Súper Kame Hame Ha
El viento arrasaba todo a su paso, el ki de Cell había aumentado, demostraciones de eso eran las grandes partes del desierto, donde habían estado peleando esas largas horas, convertidas en grandes cráteres. Al semi Saiyajin le costaba trabajo poder entender por qué el androide seguía con vida, y más aún que se encontraba en su estado perfecto, con un ki tan parecido al suyo. Debido al gran poder emanado por el androide, grandes números de rocas se elevaban por los aires a una velocidad extremadamente vertiginosa, haciendo que el polvo se disperse y que la vista sea casi imposible para los Guerreros. Gohan sin quitarle la vista a Cell, pudo notar como este sonreía al confirmar que el niño se encontraba confundido, y más aún que sentía su frustración al ver que se trataba de un ser invencible.
— ¿Qué está pasando? ¿Por qué? ¿Por qué sobrevivió? — Preguntó sin creer lo que veía Yamcha.
Cell, al ver que los luchadores lo miraban boquiabiertos, sin poder asimilar que seguía con vida rompió el hielo — Todos se ven muy sorprendidos — Monologó sin poder evitar reír — Está bien, les contare… Lo que acaba de suceder fue para mí un error que me benefició bastante — Comenzó a explicar sin notar que era observado con terror — Dentro de mi cabeza se encuentra una masa diminuta, me refiero a… Mi masa celular, o mejor dicho cerebral. Y mientras esa parte no sea destruida este cuerpo se reconstruirá cuantas veces sea necesario…
— Disculpa Kaio Sama, pero no se me ocurrió otro lugar —Explicó Gokú sin evitar sonreír, manteniendo su mano en el estómago del androide.
— ¡Pero no tenías por qué traerlo aquí! — Exclamó el Dios protegiendo su hogar y planeta.
El androide Cell, al ver que no obtenía oportunidad de controlar su organismo, cedió su control gritando de manera horrorosa, expandiendo su poder por todo el planeta de Kaio Sama, haciéndolo explotar junto a él a Gokú, al Dios y a sus acompañantes animales. La descarga de energía del androide fue tan grande que el estruendo se continuó por el Camino de la Serpiente haciéndolo temblar de manera estrepitosa.
El ki de Cell se esparcía por todo el terreno ahora deshabitado, como si fuera un gas tratando de llenar el mayor espacio posible. Pero de repente, en medio de los escombros acumulados en esa diminuta galaxia, una masa muscular latía fervientemente. Con mucho esfuerzo y rapidez, esa masa muscular comenzó a tomar forma, color y sentido. Cell desconocía lo sucedido, no entendía la razón de haber sobrevivido. Al completar su cuerpo, ya en estado perfecto, el androide se miró a sí mismo sin entender que pasaba. Extendió su pierna derecha y comenzó a dar golpes al aire a una velocidad difícil de divisar, sus golpes eran tan certeros que se desconocía a sí mismo. Si bien, su estado de perfección era realmente admirable, había algo muy diferente en el. Notaba que su velocidad había cambiado, también su fuerza no era la de antes, la curiosidad yacía en su interior. Hasta que de pronto, noto un ki. Era el ki de Gohan, y se encontraba dentro de él. Entonces lo comprendió a la perfección, por lo que no pudo evitar sonreír por su gran descubrimiento. Al tener las células de Saiyajins en su organismo, tenía la habilidad de hacerse más fuerte después de cada batalla. Por lo que pensó y analizó su situación, si después de esa batalla se había vuelto más fuerte, de seguro su capacidad para aprender habilidades también se había incrementado. Entonces, con su mano derecha, extendió dos de sus dedos a su frente y buscó el ki de Gohan, que se encontraba en la tierra…
— Cuando exploté afortunadamente mi masa celular había quedado intacta — Comenzó a decir mientras sonreía el ahora androide perfecto — A decir verdad, no tenía contemplado reconstruirme, simplemente tuve… Buena suerte — Pausó para observar cómo todos los expectantes lo veían sin poder creer sus palabras — Lo mejor fue que reconstruí mi cuerpo perfecto sin la necesidad de absorber a Número Dieciocho. Pero mi cuerpo perfecto no era como el de antes, sino que poseía los mismos poderes que Gohan, y el principal motivo de que dentro de mi cuerpo existieran células de Saiyajin fue incrementar mis poderes cada vez que sufriera algún daño y después me recuperará… También aprendí a hacer la "Teletransportación" de Gokú — Dijo terminando su explicación — A lo que me refiero es que puedo regresar siendo un ser perfecto. En vez de que Gokú me derrotara, me dio muchas habilidades útiles para acabar especialmente con ustedes — Expresó finalmente, sintiéndose satisfecho por lo que en este momento le tocaba pasar. Lo había pasado mal, realmente mal, pero ahora todo se remediaría. Él tenía la habilidad, tenía la fuerza, todo estaba de su lado, ahora nada podía salir mal. Iba a destruirlos a todos, y en especial, iba a acabar con la vida del niño que tanto dolo le había causado, la suerte estaba de su lado.
