Las cosas que ella dice
-¿Qué más puedo decir? El sueño terminó, esa es la realidad, John ya lo dijo, incluso antes de que yo naciera. La primera, es decir, Rei Ayanami va a morir. Morirá por salvar a Shinji… me mandarán a mi primero pero no podré hacer nada. Mi sincronización es tan baja que no puedo hacer nada en la batalla. El ángel la infectará y luego tratará de infectar a Shinji. La primera, es decir, Rei Ayanami cree que el ángel busca a Shinji porque está expresando sus propios sentimientos. Cree que quiere ser uno con Shinji.
Ella morirá. Invertirá el campo AT y luego destruirá la unidad 00 con ella en el interior. Shinji se sumirá en una depresión muy profunda, incluso rechazará todo contacto humano… rechazará a Misato. Yo perderé toda mi confianza por no haber podido actuar… ¿podría cambiar esa situación? ¿Lo podré hacer? ¿Evitar que la primera, Rei Ayanami quiero decir, muera? Evitar que muera y así evitar que Shinji se sienta más miserable. Evitar que muera y así recuperar mi confianza y mi habilidad para pilotear mi unidad 02…
I
La puerta se abre mecánicamente, luego se cierra de golpe. Shinji observa con una mezcla de cautela y alegría contenida al ver a Asuka avanzar por el corredor.
-Me alegra que estés bien Asuka.- dijo Shinji con sincera alegría.
Asuka miro a su alrededor. Recordó la imagen de Shinji en la unidad 01 gritando, casi al borde de la locura, lo recordó sobre su cuerpo, tratando de asfixiarla en esa fría playa y con esa repugnante mancha roja en el cielo. Luego lo miro y lo saludo con la mirada más extraña que Shinji pudiera recordar de Asuka.
-Espero que ya te encuentres mejor.
-No gracias a ti.- Asuka nota rápidamente como su comentario transforma toda la alegría de Shinji y lo mete en un estado de dócil sumisión. Nuevamente recuerda el sueño/visión que tuvo, o cree haber tenido.
-yo… yo si quise salir a ayudarte, incluso pedí salir… pero no me dejaron. –Shinji baja su mirada y su tono de voz conforme habla.
Los 2 permanecen de pie, uno frente al otro. Asuka nota cierto paralelismo con aquella ocasión en que besó a Shinji. En aquel momento ella se sintió realmente frustrada al ver, o más bien, no ver una respuesta o una reacción de su parte. Shinji se siente intimidado por la mirada de Asuka, que le resulta increíblemente pesada. Las palabras no quieren salir. Están en su cabeza, en su boca y aun así no es capaz de expresar nada. Misato observa la situación un poco más alejada a través del corredor. Sus ojos están sobre Shinji, y se pregunta si será capaz de actuar, de decir las cosas correctas, o al menos no las que asuka necesita escuchar, sino las que él necesita escuchar en su propia voz.
-Te preparé algo para cenar.- dice Shinji tímidamente tratando de romper el muro de silencio que hay en la habitación.
-Eso ya es un comienzo.- Asuka responde de manera indiferente. – Pero para tu mala suerte ya comí en el hospital… aun así, y para que no sientas que tú esfuerzo fue en vano cenaré contigo pequeño Shin-chan.
Incluso Misato se sorprendió de la expresión que utilizó Asuka.
II
La fría habitación siempre recuerda a un almacén de las películas de Saw, o incluso a uno de esos documentales de la postguerra en Europa del Este, el color gris y el olor a humedad refuerzan la sensación de ausencia, o de miseria. Pero en esta ocasión es diametralmente opuesto el sentimiento, ya que el departamento de Rei brilla con una luz que llena de vida todo lo que toca. Las cortinas están abiertas y Rei esta recostada en la cornisa de la ventana mirando el cielo, recorriendo con la mirada toda la escena que hay frente a su departamento.
