Por fin actualizo este fic XD que me ha salido un poco tonto para lo que estoy acostumbrada yo, vamos… pero bueno espero que por lo menos os saque alguna risilla y no muchas decepciones T.T, si la película en la que me he basado para hacerlo es "ojala fuera cierto" pero no va a ser absolutamente igual ni mucho menos, todo depende de mi imaginación XD
TU ERES TÚ
Sasuke se revolvía en la cama, sentía frío y a la vez calor. Intentaba mantener los ojos cerrados, aquellos sucesos eran de su imaginación, causados por la multitud de problemas con los que cargaba. De nuevo ese olor a miel, de un salto se reincorporó y observó cada milímetro de la habitación, nada. Se recostó de nuevo masajeándose la frente.
-Estas cansado Uchiha Sasuke, solo eso…-, se decía presionando dos dedos en sus sienes.
Los muelles de la cama sonaron y la sintió de hundirse y levantarse, el moreno pegó un salto bajándose de ella, ese olor dulce impregnaba totalmente la habitación y las sabanas tenían la forma de las arrugas como si alguien hubiera estado sentado.
Sus nervios crecieron, todo eran imaginaciones seguro, atusándose el cabello azulado y a toda prisa se dirigió a la cocina. Primero abrió el grifo y se mojó el cuello, refrescándose y dejando que brillantes perlitas tornearan su perfecto pecho descubierto, volvió a respirar profundo apretando la cuerda de sus anchos pantalones blancos, pegaditos de las caderas y holgados de las piernas. Lo primero que tenía que hacer era tranquilizarse así que abrió la puerta de la estantería y recogió un sobrecito de tila, soltándolo posteriormente sobre el mármol, del fregadero agarró un vaso y….
-Mierda si lo dejé aquí…-, con la mirada y bastante enfadado buscó el sobrecito por toda la superficie, nada, -esto me esta superando y me creía alguien con paciencia, joder…-, volvía a respirar hondo, tenía que relajarse.
Para su sorpresa la tila bailaba delante de sus narices flotando, Sasuke se puso blanco, no tenía que dormir, tenía que acudir a un psiquiatra! Estuvo a punto de echarse las manos a la cabeza cuando olió ese olor a miel, era algo que lo serenaba, y eso que escuchaba… eran.., -risas, quién se ríe, un niño?-, el sonido se fue alejando y con él su tila que ahora volaba descaradamente hacia el salón, -me he vuelto loco, me he vuelto loco-, se decía mientras con un gotita en la frente perseguía lo que fuera aquello.
Deslizó la puerta del salón y casi se cae de espaldas, quedándose atontado frente la escena. El pobre esperaba ver la bolsita colgando pero lo que se encontró de lleno fue unos lindos ojos azules y una gran sonrisa infantil, cabellos dorados y revueltos, un hombre mas o menos de su edad, con camiseta de tirantes negra y largos y anchos pantalones naranja.
Estaba perplejo, no sabía que decir, nunca antes se había quedado tan ensimismado con otro chico pero aquel rubio era tan hermoso… Sacudió la cabeza, pero que pensaba? Un extraño se había colado en su cara y en vez de llamar a la policía se quedaba admirándolo, que pasaba con su cordura últimamente?
-Quién eres tú? Fuera de mi casa!-, gruñó con una mirada más que desafiante.
El misterioso joven agrandó sus ojos, no era posible, aquel hombre lo estaba viendo, era el primero en dos largos años, era el único!
-T-tu me puedes ver?-, su rostro tenía una graciosa mueca confundida, a la vez que se rascaba la cabeza.
Sasuke no lo pudo resistir, aquel comportamiento le resultó adorable, tanto como para sonrojarse y desviar el rostro, que le estaba pasando?
-Pues claro que sí, dobe. Ahora fuera de mi casa-, ordenó pero esta vez mucho mas tranquilo.
-Eso es imposible porque esta es mi casa, no la tuya, dattebayo!-, afirmó muy seguro de lo que decía.
El moreno volvió a suspirar, "tranquilidad, no vayamos a perder los nervios y romperle esa linda carita" pensaba a la vez que se dirigía al mueble de la entrada y recogía de un cajón el contrato del alquiler del piso.
-Mira, ves como el piso es…-, cuando llegó no había nadie, algo aturdido se paseó por toda la casa y cuando llegó de nuevo observó la puerta de la entrada, -si hubiera salido, tendría que hacer escuchado de cerrarla, como puede ser alguien tan silencioso? Que tío mas raro-, colocó de nuevo el documento en su sitio, algo le vino a la mente, -y como entró? (a buenas horas XD) además que… ese olor a miel desapareció, mmm…-, miró hacia la agenda que descansaba al lado del teléfono, -como me dijo Shikamaru que se llamaba ese psiquiatra al que iba su koi? Que mal me cae ese Hyuga…-, hablaba para sí mismo, pasando al salón para acercarse a la mesilla donde descansaba el fijo.