Gohan miraba boquiabierto al androide, todo había sido inútilmente. Su padre había muerto en vano, y ese ser repugnante no solo seguía con vida, sino que poseía grandes poderes. Pero de repente, un sentimiento acompañado de un recuerdo volvió al Semi Saiyajin. Por lo que abandonó su estado de Súper Saiyajin Full Power, y con un gran grito de furia expulsó sus poderes alcanzando nuevamente el nivel de Súper Saiyajin II, erizando sus cabellos y dejando solo un mechón en su frente. De pronto, el ki rodeo al muchacho acompañado de unos pequeños rayos que afirmaban su transformación, típica de un Súper Saiyajin Fase Dos. Gohan estaba furioso, su ki se incrementaba de vuelta, haciendo que rocas se eleven por los aires, empujadas por el poder de niño, y que el polvo vuele a una velocidad estrepitosa, haciendo que los demás Guerreros se cubran los ojos. Gohan no entraba en razón, nuevamente su cordura había sido controlada por su sangre Saiyajin, la cual es maligna y solo se deleita en las victorias de las batallas. El guerrero, sin poder evitarlo, dibujo una pequeña sonrisa en su rostro, recordando su nueva misión, lo que hiso que se extrañe el androide.
— ¿De qué te estás riendo? — Preguntó Cell, también sonriendo, pero sin entender el accionar del muchacho.
— Estoy feliz —Expresó con simpleza Gohan
— ¿Estás feliz? — Monologó quitando la sonrisa de su rostro.
— Así es. Feliz porque podré vengar la muerte de mi padre, quien por mi culpa tuvo que sacrificar su vida — Comenzó a explicar, sin dejar de sonreír el Semi Saiyajin — Quiero derrotarte con mis propias manos maldito. Por eso me reía — Espetó finalmente con frialdad.
— ¿Y tú crees que puedas? — Dijo desafiando al muchacho — Porque esta vez no te será tan fácil como al principio — Indicó Cell preparándose para la pelea… Pero algo los sorprendió a los dos. Un grito se escucho detrás de Gohan, por lo que dirigieron su vista hacia atrás y notaron que Vegeta se encontraba apretando sus puños y elevando su ki al máximo. Espontáneamente voló con rapidez hacia el androide, convirtiéndose en ese Súper Saiyajin en el cual se ensalzaba, intentando aplicar una técnica que dejara al individuo indefenso para así poder derrotarlo con facilidad y rapidez. Rápidamente, Expulsó su energía intentando atinarle al androide, el cual parecía inmutable e inquebrantable en su decisión de mantenerse frente al ataque. Cell soportó con facilidad el ataque recibido por el Príncipe de los Saiyajin, Vegeta al notar que no obtuvo lo que quería comenzó a proporcionarle varios ataques de energía, utilizando su máximo poder. El desperdicio de energía era tan grande, que hizo que la tierra comenzara a retemblar. Restos de rocas volaban por los cielos, una densa masa de humo se formó en dirección al ataque de Vegeta, la estabilidad de mantenerse en pie en esa situación fue tan difícil que para algunos Guerreros Z lo costó trabajo seguir firme. Lentamente, el Príncipe de los Saiyajins concluyó su asalto, por lo que esperó a que el polvo deje de distorsionar su vista para poder ver la gravedad en la que se encontraba el androide después de haber recibido uno de sus ataques más poderosos.