Sus pensamientos giran alrededor de 2 temas: primero Shinji Ikari, y segundo, ¿por qué fue ella a ayudar a la unidad 02 y porque el comandante no dejó que Shinji saliera, si él quería hacerlo?
El primer tema era sencillo. Había desarrollado un sentimiento, una especie de lazo o empatía con Shinji. Era algo para lo cual no tenía palabras, ni ninguna referencia hacia la cual acudir, pero era algo intenso, algo fuerte. El segundo tema aunque no lo pareciera iba ligado al primero. Rei observó la reacción de Shinji al no poder ir a apoyar a la unidad 02 durante la batalla. Para eso tampoco tenía palabras, ni para el sentimiento que estaba desarrollando como resultado de esa situación.
-¿Por qué actuó de esa manera? ¿Tan importante es para él lo que le pueda pasar a ella?- Rei mantiene la mirada fija en la acera de enfrente, viendo pasar a las personas. –Ikari… él también se preocupa por mí… incluso antes de conocer a la segunda niña… él ya se preocupaba por mí.
Alguna vez escuchó en algún lugar que una pequeña persona puede ser fácilmente borrada. La imagen que ella tiene de sí misma, podría ser la de una persona pequeña que podría desaparecer si alguien más decidiera que ella ya no es útil, o que sus objetivos ya se cumplieron.
El sonido de una alarma la saca de sus pensamientos. Al revisar la hora en su celular, Arregla algunas cosas de su departamento, le echa una mirada a su cama y se va, dejando mucha correspondencia en el suelo. Fuera a través de la ventana y sin que Rei lo notara un chico albino pasa caminando frente a su casa y le dirige una sonrisa a la ventana vacía.
III
La madrugada se sentía muy fría, la noche aun cubría el cielo, que permanecía despejado desde la destrucción del último ángel que había aparecido. Asuka había tenido un sueño muy corto y constantemente interrumpido. El ver el cielo sin nubes, la ponía nerviosa. La ciudad entera dormía o esperaba a que los primeros rayos del sol iniciaran oficialmente el día, sin embargo, Shinji se había levantado particularmente temprano esa mañana y rápidamente se encerró en la cocina con la intención de preparar un gran desayuno para Asuka. El Ruido despertó primero a Misato y poco tiempo después a Asuka.
-¿Qué pasa contigo Shinji? El sol aún no ha salido.- dice Misato aun con la cara adormecida. Shinji no contesto. Solo hizo un ruido más parecido a un ronroneo que a una palabra.
Al poco tiempo Asuka se dio una vuelta por el comedor y al ver toda la comida servida y a Misato en su silla se dispuso a comer ella también.
-Idiota Shinji, realmente se está esforzando, la cena de anoche estaba realmente buena, y este desayuno también está muy bueno.
-¿Así que finalmente el pequeño Shin-chan logró romper el muro de hielo del corazón de la pequeña Asuka-chan? –dice Misato en tono burlón mientras observa atentamente la cara de Asuka.
-¡Que cosas dices Misato!, es solo que comparada con la comida del hospital hasta la insípida comida de Shinji sabe…
-¿Buena? Interrumpe Misato rápidamente
-…decente iba a decir… y no pongas palabras en mi boca.
-De acuerdo. Solo una cosa nada más…
-¿Y ahora qué Misato? Dios, es que no tiene algo mejor que hacer
-Yo no me refería a la comida…- Los ojos de Asuka se abrieron de sorpresa mientras veía a Misato jugar con los cubiertos.
-¿A qué te refieres entonces? Preguntó Asuka con tono de fastidio (marca registrada xp)
-oh, no se…- Misato sonreía maliciosamente
-Dime y no te hagas la que no sabes.- la voz de Asuka se escuchaba un poco más molesta. – ¿A qué te referías?
