Harry Potter, ni Ironman ni los demás personajes de Marvel me pertenecen.

Capítulo: Fascinación

Pepper estaba en la segunda situación mas horripilante y espantosa de su vida, la primera había sido cuando tuvo que meter su mano en su reactor. Aunque esta no era tan diferente. Después de una de sus misiones Tony había vuelto con una herida grande en la espalda, que tenia que ser cocida. Tony mismo lo haría pero era uno de los lugares que no alcanzaba. Así que Tony la había mandado a llamar. Pepper se negó. Así que Tony se lo pidió a una de sus máquinas, Babas. Pepper inmediatamente aceptó. Ahora se arrepentía, un robot no podía cocer tan mal, o sí?

Entonces una voz inesperada, o tal vez no tanto, sonó en la sala. -Stark! Vuelves a dejar tu celular en mi bolso, y la próxima vez me asegurare de tirarlo, no me importa que valga millones! Hablo enserio git arroga…

Fue entonces que Harry entró por la puerta. Se quedó distraídamente viendo su sótano, borrando por un momento su expresión de frustración.

-Así que este es tu sótano – habló con incredulidad – no me sorprende. Bueno, no debería, no después de ver tu casa. – los miro con curiosidad. – puedo volver mas tarde.

Para la sorpresa de Tony, fue Pepper la que hablo primero, como si fueran grandes amigos – Oh, no, quédate. Me estaba encantando la parte en la que le gritabas a Tony. Como le ibas a decir?

Harry sonrió – git arrogante, presuntuoso, y petulante.

-Esa es una descripción bastante acertada. Me Impresionas.

Harry rió de buen humor, cuando una tos incrédula los interrumpió – hola? Estoy aquí, en medio de una operación medica bastante delicada que requiere toda atención, con la espalda abierto, y con un riesgo muy alto de pérdida de sangre y de conciencia.

-Oh, Tony, perdón por eso. Olvide que estabas ahí – dijo Pepper con condescendencia. Pero oyeron los pasos de Harry acercándose. Voltearon a verlo

-Pero que diablos estas haciendo Tony! Se que Pepper es de tu entera confianza, pero esto requiere atención especial!

-Eso es lo que le dije – Exclamó Pepe, lanzándole una mirada enojada a Tony– pero no me hizo caso.

Harry se movió cerca de los dos – bueno. Señorita Potts, agradezco su dedicación completa a este zopenco, pero le importaría si continuo yo con la operación?

La expresión de Pepper se ilumino de alivio, y quito su mano rápidamente – Por supuesto que no.

-Bueno, no estas feliz de estar aquí – habló Tony con una sonrisa, pero Harry respondió con un gruñido, mientras se acercaba de nuevo con hilo, aguja y desinfectante – Acabaste de salvar mi vida.

-Le sugiero que calle señor Stark. Como dijo es una operación delicada. – Procedió a desinfectarlo, Tony a penas hizo un ruido de queja, ya acostumbrado a ello.

-Tengo plena confianza en ti. Ademas, vaya! Lo estas haciendo con tanta habilidad que ni lo siento! – había susurrado con sincera sorpresa, apenas notaba el entrar de las agujas alrededor de su herida. – Ay! – Exclamó sorprendido. -Que fue eso – exclamo sorprendido Tony después de recuperarse. La aguja lo había picado 10 centímetros alejado de su herida, estaba seguro – lo hiciste a propósito! – en nada ayudo la risa de Pepper, debería de estar aterrada por tal maltrato a su amigo!

-Ups! Un error de calculo – Dijo Harry sin sonar lo siento.

-Enseeerio?! Un médico no tienen tales errores! Además, esos diez centímetros fueron mas que un error de cálculo. – Reclamó indignado.

Casi podía sentir la sonrisa satisfecha en el rostro de Harry, a su espalda. - Eso fue por ser tan confiado y no ir al medico Tony – confesó Harry con una dulce, y algo malévola sonrisa. El doctor se fue a lavar las manos, mientras continuó – donde quieres que deje el aparato que olvidaste – acentuó la última palabra con comillas imaginarias.

-En ese segundo cajón – dijo señalándoselo. Harry fue ahí, casi cuando vio diez aparatos idénticos a ese – en verdad no te vuelvo a traer nada – farfulló indignado.

