La crueldad regia
Sally temblaba, mientras era sujetada por Patch, no era miedo lo que la hacía temblar, era su cuerpo mojado, el clima no era para estar nadando, hacia demasiado frio aun. Los temblores eran cada vez peores, tanto que sentía que algo la sacudía en vez de ser ella la que tiembla, es entonces que sintió como él le colocaba una toalla sobre la cabeza y la secaba con cierta violencia, eras demasiada fricción y sintió que la lastimaba, pero él siguió haciéndolo, le seco el cuerpo, pudo sentir como apreto su busto como si fuera a exprimirle los senos, le dolía. Y la sensación de que la toalla era en realidad una mortaja se le vino a la mente cuando sintieron como las manos de su esposo dejaban su cuerpo y le comenzaron a estrangular, mientras seguía ciega por la enorme toalla cubriéndola, solo podía ver el gris permitiendo la filtración de la luz, mientras que su reserva de aire se agotaba, pudo sentir también como el brazo del coyote estaba aprentando su cuello, aunque trato de rasguñarlo no podía sacar sus manos de la tela, solo fue cuestión de tiempo para que ella empezara a sentirse cansada, débil y colapsara en la oscuridad. Cuando ella dejo de luchar, él dejo de apretar su cuello y descubrió su rostro, ella respiraba débilmente, pero era un hecho de que solo estaba inconsciente y no muerta. A Patch le fascinaba tenerla así, a su merced, con el poder de matarla cuando quisiera pero ahora solo podía divertirse atormentándola y enloqueciéndola. Si, él quería que ella perdiera realmente la razón, que no fuera más que una bebé crecida durmiendo en su propia inmundicia, la idea le causaba tanto placer.
Ella era tan hermosa aun, a pesar de la decadencia en que estaba dirigida su vida ahora, seguía siendo bella, al grado de que no era raro que Patch deseara fundirse con ella en este momento, tanto como le fuera posible, antes de que esta flor en botón se secara, él la disfrutaría al máximo.
-Aah, aah- Sally se reanimo al sentirlo de nuevo dentro de ella, mientras sentía tanto agotamiento, en su mente no había más que un terrible desorden, mientras que sentía el estimulo y el orgasmo estremeciendo su cuerpo. Mientras que su cara era arrastrada contra el piso, sufriendo las violentas estocadas. -¿Terminare teniendo un bebé de Antoine? – dijo al sentir que el dejo húmedo y pegajoso, la idea de un bebé, ella poniéndose gorda, redonda, tanto como el deforme Dr Robonick, no pudo menos que ponerla a reír como loca, era más una risa jadeante y ahogada, tan espeluznante que aterraría a cualquiera menos a Patch. Quedar tan embarazada que tendría no solo uno, sino una centena de bebés, todos iguales, tanto que no sabría cual es cual, la idea le parecía horrible, una madre debe conocer a sus hijos y ¿cómo podría ser una buena madre si no era capaz de distinguir a unos de otros? Si los niños son idénticos ella no podrá ser buena madre, menos de 100 niños, ella comenzó a llorar mientras seguía siendo la yegua de "Antoine", ella estaba perdida en ese pensamiento de querer ser una magnifica madre de 100 niños, Rose pudo ser madre para todos ellos ¿no? El numero no era el problema, el problema era que no podría diferenciar a sus bebés, no importaba si ellos la dejaban al nacer tal flácida como un globo desinflado, ella sería una magnifica madre.
-¿Lloras ramera?- le pregunto el coyote mientras la jalaba del cabello- ¿lloras?- estaba muy excitado y frenético para contener su brutal deseo de lastimarla.
-Voy a tener cien bebés tuyos si sigo así… cien bebés…- Ella solo repetía eso como si estuviera en trance, podrían considerarse dado la farmacia que tenía en sus venas que estaba teniendo un viaje extraño al planeta "Soy Una Puta Jodida" directo a Villa "A ningún lado", - ¿Cómo sabré quien es quien?.
-JAJAJAJAJAJAJAJAJA- la idea de ella alucinando a ese extremo le daba tanta hilaridad como el que nadie ha descubierto que su "Papá" está muriendo de envenenamiento, y que alguien quiso consolarlo casi lo mato de risa, pero esto, esto no tenia precio. – ¡claro que todos se parecerán, pues tendrán al mismo padre! ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!
