Hola! ¿Cómo han estado? Aquí traigo el segundo cap :33

Me tarde mucho, lo sé, y lo siento. Lo curioso es que ya lo tenía listo pero no sabía cómo llamar el capítulo, además de que había quedado muuuuuuy largo xD

Así que una amiga me dijo que podía dividirlo en dos partes, y (luego de pensar en cómo llamarlo Dx) ¡aquí esta! :DDD

Una última cosa por hacer:

"Disclaimer: Las Tortugas Ninjas no me pertenecen, son de la cadena de Nickelodeon y de sus hermosos creadores Peter Laird y Kevin Eastman."

¡Ahora sí! Lean y disfruten :33!


Cap. 2: Nueva Integrante… Parte 1

Los cuatro aprendices del ninjutsu se quedaron estáticos en medio del salón, estaban procesando lo que su "invitada" les había dicho. El silencio fue interrumpido por Mikey.

— ¿Qué es la amnesia?

Leo y Raph giraron a su hermano con una cara indescriptible, luego la cara de Raph cambio a una de fastidio.

— ¿Es una broma? —Camino hasta estar frente a él—. Si no sabes que es la amnesia…. ¡¿Por qué lo dijiste hace apenas un momento?!

—Bueno… es lo que dicen en las películas en una situación así. —respondió Mikey con una sonrisa.

—No lo puedo creer —hablo el líder con una mano en la cara—, bueno… la amnesia es cuando…

—Ven conmigo. —interrumpió Donnie a su hermano con voz firme a lo lejos, ajeno de lo que pasaba con ellos.

Todos miraron al genio, incluyendo a la chica que recién había levantado la mirada del suelo. Vieron que la tortuga de morado había tomado su muñeca.

— ¿Ah? —logro reaccionar apenas la muchacha, sintió como la "arrastraba" llevándola donde había estado recostada hace unos minutos.

Los tres hermanos se quedaron en su lugar unos segundos, para luego ir corriendo detrás de su hermano hasta el laboratorio. El primero en entrar fue Leo seguido de Raph y Mikey, quien se notaba que estaba totalmente perdido con lo que estaba ocurriendo.

Al entrar vieron a su hermano buscando algo por todo el laboratorio, y a la entrometida -según Raph- sentada en la mesa de metal, siguiendo con la vista lo que hacía su hermano.

Luego, al darse cuenta de la presencia de los tres ninjas, dirigió su mirada a la entrada del laboratorio; en su mirada se veían diversas emociones: confusión, miedo, desconfianza y… tristeza. Es comprensible que este triste, ¿quién estaría feliz al darse cuenta que ha olvidado todo sobre su vida? No acordarte de quien eres, lo que te gusta, lo que has hecho hasta ahora... de tus seres queridos, eso debe ser lo peor sin duda alguna. No poder recordar a las personas que han estado allí para ti, las que te apoyaron, las que te acompañaron, personas de las cuales tu harías lo que fuera para hacerlas felices y ellos harían lo mismo por ti.

Como tus padres…

Vaya, no recordar a las personas que te dieron la vida y han estado contigo toda tu vida, enseñándote todo lo que sabes sobre el mundo… eso debe ser terrible. No saber quiénes son tus padres… desconfiando de todos por temor a que se aprovechen de tu situación, debe ser aterrador estar en una situación así.

— ¿Por qué la trajiste de nuevo a tu laboratorio? —finalmente interrumpió el momento Raph con tono molesto—. ¡Podría estar fingiendo todo esto!

—Tengo que revisarla —contesto el de morado—. La amnesia se produce por dos razones, principalmente un golpe en la cabeza. Y no me parece poco probable la pérdida de su memoria considerando que recibió un gran golpe cerca de la nuca al punto de quedar inconsciente.

—Puedes decir todo eso frente a ella —inquirió Raph molesto refiriéndose a la humana.

—Yo creo que ella ya debe estar considerando la pérdida de su memoria —Donnie llego con algunos artilugios en una caja, los puso sobre la mesa al lado de la chica y luego volteo a verla— ¿cierto? —le sonrió.

—S-si… más o menos —hablo bajo.

— ¡Ohh! Así que la amnesia es olvidar cosas —hablo Mikey, dejando a todos callados de la sorpresa—, creo que sufro de amnesia… ¡Nunca recuerdo donde dejo el control remoto!

Los tres hermanos suspiraron con respecto al comentario de su hermanito, Raph lo comenzó a empujar a la salida.

