El otro Chat Noir ...

Ahí está otra vez, el me llama...con esos hermosos ojos esmeraldas y esa sonrisa que me vuelve loca. Estamos bailando...el me mira, no puedo evitar sentirme como en las nubes...ese traje negro lo hace ver realmente como un dios griego... ¡¿Pero qué digo?! Si él es un Dios griego...me siento como flotando...siento que vuelo... el baile se detiene y quedamos en silencio, inesperadamente él ha acercado su rostro a mí, me mira fijamente...se acerca...nuestra nariz se rosan...ahí Dios!...me va a bes...

-¡Marinette!

Como si trajera un resorte en el cuerpo, la muchacha sale volando de su cama para estrellarse graciosamente contra el suelo, lastimándose la frente.

Aun somnolienta guía su mirada a ambos lados, buscando con ella al pequeño ser rojo que hozo despertarla de su candente sueño con su amor infinito. Adrien.

-¡Me has levantado justo en la mejor parte Tikki!- lloriqueo la chica mirando a la kwami roja, la cual negaba divertida.

-¡Ahora no hay tiempo para eso, llegaras tarde a la escuela y te regañaran!- advirtió la criatura roja - ¡Faltan quince minutos para que empiecen tus clases!

Como si hubiera recibido una descarga eléctrica la muchacha se puso de pie y corrió dispuesta alistarse.

Tikki observo incrédula como Marinette iba y venía por toda la habitación. Le pareció increíble el talento que tenía de cambiarse y alistarse en menos de dos minutos.

-¡Vamos Tikki metete a la cartera es hora de partir!- apuro la Dupain, llamando a su amiga roja, la cual se mostró más incrédula al notar que ahora ella la apresuraba.

Como poseída bajo corriendo hacia la tercera planta de su casa, donde su madre, la señora Sabine se encontraba preparando el desayuno.

-¡Buenos días mamá!- saludo apresurada la chica de coletas.

Sabine quedo boquiabierta al ver a su hija comer todo su desayuno en menos de cinco minutos -Marinette, no deberías comer tan rápido, un día de vas atragantar - dijo preocupada la mujer.

-¡Lo siento! ¡Es que llevo prisa! ¡Voy tarde de nuevo!- se lamentó la chica, para apto seguido pararse y darle un beso en la mejilla a su progenitora -¡adiós mamá!- se despidió.

Sabine se quedó estupefacta al ver a Marinette salir de la casa como alma que lleva el diablo, miro el plato de desayuno ya vacío sobre la mesa, definitivamente su hija era única en su especie.


Adrien tomaba un jugo mientras revisaba unos papeles, se encontraba en su auto camino a la escuela, mientras su chofer miraba hacia adelante sin prestarle la mínima atención.

-Esto es realmente aburrido, como puedes leer esto, a mí de solo verlo me duele la cabeza- se quejó un ser negro en forma de gato, que había estado observando desde el bolsillo del chico lo que este hacía.

-Lo hago, porque no quiero ser modelo para siempre- respondió el chico de cabellos rubios con fastidio -este es un informe detallado de mi empresa, tengo la credibilidad de algún día llevar este proyecto a cavo y tenga éxito- hablo con añoranza el Agreste.

-Yo pensé que querías ser modelo para siempre- dijo sin pensar el kwami ganándose una mirada fulminante del rubio- ¿Y que producirá tu empresa?- cuestiono rápido para distraer el tema, no valla ser que lo castigue y lo deje sin su añorado queso camembert.

-Quiero lanzar una fábrica de perfumes- respondió con la mirada entrecerrada, aun molesto ante el comentario anterior -no planeo quedarme siendo modelo toda la vida, además que ni me gusta hacer eso, lo hago por complacer a mi padre, así que quiero hacer algo por mi cuenta para para valerme por mi mismo y librarme de la constante opresión- Adrien miro el cielo con añoranza.

-Claro, seguro lo logras- Plagg le dio por su lado como a los locos -para eso necesitaras dinero, y dudo que tu padre te lo de, ya que sin su dinero solo eres Adrien.

