Capítulo 2

No es que yo quisiera unas vacaciones, me siento bien haciendo mi trabajo y soy buena en lo que hago, estoy a cargo de una de las más grandes empresas productoras de metal pesado, pero mi madre me ha sacado a rastras de mi oficina, con la excusa que crecerá un bosque de Fate en ese pequeño cuarto y eso, ella no puede permitirlo, en pocas palabras me llamo "persona sin vida social", no es del todo falso, pero realmente he conocido a muchas personas en el pasado y no han sido experiencias memorables, como la ultima vez, creo que se llamaba Nakagima, chica dominante, en verdad ¿quién quiere a alguien así?, que te arrastra de un lado para otro aunque tú no quieras, o que te pida cosas innecesarias solo porque tienes dinero y a pesar de que ella también lo tenga, y ni que decir de la intimidad, en realidad no era nada agradable estar con ella, duramos casi un mes, yo ya no la soportaba, quien en su sano juicio me mandaría con una loca como esa, claro tenía que ser, mi hermanito, como si el supiera qué clase de gustos tengo respecto a las chicas.

En fin, como seguía, ahí estaba yo a bordo de un crucero de lujo, oigan que eso es genial y tan "kakoi", excepto cuando te mareas, entonces deseas volar como en esas caricaturas donde tienes un dispositivo inteligente y te vas por allí volando a pelear con los malos, igual yo sería Enforcer y trabajaría en una oficina, ¿Qué les parece? O solo tendría que tomar un avión, me pregunto si allí los mareos son peores, sinceramente no lo sé, ya que siempre que viajo en avión, estoy dormida, petición de mi madre, que dice que sufro de un ataque nervioso cada vez que veo un avión, cosa que es cierta, pero igual mejor así, al menos esta ella allí cuidándome, pero ahora voy solo yo, alguien tiene que encargarse de las cosas que yo hago cuando no estoy.

Dicen que las Vegas es un bonito lugar, lleno de muchas cosas exquisitas, buen servicio (nada nuevo para mí), buenos balnearios (como si algo superar a las aguas termales) y juegos por doquier; se jugar a muchas cosas ya que no es la primera vez que visito un lugar parecido a las vegas, seguro hay muchas cosas nuevas y que no he visto, pero si he visto algo muy parecido.

Esto es fascinante, no sé si me han dado la mejor habitación pero esto es fascinante, me siento como una Reyna, pero no es tan agradable como creen, no si siempre has vivido así, me imagino que alguien que no, lo disfrutaría mas.

Mi vida es sencilla, de un punto para aquí, pertenecí a una buena familia, me supere y ahora poseo ciertos cargos importantes, no tengo pareja y tampoco es algo que me interesa, sobre todo porque en la mayoría de ocasiones, solo logras ver intereses cuando estas con alguien, es decir, que no vale la pena, y si me preguntan no he encontrado una razón de ser en mi vida, lo que hago lo hago por gratitud, por deber, aunque me llena de satisfacción pareciera que siempre falta algo y no sé que es y quisiera encontrarlo, si eso que me falta es el amor, pues que me bendigan, porque así como es mi vida, incluso en la eternidad no creo poder encontrar eso que llaman "amor verdadero".

Llego el nuevo amanecer y les contare lo que vale la pena de este día, vi muchos lugares espectaculares aquí, y en verdad que lo eran, sobre todo porque aquí encontré a muchísimos pretendientes más que en ningún otro lugar, aunque ellos no sabían quién era yo, al ver mi buen porte lo supusieron, y véanme siendo acosada hasta por tipos realmente asquerosos, que es algo que no quiero recordar; hay muchas chicas lindas, creo que invitare una al anochecer, o eso fue lo que pensé, hasta que llego la noche y por fin a los juegos, jugar es divertido, aunque sea con dinero, ni modo, ya que tengo, lo siento por los pobres pero ellos tienen que salir solos adelante, pero para que sepan ¡yo pago un buen salario!, incluso a los de abajo, muy por encima del mínimo, si algún día quieren uno, pues solo tienen que solicitar una entrevista conmigo. Hice de algunos conocidos y conocidas y fui con ellos a divertirme a los juegos, al menos estaba casi segura que no tenían otras intenciones, me pregunto si seré ingenua.

Después de un rato trate de buscar algo más entretenido que las traga perras, y lo encontré, ahí estaba a cierta distancia de donde me encontraba y yo solo pude observar, a esa chica entre la mayoría de caballeros en la mesa de póker, no solo dirigía el juego, sino que también estaba jugando…

-¿Vas al póker?...- escuche que me pregunto alguien.

-No, solo estoy…observando…- el chico hasta cierto punto pareció entender, al ver lo que yo miraba.

-Iremos a la ruleta rusa ¿No vienes?

-No, vayan ustedes, al rato llego…

-De acuerdo…

-…tal vez- dije a lo último.

… competidora de mano, parecía muy hermosa y joven para serlo, demasiado diría yo, cabello cobrizo, con esa coleta descentrada, esos ojos ¿azules?, su rostro tan "cute" fino y que parecía de ángel, con la piel blanca (con un cierto tono rosa) delicada y tersa, o yo así la veía, y unas curvas que…, a cualquiera harían caer, ¡ya! ¡Cálmate Fate!, pero es que no podía de dejar de ver esos pechos tan apetitosos y ese lindo y respingado trasero, que quisiera estrechar con mis manos para pegarla fuertemente a mi…, no, Fate, malo, mamá te dijo que no hicieras eso, hay que respetar a las jovencitas vírgenes, aunque no sé si lo es, o que le gusten las mujeres, pero igual ¿No sería genial tener a esa Diosa en mi cama? Suspirando, gimiendo, sudando, en un vaivén interminable entre ella y yo, sintiendo su respiración en mi oído, y haciéndola delirar de placer, con su cuerpo pegado al mío, ¡esto no puede ser! ¡Contrólate Fate! Creo que es la chica más linda que he visto aquí, no, en mi vida, bueno, no parece tener un anillo en ninguno de los dedos de sus manos, ojala que no sea casada, que preciosidad, ¿tendrá novio? Espero que no; serás muy desconocida, pero serás mía.

Tenía tanta curiosidad respecto a la chica que me dirigí al segundo piso, donde sé, se encontraba el administrador de los juegos, en algún momento sentí como si esa chica me mirara, voltee a ver pero no era así, solo eran ideas mías, ella estaba muy concentrada en su trabajo. Llegue al susodicho despacho, y ahí estaba, junto con otras personas más, pregunte por el jefe de personal, y amablemente se dirigió a mí.

-¿Qué deseaba señorita Testarrosa Harlown?

-Quería preguntar acerca de la chica del póker…

-¿Qué cosa es lo que desea saber? ¿Le ha causado algún problema?

-No para nada, solo quería saber quién es.

-Oh, ya veo, pues su nombre es Nanoha Takamachi, de Japón, una joven muy hábil en el arte del póker, la mejor que hayamos visto, no ha perdido ni un solo juego, estando ella integrada.

Supongo que eso fue suficiente para mí. Por lo que decidí retirarme agradeciéndole a ese señor.

-¿Señorita?

-Si…

-¿No querrá llevarse a nuestra competidora de mano, verdad?

-No es algo que pueda prometer…- claro que no.

Mi Diosa tenía un nombre muy hermoso, y perfecto, ella era simplemente perfecta, tenía que ser mía, a toda costa, sin forzarla, porque a mí no me gustan esas cosas, si ella lo hace conmigo, que sea porque ella así lo desea, quiero que sea pleno, que ella me desee justo como yo en el segundo en que comencé a desearla, solo así podre sentirla plenamente.