—Yo me encargo de explicarle a este idiota lo que necesita saber, tú sigue con todo este show. —y salió del laboratorio con Mikey reclamándole por llamarlo "idiota".

Leo se acercó a su hermano, veía lo concentrado que estaba en su computadora y como la manipulaba a toda velocidad. Aun así, decidió hablarle.

— ¿Crees que debería despertar al Maestro Splinter y comentarle lo que ha ocurrido? —vio a su hermano levantándose para ir al lado de la chica. Pensó que lo había ignorado completamente, abrió su boca para reclamarle hasta que escucho su voz.

—Creo que por el momento sería mejor no despertarlo —dijo mientras examinaba a la chica, estando de espaldas a su hermano—, se lo comentaremos cuando despierte. Prefiero informarlo mejor de la situación cuando sepamos bien lo que le sucede a ella.

—Yo… lo siento —escucharon una voz apenas audible.

—No te preocupes —Leo se acercó a ella con una sonrisa—. No podíamos dejarte en el estado que estabas, te ayudaremos todo lo que esté a nuestro alcance. —su mano la levanto, hasta posarla en el hombro de ella.

La joven asintió levemente, pero las dos tortugas notaron que estaba menos tensa que antes.

—Muy bien —volteo al de morado—, pues será lo que tú digas. Al parecer he sido reemplazado del puesto de líder ¿no? —bromeo al mismo tiempo que se ponía recto y retirando la mano de la chica.

—Sabes muy bien que t…

— ¡Ya sé que es la amnesia! —entro gritando al laboratorio el más energético sin saber que había interrumpido a sus hermanos, por lo visto ese día Donnie no podría explicarle a nadie lo que pasaba por su mente.

—Ha sido lo más fastidioso del mundo —entro Raph detrás de Mikey—. La próxima vez que haya que explicarle algo a Mikey, no cuenten conmigo.

Donnie y Leo rieron ante su comentario, ganándose una mirada de ira por parte de su hermano temperamental. Mientras Donnie seguía examinando a su paciente, los otros lo observaban cuidadosamente, bueno… a excepción de Raph que miraba a la malherida con el ceño fruncido.

—Bueno —hablo Donnie llamando la atención de todos—, por lo visto tu pérdida de memoria si fue causada por un golpe de cabeza, pero creo que hay algo más aparte de eso.

— ¿Q-que quieres decir? —pregunto la herida.

—Quiero decir de que fue un golpe fuerte, pero no fue exactamente en el lugar que causa la amnesia —respondió este—. Además, ¿me harías el favor de quitarte la capucha?

Todo este tiempo la chica había estado con la capucha puesta, hasta en la revisión del más listo del grupo. Cuando la reviso uso una maquina especial, sin la necesidad de que se quitara la capucha en la cual se refugiaba.

— ¿P-para qué? —pregunto con un tono asustado pero firme a la vez.

—Tengo una sospecha, y en realidad no es solo la capucha que cubre tu cabeza. Si no todo tu polerón.

— ¡¿AH?! —gritaron al unísono todos en la habitación, a excepción de Donnie.

—Vaya hermano —Mikey se acercó a el—, si te gusta su polerón no tienes que quitárselo.

—Mikey —Leo llamo su atención—, sería un buen momento para pedir un poco de pizza gyoza donde el Señor Murakami, ¿Qué tal si vas por una buena ración para poder comer todos juntos?

— ¡Cuenta con eso! —y salió corriendo de la guarida.

Cuando el menor de los hermanos se fue, Leo y Raph miraron a Donnie con una mueca burlesca.

—Y a ustedes… ¿Qué les pasa? —dijo con una cara que se puede describir con "que planean estos locos"

—Vaya vaya Donnie, al parecer ya superaste a April. —se burló Raph.

—Nunca creí que fueras tan osado, te creía con más tacto al respecto. —dijo Leo divertido.

— ¿QUE RAYOS ESTAN PENSANDO? —levanto la voz todo avergonzado—. Solo necesito corroborar algo.

—Claro, ¿cómo ver si tiene una marca de nacimiento o algo así? —Raph río por lo bajo—. Al parecer quieres saber "todo" sobre ella. — los dos hermanos no aguantaron más y se rieron a carcajadas

—Crean lo que quieran —se rindió, camino hasta la chica que tenía sus manos entrelazadas—, no lo malinterpretes e ignora a esos idiotas —fulmino a sus hermanos con la mirada, quienes seguían riendo, volvió su mirada a ella—. Sinceramente, tú ya sabes de lo que yo sospecho ¿o no?