-Pues te equivocas- corrigió el rubio moviendo el dedo de lado a lado en negación -tengo el suficiente como para fundarlo ¡es más! estoy haciendo contratos con una empresa de perfumes para poder lanzar el primero de la marca "Adrien"- dijo orgulloso.

-¿Y todo eso sin que tu padre lo sepa?...- Plagg se mostró más incrédulo de saber que Gabriel no lo sabía. que del hecho de que el chico tenga una empresa en función- valla si sabias usar las neuronas- se mofo el gato, haciendo que el rubio lo mire indignado -ya saben con eso que dicen que los modelos no tienen cerebro...

El chico rio sarcástico.

-¿Y cómo se llamara tu primer perfume?- cuestiono el kwami.

-My lady- el rubio suspiro enamorado, recordando a la heroína de traje moteado.

El gato negro casi se vomita al verle esa cara de pendejo enamorado -Humanos, el amor los vuelve pendejos. Eh aquí una prueba- pensó con la cara azul del asco, al ver a su portador así - Bueno si todo sale bien, serás millonario a los quince- dijo con simpleza -habrá mucho camembert para Plagg- se focino.

Adrien estaba por responder cuando se percató de algo detrás de la ventana, al instante sintió varias gotas de sudor correr por su frente ante lo que sus ojos vieron.

Marinette corría como alma que lleva el diablo hacia el colegio, definitivamente su amiga era una chica extraña e interesante.

-Esa niña parece un meteorito, hasta le gano a las bicicletas- Plagg se mostró incrédulo, al ver como Marinette, que en su prisa por llevar temprano, le gano a las bicicletas de varios estudiantes, los cuales se quedaban mirándola sacados de onda - al menos no morirá si la persigue un tigre- menciono divertido.

-No digas eso ni en broma- regaño el rubio -solo es algo despistada y apresurada...-defendió, pero al verla tropezar añadió algo a su comentario -bueno...también es un poco torpe...- encogió los hombros con pena.

-¿Torpe?, yo diría que es madre de la torpeza, ojala no se reproduzca...

Adrien solo le lanzo una mirada indignada.


Aunque suene increíble, Marinette llego con cinco minutos de adelanto al salón, su maestra aun no llegaba y Alya ya la estaba esperando.

-Valla niña, tu sí que sabes vivir al límite- menciono su amiga de ojos marrones al verla caer como peso muerto sobre el asiento -¿A qué hora te has levantado esta vez?- pregunto con una sonrisa.

-Faltando quince minutos para dar las nueve- se lamentó la chica - no recuerdo siquiera lo que desayune...

-Ya quisiera tener tu talento, seguro que no mueres si te persigue un tigre- se burlo

-No me hace gracia- entrecerró los ojos la Dupain al ver que se mofaba de ella.

La chica estaba por responder a su amiga cuando vio pasar a alguien por la puerta. Al instante vio como a Marinette le regreso el alma al cuerpo.

Adrien entraba con su porte galante y sonrisa encantadora, para saludar a Nino que estaba adelante y a ellas. Sonrió con corazones en los ojos al ver como este se volteaba para ocupar su asiento, esto causo la mirada cansada de su amiga castaña, la cual tuvo que hacerle bajar la mano para que no siguiera haciendo el ridículo.

Las horas de clases transcurrieron con la llegada de la maestra, todo era relativamente tranquilo, hasta que la mujer dijo algo que llamo la atención de todos.

-Se acerca el baile de Navidad. ¿Ya tienen todos sus parejas?- cuestiono la maestra.

Marinette se llevó las manos a la cabeza con horror, lo había olvidado completamente. Instintivamente miro a su amiga Alya.

-Ya sabía que se te iba a olvidar- negó resignada la de anteojos -¿es enserio? ¡Donde tendrás la cabeza!- regaño.

Marinette estaba por responder cuando escucho algo que hizo que sintiera un golpe en el estómago., uno muy fuerte...