Decidí entonces comprobar las palabras que el señor aquel me había dicho, me detuve a la par de las escaleras que daban nuevamente abajo, me recargue en las barandillas y la mire, me detuve a verla detenidamente como no lo había hecho, además de su físico, pude notar muchas cosas más. Efectivamente no perdía ni una partida, y los jugadores no dejaban de retarla, era tan diestra para manipular los naipes con esas manos, y que manos; por un instante pareció percatarse de mi presencia, brevemente volteo a ver hacia mi dirección, pero rápidamente regreso la vista, sus ojos parecían ser un azul zafiro, con un brillo inigualable que es capaz de expresar un gran sentimiento, y no pude pensar en mas que esos ojos, me quede helada y de piedra cuando los vi por ese breve instante, y quise saber, que era ese sentimiento que vi.

Rápidamente baje las escaleras y busque un lugar donde pudiera verla mejor, busque una silla y me senté cual magnate, pero no era esa mi intención, y entonces los vi claramente, esos ojos que decían mucho sin palabras, Nanoha se miraba triste y furiosa, por una razón que no pude comprender del todo, por eso quise seguir mirándola un poco más. Lo demás no me importaba, dejo de importarme completamente, desde que la había visto, quería saber ¿Qué es lo que tenía que hacer? Me quede prendida en esa mirada, en esa persona, Nanoha parecía ser una persona clara y oculta a la vez, por un lado expresaba claramente sus emociones, y por otro lado había un punto de tope, algo que guardaba secretamente acompañado de algo que parecía una meta, ella quería algo, pero no se miraba feliz de tener ese algo por lo que, imagine, era su razón en la vida.

Antes de que el lugar cerrara, me retire del lugar, sentía que no podía ver más a esa chica Nanoha, y al mismo tiempo quería quedarme y ver por ella. Pero no sabía que pensar, ni que es lo que había pasado exactamente, sin duda Nanoha era una mujer con un cuerpo de infarto, tenía el cuerpo mejor que una modelo, pero era una persona infeliz, esa fue la impresión más grande que me dio, yo no podía hacerle el amor a alguien así, porque sería dos veces infeliz, si es cierto que solo he tenido parejas, y no hay más que sexo, pero me gusta hacerlo bien, apreciar la belleza tanto interna como externa, para lograr engrandecer uno de los placeres más vivos de nosotros los humanos.

Después de un camino más o menos largo, llegue a mi habitación entre, y camine en lo oscuro, no me moleste en encender la luz y me dirigí hacia mi ventana y me detuve a contemplar el exterior, las luces de la ciudad se veían hermosas, como estrellas aquí en la tierra, pero yo no podía dejar de pensar en Nanoha, que tenia la mirada de sus ojos vacía, como la mía hace muchos años, pareciera que tuviera una gran dolor, con un deseo grande de venganza, que la estaba destruyendo poco a poco, no parecía vivir la vida, disfrutarla, ¿lo habrá perdido todo igual que yo? Tal vez, pero no quisiera verla mas así, quiero poder hacer algo por ella, después de todo, esta vida es más que solo ir y venir, si he podido conocerla, me asegurare de que no sea una mera coincidencia.

Me di a la tarea de Seguir viéndola todos los días, en el mismo lugar y parecía muy fastidiada con mi presencia, pero aparte de eso su mirada era igual que todos los días, vacía, con ese dolor y odio, que parecían consumirla, en algún momento tuve miedo, de que eso también fuera acabar con su belleza, Nanoha parecía tener más que eso, más que ese simple vacio que miraba, parecía haber guardado muy en el fondo de su corazón un maravilloso tesoro, que con su sufrimiento enterró y dejo encerrado para siempre en el fondo de una profunda fosa, y yo no sabía cómo podía llegar a lo profundo de ese lugar.

Aunque me gustara verla jugar, también era una pesadilla, al principio pensé retarla de buenas a primeras, pero decidí observarla un poco más de lo que lo había hecho la primera vez, Nanoha era extraordinaria, tanto como pare decir que yo no le ganaría, pero tampoco podía formular una estrategia, no tenía un patrón que siguiera, era espontanea, segura, como si no planeara, simplemente dominaba el juego, era en verdad la mejor jugadora que hubiera visto, sin embrago, yo no era muy afanada al póker, sabia jugarlo pero nunca fue mi fuerte, esa es la razón por la que ya había permanecido casi la semana solo observándola, todas las noches, en los estrenos de casino de cada nuevo jugador, y otros que seguían con la esperanza de ganarle.

No sabía si Nanoha tenía algo más que el póker en su vida, pero a pesar de eso desbordaba tanta pasión, que era lo único en lo que podía distinguir una chispa de vida en ella, si era así, entonces tendría que destrozarla, sin importar que, yo tenía que ganar, por alguna razón, cada vez que sentía su mirada en mi, sus ojos parecían convertirse de zafiro ya furioso en unos más oscuros, ya sabía que estaba irritada, era obvio que era ella a quien yo miraba, incluso lo demostraba claramente en sus gestos luego de verme, sí, yo quería que me vieras, pero no de esa manera; yo sabía que ella era una maravillosa chica, quería conocer a esa maravillosa chica, de manos suaves y rápidas, de alguna manera tenia claro, que yo quería rescatar a Nanoha pero sentía y estaba segura que ella también me estaba rescatando a mí, tenía que convertir su desprecio hacia mí, en algo mas, al menos tenía un sentimiento hacia mí, férreamente negativo, pero lo tenía.

El 4to día me quede hasta que el último jugador se fue, Nanoha estaba acomodando las cosas y justo llego alguien a hacer lo que ella estaba haciendo, ese no era su trabajo, definitivamente era una buena persona, aunque raramente, habia podido apreciar su amabilidad y humildad y no solo en esa accion; entonces ella levanto su mirada hacia mí, yo ya la miraba, y nos quedamos solo así, entre las pocas personas que iban y venían, fue entonces cuando lo sentí, atreves de sus ojos, como la luz abriéndose paso en la oscuridad, pude ver… su corazón, aun cuando su mirada era de desprecio, y yo solo pude sonreír, ladeo su rostro molesta y se fue del lugar, pero yo solo sonreía porque había descubierto la forma de derrotar a Nanoha.

Y así es como llego el siguiente día, y yo ya no podía esperar al anochecer. Cuando llegue, el juego iba a comenzar, y mi potente presencia se sentía, y fue así de simple…:

-Hoy juego yo- Nanoha solo sonreía, parece que por fin sentía que había atrapado a su presa.

-¿Qué juego desea?- ¡Ah! Que melodiosa voz.

-El de tu preferencia- te ves tan linda cuando frunces el ceño.

-¿Cuánto apuesta?- parecía más bien decir "ni modo, tendré que soportarla"

-El triple de lo que apueste la mesa- se sorprendió y yo no podía creerlo, a lo mejor pensó que estaba loca, como sea, no fue mucho tiempo, ya que inmediatamente una sonrisa de superioridad adorno su rostro, probablemente está muy segura de que va a ganar, pero hoy te demostrare que realmente me interesas, Takamachi Nanoha.

-Muy bien ahora reparto- adelante, puedes darme todo el amor que tú quieras- comenzamos con $2,000.

-No te parece que es muy poco, esto se trata de apuestas, dame una cifra mejor- me parece que la puse en una encrucijada, pero respondió.

-¿Qué le parecen $15,000?- yo solo asentí, pero ya podía sentir a Nanoha puesta toda su atención solo en mi.

Repartió finalmente, una, dos, y la última carta descubierta al final, por cierto, Nanoha y yo estábamos en los extremos de la mesa con otros dos tipos a cada lado, éramos un total de 6, y la carta más alta le salió a tipo que estaba a la izquierda de Nanoha.

-Rayos…- exclamó, pero ya estaban los primeros $30,000 en la mesa.

-Aumento a $50,000- dijo el tipo que le seguía y que estaba a mi derecha.

