GUERRAS PERDIDAS Capítulo 2: Novia accidental

Un año después...

La heredera de los Catalonia conduce el auto a velocidad normal; el tráfico no está en su hora pico así que el viaje debe ser tranquilo. Se detiene ante la señal de alto y mira por el espejo retrovisor: una camioneta negra se pone detrás suyo... es curioso, parece que la ha estado siguiendo desde que empezó el viaje. Una vez dada la señal de verde, vuelve a arrancar el coche aumentado un poco la velocidad, lo mismo hace la camioneta. Dorothy sospecha y decide tomar el carril de alta velocidad para perderlo. Nuevamente la camioneta se pone detrás suyo, pero ahora la alcanza y le da tumbos al auto, lo que lo desvía del carril y recorre unos metros por la vereda, hasta chocar con una pared.

Dorothy pega un grito casi de terror al despertar, bañada en sudor. Mira a todas partes, está en su cuarto, toda ha sido una pesadilla. Un dolor en el brazo izquierdo clama su atención: es la herida que se hizo en el accidente con el auto, hace dos días...

La luz del sol entra de manera casi cegadora a través de la ventana. Luego de tomar su bata de dormir, se dirige hacia ella. Sus ojos vagan de aquí para allá hasta que se detienen en el ala sur, dónde está el jardín francés. Unos ligustros rodean el lugar de forma circular, más al centro los rosales muestran su esplendor, antes de que el calor de verano acabe con ellos... La hija del general Catalonia mantiene su vista fija en ellos, ella, al igual que esas flores odia el verano...

La voz de su criada la interrumpe.

-¿Qué pasa, Stella?

-Niña Dorothy, aquí le traigo el desayuno. ¿Cómo ha amanecido? Me pareció oírla gritar..

-Fue sólo una pesadilla. Gracias, puedes retirarte.

-Sí, niña...

La criada se va. Inmediatamente suena el teléfono celular y la rubia toma la llamada.

-"¿Dónde está la rubia Mireya?" –pregunta la voz al teléfono.

La muchacha mira a su alrededor, asegurándose de que no haya nadie y contesta.

-"Seguramente en el bar, engurpiendo a los otarios"

-"Mireya, esta tarde debemos encontrarnos en donde la vez anterior. Allí te daremos luego los detalles.

-Entendido.

La voz corta la comunicación y Dorothy cuelga el teléfono. Luego se apresura a cambiarse; comienza otro día de trabajo imprevisto.

---------------------

Esa misma tarde Dorothy Catalonia se encuentra esperando en la sala de una pequeña, pero no por eso poco elegante finca de campo. Ella observa los detalles de la vivienda, cuidada con tanto esmero, se nota la presencia de los cuidados de una mujer allí. La llegada de otra persona la saca de sus pensamientos.

-¡Señorita Relena¿Qué hace usted aquí? –exclama Dorothy al ver a la Sra. Darlian.

-Vine apenas supe... aún estoy consternada por la noticia y hasta que no lo vea con mis propios ojos... ¿Y tú? Hace tiempo que no te veo... ¿qué haces aquí?

-Yo... en verdad no lo sé...

-¿Eh?

En el cuarto contiguo, Lucrecia Noin cambia el arreglo de las flores: las visitas de hoy son importantes y la reunión también así que todo debe verse perfecto. Luego vuelve a su cómoda y toma su tejido: la futura manta de un futuro bebé. Paigan se dirige a ella.

-Señora, las señoritas Relena y Dorothy ya llegaron... –duda un momento, pero finalmente pregunta. -¿Cómo cree que reaccionará?

-Su pongo que bien... aunque de seguro sentirá el impacto de la emoción... mi esposo no tiene cuidado para este tipo de cosas... Hazlas pasar.

Relena y Dorothy entran en el cuarto, Paigan sale a recibirlas...

-Señorita Relena... está muy bella...

-A mi también me alegra verte bien, Paigan...

-Paigan, Relena ya no es una niña... es lógico que haya cambiado... –le contesta Noin. Relena dirige su vista a Lucrecia, que deja el tejido sobre la mesa y se acerca a saludarla. La hija de los Peacecrarft la abraza todo lo que el evidente embarazo lo permite. Después de un cálido saludo y con voz firme, esa misma que usa para los discursos, afirma:

-Lucrecia, exijo ver al responsable de esto ahora mismo.

