Katekyo Hitman Reborn (家庭教師ヒットマンREBORN!) o los personajes que aparecen aquí, no me pertenecen. El creador de ellos es el increíble Akira Amano. Esto es solo una historia basada en el manga.
Enma estaba raro, esa era la conclusión a la que había llegado Tsuna hace unos cuantos días.
No le hablaba, lo ignoraba en la escuela y últimamente se iba más temprano de lo usual. Pueden decirle paranoico, pero creía que lo estaba evitando.
Siempre que estaban solos sacaba una excusa para irse, cuando lo saludaba en la mañana bajaba la mirada y se apresuraba a caminar. Hasta Natsu, que usualmente era una excusa para que se quedara más tiempo que los demás, empezaba a notar esta situación. Y eso comenzó a afectarlo ¿Se habrá enojado con él? ¿Qué hizo para que no quisiera siquiera voltear a verlo? ¿Por qué estaba tan raro?
Y sabía que estaba raro, porque Tsuna conocía a su mejor amigo. Sus miedos, sus temores, sus gustos y sus costumbres. Él puede ser un poco retraído y callado, puede tener muy poca confianza o temor de muchas cosas, pero si Tsuna tuviera que describir a Enma de una forma corta, lo haría con dos palabras:
Compresivo y confiable.
Aún recuerda la primera vez que lo vio...
Fue un momento bastante extraño para él. Porque no podía evitar recordarse a sí mismo, a su yo del pasado, su forma de retraerse en cuanto había un problema, como escapaba y se escondía de todos sus problemas.
Después de empezar a conocer a ese similar chico, aprendió que él era más parecido a él de lo que imaginaba. Cometía muchos errores, era pésimo en los deportes o se metía en problemas de una forma que parecía que fuese a propósito.
Pero no podía evitar sentirse cómodo con él.
Enma llegó en el momento en que nono quería que él tuviera la ceremonia de sucesión Vongola. Y él, no quería serlo, no quiere poner en sus amigos en más peligros de los que ya los ha hecho pasar. Pero, ¿Cómo contestar a eso? Todos esperaban tanto de él, Reborn, su padre, el noveno, hasta sus amigos.
Estaba confundido y estresado al respecto, por eso se sorprendió cuando Enma le dijo que huyera.
Fue como si por un momento pudiera descansar de todo eso de la mafia, anillos, peleas, familias y... se sintió feliz. Por supuesto que Tsuna sabe cuáles son sus responsabilidades, pero desde entonces Enma comenzó a ser más que un compañero.
Enma es alguien que comprende muchas cosas sobre él, ya que se encuentra en la misma posición y además es alguien que se había ganado su confianza. Tsuna le había contado cosas que no sería capaz de decirle a nadie más, porque Enma es alguien especial para él.
Ni siquiera Tsuna puede explicar por completo como es que Enma terminó siendo alguien tan importante para él, como es que termino queriéndolo tanto. Pero era la realidad tan certera como podía describirla, y ahora que no le habla... No sabía qué hacer.
Y desde hace unas semanas que tenía una rara sensación al respecto. Quería saber la razón, que es lo que había hecho mal, y así poder arreglar las cosas, porque la situación lo estaba hartando, sólo quería volver a pasar el tiempo con su mejor amigo; huir de perros, "evitar" las peleas entre Aldehied y Hibari, o simplemente sentarse junto al otro y platicar... de cosas sin sentido, de cosas sin importancia. Pasarlo bien, juntos.
El problema es que Tsuna no tenía la mínima idea de lo que había hecho, así que no sabía que tenía que hacer para arreglar su situación.
No quería ver a Enma enojado, y tampoco sabía si preguntarle porque puede que se enoje más. ¿Tal vez debería pedirle ayuda a alguien?
Pero, ¿a quién? Podía ser Gokudera o a Yamamoto, pero no creía que conozcan a Enma lo suficientemente, ¿a Reborn?...
No, no estaba tan desesperado.
Tsuna suspiro, y miro al anillo en su mano. Tal vez sólo estaba demasiado ansioso. Tal vez sólo estaba sacando conclusiones apresuradas. Cerró su mano y volteo adelante. Sólo necesitaba descansar un poco y tomar un poco de aire.
Salió de su casa, era un día inusualmente tranquilo y callado. Su madre fue de compras, junto a I-Pin, Lambo, Fuuta y Bianqui. No había visto a Gokudera, Yamamoto, o a los demás durante todo el día, y Reborn estaba en quién sabe dónde.
Camino por las calles de su fraccionamiento, sorprendiéndose al ver que llego a su escuela aunque era sábado, era algo que ya hacía por costumbre, concluyo. Obviamente, las puertas estaban cerradas, así que siguió caminando.
Por fin llego a un parque, paso por la área de juegos en la cual suele llevar a Lambo y se sentó en unas de las bancas del fondo. Observo a la gente con sus familias, ir y venir mientras pasaban los minutos, hasta que finalmente la tarde llego y el último niño se fue.
Observó los hermosos tonos rojizos que pintan el cielo a esta hora del día. Le pareció una cruel ironía.
Ni siquiera el cielo le dejaba olvidar a Enma.
Natsu, de un momento a otro, salió del anillo. Y miro a Tsuna, él le respondió con una sonrisa, y Natsu maulló en seguida. Saltando sobre sus piernas, acurrucándose sobre ellas.
Tsuna comenzó a acariciar su suave pelaje y volvió a mirar al cielo.
¿Qué es lo que le está pasando?
A este punto del día ya no sabía si a él o a Enma. También desconocía la razón de la presión que se acumulaba en su pecho. O por qué lo afectaba así.
-Vamos Natsu-. Hablo por primera vez -Es hora de regresar a casa, seguro mamá está esperando por nosotros... Te daré atún allá.
Y se levantó, subiendo a su "gato" sobre sus hombros. Regresando a su hogar.
¡Hola! Regrese, después de mucho tiempo. Lo siento por la tardanza, pero quiero que sepan que leo todos sus comentarios y opiniones, gracias a todo su apoyo :)
Perdón si el capítulo fue muy corto, pero es que por fin voy a salir de vacaciones, así que voy a tratar de estar actualizando todas mis historias más seguido.
Espero que les haya gustado y como siempre. Gracias por leer y nos leemos luego ;)