Respiró con dificultad, agotado por su ataque, pero con fuerzas en su interior formuló una frase en su cabeza que no pudo evitar decir — ¡Cell, el Príncipe del Planeta Vegeta se encargará de ti! — Señaló, por lo que después de un frio y malvado grito, señal de un Saiyajin de raza pura, prosiguió con su frenético ataque, lo que hizo que la tierra nuevamente comenzara a temblar, pero al notar que gastaba demasiada energía tuvo que detenerse. Agitado, jadeando y sudando por el gasto de su tan preciada energía, esperó a que ese polvo de gran tamaño se quitara de su vista y le permitiera ver al ahora androide gravemente herido, pero se impacientaba al notar que el ki de Cell se mantenía en el mismo nivel en cual se presentó. Pero un gran susto se apodero de él al sentir el ki de Cell acercarse tranquilamente, y al ver al androide frente a él, sonriendo y preparándose para golpearlo, comenzó a dudar de su habilidad.
— Ah ¡El Príncipe del Planeta Vegeta es una basura! — Expresó con queja y satisfacción a la vez. Al mismo tiempo que se acercaba y le propinaba un gran golpe a Vegeta, haciéndolo volar rápidamente y caer al suelo gravemente herido. Ya estaba hecho, era un ser perfecto y nadie podría hacer algo al respecto. Vegeta, quien se trataba del Príncipe de los Saiyajins, y por consiguiente uno de los Guerreros más poderosos de alto linaje no había podido hacer nada para detenerlo. No había nadie quien pudiera pararlo, Cell podría cumplir cada deseo que se le atravesara por su cabeza, satisfacer las necesidades de destrucción que tanto le pedía su corazón lleno de malicia. Permaneció unos instantes viendo al Príncipe Saiyajin, y le pareció ridículo en la manera en la había sido atacado, por lo que pensó en una solución para el Guerrero. — ¡Desaparece Vegeta! — Grito mientras alejaba su mano derecha de su cuerpo y expulsaba una energía de gran tamaño hacia el Saiyajin. Gohan, al notar que con esa medida de energía no solo podría matar a Vegeta sino ocasionar un cráter de enorme tamaño en la Tierra, voló lo más rápido que pudo. Pero al notar que el ataque aplicado por el androide se hallaba a solo unos cuantos metros del Guerrero no iba a tener oportunidad de salvarlo, pero al llegar utilizando su máxima velocidad sacó a Vegeta del camino, pero al hacer esto no pudo evitar recibir ese gran golpe de energía utilizada por Cell, causando una gran herida en todo su brazo izquierdo, haciéndolo sangrar y perdiendo el control sobre dicho brazo.
