DISCLAIMER: Esta historia pertenece a Elenya_CS del foro de , los personajes, a la saga de Crepusculo de Stephenie Meyer. Yo solo me dedico a haceros llegar esta fantástica historia.
El alumno de intercambio
Capitulo 1: El intercambio
Aquel día salí de casa a toda prisa. Estábamos a mediados de enero, y hacía un frío glacial, algo normal en la pequeña localidad de Forks, dónde yo vivía.
Bien abrigada, salí corriendo hacía el coche. Estaba muy nublado, por lo que supuse que no tardaría en nevar. Subí al coche y arranque el motor, y me costó unos cuantos minutos ponerlo en marcha, para mi desesperación. No quería admitirlo, pero Jake, mi novio, tenía razón, tenía que cambiar mi Chevrolet por un coche nuevo. Una vez puesto en marcha el coche, puse rumbo hacia el instituto.
Cuando llegué, bajé rápidamente y corrí hacia las clases, ya que llegaba tarde. Tuve suerte, porque el profesor de Geografía, que me tocaba a primera hora, llegaba tarde. Me senté en mi sitio habitual, al lado de mi mejor amiga, Tanya, que me miraba frunciendo los labios.
- Tienes suerte de que no esté el profesor, sino no te deja entrar…¿sabes la hora que es?
- Las ocho y diez…sí ya lo sé –repuse con un suspiro, mientras me sentaba en la silla- pero es que el coche no arrancaba.
- Deberías cambiártelo, Bella.
- Cuando me toque la lotería, tranquila.
En ese momento entró el profesor, pidiendo silencio y perdón por el retraso.
Las siguientes clases pasaron sin ningún inconveniente, hasta que tocó la hora de Tutoría. Una clase innecesaria a mi parecer, ya que no hacíamos otra cosa que charlar con nuestros compañeros, mientras el profesor se dedicaba a leer el periódico.
Pero aquel día fue diferente.
El profesor Banner, nuestro tutor, se sentó con una amplia sonrisa en el rostro. Todos nos preguntamos a qué se debería esa sonrisa, ya que él precisamente jamás lo hacía.
- Tengo que comunicaros que el plan de intercambio se va a llevar a cabo.
Tanya y yo nos miramos, emocionadas. No nos habíamos acordado de que al estar en el último curso, no tocaba el plan de intercambio que se hacía siempre para los que iban a graduarse. Se hacía un intercambio con el instituto de alguna ciudad importante, para cambiar experiencias. No era nada del otro mundo, pero siempre había una gran expectación con los alumnos y alumnas de intercambio, que se quedaban en casas de voluntarios que después irían a la otra ciudad.
Como todos no podían ir, se hacía un sorteo. Sin duda, Tanya y yo nos apuntamos las primeras, seguidas de diez compañeros más.
- Bien…sois doce y vienen ocho de intercambio –informó el señor Banner- hagamos el sorteo.
Me quedé atónita, al ver que el papel que había cogido estaba marcado, lo que significaba que me tocaba recibir a alguien y luego ir yo a la ciudad de Phoenix, que tocaba ese año. Vi que a Tanya también le había tocado, y las dos chocamos las manos, emocionadas, y con ganas de que pasaran las dos semanas que quedaban, hasta que vinieran los de intercambio.
Salimos de clase, riendo. Angela, una amiga nuestra que iba a otra clase del mismo curso, también nos anunció que recibiría a alguien.
- ¿Y como serán? –preguntó Angela.
- Yo espero que me toque un chico bien guapo –respondió Tanya riendo.
- Pues yo casi prefiero a una chica –expuse.
- ¡Claro, tú ya tienes novio! –exclamó, dándome un manotazo en el brazo, que nos hizo reír a las tres.
Aquello me hizo pensar en Jake. Estábamos saliendo desde hacía dos meses. Su padre y el mío eran viejos amigos, y nos conocíamos de toda la vida. A decir verdad, estaba muy a gusto con nuestra relación, ya que no había secretos entre nosotros, y siempre nos apoyábamos el uno el otro. El único inconveniente es que no nos veíamos demasiado. A causa del instituto y del trabajo, tan sólo podíamos vernos los fines de semana.
Con un suspiro, me despedí de mis amigas y me encaminé hacia mi Chevrolet, para regresar a casa y dar la noticia del intercambio a mis padres. Como no, en mi familia la noticia fue bien recibida. Mis padres, ya empezaban a especular sobre el sexo del alumno que nos tocaría.
- Prefiero un chico –decía mi padre- así no seré el único hombre en casa.
- Pues yo una chica –exponía mi madre.
- Renée, ¿para que quieres a otra chica, teniendo a Bella?
- Porque así iríamos las tres de compras.
Resoplé, ¡ni que fueran a tener otro hijo!