-Creo que me están buscando a mi... –dice una voz muy familiar para la muchacha.

-¡Hermano!

Milliardo Peacrarft hace su aparición triunfal desde la puerta del fondo del cuarto. Dorothy y Relena lo miran incrédulas: el muy desgraciado no ha cambiado prácticamente nada dssde el fin de la guerra y ahora está allí: gozando de perfecta salud y sonriendo como si simplemente se hubiera ido a dar una vuelta en bicicleta después del almuerzo. La más impresionada es Relena; ella sabía dentro de su corazón que Milliardo no podía estar muerto, pero nunca se había preparado concientemente para el día en que volviera a verlo.

Relena corre a abrazar a su hermano y se echa a sus brazos llorando. Noin sonríe y vuelve a sentarse. Dorothy baja la mirada: siente que está de más en ese lugar, hasta que la voz de la esposa de Milliardo la llama a la escena.

-¿Cómo has estado, Dorothy?

-Bien... bueno, casi... –le muestra la cortadura en el brazo.

-Pero... ¿Qué haces aquí? –sigue Relena sin salir de su asombro. -Cuando me lo dijeron... no lo podía creer... aunque ahora que he visto todo esto tiene sentido...

Noin se ríe un poco y Peigan también, luego se retira. Las invitadas toman asiento frente al Zech y a su esposa, pero es él que comienza la explicación.

-El espacio no es lugar para criar a un niño, entonces Lucrecia y yo decidimos que lo mejor sería que ella volviera aquí y luego veremos que curso tomar. Oficialmente sigo muerto, así que por ahora nadie sabe que estoy aquí, ustedes son las primeras visitas...

Relena baja la mirada y murmura:

-Quiere decir que estás aquí no es una simple visita de cortesía...

Milliardo se aleja un poco hacia la ventana; afuera los pájaros juegan los mismos juegos de todas las primaveras y sonríe. Luego se da vuelta y cambiando su expresión, dice.

-Relena, hay algo que no podíamos decirte antes, pero es importante que sepas.

-Tenemos mucho que explicarte... todos... –agrega Noin. -¿No es verdad, Mireya?

-¿Dorothy, tu sabías algo de todo esto¿Y por qué te llamaron "Mireya"?

-Bueno, yo...

-No la culpes a ella, no sabía que tu también vendrías, Relena...-la disculpa Lucrecia.

-Cálmate, tenemos algo importante que decirte...

-----------------------

Colonia V08744, en L2.

-¿Y a ver Quatre? –pregunta Dúo, ansioso de conversar largo rato como tanto le gusta. -¿Me tienes algún chisme de los demás?

-¿Eh? La verdad no... he tenido mucho trabajo ¿sabes?

-Ah, claro... bueno, supongo que no ha de ser fácil ser el líder de tu colonia y tener que tratar con todos esos aburridos políticos... yo por eso he decidido tener una vida un poco más tranquila... –dice mientras mira a Hilde que en la cocina prepara más café.

-Pues sí, pero tu sabes que es el legado que me ha dejado mi padre... No es que me queje, pero no ha sido una elección personal...

-Ah no, si yo no digo nada... además no todos tuvimos la suerte de conocer a nuestros padres para que nos dejen de qué ocuparnos. –dice guiñando el ojo. Luego se reclina para adelante y en voz más baja, como esperando una confidencia, pregunta. -¿Y con respecto a eso cómo te sientes? La última vez que nos vimos te vi bastante deprimido pero ahora me da la impresión de que estás bien...

-Pues sí, estuve pasando por un mal momento pero ya estoy mejor... –responde Quatre tomando el café que le sirve Hilde. -¿Y esos chismes que sabes?

-¡Ah, resultaste curioso Quatre! Bueno... de Wufei anda ahí de Preventer como siempre y la verdad no sé mucho porque como no es de andar visitando a la gente... la única que lo aguanta es Sally, y es lógico, con ese carácter tan poco amistoso... después de Heero... esto es primicia primicia –dice con una gran sonrisa en los labios. –No me dijeron nada concreto, pero parece ser que van a oficializar su relación, dicen, para la próxima primavera...

