La historia es total mente mia pero los personajes pertenecen a E.M.
Esta historia tiene contenido sexual… personas delicadas en estos temas ya estan advertidas.
No tuve tiempo de analizar sus palabras ya que una vez dichas impacto sus labios contra los mios en un beso cargado de deseo. Automaticamente lleve mis manos a su cuello y acaricie levemente los cabellos de su nuca mientras sus manos se posaban en mi cintura y me hacían acercarme a el.
Con delicadeza su lengua rozo mi labio inferior pidiendo permiso para entrar, sin dudarlo ni un poco abrí mi boca esperando el contacto. Un escalofrío recorrió mi espalda al sentir como nuestras lenguas se rozaban de una manera increíble, sumergiendose en una batalla buscando el control la cual ninguno de los dos quería perder.
Nos separamos por la falta de aire para luego sumergirnos en los ojos del otro, no pude evitar estremecerme al darme cuenta de que ese beso había sido el mejor de mi toda mi vida.
-Vamos Bella te prestare ropa para que te cambies tienes que tener mucho frió.
Al parecer había confundido mi estremecimiento con el frió, y era mejor así ya que no quería que se diera cuenta del poder que tenia sobre mi. En un acto que no me espere Edward tomo mi mano y lejos de sentirme incomoda me sentía protegida mientras me arrastraba escaleras arriba en dirección a la habitación del duende.
Sonreí al verlo rebuscar entre la ropa de Alice algo que tal vez me sirviera.
-Sabes Edward- dije lo mas natural posible- no creo que encuentres nada para mi hay, creeme Alice ha intentado entrarme en uno de sus conjuntos y nada me sirve.
Resoplo al parecer cansado y volvió a tomar mi mano para arrastrarme a no se donde. Me sentí estraña al notar que me había echo falta su contacto y no sabia el por que.
Esta vez nos detuvimos en una puesta a la que yo nunca había entrado. Edward la abrió dejando ver una habitación hermosa y muy organizada. Lo vi entrar en su armario y buscar no se que cosa hay. Luego de unos minutos salio con una camisa azul.
-Mira Bella.- dijo tendiendola- es lo único que tengo para ofrecerte y no puedo llevarte a tu casa por que afuera cae una tormenta.
-Gracias- dije mientras tomaba la camisa y le sonreía.
Me sorprendí al notar que el también lo hacia dejando ver una perfecta linea de dientes blanco. Me sonroje furiosamente y tome camino al baño.
-Mierda- susurre una vez me di cuenta de que no tenia sostén y me alivie un poco ya que gracias a Dios mis pantaletas sobrevivieron.
Me puse la camisa sin llevar brasier y me sonroje al darme cuenta de que solo cubría hasta la mitad de mi muslo. Tome ambas mangas y las remangue hasta mis codos.
Salí del baño dispuesta a guardar mi ropa, pero cuando iba bajando las escaleras mi torpeza iso presencia y me enrede con mi propios pies. Solté las ropas que tenia en las manos y me cubrí el rostros esperando un impacto que nunca llego.
En vez de eso sentí como dos fuertes brazos se envolvían en mi cintura y era acercada a un cuerpo. Al abrir los ojos me sonroje furiosamente al ver el rostro de Edward a tan solo centímetros del mio.
Mire sus labios deseando que me volviera a besar y luego lo volví a mirar los ojos
Lo vi acercarse poco a poco a mi y en acto reflejo remoje mis labio. Cerré los ojos al sentir como sus labios se presionaban dulcemente contra los mios en un beso delicado.
Cuando su lengua rozo mi labio inferior las cosas se salieron de control. El beso que en un principio fue dulce se convirtió en uno cargado de desespercion y deseo.
Sentí como una de las manos de Edward bajaba de mi cintura hasta acariciar uno de mis muslos por sobre la camisa. Gemí en honor a su caricia.
De un momento a otro Edward tomo una de mis piernas y la envolvió en torno a su cintura. Jadee nuevamente al sentir como el producto de su propia excitacion rozaba con mi sexo provocando una fricción increíble.
Edward giro mi cuerpo de modo que mi espalda chocara de una manera brusca contra la pared. Aunque me dolió un poco la espalda no pude evitar soltar un gruñido de placer al sentir que pasaba sus manos por la curva de mi cintura.
-Lo siento- dijo una vez que me escucho gruñir, al parecer creía que fue de dolor.
-No importa- dije en un intento de ser sexi- me gusta…
No pude terminar ya que nuevamente sus labios estaban sobre los mios besandome de una manera que debería estar prohibida.
Disidí que era tiempo de probarme a mi misma lo que podía hacer en un hombre. Solté su cuello y fui bajado mis manos por su cuello, luego por su bien formada espalda. Al encontrarme con el borde de su camisa entre mis manos en ella y suavemente acaricie la piel de su estomago, subiendo por sus músculos y acariciando todo a mi paso.
Abandone su boca y me puse a repartir besos por su cuello, lamí, mordí y volví a besar hasta que lo escuche gruñir y sonrei contra su cuello.
-Bella seras mi perdición, no sabes lo que…
No pudo terminar la frase ya que lo volví a besar de una manera no muy propia en mi, sentí como me sostenía por los muslos y me llevaba escaleras arriba. Escuche como patea la puerta con un pie y luego me acomodaba en la cama y se ponía sobre mi presionando su cuerpo contra el mio.
-Bella estas segura… si continuamos yo ya no podre detenerme.