Ya en mi habitación, pensé en la conversación de mis padres. Sonreí, pensando que a lo mejor la experiencia sería de tener un hermano o hermana. Siempre había querido tener uno, pero mis padres siempre se habían negado. En aquel momento sonó mi móvil. Lo cogí, sin mirar el número.
- ¿Diga?
- Hola, cielo.
- ¡Jake!
Escuché como él reía al otro lado de la línea. Nos contamos como nos iba todo, y al yo informarle del plan de intercambio noté que su voz adquiría un tono más serio y severo.
- ¿Pasa algo? –pregunté, preocupada.
- ¿Ya sabes quién te ha tocado?
- No, lo sabremos dentro de dos semanas.
- Bella…¿Y si te toca un chico?
No pude evitar reír, al escuchar aquello. Ahora entendía su tono severo.
- Ya lo había pensado. Le pediré al profesor que me ponga con una chica, si estás más tranquilo. Pero si me toca un chico, ¡podría saber lo que es tener un hermano!
- Las cosas nunca són como piensas.
- Bueno, pero yo lo veo así. Además, estamos especulando sobre alguien que ni siquiera conocemos, no te preocupes. Y en todo caso, sabes a quién quiero, ¿no?
- Claro –su tono adquirió un tono más cálido y dulce, tal y como me gustaba a mi- yo también te quiero.
Me sonrojé sin poder evitarlo y sonreí. Después, nos despedimos.
Me eché sobre la cama, con más ganas que nunca de que pasaran pronto las dos semanas que quedaban y tener a la compañera que me había tocado…porque iba a ser chica…o esa esperanza tenía.
Las dos semanas pasaron entre nervios e impaciencia. Tanya, Angela y yo nos hacíamos ilusiones sobre los nuevos que vendrían. Por supuesto, Tanya de inmediato dijo que si había algún chico guapo, que sería para ella. Angela y yo reíamos ante esos comentarios. Tanya siempre había sido la que más ligaba del grupo, y es que era realmente guapa. Tenía una larga cabellera dorada-rojiza, con los ojos almendrados.
Muchos chicos del instituto iban detrás de ella, pero ella no se daba cuenta de la existencia de la mayoría. A veces, era un poco cruel con los chicos, porque no decirlo.
El día de la llegada de los alumnos de intercambio, el 1 de febrero, llegó por fin.
Teníamos que reunirnos en el gimnasio, y allí se harían las parejas. Estábamos los veinte de entre todas las clases que nos había tocado acoger, sentados en las gradas, cuando entró el profesor Banner y los otros dos tutores de las otras dos clases, seguidos de un grupo de chicos y chicas que lo miraban todo con interés. Miré el grupo con detenimiento. Había chicos y chicas, y esperaba que una de ellas pudiera ser mi nueva hermana.
- Mira a ese –me susurró Tanya.
Seguí el trayecto de su mirada y mi corazón dio un vuelco, cuando los ojos verdes de aquel chico se encontraron con los míos. Tenía el cabello cobrizo sedoso, y unos preciosos ojos verdes adornaban su perfecto rostro. Me quedé sin respiración, ya que era el chico más guapo que había visto en mi vida.
- Ojalá me toque a mí –continuó Tanya, aún con la vista fija en él.
El chico susurró algo a una chica de pequeña estatura y de pelo azabache negro que había a su lado, que sonrió.
- Espero que no sea su novia –murmuró mi amiga, cosa que me hizo reír.
El profesor Banner empezó a decir parejas, y poco a poco el gimnasio se fue vaciando. Al fin, solo quedamos una chica rubia, guapísima, de grandes ojos azules, y alta, que parecía una modelo, la chica pequeña y el chico de pelo cobrizo.
- Bien…-dijo el profesor Banner mirando la lista- Alice Cullen con Angela Webber.
La chica bajita sonrió a sus compañeros y fue al encuentro de Angela, que se había acercado a ella. Luego, salieron del gimnasio.
T- anya Evans –prosiguió el profesor- te toca con…
- El chico, por favor –susurró, y solté una débil risita.
- Rosalie Hale –anunció.
- No…-susurró mi amiga, mirándome con los ojos entrecerrados y bajando al encuentro de su nueva compañera.
Entonces me di cuenta de algo. ¡Me había tocado con el chico! Enterré mi rostro entre mis manos.
- Y Bella Swan te toca con Edward Cullen –concluyó el profesor.
Estupendo. Jacob me mataba.
Respiré hondo y caminé hacia mi nuevo compañero. Me dije a mi misma que no tenía porqué preocuparme. Podíamos llevarnos bien, como si fuésemos dos hermanos. Podríamos ser buenos amigos.
- Hola –saludé cuando me acerqué- soy Bella.
- Es obvio –dijo rodando los ojos y cogiendo su maleta que se encontraba a sus pies.
