Disclaimer: Sonic y sus personajes son propiedad de SEGA y de sus respectivos creadores.

¡Lo prometido es deuda, hoy es sábado así que hay nuevo cap... ! ¡Oh, esperen! Por esta ocasión les traigo el segundo capítulo por un día adelantado. Mañana sábado estaré ocupada así que de una vez actualizo ;) ¡Disfruten de la leída!

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Capítulo II

"Arremetiendo con la culpa"

—¡¿Qué significa eso?!—exclamó Knuckles sin comprender lo que acababa de ocurrir con los robots que Tails había mandado al exterior.

La pantalla se apagó en esos instantes, Tails ni siquiera se tomó la molestia de guardarla en el almacenamiento. Nadie más habló por unos efímeros minutos, por el simple motivo de que nadie sabía qué decir. En breve, tres pares de ojos estaban fijos en Tails como si esperaran de él una explicación lógica a todo lo que ocurrió hacía unos instantes.

—Él lo sabe—murmuró Tails a los presentes. Un lúgubre pánico se discernió en el lugar después de soltar sus palabras. Levantó la cabeza para mirar a sus amigos quienes parecieron comprender la magnitud del problema—, sabe que algunos miembros de nuestro grupo tienen habilidades especiales.

Knuckles se rascó la barbilla, confuso, parecía como si analizara la situación poco a poco.

—Cuando dices "él" ¿te refieres a…?

—Sí, el que está detrás de esta guerra—respondió el zorro recargando sus codos en el escritorio.

Shadow dio un paso al frente, posicionándose entre Knuckles y Sonic, sin quitarle los ojos de encima a Tails.

—O sea que si utilizamos nuestros poderes fuera del campo de fuerza, ¿esos cyborgs nos rastrearían?

Tails se puso un poco nervioso ante la intensa y fría mirada del erizo negro. Por suerte suya, Sonic intercedió por él.

—No importa, somos más rápidos y fuertes—afirmó Sonic despreocupadamente, e igual, trató de dar ánimos a los chicos y contagiarles su actitud positiva.

—¿Ya olvidaste lo qué les pasó a Knuckles y a ti hace dos semanas?—preguntó Tails con cierta aprensión. Sonic y Knuckles se miraron avergonzados. El zorro ladeó la cabeza en desgana, se incorporó un poco para decir lo siguiente—: Mi teoría es que esos cyborgs tienen un sistema de rastreo que percibe las actividades del uso de poderes realizadas por cada uno de nosotros… así que salir de aquí no será nada fácil.

La noticia de Tails sobre que esos cyborgs los podían rastrear fácilmente complicando la tarea de ir en busca de la master esmerald, doblegaron las esperanzas de Sonic y Knuckles en pedazos.

—¿Qué vamos a hacer entonces? —espetó Sonic mientras fruncía la frente. Cada mala noticia lo fastidiaba más.

Tails abrió y cerró la boca paulatinamente, la verdad que ni él sabía cómo salir de ese embrollo; parecía que terminar con la guerra era casi una misión imposible.

—Supongo que no tenemos opción—intervino Shadow interrumpiendo los pensamientos de los otros tres, quienes le pusieron total atención.

—¿En qué estás pensando?—le preguntó Sonic con interés.

Shadow soltó un bufido despectivo, pero aun así le respondió.

—Seguir con el plan principal, solo que debemos pasar de desapercibidos.

—¡Sin sus poderes podían morir allá afuera!—saltó Tails de repente, parándose de la silla como un resorte; se pudo percibir el miedo y la angustia en el tono de su voz.

—Lo irónico es que moriremos, de igual forma, si los llegáramos a usar—gruñó Shadow, impaciente.

Tail no pudo regresarle un comentario más inteligente, Shadow tenía razón, si querían salir a buscar la master esmerald no les quedaba más opción que arriesgarse a ir a las dos torres sin la protección de sus poderes. Entonces se requeriría trabajar en un perfecto plan de inmediato y él se encargaría de ello.

—Revisaré el reporte que mandaron los chicos—anunció Tails a la vez que insertaba la memoria que había sacado del walkie al puerto USB del CPU—. Esos relojes especiales que les di sirvieron de algo.

—¿Cuándo te mandaron esos reportes?—preguntó Knuckles de repente.

Tails se mostró un poco cabizbajo, temblando ante la posibilidad de que sus amigos estuvieran muertos, arriesgando sus vidas por esa valiosa información. Ahora todos los miembros de la resistencia tenían el deber de acabar con esa guerra para que sus muertes no fueran en vano.

—Antes de que contactaran conmigo. Les dije que en cuanto me pasaran información deberían deshacerse de la memoria de almacenamiento. Supongo que lo hicieron.

—Confiemos que fue así—lo tranquilizó Sonic guiñándole un ojo y levantando un pulgar en señal de aprobación.

Tails le devolvió la sonrisa. No obstante, cambió de repente su feliz semblante a una de perplejidad.

—Lo que aún no comprendo es por qué no pudieron mandarme las coordenadas… tendré que investigar más a fondo. Denme unas horas y armaré un plan.

