Hola! Aquí está el segundo capítulo, después de este episodio cambiare la narración de primera a tercera persona, están avisados.

Ya llevo 10 capítulos escritos por lo que hay una buena cantidad de actualizaciones aseguradas, sin embargo si no noto que el fic les gusta borrare el fic.

Yo necesito su opinión, apenas estoy empezando a escribir este tipo de fic y no sé si lo estoy haciendo bien, si alguien tiene algún consejo que darme, con gusto lo recibiré.

Por favor disfruten.

Si alguien quiere leer el libro, se llama HEART ON A CHAIN de Cindy C Bennett se encuentra fácilmente en pdf buscando en google.

Sin más, disfruten.

Paso el resto del día ocultándome, perdiendo incluso mi preciado almuerzo, aunque seguramente sea la única comida que pude haber tenido hoy.

Cuando la última clase del día llega suspiro aliviado, este terrible día está a punto de acabar. Me siento solo en una mesa para dos, a sabiendas de que nadie se sentara conmigo a menos que estén obligados a hacerlo. Evito todo contacto visual con la gente, con la eficacia que se tiene de años de práctica, pero entonces veo unas grandes, blancas zapatillas deportivas que se detienen junto a mí.

Me siento enfermo, como cada vez que voy a tener esta confrontación y sigo agachando la cabeza, pero mi agresor quiere toda mi atención y no se ira hasta que la consiga, levanto mi cara solo para detener mi mandíbula de tocar el suelo.

Dios no, todos menos el.

-¿puedo sentarme aquí?- pregunta

Ladeo mi cabeza confundido y miro el resto del salón, hay muchos más asientos libres y detrás de mí dos futbolistas se ríen de mi aspecto, la lagrimas casi quieren pinchar mis ojos cuando me doy cuenta de lo que marco busca.

Yo creía que eras diferente- es mi pensamiento.

Cuando casi reúno el coraje para decirle que no, deja caer sus libros en la mesa y se sienta tranquilamente en la silla a mi lado, con rapidez corro hasta el extremo contrario y permanezco alerta.

Esta debe ser una táctica nueva.

Yo había admirado siempre su bondad, su forma tan perfecta de tener todo en orden, pero ahora estoy seguro que el tiempo cambia todo, y el pronto se unirá al juego de tortura.

- tu eres Ace ¿verdad? ¿Gol D. Ace verdad? ¿Me recuerdas? Soy marco Phoenix fuimos a la escuela juntos ¿verdad?-

Salto cada vez que él se mueve y siento su mirada escrutadora en mí, pero no lo miro, no voy a hacer de carnada tan fácil.

Yo no conozco al marco de ahora, yo lo conocí en el pasado y eso, se quedó atrás.

Mantengo mi mirada fija en el profesor aunque no tomo nota y escucho como dice que materiales necesitaremos para su clase, no tengo idea de cómo conseguir esos artículos imposibles.

En cuanto suena la campana salto de mi asiento, recojo mis cosas y corro a la salida, tengo que pasar de los buses aunque califico para ellos, pues mi casa está a cinco millas, pero yo me di cuenta hace mucho que los buses son solo otro escenario de acoso, uno del que no hay escape en cinco millas.

Además, mientras más tiempo este lejos de mi casa, mejor.

Aun no puedo creer que él sea parte de esto. Por supuesto hay gente que me ignora y yo personalmente hubiera preferido que fuera uno de ellos, pero no, ha decidió unirse a los demás y hacerme la vida imposible.

No tengo tiempo de pensar en ello mientras mi casa se hace visible.

Me pregunto qué ánimo tendrá él hoy. Prefiero cuando está en modo melancólico aunque signifique muchas lágrimas, es eso o las palizas que me da por caminar por donde no debo o tragar demasiado fuerte.

