- Holaa, aquí les traigo el nuevo capitulo, espero y les guste :D
Era una mañana soleada fresca en el Bosque de Farore; las pequeñas aves cantaban y no se veían chances de lluvia, un día perfecto para volver a Neburia y celebrar el cumpleaños de Gaepora, el padre de Zelda. Link estaba sentado en el sillón, calmadamente esperando a que Zelda estuviera lista. Usualmente se tardaba mucho, mas que todo con su cabello.
- "Zeldaa, ¿puedes apurarte? Vamos a llegar tarde y recuerda que a tu padre no le gusta la impuntualidad."
- "Aaahh ¡NO SE COMO ACOMODARME EL PELOO! Ya he intentado todo pero aun así no queda bien." Dijo Zelda ya desesperada.
- "Siempre dices eso… y al final terminas igual que siempre…" dice Link en un tono mas bajo, esperando que Zelda no lo escuchara.
- "CLARO QUE NOO" grita Zelda. Link ya desesperado, se levanta y sale de la cabaña. Le sentaba bien tomar un poco de aire fresco. Se sentó en una pequeña banca que había construido y empezó a echarle agua a las plantas. Tenía todo un huerto en su jardín. ¿Qué podíamos esperar de un aventurero curioso como el? Tenía pequeños sembradíos de calabazas, zanahorias y tomates, también un manzano y un pequeño espantapájaros que hizo de madera.
- "Ya estoy listaa" dijo Zelda casi cantando, Link volteó y vio a su amada con un vestido rosa con blanco, un corset marrón y sus botas marrones favoritas… aunque..
- "Tu cabello esta igual" dijo Link con una pequeña sonrisa. Zelda le dio una mirada enojada, pero solo logró que Link se riera, ella al final rió también. El joven agarro de la mano a hermosa señorita y fueron juntos a la estatua de neburi para poder ascender al cielo. La pareja sintió un viento debajo de ellos y en un abrir y cerrar de ojos se encontraban volando en el cielo, cada quien llamó a su neburi y sus nobles compañeros llegaron al instante. Ya montados, pudieron volver a sentir la cálida brisa entre sus cabellos y la libertad que se sentía al volar por las nubes. Ambos extrañaban este sentimiento; tenían ya 1 mes sin ir a Neburia, solo van a buscar algunas pociones y a veces comida y ropa.
- Ya estaban cerca de la isla y Zelda empieza a bajar velocidad y altitud, para poder aterrizar junto a su neburi. Por otro lado, Link decidió aumentar velocidad y altitud para poder lanzarse en picada, tal como lo hacia en sus días de aventura; le gustaba la sensación de adrenalina al abrir el manto sagrado. Lo único que podía hacer Zelda era verlo y sentir un sentimiento de felicidad, pero a la vez un poco de culpa.
Parece mas feliz aquí que en las tierras inferiores…
- Al reencontrarse la pareja, juntos se dirigieron a la entrada de la academia de caballeros, todo el mundo estaba ya reunido y comiendo de la deliciosa comida que prepararon todos en el pueblo.
- "¡Aahh mi hermosa niña! Pero que alegría verte otra vez." Decía Gaepora abrazando a su pequeña fuertemente. "Feliz cumpleaños papá, te he extrañado mucho." Dijo Zelda con su cara apoyada en el pecho de su padre. El abrazo duro unos cuantos segundos. Cuando finalmente se separaron, el director volteó a ver a Link con una sonrisa y estrecharon manos.
- "Nos da gusto volver señor, felicidades" dijo Link, con una voz muy segura y madura, a Zelda le sorprendió. "Espero y les esté yendo bien en las tierras inferiores, tal vez en uno de estos días valla a visitarlos." Dijo Gaepora mientras le soltaba la mano a Link y cruzaba sus brazos. "Claro señor, cuando usted quiera" Dijo el rubio con una sonrisa amable y sincera.
- ¡ZELDAAAA! Gritaba Grusi desde la mesa, ésta rápidamente se levantó de su asiento y corrió a abrazar a su amiga. Zelda la abrazó fuertemente, las dos reían sin parar. "Qué gusto verte otra vez, te he extrañado mucho, la academia no es lo mismo sin ti." Dijo Grusi, haciendo que Zelda sintiera otra vez algo de culpa. "Trataré de venir mas seguido, hay tanto que hacer en las tierras inferiores que se me va el tiempo." Dijo Zelda a su amiga, dándole otro cálido abrazo. Link se separó del grupo y fue a buscar a sus amigos, aunque fuera difícil de creer, los extrañaba igual. En la mesa pudo ver a Vilán, a Corvy, Gruyo, Cocu y Vestro, también pudo notar que había un asiento justo en el medio vacío.
- "¡EEHH LINK! Por fin llegaste" Dijo Vilán, en eso que todos sus amigos se voltearon con una sonrisa. "Ven, te guardamos un lugar." Link no pudo contener su sonrisa y fue con sus amigos, todos lo saludaron, dándose los puños y restregándole su cabello, todos estaban felices de que Link halla vuelto. "Estaba hablándole a estos debiluchos como tu y yo derrotamos al Heraldo gracias a mi ingeniosa catapulta" Dijo el gran Vilán, mostrando sus músculos y acomodándose el cabello. "A ver como superan eso JAJAJA" terminó. "Siempre con la misma historia Vilán, eso fue hace poco mas de un año. ¿qué no puedes hablar de otra cosa? Dice Cocu con una sonrisa maliciosa.
- "Jajajaja chicos, estoy seguro que algún día Vilán hará algo aun mas increíble, como un nuevo corte de cabello." Dice Link inocentemente. "Pero claro que si…. Espera.. LIIINKK" Grita el pelirrojo, mientras todos se empiezan a reír. Zelda, al escuchar todas esas risas, voltea para ver que pasa, y ve como todos los chicos y Link no paraban de reír. La joven rubia puso una sonrisa forzada al ver que Link la volteo a ver.
Si.. se ve mas feliz aquí..
- Pasaron las horas y se estaba haciendo tarde, era hora de regresar a casa. Todos en Neburia se despidieron de la pareja en la plaza a lado de la torre celestial. Algunos sonreían, otros estaban tristes, pero al final, la pareja se lanzó al vacío y llamaron a sus neburis. La brisa era mas fría cada vez, se estaba empezando a nublar. Link y Zelda voltearon a ver a la isla, cada vez alejándose mas y mas, hasta que finalmente una nube la cubrió. Voltearon al frente hacia el pilar de luz verde del bosque. Ya cerca, la pareja se empiezan a despedir de sus neburis, acariciándole las plumas y dándoles tiernos abrazos. Finalmente, se lanzan sobre el pilar de luz, Link sujetó a Zelda de la cintura mientras descendían y a 10 metros del suelo, Link abre el manto para hacer un aterrizaje perfecto. Ya en el suelo, Zelda fue inmediatamente a su cama a dormir, estaba algo cansada y decaída, aunque siempre se pone así cuando dejamos Neburia.
Link la notó extraña, y sentía que debía darle espacio, así que se dirigió al corazón del bosque, donde estaba el gran árbol y decidió subir a el hasta que se hiciera de noche. Ya en la cima, Link no dejaba de ver el cielo, habían varias nubes, pero la luz de la luna daba un toque mágico y azulado al bosque, y hacia que se viera absolutamente hermoso. Las luciérnagas empezaban a salir, los pájaros volvían a sus nidos y el viento chocando contra las ramas y agujeros del árbol, hacían una pequeña sinfonía. Ahora Link no veía al cielo, sino hacia el horizonte.
Gracias por leer y sus comentarios :) mañana tratare de subir el siguiente.