Gohan trató de levantarse, pero el dolor era tan intenso que no pudo reguardar sus quejas para sí mismo, su brazo sangraba a chorros, el ardor y fractura que sentía en el mismo era tan grande que no podía creer que el androide, al que hace unos minutos estuvo a punto de matar, le había ocasionado el golpe más duro que jamás había recibido. Notaba que el androide lo miraba y le decía algo que no pudo oír por lo aturdido que se encontraba en ese momento. Asique dio media vuelta para ver a Cell, quien se encontraba a largos metros de distancia mirándolo con satisfacción y riendo por el fin del muchacho. Gohan estaba completo de impotencia, no podía hacer nada para evitar el fin de la Tierra y sus habitante, la fe y esperanza se habían alejado demasiado del muchacho, por lo que se adueñó de él fue la aflicción y el pesimismo. — "Los poderes de Cell se han incrementado más de lo que me había imaginado" — pensó con pesadumbre dentro de él. Vio como el androide permanecía con su ki al límite, sin bajar sus intenciones de destruir todo ser viviente que residiera en la Tierra. Sus pensamientos y remordimientos lo atormentaban, diciéndose a sí mismo que había desperdiciado la oportunidad de acabar con ese maldito androide. Pero esos pensamientos se fueron de el al ver que Cell aumentó de golpe si ki, entonces estirando sus dos brazos hacia adelante y doblando sus dos rodillas se preparó para acabar con él.
— ¡No les perdonaré… Todo lo que me hicieron pasar! — Habló Cell, aumentando aún más su ki, llevando sus brazos hacia atrás y preparando el "Kame Hame Ha" que acabaría con la vida de los habitantes de ese Estúpido planeta. — ¡Explotaré la Tierra con ustedes! — Menciono con frialdad. El Semi Saiyajin lo miraba perplejo, sin ocultar su muestra de asombro. Sabía que Cell acabaría con todos, pero no esperaba que los matara con un ataque tan poderoso, sin duda eso no solo destruiría la Tierra, sino que muchos de los planetas vecinos corrían gran riesgo.
Las reflexiones martirizaban al Semi Saiyajin no pensaba tener ese tipo de final, no podía alejar la idea de que si hubiera obedecido a su padre, la Tierra no correría ningún riesgo, pero lo que le hizo perder toda esperanza fueron las palabras de Vegeta, quien yacía echado en el suelo por el gran golpe propinado… — Siento haberte causado problemas — Pronunció con dificultad, sin duda para Gohan esa no era la actitud de ese poderoso Saiyajin, quien en un principio había tenido la idea de destruir todo ser vivo por satisfacción. Esas palabras extrañaron a Gohan, y no pudo evitar mirarlo con preocupación y falta de entendimiento.
— "Es muy raro que Vegeta se disculpe" —Pensó cabizbajo — Tal vez ya estaba preparado ¡Ya no hay nada que pueda salvarnos de esta! — Dijo con desanimo y pesimismo, ya asimilaba la destrucción de su planeta natal. Gohan observaba con desprecio al androide, quien permanecía diciéndole algo que él no escuchaba, su atención estaba lejos de lo que dijera ese ser repugnante y odioso. De pronto, el cielo se obscureció rápidamente, dejando como principal vista al androide, quien brillaba como una estrella por la radiación de su enorme capa de ki, y a Gohan quien reflejaba la luminosidad de Cell. La Tierra, de quien su futuro parecía incierto, temblaba de gran manera por la vibración que emitía ese "Súper Kame Hame Ha" de Cell. Gohan había cambiado su expresión, no tenia deseos de demostrarle a ese androide que tenía miedo, ya suficiente tenía con disfrutar su victoria.
— Dime ¿Qué sucede Gohan? Vamos ¿Por qué no te opones y me atacas? — Pregunto extrañado el androide, sin entender la falta de acción del muchacho.
— Ya lánzalo, Se que es inútil oponerme a ti y atacarte una vez más. Lo que me da rabia es que te salgas con la tuya, maldito —Explicó con desanimo Gohan.
— Vaya, que aburrido. Me da vergüenza al escuchar esas palabras de tu boca. Con mucho gusto convertiré este lugar en obscuridad — Dijo con frialdad el androide.
— "Es el fin, todo se ha terminado. La Tierra va a desaparecer "— Pensó para sus adentros, no creía tener oportunidad de contrarrestar el nuevo poder de Cell.