-¿De verdad? Bueno, me alegro que Heero se haya cansado de deambular por el universo. Te digo que escuché rumores en varios lados de que la señorita Relena tiene a alguien que la pretende y auque no se sabe quien es, ha rechazado muchas buenas ofertas hasta de matrimonio por esa persona...

-Sí, secreta para algunos... ¡si ya se les notaba de hace mucho! Qué lento este Heero, yo sé que antes era, pero ahora me parece que solamente se hace porque nadie puede ser tan bobo de tener una mujer muriéndose por él y no hacer nada¡Un momento¿No era que no tenías chismes?

-Pues sí, pero algunas cosas no pueden mantenerse en secreto ¿Y qué más?

-Bueno... después nada más... Ah... del que no sé nada es de Trowa... ¿tu escuchaste algo?

Quatre suelta la taza bruscamente y debe actuar rápido para que no se caiga al suelo. Desde hace mucho que no tiene noticias de Trowa... y la verdad prefiere no saber, sólo sería para hacerse mas daño. Luego alza la mirada hacia Dúo, que lo mira esperando una respuesta.

-No... no sé nada. Seguramente seguirá con el circo... ha de estar bien...

-¿Y no lo has ido a ver? Porque la vez pasada que viniste dijiste que no lo habías ido a visitar... y ahora tampoco. ¿Pasó algo, se pelearon?

-No, no nos hemos peleado. Sólo que no nos hemos visto.

Quatre trata de hablar con tono neutro, pero la expresión le ha quedado más seria... si no ha visto a Trowa es porque se juró tratar de verlo lo menos posible, preferentemente nunca más. Dejando la taza en la mesa, se levanta de la silla y dice:

- Perdóname Dúo, pero debo irme. Aún me queda mucho trabajo que atender en L2. Hay una reunión importante y debo estar allí en la tarde...

-Sí, claro.. –contesta el chico de la trenza levantándose y llamando a Hilde para que viniera. –Ah, la otra vez que Hilde y yo fuimos a ver a Relena. Me preguntó por ti y dijo que pronto te iba a llamar para hablar contigo...

-¿A mí¿Te dijo de qué se trataba?

Quatre se extraña con las palabras de Dúo; si fuera algo importante de las colonias o algo ya lo hubiera llamado. Seguramente se trata de algo personal; ¿pero de qué?

-No, sólo me dijo que te hablaría personalmente... pero no sé mucho más...

-Ten, tu chaqueta. –le dice Hilde dándosela.

-Muchas gracias... Bueno, Dúo, nos veremos pronto, espero que esta vez vengas tu... Cuídense mucho los dos. –a Hilde.- Gracias por el café también...

-Cuídate mucho tú también... –responde la novia de Dúo. –Con eso que dijo Relena de que andan esos tipos merodeando a los políticos de las colonias me asustó un poco... ¿Viste lo que contó de esta chica, Dorothy?

-¿Dorothy¿Qué pasó con ella?

La expresión de Quatre vuelve a cambiar pero a mucha sorpresa... ahora que lo piensa, la última vez que la vio fue aquella noche en la fiesta que... y desde entonces es como si se hubiera borrado del mapa. Dúo es quien sigue la explicación de Hilde:

-Ah, eso... no teníamos que decir nada pero más o menos por lo que nos dijo Relena (y confieso averigüé un poco también) parece ser que los Preventer anda detrás de la investigación de unos tipos que se traen algo no sé si de contrabando o algo así... pero el asunto es la enviaron a Dorothy a hacer una investigación sobre el caso...

-¿Dorothy es una Preventer? –pregunta con extrañeza Quatre.

-Sí... y no. Agente secreto le dicen ahora ¿viste? Bueno, el caso es que estos tipos parece que algo ya saben también porque la otra vez había gente siguiéndola y observando sus movimientos... Dios quiera que se resuelva pronto, porque sino puede ser algo grave...

-No se preocupen por mí. –responde Quatre. -Les agradezco su interés y su confianza. Espero verlos pronto. Hasta luego.

