¡Hola de nuevo! Muchas gracias por todas las alertas y los favoritos ¡Me animaron demasiado! (la verdad, no esperaba mucho de un simple prefacio) este es el capítulo 1, muy cortito y más de introducción. Espero les guste muuucho :)

Disclaimer: Nada de esto me pertenece, los personajes son de Stephanie Myer.


Bring me to life.

.

Capitulo 1.

Prometido e Irlanda.

.

.

Lady Isabella Swan era una noble inglesa de ascendencia normanda*. Tenía sus cabellos castaños y ligeramente ondulados siempre recogidos por diademas y velos. Sus enormes ojos cafés brillaban de acuerdo a sus emociones. De tez pálida y delgado cuerpo, era con todo una mujer hermosa y siempre vivaz, alegre, que se la pasaba riendo y de buen humor.

Su padre, Charlie Swan, conde de Longfort, era un amigo íntimo del Rey de Inglaterra y uno de los nobles más apreciados, ricos y poderosos de todo el reino. Con su esposa Reneé Swan había concebido tres hijos, de los cuales, Isabella era la menor. Su encantadora hija de mejillas sonrojadas siempre ocupó un lugar muy especial en su corazón.

Tenían muchas posesiones, pero la familia Swan residía en la fortaleza Courag*, al sur de la frontera con Gales. Era grande, completamente hecha de piedra y rodeada por un pueblo con gente amistosa, cortés, educada y siempre tolerante.

Era un día de fiesta en Courag. El cumpleaños de la señora, Reneé Swan, prometía un banquete y festival. La explanada del castillo fue decorada con mostradores, juegos y papeles de mil colores. Isabella, radiante en su vestido verde completamente nuevo, salió haciéndole compañía a su madre y después a su padre, alternando diversos juegos y bromeando con las personas.

Entre todos los caballeros invitados, uno llamó su atención. Tenía el cabello rubio como el sol, descuidadamente peinado, y ojos azules que proyectaban una intensa mirada en aquel rostro curtido por el sol. Sonreía y bromeaba con sus amigos, hasta que la miró.

—¿Quién es él?—le preguntó a su doncella.

La menuda mujer buscó el rostro del muchacho y lo reconoció.

—Se llama Sir Mike Newton ¿Ha oído de él? es uno de los mejores guerreros del rey.

—¿Mike Newton?—repitió con asombro, el hombre era una leyenda—No puedo creer que esté aquí.

—Seguro es un invitado de vuestro padre.

—Sí.

Famoso por sus batallas arduas e inteligentemente ganadas, Mike Newton le había dado tantas tierras a su rey que estaba a punto de convertirse en un alto noble, en espera de que el monarca le diera la mano de una esposa rica, poderosa y de buen título. En recompensa claro está por sus actos heroicos a favor de la corona.

Isabella había escuchado mucho de él y no se lo esperaba tan encantadoramente apuesto. Y menos que se la acercara con una sonrisa deslumbrante. Tenía un porte relativamente altivo, orgulloso, anchos hombros muy bien trabajados y un cuerpo desarrollado que ni las túnicas podían disimular.

—Señorita—le habló—¿Puede permitirme un baile?

—Quizá—le respondió, haciéndose la graciosa—¿Puede usted responderme una pregunta?

—Claro.

—¿Es al que mencionar, el guerrero de la providencia?

—Ciertamente—río—Un apodo algo ridículo ¿No lo cree?

—No, para nada. Se dice que vuestra espada es más certera que la de los ángeles.

—Eso es una blasfemia, y mentira. Pero no estoy aquí para hablar de mí, quisiera hablar sobre usted.

No pudo disimular un sonrojo. Isabella desvió la mirada.

—¿Sobre mí? ¿Qué podríamos hablar sobre mí?

—Que es la dama más hermosa de todas las aquí presentes. Y me haría un verdadero honor si aceptara este humilde presente.

¿Un presente? ¡La estaba cortejando! Ella miró la cajita que albergaba un lazo azul, brillante y cuidadosamente doblado. Su sonrisa solamente creció más cuando lo aceptó de sus manos, al mismo tiempo que aceptaba un baile con él.

o-o

El cortejo no duró mucho, acaso unos dos meses. Tiempo en el que le dio detalles maravillosos y habló varias veces con sus padres. Había algo en Mike Newton que no terminaba de gustarle a Charlie Swan, pero su mujer, Reneé, lo encontraba espléndido. E Isabella se notaba tan enamorada de él, que no pudo hacer nada cuando le pidió la mano de su única hija en matrimonio.

Charlie amaba mucho a su niña. Era su hija consentida en toda la extensión de la palabra. A pesar de ser una noble, Isabella era sencilla y no gustaba de presumir ante nadie lo que poseía. Rara vez pedía favores a sus padres y se conformaba con lo que le daban. Por eso mismo a Charlie le gustaba complacerla en sus poco frecuentes y muy razonables caprichos.

Pero un matrimonio era cosa seria. Y si era entre nobles asunto de estado. Sir Mike Newton acompañado de Charlie Swan, conde de Longfort, fueron con el Rey Enrique, supremo monarca de Inglaterra, a tratar el asunto. Enrique estaba encantado. Por una parte, la pequeña hija de su mejor amigo se casaría al fin y le daría a su guerrero favorito un gran dote y título.

