¡Hola! Aquí les traigo el 2do capítulo, espero les guste.
~~~Respuestas de Reviews~~~
Raven de Acuario: ¡Muchas gracias me alegra que te haya gustado! Mi primer comentario me hizo muy feliz *-* jskajsk espero te agrade este capítulo.
Danielle Chocolatt: Gracias por tu review y recomendación x3 para ser sincera estaba planeando hacer este fic en primera persona, pero deseché esa idea y me puse a escribir en tercera persona, pero este capítulo lo escribí en primera persona. Veamos que tal el cambio, espero te agrade.
¡ATENCIÓN!
ESTE CAPÍTULO SERÁ TRABAJADO O ESCRITO CON LOS "POV" ES MI PRIMERA VEZ TRABAJANDO CON ESTO, ASÍ QUE ME GUSTARÍA QUE COMENTARAN QUE LES PARECE ESTA MANERA EN LA QUE LO ESCRIBÍ, RECOMENDACIONES O SUGERENCIAS SON ACEPTADAS, SI NO LES GUSTÓ PUEDO ESCRIBIR NUEVAMENTE COMO EN EL CAPÍTULO ANTERIOR, ESPERO NO LES MOLESTE Y GRACIAS.
Capítulo 2
Encuentros
HARUKA POV
Encontrándome en mí ahora habitación, deje escapar un suspiro mientras acomodaba el lazo del uniforme del instituto donde ahora estudiaría.
-Esto sigue siendo muy extraño, no me siento totalmente cómoda – Dije mientras observaba como me quedaba el uniforme en el espejo, no estaba nada mal, me gustó mucho.
-Estás muy sexy Kitsu-Chan ~ Nunca uses pantalón, ocultaría tus tentadoras piernas ~ – Sentí como cierto pelirrojo me abrazaba de repente por detrás, susurrándome aquellas palabras en el oído provocándome nervios y sintiendo mis mejillas calientes.
-¡S-suéltame! – Me separé de su abrazo rápidamente - ¡Y deja de decirme "Kitsu-Chan"! – Le ordené muy enojada – Mi nombre es Haruka.
-Ahh~ pero si habíamos acordado en que sería como te llamaría, Kit-su-Chan – Me sonrió divertido aquél chico que, aunque fuera apuesto me daba muchos nervios.
-No recuerdo haber acordado eso… - Le reproché en voz baja.
-Oye, maldito pervertido – Dijo el otro pelirrojo quien había aparecido de la nada. Sonará raro, pero ya me estaba empezando a acostumbrar, después de todo era lo que me quedaba hacer si voy a vivir aquí - ¿Qué le haces a mi comida? – Le dijo con enojo aquellas palabras que nunca me gustará que diga: "mi comida".
-No te alteres Ayato-kun, Kitsu-Chan y yo solo nos conocíamos mejor, ¿verdad? – Me guiñó el ojo provocándome un leve sonrojo ¿por qué me provocaba esto ese confianzudo de Laito? De verdad me ponía los nervios de punta.
-Este… - No supe que decir, bajé mi mirada al piso. Me sentía muy incómoda.
-Kitsu-Chan está nerviosa, que expresión tan linda, me hace sentir excitado ~ - Sus palabras, me pusieron aún peor, solo quería que algo viniera y me sacara de aquí ahora mismo antes de que ese chico con mirada pervertida siguiera.
-A ti todo te hace sentir excitado – Le recalcó el último de los trillizos, Ayato.
-Ustedes, ¿a qué hora piensan salir? Llegaremos tarde – Les regañó Reiji quien había aparecido en el medio de Ayato y Laito, o más bien: ¡Mi salvador! No quería seguir aguantando esta situación incómoda. No perdimos más tiempo y nos dirigimos a la limosina.
-EN LA LIMOSINA-
-Estas en la misma clase que Subaru – Me indicó Reiji provocando que desviara mi mirada hacia el menor de los hermanos quien me daba miedo – Así que, Subaru, encárgate de dirigirla - Le ordenó.
-Tsk, que molestia – Respondió frunciendo el ceño. Al parecer no le gustaba la idea.
-Y tú, no hagas nada imprudente al menos que quieras un latigazo ¿de acuerdo? - Me advirtió el segundo hermano Sakamaki.
-S-sí… - Le respondí nerviosa bajando mi mirada. Y yo que pensaba que era el que menos asustaba.