Dulce venganza -Entonces encontraste mi casa – comentó Tony con una sonrisa satisfecha, mientras se ponía su camisa y se paraba.

-No fue nada difícil – dijo sarcásticamente – solo tuve que buscar en Google, y apareció la historia de toda tu vida. Aunque tengo que decir que fue interesante saber de ese incidente en secundaria Tony.

- que?!

-Claro! – rió Pepper – como olvidar eso. Tienes que venir otro día, y hay muchas mas historias que contarte, aun mas vergonzosas. Y con más detalle – terminó con un guiño.

-Eso es posible? – se burló Harry, con diversión – pero por usted me encantaría venir señorita Potts. Demostró ser una agradable compañía. Incluso valdría la pena a pesar de la constante presencia del señor Stark.

-Oh, no te preocupes, -Despidió importancia con un gesto despectivo de la mano - se la pasa todo el tiempo aquí en el sótano con sus juguetes.

-Hey – Fue la exclamación indignada de Tony que pasó totalmente desapercibida

- En fin, tengo que ir a terminar un papeleo de Tony. Espero verte pronto Harry – Dijo con una sonrisa amable Pepper.

Harry le devolvió la sonrisa – Yo igual. Fue un gusto.

Tony se volvió a Harry después de que Pepper salió de la vista – ¿Y porque aceptaste inmediatamente con Pepper y te negaste cuando te invite yo, Harry – dijo haciendo un puchero lamentable.

Harry sacudió la cabeza con una sonrisa jugando en sus labios - Eres todo un personaje Tony. Bueno, creo que es hora de que también me vaya. Señor Stark, agradezca que estoy de vacaciones, porque si no le hubiera cobrado una cantidad bastante exorbitante de dinero. – Terminó con un guiño

- Hablando de eso - dijo casualmente - hiciste un extraordinario trabajo. No querrás ser mi doctor personal. – dijo alzando las cejas repetidamente, ganando una risa de Harry - Serias bien pagado. – agregó persuasivamente.

Harry bufó - Temo que los sobornos no funcionan conmigo Tony. Además no creo tener descanso con eso de que te gusta salvar al mundo.

Tony rió ante lo último. Habían pocas personas que podían seguirle el juego, y menos el ritmo, pero Harry era una persona fascinante y carismática, con la que podía hablar, y no se aburría, para nada.- Ten por seguro que algún día te convenceré.

- Afortunadamente soy muy terco.

-Ves! Ya tenemos algo en común.

-Si - dijo con ojos divertidos - la parte de mí que mis amigos más detestan.

-En serio?-pregunto curioso.

-SI, al igual que mi debilidad por salvar a la gente , sacrificarme por los demás, mi complejo de culpa y cuando me obsesiono con mi trabajo – Recitó. Hizo una pausa contemplativa y como si se hubiera dado cuenta de algo, añadió sorprendido –espera un momento. Eso es algo en lo que también me parezco a ti. Significa algo?

Rió sinceramente, y luego cuando pudo tranquilizarse, fingió seriedad -Solo se que son los mejores rasgos que una persona puede tener Harry. –

-en serio? – Harry preguntó abriendo los ojos exageradamente

Tony asintió como quien sabe todo - Quedan pocas personas como nosotros Harry, y hay que protegernos entre sí.

-Nuestro ingenio es invaluable – confirmo Harry con condescendencia.

-Exacto Harry vas entendiendo. Verás. "Hay dos tipos de personas. Las sensatas e insensatas. Las sensatas se adaptan al mundo, y las insensatas, adaptan el mundo a ellos. Por lo tanto, el progreso depende de las personas insensatas."

Harry rompió a reír, rompiendo todo el pequeño acto – tu y tu filosofía retorcida Tony.

Tony sonrió satisfecho. Pero el médico de repente dijo - Me has estado entreteniendo Tony. – dijo acusadoramente – ahora si ya me voy.

-¿Por qué no te quedas Harry? – Pregunto Tony con una sonrisa seductora – Puedo tener lista una comida en 1 hora

-Yo no salgo con mis pacientes – Dijo con voz juguetona Harry.

Tony alzo una ceja – Pero no estamos en el hospital.

-Y sin embargo, aquí estoy curándote. – Suspiró, rió, y negó con la cabeza.