-¡Claro profesora!- la rubia Bourgeois se puso de pie y abrazo del cuello al rubio modelo, el cual sonrió nervioso ante la invasión de su espacio personal -Adrien y yo iremos juntos al baile ¿No es así, Adriku?- vatio las pestañas hacia el rubio, el cual trago grueso antes de asentir nervioso.

Marinette sintió la furia correr por sus venas, luego tristeza al ver la respuesta del rubio.

Alya a su lado solo soltó un suspiro, para luego pasarle un brazo por los hombros a la peli-azul, en señal de apoyo.

Kim a lo lejos también sintió tristeza, sabiendo de ante mano, que la rubia prefería ir con Adrien antes que con él.


La hora del receso comenzó y Marinette se encuentra sentada comiendo su lonchera, los cuales había descubierto que eran unos deliciosos pastelillos y una caja de leche. La chica se encontraba decaída, su príncipe no iría al baile con ella.

-Anímate chica- Alya llego a su lado y le dio un empujón sacándola de sus pensamientos deprimentes- No es el fin del mundo, al menos tienes la dicha de que bailaste con él una vez en la fiesta que hizo Chloe hace tiempo- declaro.

-Eso no ayuda- entrecerró los ojos la chica –además, sabía que no me invitaría...- dijo triste.

-Alto- la chica capto su atención -no es como si el pobre hubiera tenido opciones, prácticamente Chloe lo obligo- aclaro.

- Si lo sé...-entristeció -a veces quisiera ser Chloe...

-Eso ni muerta, en primera no serias mi amiga- se horrorizo la fundadora del Ladyblog.

-Dije que quisiera, no que lo deseara- rio la de coletas.

Ambas rieron, olvidando la tristeza pasada.


Adrien y Nino observaban el cielo, mientras estaban sentados sobre el piso de la terraza del colegio. El día estaba despejado, y corría una rica brisa de otoño.

-Enserio amigo, hay que tener estomago para ir Chloe al baile de Navidad- menciono el DJ.

-No es como si tuviera opciones, ella se me lanzo y no pude negarme, Chloe es mi amiga- dijo con un suspiro -¿Tu con quien iras?

-Con Alya por supuesto- aseguro el moreno - no tenemos una relación por nada.

-Ya veo- rio el rubio- si hubiera tenido tiempo hubiera invitado a Marinette- confeso

El DJ abrió los ojos sorprendido ante lo dicho por su amigo, recordó al instante lo que su novia le conto sobre su amiga diseñadora. El hecho de que Marinette estaba enamorada de su amigo Adrien.

-¿Y eso?- pregunto divertido -¿Porque Marinette?

-Porque es amable y sabe bailar, sería una tranquila pareja, no como Chloe- respondió siendo lo más práctico.

Nino entrecerró los ojos - si ese es el caso, entonces podías pedirle eso a Rose o Juleka, son igual o mejor de tranquilas que Marinette- cuestiono.

-Pero Marinette es más amiga mía que ellas- dijo con simpleza mientras se ponía de pie tras a ver oído la alarma de fin de receso -Vamos, nos toca clase de deportes, hay que correr una maratón, y sospecho quien ganara...

Nino no le presto atención, solo sonrió, no es que viera en su amigo un interés amoroso por la Dupain, pero al menos la prefería sobre todas las demás. Eso era un avance.


La clase de deportes comenzó, en el patio estaban todos los chicos del salón de Marinette con sus respectivos trajes deportivos.

Las chicas lucían unos short hasta el muslo color azul y un polo de manga larga color blanco, con la insignia de colegio Françoise Dupont. El traje de los chicos era igual, solo que el short era hasta las rodillas.

Las chicas estaban formadas aun lado, mientras los chicos al otro. Raramente Chloe no estaba participando de la clase, ya que argumentaba tener asma.

-La que realmente tiene asma es Sabrina- hablo por lo bajo la Dupain a su amiga de lentes- estoy segura que esa chiflada le quito su permiso y lo hizo pasar por ella, ara no tener que correr y sudar como un puerco.

-Tienes la boca llena de razón amiga -apoyo Alya -esa bruja lo hace por no sufrir corriendo la maratón alrededor de la escuela, y al ser hija de papi todo se lo consienten.