-¿El mismo padre?- estas palabras se quedaron grabadas en la mente de ella, eso era la solución a su problema, si ella quedaba embarazada de "Antoine", seguramente tendría bebes idénticos a su padre, entonces tenía que tratar de tener más padres para sus hijos, los niños de distintos padres no pueden parecerse ¿No? "Todos podrían embarazarte al mismo tiempo, si vas a tener cien bebés que sean de cien mobianos distintos" se sentía tan mareada por la idea de tener 100 parejas distintas casi al mismo tiempo, pero quería ser una magnifica madre para cada uno, así que "lo hare, seré una ramera".
Días después, en el hospital Knotole
El viejo general agoniza, su estado es terminal, aun si se supiera la verdadera causa, su cuerpo está demasiado dañado para recuperarse, pero lo peor está por venir, desgraciadamente. El General Armand D'Coolette agoniza mientras espera la llegada de su hijo, no quiere dormir, ya que en su interior sabe que si se queda dormido podría no volver a despertar, ¿Por qué se demora tanto? ¿Por qué tarda? Podría ya no encontrarlo si tarda más. Si alguien supiera la verdad.
Se abre la puerta y entra "Su hijo" quien ahora ostenta la corona de Rey. Camina directo a su cama y lo mira fijamente, su mirada es tan parca, es más, no demuestra la menor emoción, como ha sido su costumbre desde que llego a Mobius. El pobre viejo solo puede mantener entreabiertos los ojos.
-Hijo… aah… acércate…- jadea mientras estira su mano.
-¿Sí? – dice con un tono tan serio.
-Perdóname… aah… por haberte presionado a esto…aah…ahora sobre tus hombros hay una tremenda carga…aah- dice muy apesadumbrado.
-No te preocupes querido padre, yo puedo cargar con esta pesada carga.
-Pobre de nuestra princesa…
-Reina, Padre, ella es ya la Reina- lo corrigió tratando de disimular el fastidio de estar con Armand.
-Apenas pude disculparme por mis faltas a ella..aah…pero fue tarde…aah… la presión debió ser demasiado para ella... aah… prométeme que la cuidaras… ella fue siempre la esperanza para todos nosotros… ella es nuestra luz… ella…
Parch se inclina para hablar directo a los oídos del viejo General, y con un tono que solo el moribundo podía escuchar, dijo las siguientes palabras:
-Sabes que anciano, tengo muchas cosas que hacer y no puedo estar esperando a que mueras y comiences a pudrirte- dijo al fin mostrando su verdadera personalidad.- si te di tanto veneno es para que murieras rápido ¿Por qué te tardas tanto?
El General D'Coolette abrió los ojos de una forma que parecían que se le saldrían de las cuencas, mientras jadeaba. "¿Qué ha dicho?" ese fue su pensamiento.
-Si carcamán,- sonríe- ya estas muriendo y no quiero que te vayas sin saber la verdad, es lo menos que te debo, para empezar, ¿Cuál es la mejor forma de decirlo? Tú no eres mi padre.
La respiración del viejo se acelera, mientras siente que se queda sin aire.
-Mejor dicho yo no soy tu hijo, supongo que has escuchado de Moebius, mi mundo, puede decirse que es un infierno en comparación con este mundo de ensueño vuestro. Descubro las ventajas de ser Antoine D'Coolette aquí, digamos que yo vi la gran oportunidad donde tu cobarde y llorón mocoso no y decidí aprovecharla.
"El no es mi Antoine, no es mi Antoine" siente tanto terror ante la confesión de este demonio, pero ni siquiera ha escuchado lo peor.
-Antoiiinee… aah…aah- trata de alcanzar el timbre pero Patch se lo quita.
-No,no, déjame que te cuente mas- sonríe por primera vez, se ve como un autentico Satan.
-Alguieeen… aah … ven…
-Jejeje, nadie vendrá, menos con esa voz tan débil y patética.
-Antoineee… ¿dondeee?
-Quieres saber de tu hijo ¿eeh? Pues puesto que yo ocupo su lugar en esta zona, decidí que lo mejor es que el ocupara mi lugar en Moebius, jejejejeje, lo golpe, me quede con su uniforme y le puse el mío, jejejejeje, y he sido Antoine D'Coolette durante los últimos 7 meses con tres días, y lo he hecho muy bien, pero dudo que el puto marica de tu hijo haya durado siquiera una semana, seguramente ya ha de estar muerto.