-EN LA ESCUELA-
Seguí a Subaru hasta la clase, en donde abrió la puerta y entró al salón, después entré yo y pude observar como todos los estudiantes volteaban su mirada hacia Subaru y luego hacia mí, parecían curiosos, empezaron a intercambiar palabras en voz baja, intentando disimular mi incomodes, me dirigí al único asiento que hallé vacío, el último lugar al lado de Subaru quien tenía un lugar hacia la ventana que me hubiera gustado tener, me gustaba mucho mirar por la ventana cuando estaba en el hospital.
-¿Será su novia?
-No estoy segura, vi que salía de la limosina con los demás hermanos Sakamaki.
-Tal vez es algún familiar de ellos… O novia de alguno de ellos.
-¡Vas a seguir con eso!
Escuché murmullos a un lado de mí, dos chicas para nada discretas hablaban inventos sobre mí y los Sakamaki dándome a saber que eran muy "populares". Intenté no prestarles atención, levanté mi mirada y pude observar a una chica más adelante mirándome con una sonrisa, tenía el cabello largo y rojo, sus ojos eran amarillos. Me sentí un poco intimidada pero no pude dejar de mirarla con los ojos bien abiertos.
-Muy bien, todos sentados.
Desvié mi mirada hacia el sensei que había entrado, luego por curiosidad giré de nuevo mi mirada hacia la pelirroja quien ya no me observaba.
-Como se abran dado cuenta, tenemos una nueva integrante en nuestra clase. Por favor, levántate y ven al frente para presentarte – Me ordenó.
-Sí – Afirmé un poco nerviosa y me levanté dirigiéndome hacia al frente, observé a todos los estudiantes quienes me veían intrigados – Mucho gusto, mi nombre es Ishida, Haruka. Espero nos llevemos bien – Sonreí e hice una reverencia para luego observarlos de nuevo.
-Es muy linda – Murmuró uno de los chicos.
-No te ilusiones, seguro es novia de algún Sakamaki – Le dijo otro chico en murmullo.
-Bien, ya puedes sentarte – Me ordenó y obedecí enseguida dirigiéndome al lugar donde estaba antes. Giré de nuevo un poco mi mirada y observé de nuevo a esa chica mirándome con una sonrisa, volteé enseguida mi mirada nuevamente y continué mi camino hasta sentarme.
Las horas pasaron y ya había llegado la hora de regresar a casa, empecé a guardar mis útiles en el bolso hasta que vi que Subaru se me acercó y lo miré.
-Estos son mis apuntes, puedes tomarlos para que te ubiques mejor – Me dijo entregándome un cuaderno, por primera vez lo había visto tranquilo, desde que vi como agrieto la pared pensé que estar tranquilo para él era algo imposible.
-Gracias, Subaru-kun – Le agradecí con una sonrisa tomando el cuaderno, él no dijo nada más, solo salió del salón.
Terminé de arreglar mis cosas y salí del salón, caminaba por el pasillo con destino a la salida.
-Vaya, sí que tienes un olor peculiar – Escuché una voz desconocida provocando que me detuviera y me girara, observando de nuevo a la chica pelirroja – No me extraña que estés con los Sakamaki – Sonrió.
-¿Q-quién eres? – Le pregunté nerviosa.
-Oh, que descortés de mi parte; no me he presentado – Me dijo con un tono apenado en su voz – Me llamó Koizumi, Hikari. Es un placer Haruka.
-Un placer, Hikari-chan – Dije aún nerviosa - ¿A-a qué te refieres con que no te extrañas que estés con los Sakamaki? – Pregunté sintiendo curiosidad.
-Que puedo decir, tu esquicito olor me llegó desde que entraste – Me admitió haciéndome sentir incomoda ¿es qué acaso mi olor se notaba tanto? – Yoru y yo nos preguntábamos de donde venía hasta que te vimos.
-¿Yoru? ¿Vimos? ¿Había alguien más mirándome? – Pregunté confusa ya que no me había dado cuenta de alguien más.
-No exactamente – Sonrió – Yoru, ven aquí, no seas tímido – Le ordenó al susodicho Yoru.
-Sí - Respondió una voz desconocida.
En el mismo instante de haber dado la orden, un chico pelinegro con ojos rojos y una mirada totalmente inexpresiva con un libro en la mano salió de uno de los salones vacíos, se paró justo al lado de Hikari y me miró, con esa mirada que no lograba identificar.
-Soy Akiru, Yoruishi – Su voz era igual de inexpresiva que su mirada.
-Cielos amor, ¿no puedes ser más aburrido? – La chica cuyo nombre era Hikari se abalanzó hacia él abrazándolo, mientras el chico, como si Hikari fuera una pluma no se movió ni un centímetro, solo pude notar un leve sonrojo en sus mejillas, mientras que yo quedé estupefacta por esa acción de la chica – Lo siento, mi novio suele ser odioso con los recién conocidos, bueno la verdad con todos menos conmigo – Me dijo mientras seguía abrazándolo.