A lo lejos, Adrien miraba a su futura pareja de baile con una gota de sudor resbalando por su nuca ¿Chloe con asma? si siempre se jacto de ser una persona sana, es más! cuando corrían ella siempre le ganaba. Aquí había Plagg encerrado.

-Con esa pareja de baile, me daría miedo que se canse en pleno salón- se burló el DJ llevando una mano a su frente.

-Yo espero que Dios te escuche- rogó Adrien, estaba seguro que Chloe jamás desaprovecharía la oportunidad de bailar con él.

-¡Muy bien, comenzaremos con la clase!- anuncio el profesor Armand D'Argencourt, llamando la atención de todos -¡como es de esperarse hoy teníamos programada la maratón!- anuncio asiendo que todos asientas cabizbajos- ¡Así que pónganse en posición, el que gane aquí tendrá la oportunidad de no ser parte del comité de limpieza la próxima semana¡- todos se sintieron emocionados, ninguno quería ser parte del comité de limpieza, a algunos desdichados les tocaba limpiar retretes y eso era horrendo al pensar en lo que se podría encontrar dentro -¡Y el que pierde limpiara dos veces la próxima semana, por el que gano!- todos se pusieron en posición.

Kim, Alix, Iban y Adrien esperaban ganar ya que eran los más deportistas, ellos ni muertos limpiaban retretes.

Alya, Nino, Juleka, Nathaniel y Max, esperaban quedarse en el medio, así no ganaban ni perdían, pero no limpiaban doble retrete.

Rose, Sabrina y Mylene se sentían perdedoras, pero tenían la intención de ganarse entre ellas.

Marinette ya se daba por perdida, ya que por su torpeza seguro caía.

-Voy a limpiar retretes- se lamentó la Dupain, mirando a su amiga de lentes -soy muy torpe, seguro que me caeré por culpa de un caracol en medio del camino, todos pasaran sobre mi burlándose, y quedare al último- lloriqueo ante la escena que se montó en su cerebro.

-Vamos niña, si lograste correr desde tu casa hasta aquí en cinco minutos, seguro tu ganas- animo guiñándole un ojo.

-No lo creo, soy muy torpe...- se lamentó, sus genes de torpeza nunca se irían, seguro se los pasaría a sus hijos. Pobrecitos.

Una caricia en su cabeza, como si ella fuera un gato capto su atención. Se quedó helada al ver la sonrisa de Adrien frente a sus ojos, él era quien acaricio su cabeza.

-No te desanimes Marinette, te vi correr en la mañana camino aquí, eres un meteorito -rio- seguro no quedas al final, apuesto a que serás una de las primeras. Porque no dejare que me ganes- Le guiño un ojo, para después marcharse a su posición, dejando a una estupefacta muchacha.

Luego este hecho pasó un largo minuto.

-Marinette regresa en ti- llamo su amiga de ojos marrones, sacudiéndola para que salga de pendejalandia.

-Adrien acaricio mi cabeza...-chillo la chica -no volveré a lavarme nunca...-los corazones en sus ojos eran notables.

-No digas eso ni en broma -se asqueo la morena - no me sentare al lado de una chica que huele a huevos podridos- se quejó.

Marinette ni la pelo, seguía en su mundo de sueños, donde se casaba con Adrien y hacían hijos como conejos.

-¡Bien, en posiciones!- todos corrieron a ponerse en posición. Alya tuvo que jalar a Marinette para que esta se ubicara -¡En tres, dos, uno...ya!

La carrera comenzó y todos salieron disparados menos Marinette, que seguía en el crucero del amor montado en su cabeza.

-¡Señorita Dupain, si usted era la que quería limpiar, era que lo digiera desde un principio!

La voz fuerte del profesor la saco de sus sueños, para darse con el horror que todos habían empezado a correr y ella se había quedado atrás.

Con el temor de decepcionar a Adrien y llegar último se dispuso a correr como alma que lleva el diablo.

Todos miraron sorprendidos como la chica de coletas pasaba a Rose, Sabrina, Mylen, para llegar con facilidad hacia el grupo de su amiga Alya.

