Disclaimer: Inuyasha y todos sus demás personajes son de Rumiko Takashi, solo los tomé prestados.
Antes de iniciar el capi, quiero agradecerles a los que han leído mis fics y a pesar de que unos son cortos les haya gustado, espero no decepcionarlos. Sin más por el momento les dejo este capítulo, que como todos los que hago son del tipo surrealistas, es decir fresquecitos de mi mente. Perspectiva de Inuyasha.
Chapter 2: La boda
En el ambiente se respiraba tranquilidad, los pájaros estaba cantando, la brisa fresca de primavera, los animalitos corriendo por todas partes, parecería que esta tranquilidad no se vería interrumpida, sin embargo casi nada dura por mucho tiempo.
– ¡Se van a casar!– gritaron Sango y Miroku al mismo tiempo, hacía un poco les había anunciado su Yuino no Gui, y ya se encontraban sobre nosotros, brincando.
–Por fin se decidieron– dijo la anciana Kaede, quien había escuchado todo desde afuera, según lo escucharon mis orejas– ya era hora que te declararas, ahora hay que hacer el Hirou no Gui, de inmediato todos en la aldea habían esperado este acontecimiento– y justo en ese momento escuchó un gran barullo afuera, cosa que nos hizo salir para presenciar como toda la aldea estaba afuera.
¡FELICIDADES!
Ese grito hizo que me cubriera mis pobres orejas, y casi de inmediato casi todos nos estaban felicitándonos individualmente separándonos; esto si que sería un gran desafío m grande que vencer un youkai furioso. Estuvimos casi la mayoría de lo que quedaba de la mañana respondiendo preguntas como ¿cuándo tendrán hijos?, ¿en dónde vivirán?, ¿será mañana la boda?, y así siguieron las preguntas, muchas de las cuales me hicieron sonrojar de tal manera que no competiría con mi haori, hice mucho esfuerzo para encontrarme con Kagome.
–Kagome ¿qué te parece si hacemos una retirada?– pregunté con la mejor cara de cachorrito que pude hacer.
–Muy bien Inu– suspiró en señal de derrota y antes que los aldeanos pudieran hacer algo, la subí inmediatamente a mi espalda y de un salto salí del tumulto; corrí como si una banda de youkais nos persiguieran.
No tardamos mucho hasta que llegamos al pozo devora huesos, ya que Kagome quería comprobar si aún se podía enviarse cosas a su época; le ayudé a entrar, y ella sacó un pequeño sobre, enterrándolo con la esperanza que llegara a su época.
–Los extrañas mucho ¿verdad?–
–Sí, pero ahora mi hogar es aquí contigo Inuyasha– esa respuesta hizo que mi corazón rebosara de felicidad, no pudiendo evitarlo la atraje a mi cuerpo, para bajar mis labios hacia los suyos, besándola con pasión y sobretodo con amor, aunque tuvimos que separarnos por la falta de aire.
–Gracias Kagome me has hecho muy feliz, y te juro que no te arrepentirás– aseguré con convicción, abrazándola de nuevo, la necesitaba y nunca me cansaría de ella– será mejor que nos presentemos a la aldea, de seguro ya tienen todo para el Hirou no Gui–.
Nos dirigimos a la aldea lentamente, mientras estábamos tomados de la mano, preferimos estar así y disfrutar todo el recorrido deteniéndonos un momento frente al Goshimboku, todo era perfecto y nunca lo cambiaría, por nada del mundo ni siquiera por el deseo de ser un por nada del mundo ni siquiera por el deseo de ser un youkai completo.
El día de la fiesta pasó rápido y sorprendiéndome lo rápido que trabajaban los aldeanos con la preparación de la boda o también conocida como Kekkonshiki; todo estaba resultando de lo mejor y yo aún seguía nervioso, por eso decidí hacer un poco de trabajo realizando una cabaña para que Kagome y yo viviésemos cómodamente, y quizá en un futuro poder criar a nuestro cachorros, aunque había tenido que pedir ayuda a Miroku ya casi lo había terminado gracias a la ayuda de su fuerza y a pesar de no querer admitirlo, también gracias a los aldeanos.