-La igualo- atine a decir, no era momento de asustar a mis competidores, aunque, quien realmente me importaba, era Nanoha.

-Aumento a $70,000- estos tipos iban en serio, aun conociendo la fama de Nanoha estaban aumentando las apuestas, pero ya pronto se comenzarían a quebrar.

Por la forma en que marchaba el juego tuvieron que reemplazar las fichas por unas de más alto valor.

-Lo igualo- dijo el último, después de eso Nanoha volvió a repartir, y era muy interesante que no me quitaba la vista cuando repartía.

Las apuestas siguieron aumentando en las rondas que siguieron, de tal manera que llegamos a $750,000 para la sexta ronda. En la séptima ronda, el jugador que había tenido que pagar la prenda se retiro, seguido del que se encontraba a mi izquierda luego de que yo la aumentara a $850,000.

-Bien, ¿Qué les parece si en lugar del Show Down, hacemos un póker cerrado?- pensé que sería más simple, pero esta es la forma en que te gusta jugar ¿No es así?, si así eres en este juego, me pregunto cómo serás en la cama.

-Me parece bien- respondí al instante, aunque con duda los otros también aceptaron, el tiempo había pasado y el juego ya estaba por finalizar. Nanoha barajeo las cartas, tan diestramente como solo ella podía hacerlo, detuvo el barajeo, y fijando su mirada en mi como en todo lo que había sido del juego, me ofreció la baraja, alargando la mano con que la sostenía para acercarla a mí, y sin despegar mis ojos de ella, levante la baraja dos veces, sin siquiera ver lo que hacía, pero sentí que fue algo muy intenso, ya que lo hice tan despacio, de tal manera que roce sus dedos con los míos suavemente… terminado esto, repartió, cada quien pidió respectivamente…

-¿Sr. Nicolás?- quien era por el que comenzó a repartir Nanoha.

-Tiro cuatro- Uuuuuuuuh, que mala mano, de seguro no tenía nada, o quizá no supo hacer jugada, pero haciendo eso se arriesgaba mucho; boto las cartas y Nanoha le entrego cuatro más para su nueva y definitiva mano.

-¿Señorita Testarrosa?

-Fate, llámame Fate- y te hare grítalo también.

-Eh…, yo no tengo ninguna familiaridad con usted solo quería saber si iba a tirar alguna carta.

-No, no es necesario, muchas gracias Nanoha, me has dado…el juego perfecto- creo que la ha molestado verme sonreír, y es que no puedo quitar mi sonrisa, desde que vi mi mano y espere a que me preguntara.

-No, bien ¿Mr. Harrison?

-Dos, tiro dos- respectivamente Nanoha hizo lo que tenía que hacer, pero ella tampoco pidió otra mano, esto iba a ser interesante.

- Caballeros, señorita Testarrosa ¿Apuestan? Es la apuesta final- por supuesto que sí.

-Yo la aumento a $900,000.

-¿Está segura de lo que está diciendo?- Nanoha me miraba desafiante.

-Sí, y justo como lo prometí, en la mesa hay $900,000, cantidad final, por lo que en total apuesto $27, 000,000- los otros dos hombres se voltearon a verme asustados e inmediatamente se retiraron de la mesa, Nanoha volvió a preguntarme pero mantuve la apuesta, en convicción de que con los jugadores habíamos llegado a eso y no iba a retractarme además ¿Por qué habría de hacerlo? Tengo este juego en mis manos, no es que fuera una gran cantidad ese dinero, al menos no para mí, pero era comprensible la situacion de esos hombres ya que son los peones que mandan a apostar, raramente esta el propio propietario del dinero; ahora solo estamos Nanoha y yo.

-Es una cantidad muy grande…-Nanoha se mirada reacia, tal vez no quería continuar, independientemente de quien ganase…pero eso no lo iba a permitir.

-¿Duda que no pueda ganar…la prenda?- yo quería decir "el juego", pero sabía que ella me entendería y definitivamente toque una vibra sensible, sus ojos se entrecerraron tratando de contener la furia, y viéndome directamente hacia los ojos dijo- espero que no se vaya a arrepentir- parecía molesta y fastidiada, lástima que todavía faltaba más.

-Yo voy…- y mi sonrisa era imposible de despegar de mi rostro, yo sabía que ganaría.

-Evidentemente…- mostré mis cartas en la mesa, ella las miro y eso fue todo, no dijo nada ni se movió- As, Rey, Reyna, Caballero y 10, de un mismo palo, ¿Un buen juego no?

Todo quedo quieto y en silencio por un momento, hasta que Nanoha estrello sus cartas contra la mesa con furia, y se fue, no tanto porque hubiera perdido, sino porque sabía que al no haber más jugadores que yo, aceptar una apuesta de esas fue un error, estará herida porque perdió, pero no más por el hecho de que ahora sabe que está en problemas. Su juego era 7, 8, 9, 10 y Caballero, de un mismo palo.

La vi marcharse, pero no la vi regresar, todos me felicitaron por mi victoria, y por haber derrotado a la invencible Nanoha. En los ojos de Nanoha pude ver su corazón y es un infinito rio de agua dulce, solo que ahora parecía amargo, tanto que no se podía beber de ese lugar, Nanoha no es quien debería ser, durante todo el juego la vi observándome, su intensa mirada en mi, quizá estaba tratando de fastidiarme tanto como yo la había fastidiado a ella, o quizá había algo mas, no lo sé, pero yo me di cuenta que ella no era la misma que en juegos anteriores, parecía, que era personal, al tomarme enserio , se desconcentro, porque sabía que yo la miraba a ella, como nadie nunca la había mirado. Las victorias de Nanoha, se debían no solo a que era buena, sino a que su convicción, y su deseo de ganar era muy superior a cualquier otro, a nadie le importaba Nanoha y a Nanoha no le importaba nadie, su deseo era suficiente para ganar a cualquiera, por ese simple y sencillo motivo, pero yo no quería ganar para ser superior a ella, yo quería ganar por ella, lo hice por Nanoha, y como diría mi madre Lindy "su corazón, te permitió ganar Fate", no podría tener más razón, ese momento en que vi su corazón, tan claro como el agua dulce que fue una vez y el brillo del su tesoro que resplandeció ante mí, no solo le pedí a gritos acercarme sino que me permitió hacerlo, quizá Nanoha no lo sabía, y quizá no puedan comprender lo que digo, se escucha tan irreal ¿no es así? pero anhelo tener a Nanoha cerca de mí y este era solo un paso hacia ese el camino.

Luego de esperar un tiempo, un hombre bajo, anuncio que Nanoha no regresaría, y que quien quisiera jugar, él dirigiría el juego, no me sorprendió, así que fui a hacer, lo que tenía que hacer, hable con el jefe inmediato de Nanoha, le dije que no tomaría la apuesta, que aunque la paga seria doble, yo no tomaría ningún dinero, la perdida causada por esta apuesta hubiera sido mucho para la empresa de casino, y aunque Nanoha ya les hubiera hecho ganar mucho, no sería suficiente, por lo que igual la castigarían, así que, es más, les dije, que les dejaría toda la apuesta de los 27 millones, creo que mi madre no estará muy contenta conmigo, el señor me agradeció más de lo que debía, pero yo no pude mas y antes de irme pregunte por ella y me dijo que se había marcado a su habitación, luego que le dijeran el castigo que le esperaba, entonces le advertí que no hiciera algo como eso…

-Si en verdad quiere agradecerme, por favor, no castiguen a Nanoha…

-En vista de su bondad, haremos lo que usted desee, lady Testarrosa…

-Me alegro de escuchar eso, en ese caso…

La mañana era perfecta, no podía pedir algo mejor, mientras estaba en el restaurante que yo misma había reservado solo para dos, eran las 7:55 a.m. y ya estaba un poco impaciente, la mesa en la que me encontraba estaba situada al aire libre, espero que le guste…

-Disculpe señorita, su invitada acaba de llegar- llego a decirme un mozo y mientras se apartaba dejaba ver tras de sí, al ser más hermoso que hubiera visto, traía una blusa blanca, un chaleco de vestir azul negro con una falda bastante cortita del mismo color, bastante formal pero me dejo completamente sin aire, su falda no solo era corta, sino que también era muy pegadita, y solo ver ese muslo, abriéndose paso ante mí, creo que ya me habría llevado a la locura, si tan solo pudiera, deslizar con mis manos esa falda hacia arriba…, ¡no! ¡Fate, contrólate! Nanoha se sentó dalante mío, no dijo nada y antes de que yo pudiera decir algo…

-¿Qué desean ordenar señoritas?- pregunto el mozo, acercándose nuevamente, Nanoha cerró los ojos, creo que yo tendría que pedir por ambas…

-El plato especial para el desayuno…

-Como usted desee, ¿alguna merienda adicional?