-Así que a ti hay que ponerte una situación de riesgo para que comiences a actuar- se mofo la peli-marrón -desde ahora comenzare a amenazarte.

Pero Marinette no la escuchaba, estaba concentrada en el hecho de pasar a Alix e Ivan.

Con gran esfuerzo logro pasar a ambos, que quedaron sorprendidos ante la reciente rapidez de la chica.

Ahora estaba detrás de Kim y Adrien, los cuales la miraron de reojo anonadados, no creyendo que Marinette los alcanzara.

Adrien miro a Kim y viceversa, estaban a la par, pero no iban a dejar la oportunidad de ganar, aunque sea Marinette la que este atrás.

Marinette se encontraba en un serio debate mental, si ganarle a su amor, o limpiar la próxima semana...su amor no era tan grande como para perder la oportunidad de limpiar retretes.

De repente algo hizo que todos se detuvieran estrepitosamente. Marinette por andar en su debate mental no uso los frenos y se estrelló contra el rubio, que logro agarrarla antes que esta se quede estrellada en el pavimento.

-Lo siento- se excusó rápidamente la Dupain, alejándose de Adrien.

Este por otro lado no le presto mucha atención, solo miraba el cielo, el cual había sido causante del repentino frenado de todo.

El cielo se estaba tornando gris, y la lluvia comenzaba a caer, mientras se veía como se formaban rayos a punto de estallar en las nubes.

-Esto es científicamente imposible- dijo Max mirando el cielo -no se puede formar una tormenta eléctrica con esta rapidez.

-Pero yo sé cómo es...- fue el pensamiento de Marinette y Adrien

-¡Todos regresen dentro del colegio!- el maestro llamo a todos sus alumnos quienes se apresuraron a correr dentro -¡Esos rayos están a punto de estallar!

Marinette estaba a punto de correr y ponerse a salvo cuando escucho la voz de Tikki salir de entre su ropa.

-¡Marinette, mira hay, parece que hay alguien cayendo!- señalo con horror el ser de color rojo.

Marinette ajusto los ojos y observo con detenimiento el centro que comenzaba a formarse en medio de la tormenta, era como si un hueco se estuviera abriendo.

Hay lo vio.

Algo salió cayendo de ese hueco, una figura pequeña con cabellos rubios...luego se hizo más claro...una figura grande con cabellos rubios y traje negro...

No podía ser...

-¡Chat Noir!- gritaron portadora y kawami.


Adrien había apresurado el paso hacia el colegio, cuando se percató que Marinette seguía parada en medio, sin moverse, solo mirando el cielo. Asustado corrió hacia ella dispuesto a jalarla y llevársela al colegio, no importando que este paralizada del miedo. Pero las palabras que a continuación soltó la chica lo dejaron paralizado.

-¡Chat Noir!


Marinette lo vio caer, a gran velocidad... detrás de él parecían también salir de las nubes unas manos largas que pretendían agarrarlo, capturarlo...se asustó, Chat era su compañero de batalla, su amigo, no podía dejarlo así...no podía quedarse parada, ignorando el hecho de verlo caer en peligro...pero tampoco podía transformarse delante de todos...eso sería peligroso, seria delatarse.

Solo quedaba una cosa...

Ser Marinette...

No lo dudo, corrió como posesa hacia el lugar donde calculo seria la caída, no lo pensó solo se lanzó.

Escucho los gritos de sus amigos, pero en especial una voz clara, una conocida que dijo...

-¡Marinette cuidado!

Sin importar más se lanzó, atrapando en el aire al gato, acompañando ese salto con un grito.

-¡CHAT!

Adrien la vio todo, vio correr a Marinette, saltar y atrapar en el aire a alguien quien sus ojos habían reconocido como...

Chat Noir...

Pero...se supone que el era Chat Noir...

Luego reacciono, tenía que ayudar a Marinette...

Alexandros termino de gritar lo que Plagg le dijo y sintió como su cuerpo cambio...inclusive sintió que creció...

