Parte 2.
*esa misma mañana pero con las chicas*
Los muchachos se encontraban cansados luego del partido de básquet, se habían acomodado en las gradas para darles espacio a las chicas, algunos en pequeños grupos comentando los momentos más resaltantes del juego anterior, otros sobre algún programa de tv y a un lado de todos estaban un rubio y un moreno comentando acerca del partido que se llevaba a cabo.
Les tocaba a las chicas ejercitarse ahora y gracias a un acuerdo con el profesor ellas había decidido realizar un partido amistoso de voleibol. A pesar de su torpeza Marinette estaba extrañamente cómoda con ese partido, lo veía como alguna especie de misión para Ladybug sacando su destreza y agilidad, sorprendiendo a los espectadores.
Adrien seguía acostado en la grada pero ya no estaba escuchando a nino... por alguna razón no podía apartar la mirada de la pelinegra que se desenvolvía con soltura y de una manera muy familiar a lo largo del partido. Sus saltos, sus saques... Tenía algo que llamaba su atención. Sin saber por qué realmente, a su mente llego el rostro de Ladybug haciéndolo sonrojar ¿Podría ser que su lady se ocultara entre esas chicas?
Tan rápido como ese pensamiento acudió a él, lo hizo desaparecer. ¿Cómo podría alguna de esas chicas ser lo suficientemente bella, carismática y desinteresada como para darle vida a su amada heroína? Eso era casi imposible ¿Verdad?
Contemplando a la peli azul empezó a dudar. Ella era realmente ágil y allí de pie podía notar que su estatura y contextura era similares a la de su bugaboo como le decía de vez en cuando.
El tiempo se estaba acabando solo quedaban unos segundos para desempatar el partido, el equipo de chloe estaba tranquilo dándose por ganadoras ya que a Alix le tocaba sacar, pero Marinette no estaba dispuesta a perder, no hoy.
Cuando la pelirosa golpeo el balón y este se dirigió hacia ellas Juleka lo detuvo enviándolo al aire, Alya le ofreció su pierna como apoyo a su amiga para que ésta saltara y rematara, Marinette viendo esto no dudo y salto alcanzando los dos metros y medio en el aire, y golpeando con todas sus fuerzas la pelota contra el suelo junto a la rubia que no hacia mas que echar chispas por los ojos.
Adrien contemplando toda la escena se sentó de golpe con el asombro dibujado en su rostro. Era imposible que existiera siquiera la posibilidad de que Marinette fuera Ladybug ¿Cierto? Cada vez que lo consideraba estaba mas nervioso y su corazón latía mas y mas rápido...
Cuando Marinette toco de nuevo el suelo cayó con una instintiva pose de Ladybug sin darse cuenta y miro a Chloe con un toque de arrogancia y una confianza ajena a la que el rubio conocía en ella.
Fue allí mientras su corazón se detenía que entendió que estaba en lo cierto aun cuando lo intentaba negar.
Marinette era Ladybug, y él amaba a Ladybug, por lo tanto el amaba a Marinette.
No se arrepentía de haberlo notado, por el contrario agradecía que la identidad de su alter ego era la de una niña buena, educada y sobre todo que estuviera tan cerca de ella.
Luego de culminar el partido las dos amigas se aproximaron a los chicos que las veían con emoción, Adrien le agradeció a la peliazul que le hubiera dado de su agua después de haberlo visto tan agotado y sin su botella a la mano.
- ¡Wow chicas! Eso fue increíble. Marinette no sabia que fueras tan atletica - comentó nino.
- Soy buena cuando me lo propongo... - sonrió algo avergonzada.
Adrien llevado por su Chat Noir interno se puso de pie junto a Nino y aun sin su camiseta bromeó:
- ¿Pero como no va a ser tan buena con estos amigos que se gasta?
Al decir eso empezó a mostrar sus músculos frente a la pelinegra y esta no hizo mas que sonrojarse. Nino divertido por el arranque espontaneo que tuvo su amigo lo imitó y esto llevo a que ambos empezarán un concurso de quien tenía mejor cuerpo aun cuando era mas que obvio que el rubio seria el ganador.
Los demás chicos se unieron a ellos, los que tenían camisetas se las quitaron solo para unirse a la diversion. Mientras, Marinette no podía creer lo que estaba presenciando en primera fila, aun entre todo ese mar de piel solo podía pensar en que el mas bello para ella aun era su rubio de ojos esmeraldas el cual le guiñó un ojo cuando sus miradas se encontraron. definitivamente hoy era su dia de suerte.
