Capítulo 2: ¡WII!
Miku caminaba por los pasillos de la mansión; era una tarde algo tranquila, los mayores de la casa habían salido para arreglar algunas cosas para un concierto cercano y los gemelos se habían encerrado en su habitación con la excusa de tener sueño. La peli-celeste tarareaba una canción mientras jugaba con sus dedos en camino a su habitación, pero unos extraños sonidos la hicieron detenerse en la habitación de los gemelos.
-No Len…- Se escucho decir, era una voz fina posiblemente de Rin.
-Vamos… es divertido…- Se escucho hablar esta vez a Len, todo quedo en silencio después de un momento, nada se escuchaba, había movimiento.
Miku pensaba lo peor, su cabeza esta enseñándole tantos posibles escenarios que podrían estar pasando dentro de esa habitación. Intento mover la perilla pero esta solo giro un poco antes de detenerse dándole a entender a la Hatsune que la puerta estaba cerrada.
-¿¡Que estarán haciendo!? Están, están… ¡NO! En el mejor de los casos están creando una nueva canción.- Pensó Miku soltando un suspiro dándose la vuelta dispuesta a continuar su camino hacia su habitación.
-¡Nyaa! ¡Len!- Se escucho un quejido perteneciente a Rin.
-¡O tal vez no!- Miku volvió a pegar su oído en la puerta.
-¡Len, basta!- Otro quejido salió de la habitación poniendo aún más nerviosa a la peli-celeste.
-Todo estará bien…- Len intentaba callar los quejidos de su hermana- Ten, sujétalo así.-
-¿Así?
-Sí.- Todo quedo en silencio de nuevo.
-Umm, Rin.- Se escucho esta vez algo parecido a un gemido salido de la boca de los gemelos.
Miku no podía evitar que su mente maquinara tantas imágenes, su corazón se acelero al imaginar una posible situación, muy probable suponiendo los quejidos que estaban saliendo de ahí.
-¡LEN, RIN! ¿QUE DEMONIOS ESTÁN…?- Miku golpeo la puerta una y otra vez hasta que el seguro cesó y logro abrirla, encontrándose el escenario más tonto de todos.
-¡Lo siento, Len!
-Mi ojo…- Len estaba sentado en la cama con la mano en su ojo y una expresión de dolor.
-¿Que ocurrió aquí?- Pregunto Miku alejándose de la puerta caminando hacia los gemelos.
-Lo siento, Miku-nee. Estaba jugando con el Wii y Len me quería enseñar a jugar pero cuando levante el brazo le di en el ojo ¡Juró que no lo era mi intención! - Término de hablar la rubia intentando arreglar la situación, moviendo sus manos de aquí para allá.
-¿Está inflamado?- Len quito su mano para mostrarle el ojo a su hermana, la cual solo colocó una sonrisa falsa.
-No…- Rin mintió mientras daba unos cuantos pasos hacia atrás.
La peli-celeste seguía paralizada había pensado tantas cosas raras, era una mal pensada.
-Así que ustedes…- Miku no tenía nada para decir, suspiro pesadamente mirando a los Kagamine, los cuales la miraron sin entender la situación. -Vamos Len, te curare el ojo.
-Miku-nee, ¿Voy a perder el ojo?- Len tenía el ojo tapado con su mano aún, tomando la mano de Miku la cual lo sacó de la habitación comenzando a bajar las escaleras hasta llegar a la sala de estar.
-No, no lo perderás… creo- Miku llevo a Len hasta el sofá donde lo sentó lentamente. El kagamine se tensó debido a las palabras de la Hatsune.
-¿¡Eh!?
-Quédate aquí, buscare el botiquín- Miku fue a su cuarto caminando rápidamente.
Rin estaba en los escalones de las escaleras. Len volteo a mirarla aún con su ojo tapado, su hermana le guiño un ojo a lo que Len sonrió. Lentamente el Kagamine quitó la mano de su ojo donde podía verse pintura morada que escurría de su ojo.
¿Que estaban haciendo ahí dentro?
¡Ok, tranqui gente!
Sé que me pidieron una continuación con Lemon real pero no he tenido el tiempo para terminarlo, ¡Juró que lo subiré! No ahora, pero en algún momento. Mientras tanto para calmarlos, les dejo este pequeño capítulo. ¡No me maten!
De nuevo, lo siento.
Se despide: LadyFan123