-Quizá mas tarde- le dije ya queriendo que se fuera, se retiro, y esta vez me dirigí a ella- me alegra que hayas venido.

-Solo lo he hecho por obligación…- seguía sin abrir sus hermosos ojos.

-¿En serio? ¡Oh si!, ahora lo recuerdo, creo que tienes una pequeña deuda conmigo…

-La única razón de haber aceptado esto, no es porque no pudiera pagar, sino porque no quería perder lo que hasta ahora tengo…

-¿Lo dices en serio?

-Por supuesto y no sabe cuánto…

-¿Entonces porque sigues en este lugar, trabajando como una simple empleada?…

-¿Cómo?- Nanoha abrió los ojos abruptamente pero no alzo su voz.

-Sí, ¿no es lo que eres?, ¿Por qué no empleaste ese dinero, si dices que tienes tanto, en una empresa o decidiste iniciar un negocio?

-Yo…- parecía que no sabía que decir.

-Parece que no eres tan lista como solían decir, después de todo yo te vencí, no sabes utilizar tu dinero, y por eso solo decides guardarlo, parece que no sabes hacer nada más aparte del póker y…

-¿Y usted que sabe de lo que yo puedo o no puedo hacer? Siempre lo ha tenido todo y no ha tenido que preocuparse por nada más- eso fue dicho con mucha rabia.

-Ummm, ¿Qué suceded Nanoha?- aparte mi mirada de ella y oculte mis ojos en mi cabello rubio, quería que escuchara lo que yo tenía que decir- ¿Acaso perdiste a tu familia en un accidente, lo perdiste todo y no tenias a nadie?- como si fuera un resorte, Nanoha se levanto de su asiento, y golpeo la mesa con una de sus manos.

-¿Cómo se atreve?

-¿No me digas, acerté?- luego de decir eso, instantáneamente recibí un golpe lleno de furia, no se contuvo para nada, mi rostro que estaba de perfil derecho volteo completamente para el otro lado, mis cabellos ondearon al compas, y un tono bastante rojizo se comenzó a formas en mi mejilla izquierda.

Girando lentamente, voltee de nuevo hacia a ella, Nanoha tenía lagrimas en sus ojos, y me miraba con lo que parecía ser mucho odio. Se movió un poco, y pude prever lo que sucedería; Nanoha quiso correr pero inmediatamente la sujete de su brazo.

-Suélteme, usted es una persona despreciable…

-¿Eso piensas de mi?

-Sí, eso pienso de usted…

-Nanoha…

-Suélteme, déjeme ir…- hizo amago de soltarse, pero entonces aproveche para abrazarla por la espalda.

-Nanoha…- y yo solo mencionaba su nombre como un susurro, suave y delicado, pero lo suficientemente fuerte para que me escuchara.

-He dicho que me suelte…

-Nanoha…

-¿Es que no comprende? No quiero estar aquí…

-Nanoha…

-No me llame… por mi nombre…- Nanoha iba bajando su tono de voz cada vez, con cada palabra.

-Nanoha…- me gustaba mucho decir su nombre, era como un mantra tranquilizador.

-¿Qué es lo que quiere de mi?...- dicho esto se rindió a mis brazos y comenzó a sollozar…

-¿Qué es lo que quiero?...

-Solo dígamelo y déjeme en paz…

-Quiero escucharte, Nanoha…

-¿Escuchar…me?- se escucho un poco extrañada.

-Sí, quiero saber, ¿Quién eres tú?...

-¿Yo?...

-Quiero saber porque eres tan fuerte, y tan frágil a la vez…

-¿Por qué?

-No lo sé…- fui sincera al decir eso, en verdad no lo sabía, solo sabia una cosa…que ella me gustaba.

En ese instante se separo de mí, no parecía que fuera a huir, y se volteo para mirarme…

-Y ¿cree que tiene derecho?...

-Estoy tratando de obtenerlo…

-No ha sido muy amable…

-Tú no me lo has permitido…siempre con esa mirada desafiante a cualquiera, alejas a las personas antes de acercarse, admito que no sabía lo de tu familia, perdóname…

¿Podríamos hablar, sin que me mires de esa forma tan reacia?

-No tendría porque…

-No tienes que tener porque, solo hazlo…siéntate a mi lado, por favor…

Parecía pensarlo, hasta que accedió -Está bien…

El mesero llego sin haber presenciado nuestra pequeña discusión, y sirvió los platos…

-Mi familia murió cuando yo tenía 9 años…

-¿Eh?

-Fue en un accidente de avión, por eso le tengo pánico a los aviones; y en ese accidente solo yo sobreviví…aunque muchas veces quise morir…

-…- Nanoha se miraba un poco impresionada, así que seguí…

-Me metieron en un orfanato, y ahí pase muchos sufrimientos también, el trato es horrible, el maltrato que vivíamos no podría describirlo, y eso fue hasta que llegara mi salvadora y actual madre, Lindy-san- Fate se sintió con ánimos de seguir, Nanoha le estaba prestando completamente su atención- Eres muy hermosa Nanoha, pero te ves tan triste…me gustaste desde la primera vez que te vi, desde ese día yo, no pude sacarte de mi cabeza, eres tan linda pero, casi no te veo sonreír…

-¿Cómo puede gustarte alguien a quien no conoces?

-No lo sé…y no debería importar, puedo conocerte…

-¿Y si no te agrado después de conocerme?

-No lo creo…

-¿Por qué? Hable concretamente, esto es completamente absurdo…

-Porque…porque te quiero, y quiero hacer algo por ti, quiero conocerte y que me conozcas, no serás solo tú la que me de algo, yo también te daré a conocer quién soy yo…deja de ser tan fría, quieras o no vas a decirme…

-Pero yo no…

-Come…

-¿Qué?

-Termina de comer, te he preparado muchas sorpresas para hoy- que difícil era de convencer, pero al final, accedió a terminar su desayuno, y después de eso nos fuimos a pasear a muchos otros lugares.

-Mira es un aguila calva…- esa fue Nanoha.

-¿Qué donde, donde?- y esa fui yo.

-Caiste…Nya ha ha ha- y acaba de engañarme completamente, ni siquiera sé si la águilas calvas pasan por aquí…Después del desayuno, trate de que Nanoha me mostrara más cómo es realmente, admito que me ha costado, pero por lo menos la he hecho sonreír… hace poco estuvimos en los bolos…

-¿Así?- ya habíamos hecho un par de tiros y Nanoha no había acertado ninguno…

-Sí, solo acerca más tu brazo a tu cuerpo y…

- A mi me parece que no me estas enseñando correctamente…

-¿Por qué dices eso? He tratado de enseñarte enserio, pero tú no aprendes…- y no estaba tan equivocada cuando dije que Nanoha solo sabia jugar póker.