Asintió suavemente en silencio, cuando los otros hermanos dejaron de reír pusieron atención de lo que hablaban. Ella finalmente se puso recta mirando a los de la habitación, se bajó de la mesa lentamente, al estar sus pies sobre el suelo respiro profundamente y comenzó a subirse el polerón. Leonardo y Raphael no caían de la sorpresa, no sabían cómo reaccionar o que hacer así que los dos optaron por taparse la cara al mismo tiempo que apartaban la mirada.

—Lo sabía. —ambas tortugas escucharon a su hermano y volvieron su mirada donde estaba la chica.

La recorrieron con la mirada una, dos, tres… hasta diez veces.

Ambos hermanos analizaron su cara, puesto que como traía la capucha no la vieron detalladamente. Tenía los ojos de un color chocolate muy oscuro, los que se podrían confundir con el negro a simple vista, también sus parpados no estaban tan caídos, dando la impresión de que estaría atenta a cualquier detalle; sus facciones de la cara eran un poco "finas", pero aun así no lucia como una persona tan estricta o algo similar, sus pómulos resaltaban a pesar de no estar sonriendo en ese momento; la forma de su cara era un poco redondeada y su barbilla terminando finamente en punta dándole una pizca de elegancia, pero predominando un aspecto "adorable" por sus pómulos.

Luego de ver bien su cara, vieron el resto de sus características: su pelo le llegaba aproximadamente a la mitad de su espalda, era totalmente liso y de un color negro profundo; no era alta, talvez un poco más que Raph; sus curvas no eran muy marcadas, solamente lo justo y necesario para tener un atractivo femenino.

Al finalizar la inspección a la chica, las tortugas recién se fijaron a lo que se refería su hermano y como esta estaba reaccionando. Ella estaba mirando al suelo apenada mientras sujetaba su brazo izquierdo con el derecho; estaba usando una polera holgada blanca con tirantes, pero la polera no era totalmente blanca, estaba manchada con un rojo que parecía ser sangre. Sus dudas se disiparon al ver sus brazos: tenia cortes recientes a lo largo de ambos, a pesar de que no sangraban se podía notar de que eran profundas; también pudieron notar todas las cicatrices que tenía en sus brazos, las cicatrices eran muy similares a los cortes recién mencionados; se notaban también unos golpes y moretones.

Al parecer una persona la había estado lastimado constantemente como para tener tantas cicatrices, por lo visto la lastimo hasta el último minuto que estuvo a su alcance.

Los ninjas la miraban en silencio y sorprendidos, pero más Leo y Raph.

—Me parecía extraño que en tus muñecas tuvieras tantos cortes que parecían seguir por tu brazo —recogió el polerón del suelo, lo volteo para verlo por dentro—. La tela interna que rosaba con tu piel era algo gruesa —apretó un poco el polerón, tomo una tijera y corto un poco la tela gruesa que estaba toda manchada de sangre—, y entre medio de la tela exterior e interior tenía un material impermeable. Por esta razón la sangre no se notaba en la parte exterior, y aunque un poco de esta se escurriera con el color negro del exterior podía pasar desapercibido.

— ¿Por qué no nos lo mencionaste en este rato? —le pregunto Leo a la chica.

—Bueno… —levanto un poco la vista—, al despertar sentí que me dolía. Me revise y me di cuenta de todos los cortes, cicatrices y moretones. Pero al no recordar por qué… creí… creí que… ustedes… estaban a cargo de mí… y que talvez después de algún castigo me trajeran con ustedes para curarme... —hablaba con algunas pausas—. Pero me pareció raro que este lugar no se me hiciera conocido, así que decidí salir de aquí y preguntarle a él donde estaba… —señalo a Raph.

—Eso explicaría lo nerviosa que estabas con el incidente del zapato —dijo Leo—. Lamento que te hubieras encontrado con él y no con ninguno de nosotros, Raph siempre asusta a la gente con su actitud además de ser un gruñón.

—Leo, al parecer quieres ser el reemplazo de Mikey al decir esas cosas en mi presencia. —le dijo Raph mostrándole su puño. El amenazado bajo el puño de su hermano desinteresado, ganándose un gruñido de enojo por parte de este.