- solo como amigos, entonces – insistió Tony. Harry le dio una mirada vacilante -¿Tiene algo de malo quedarse Harry? – dijo decepcionado.

El chico lo miro a los ojos por un largo tiempo. Finalmente suspiró vencido, pero con una sonrisa exasperada en sus labios -Entonces, ¿porque no me enseñas ese reactor que te mantiene con vida?

-Perfecto! - exclamo con entusiasmo - ven para acá. – Tocó con un golpeteo la parte donde sabia reposaba su reactor. – ya lo has visto hace rato. El reactor de arco. Y hacer que alimente al reactor fue todo un desafío – dijo con un poco de presunción – Empezó como un electroimán que mantuvo a salvo mi corazón de los restos de metralla.

Harry asintió pensativamente – por lo que en sus revoluciones por segundo no afecta a otras partes, como tu sistema nervioso, además de tu corazón? – Con cada palabra, aumentaba la impresión de Tony. Harry en sus divagaciones, parecía saber de lo que hablaba - Deben haber pocas combinaciones de elementos que puedan hacer el trabajo, de todos modos. El paladio es el único que se me ocurre ahora que puede funcionar, pero ese debe de causar envenenamiento así que no creo que…

Por fin pareció de darse cuenta de la cara de Tony, porque interrumpió sus divagaciones, y le dijo con los ojos entrecerrados. – deja de mirar como un idiota Tony, que no te queda.

-Sabes acerca del reactor de arco?.- sonando más como una afirmación que una pregunta

Los ojos se entrecerraron mas – que me creías Tony? Un descerebrado o que? No soy un idiota, y mucho menos un ignorante.

Tony se apresuro a negar con la cabeza, tan fuerte que en realidad sintió torcerse su cuello – No, por supuesto que no Harry. Pero tienes que admitir que la física cuántica es una cosa completamente distinta.

Harry pareció ver la sinceridad de sus palabras, y su mirada se suavizo, perdonándolo. Se encogió de hombros – No soy un doctor general. Te dije que me habían llamado por lo de Nueva York. Y a una invasión que quieren mantener lo mas privado posible no llaman a cualquiera. Tengo una maestría y me enfoco mas a la investigación. – Entonces hizo algo que nadie mas había hecho. Se acercó, y toco su reactor, aunque mas como una caricia. Y casi podía jurar que lo podía sentir, como si fuera su piel. Solo la mirada curiosa y pensativa, le impidió alejarse del toque. No había nada de malicia, ni ambición, como estaba acostumbrado. Se sentía curioso, tener a alguien acariciando eso. - . Me gusta la mecánica aplicado en la medicina. Y esto Tony, no es algo puramente mecánico, no es solo una batería que enciende una maquina. Ahora es parte de ti, como otro órgano mas, como otro corazón. Así que sí, si estoy familiarizado con esto. Esta dentro de mi campo. Porque es lo que te mantiene con vida.

Tony lo miró aturdido. Recordaba las palabras de Pepper. Ella incluso, siempre tan fiel como era, una vez le había dicho que no todo funciona con baterías, esa vez que parecía ir todo mal en la empresa por su decisión de dejar de fabricar armas. Sabía que Harry era único, pero…. Siempre que creía saber un poco más de él, lo sorprendía con otras cosas. Harry no lo miraba a él, seguía mirando su reactor perdido en sus pensamientos. Quería romper ese aire solemne que los rodeaba, en otra ocasión hubiera aprovechado su cercanía y privacidad para besarlo, pero hoy, con esas palabras, simplemente no podía. Era un momento intimo, sí, pero puro en su inocencia y sinceridad.

- Jamas había conocido a nadie interesado en mi trabajo que no fuera algún militar, de la seguridad nacional, terroristas, o científicos que trabajen para uno de los anteriores– intentó bromear. Harry le miró y sonrió. – Seguro que no eres uno de ellos?

Rió brevemente -Vas a responder mi pregunta entonces? – Preguntó en cambio, alzando una ceja.