-¿En verdad?, como si no supiera que solo te gusta ver mi trasero…- Nanoha ya no estaba en posición de tiro, más bien estaba en posición de querer discutir conmigo.

-Mira te mostrare…

-Ya me has mostrado un montón de veces, no sirves como maestra de bolos…

-Y como tú sabes jugar tanto de bolos…- me acerque más a ella, e iba a tomar su mando cuando…

-¿Qué haces?

-Te enseñare a jugar bolos…, de espaldas, ahora…

-No quiero…

-Ahora…

-Pero si intentas algo, te juro que te reviento la cara con esta bola de boliche y me largo de aquí…

-Me pregunto cuantas veces he escuchado eso ya…

Nanoha se puso de espaldas y dejo que yo hiciera con ella, primero tome la mano en que sostenía la bola de boliche, luego tome su otra mano, y entrelace nuestros dedos…

-¡Oye!...

-Es para un mejor equilibrio…

Y no era del todo mentira, luego le indique como inclinarse, y sentí como su trasero se pegaba a mí, mis pechos en su espalda y el olor de su cabello, oh, esto era el paraíso, el cielo en la tierra, pero no hice nada, ya que parecía enserio eso de cumplir la sentencia, y yo no lo dudaría. Finalmente, balance su mano con la mía para arrojar la bola y…bingo, la primera choza de Nanoha.

-¡Sí! ¡Lo hice! ¡Ves como si podía!

La sonrisa de Nanoha era fascinante, se veía tan contenta, en verdad se estaba divirtiendo, solo por eso no dije nada acerca de "su victoria" y seguimos jugando.

Antes de los bolos, estuvimos en las canchas de juegos deportivos, al principio no me pareció mala idea, pero después me arrepentí; elegimos jugar basquetbol, la verdad es que si soy buena en eso, pero total, que nos cambiamos de ropa por una más adecuada, y no pude soportarlo, Nanoha se veía tan sexy, con esa camiseta sin mangas, y su pecho estrujado en esa ropa, se veían tal cuales eran, redondeados en su forma perfecta, deseables, y su cintura y su abdomen plano, y con ese short, tan corto y tan pegado, no solo veía todo el esplendor de sus piernas, sino que su trasero, SU TRASERO, Dios, con cada movimiento, sentía que no podía soportarlo, todavía me pregunto cómo es que no sufrí de una hemorragia nasal, si con cada movimiento ella me controlaba completamente, ni que decir que solo ella manejaba la pelota, creo que fue entonces cuando se dio cuenta de que le miraba su trasero.

Cuando termino el partido me dijo…

-Que mala eres en este juego Fate T. Harlown, no has podido anotar una, Nya ha ha ha.

Y antes de eso estuvimos, en una tienda de ropa, la verdad es que no compramos nada, pero Nanoha se estuvo probando mucha ropa, como si nunca hubiera estado en esas tiendas o no las conociera siquiera, fue muy divertido, sobre todo cuando fuimos a una tienda de disfraces y me disfrazo de la mujer maravilla, pero que vergüenza…

-No te luce para nada ese traje, Nya ha ha ha…- es que era demasiado grande para mí.

Lo que tenía que hacer por ella, y todo parecía terminar con un: Nya ha ha ha; Igual fue en el gimnasio, al cual me negué rotundamente a entrar…

-No seas cobarde, Nya ha ha ha…yo quiero ir…- No es que yo sea cobarde pero se imaginan, ver a Nanoha como en el partido de básquet, haciendo ejercicio, con el sudor deslizándose lentamente por su cuerpo, NO, Muchas Gracias.

Entre eso y muchas cosas más que hicimos, fuimos y vimos juntas, cuando solo era yo o con aquellas personas interesadas, no era tan divertido, Nanoha sin darse cuenta se estaba abriendo a mí y eso me hizo muy feliz, ¿Cómo se sentirá ella?

Justo ahora íbamos en una barca cruzando un pequeño lago artificial, y me ha engañado con eso del águila, sí que es juguetona cuando se lo propone. Habíamos pasado todo el día haciendo cosas, que ya estaba anocheciendo, todavía se veía en el cielo, los tonos naranja con que el sol cubría al cielo.

-Me he divertido mucho hoy- dijo de repente- ni siquiera recuerdo cuando fue la última vez que me divertí de esta forma- y se escuchaba algo melancólica.

-¿Pensé que te divertías en el póker?

-Más o menos, antes me divertía mas, pero ahora, ese es mi trabajo, me gusta, pero no es lo mismo…muchas gracias…

-Yo debería agradecerte…- pero Nanoha negó con la cabeza.

-Eres una persona muy sincera, contrario a lo que pensé…

-Está bien, no te culpo…

-Lo que querías escuchar…era por qué yo me veo tan triste… ¿Verdad?

-No tienes porque hacerlo si no quieres…- aunque la incertidumbre se apodero de mí, no sé qué pasaría ahora, después de este día, para estar con Nanoha, no quería separarme de ella, solo pensarlo algo dentro de mí se estrujaba con fuerza.

-Déjame hacerlo…como agradecimiento, por este día tan maravilloso…

-De acuerdo, te escucho…

-Tenias razón…- Nanoha sujeto su falda, cerrando sus puños-…mis padres…mi familia…murió en un accidente…- se notaba que a Nanoha le costaba mucho hablar de esto, ya tenía lagrimas en sus ojos…- íbamos a un excursión familiar, y…un tráiler…nos saco del camino…de alguna forma…no sé como…mis hermanos…me…protegieron, yo era la menor…tenia quince años pero…para ellos seguía siendo la niña…entonces yo…no quise ir a una casa hogar…mis padres…- Nanoha ya había comenzado a sollozar, así que sujete sus manos entre las mías, para darle fuerza a que siguiera-…yo…era..l-la única q-que sobrevivió…t-teníamos un…una pa-naderia…se ll-llam-aba Café Midoriya…y-yo, viviría en… mi casa, por-q-que era mía…pero me lo arrebataron todo, ni siquiera sé cómo- entre llantos recordó la furia de perderlo todo - no es que…sea por lo material…pero ese era mi hogar…el lugar donde…había vivido con…mi familia…y me lo arrebataron, todo…Fate, todo, incluso…después de haberlo perdido a ellos…- ahora comprendo…

-¿Quieres vengarte?- Nanoha solo asintió, no me miraba a mí, sino a su falda- ¿Sabes quienes fueron?- otro asentimiento…

-Bannings & Tsukimura…- ¿Qué? Escuche bien dijo Bannings & Tsukimura.

-No puede ser…

-¿Por qué no puede ser? ¿Acaso tú los conoces?

-Algo así…

-¿Algo así? Claro, debí imaginarlo, estas departe de ellos, son de tu misma calaña…

-Te equivocas Nanoha…

-¿En qué me equivoco? Tú..., sabía que no debía confiar en ti…- parecía que quería huir de nuevo de mi, pero no se lo permititria.

-Nanoha ¿Quieres vengarte de la empresa Bannings & Tsukimura?

-¡Sí!, ¡así es!, ¡esa empresa maldita termino de quitármelo todo!

-Si quieres vengarte yo te ayudare, ven conmigo…

-Acaso me crees estúpida, tú no…

-No me crees, pero te lo demostrare, solo toma mi mano…- extendí mi mano hacia Nanoha y lo que paso es historia.

Ya había pasado algún tiempo después de ese día, lo que más me alegraba es que Nanoha permanecería a mi lado, fue un lio cuando ella presento su renuncia, el hecho de haber perdido conmigo no significaba que ella ya no fuera buena en el juego, pero igual, Nanoha se vino conmigo, incluso se despidió de un tal Yuuno, un amigo suyo, que dijo que quería seguirla, pero Nanoha le dio la negativa, que bueno que fue así, ese tipo no miraba con buenos ojos a Nanoha. Consecuentemente le explique muchas cosas a Nanoha, como haríamos el trámite, y como podíamos invertir su dinero en la demanda, cosa que no era cierta, con lo que yo sabía, no era necesario hacer todas esas cosas, pero era la única manera de convencer a Nanoha y traerla conmigo.