—Lo mejor será que esas heridas sean desinfectadas —hablo el líder dejando de lado a Raph—, Donnie ¿lo harías?

—Claro que sí, sería muy malo si se te llegasen a infectar. —El genio volteo para ver a la muchacha—. Te dolerá mucho, pero es para que no pase a mayores.

Ella asintió levemente. De la misma caja que había sacado Donnie para examinarla minutos antes, saco desinfectante con algodón y curitas para los cortes.

— ¡Ya llego la pizzagyoza! —Hizo acto de presencia Mikey con una sonrisa en el laboratorio—. Fue lo máximo, ¡el Señor Murakami me dio raciones extra cuando le dije que teníamos a una invitada! —sonrió de oreja a oreja el menor.

Las tres tortugas rieron por los gestos de su hermano, cuando hubo un poco de silencio y Mikey les dio a cada uno una porción de comida -cabe destacar que trataba de esconder algunas para comérselos después el solo- la chica hablo un poco más alto.

—Eso… ¿es comida? —pregunto tímida y a la vez sorprendida de lo que veía.

— ¡Por supuesto! Toma tu ración… —Mikey estiro la pizza gyoza pero no lo suficiente para que la adolescente la recibiera, la inspecciono con una mirada confundida—… ¿Q-que te paso en los brazos? —pregunto preocupado.

—Pensamos que pueden ser heridas provocadas por los robopies, pero no estamos seguros. —le respondió Donnie.

— ¡Eso suena horrible! —Exclamo el menor mirando a la muchacha—. Sé que te hará sentir mejor, un poco de pizza gyoza y enfrentar al rey de los videojuegos —se apuntó con una gran sonrisa, a lo cual la chica también sonrió— ¡Vamos! —la tortuga de banda naranja la tomo sin cuidado de su brazo jalándola, olvidando el estado en el que estaba. Las demás tortugas vieron como ella hizo una mueca de dolor, pero no hizo ruido algún, ni si quiera un quejido.

— ¡Mikey! —Los tres ninjas llamaron su atención y este paro mirándolos— ¿se te olvido porque la "ibas a hacer sentir mejor"? —hablo Leo.

Mikey quedo con una cara confundida hasta que se fijó mejor donde había tomado a la chica. Soltó su brazo asustado, sorprendido, avergonzado, preocupado y arrepentido.

— ¡Lo siento mucho! ¡¿No te lastime mucho?! ¿Te duele? ¡Si te hace sentir mejor te daré mi pizza gyoza! No espera… eso no, ¡golpeare a Raph de tu parte por acusarte cobardemente!

— ¡¿A quién llamaste cobarde?! —Raph corrió persiguiendo a su hermano dando vueltas en el laboratorio.

Donnie trataba de evitar que arruinaran sus experimentos y tropezaran con las herramientas de trabajo. Leo solo miraba resignado el caos que se había formado, al parecer tenía entendido que no lo escucharían y menos obedecerle. El ambiente en el cual reinaba el "desastre total" fue interrumpido por una fina y pequeña risa que provenía, nada más y nada menos, que de la única chica presente en el cuarto. Los miraba divertida y enternecida a la vez con una sonrisa oculta por su mano. Ella, al darse cuenta que era el centro de atención, puso sus manos en dirección al suelo juntas y miro a los cuatro mutantes sonriendo.

—Lo siento —se disculpó—, no pude evitarlo. Es que se veían tan divertidos, se nota que son una familia un tanto peculiar, pero muy preciada.

— ¿Ah? —se sorprendió Raph, soltó el caparazón de Mikey de golpe haciendo que este rodara hasta chocar con la pared quedando en el suelo.

— ¡Auch! —Se sobaba la cabeza— ¡eso dolió!

—Mikey —lo llamo la voz femenina acercándose a él y poniéndose a su altura—, no te preocupes por lo de recién. En cuanto vende mis heridas jugare contigo encantada. —sonrió.

El menor se quedó mirándola unos segundos y sonrió agradecido.

—En ese caso —se paró y caminaba hacia la salida—, te esperare en el salón… —paro en el umbral de la puerta—…por cierto ¿Cómo te llamas?

Hubo un pequeño silencio, nadie se lo había planteado hasta ese momento.

— ¡¿Y-Yo?! …. Bueno… pues… la verdad no lo sé. —respondió nerviosa.

—Oh, ¡pues en ese caso yo te pondré un nombre! No me gusta presumir, pero yo nombro todo lo que no haya sido nombrado. —Donnie, Raph y Leo golpearon su cara con su mano al saber a lo que quería llegar su hermano, mientras este sonreía abiertamente a su invitada.