Fruncí los labios y me encaminé hacia la salida.
Que majo que es el chaval, pensé molesta.
Llegué hasta mi preciado Chevrolet y me giré para comprobar que Edward me seguía. Miraba a mi coche con una mueca, que me molestó aún más.
- ¿Es ese tu coche?
- Sí, ¿algún problema?
- Uf…-resopló mirando al cielo, de forma teatral- vaya suerte que tengo.
- Escucha, siempre puedes ir andando, mejor para mí.
- ¿Así tratas a tus invitados?
- Siempre que me tratan como tú, sí –nos fulminamos con la mirada, y ya harta, añadí- bueno, que, ¿vas a subir, o es demasiado cutre para ti?
- Subiré, que remedio.
Subí al asiento del conductor, cerrando la puerta de un portazo. Edward subió al del copiloto, como si fuera a sentarse en un asiento cubierto de estiércol.
- ¿Por qué no lo limpias con un estupendo pañuelo? –le pregunté, cogiendo con fuerza el volante.
- No estaría mal…
Entrecerré los ojos, pero no le miré. Enchufé el motor, que como de costumbre, no arrancó.
- ¡Pero que chatarra! –escuché decir a Edward- ¿Por qué no te compras un coche nuevo?
- ¡Por que no me da la gana! –le espeté, aún más harta.
Él rió entre dientes y se entretuvo viendo como yo intentaba poner el coche en marcha, para mi desesperación. Al fin lo hizo, y Edward aplaudió, y a punto estuve de darle una colleja.
- Echo de menos mi Volvo –dijo de pronto.
- ¿Tu Volvo? –repetí.
- Sí, es una preciosidad de coche. No como…
- Mejor no continúes –le advertí, con una fugaz mirada.
Él se limitó a reír.
Llegamos a mi casa, donde solo se encontraba mi madre. Sonrió a ver a Edward y le saludó con dos besos.
- Soy Renée, la madre de Bella. Espero que estés a gusto con nosotros.
- Seguro que sí –respondió él, con una media sonrisa.
Me quedé unos segundos, contemplando aquella perfecta y encantadora sonrisa. Sacudí levemente la cabeza y le miré con los ojos entrecerrados. Delante de mis padres si que sabía comportarse. Percibió mi mirada y me sonrió, pero de forma maliciosa. Aparté la mirada de la suya, y azorada subí las escaleras hacia mi habitación.
- Bella, enséñale su habitación –me ordenó mi madre.
Resoplé, y me giré y le indiqué con un gesto de cabeza que me siguiese. Edward me siguió obediente y le abrí al puerta de su habitación y le señalé donde estaba el baño, después me fui a la mía, que por desgracia estaba al lado. Cerré de un portazo y fui directa a mi móvil. Vi que tenía una llamada perdida de Jake, por lo que de inmediato le llamé.
- ¿Cómo ha ido? –me preguntó, después de saludarle.
- Mal, fatal, no, ¡Mucho peor!
- ¿Qué ha pasado, cielo? –dijo con preocupación.
Le expliqué que me había tocado un chico que era insoportable.
- Mira que había gente…¿por qué me ha tocado precisamente este creído?
Escuché como mi novio reía al otro lado de la línea.
- Dejando estar al tío ese, mañana tengo un rato libre. ¿Quieres que pase a verte?
- ¡Claro que sí! –exclamé.
- Perfecto. Pues hasta mañana, cariño. Te quiero.
- Y yo a ti.
Colgamos y con una sonrisa bajé al piso de abajo, donde estaba mi madre.
- ¿Sabes que podrías hacer? –me dijo, yo negué con la cabeza- podrías enseñarle a Edward el pueblo.
- Puf…no me apetece mucho, mamá.
- Oh, vamos. ¿No tenías tantas ganas de que viniese el alumno de intercambio?
- Sí, pero creía que sería diferente…
- Venga, no te cuesta nada, y así os conocéis mejor.
Sin demasiadas ganas, subí a la habitación de mi compañero y piqué a la puerta. Abrió, y me miró curioso.
- Mi madre me ha pedido que te enseñe el pueblo.
- Ah, vale. Pero por favor, dime que no vamos con la Chatarra.
Cerré los puños, intentando no atizarle y me dirigí hacia las escaleras.
Holaaa! perdon por el retraso! ^^ es que mi pueblo esta en fiestas y casi no puedo pasarme xDD
muchas gracias por los 9 reviews =) me alegra que os guste la historia, de veras que es chulisima, ya vereis ;) Edward me encanta xDD no se a vosotras jajajajaja
ah! esta historia esta contada desde el punto de vista de Bella, menos uno o dos que son de Edward, aunque para esos aun queda un poco, aviso xD
nos vemos pronto wapas!
besikos!
Aliena.G!