Nanoha tenía mucho odio contra Bannings & Tsukimura, yo no podía permitir algo así, Nanoha era una niña alegre y divertida y con una cálida sonrisa, pero ese odio, que era lo único en lo que pensaba a diario, eran lo que la había mantenido al margen, lejos de ser quien debía ser, Nanoha no me parecía el modelo de un espíritu vengativo, pero sus ojos oscurecidos en esa negrura, me daban mucha tristeza.

-Ne, Fate…

-Ummm…

-Cuando hablaste de tu familia, no te mirabas triste…

-Ahora no, pero hace muchos años si, comprendí que mi madre Precia y mi hermana Alicia me amaban de verdad…- ya le había contado a Nanoha lo de mi madre biológica y de mi hermana gemela Alicia-…y que eso es lo único que importa, y que seguirá importando hasta el final, te contare la historia de cuando llame a Lyndi-okasan, okasan, por primera vez…

Hace mucho tiempo, llegaban muchas personas adultas sin hijos a ese orfanato, en busca del hijo que nunca pudieron tener, un día una mujer llego con su amiga, para elegir entre los tantos niños, que jugaban, saltaban y relinchaban por doquier, cuando los sacaban y llevaban a jugar a un parque, ahí sin que nadie lo supiera, era el único momento en que ellos se sentían libres.

La mujer que había llegado por un niño, no pareció simpatizar con ninguno y se fue, con su amiga. Pero después de un buen tiempo transcurrido, en ese mismo dis, se vio que venía alguien, la amiga de la mujer pareció haber olvidado algo, agradeció a la persona que le devolvió su objeto olvidado, y entonces volteo, y en cierta parte del parque vio a una niña como de unos 9 años, rubia, ojos rojos, que estaba aislada del resto de los compañeros.

Ya sea por curiosidad u alguna otra fuerza que hizo posible su encuentro, esa mujer de buen porte, cabello verdosos, con ojos de igual color, se acerco a la niña que se encontraba sobre un columpio pero sin moverse siquiera.

-¿Cómo estas pequeña?- le pregunto, pero la niña solo se removió en el columpio incomoda, y la mayor solo pudo sonreír con esa sonrisa tan cálida y natural en ella.

A partir de ese día, la mujer comenzó a visitar constantemente a la niña, siempre le llevaba algo, algún juguete, algún dulce, o simplemente su compañía, la mayoría de veces la niña le ignoraba, apartaba su vista y su cuerpo se tensaba, cuando la mayor miraba esto, le daba su espacio, y se ponía a hablar, le contaba muchas cosas de ella, y la niña, aunque no lo confesara, escuchaba todo lo que ella le contaba, porque era muy agradable.

Paso el tiempo y la adopción para aquella mujer llamada Lyndi Harlown, se hizo realidad, solo por haber hecho decir a Fate unas simples palabras "Si, Lyndi-san me agrada", y no habían necesitado mas, ya era muy difícil que Fate dijera algo, y para que dijera eso, pues no dudaron en darle la adopción a Lyndi, una mujer agradable, buena madre y una persona muy trabajadora.

Fate descubrió que tenía un hermano, que viviría en una enorme casa, y tendría su propio cuarto. Sin embargo el tiempo siempre hace meollo en las personas, y así era como se sentía Fate, a pesar de todo el cariño que le brindaban, todo la atención que le daban, simplemente no podía dejar de pensar en lo que fue su felicidad, para ella, su vida no era nada sin eso, sin su Precia-okasan y su Alicia-nee-chan.

Por supuesto Fate, era muy cobarde como para quitarse la vida, pero ella sentía dentro de sí un vacio, que nadie podía llenar. No fue sino hasta que tenía 12 años, que su vida corrió un verdadero peligro, y descubrio que podia haber más de una felicidad.

Lyndi Harlown, quería tanto a su hija Fate, que siempre llegaba seguido al colegio donde la había puesto a estudiar, para preguntar por ella, que cómo le iba, si no la trataban mal, y finalmente, qué podía hacer ella para ayudar a Fate, era una rutina de semana, pero ese día, 10 mayo, algo extraño ocurría, Lyndi llego a la hora que siempre acostumbraba llegar, pero al estar ahí solo pudo observar el desastre que acontecía.

-¿Qué fue lo que sucedió?- pregunto a alguien que se encontraba cerca.

-¡Ah!, Lyndi-san…

-¿Qué está pasando directora? ¿Cómo se formo este incendio?

-No lo sabemos, pero ya llamamos a emergencias, y hay personas que nos están ayudando a aplacar el fuego- en el lugar se encontraban la mayoría de estudiantes, pero había alguien a quien Lyndi no había visto.

-¿Y Fate? ¿Dónde está Fate? ¿Le ha pasado algo?

Pero no recibió respuesta.

-¿Acaso…Fate? ¿Dónde está?- exigió saber.

-Lo siento, Lyndi-san- no podía ser- hasta hace poco hemos terminado de evacuar a los estudiantes y nos hemos dado cuenta…- no, eso no-… Fate no estaba, y para entonces el incendio había incrementado así como lo ves.

Lyndi se quedo estática, de piedra, sentía que se volvería loca de un momento a otro, la sola idea de perder a Fate… ni siquiera lograba concebirlo; volteo a ver la entrada del lugar, había un espacio en el que podía introducirse, así que sin pensarlo dos veces, corrió y se lanzo a dentro en busca de Fate.

-¡Espera! ¡Lyndi-san!

Lyndi sentía que le costaba respirar, casi no podía ver, sentía que su cuerpo ardía entre el calor, pero por buscar a su hija, incluso si tenía que quemarse en el infierno, la salvaría, primero busco en el salón, por si en medio de la confusión Fate habría regresado pero no había nadie, y así fue de salón en salón en que podía ver algo, y sin saberlo se dirigía hacia la biblioteca donde se encontraba Fate. Si, es cierto que Fate no se mataría, pero al ver que podía morir, por el fuego, estaba dispuesta a dejarse morir, por lo que había decidido no salir del edificio, refugiándose en la biblioteca.

-¡Fate! ¡¿Dónde estás? ¡Fate!

Justo en ese momento Lyndi abrió las puertas de la biblioteca, no le había tomado tanto tiempo llegar ahí, y al lado de un escritorio, aun entre las llamas, pudo ver la falda y lo pies de una niña, sintió su corazón latir, no sabía si había alguien más aparte de Fate, pero aunque fuera muy egoísta, deseaba que fuera ella, su Fate, porque si no encontraba a Fate, sentía que moriría.

-¡Fate!

Corrió lo más rápido que pudo, y por alguna razón la distancia fue un poco larga, quizá por muchas razones que ahora no se pueden explicar, hasta que llego, y rápidamente noto que era Fate, y aun entre el fuego sentía que sus ojos se humedecían de la alegría y de la felicidad; tomo a Fate entre sus brazos, de manera que la protegía más del fuego a ella que así misma, el edificio se estaba derrumbando, por un momento Lyndi pensó que no lo lograrían, hasta que diviso la salida, ya con sus últimas fuerzas, corrió nuevamente, hasta atravesar la salida, todos se sorprendieron al verla salir, pero a pesar de lo mucho que estaba cansada, solo cayó de rodillas y no directamente al suelo, con Fate en sus brazos, la abrazo mucho más fuerte, Fate, a penas si podía comprender lo que sucedía, pero lo que si era seguro es que Lyndi-san la había salvado, y justo ahora la estaba envolviendo en un fuerte abrazo, entre lagrimas y un llanto de alegría, de desesperanza por lo que pudo ser, e imagino, esa mujer la quería, no, salvo su vida, a costa de la suya, esa mujer definitivamente la amaba y la consideraba su hija.