A Tony le tomo un minuto para aclarar su cabeza y acordarse de la pregunta, algo que muy pocas veces pasaba- ah, si. Al parecer mi capacidad para aprender es más rápida, reacciono con más velocidad, soy más resistente a ataques físicos como mentales, y creo que aceleré todos mis procesos internos, compensado con una desaceleración en el de envejecimiento…

Observo a Harry, quien no parecía asustado. Solo ligera admiración. - Interesante. - Harry le sonrió. Una sonrisa silenciosa de gracias. Gracias por dejarle entrar, por dejarle tocar, por dejarle saber- ¿Quieres pedir pizza?

-Quieres que te lleve a tu casa Harry

-Señor Stark – dijo fingiendo estar escandalizado – es eso una excusa para algo indecente?

Tony le guiño un ojo – solo dime y me quedo toda la noche.

Harry rió – Bueno gracias, pero no. No estamos en los años 40, traigo mi propio coche y no soy una dama que haya que dejar en la puerta de su casa. -respondió mientras se dirigían a la salida de la casa. Ahí los estaba esperando un precioso BMW ultima generación de un precioso verde .Tony chiflo largamente- los doctores ganan bien eh?

Harry río mientras brincaba a su auto.-eso y me encanta la velocidad. Nos vemos Tony

Sin esperar respuesta, había arrancado.- Cielos. Estoy en problemas. – se quejó mientras golpeaba su cabeza en su pared.

Esto era ridículo, estaba firmando un contrato en medio del Central Park en Nueva York, y no solo eso, era transmitido en vivo por tele. Es decir, lo entendía, era un contrato importante que iba a transformar toda la industria de la nanotecnología medioambiental, pero porque tenía que estar él? Se estaba diciendo algo sobre las ventajas que iban a producirse cuando vio algo, mas bien a alguien, por el rabillo del atención se interrumpió por completo. - Harry! - grita. Maldita sea si Iba a perder su oportunidad de nuevo. Hace mas de una semana que había hablado con el pelinegro, quien lo había evitando de manera eficaz. Y valla que lo extrañaba. El de ojos verde volteó y lo miró sorprendido. Tony se acercó rápidamente a el. -Tony. Que haces? – Dijo nerviosamente Harry, aunque con una sonrisa que seguramente decía lo feliz que estaba de verlo.

-Hace tiempo que no nos vemos. Hay que ponerse al día, no?

Harry le dio una mirada incierta. -. Tony. No. Me refiero a que haces ahora. ¿No estas ocupado? – Dijo mirando vacilante atrás de él.

Tony frunció el ceño confundido y volteo hacia atrás. Ah, había olvidado que estaba trabajando! Las cámaras, al parecer lo habían perseguido en su persecución. Y aún seguían grabando. Hacia ellos. - ah, eso. –despidió restándole importancia con la mano a las cámaras. - Solo un contrato, estamos transmitiendo en vivo.

Harry se movió incómodo - oh, entonces será para otro día.

Pero Tony lo agarro del brazo antes de que pudiera dar un paso lejos.- Hey, no te escaparas otra vez de mi. Al menos dame tu dirección para enviarte mi invitación de una fiesta que voy a tener en mi casa. En honor del cumpleaños de Pepper. No puedes decepcionarla no yendo, verdad? Tienes que prometerme que vas a ir.

- Tony, este definitivamente no es el momento - dijo con las mejillas encendidas, siendo consciente de las cámaras, y de los inversionistas curiosos y furiosos. Pero a Tony parecía que no le importaba nada de eso. - Por el contrario, pienso que es el momento perfecto.

Quiso gruñir en frustración, pero sabia que Tony no se iba a dar por vencido hasta obtener lo que quería. A la vez estaba muy avergonzado, y tenía que admitir, un poco alagada que le estuviera prestando tanta atención sobre todo los demás. Y que quisiera su presencia .- bien, - proclamó Harry rindiéndose, sabiendo que al final iba a perder, y mientras más rápido se diera por vencido, más rápido iba a terminar esta humillación suya. Le escribió rápidamente su dirección en un papel. - ahora deja de perturbar la calle, que estas causando un gran caos por tu presencia y avergonzándome al mismo tiempo- dijo, pues todos se habían detenido para ver quien había llamado la atención del multimillonario,

Tony sonrió encantadoramente - perfecto. Te veré pronto.