-Hika… - La nombró el chico como diciéndole que pare de hablar.
-Y-ya veo… - Les sonreí. Realmente eran muy extraños.
-Ah… Me gustaría seguir charlando pero… ya tenemos que irnos – Me dijo con un tono decepcionado y dejando de abrazar a su novio - ¡Nos vemos mañana ¿sí?! – Tomó del brazo a él pelinegro - ¡Vamos, Yoru! – Lo llevó con ella hacia la salida - ¡Hasta mañana, Haruka!
-Sí, hasta mañana – Me despedí con la mano sonriendo, al ver que se habían ido ya, suspiré. Cosas extrañas me pasan desde que llegue a esa mansión. O más bien, desde que desperté sin mis recuerdos…
-Oye.
-¡KYAA! – De repente me hablan por la espalda, doy la vuelta y grito del susto.
-¡No grites! Podrían pensar que te estoy torturando – Se rio Ayato por mi reacción.
-N-no es divertido… - Le dije apenada. ¿Cuál era la manía de asustarme por atrás?
-Claro que lo es, ver tu cara de miedo… Me emociona – Me admitió con una sonrisa.
-¿Y qué haces aún aquí? – Intenté cambiar el tema tan extraño.
-¿Cómo que "qué hago aquí"? ¿No es obvio? Vine a buscarte – Me dijo impresionándome por sus palabras.
-¿Viniste a buscarme? – Parpadeé varias veces.
-Pues claro, una tonta como tú no se aprendería el camino de regreso a casa con solo una ida – Dijo con un tono de voz burlón.
-Bueno, ahora que lo pienso…
Pensaba irme sola sin aún saber el camino de regreso, tonta.
-Bueno, vamos – Me tomó con fuerza del brazo y me llevó con él.
-¡Ayato-kun me estás agarrando muy fuerte! – Me quejé – ¡Suéltame, puedo caminar por mi cuenta!
-Tsk, solo intenta no perderte y seguir mi paso – Dijo soltando mi brazo con brusquedad enojándome pero lo dejé pasar, él por su parte siguió caminando y lo seguí mientras me sobaba el brazo.
-EN CAMINO A LA MANSIÓN SAKAMAKI, CALLES-
Mientras caminábamos admiraba todo lo que veía, el cielo oscuro, los parques, edificios, casas, después de todo no conocía nada o no recordaba nada de esto, seguí a Ayato normalmente hasta que me di cuenta que terminamos en un callejón.
-¿Seguro que es por aquí? – Le pregunté desconfiada.
-Solo es un pequeño desvío, tengo hambre - Me respondió.
-¿Por qué no comes cuando lleguemos? ¿O quieres comprar algo? – Pregunté mientras observaba con detalle el callejón oscuro.
-No seas tonta, mi comida está aquí – Sonrió.
-¿Tu comida está aquí…? – No logré entender hasta que Ayato se acercó a mí arrinconándome a la pared dejándome en shock - ¿Q-qué haces? – Pregunté nerviosa.
-Estoy a punto de comerte – Me dijo mientras apartaba mis cabellos dejando a la vista mi cuello – Tu cuello se ve tan apetitoso, eres afortunada, seré el primero en probarte – En un parpadear de ojos se acercó a mi cuello y clavó sus afilados colmillos en él.
-¡AH! – Grité de dolor por lo fuerte que me penetró, sentí como chupaba mi sangre, sin saber por qué, empecé a sentirme extrañamente caliente.
-¡Que sangre tan buena! – Escuché su voz de satisfacción - ¡Quiero más…! – Exigió siguiendo chupando mi sangre.
-¡D-Detente! – Intenté apartarlo, pero su fuerza era mayor, tenían su cuerpo muy pegado del mío -¡A-Ayuda! – Intenté gritar lo más alto posible - ¡P-por fav-vor ay-yuda! – Seguí gritando y moviéndome lo más que pude.
-¡Cállate!
Ayato se separó de mi cuello y subió hacia mí rápidamente, uniendo sus labios con los míos, silenciando mis gritos y deteniendo mis movimientos, mis ojos estaban muy abiertos por la impresión, seguramente mis mejillas estaban rojas, pude saborear la sangre que corría por toda su boca, y no era cualquier sangre… Era mí sangre. No podía creer que este era mi primer beso, o no, realmente no sabía si era mi primer beso, ya que no lo recordaba. Ayato se separó segundos después mirándome fijamente a los ojos.