-¡No vuelvas a hacerme esto Fate! ¡Me preocupe mucho por ti! ¡Yo soy tu madre, y te amo! ¡Te amo mucho Fate! ¡Yo siempre estaré aquí para ti! ¡Quiero estar aquí para ti! ¡Y te amo! ¡Recuérdalo siempre! ¡Te amo Fate!

Fate sufrió un desmayo después de eso, por la falta de aire, y por sus sentimientos encontrados, su corazón latía muy cálido, la había escuchado fuerte y claro, que la amaba, que ella se consideraba su madre y la amaba de verdad, sus palabras nunca fueron mentira "Yo no soy tu madre Precia, pero yo también puedo ser tu madre, y no por eso ella dejara de serlo, tu madre Precia, siempre será tu madre, pero yo también lo seré ¿No te alegra? Ahora tendrás a dos mamás".

-Fate…- Fate escuchaba que la llamaban a lo lejos- …Fate…

-Lyndi-s…-Fate abrió los ojos de a poco y se encontraba en su habitación, limpia, entre sabanas limpias, bien cuidada, por la persona que tenia frente a sí, con una hermosa sonrisa, y entonces recordó lo bella que era la sonrisa de una madre, y como su Precia-okasan, Lyndi sonreía igual.

-¿Quieres que te prepare algo? ¿O quizá solo querrás agua? Espera un momento ahora mismo vuelvo.

-Lyndi-…- y Lyndi se detuvo al escuchar a su hija llamándola.

-¿Si Fate?

-Lyndi-okasan, una sopa caliente estaría bien- los ojos de Lyndi se abrieron, un brillo apareció en ellos, y una cálida emoción envolvió a su corazón, al haber escuchado a Fate llamándola madre, de una forma diferente, pero era igual, más cariñoso, porque solo así solía llamar a Precia.

-Ahora vuelvo, Fate…hija- Lyndi cerró la puerta al salir, y no pudo evitar que sus ojos derramaran lágrimas de felicidad.

-Desde entonces, he querido mucho a mi madre Lyndi, es una persona muy sabia, me ha enseñado muchas cosas, me recordó la alegría de vivir, aprendí a querer a mi hermano, a quien no aceptaba del todo, y ahora somos grandes amigos…Lyndi-okosan me dejo muy claro que, mi madre Precia y mi hermana Alicia, me habían amado mucho y por eso no tenia que sufrir.

-Has sido muy afortunada Fate, pero yo no…

-Eso no importa, tu hubieras comprender esto sola, no pasamos lo mismo, en el fondo tú perdiste más que yo, yo era solo una niña y no podía elegir, no sabía qué hacer, pero tú ti podías, y el que te lo quitaran todo, fue muy injusto…creáoslo o no, si lo comprendo, Nanoha…

Nanoha solo lloro nuevamente, ella era muy fuerte, aunque llorara, no dejaba salir del todo su dolor, solo sollozaba y aunque sus lagrimas fueran muchas, trataba de contenerse, era algo que vivía y afrontaba sola, y yo solo podía esperar el día en que pudiera ser su apoyo, que no llorara sola, sino que buscara mis hombros, y poderla envolverla en mis brazos.

El día que yo tanto esperaba, llego después de tanto tiempo, regresamos a Japón, le pedí al abogado que me presentara una orden falsa, ya que esas cosas tienen que llevar un montón de aprobaciones y firmas, de etc., etc., para que Nanoha la viera, y estuviera convencida; íbamos por la carretera en mi auto y nos dirigíamos precisamente a la empresa Bannings & Tsukimura.

-¿No debería ser el abogado quien presente la orden?

-Eso es lo más protocolario…pero, no te gustaría ver su cara…esta demanda no es sencilla, no solo puedes pedirle que te de tú casa, y tú tienda y ya, si vas a dar este golpe, tendrá que ser en grande, recuerda que yo te ayudare…

-De acuerdo…

A lo lejos divise el edificio, y aumente un poco la velocidad, estaba un poco impaciente por lo que podría suceder, no sabía si Nanoha podría contenerse, pero quería que fuera de esta forma, quería que viviera esto como debía ser, ella se merecía muchas cosas y la primera que quería darle, era liberarla de esa prisión de odio, que la tenía tan encerrada, tanto que no podía amar; Nanoha me estaba poniendo a prueba, y yo podía hacer o no hacer, aunque al final elegí no hacer, se que ella iba a comprenderlo. Al llegar, estacione el auto, salimos y nos dirigimos al interior edificio.

-¿Disculpe señorita, pero podría mostrarme su identificación?

Un guardia de seguridad nos detuvo en la entrada, yo iba con un traje formal negro, pantalón y corbata, y Nanoha, muy parecido a como se había vestido en nuestra primera y lo que había sido nuestra única cita en las vegas, no habíamos vuelto a salir o divertirnos, como dije, me estaba poniendo a prueba; además de eso yo llevaba puestos unos lentes de sol, rápidamente saque de mi bolsillo, mi identificación empresarial y se la mostré al guardia.

-¡Señorita Testarrosa Harlown! ¡Discúlpeme, puede pasar, adelante!

Así era como me gustaban las cosas, rápido; entramos finalmente y nos dirigimos directamente al ascensor, casi al último piso de un edificio de 75 pisos, el viaje fue largo, y en silencio, no sé si había algo de qué hablar pero eso realmente no importaba, y así como empezamos a subir, el ascensor se detuvo, se abrió, y caminamos en dirección a la oficina principal que yo muy bien conocía.

-Señorita Harlown, bienvenida, la señorita Bannings la está esperando- nos saludo la secretaria, y Nanoha no paso por desapercibidas sus palabras.

-¿Nos está esperando? ¿Qué significa eso…?- yo hice caso omiso a Nanoha y seguí caminando, abrí las puertas de la elegante oficina, y efectivamente alguien nos estaba esperaba adentro.

-Fate…, señorita Takamachi, bienvenida.

-Pero qué...

Arisa Bannings nos saludo solo de palabra, petición mía, para prevenir golpes innecesarios, yo me hice a un lado y deje a Nanoha frente a Arisa, pero Nanoha volteo su mirada hacia mí y no dejaba de verme, claramente con furia, estaba más que enfadad conmigo, pero no dijo nada y aunque fue difícil regreso la mirada a la persona frente a sí.

-Señorita Takamachi Nanoha-san, por favor, escuche lo que la señorita Bannings tiene que decir…- alguien más que se encontraba en la habitación hablo, Suzuka Tsukimura, la otra presidenta de la empresa.

-Se que no estará contenta Takamachi-san…

-¿Pero cómo es que lo sabe, alguien vino y se lo dijo?- el sarcasmo en Nanoha era evidente- no tiene ni la más mínima idea de todo lo que he tenido que pasar en mi vida, ¡por su culpa!…- al menos no estaba ofendiendo a Arisa.

-Tiene razón no puedo imaginarlo…

-La demanda era una mentira ¿Verdad Fate?

-Escucha a Arisa Nanoha…- sabía que pedirlo no era suficiente.

-¿Por qué debería?

-¡Porque siempre he querido pedirle perdón! ¡Siempre he tenido que pedir perdón!

-Eso no es…

-Suficiente, lo sé, pero tampoco sé que puedo hacer Takamachi-san, para compensar nuestra falta- Arisa rodeo su escritorio y abrió una gaveta, saco unos papeles y la cerro-... y me avergüenza decir, que mi padre no fue un buen hombre, no sé cómo pudo quitarle a un niña todo lo que tenia…para usted mi padre debe ser un monstro, que se aprovecho solo porque podía y tuvo la oportunidad…

-…su padre- al escuchar a Arisa, Nanoha parecía haber cambiado totalmentesu expresión.