–Inuyasha – dijo una voz que reconocí de inmediato, haciendo que me colocara en guardia; en eso bajo Sesshomaru con su sirviente Jaken.
–¿A qué vienes Sesshomaru?– pregunté aún sosteniendo el mango de Tetsaiga– según yo, Rin se encuentra hacia la aldea y queda justo del otro lado– dije al mismo tiempo señalé con mi dedo el rumbo correcto.
–¿¡Cómo te atreves a hablarle al Amo Sesshomaru así!– exclamó Jaken.
–Cállate Jaken, solo he venido a entregarte algo– dicho esto de la nada apareció un hakama y un haori negro, dejándome sorprendido– eran de nuestro padre cuando se casó con tú madre Isayoi– dijo con su típica frialdad, pero con algo nuevo note como me miraba con orgullo y no con desprecio.
–Te lo agradezco– fue lo único que dije, viendo como mi medio hermano se elevaba por los aires.
–Por cierto Inuyasha, dile a tu hembra que no sea tan impulsiva– dijo como advertencia, misma que comprendí, ya que cuando paso cerca de la aldea Kagome le había gritado "cuñado", y ese había sido un momento demasiado vergonzoso.
Este día se había hecho de lo más abrumador y eso que apenas mañana se iba a casar con la mujer que amó desde el momento en que lo vio como su igual, y no como un bastardo hanyo; esperaba con ansias el día en que bebieran el sake que los uniera por toda la vida y más allá.
La boda se iniciaría en el templo shinto de la aldea, ya todo se encontraba decorado y listo para el gran acontecimiento, la unión de un hanyo con una sacerdotisa, afortunadamente según la anciana Kaede, Kagome no perdería sus poderes de sacerdotisa.
El día había llegado, me vestí con la haori y hakama de mi padre, que según pude notar se trataba de una tela igual de especial como la lana de rata de fuego, me preparaba justo cuando Miroku apareció.
–Amigo ya es hora todo el mundo está esperando–
–Sí, ahora salgo– dicho esto me puse de pie y subí las escaleras rumbo al templo donde me esperaba mi razón de vida, mi Kagome.
Todo el mundo estaba ahí, desde la muchacha que habíamos rescatado de las cabezas de araña hasta el viejo decrépito que lo había emborrachado, y ahí enfrente del altar se encontraba Kagome con un kimono blanco demostrando su pureza, dejándome embobado. El ritual de purificación inició, dando paso a que el sacerdote bendijera nuestra unión y la futura vida que nos esperaba, estaba atento a todo y con el corazón latiendo con gozo.
Después de esto intercambiamos unos rosarios y anillos, que pertenecieron a la familia de Kagome; esto había sido posible porque el pozo funcionaba, aunque solamente con objetos inanimados, inclusive la madre de Kagome aprobó nuestra unión por medio de una carta y junto con ella los rosarios y los anillos.
El sacerdote nos dio a beber del sakazuki, el cual contenía del sake del anciano que me había emborrachado, tres veces, representando cielo, tierra y el ser humano; también los invitados bebieron de ella y así unir los lazos, casi al mismo tiempo que se decía el kempai.
Ahora nadie separaría a su Kagome de él, primero tendrían que pasar por encima de él para lograrlo.
–Te amo– susurré de tal manera que sólo mi Kagome lo escuchase.
–Yo también te amo–palabras más hermosas no se escucharon mejor.
"amor profundo
como agua de río
llena los mares"
Haiku
Espero que les haya gustado lo hice con amor e investigación de las bodas japonesas, he aquí el diccionario de algunas palabras.
Yuino no Gui: Compromiso
Hirou no Gui: celebración de pareja con amigos y familiares.
Kekkanshiki: Casamiento
Haiku: Poema japonés
Sake: Bebida alcohólica
Sakazuki: Donde se pone el sake, para que beban la pareja.
Kempai: En realidad no encontré el significado o lo que se dice.
REVIEWS… REVIEWS… REVIEWS… si quieren que hagan un próximo capi de la luna de miel de nuestro protagonistas, además no sé si hacerlo como en mi fic Enmascarado o todo con la perspectiva de Inu. Así que opinen que no cuesta nada.
