El timbre sonó y, quien lo diría, como por arte de magia, Harry corrió de clase de Defensa Contra Las Artes Oscuras, a buscar a Ginny quien debería estar en Biología; y Ron desapareció, Qué raro-pensó Hermione- Ron era otro que andaba en algo misterioso, o que por lo menos ella no sabía. Hermione se termino acostumbrando, desde que Harry, después de muchos nervios con gran valía, había que admitirlo muchísimo romanticismo, había citado a Ginny a los jardines de Hogwarts para pedirle que fuera su novia con una cena sobre el césped y un, Ginny nunca te lo dije pero eres esa persona, esa persona que me quita el aliento y que, sin ningún lugar a dudas, es la luz de mi existir, Ginny querrías acaso tú, ¿ser mi novia? Ginny tan solo lo había besado y así comenzaron la relación, bajo la luz de la luna.

Ron, sin embargo, no estaba de acuerdo con que Harry no se hubiera tomado el tiempo de avisarle o por lo menos decirle antes de planear todo esto así que simplemente evitaba estar mucho tiempo cerca de ellos en la misma habitación; por lo tanto, Hermione sin querer, fue alejada de los dos, ya que, Harry simplemente no tenía tiempo para ella y cuando ella se le acercaba era como si le molestara, tan solo la buscaba cuando tenía alguna duda con los deberes, Hermione no encontraba el problema en ayudarle pero caía en cuenta de que la relación de amistad simplemente ya no era la misma, cosa que lamentaba; y Ron desaparecía tan a menudo como Harry dejando sola a Hermione y sin nadie con quien contar.

Hermione se dispuso hacia su sala común a dejar la maleta y sacar la capa de invisibilidad de Harry para ir hacia el tercer piso. En el camino se encontró con Neville Longbottom, quien le pregunto si ya había hecho los deberes de encantamientos a lo que Hermione respondió afirmativamente, y que si le podía ayudar, Hermione le dijo que le ayudaría y entraron juntos a la sala común. La sala común estaba abarrotada de gente, Hermione no veía el motivo cuando depronto giro hacia el tablón de anuncios y se dio cuenta el motivo del revuelo. La final de Quidditch, de nuevo Slytherin Vs. Gryffindor se daría el fin de semana siguiente, y, aunque Hermione no sabía mucho de Quidditch, tenía entendido que Gryffindor debería ganar por un rango mayor a ochenta puntos, así Harry agarrara la Snitch primero sino terminaban con un rango mayor a ochenta puntos, ganarían el partido pero no la copa de Quidditch, algo que tenía bastante preocupado a la mayoría.

Neville y Hermione tomaron haciendo en las butacas junto a la ventana pues estaba haciendo un clima espectacular, soleado pero con corrientes de viento deliciosas que acariciaban su piel como la suave miel.

Neville que hechizo tienes que practicar-Preguntó Hermione-.

Hermione, esto, mmh, quisiera preguntarte algo, dijo Neville sonrojándose.

Si Neville claro, pregúntame-dijo Hermione consternada- pregúntame lo que quieras.

Esto mmh, ¿qué hechizo vimos hoy en clase de encantamientos?-cuestionó Neville-. Hermione noto que se había arrepentido de hacer la pregunta que tenía en mente, pero no quería descubrir si era verdad así que le contesto. Levicorpus, ¿cuál es el problema qué tienes con el hechizo? Ahora que lo pienso, ninguno Hermione, igual muchísimas gracias, creo que debo terminar unos deberes así que mmh iré a los dormitorios por, bueno, nos vemos luego. Hermione vio como Neville corría escaleras arriba y se alegro de que él se hubiera arrepentido de preguntar, no quería pensar lo que estaba pensando, pero si así era, no quería herir sus sentimientos, a pesar de todo Neville era un buen muchacho.

En ese instante recordó porque quería llegar a la sala común en un principio entonces, dejo la maleta y cogió la capa y se encamino hacía el tercer piso.

Al doblar la esquina Hermione conto cinco armaduras y entre esta y la siguiente pronuncio "Aparecious", la puerta apareció ante ella, Hermione respiro y entró, lo que vio la dejo conmocionada.

La sala no era mayor que el dormitorio de chicas, era un cuarto amplio mas no gigante, con una pequeña sala de cuero negra con unos sofás que parecieran ser bastante cómodos, en la mitad de la sala una pequeña mesa con un florero encima donde habían unas rosas negras y otras blancas parecía como si les hubieran quitado a algunas unos pétalos. Al darse la vuelta descubrió un baño justo al lado de la puerta de entrada, muy lindo por cierto. El baño tenía una ducha, un retrete un lavamanos y un espejo de cuerpo entero, tenía un estilo muy bello, además. Las puertas de la ducha eran en vidrio forjado con diferentes figuras un hada y un elfo se encontraban entre ellos. Al otro lado de la habitación había una pequeña biblioteca, que como Hermione pudo advertir estaba llena de libros muy interesantes en su gran mayoría magia negra. No era lo que Hermione esperaba de un lugar tan bello. Se pregunto qué haría Malfoy en esta habitación, ¿leer libros? No ese no era su estilo tal vez iba a… nada se cruzaba por su mente, de repente noto que junto a la biblioteca había un pequeño espejo con un millón de luces de colores mezclándose entre sí. Hermione se acerco le parecía realmente atractivo, era hermoso aunque algo tenebroso en algunos momentos las luces se opacaban para luego resurgir con todos sus colores y se entremezclaban unas con otras, una y otra vez no dejaban de fluir. Ella nunca había leído sobre algo como esto, no poseía conocimiento sobre que podría ser esto. Se sentó en uno de los sofás un rato a meditar y a pensar que al fin de cuentas, Malfoy no estaba haciendo nada malo, tan solo pasaba su tiempo libre, en las noches, solo, en un cuarto con un montón de libros de magia negra, y un espejo con unas figuras divinas, a horarios prohibidos, se saltaba las fiestas de su sala común… Okei Hermione te estás volviendo paranoica- se regaño mentalmente Hermione-. Ya viniste, viste que no había nada de raro, puedes irte.

Hermione se paró y se dirigió hacia la puerta cuando sintió un fuerte impulso de mirar hacia atrás, el espejo con los mil colores estaba brillando de un rojo intenso, como si la llamara… Hermione tuvo el deseo de ir hasta el mismo y meterse allí dentro pero su voluntad prevaleció y salió del cuarto. Definitivamente ese espejo tenía algo raro y quería saber que era.