Llegó a la fiesta. En serio siguiendo sin creer la seriedad de la invitación. No fue difícil ver a Tony. Solo tenía que ver donde estaban la mayor cantidad de mujeres guapas agrupadas en un solo lugar. Se debatió en acercarse a él y anunciar su llegada. Tal vez podía ir a hablar solo con Pepper, o aun mejor aún, irse sin que nadie notara su llegada. Pero Tony tomó la decisión por el, cuando lo vio antes, inmediatamente acercándose con una sonrisa en su rostro. Reprimió la sonrisa en su rostro al ver las caras indignadas de las chicas y ofendidas que fueron olvidadas sin el menor pensamiento a favor de él.. - y tu sombrero? Nadie puede venir a una fiesta de sombreros sin sombreros. Es por eso que es una fiesta de sombreros.

-nunca creí que fuera en serio la invitación. Una competición para ver quien tiene el sombrero más ridículo – Dijo alzando una ceja reprimiendo una sonrisa.

-Estaba en dificultades para encontrar una excusa para verte. Fue lo más rápido que se me vino a la mente. Una fiesta de sombreros. – Declaró con contundencia.

Harry se rió. Le dio una sonrisa de medio lado. - ya veo. Entonces yo soy el que hace el ridículo por no llevar un sombrero ridículo. - le dijo con una sonrisa perezosa , y le quito el sombrero del sombrerero loco de su cabello. -entonces me quedaré con el tuyo. ¿Como me veo? – le pregunto con una sonrisa traviesa y girando y alzando la cabeza ligeramente para que vea su perfil.

Tony hizo una pausa, viéndolo por unos segundos y con los ojos brillantes de intensidad. - te queda bien. Ahora saltemos no todo el coqueteo, y las 3 horas del baile caliente si es que estas particularmente difícil, y déjame besarte. Porque muero de ganas de eso desde la ultima vez. - lo agarro rápidamente de la cintura, jalándolo cerca de el y sacándole un gemido y devoró sus labios de un beso abrazador. Lo apretó más a él, sacándole otro gemido, y dio un brinco, rodeando con sus piernas la cintura de Tony. Las manos de Tony pasaron inmediatamente a sus muslos para sostenerlo con aprobación gruñido. Lo pegó hacia una pared con dureza. Sus labios pasaron a su cuello, su barba rasposa recorriendo un placentero camino a lo largo del inicio de sus hombros. – Cielos - exclamó.

Harry se despertó con lentitud,aún era de noche, pero podía sentir que estaba apunto de amanecer, volteó al otro lado de la cama, y vio a Tony. Aún estaba dormido, su rostro relajado, y tan guapo como siempre, viendo su pecho desnudo, bien formado, y sus partes inferiores apenas siendo cubiertas por las sábanas. Sentía su brazo en su cintura, rodeándolo. Suspiro y cerro los ojos por un segundo, esto no podía continuar. Jurando que esta iba a ser la última vez que caía en la cama con Tony, abrió los ojos y empezó a zafarse del agarre del multimillonario, con cuidado para no despertarlo. Sus esfuerzos fueron en vano, porque el agarre se apretó más, Tony hizo un ruido con su garganta, y sin abrir los ojos dijo con voz ronca del sueño - no te vayas todavía.

Entonces cuando? Pensó en su mente. Sin embargo solo respondió - me tengo que ir Tony.

Tony se movió de nuevo , rodando para que la mitad de su cuerpo quedara encima de el, encerrándolo con eficacia, una manta delgada solo como separación entre sus cuerpos. - no, no puedes.

Entonces lo beso en el punto sensible que tenía detrás del oído, el cuál Tony había descubierto la noche anterior con cierta satisfacción. No lo pudo evitar y se echó a reír. - Tony, deja de hacer eso - se encontró diciendo entre risas. Tony obviamente no dejo de hacerlo. Así comenzó una lucha, que consistía en hacer reír al otro más, intercalado con besos suaves, besos apasionados, besos fugaces, y otros muy lentos. Caricias inocentes, otros tal vez no tanto. Sorprendentemente, a pesar de todo eso, no pasaron a más de eso. Sólo fue un momento de gozo y diversión. Nada de sexo, solo bromear entre si. Al final simplemente volvieron a quedar dormidos, en los brazos del otro. El último pensamiento de Harry, era que no, iba a ser muy difícil escapar de Tony. Aunque en este momento no quería.