—Esto lo llamo "caminabajo".

—Esa es la puerta —dijo Raph.

—Este es el "cosasencima"

—La mesa.

—Este es el "relaja cuerpo".

—Es la silla. —dijo Leo.

— ¡Y esta cosita le llamo "sacapuntas"!

—No, ese es… espera, si se llama sacapuntas. —dijo Donnie sorprendido.

—Por supuesto que sí, ¡yo lo invente! —decía orgulloso.

—Debiste pasar horas pensando en ese nombre —hablo Raph.

—Bueno, ignorando los nombres que Mikey le da a los objetos —Leo se acercó a la chica que miraba divertida la escena—, él es muy bueno nombrando seres vivos.

La chica volteo extrañada.

— ¿Seres vivos? —Ladeo un poco la cabeza— ¿Qué quieres decir?

—Bueno… —Leo paseo su mirada por todo el laboratorio y finalmente la poso sobre la adolescente—, algunos son….

— ¡Yo diría TODOS! —grito Raph y luego se fue al salón.

—Está bien, la GRAN MAYORÍA —alzo la voz para que su hermano lo escuchara— son un poco… ¿salvajes?

Al decir esto Leo se acordó de todos los mutantes que habían enfrentado, "salvajes" era la mejor palabra para describirlos, considerando en lo que mutaban y de lo que eran capaces de hacer con tal de cumplir su objetivo.

—Está bien… en fin, eso no importa —sonrió un poco dirigiéndose a Mikey—. Como no recuerdo como me llamo ni quien soy, me gustaría que ustedes me ayudaran a partir de aquí. Es decir, ¿Qué mejor forma de empezar de nuevo que con una "nueva identidad"? y estaría muy agradecida de que ustedes me la den, comenzando con mi nombre. —miro a las tres tortugas que estaban en la habitación.

¿Ella está dispuesta a comenzar desde cero? ¿No le afecta que haya olvidado todo acerca de su vida? … no, no es así. Aunque lo haya dicho tan tranquilamente, se nota que tiembla apretando sus puños por la impotencia de no saber nada acerca de ella misma. Estar dispuesta a dejar eso de lado, de tratar de solucionarlo a su tiempo y no lamentarse por ello, solo seguir adelante para poder superarlo tarde o temprano.

"Definitivamente esta chica es fuerte" pensaron Leo y Donnie. Miguel Ángel estaba con su mano en el mentón con un aire pensativo mientras sacaba la lengua, al final se exalto y sonrió a la chica señalándola.

— ¡Scarlett! —dijo de la nada.

— ¿Scarlett? —pregunto la recién nombrada.

— ¡Es un gran nombre! Siento que te queda perfectamente por el aura de tu personalidad —sonrió satisfecho—. Además de que… sonara raro pero… siento que va de acuerdo a tu aspecto.

—"Color escarlata" —hablo el genio— eso significa "Scarlett". Entiendo que es perfecto por cómo ha actuado hasta ahora, pero en cuanto a la apariencia… de alguna manera también siento que le queda perfecto a pesar de no tener…

—Me gusta —la ahora llamada "Scarlett" sonrió a los mutantes—, es un muy bonito nombre. Muchas gracias Mikey.

—Por lo visto ya estas más en confianza —hablo el líder dándose cuenta que llamaba a su hermano de forma natural y con su apodo—, puedes llamarme Leo.

—Y a mí Donnie —le sonrió el genio—, pero en cuanto a Raph… no creo que le agrade que lo trates de forma tan confiada.

—No importa, talvez después me acostumbre a sus "ataques de furia" —río por lo bajo, su comentario hizo que los tres ninjas también rieran—. Muchas gracias Leo —lo miro— y Donnie —volteo para verlo.

Luego Leo se fue a su habitación despidiéndose de sus hermanos y la nueva inquilina, Mikey fue al salón con Raph para esperarla y poder jugar videojuegos.

Donnie desinfecto las heridas de ambos brazos de Scarlett, pero al hacerlo se daba cuenta que tenía más heridas en su cuerpo: hombros, cuello, espalda, vientre. Lo sorprendente es que sus heridas terminaban abruptamente en sus muñecas y mitad de su cuello, dando la impresión de que trataban de ocultar todo el daño que le proporcionaban. Insistió a la chica para que le dejara ver las heridas en el resto de su cuerpo hasta que lo logro, limpiaba las heridas que no sangraban pero que aún no cicatrizaban. Prácticamente le vendo todo el cuerpo, era ridículo querer tratar sus heridas con las curitas que había sacado ¡¿En que estaba pensando?!

