Hola lectores!! Gracias por la review, y gracias a los que están leyendo esta historia. Las edades han aumentado porque ya pasaron cinco años desde el nacimiento de la niña.

En este fic aparece alguien más, pero aclaro NO ES Yaoi.

Kai: 27

Ray y Tala: 26

Max, Takao y Hilary: 25

Summary: Kai tiene una adorable niña, Katerina, y es él quien debe criarla por su cuenta. No creo que tome las mismas elecciones que su abuelo en la crianza… pero a cómo se las arreglará para hacerlo de otro modo?

Disclamer: Beyblade no es mío, ojalá lo fuera ¬¬ bueno, gracias Takao Aoki.

"hablan"

'piensan'

(sueñan)

Aquí les dejo el siguiente capítulo.


Haciendo amanecer

Capítulo uno: La Profesía

"No quiero!"

"Ya te dije que no te quejes, tienes que ir a dormir!" el chico de cabellos azules retaba a la pequeña que, a los cinco años de edad, luchaba por evitar ir a la cama.

"Quiero un cuento. Sin cuento no me voy a dormir." Reprendió la niña.

"Te vas a dormir porque sino me voy a enojar."

"No papi. Quiero cuento."

"Bien… -se resignó el muchacho. Reconocía que lo único que podría vencer su fría coraza eran los pucheros de su hija ante cualquier cosa que no iba como ella quería. –te contaré un cuento. Pero después te vas a dormir, si?"

"Si! Te quiero mucho papi!" Katerina saltó a los brazos de su padre, que la abrazó dulcemente, después alzándola y depositándola en la cama. Kai se sentó a su lado.

El cuento fue uno corto con final feliz como siempre. Ella detestaba que no fuera así. Pero para sorpresa de Kai, la chica no durmió antes del final.

"Que no era que te ibas a dormir?"

"Si pero… papá, por qué la luna es blanca?"

"Porque refleja el sol" ¬¬ "Ya cierra los ojos pequeña. Mañana te levantaré temprano."

"Ufa! Está bien. Hasta mañana papi."

"Hasta mañana dulce."

Así el chico se retiró de la habitación dejando la puerta a penas abierta. Caminó por los largos pasillos de la mansión que el mismo recordaba haber caminado de pequeño. Ahora era suya… bueno, aún no podía tener la herencia, su abuelo seguía con vida después de todo… pero estaba pasando su vida tras las rejas.

POV de Kai.

Mientras caminaba no podía evitar que los recuerdos de mi infancia invadieran mi mente. Claro, recorría estos pasillos todos los días. Mi lugar favorito de esta mansión siempre fue al que me estoy dirigiendo ahora.

Entré a la habitación llena de estantes y libros, que cubrían las paredes. Tomo el lugar de mi abuelo colocándome en su escritorio; desde que llegamos aquí aún no he tenido tiempo de revisar todos los libros prohibidos.

Flashback…

Un niño de unos siete años caminaba en puntillas por los pasillos, sus pies congelándose por el frío que provenía del suelo y del exterior. Era un invierno crudo.

Se estiró para alcanzar el picaporte de la puerta que lo conducía al saber. 'Bien… voy a enterarme de ustedes'. Pensó el chico, mientras sigilosamente entraba a la habitación revestida en material de lectura.

Tomó uno de los libros que desde siempre le habían llamado la atención. Dentro contenía muchas imágenes. Esa mujer y ese hombre de las fotos se parecían tanto a él… parecían amarse tanto.

Una enorme mano arrugada arrojó los libros contra el suelo.

"Kai, te dije que no debías acercarte a esto, tienes tantas cosas para leer durante tu tiempo de receso, y tienes que venir justamente a lo que te prohíbo? Por qué no lees sobre bestias mitológicas y utilizas tu tiempo libre para formarte?!"

"Abuelo, lo siento mucho, yo…"

"No, Kai, no lo sientas, tan sólo la próxima vez obedéceme!!" el hombre mayor le pegó fuertemente al pequeño que comenzó a llorar muy despacio.

Luego se levantó de la silla y corrió entre lágrimas a su habitación.

Fin del Flashback…

Voltaire… guardó los libros en donde no los encontrara. Eran recuerdos de mi pasado, en imágenes y algunos textos escritos por mi madre y padre. Algunos de ellos se quemaron, pero el resto él los había escondido… fue un milagro que los volviera a encontrar.

Así es, gracias a una travesura de mi niña logré encontrar nuevamente los libros que mi abuelo nunca me hubiera permitido ver.

Flashback…

"Papi, voy a la biblioteca. Ahora tengo descanso, no?"

"Así es Kati, tienes tan solo diez minutos entendido?"

"Sí papá."

BOOM!

"Kati?! Qué hiciste, niña?!"

"Lo siento mucho papá!" – la pequeña comenzó a llorar- "lo siento, de verdad!"

"Espera… un momento." El joven miró detalladamente la pila de libros, algunos rotos, otros simplemente doblados, y algunos que no padecían causas de la caída de semejante estantería.

"Qué pasa papá?"

"Creo… que encontraste algo… que llevo muchos años buscando."

fin del flashback…

Y aquí están. Es claro que las fotos, en blanco y negro, están mucho más viejas y amarillentas que la última vez que las vi.