Fui a la cocina a poner en orden el desastre que causo hoy, limpiar el piso, lavar los trastos, guardar las botellas. Subí al segundo piso para recoger la ropa sucia para lavar cuando lo oí.

- ACE-

Volteo y miro donde me están llamando, ahí está, en el sofá en su lugar moldeado. Debería tener sobrepeso por la cantidad de comida chatarra que come todos los días, pero las drogas hacen volar su metabolismo y es delgado pero musculoso.

Sé que tal vez pudiera defenderme, aun si no pudiera vencerlo estoy seguro de que podría impedir que me maltrate tanto, pero mi mente ya está amaestrada desde que era un niño pequeño impresionable, y en mi mente no hay nada que sea más fuerte o de más miedo que él.

-¡donde mierda has estado!- gruño- ¡estuve llamándote durante horas!-

-estuve en la escuela papá ¿recuerdas? Hoy era mi primer día-

-humm- eso pareció apaciguarlo- ¡mañana antes de que te vayas, deja la casa limpia! ¡No puedo vivir en esta pocilga!-

- si señor- comienzo a limpiar alrededor de él, cuando siento un puño contra mi oreja, me hace perder el equilibrio y mi cabeza golpea la mesa.

- ¡¿crees saberlo todo?! – gruño

-no señor, lo siento, lo siento mucho-

-¡lárgate, no tengo ganas de verte hoy!-

No necesito que me lo repitan dos veces, corro a mi cuarto sin tiempo para recuperar mis libros, si estoy ahí, significa que no hay posibilidad de cena.

Es un precio justo, supongo.

Bajare por mi material cuando el este dormido.

Eso meda mucho tiempo para pensar en marco y en cómo estará.

Miro por la ventana mi casita del árbol y la depresión me ataca, allí es donde me gustaría estar.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Cuando llegué de nuevo a mi ciudad natal, tenía muchas expectativas.

Extrañaba mi entorno, la gente, pero sobre todo había tenido la esperanza de encontrarme de nuevo con mi mejor amigo de la infancia, Gol. D Ace.

Todos habían sido muy amables conmigo cuándo había llegado a la preparatoria, estaba consiente de él don que tenía para atraer amigos.

Cuando choqué con un desconocido, no imagino que era la persona que estaba esperando. Me disculpo con un susurro y sigo caminando cuando varios segundos después escucho un montón de risas a mi espalda ¿Qué es tan gracioso? Me doy la vuelta y lo veo.

Es el.

Esta tendido en el suelo y se recupera rápidamente tomando sus libros a velocidad asombrosa. Ni siquiera me da tiempo de ir a ayudarle.

El me mira y sonrío incrédulo de la buena suerte que tengo.

Pero su mirada es aterrada, como si hubiera visto el demonio.

Corre sin una segunda mirada por el pasillo, veo como manos, pies y codos intentan pegarle pero los esquiva como un profesional.

¿Qué es esto?

¿en que se ha convertido?

Me digo a mi mismo que eso no se va a quedar así, voy a averiguar lo que le pasa, quiero que vuelva a ser mi amigo.

En la clase de fotografía lo veo.

Esta sentado solo con la cabeza mirando al suelo y frotando sus palmas para conseguir calor, me acerco lentamente y me paro a su lado.

-¿puedo sentarme aquí?- pregunto.

El me mira desconcertado y noto que le duele verme ahí, ¿acaso piensa que le haré daño?

Tomo su incapacidad para contestar como un sí, y me siento a su lado. El corre sus útiles lejos de mí como si tuviera lepra o algo.

Ignora todos mis intentos por hacer una conversación.

Cuando la campana suena, no puedo hacer más que ver como toma todos sus útiles a la velocidad del sonido y corre hacia la puerta, hacia la salida.

Me duele verlo así.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

¿Qué les pareció? Yo voy a cambiar muchas cosas de ahora en adelante, después de todo tengo muchos planes macabros en mente jejejejej.

Nos vemos. Bye bye!