Quatre sale de la casa de su amigo directo al auto que lo espera, pero antes de subir mira a los costados si alguien lo vigila. Sólo por si acaso...

---------------

Mansión de la familia Darlian, en algún lugar de Europa.

-Quatre... me alegro que hayas podido venir tan pronto... –lo saluda Relena, acercándose para saludarlo. –Pasa, Lady Une y yo estábamos esperándote.

-Si la Coronel Une está aquí entonces debo pensar que esta no es una reunión coloquial ¿verdad? –pregunta Quatre sentándose en la silla opuesta a la ministra.

-Tienes razón... –responde Lady desde la pantalla de comunicaciones. –Se trata de una situación delicada... Hace poco hemos descubierto que se está gestando una red de contrabando que se autodenomina "Black Organization" y trata de obtener beneficios sobre las gestiones del proyecto Terraforming Mars...

-Lo que más nos estuvo preocupando es que parece que han logrado comprar los favores de varios ministros... –sigue la Ministra de la Esfera Terrestre. -Pero, sobre todo por las razones que te explicaremos ahora, sospechamos que no son los únicos métodos que utilizarían para lograrlo...

-Podríamos dar a conocer la noticia al público y desbaratar los planes de esta organización, pero si esto se supiera, afectaría la credibilidad del co-gobierno y tu sabes lo que podría pasar...

-Se perjudicarían las relaciones entre la Tierra y las Colonias... –responde Quatre.

-Y podría derivar en largos litigios, si no enfrentamientos armados. No podemos darnos el lujo de dejar que algo así pase...

-Yo comprendo... ¿pero qué tiene que ver conmigo?

-Hay quien te lo puede explicar mejor... –prosigue Darlian mientras toca un botón de su intercomunicador. –Dorothy, puede pasar...

-Aquí estoy señorita Relena... ¡oh!

La puerta se abre y Dorothy Catalonia, vestida con el uniforme de los Preventers, entra. Quatre se sorprende mucho al ver a que los rumores eran ciertos, y ella también se impresiona fuertemente al ver al jefe de la familia Winner allí junto a Relena.

-Hola Dorothy...

El joven se levanta para saludarla pero ella lo ignora y directamente se dirige a la Ministra de Relaciones Exteriores.

-¡Señorita Relena¿Por qué no me advirtió que era el? –dice ella con tono molesto.

-¿De qué se trata todo esto, señorita Relena? –pregunta él sorprendido.

-Tranquilos, se los explicaré a ambos. Como te explicamos, Quatre, esta investigación se ha hecho en el mayor de los secretos...–Relena saca unos expedientes que les muestra a su amigo. –Dorothy ha estado averiguando parte importante de todo lo que sabemos sobre estos sujetos pero... –muestra las fotos de dos hombres con aspecto de delincuentes. –Desde hace dos semanas, estos hombres han estado siguiéndola y hace dos días sufrió un atentado en el auto que conducía camino aquí...

-¿Un atentado¿Cómo te sientes¿Estás bien?

El rubio se sobresalta al oír las noticias; por alguna razón cada vez que piensa que Dorothy está lastimada de algún modo se pone así. Ella le resta importancia al asunto.

-Sólo unos rasguños, no fue nada... –contesta como al pasar.

-Creemos que sólo fue una advertencia, y cómo tal no podemos ignorarla. Es evidente que sospechan de Dorothy y tenemos que encontrar una manera de disipar esas dudas. -Lady Une sigue explicando el plan. -Lo que hemos pensado para cubrir el trabajo de Dorothy es casarla con alguna personalidad pública y enviarla lejos a alguna de las colonias por un tiempo. Hemos pensado que esa persona debería ser Quatre Raberna Winner...

Quatre y Dorothy se quedan estupefactos al escuchar el plan secreto de Lady Une, pero es la "novia" la primera en oponerse.

-¿Qué¡Claro que no¿Cómo cree que me voy a casar yo con...¡Ustedes me habían dicho que su plan era fingir un matrimonio para que pudiera salir de la Tierra sin sospechas, pero JAMÁS me dijeron que sería con Quatre Winner!