-Bueno, bueno… ven Pen-Pen. –La mirada de Asuka se hacía cada vez más intensa y agresiva. –Asuka desde que te despertaste no has dejado de ver a Shinji. Y no es solo que lo mires, es como lo miras. (Sonrisa de complicidad)
El ruido del agua cayendo sobre los trastes sucios hacía eco en el comedor y aislaba la conversación del resto de la casa. Asuka relajo su expresión y se sintió un poco perdida en el ambiente. Misato observo este cambio pero no hizo ningún comentario al respecto, solo se límito a ver como Asuka volvía a mirar nuevamente a Shinji trabajando en la cocina y como su mirada pasaba rápidamente del enfado y la defensiva a una actitud que no había visto mucho, sino es que nunca en ella.
Asuka miraba a Shinji y sus ojos mostraban un claro sufrimiento. Lo veía ahí de pie en la cocina y en su mente lo imaginaba gritando, llorando, lo veía asustado dentro de la unidad 01 casi en el límite de la locura. Lo veía con una pistola en la cabeza y veía como prefería morir en vez de defenderse, actitud que siempre le ha parecido su peor defecto. Luego pasó sus ojos a Misato y también recordó cosas sobre ella, la vio protegiendo a Shinji, la vio luchando por su vida… la vio besando a Shinji, y fue este recuerdo el que la volvió a poner de malas.
-Misato…- dijo Asuka rápidamente. –Dime una cosa, una sencilla cosa…- la voz de Asuka era despreocupada y muy bien medida. Sabía que Misato no se esperaba la pregunta.
-¿Qué es kínder?- la sonrisa de Misato mientras observaba a Shinji hacia que Asuka sintiera un enfermo placer
-¿Qué es lo que sientes por Shinji? Y no me refiero a ninguna de esas estupideces escolares.- Asuka se acercó más al centro de la mesa y repitió en un tono más confidencial.-Dime, ¿Cuáles son tus sentimientos por Shinji?
Misato sintió una especie de punzada en el pecho, y soltó la cuchara con la que había estado jugando. Trato de encarar a Asuka y se topó con sus ojos azules mirándola penetrantemente, como si la estuviera acorralando. Ese sentimiento es el que Misato mas odiaba de todos, de todas las cosas que pudiera sentir, ese era el peor de todos. Asuka la había atrapado con la guardia baja, y ahora veía en sus ojos que esperaba una respuesta, y que se daría cuenta también si le decía una mentira.
IV
El chico albino continúa su recorrido por la ciudad. Se detiene en un parque y observa a otro chico rebotando una pelota frente a una canasta. Lo mira con curiosidad. Después ve venir a una chica con 2 paletas. Sonríe al verlos y se aleja del lugar.
La ciudad luce severamente dañada, los ángeles que han sido derrotados dentro de la misma continúan en el lugar donde cayeron. Muchos edificios parecen ruinas y otros ya son ruinas. Las calles se encuentran en mal estado y la gente (la poca que queda en la ciudad) ya no tiene interés en salir de sus casas. El ambiente general es de temor, en el aire se respira desconfianza. El chico albino parece indiferente a todo lo que le aqueja a la ciudad. El prosigue con su recorrido deteniéndose en los lugares que le parecen interesantes y viendo a las personas que igualmente le parecen interesantes.
De pronto se detiene, y su expresión despreocupada se trasforma en una seriedad sombría. Alza la mirada y, al parecer es el único que puede percibirlo en el aire, la amenaza de tragedia que se acerca por el horizonte. Permanece de pie, siendo ignorado e ignorando lo que pasa a su alrededor. Luego de pensarlo un poco se dirige a uno de los refugios designados para protegerse de los ataques de los ángeles. Ya que el penúltimo ángel se acerca por el oeste.
Hola, antes que nada quiero agradecer a los comentarios y reviews que recibió mi historia, eso quiere decir que voy bien y me animan a continuar y a desarrollar mejor este relato.
No dejen de opinar y comentar… saludos