-Aah, aah, aah No, no,no,no…aah- esta tan desesperado que su corazon arde en ganas de matarlo con sus propias manos, pero no puede, ya no tiene fuerzas.
- Ah, se siente tan bien poder ser honesto, es como si me quitaran un peso de encima, pero todavía no acabo, hay mas ¿sabes que causo la repentina enfermedad del Rey Maxximilian Acorn? Fue un veneno que siempre cargo conmigo, muy potente, a él se lo di poco a poco, y como ese veneno solo existe en mi Moebius, nadie en esta Zona puede reconocer los síntomas, y lo mejor de todo, te envenene también, pero como eres un viejo necio tuve que darte el doble y a veces el triple de lo que le daba al viejo Max.
-Lo,lo,lo…aah, aah-"El mato al Rey, mato al Rey y ahora es Rey en su lugar" Armand solo quiere pedir ayuda, decirle a alguien antes de que sea demasiado tarde, no desea llevarse esto a la tumba- Alguien… venga a-alguien…
-Jejejejeje, siempre leal, solo piensas que debes llevarme a la justicia. Al Mayor Sheriff nadie se le escapa ¿Verdad?, ¿no era así como te llamaban cuando serbias a Robonick? Pero me estoy saliendo del tema.
-Sa-Sallyyy… aah…
-A si, un secreto mas, puesto que ahora serás mi confesor, se que guardaras el secreto, mi amada esposa no está loca.
Armand se ahoga, el poco el aire que podía recibir era insuficiente, su garganta se esta serrando. Aire, precioso aire.
-Solo me he encargado de tenerla dominada, gracias a los avances de las drogas psiquiátricas, no sé por qué dicen que la psiquiatría es una farsa elaborada, si es una maravilla para apoyarte en la difícil tarea de quitar a estorbos del camino, así que no te preocupes por ella, por tu pequeña princesa, yo cuidare bien de ella- repentinamente tapo con sus manos la nariz y la boca de Armand, dispuesto a darle muerte, ya que no podía esperar. -Así que ya no te preocupes, yo me encargare de destruirla, la destruiré tanto moral como físicamente, no planeo matarla, ella es útil, pero si deseo verla destrozada, follarla tanto como me plazca, hasta enloquecerla hasta que ella se arrastre en su propia mierda como un cerdo sin cerebro, dejarla como una bestia babeante o drogarla hasta que reviente, lo que pase primero, pero no antes de desaparecer a todos esos estorbos, así que ya puedes morir e irte al infierno donde tu pequeño marica te espera.
"Antoine, hijo… aaah… regresa a casa... regresa… Salva a Sally,venga al Rey Max, salva nuestro reino, salva a todos, Antoine…Antoine… Anto…"
Y asi se extinguió la vida de uno de los más leales y valientes mobianos que haya caminado en este mundo loco, su rostro tiene una mueca de dolor, mientras que de sus ojos escurrían lagrimas, no eran lagrimas de tristeza, sino del más profundo sentimiento de impotencia, pero nadie las vería, ya que Patch después de limpiar sus manos con un pañuelo, limpio el rostro y tiro el pañuelo a la basura.
-Asqueroso viejo, en verdad me causaste muchos problemas, si el otro viejo hubiera sido la mitad de terco que tú me habría causado demasiados problemas.-murmuraba mientras se daba cuenta que tenía que seguir con esta farsa un poco más. Era hora de jugar al doliente hijo al lado del lecho de su padre, así que tomo el timbre y comenzó a presionarlo.-¡Vengan de prisa! ¡Mi padre no reacciona!
Después de un minuto, el Dr Quack entro al cuarto con una expresión de tristeza, ya que él esperaba este desenlace, pero nunca es fácil tratándose de un amigo de tantos años.
-Lo lamento Antoine… el ya…- trato de poner la mano sobre el hombro de quien creía era el niño que trajo a Mobius hace 20 años, pero fue rechazado.
-Usted no hizo lo suficiente, es su culpa que el haya muerto- dijo con un fingido rencor mientras se retiraba del cuarto. En verdad luchaba por contener la risa.
Bunnie, caminaba en dirección a la habitación del General, ella lo había visitado todos los días desde su ingreso al hospital, pero no imagino encontrarse frente a frente con quien creía su gran amor perdido.
-¿Qué haces aquí?- le pregunto secamente.
