Los cabellos negros caen sobre la cara de la princesa, manchados en su propia sangre, cubiertos de su propia derrota. La Princesa no quiere ver mas.

Su mente se esfuerza en viajar a otro lugar y otro momento o en apagarse por completo. Cualquier cosa es mejor que la sonrisa de su hermano a la miserable campesina, Azula quiere vomitar por tener la misma sangre que ese patético perdedor de pie no tan lejos de ella.

El sol esta muriendo y Azula puede ver la noche que caera sobre la Nación de Fuego, y ella estrella de la tarde de su pueblo no pudo detener la noche.

Por eso no merece seguir viviendo, por eso no puede seguir viendo esa escena, y ese beso le atraviesa el corazón.

Azula se levanta, Agni sabe con que fuerzas, tiene los brazos rotos por una cadena, cortadas en todo el cuerpo provocadas por hielo y quemaduras es cierto, una de ellas (La mayor) infringida por ella misma al fallar en el redireccionamiento del rayo.

Zuko la mira con lastima. Eso le duele a Azula como puede mirarla con lastima ese miserable gusano, Katara empieza a mover sus manos en una forma extraña. Azula siente que pierde el control de su cuerpo, Que solo el dolor queda pero no la voluntad de moverse.

-Rindete ya Azula.

Pero Azula conocedora de la situación de no poder moverse no quiere sentirse impotente, no como aquella vez. No por cierto.

-No puedo, no debo. Enviame a ver a los señores de Fuego Zuko si hay un ápice de honor en ti, pero no lo hay verdad? Nunca lo hubo.-La princesa se asombra de poder decir tantas palabras. La campesina baja las manos un momento, y esa es la oportunidad que Azula buscaba.

Un movimiento rápido como el de su padre, siempre tan rápdio siempre tan certero, si atacas al curandero no habra quien sane a los otros, quizá, quizá algo bueno ocurra, porque no puede ser que hayan vencido al señor de fuego. Azula se dice eso mientras siente un frío toque en su cuello, los ojos cerrados de su hermano, el brillo de las espadas, las lagrimas en los ojos de este, el cuerpo frío e inmovil de la campesina, todo forma parte de la última imagen que capturan los ojos dorados de Azula y luego cae. Los cabellos negros van al piso, las lagrimas de sus ojos, la sangre de sus labios rojos, rojos de su propia sangre, los ojos dorados dejan de brillar mientras los últimos rayos de Sol se pierden, Azula ya no brilla, Su cabello a la cara, lleno de su propia derrota.

NOTAS: Aqui esta el sig capitulo, a quien vea el verdadero elemento comun entre estos drabbles fuera del P3 le dare una caja de galletas.