—¿Necesitas ayuda, amigo?—preguntó Sonic esbozando una sonrisa.

—No, estoy bien—le respondió Tails prestándole más atención a la computadora—. Este reporte está un poco largo, creo que tardaré un poco más de la cuenta.

Sonic sabía lo que le pasaba a Tails, y eso era algo que no podía permitir. La muerte era parte del ciclo de la vida, tarde o temprano llegaría para todos. Sentirse culpable como era en el caso de Tails, no devolvería el hecho de regresar a la vida al Team Chaotix; y eso Sonic tenía que hacérselo saber.

—No fue tu culpa, Tails—espetó Sonic mirando al zorro con dureza.

Un año y tres meses antes…

El origen de la cruel guerra aún sigue siendo un misterio. El motivo de la erradicación nunca se había hecho conocer por aquel ser que lo comenzó todo. Los habitantes empezaron a vivir con el temor de morir asesinados por un despiadado ejercito de robots que tenía la función de destruir todo a su paso. Uno de ellos, Metal Sonic, había robado la master esmerald, cuya reliquia estaba resguardada en una lejana isla, custodiada por Knuckles The Echidna. En esos tiempos de crisis, era difícil confiar en alguien, por el simple motivo de que el principal villano tenía el poder psíquico de controlar a cualquier ser con vida. Había robots que vigilaban las calles, deshaciéndose de cualquiera que pudiera ser una amenaza para su creador; asesinando a sangre fría, cuyo perverso propósito era reducir a la población. Solo había un lugar seguro, una base secreta que se hallaba a las afueras de la ciudad, colindando con el bosque. Tails pudo crear un campo de fuerza de doble ilusión, protegiendo con él la base donde estaba oculto el único grupo sobreviviente de la resistencia. Para poder restaurar la paz se requeriría, como primer objetivo, recuperar la master esmerald que era la fuente de energía más poderosa del universo, y que tenía el poder de controlar a cualquier objeto con ayuda de las esmeraldas caos. Ese era el principal objetivo, pero salir al exterior era demasiado arriesgado, era una equivalente a como si uno quisiera dar la bienvenida a una muerte inmediata. Considerando el peligro que aquello implicaba, Tails no tenía el valor de mandar a su equipo en busca de la master esmerald, además de que salir de la base para ir a buscarla sería una pérdida de tiempo. Sin tan solo tuvieran una pista de donde podría estar, tal vez, solo tal vez cabría la posibilidad de ir en grupo y salir a recuperarla. Pero con la poca información que Tails había obtenido de sus robots que fueron enviados al exterior para investigar la situación, no existía la posibilidad de sobrevivir en una misión de búsqueda. Aun así, pudo armar un plan de supervivencia; sin embargo, si lo llevaba a cabo, todavía seguía existiendo ese enorme inconveniente: la localización de la master esmerald.

Hasta que llegó a él una solución, aunque era un indudable suicidio.

¡No!se opuso Tails poniéndose de pie.

Sonic y Knuckles estaban frente a él, anonadados ante la reacción de su pequeño amigo zorro.

¿Quién te puso a ti a cargo?espetó Vector achicando los ojos en señal de amenaza.

Tails regresó a su asiento, encogiéndose más en él.

Bueno, estamos en mi laboratorio, y del otro lado está mi taller…comenzó a decir Tails con voz débil, intimidado ante la mirada escudriñadora del lagarto. ¡Cómo sea! ¡No es momento de saber quién es el líder aquí! ¡Lo qué piensan hacer es un suicidio!vociferó, recuperando su valentía.

El semblante de Sonic se enorgulleció al oír las palabras firmes de Tails. Knuckles, a su lado, dio un paso al frente para hacerse notar.

Yo iré con ustedesanunció a los presentes.

Todos se mostraron sorprendidos, a excepción de Vector que lo encaró, evaluándolo detenidamente.

No nos serás útildijo Vector sin más—. Además, solo nos estorbarías.

Knuckles se removió furioso y retrocedió. Después de unos segundos, exhaló ostensiblemente a causa de la turbación.

¡¿Qué dijiste, idiota!?

Sonic se posicionó a lado de su amigo, poniendo una mano en el hombro del equidna en un ademán apaciguador.

Tranquilo, Knuckles.

Pero Knuckes no le hizo caso y se volvió a encarar a Vector.

¡Vuelve a repetir eso!

Vector ni se inmutó ante la furia de Knuckles, la situación ya lo estaba cansando; aparte de que él y su equipo estaban perdiendo tiempo valioso.

¿Se te olvida qué fue a ti a quién robaron la master esmerald?habló Espio después de un rato. Las mejillas de Knuckles adquirieron un extraño tono granate ante la insultante pregunta. Por ese descuido tuyo ahora nuestras vidas corren peligro.

Todos estamos sentenciadosdijo Charmy con tristeza.

¡Eso no fue mi culpa!se defendió Knuckles mostrando los puños en señal de advertencia.