Al abrir los ojos se dio cuenta que estaba cayendo, a una gran velocidad, como apto de reflejo miro hacia arriba, los brazos en forma de rayo lo perseguían...pretendían regresarlo al tiempo de donde salió...

Con furia en la mirada agarro con fuerza lo que recientemente había notado en su mano, un báculo que se convirtió en una espada, de color negro...la espada esgrima de su padre...ligeramente modificada...ya que esta tomo la forma de una katana japonesa.

Estaba por lanzar su ataque contra las manos en forma de rayos, cuando algo capto su atención...un grito...

-¡Chat!

Fue ahí cuando miro hacia abajo y la vio, con las coletas azules y el rostro lleno de pánico, una muchacha, de ojos azules eléctricos, la cual brinco, dispuesta a cogerlo en el aire...

-¡No, cuidado!- previno, pero fue tarde.


Alexandros cogió a la chica al sentirse agarrado en el aire, con esfuerzo giro con ella en el aire, para luego extender su espada y cortar en dos el rayo que casi los achicharra a ambos, todo esto ocurrió en menos de tres segundos...ambos cayeron... siendo el chico el cual recibió el peso de la caída, para amortiguar a la chica...

Marinette se sintió mareada. Miro a Chat... había girado y partido un rayo con técnicas que jamás había visto en él, para luego estrellarse duro contra el pavimento.

Aturdida miro hacia arriba, para toparse con unos ojos verdes de gato, los cuales la miraban con sorpresa e interrogancia...era Chat...pero a la vez no lo era...

-¡Despabila! ¡Debemos movernos, vienen más de esas cosas!- grito el gato colocándose de pie con esfuerzo, ya que había levantado por la cintura a la chica al ver que esta no reaccionaba.

Otro rayo con forma de mano se estrelló contra el pavimento, haciendo que Alexandros lo esquivara a las justas...

-¡No es que me moleste llevar lindas princesas!- grito el rubio del futuro -¡Es solo que me gustaría que reaccionaras, estamos en peligro!

Con horror vio como otro rayo estaba a punto de estrellarse contra ellos, esta vez su espada no podría cortarla... no habría tiempo, este rayo venia demasiado rápido...solo quedaba una cosa...por acto de reflejo cubrió a la chica con su brazo y parte de su cuerpo, sin darse cuenta que también jalo su capa, cubriéndolos a ambos...

Adrien freno en seco al ver las habilidades raras de ese supuesto Chat Noir, que con una espada del mismo que color de su vara había partido un rayo en dos, para luego cubrirse con su capa la cual resultó ser un escudo que lo defendió del siguiente rayo que pretendió destruirlo...¿Quién era ese sujeto?...

Alexandros se quedó sorprendido, no tardo en entender que su capa era un escudo, sonrió emocionado, sin esperar se colocó la capucha que tenía, y cubrió su cabeza, luego deslizo sin mucho esfuerzo a su espalda a la chica que tenía en brazos, así esta quedaría escondida dentro de su capa, y el podría destruir esas cosas con rapidez.

-Agárrate fuerte de mi cuello y escóndete bien detrás de mi capa, si quieres entrelaza tus piernas en mi cintura, pero por nada te sueltes, es tarde para buscar un lugar seguro- el gato con capucha salto directo al siguiente rayo, haciendo que este se estrelle en su cabeza y rebotara -¡Amo esta capa!

Marinette estaba al borde el pánico, este Chat, no era su amigo y compañero de batallas Chat...sino otro... ¿o era el mismo?... ¡Estaba confundida y aterrada! Sin pensarlo se abrazó más al reciente Chat, ante nada, no quería terminar siendo papa frita.

Adrien quedo con la boca abierta al ver el siguiente escenario frente a su rostro.

El supuesto Chat Noir, se había lanzado hacia el siguiente rayo, y con pasos que solo un esgrimista sabe, cortaba con agilidad cada uno de ellos, todo esto con Marinette escondida debajo de su capa y aferrada a su cintura...