-Solo puedes gritar por el placer que te doy, no para intentar zafarte de él; si no quieres que te duela deja de moverte – Mirándome fijamente me dijo aquellas palabras, sin saber por qué, pude notar algo en aquella mirada, se sentía vacía. Él no espero una respuesta de mi parte, solo bajó de nuevo hasta mi cuello para seguir chupando mi sangre.
-Ugh… - Sus colmillos me penetraron nuevamente, cerré mis ojos con fuerza y mordí mi labio para evitar hacer sonidos vergonzosos.
-Joder, esta sangre es… no, no es… Es muy diferente, pero igual o más exquisita… - Mencionó mientras seguía disfrutando de mi sangre.
-No pensé encontrarme a un Sakamaki por aquí – Otra voz fue escuchada, provocando que Ayato dejara de chupar mi sangre y volteara, abrí mis ojos y observé a un joven pelinegro de ojos grises, pude notar que tenía el uniforme del mismo instituto.
-Mukami… - Escuché como Ayato lo nombraba con enojo en su voz.
-¿Mu…kami? – Susurré mientras seguía observando al chico.
-¿Este es el nuevo ganado de los Sakamaki? – Preguntó el chico desconocido.
No sé a qué se refería con "nuevo ganado", lo único que logré entender es que antes de mí, había alguien más...
-Eso no es de tu incumbencia – Le dijo Ayato con enojo - ¡Lárgate antes de que te destruya! – Le advirtió.
-Solo seguiré mi camino – Dijo el pelinegro empezando a caminar – Nos vemos, ganado – Me dijo mientras se iba del lugar, otra persona que me llama por un sobrenombre que no me agradaba para nada.
-¡Maldición, ya no estoy de humor para seguir con esto, nos vamos! – Empezó a caminar y le seguí sin decirle ni una palabra.
Me alivie porque al menos el encuentro con ese chico me salvó de que chupara más mi sangre, pero no puedo evitar sentir curiosidad… ¿Por qué Ayato estaba tan enojado por su encuentro con ese tal Mukami?
Observé a Ayato quien caminaba delante de mí, evitando preguntarle algo ya que dudo que me responda.
Seguimos nuestro curso hacia la mansión, no cruzamos más palabras, evité mirarlo a la cara así que seguí caminando atrás de él, llevé mi mano hasta mis labios recordando aquél beso, me sonrojé apenada. Aunque no tenga mis recuerdos ¡esto es como un primer beso! No sé cómo comportarme de ahora en adelante con él.
NORMAL POV
La limosina negra seguía su curso hasta su destino, mientras los ya conocidos, Hikari y Yoruishi hablaban.
-¿Es ella? – Preguntó Yoru quién veía por la ventana con un brazo sobre la puerta y su mano sosteniendo su cara.
-Sí, no cabe duda – Le respondió la pelirroja – Entonces debemos…
-Sí – Le afirmó interrumpiéndola.
-Cielos amor, deja de interrumpir cuando hablo – Le dijo Hikari abalanzándosele encima a Yoru.
-Hikari, ¿no puedes esperar a que lleguemos? – La miró con un leve sonrojo en sus mejillas.
-¡No! – Le negó – Es un castigo por interrumpirme.
-Si es que eso se le puede llamar castigo… - Sonrió provocando que Hikari inflara sus mejillas por su burla.
-¡Yoruishi! – Le dijo con una voz de regaño mientras aquella limosina seguía su curso.
¡Continuará!
¡Espero les haya gustado! Nuevamente, ¡Gracias por sus reviews! :) Me hacen feliz *-*
¿Sigo escribiendo de esta manera? ;w; Me gustaría que respondieran ~
¿Qué les pareció los dos nuevos personajes? :)
¡Extras del capítulo!
¿Sabías qué...? *-*
1-En este capítulo pensé en que Subaru fuera el privilegiado de que le chupara la sangre a la chica, pero Ayato casi me mata cuando supo eso así que cambié de idea (?)ewé de todos modos pronto habrá más cosillas ~ ese Ayato siempre quiere ser el primero -w-!
2-Hikari y Yoruishi no estaban planeados en este fic, pero surgieron de la nada mientras dibujaba ewé, Hikari fue el primer nombre que se me ocurrió al ver como me quedó el dibujo, mientras que luché con encontrar un nombre para Yoru, a la final un amigo me ayudo con eso o3o.
3-Haruka acordó con Karl que su edad sería 17, así que ella debería estar en la clase con los trillizos, pero el Shu se confundió e hizo que terminara estudiando en el salón de Subaru. Así que, prácticamente está "repitiendo un año" Aunque eso ella no lo sabe Lol pobre chica.
Es todo y hasta la próxima x3