-Edward ya no hay vuelta atrás- susurre mientras acariciaba su espalda- yo no quiero que te detengas…
Al parecer esas palabras fueron suficientes ya que me volvió a besar de una manera deliciosa.
Con mis dedos temblorosos quite los botones de su camisa y luego de que la molesta prenda estuvo fuera de mi camino empecé a rozar su piel con mis dedos los cuales fueron sustituidos rapidamente por mis labios. Bese con adoración su pecho bien formado hasta que lo escuche gemir mi nombre de manera ahogada.
El también me quito su camisa y la lanzo lejos. En un acto reflejo cubrí mi pecho desnudo mientras me sonrojaba. Con delicadeza aparto mis manos y beso mi muñeca.
-Bella nunca te cubras de mi… eres hermosa.
Apoyo su cuerpo contra el mio para poder besarme y ambos gemimos al sentir nuestros pechos desnudos presionarse, era un toque de piel con piel.
Sentí como Edward descendía por mi cuello besando todo a su paso hasta encontrarse con uno de mis senos el cual beso, lamió y mordisqueo mientras que con una mano acariciaba el otro. Yo solo me dedique a gemir, acariciar su cabello y volver a gemir cada vez que sentía su lengua sobre mi cuerpo.
Una de sus manos bajo y acaricio mi estomago, mordí su cuello al sentir como metía su mano por mi ropa interior dandome la caricia mas intima.
Ya esta bien de escuchar a Bella gemir, me dije a mi misma. En un rápido movimiento hice que Edward girara y yo quede sobre el. Empecé a besar sus labios, baje por su cuello y repartí besos por todo su pecho y su abdomen.
Nuevamente nos giramos y Edward quedo sobre mi , me beso nuevamente, pero esta vez con mas pasión que la anterior, le respondí de igual forma y nuestras lenguas bailaron por un rato, mientra nos acariciábamos fieramente, ahogue un gemido en su boca cuando sentí la erección de él mi vientre, instintivamente me apreté mas a él buscado un mayor movimiento de mi cuerpo le hizo soltar un gemido a Edward, sentí cuando él bajo nuevamente su mano a mi parte mas intima y gimió al sentirme tan mojada.
Para ese momento ya ambos estábamos desnudos uno frente al otro. Lo sentí colocarse en mi entrada y el simple roce de nuestros sexo iso que gimiéramos al mismo tiempo.
-Esta segura Bella?- me pregunto con delicadeza.
-Nunca había estado mas segura Edward- dije antes de besar sus labios.
Edward comenzo a entrar suavemente en mi haciendo que miles de ondas de deseo recorrieran mi espalda. Lo sentí detenerse dentro de mi, al parecer había encontrado la barrera de mi virginidad, aquella que una vez rota me convertiría en su mujer. Me miro con dudas en los ojos .
Acaricie su mejilla para decirle que todo estaría bien. Y luego lo sentí empujar y romper la prueba de mi virginidad.
Mierda… cerré fuertemente mis ojos al sentir como algo se desgarraba dentro de mi, Edward se detuvo y me beso de una manera delicada. Se mantuvo quieto dentro de mi esperando pacientemente a que mi cuerpo se adaptara al suyo. Una lágrima salio de mis ojo y el se apresuro a limpiarla con un beso. Acaricien con una mano uno de sus brazos buscando distraerme un poco, entrelacé mis dedos con los suyos y me deje perder en sus ojos entregándome a todas las sensaciones de mi cuerpo.
Luego de unos segundos el dolor se fue convirtiendo en un deseo que recorría por mis venas, moví mis caderas indicándole que ya no me dolía mas. Al parecer me entendió ya que mientras besaba mi cuello empezó a moverse dentro de mi.
Sus envestidas eran lentas pero fuertes. Cada vez me va acostumbrando mas a la invasión en mi cuerpo. Empecé a moverme junto a el para llegar mas fondo. Los gemidos y el sonido de nuestros cuerpos al encontrarse llenaban la habitación de un aire sensual.
-Mas… rápido…por…favor- dije entre mis gemidos.
Curse mis piernas en las caderas de Edward para que llegara mas profundo aun, Edward se movía cada vez mas rápido dentro de mi. Beso mi cuello y lo mordisqueo varias veces.
-Edward…- gemí su nombre cuando sentí una estraña sensacion en mi estomago- ya no puedo mas.
Cerré mis ojo ya que el placer que sentía era demasiado grande.
— Bella, mírame — susurro muy cerca de mis labios, con todo el esfuerzo del mundo abrí los ojos y lo mire fijamente, ese fue el detonante para ambos, ver la mirada del otro consumida por el deseo nos hizo llegar al clímax juntos, rápidamente acerque mis labios a los de él para ahogar el fuerte gemido que moría por soltar.
Edward salio lentamente de mi y la sensacion de que algo me faltaba me invadió. No se lo que me llego a querer abrasar a Edward pero lo hice apoye mi cara en su pecho mientras el me rodeaba por la cintura y nos tapaba con una sabana.
Me dormí por las suaves caricias en mi espalda, pensando en que mañana nada seria igual ¿Edward me odiaría aun? ¿El pensaba que esto fue un error? ¿Por que ya no lo odiaba?
Que le pareció malo, un asco!
Pues digan en el botoncito amarillo que dice review this Story
Muchas gracias a todas aquellas que comentaron y me agregaron a favoritos y alertas!
No olviden pasarse por mi otra historia!
Besos!