Alexandros sentía la adrenalina correr en sus venas, en momentos como este agradecía al cielo haber llevado (desde que aprendió a caminar) cursos de carate y esgrima, su padre siempre había querido que él sea un niño preparado y capaz de defenderse por sí solo, ahora lo agracia, era magnifico con la espada, buen karateca y tenía unos reflejos alucinantes...el pelear con esos rayos no le estaba haciendo muy complicado, aunque tuviera una muchacha en su espalda.

Los amigos de Marinette miraban la escena sorprendidos e incrédulos.

-¡Estoy segura que ese no es el Chat Noir que todos conocemos!- declaro Alya gritando a causa del ruido de los rayos, llamando la atención de los demás - ¡Ese traje es diferente, aunque parece que tienen facciones idénticas!- la chica trataba de filmar con su celular todo lo que sus ojos veían.

Todos asintieron de acuerdo, ese no era el gato negro que todos conocían. Se parecía, pero sabían que no era él. Incluso Chloe no pudo negar que tenía razón.

-¡Esto se acabó Apocalypse!

Tanto Adrien como los demás presentes quedaron sorprendidos al escuchar al reciente Chat Noir, este se había parado sobre la cúpula del edificio del colegio. Todos prestaron atención a sus palabras.

-¡Yo gane tu perdiste!- rugió con furia el nuevo portador del miculous.

Ante el horror de todos, los rayos que hace un momento habían sido manos comenzaron a unirse, dando forma, la silueta de una persona con unos ojos vacíos y furiosos.

-¡No podrás contra mi pequeño gato escurridizo! ¡Esto aún no acabado, tú y tu prodigio serán míos!- advirtió con ira la cara formada por rayos -¡Y cuando eso ocurra, la destrucción de tu mundo se dará!

Todos quedaron boquiabiertos al escuchar esto, más Adrien y Marinette.

Alexandros solo rio en respuesta.

-¿Sabes cuál es la ventaja de saber todo sobre Chat Noir?- dijo sarcástico, mientras levantaba su manga, para dar vista a su mano y su anillo -Que se todas las habilidades que tiene...

Sin esperar más se lanzó sobre la figura en el cielo, invocando en su mano un poder en forma de negro.

-¡Cataclismo!

Todos quedaron boquiabiertos al ver como el Chat Noir de capa hizo volar en mil pedazos la figura, haciendo que se comienza a borrar y regresar por el lugar donde llego.

-¡Nuestra pelea acaba de comenzar...recuerda eso!

Fue lo último que dijo Apocalypse, antes de desaparecer como escarcha.

-No te preocupes, eso lo sé...- el rubio del futuro miro con rabia el lugar por donde este se desvaneció -y aquí te estaré esperando...

Las nubes regresaron a su estado original, y los alumnos y personas que se habían ocultado, salieron de sus escondites para ver sorprendidos al nuevo Chat Noir.

Alexandros miro a todas las personas que se formaban en el patio del colegio para verlo, inclusive comenzó a llegar prensa, sintió nostalgia al darse cuenta que estaba en la misma escuela en la que estudiaría diez años en el futuro.

Con recelo miro a todos los que estaban al rededor mirándolo asombrado...se veían demasiado jóvenes...sin embargo puedo reconocer entre ellos a caras que veré en el futuro. Mis padrinos, la Tía Chloe, Tío Max, Tía Alix, Tío Kim...etc.

Pero quedo anonadado al ver entre ellos a alguien especial, su cuerpo tembló y los ojos le picaron...a unos metros estaba su padre.

-Papá...

Marinette que había estado observando y escuchando todo desde la capucha del chico abrió los ojos sorprendida al escucharlo decir eso, más no vio a quien se lo dirigió...

Adrien capto la mirada del nuevo Chat Noir, por un momento vio alegría en esos ojos, para luego tornarse serios.

-Creo que es hora de dar por concluido el paseo...- Alexandros levanto su capa, y con cuidado deslizo a la muchacha hacia su brazos -¿Estas bien?- dijo colocándola de pie.

-¿Tú quién eres en realidad? ¿De dónde vienes?- cuestiono Marinette, sin responder la pregunta.