POV normal.

El chico se sonrió ante la foto de un par de jóvenes con un niño de cabellos bicolor en brazos. 'Creo… que al fin descubrí como son.'

Kai cerró los ojos y sonrió. Veinte años le había tomado volver a recordar a sus progenitores.

Aunque ahora ya no valía de nada.

"Sigues en la biblioteca? Kai, hasta cuando te vas a pasar ahí?" una voz fría preguntó desde la puerta.

"hasta que termine de hacer la búsqueda. Pensé que estarías acostado."

"No. Ojalá… yo tuviera la misma suerte que tu de contar con una inmensa biblioteca toda para mí, donde además estuvieran los textos representantes de mi pasado."

"No es gran cosa. Quizás sería mejor no ser el nieto de Voltaire."

"Seguramente sería mejor serlo que haber sido procesado en una máquina que pretende convertirte en maquina."

"Olvídalo Tala… ojalá nunca volviera."

"Quien, tu abuelo?"

"Voltaire." Corrigió el chico. Detestaba reconocer que tuviera vínculos sanguíneos con él.

"Como sea… y Kati?"

"Está durmiendo. Mañana pienso levantarla para ir a entrenar."

"No me digas que ya la tienes con eso? La vas a hartar, Kai."

"No hartarla, prepararla como debe ser es mi objetivo."

"Me recuerdas a…"

"No te atrevas… -Kai se levantó bruscamente de la silla, y comenzó a caminar hacia su compañero en actitud desafiante. – Te estoy dando lugar en MI casa para evitar que tengas que ir a pedirle un rinconcito a él… así que no intentes recordármelo, quieres?"

El pelirrojo tan sólo rió. Kai tenía el valor y fuerza de su padre, la dulzura y simpatía de su madre, pero aún así la rudeza de su abuelo. Y Katerina también tenía el sarcasmo y autoestima de Kai. De su madre sólo había sacado la apariencia física, que excepto por los ojos, era muy similar. Los ojos eran como los de su padre.

"Ya, estoy cansado Kai, mañana peleamos. Me voy a dormir."

"Como quieras. Yo… creo que voy a leer un rato más."

El chico se retiró de la habitación, mientras que Kai ingresaba nuevamente en el mundo de su pasado.

La serie de bellas imágenes de sus padres acabó con el temible rostro de aquél que cambiaría la vida de su nieto por completo.


(Ella caminaba sola por una enorme habitación. Pero en la habitación había alguien, una silueta indistinguible de una persona a penas más grande que ella.

"quien eres?" preguntaba la sombra.

"Soy Katerina… quien eres tu?"

"Tu futuro.")

"PAPAAAAAAA!!!!!!" la niña despertó de golpe. Estaba transpirada y muy agitada. Miró a su alrededor, el sol que entraba por la ventana brindaba humedad al frío ambiente de la mansión. "Tan solo fue… un estúpido sueño."

"Katerina, estás bien?" la voz de un muchacho se asomó por la puerta.

"Tío Tala! Tuve… una tonta pesadilla. Eso es todo."

"Estás segura de que no quieres hablar?" preguntó el chico sentándose en la cama de la menor.

"No quiero. Donde está mi papá?"

"Ven, vístete y te llevaré a verlo."

"bien." La niña tomó sus ropas que estaban al final de la cama, y se desvistió y vistió por su propia cuenta.

'Pobre criatura… -pensaba Tala mientras la chica hacía su tarea.- …los monstruos del pasado de su padre parecieran atormentarla a ella tras las noches… cómo es eso posible? Kai no hablaría esas cosas, no con su hija… a menos que…'

"Ya estoy lista. Ahora… dónde está papá?"

El chico la tomó de su mano, y la llevó por los pasillos más transitados.

Los ojos de la pequeña se abrieron grandes y una sonrisa se dibujó en sus labios al encontrarse con un Kai dormido… sobre una gran pila de libros.

"quieres despertarlo?" preguntó el chico en voz baja.

"Si!!"

"Adelante. Te esperaré aquí." La niña caminó hacia donde estaba Kai, y suavemente tocó su hombro.

"papi…. Es re tarde pa…."

"zzz"

"PAPÁ!!!"

"KATI!!"

Las risas del chico pelirrojo y de la inocente criatura invadieron el lugar. Kai miró a ambos y tan sólo sonrió al verlos felices. "Creo que me quedé un poco dormido… por demás."

"Ja ja, descuida Kai, ya preparé el desayuno. Los espero abajo para tomarlo."

"Ahora bajamos."

El muchacho se retiró, y minutos después su padre. Kati… prestó atención a un libro de páginas negras, que estaba en la pila de los que aún no habían sido revisados.

Miró cuidadosamente las palabras escritas ahí… aunque poco y nada sabía de ruso. Aún así, decidió esconderlo para una futura revisión… a escondidas de su padre.

…La salvación vendrá…

…Sólo después de días de profundo dolor y desesperación…

…Aquella portadora del fénix de fuego…

…Que lo haya entregado a su único sucesor…

…Será el espíritu que acompañe…

…A la persona que salvará el Nombre…


Bueno eso es todo por ahora, espero que les vaya gustando esta historia.

Dejen reviews!!

Los quiero a todos!

Erikka.