- Draco tío, este debe ser el mejor cumpleaños de tu vida- Comentó Blaise.
- Si Blaise tiene razón, tenemos que pensar algo, tampoco queda mucho tiempo, hay que planear algo rápido. Tengo una idea, ¿Por qué no decimos cada uno una de las cosas que más nos gusta y lo intentamos juntar todo?- Propuso Goyle.
- Tías buenas- Gritó Draco.
- Alcohol y fiesta- Dijo Blaise mirando de reojo a Draco, sabía perfectamente que sus gustos y los de él eran parecidos.
- Comida- Gritaron Crabbe y Goyle al unísono.
- Playa- Musitó Theodore haciendo que todos se girasen inmediatamente hacia el.
- ¿En serio? ¿Pudiendo pedir tías en bikini o mojitos pides solo playa?- Blaise rió. -Debe ser que de pasar tanto tiempo con la Lunática se te ha nublado el cerebro y no te deja pensar con claridad.
Theodore rodó los ojos ignorando lo que Blaise acababa de decir, si que es verdad que últimamente pasaba demasiado tiempo con la Ravenclaw, pero solo porque compartían clase de Transformaciones y ella le ayudaba en muchas de sus tareas.
Cada uno siguió con lo que estaba haciendo, hasta que 5 minutos después el grito de Draco hizo que todos le prestaran atención.
- ¡Ya lo tengo, nos vamos a Ibiza, yo invito!
- ¿Ibiza? Eso está cerca de Londres? Nunca había escuchado hablar de eso.
- No Blaise, está en España. Hay playa, chicas en bikini, fiesta todo el día- Contestó Draco, y acto seguido, mirando a Crabbe y a Goyle acabó la frase.- Y pos supuesto hay mucha, mucha comida.
Blaise seguía pensando en lo que acababa de decir su amigo, eso sería algo muy parecido al paraíso.
- ¡A qué estamos esperando? Vamos esta tarde mismo- Comentó Blaise.
- ¿Y piensas ir con las túnicas a un destino muggle? No Blaise, primero debemos ir al Londres muggle a comprar ropa de verano y por supuesto a comprar los billetes de avión. Si ya estáis listos nos vamos ya- Respondió Draco.
Mientras tanto 4 chicas llevaban horas buscando ropa en un centro comercial del centro de Londres...
- ¿Chicas, alguien sabe lo que significa push-up? No encuentro ni siquiera un solo bikini que no lo ponga- Preguntó Ginny.
- Push-up significa que lleva el doble de relleno, lo que quiere decir que te pone las tetas en la garganta- Contestó Hermione.
- Ups, pues no habrá más remedio que cogerlo así, no encuentro ni uno que me guste que no lleve eso.
Hermione seguía probandose bikinis por encima, y le pasaba lo mismo que a la pelirroja, no conseguía encontrar ninguno que no fuese un maldito push-up.
Por otra parte…
- Estos muggles cada vez visten de un manera mas rara, no podrían usar capas como nosotros-Sugirió Goyle.
- Esto es enorme Draco ¿Por donde podemos empezar a mirar?- Preguntó Theo.
- ¡No me lo puedo creer!- Gritó Blaise captando la atención de los demás.
Todos miraron en la misma dirección en la que los ojos de Blaise estaban fijos, y todos quedaron alucinando al momento, estaban viendo a la sangresucia con sus amigas probándose bikinis por encima de la ropa.
Antes Blaise y los demás pudieran reaccionar, Draco ya había avanzado a zancadas hasta el interior de la tienda, no tuvieron más remedio que seguirlo.
- Vaya vaya- Habló Draco.
Las chicas se giraron de golpe al reconocer la voz.
- ¿Qué haces tú aquí?- Preguntó la castaña.
Eso mismo podría preguntar yo Granger, ¿Es que acaso esta tienda solo permite el acceso a sangresucias?- Contestó Draco.
- Das asco, no quiero volver a verte- Y dicho esto Hermione avanzó hacia la caja acompañada de sus amigos, cada una pagó los bikinis que se llevaban y se marchó.
Dos semanas después ya tenían todo listo para marcharse, el señor Granger las llevo hasta el aeropuerto, solo quedaba que pasase una hora y media para que sus tan merecidas vacaciones empezaran.
- Oye Hermione, ¿Quieres decir que esto es seguro? Aún no logro entender como esta cosa tan grande puede llegar a volar.
- Lavender tranquila, esto es seguro, no hay de que preocuparse, si prefieres puedes dormir, cuando estemos a punto de llegar nosotras te despertamos- Contestó Luna.
Finalmente acabaron todas dormidas, hasta que la voz del piloto anunciando la llegada las despertó.
- Bienvenidas a Ibiza chicas- Gritó Hermione felizmente.
Nada más salir del aeropuerto, Hermione divisó a lo lejos a un señor con un cartel en la mano en el que ponía HERMIONE GRANGER, sí, ese señor sería el encargado de llevarlas hasta el apartamento.
Al llegar cada chica se instaló en una habitación, era una casa un poco antigua, pero tenía una habitación para cada una, piscina, jardín, todo lo que podían pedir lo tenían.