—Todo listo —informo Donnie dándole su espacio a Scarlett.

—Muchas gracias —contesto de espaldas bajándose su polera que estaba hasta la mitad de su espalda.

—No hay de que —sonrió—, ve con Mikey antes de que te quedes sin comida. En cuanto a tu ropa, le pediré a alguien que te traiga para que te cambies mañana.

— ¡Claro! —dijo feliz, se bajó de la mesa y salió del laboratorio.

Donnie pudo escuchar a su pequeño hermano recibiéndola y a Raph reclamando, el decidió mandarles un mensaje discreto a sus hermanos por el T-Phone por si Scarlett necesitaba atención con su salud, ya que estaba preocupado por su estado mientras vendaba todas sus heridas.

Scarlett y Mikey comenzaron a con un videojuego de pelea, Raph se quedó mirando como jugaban de reojo mientras leía un cómic. Al principio Mikey le gano fácilmente en menos de 10 segundos y Raph se rió burlonamente tratando de mantener "discreción", pero la chica lo ignoro.

A medida que más jugaban, más pelea le daba a su hermano, en realidad, le sorprendió mucho que le tomara solo tres derrotas ganar su primer encuentro contra Mikey. No pudo evitar dejar de leer la revista y fijar su mirada en ella, la cara de concentración era muy notable y también como se quedaba pensando después de cada error cometido, ya sea por ella o su hermano. Ya al séptimo round de ambos, ella había dominado la batalla, ahora no cometía ningún error y ganaba cada vez más rápido.

Luego de veinte peleas, Mikey se paró sorprendido por la chica.

—Wow… ¡eres sorprendente! —Le halago— ¡Eres muy buena! Y todo gracias a que jugaste conmigo y aprendiste del mejor. —se dio aires de grandeza.

—Fue muy divertido, ¡y también la comida estuvo deliciosa! —Sonrió alzando los brazos—. Yo, creo que es hora de que me vaya… —se levantó y camino hacia la salida.

— ¿Qué crees que haces? —Raph la miro extrañado.

—Pues irme —contesto mirando al de bandana roja.

— ¿A dónde iras si ni siquiera recuerdas quién eres? —Raph fue cortante con su respuesta, notando como la muchacha quedaba estática—. A pesar de que no estoy de acuerdo, te quedaras con nosotros hasta que encuentres a alguien que te conozca y se haga cargo de ti.

—…está bien —respondió rendida dándole la razón, pero se quedó mirando el sofá fijamente—. No quiero sonar grosera ni nada pero… ¿con que me tapare?

—No dormirás en el sofá —le informo Raph.

— ¿No? —Dijo sorprendida— ¿Por qué no?

—Hay un cuarto algo sucio y desordenado pero con una cama, Donnie dijo que por esta noche durmieras allí y mañana lo limpiaremos.

— ¿Un cuarto? Pero yo no vivo aquí y apenas me conocen. ¿Cómo me dejaran dormir en un cuarto? —su cara denotaba confusión.

— ¿Por qué no lo haríamos? Solo ve a dormir, mañana estará mejor. —le sonrió Mikey mientras la empujaba al cuarto.

—Yo me voy, ya es muy tarde y en la mañana hay entrenamiento. —Raph entro a su cuarto.

Mikey le grito un "descansa" y le mostró la habitación a la que consideraba ya de la familia.

El cuarto se veía estrecho y había un montón de cajas vacías regadas por doquier, había polvo acumulado y telarañas en las cajas. Mikey se retiró dándole las buenas noches, esta le respondió el gesto de igual manera y entro a la habitación para poder descansar.

A la mañana siguiente Miguel Ángel se levantó para preparar el desayuno mientras sus hermanos se levantaban uno por uno. El primero fue Leo, como había ido a dormir primero estaba con más energías; después fue Raph, apenas entro a la cocina se sentó apoyando su cara en la mesa y usando sus brazos como almohada; finalmente entro Donnie que también se sentó, pero apoyando su mentón sobre la palma de su mano mientras luchaba para mantener los ojos abiertos.