-Usted no es la única persona Takamachi-san, a quien mi padre le hizo cosas horribles,… ya he tenido que pedir perdón muchas veces, pero no me cansare de hacerlo, hasta que logre, aunque sea un poco enmendar los errores de mi padre; su dolor, su sufrimiento…sé que no puedo remediarlo, porque no puede borrarse el pasado, pero esto es todo lo que puedo hacer…

Arisa extendió los papeles que tenía en sus manos a Nanoha, quien los tomo; en ese instante me di cuenta que la mirada de Nanoha había cambiado, ya no estaba furiosa, pero tampoco decía nada…

-Si quiere algo mas, yo puedo darle lo que sea, puedo ayudarle en lo que usted quiera, hace mucho tiempo mi padre hizo esto, le quito a una chica todo lo que tenia, no sé qué intensiones tuvo al hacer aquello, pero 11 meses después mi padre, murió, la empresa pasó una crisis y no pude buscarla entonces, 6 mese después lo hice, pero no la encontré, entre tantas cosas no pude hacer mucho, por eso también le pido perdón; lo único que le pido es que no me solicite cerrar esta empresa, que con gusto yo haría, pero el señor Tsukimura, no tiene la culpa de los errores de mi padre…

-Estos son…

-Las escrituras de su casa y el pequeño negocio de su familia…son suyas Takamachi-san, yo deshice el contrato de mi padre…

-…gracias.

-No, ante todo yo tengo que disculparme, no merezco su gratitud Takamachi-san; y le doy muchas gracias a Fate, por haberla encontrado, y darme la oportunidad de enmendar un error más de mi padre.

Creo que Nanoha había olvidado que yo estaba en aquel lugar, mi miro, pero su mirada ya era una muy diferente a la de hace unos segundos, no sé, pero se miraba mucho mejor, más tranquila y muy brillante, un hermoso azul lavanda brillante.

-Creo que ya es hora de irnos…

-¿Estás segura, Nanoha?

-Sí, no tengo nada más que hacer aquí…con su permiso, me retiro, Arisa-san, y eh…- Nanoha se dirigió a la otra persona pero no sabía su nombre…

-Suzuka, Tsukimura Suzuka…

-Tsuzuka-san…

-Bueno, yo también me retiro, Arisa, Suzuka, nos vemos.

-Adiós, y gracias Fate.

-Que te vaya bien Fate-chan…- antes de salir pude ver como Suzuka se levantaba y abrazo a Arisa, de seguro, este también fue un mal trago para ella. Arisa es una buena persona, y desde que tomo el control de la empresa, ha hecho grandes cosas, y en secreto esta es, su más grande iniciativa, no es por limpiar el honor o algo parecido, aunque no lo crean ella sabe lo significa sufrir, y a mí también me agrada que haya iniciado esto, no me imagino a la mujer de mis sueños y una gran amiga en una confrontación a muerte, espero que Nanoha no esté enfadada porque le mentí.

Salí de la oficina y no vi a Nanoha, le pregunte a la secretaria y me dijo que se había marchado por el ascensor, no tuve otra opción más que tomar otro, llegue abajo, y tampoco pude verla, estaba comenzando a preocuparme, no me había esperado, y no tenía idea de adonde podría haber ido, mi corazón se sintió pesado, sino la volvía a ver, no sé qué haría, sin saber que más hacer empecé a correr, salí del edificio, y me dirigí al auto, abrí la puerta y…ahí estaba, me sentí tan feliz, que no pude evitar dejar salir un largo suspiro.

-¿Estas enfadada?- pero eso no significaba que todo hubiera acabado.

-No.

-Yo…quería decírtelo, pero no me creerías, no confiarías en mí y…

-Está bien, Fate-chan…- ¿Cómo me llamo?- es solo que yo…- sin pensarlo dos veces termine de entrar al auto y cerré la puerta, pero yo tampoco sabía que decir…pero al parecer Nanoha quería llorar otra vez.

-Nanoha…yo…

-No pude culparla, fue tan sincera…- ya no se contuvo, y comenzó llorar abiertamente, como no la había visto.

-Arisa Bannings es una buena persona, a diferencia de su padre, eso es lo que no me creerías…

-Lo sé…- Nanoha dejo salir un alarido, y se arrojo a mis brazos, Nanoha ya no se contuvo para nada, dejo salir todo su dolor, toda esa pena que tenia acumulada, y de seguro un nuevo alivio y alegría que probablemente la embargaba, y yo no podía sentirme más feliz, la abrase lo mas cariñosamente que pude, acaricie su cabeza, despacio, por fin sentí que Nanoha se había liberado de aquella prisión, su corazón a pesar de todo era puro, ya que sin dudarlo fue capaz de perdonar.

Nos quedamos adentro del auto todo lo que Nanoha lloro, y cuando se hubo calmado, me miro a los ojos…era tan hermosa, con ese brillo y esas lagrimas que aun estaban renuentes a abandonar su rostro, que la hacían ver hermosa de una nueva forma que jamás había apreciado; la tenía tan cerca de mí, su respiración cerca de mi rostro, Nanoha cerró los ojos y poco a poco fue acortando la distancia que no separaba, todo fue tan repentino que no supe cómo reaccionar, hasta que sentí sus labios sobre los míos y fue tan maravilloso, no sería capaz de describirlo, excepto por esa pequeña corriente eléctrica que sentí al probar sus labios, nos movimos despacio y muy lentamente, esto era más que pasional; entonces me atreví a solicitar permiso para entrar en su boca, acariciando su labio inferior con mi lengua, y no me hizo esperar mucho, Nanoha partió sus labios, y sentí su lengua con lamia, acariciándose, sintiéndose, Nanoha parecía una experta, y estuvimos así, hasta que nos falto aire; me gusto mucho escuchar ese chasquido al separar nuestros labios. Después de eso solo nos abrazamos.

-Quiero ir a casa…

Eso fue lo que me pidió Nanoha, y ahí estábamos, en una pequeña ciudad llamada Uminari. La casa de Nanoha era una típica casa japonesa, tenía ese aire tradicional, y no muy lejos de ahí se podía ver ese pequeño negocio de panadería del que tanto me hablo Nanoha. Ella se encontraba a medio camino de la entrada de su casa, solo mirándola, se notaba que hacía mucho tiempo que nadie estaba ahí, estaba obviamente descuidada, con rastros de polvo aquí y allá, mas que vieja, se miraba abandonada, pero Nanoha se miraba feliz y yo solo podía mirarla a ella.

-Ne, Fate-chan- la escuche llamarme con ese nuevo timbre cariñoso que me llevaba al cielo.

-¿Si, Nanoha?

-¿Me ayudaras…?- sí, yo ya le había dicho a Nanoha que le ayudaría a arreglar su casa y su negocio, lo que ella en realidad quería decir era "¿Te quedaras conmigo?", pero estaba claro que no iba a decirlo, todavía le costaba un poco expresarse.

-Sabes que si…- entonces ella me extendió su mano, y supe que esa era una invitacion, no un contrato ni nada por el estilo, era una invitación, que me decía que podía formar parte de su vida, y claro, yo con mucho gusto acepte, al final esta linda y hermosa Diosa pudo ser mía, pero no precisamente de la forma en que imagine en un principio.

Porque yo, me habia enamorado de Nanoha.

Notas:

Les gusto, no les gusto, comenten igual

Me parece que va haber un 3ercap.

Espero que los que lean este fic, lean mi otro one-shot. Todos aquellos que me dejaron rewiews anónimos y no registrados, les pido las disculpas del caso, de porque no aparecieron publicados y en ese mi otro fic, les aclaro porque no fue así.