-Difíciles preguntas, con difíciles respuestas -rio el rubio de capucha guiñándole un ojo -Bueno parece que estas bien- dijo estudiándola de pies a cabeza.

-Tú no eres Chat Noir...-Marinette entrecerró los ojos hacia él, con desconfianza.

-No...Nunca podría llevar el nombre de alguien tan grandioso como Chat Noir- el rubio dijo esto habiéndose acercado a su oído, hablando de manera seductora, sonrojando involuntariamente a la chica.

Sin más la volvió a coger de la cintura, haciendo que esta se agarre a él por la rapidez y el salto mortal que dio hasta el suelo, donde aterrizo de manera galante.

-Y con eso, queda confirmado que los gatos aterrizamos de pie- dijo guiñándole un ojo a Marinette, la cual aún estaba en su brazos.

Todos corrieron en dirección al sujeto, incluido Adrien, que quería verlo de cerca, para confirmar si era o no otro Chat Noir.

Pero antes de que llegaran el rubio con capucha lanzo a Marinette hacia Ivan, que quedó tendido en el suelo ante la fuerza del impacto y el sostener a la chica tan repentinamente.

-Eso no se hace bonita- dijo el rubio de capucha sobándose la mejilla con rencor -¡¿Cómo te atreves a pegarme?!¡Te salve la vida!- rugió furioso lanzando rayos con la mirada a la chica, causando la incredulidad de los presentes.

-¡Me querías besar!- se indignó la Dupain. Ante esto todos miraron reprobatoriamente al gato negro -¡Además yo te salve a ti de caer!

-Por eso te quería premiar- dijo coqueto, mirándola seductor -con un fogoso beso...- movió las cejas, causando el sonrojo y furia de Marinette.

Todos miraron incrédulos al gato con capucha, murmurando entre ellos y llegando a la conclusión que era igual al Chat Noir de Paris, solo que este era más descarado y no titubeaba en admitirlo.

Adrien se indignó, él era descarado, pero solo con su Lady. Nunca aria eso en público (si supieras que es tu hijo -_-)

Alexandros le restó importancia, no lo iba a negar, siempre fue un niño precoz que hacia babear a chicas de secundaria, es más, ya ni virgen de labios era, así de podrido estaba. Además la chica de coletas le pareció bonita, y no se pudo resistir al verle esa mirada hipnotizaste.

Al ver su anillo parpadear se dispuso a salir disparado de ahí, no quería convertirse delante de todos en un dulce niño de nueve años, casi diez.

Alya al verlo intentar partir se apresuró a llegar a él con su teléfono en mano. No iba a perder la oportunidad de entrevistar al nuevo héroe de Paris.

-¡Espera!- paro- ¡¿Quién eres?!

Alexandros paro y la miro de reojo, para luego meditarlo y responder.

-Pueden llamarme Revenge...

Todos lo miraron sorprendidos, antes que partiera y desapareciera de la vista.

Un nuevo héroe había aparecido, alguien que portaba el Miraculous del gato negro...

Su nombre era Revenge...

Y venía a cambiarlo todo...sin saber que ese no era el tiempo correcto...


Como están mis queridos lectores?

Bien, este capítulo ha sido como un relleno para mostrar la llegada de Alex a la vida de Marinette y Adrien, puede parecer un poco pesado así que trate de ponerle un poco de humor para que se haga más entretenido la lectura. No se preocupen que esto es solo una antesala de lo que pasara, ya que todavía falta mucho por ver, porque este niño realmente será una tortura para Adrien xD

Espero les guste y comenten, que siempre me hace feliz un hermoso comentario, ya sea constructivo o destructivo

Agradezco a todos los que comentaron el primer capi, estoy feliz de que hayan comentado y que esta historia tenga gran aceptación n.n

Bien no quiero irme sin dejarles el saludo de Navidad. Pásenla genial en compañía de los que aman, coman bien y sean felices, que eso divierte y hace feliz la vida ;)

"¡FELIZ NAVIDAD!"

Nos leemos en otro momento, no sé, tal vez navidad ;P…