— "¡No digas tonterías Gohan! Si te resignas no estarás mostrando tus poderes de Saiyajin, Gohan — Una voz familiar vino a la mente del muchacho, por lo que se sorprendió al poder escucharla — ¡Papá! ¿Dónde estás? —Preguntó sin entender por qué escuchaba la voz de Gokú en su mente — "En el otro mundo, estoy hablándote con la ayuda de Kaio Sama. Estoy seguro de que tú también tienes sangre de la familia guerrera Saiyajin, reúne todas tus fuerzas y atácalo con un Súper Kame Hame Ha. Si lo haces podrás ganarle a ese sujeto, Gohan. Te lo Garantizo" — Animó su padre explicándole las opciones que tenía para poder salvar a la Tierra — Papá, estoy lastimado y solo puedo usar un brazo para atacar, y ya casi no tengo fuerza — Explicó con tristeza, le dolía hablar con su padre después de lo ocurrido — "No te preocupes ¡Tu ganarás! Debes confiar en tus propios poderes, Gohan. Ya que tu eres el hombre más fuerte del universo ¿Me oíste?" — Indicó Gokú — Está bien, como tu digas ¡Te quiero papá! ¡Intentare todo lo posible para derrotarlo! — Monologó el Semi Saiyajin asimilando los hechos, y proponiéndose hacerle frente a ese demonio que amenazaba con demoler la Tierra — "Mira hijo, yo voy a divertirme en el otro mundo junto con Kaio Sama, asique tú diviértete en la Tierra ¿De acuerdo? — Ordenó Gokú sin quitar de su voz la alegría que sentía al poder hablar con su hijo — Papá, perdóname por favor. Por confiarme durante la pelea tuviste que sacrificar tu vida — Citó con desanimo y dolor en sus palabras — "Oye, Gohan. No tienes porque ponerte triste. Si, ya sé que tuve que morir, pero siempre que estés pensando en mi yo voy a estar a tu lado hijo. Nunca vayas a olvidar eso" — Explicó Gokú, tratando de calmar a Gohan — Pero… —Monologó el Semi Saiyajin, sin quitar de su espalda la culpa que cargaba — "Si eso es lo que piensas, entonces venga mi muerte por favor. Anda elimina al monstruo de Cell" — Ordenó Gokú al no encontrar remedio a la situación — ¡Si, papá! —Dijo Gohan, a la vez que volvía a ser rodeado por la capa enorme de su ki, cubierto por unos pequeños rayos que cercaban su cuerpo, y se preparaba con los poderes que aún seguían dentro de él para poder enfrentar al androide.
El cielo seguía cubierto por una manta negra, la cual cubría al Sol. Los Guerreros miraban con curiosidad, sin entender lo que sucedía, cuando de repente notaron que Gohan había vuelto a la batalla — Ka… Me… — Citó extendiendo su brazo derecho hacia delante de él, y concentrando su ki para poder maniobrarlo a voluntad, por lo que volvió su brazo hacia su estómago, o en otras palabras, la fuente vital de su ki — Ha… Me… — Volvió a decir, ahora con un dejo eléctrico en su mano. Y llevo su brazo mucho mas detrás de donde se encontraba, ahora mirando al androide con el rabillo del ojo, buscando la dirección exacta de su presencia. Cell, al notar la decisión del muchacho, dejó en evidencia sus deseos de hacer pedazos la Tierra, elevando su ki al máximo, y demostrando la presencia del mismo entre sus manos. Luego de un momento, Cell fue quien decidió atacar primero, por lo que lanzó su "Kame Hame Ha" no a mucha velocidad, pero el aumento de energía contra restaba la lentitud del ataque, su poder era tan grande que la tierra que se encontraba debajo de él, comenzó a partirse y a desintegrar pedazos por pedazos de piedras en los cielos. Gohan, decidido, reveló su ki, manteniéndolo en su mano. Dejando en evidencia lo mucho que le constaba la manipulación de su poder con solo una mano. Por lo que al avanzar y llegar, a lo que para el parecía ser, su máximo poder extendió su brazo hacia delante gritando de manera tal, que los ecos provenientes del muchacho se apoderaron del espacioso terreno.