-Dorothy, no te estamos pidiendo que seas la nueva cabeza de la familia Winner... este "casamiento" es sólo una forma de proteger tu vida. –la reprende Une. -Además, sólo será hasta que la situación se tranquilice y ya no sospechen de ti...

-Quatre, la situación es muy delicada. –prosigue Relena. -Es obvio que Dorothy descubrió algo importante porque sino no hubieran tratado de sabotear su auto... no podemos pedirle que se arriesgue más... sobre todo porque ella aceptó ayudarnos voluntariamente...

-¡Aún así¡Prefiero que me maten esos tipos a tener que casarme con este, este...!

-¡Ey, este tiene nombre! –le grita el aludido.

Dorothy grita como loca y Quatre está por seguir el mismo camino; Relena se tapa los oídos hasta que Lady Une se levanta de su silla y desde dónde esté golpea su escritorio.

-¡Ya basta de discusiones¡Cuando aceptaste entrar al servicio secreto de los Preventer sabías a lo que te atenías¡Este problema puede derivar en una guerra y deberás obedecer mis órdenes¡Te casarás con Winner o con quien decidamos lo desees o no!

-¡Está bien! –refunfuña la rubia. –Me gustaría saber quien fue el desgraciado que pensó en Winner como futuro marido...

-Esa desgraciada fui yo, Dorothy, para tu información. –le contesta Relena casi perdiendo la paciencia. –El asunto es muy sencillo: Quatre es joven, proviene de una familia respetable de las colonias y soltero... como tú también eres de familia aristocrática, además de que existe la ventaja de que ya se conocen, nadie sospecharía de una boda entre ustedes, lo considerarían algo lógico... –viendo al heredero de los Winner. –Quatre, sé que te estamos pidiendo mucho, pero no tenemos otra opción. Si no aceptas buscaremos otra persona...

-¿Yo? Es que... no lo sé...

-Como ves, el indicado debe reunir muchas características, no será fácil. Pero quizás para cuando lo hagamos sea demasiado tarde para Dorothy. Debemos eliminar las sospechas que pesan sobre ella, por su vida y por la seguridad de la humanidad. ¿Qué dices? Perdona la presión, pero necesitamos tu contestación ahora.

Quatre medita unos momentos: la verdad es que no quisiera que le pasase algo a Dorothy ni a la paz del mundo por la que sacrificó tanto sólo por negar una mínima ayuda... además desde la noche de la fiesta quedó en deuda con ella. "Que más da, sólo será por poco tiempo", piensa y luego contesta:

-Está bien. Yo estoy de acuerdo en casarme con la señorita Catalonia si no tiene ninguna objeción...

-¿Dorothy? –pregunta Une.

-De acuerdo. Ni que tuviera para elegir... –contesta por lo bajo.

-Muy bien. –asiente Relena. –La boda se realizará dentro de dos semanas. Mañana mismo daremos la noticia a los medios de comunicación y se organizarán los preparativos, el gobierno se encargará del presupuesto. Hay muchas cosas que preparar, recuerden que debe verse como una boda real... Pueden ir a descansar hoy, pero los veré mañana a primera hora. Dorothy, un coche te está esperando en la salida y no olvides tener cuidado.

-De acuerdo, hasta mañana. –contesta la rubia y se marcha.

-Hasta mañana, señorita Relena, Coronel Une.

La nueva "pareja" sale de la sala de reuniones. Cuando se quedan solas, Lady pregunta a Relena:

-Tengo una pregunta Ministra Darlian. ¿Por qué le dijo al joven Winner que el era el único candidato?

-Porque lo es. Quatre conoce el carácter de Dorothy y es el único que sabrá como llevarlo...

-Pero... Dorothy se mostró especialmente molesta con la elección, mas de lo que yo pensé. Incluso creo que lo odia... no sé si haremos bien...

-Lady, a veces el amor toma formas violentas de expresión en quienes no están acostumbrados a hacerlo... pero eso es sólo por sus carencias anteriores.

-Ya veo. Supongo que usted más experiencia en esos asuntos que yo, Ministra Darlian...

Relena se ríe y sólo contesta:

-Puede ser, puede ser... Todo es cuestión de tiempo...