-Yo, solo venia a visitar a un amigo enfreno.
-Pues no es necesario que vayas, el está muerto, le acabo de cerrar los ojos para siempre.
La noticia fue terrible para ella, porque siempre conservo la esperanza de que el viejo guerrero diera la lucha por mucho tiempo más. Y como es natural, ella comenzó a llorar, era sincera en su sentimiento de pérdida, era él padre de Antoine después de todo
-¡Antoine, yo lo siento mucha dulzura…!- dijo en medio de lágrimas, pero quedo muda ante las siguientes palabras de él.
-No seas una puta hipócrita, no era tu padre sino el mío, apenas lo conociste, en el fondo esta feliz de que mi padre este muerto, después de todo debes odiarme, vete al infierno con tus lágrimas falsas- y después de decir esto se fue seguido de su escolta.
-No es cierto, no es verdad- murmuraba mientras se cubría la cara con su mano robótica y su mano de carne y hueso.
En ese mismo día, en el Castillo Acorn.
Un joven guardia (un mapache)se aleja asustado de algo que le parece aterrador.
-¡Piedad, yo solo soy un fiel soldado al servicio de la familia real, no me perjudique de esta forma, soy demasiado joven para morir!
-Soy una reina y te estoy dando una orden. – Sally le hablo tan autoritaria.
-¡No, piedad, piedad!-suplicaba en medio de lagrimas.
El pobre tipo fue lazado y jalado, cayendo a los pies de la Reina Sally Acorn, quien solo llevaba puesta su corona, única prenda que estaba dispuesta a llevar en nombre de su espíritu libre de represión al cual se había abrazado tan dementemente.
-Eres el segundo padre de mi camada, te ordeno que me folles para embarazarme.- dice mientras le lame el cuello, sintiendo que lo dejaba tan nervioso que su pelo se erizo.
-¡NO!- La empuja y sale corriendo.
Sally cae al suelo, sintiendo que él le dio un golpe fuerte, así que eso fue suficiente para enfadarla, y entonces rugio como una bestia.
-¡ARRESTE A ESE MALDITO TRAIDOR! ¡QUIERO QUE LE CORTEN LAS PELOTAS Y LAS CLAVEN EN ESA PARED PARA ESTA NOCHE!- ordeno.
-¡ESPEREN! ¡ESTO ES UNA LOCURA, NO PUEDEN CASTRARME, ELLA ESTA LOCA, NOOOOO!- se lo llevan a ejecutar la brutal orden.
-¡MUY BIEN, ESO ES UNA LECCION PARA TODOS, SI ME DESOBEDECEN EN UNA ORDEN SERAN CASTRADOS!
El mapache logro liberarse y salió corriendo, fue cuando entro El Rey regente seguido de su comitiva y se echo a sus pies.
-¡ELLA QUIERE CORTARME MIS… QUIERE CASTRARME! ¡PIEDAD,PIEDAD!
Patch miro con fastidio a este soldado acobardado, y después miro a su Reina, quien seguía gritando "¡QUE LE CORTEN LA POLLA!" Esto no debía salir del palacio, no era el tipo de cosas que le gustaría que se divulgaran rumores de que ella hizo que la follara toda la guardia real, pero pensó que sería divertido en otro nivel.
-¡LLÉVENSELO A LAS MAZMORRAS! ¡POR MARICA Y DESOBEDECER LA ORDEN DE LA REINA! ¡EN LUGAR DE CASTRACION ELECTROCULENLO HASTA QUE SE ORINE!
Siguieron los gritos del mapache hasta que recibió un golpe que lo dejo inconsciente. Entonces El Rey dio la orden de encerrar a la reina en su habitación, claro después de calmarla con una inyección de Thorazine.
-¡NO!¡SUELTENME AHORA! ¡SOY LA MAS APROPIADA PARA SER MADRE DE TODO MOBIUS, FOLLENME PERO NO ME ENCIERREN! ¡AAAAAAAH!- la cargan dos Soldados mientras ella forcejea.
-Mañana se relevara a la guardia de la reina, quiero que solo las cadetes femeninas estén en el entorno de la Reina, para evitar los rumores maliciosos y traicioneros.- dijo con un tono solemne.
-Si señor- dijo el actual capitán de la guardia.
-Y algo mas, hagan los preparativos para celebrar las exequias de mi padre, quiero que sea sepultado en una tumba de honor.
