, de todas formas. Cerró los ojos y suspiró. ¿Este dolor de cabeza se debía a la falta de oxígeno o al Yukon Jack? ¿Tal vez un poco de ambos? Antes de que el sueño se lo llevara, maldijo el hecho de que aquel baño en el arroyo más temprano había sido en vano.