Mientras, en los pasillos de la mansión, los futuros esposos caminan en silencio, ninguno se atreve a decir nada... hasta que llegan a la limusina que trajo a Dorothy. Ella se dispone a subirse pero la detienen.

-¡Espera un momento! –dice él jalándola del brazo. –Yo... yo necesito pedirte disculpas... por lo de aquella vez...

-Yo no tengo nada que perdonarte, Winner. Déjalo así.

La mujer se suelta del brazo de Quatre y trata de subir al coche, pero él se pone frente a ella y le impide el paso.

-Hablo en serio, Dorothy... Me porté muy mal contigo...Sé que no tengo excusa pero... esa noche estaba muy triste y bebí demasiado... perdí el control de mí mismo...

-No hace falta pedir perdón. No robaste mi inocencia ni nada de eso, no te hagas tantos complejos...

-¡Sí, pero...¡Es que yo no soy así! Después de todo eso, yo traté de hablar contigo, pero tu ya te habías ido y.. no me diste tiempo...

Dorothy se sale del encierro y se sienta en el asiento del auto. Trata de mirar a Quatre y por dentro maldice esos ojos de borrego que no resiste tener frente a frente...

-Ay Winner... como se nota que te falta experiencia... hay cosas que sólo pasan y ya, pero no tienen ninguna importancia. Olvídate y déjame en paz.

-Siento que las cosas hayan sido así...

-La vida no es lo que uno desea. Nos veremos mañana, Winner. Hasta entonces.

Dorothy cierra la puerta y el auto se pone en marcha. El sol de la tarde de primavera ya se oculta; Winner ve a su futura esposa alejarse en la limusina hasta que se pierde en el camino. Ella no voltea a ver, sólo va con los ojos mirando a cualquier punto en el horizonte. Piensa en el arrepentimiento de Quatre... no entiende porque le pide disculpas si no hizo nada que ella no le permitiera, incluso fue ella la que se fue sin siquiera dejar una nota. De pronto se toca el brazo del que la jaló el joven... es una sensación muy agradable, muy cálida... como la de aquella vez. ¿Por qué siempre le sale portarse así cuando trata de acercarse dulcemente a ella? Pero es que cada vez que lo ve es como si un demonio interno la impulsara a pelear permanentemente con él. Luego se lleva la mano a la frente y se pone a mirar de vuelta el paisaje mientras maldice mentalmente a Relena por la elección de semejante esposo y a los tipos de la Black Organization por ponerla en esa situación: este matrimonio será mucho más difícil de lo que pensaba.

Septiembre de 2005 Hola a todos. Muchas gracias a todos aquellos que me escribieron sus mensajes tan pronto, y hasta ahora no han sido maldiciones ni puteadas, no es que hayan sido mucho tampoco, pero creo que de algún modo yo sabía que este fic iba a ser un tanto... impopular. Bueno, el hecho de que leyeron parece ser que les agradó el proyecto. Recuerden que pueden preguntarme u opinar sobre lo que quieran que siempre les contestaré.

Si no entendieron el porqué de la conversación al principio del fic, esa contraseña es la que le corresponde a Dorothy para habilitar una conversación como segura. "La rubia Mireya" es un personaje de las letras de tango (la música típica del bajo Buenos Aires) y se me ocurrió ese alias en base a que, justamente, Dorothy es rubia. Las palabras que usan en la contraseña están dichas en lunfardo (que es la jerga típica del tango), por lo tanto, si alguien interfiere la llamada, no va a saber de qué están hablando. Ah! Y la frase sale de un radioteatro de Alejandro Dolina (je).

Perdonen si demoro un poco en actualizar, pero es que ya estoy escribiendo otro fic de otra serie más un proyecto en conjunto con mi amiga Adri (Sietesoles) y cuando me toca escribir a mí me demoro con todo... sepan disculpar. Si quieren saber más de ellos, visiten mi perfil y todo eso... En contraposición, parece que los capítulos vendrán largos... díganme si opinión si prefieren que los divida en dos y los publico seguidos o así están bien... Ya sé que estoy demorando el famoso tema de la boda... será en el capítulo 3 o 4, ya que estos anteriores estuvieron dedicados a otros temas que también hacen a la historia.

Saludos

Vicky