— ¡Ejem! —Mikey llamo la atención de sus hermanos— ¿Qué nadie va a decir "buenos días"'? —inquirió con el ceño un poco fruncido.

—Buenos días —Donatello y Raphael contestaron con un tono apagado, mientras Leo contesto con una sonrisa apenada pero aun así animado.

—Bueno, peor es nada. —el "Chef" levanto los hombros restándole importancia.

—Buenos días, hijos míos —entro Splinter saludando a sus hijos.

—Buenos días, Sensei —contestaron al unísono. Raph y Donnie dejaron de lado el cansancio, para que su padre no los regañe por no descansar lo suficiente a la hora del entrenamiento.

La rata les dedico una pequeña sonrisa a sus hijos, con la mirada recorrió toda la cocina hasta que decidió hablar mirando a sus aprendices.

—Y la jovencita, ¿dónde está? —pregunto tranquilamente.

—Sobre eso Sensei…

Leo y Donnie comenzaron a explicarle en incidente de anoche: el cómo habían descubierto que tenía amnesia, los cortes y golpes que tenía en su cuerpo, el cómo creen que fueron causada y Mikey le hablo más detalladamente sobre cómo era la muchacha. Mikey se encargó de decirle como habían decidido ponerle un nombre, sus acciones, su pequeño torneo de videojuegos con ella, llegando hasta la parte donde le decía dónde estaba hospedándose.

Los tres hermanos se saltaron el "incidente del zapato" luego de que Raph los mirara amenazándolos con su puño disimuladamente.

Splinter presto atención, al terminar de escuchar toco su larga barba y dijo.

—Iré a verla —y salió de la cocina, dejando a las cuatro tortugas siguiéndolo de cerca.

El maestro ninja toco levemente la puerta donde sus hijos le habían dicho que descansaba, unos segundos después la puerta se abrió lentamente mostrando a la chica con las mismas ropas de ayer. Ella miro hacia arriba para encontrarse con la rata gigante, poniéndose un poco nerviosa y bajando la mirada casi de inmediato.

—B-Buenos días, yo… lamento haber ocupado esta habitación sin su permiso… —Scarlett alzo un poco la mirada, al ver que no se movía ni hacia algún gesto se aterro— ¡Me iré enseguida! —alzo la voz asustada, no alcanzo a dar un paso cuando Splinter la freno con una de su pata/mano en su hombro.

—No tienes que alterarte pequeña —le sonrió, consiguiendo que la chica se tranquilizara—. Solo venía a darte la bienvenida a nuestra familia, ya me informaron tu estado actual. Debes saber que estarás con nosotros el tiempo necesario hasta que todo se solucione, y no dudes en contarnos cualquier cosa que te inquiete. Se podría decir que nos consideres como tu familia.

La muchacha sonrió calmadamente asintiendo de igual manera, pero Splinter aún tenía una pregunta rondando por su cabeza y no dudo en plantearla.

—Pero dime, ¿Qué pensaste la primera vez que viste a mis hijos? —los nombrados no entendieron la pregunta.

— ¿A qué se refiere?—y al parecer la cuestionada tampoco.

—Me refiero a que no somos humanos, y generalmente las personas que nos ven gritan espantados y nos llaman monstruos. Sin embargo tú no lo hiciste según me contaron, entonces quisiera saber ¿Qué paso por tu mente al encontrarte con seres vivos que no son humanos?

Las cuatro tortugas nunca se lo cuestionaron. ¡Pues claro! ¡No eran humanos, si no mutantes! Cualquier otra persona habría salido corriendo con solo ver el color verde de su piel, como muchos otros que ya lo habían hecho… pero ella no lo hizo. Al parecer se habían acostumbrado al estar con sus amigos Casey y April que no fuera raro actuar normalmente sin que les gritaran "Mutantes", incluso April había gritado asustada la primera vez que se encontraron…entonces ¿Por qué ella…?

Se quedaron mirando a Scarlett fijamente esperando la respuesta a esta interrogante, sin darse cuenta de que la ponían más nerviosa que antes. Aun así -con las miradas encima de ella, incomodando y poniéndole los nervios de punta-, contesto sinceramente.