El dote de Isabella consistía en una cantidad monetaria nada despreciable, varias cabezas de ganado, sirvientes, joyas y una fortaleza en Irlanda llamada Ghlóir*. El Castillo fue conquistado un año atrás por los soldados de Charlie, en una expedición para conocer mejor las fronteras y terrenos de sus enemigos irlandeses.

Ghlóir era una fortaleza realmente buena, y nadie había la había proclamado como suya. Ya que sus demás hijos estaban casados y con sus territorios, Charlie decidió darle aquella propiedad a su hija. Naturalmente, como esposo de Isabella, Ghlóir sería de Mike.

Isabella estaba encantada. Se casaría con un hombre bueno, gran guerrero que la quería mucho y vivirían felices en su castillo. Irlanda era una tierra desconocida para ella, pero sabía irlandés y estaba convencida de que cualquier lugar al que fuera con Mike sería un hogar perfectamente hermoso.

La boda sería en Ghlóir y para eso debían viajar. El Rey Enrique asistiría a la ceremonia. No obstante, a una semana del evento, Charlie Swan enfermó de gravedad. Le dieron altas fiebres y mareos frecuentes. Reneé se quedó con él para cuidarlo. El Conde, sabiendo que su hija y Mike no eran precisamente pacientes, le dio autorización a Isabella de adelantarse en el camino.

Esa mañana Isabella subió a un barco de su padre con Mike, destino a Irlanda. Lo acompañaban Sir Lucas y su esposa, enviados directos de Charlie. El Conde alcanzaría a su hija en Ghlóir cuando su enfermedad estuviera más controlada para presenciar los esponsales. Y con él, iría el Rey.

Ella y su prometido deberían esperar a los dos hombres para la boda. El viaje no duró más de tres días e Isabella se encontró fascinada con Ghlóir. Era un castillo de torres altas y murallas bien construidas, rodeado por un bosque frondoso de colinas verdes. El color intenso y la gente sonriente la animaron y no tardó ni dos horas en enamorarse del lugar.

Ni un día en que su vida se derrumbara.

o-o

El padre O´Bryan fue llamado a Ghlóir cuando anochecía. Le dijeron que Lady Isabella Swan demandaba su presencia para una confesión de pecados. No le agradaba esa mujer llegada un mes atrás de Inglaterra, ni el hombre que hacía de su prometido. Ghlóir tenía otro dueño y sabía que volvería para reclamar lo que era suyo.

Ante los ojos de todos los campesinos, Isabella era una mujer fría, distante, ególatra, como todas las demás nobles inglesas. Interesada en el estatus social, jamás hablaba con nadie, ni salía de su alcoba. Rara vez bajaba al salón y los sirvientes decían que no les dirigía la palabra.

Pero no podía negarse al llamado de una fiel. El padre fue hacia el castillo y no le negaron la entrada. Lo condujeron hacia los aposentos de Isabella, que estaban al fondo, y entró. Se encontró con una mujer desecha en llantos y gemidos, que se sobaba delicadamente un golpe en su mejilla.

—Padre—dijo al verlo, tumbándose a sus pies—He pecado en necedad ¡Por favor, no me niegue un deseo!

—¿Un deseo? ¿Cuál?

Sacó de un cajón un pedazo de papel cuidadosamente doblado. Se lo dio en las manos como si fuera un tesoro.

—Mándeselo al Conde de Longford, Charlie Swan, mi padre ¡Por favor! Se lo suplico…. Solo así podré salir de este infierno.

El padre O´Bryan abrazó a la mujer y le prometió mandarla. Le dio palabras de consuelo y escuchó las pocas cosas que pudo entenderle (por su llanto, no hablaba nada bien) Después, salió del castillo. Nadie lo detuvo y de verdad sintió lástima genuina por aquella mujer.

Mandó la carta, no sin antes leerla. Y rezó porque ella encontrara consuelo.

Querido Padre.

Escribo esto lo más rápido que pueden mis manos por temor a que Mike pueda descubrirme. Te ruego mandes alguien que me pueda ayudar, o vengas tú mismo en persona. Mike me maltrata demasiado y no pasa día sin que me levante la mano. Anhelo poder deshacerme cuanto antes de éste compromiso y salir de aquí ¡No podré soportar una vida sometida en este infierno! Padre mío, te suplico tengas piedad de esta tu hija. Tenías razón al dudar de las intenciones de Mike, solamente quiere mi herencia. ¡Ayúdame padre! Por favor…

Tu hija, Isabella.

Pero viviría un mes más en esas condiciones, antes de que Dios le mandara ayuda.


*Normando.-En la edad media un grupo de guerreros vikingos conquistador Normandía, un territorio que hoy corresponde a Francia. Era un pueblo bélico que ocupó parte de Gran Bretaña, a las personas que provenían de Normandía se les llamaba normandos.

*Courag.-Abreviación del inglés "courage" que significa "valor".

*Ghlóir.-Irlandés, significa "gloria".

Ambientación Histórica.-La Edad Media se caracteriza por sus problemas políticos y feudalismo. Los Normandos conquistaron Inglaterra y posteriormente iniciaron una guerra para conquistar la isla de Irlanda. Es en medio de este conflicto que se ubica el fic.

Con mucho gusto les responderé las dudas y preguntas que tengan.

¿Les gustó el capitulo? ¡Por fa, dejen muchos reviews! xD