Tony fue el que despertó en la siguiente ocasión primero, sólo unas horas después. Lo primero que vio al despertar fue Harry, o al menos su espalda. Esa fuerte y joven espalda musculosa, de hombros anchos, y con curiosas cicatrices que apenas se veían, pero que seguramente habían sido terribles cuando fueron hechas. Era la primera vez que las veía a la luz del día. Se preguntó con ligero horror, que había pasado para que las tuviera. Después de todo, no parecían accidentes. Una en especial ocupaba casi toda la espalda, desde su hombro derecho hasta su espalda baja.

Acercó su rostro y toco esa cicatriz con los labios. No mucho después, aún impartiendo besos lentos sobre su espalda, sintió a Harry arquear su espalda y oyó con una sonrisa un gemido largo y lleno de placer proveniente de Harry.

La cabeza de Harry se giró hacia el aún de espaldas, y observo el espectáculo glorioso de ver a Harry abrir sus ojos. Sus párpados se abrieron, lentos, pesados, pero sospechaba que no era sólo de sueño. Sus ojos verdes lo veían con sueño y lujuria. Y tan relajados como nunca los había visto. Su cabello estaba aun mas despeinado de lo normal, revuelto por todas partes, aunque de una manera adorable. Su sonrisa era lo mejor de todo, perezosa y contenida. –Buenos días precioso– dijo Tony con voz ronca, antes de darle un beso apropiado de buenos días. Se puso ligeramente encima de el y lo beso, lenta y profundamente. Sintió a Harry envolver sus brazos alrededor de su cuello con un suspiro.

Así estuvieron por dos minutos hasta que Harry se separó. – Buenos días. – se miraron a los ojos por una cantidad de tiempo indeterminada, solo mirarse, sin pensar nada mas, pero con intensidad.

Tony parpadeo, despertando de su ensimismamiento, y le dio una sonrisa sensual. – que quieres desayunar? – Tal vez rompió el momento, pero no el aire intimo y cómodo que los rodeaba. Porque esto de despertar en los brazos del otro, besarse como si tuvieran todo el tiempo del mundo, y planear el desayuno juntos no era algo que una pareja que solo se buscara por sexo hicieran. Repentinamente se dio cuenta que no le importaría despertar todos los días de esa manera. Con él, Harry. Ese pensamiento, antes de que lo pudiera perturbar correctamente, fue interrumpido por la voz de Harry contestando.

Harry sonrió con los ojos y alzó una ceja– por qué? Me vas a preparar el desayuno.

Tony sonrió – si eso es lo que deseas.

Harry rió, echando la cabeza hacia atrás. Tony tuvo la tentación de besarle esa exquisita franja de cuello expuesto para el, pero era igual de bueno verlo reír así. Entonces de repente Tony se encontraba de espaldas, y Harry encima de él. – si me dejas usar tu cocina yo preparo el desayuno, te parece? Te aseguro que yo si se cocinar bien. – le dio un ultimo beso en la boca y se paro. Al parecer no encontró su ropa, porque se puso la suya. En serio era una exquisitez verlo así, se había puesto su camisa blanca que llevaba Tony anoche. Le quedaba algo grande, hasta las rodillas, pero eso lo hacia verse aun mejor. No se molesto en ponerse pantalones, luciendo esas fuertes y poderosas piernas., y olvidando convenientemente los zapatos. Hacia una imagen en verdad hermosa. Tal vez no seria la ultima vez que lo viera de esa forma. No, no tal vez, no lo seria.

Harry estaba a mitad de freír los huevos cuando sintió unos brazos rodeándolo. Sin poder evitarlo sonrió con satisfacción, y cerró los ojos por un momento, dejándose llevar por los besos repartidos muy bondadosamente sobre su cuello. – Sabes lo espectacular que te ves en mi cocina luciendo así? Con mi camisa y descalzo? Y ese aroma Harry… si mis ganas de verte no me hubieran logrado parar de la cama, seguramente ese aroma si.

Harry rió. Sintiendo una nariz en su cuello, sabia que Tony no solo se refería al aroma proveniente de la cocina. Se volteó para verlo. – Ahora se por qué te llaman narcisista. Después de todo, todo lo que huelo es a ti. - bromeó con ojos juguetones.

La risa de Tony jamas se había oído mas sincera y libre que en ese momento.