Y te haces llamar guardiánmurmuró Vector igual de furioso por la impotencia de saber que la guerra no terminaría si seguían discutiendo por estupideces.

Knuckles escuchó a Vector, estaba dispuesto a iniciar una pelea en ese instante. Pero la voz de Tails prescindió el conflicto verbal.

¡Ya basta por favor!—suplicó Tails. Su semblante denotaba enojo e irritación, pero sus ojos transmitían cansancio e incertidumbre que no pasaron de desapercibidos para los presentes—. Todos estamos en el mismo bando, así que tenemos que tratar de llevarnos mejor.

Tienes razón, amigo.

Tails le dedicó una sonrisa de agradecimiento a Sonic antes de responderle…

Gracias, Sonic—y, dicho eso, dirigió su completa atención a los tres miembros del Team Chaotix—. Ahora, sobre su propuesta del intento de suicidio.

Tails, es la única maneralo interrumpió Espio a modo se suplica.

Es muy peligroso—dijo Tails en tono preocupante. En breve, se quedó pensativo, como si estuviera rememorando algo de un pasado muy lejano—. Si pudiéramos encontrar a Shadow…susurró como para sí.

Nadie sabe su paradero—intervino esta vez Vector, recuperando su gesto amable y carismático—. La última vez que fue visto estaba con aquella chica murciélago en el norte del país.

No necesitamos a Shadow—dijo Espio, tranquilamente. Sacó dos shurikens de su fornitura, y comenzó a jugar con ellas mientras continuaba diciendo—: Será fácil para mí infiltrarme, recuerden que puedo camuflarme.

Charmy, por su tamaño, puede adentrarse a lugares recónditos, y puede volar a grandes distancias. Abarcaríamos mucho terrenoexpuso Vector mostrándose firme.

Somos el equipo perfecto para esta misión—prosiguió Espio, mirando a los otros tres.

Sonic se mostró conforme con el plan y la valentía del Team Chaotix. Aunque, su espíritu de aventura le exigía que también él debía ir con ellos.

Yo iré con ustedes, puedo ser de mucha ayuda.

La oferta heroica de Sonic provocó diferentes opiniones por ambos lados.

Olvídalo—dijo Tails implorante, pero a la vez con firmeza—, te necesito aquí… a los dos—se apresuró a decir mirando de reojo a Knuckles quien parecía querer volver a ofrecerse para ser parte de la misión.

Está bien, Tails, solo porque tú me lo pides—dijo Sonic mostrando una forzada, pero sincera sonrisa—. Si no hacemos algo esta guerra nunca va a terminar. Acepta la propuesta del Team Chaotix. En todos modos ellos encontrarán una buena manera de burlar tu campo de fuerza.

El Team Chaotix se mostró de acuerdo con las palabras de Sonic. Parecía que Tails no tenía más remedio que aceptar, sabía que en cualquier momento se iba a arrepentir de su decisión.

Está bien, Team Chaotix, cuento con ustedes—dijo al fin, inseguro de todo ese embrollo. Desvió la mirada con recelo hacia un cajón que se hallaba a su lado izquierdo, de ahí, sacó tres pequeños aros dorados—. Con estos brazaletes podrán atravesar el campo de fuerza. Denme unos minutos y les construiré unos comunicadoresexplicó Tails al Team Chaotix quienes recibían los brazaletes.

Les aseguramos que encontraremos la localización de la master esmeraldprometió Vector muy seguro de sus palabras y mirando a su equipo, orgullosamente.

Y una vez que la tengamos nos comunicaremos con ustedes para darles las coordenadasprosiguió Espio a la vez que se ponía el brazalete en su muñeca izquierda.

Entonces Sonic se teletransportará hacia la localización correcta y así recuperará la master esmeraldconcluyó Charmy muy emocionado ante la perspectiva de poder salvar el mundo.

Es un buen plan—expresó Sonic feliz, levantando su pulgar en señal de confianza—. Buena suerte.

Los tres asintieron, dispuestos a marcharse de inmediato.

Tails, tú nos dices cuando…

Tails se mostró más animado que nunca gracias a la determinación de Sonic. Su amigo tenía razón, no era el momento de sentirse culpable, sino de pensar en el futuro del mundo. Para recuperar la paz, se requeriría trabajar con la mente fría y enfocada.

—Debemos acabar con esta guerra, amigos—anunció Tails, más decidido que nunca.

En ese momento, alguien irrumpió en el laboratorio. Una pequeña y delgada figura se aproximó hasta donde estaban los chicos, dedicándoles una enorme y radiante sonrisa en el momento que estuvo frente a ellos.

—¡Hola!

—¡Amy!


Me sorprendió la buena recepción que tuvo el primer capítulo :´3 Mil gracias por los reviews, los favs y los follows. Espero que también les haya gustado este segundo cap. Amy ya hizo su aparición, así que ya viene lo bueno xDD Nos leemos el próximo sábado (el de mañana no, sino hasta el otro) con el tercer capítulo.

Besos y abrazos :*

Mackenzie Monyer.