—La verdad no lo sé, yo... Lo encontré de lo más normal. Además de que ellos fueron los que me curaron las heridas y me cuidaron. Cuando desperté y me di cuenta de que sentía un poco de dolor en mis muñecas, manos y tobillos pero que estaban tratados, no me pareció que fueran malos. También de que se preocuparon de taparme para no pasar frío y se tomaron la molestia de comprender mi situación dándome un nombre. Por eso, no grite cuando desperté y lo vi a él durmiendo —dijo mirando y señalando a Donnie—, yo diría que me sentí enternecida con las molestias que se había tomado y no quise molestarlo —todos estaban sorprendidos por la sinceridad de sus palabras y también de la impresión que tuvo de ellos, era un ambiente reconfortante hasta que ella misma lo rompió—. Aunque el si me dio miedo —apunto a Raphael.

Hasta aquí llego, el más rudo de los hermanos ya estaba empezando a cambiar de opinión con respecto a ella cuando tuvo que echarlo al agua con un comentario tan diminuto y verdadero; pero, según él, más que innecesario. Dio un paso al frente en posición amenazante y mirándola a los ojos.

— ¿Quieres que te de una verdadera razón para que te de miedo? —Uso el tono de amenaza que usaba con Mikey, sus hermanos lo tomaron e hicieron retroceder—. Aun así no te creo, debes estar acostumbrada a los mutantes como para no gritar al vernos. —susurro para que solo ella no lo escuchara.

—Eso no me sorprende la verdad —le respondió el Maestro Splinter imaginándose como debió ser el encuentro ente ambos—, pero aun así estoy feliz de que pienses eso de mis hijos y te agradezco por no haber sido prejuiciosa. Además déjame decirte que no estas equivocada con respecto a ellos.

—Muchas gracias, Señor… —dejo la oración en el aire para que el llenara con lo que faltaba.

—Hamato Yoshi, pero me llaman Splinter. Eres libre de llamarme como más te acomode.

—Gracias Señor Hamato Yoshi —respondió.

—Muy bien —Splinter dio media vuelta para dirigirse al Dojo—, estaré esperando para su entrenamiento cuando terminen lo que deben hacer. Si gustas puedes venir a observar —miro a la chica y luego entro al Dojo.

—Muy bien, es hora de la limpieza —dijo Donnie mirando a sus hermanos, quienes solo dos asintieron y el rudo se cruzó de brazos.

— ¿Limpieza? ¿Hablan del cuarto?—inquirió la chica— ¡No es necesario! —se apresuró a decir la chica.

—No seas modesta, no puedes seguir estando allí con ese desastre. —hablo Donnie.

—Lo digo enserio, no es necesario. Ya está todo limpio y ordenado.

Pararon su caminata y fueron a ver la habitación de inmediato. Efectivamente estaba todo limpio y ordenado: sin polvo, ni telarañas, las cajas amontonadas ordenadamente en una esquina, podrían jurar que no recordaban como lucia, hace mucho tiempo que la tenían como un almacén de cajas.

Le preguntaron a la chica por qué no espero hasta que ellos lo hicieran, ella solo contesto rascándose en la nuca que no soporta el desorden y que no tenía sueño en el momento que empezó a ordenar.

Todos decidieron al fin desayunar, con todo esto se habían olvidado que no habían alcanzado a comer algo. Donnie, Raph y Leo desayunaban calmadamente disfrutando de su comida, en cambio Mikey devoraba todo lo que estuviera a su alcance con gran rapidez. Scarlett solo tomo un vaso de agua y pan. Donnie y Leo le ofrecían que comiera algo más, pero ella les contestaba que ya estaba llena. Les pareció extraño, ¿Cuántas sorpresas tendría ella? ¿Cuántas cosas serían "inusuales"?

"Al parecer seguirán creciendo con el tiempo" pensaron ambos hermanos mientras terminaban su desayuno para ir al entrenamiento.

Continuara…


HOLA DE NUEVO! :DD ¿qué les pareció? ¿Les gusto? ¿Les intereso? ¿Algún error o algo que se me haya escapado? ¡Cualquier cosa déjenlo en un review: comentario, crítica, ideas etc! C:

Y con esto creo que se contestó lo que había preguntado "TsukihimePrincess" en un review, de que por ahora la verdadera identidad de "Scarlett" es desconocida y ese es como el tema principal de este fic.

También quiero agradecerle a TsukihimePrincess por tu Review :333 y a las lectoras que les esté gustando o les haya interesado como para esperar actualización.

Por último, la parte 2 la subiré la próxima semana, talvez el sábado o domingo, ¡pero solamente el prox! Ya que probablemente este fic sea un cap mensual, para que no se asusten xd

Ok! Con todo aclarado me despido para la próxima semana!

Chau chau!