Con la distracción y sus pensamientos no se dio cuenta que la tila estaba en el suelo, la pisó y como no, cayó pegándose un buen culetazo, antes de la ostia se agarró a la mesita llevándose la agenda que fue a parar a su cara. En el suelo se tocó el trasero adolorido, no sabía si llorar o suicidarse, puta mierda de vida. De repente escuchó una risa que al instante cesó. Estirazó el cuello dejando que el librito cayera a sus piernas, giró la cabeza hacia ambos lados rápidamente y olisqueó haber si olía a algo, nada. Por si acaso inspeccionaba la sala de reojillo.
-Psiquiatra… psiquiatra…-, pasaba como loco las hojas de la guía.
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Habían pasado dos días y Sasuke cada vez estaba peor, su tez se volvía más pálida, las ojeras se agrandaban y sus manos le temblaban por falta de sueño. Caminaba por la calle, con las manos en los bolsillos de su elegante pantalón negro, la camisa azul oscura abotonada hasta mitad del pecho con el cuello caído hacia los hombros, su pelo azul mojado echado hacia atrás menos dos mechones que reposaban sobre sus mejillas, irremediablemente atrayente. Naruto lo seguía muy de cerca pero por alguna razón que desconocía ahora no podía verlo. No lo acompañaba por nada especial, solo quería conocer un poco más de la única persona que había conseguido hablar con él. Se puso a su lado caminando a la par, mirándolo de reojo, "mueve la nariz?" pensó el rubio.
-Ya estamos-, Sasuke suspiró parándose al momento, -esta mierda de olor a miel-, cerró los ojos intentado aguantar su enfado, pero… como loco se puso a dar manotazos al aire, -y ahora viene la risa, vete olor maldito vete!-, gruñía haciendo movimientos raros.
La gente que pasaba se le quedaba mirando pero esta vez no era por lo guapo como siempre si no por lo raro que se comportaba, hay plantado en media calle con cara de muerto pegándole al aire. Naruto se puso la mano en la boca para intentar aguantar la risa pero era superior a él, no podía dejar de reír cuando alguien aparentemente serio se ponía así, haciendo el tonto, ese chico estaba ya desesperado.
-Ya lo estoy oyendo otra vez, no puedo ser, si no es mi imaginación… será… será… un bicho mutante que se ha colado en mi cabeza, de esos para controlar el mundo!-, agrandó los ojos, la risa incrementaba, -pero que digo? Uchiha Sasuke diciendo tal estupidez? No puede ser…-, lo único que le faltaba era echarse a llorar.
El ojiazul se cayó, parece que le hacía mas daño psicológicamente de lo que pensaba, pero de que forma podía hacer que lo viera de nuevo y poder hablar tranquilamente con él? Suspiró, no tenía más remedio que no separarse en ningún momento de aquel hombre. Pero cuando se dio cuenta ya no estaba, donde se había metido Sasuke?
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El Uchiha se atusó el pelo, no podía evitar perder los nervios, es que si no estaba ido poco le faltaba ya. Subió ahora más tranquilo las escaleras que le llevarían a la consulta, dio dos golpes en la puerta y una voz le invitó a pasar. El moreno no tardó en hacerlo, entró en la estancia bien decorada y con varios diplomas algo amarillentos. Desde detrás de la mesa un hombre castaño con los mofletes muy rojos y algo entradito en carnes se levantó para estrecharle la mano. Lo miró algo raro, pues toda la mesa la tenía llena de bolsas de aperitivos y su boca restos de patatas fritas, pero para no hacerle el feo, se la apretó llenándose un poco de grasa.
-Tome asiento Uchiha-san-, ofreció volviéndose a sentar. Este obedeció sin mediar palabra.
-Que le trae por aquí?-, comenzó a hablar abriendo otra bolsa de patatas que tenía por ahí.
-Pues…-, suspiró, -llevo unos días viendo cosas raras y oigo risas, creo que de niño pero no estoy seguro-, se estiró del cabello azul y se acomodó en la silla con cara de fastidio, -el otro día me encontré en mi salón a un lindo chico rubio de ojos azules, afirmaba que estaba en su casa y cuando me di la vuelta un momento desapareció-, se masajeó la frente.
El doctor lo miraba fijamente, parecía pensar una respuesta, pero en vez de eso optó por preguntar, creía que no era bueno apresurarse para esta clase de pacientes.
-Tiene mujer o hijos?-, dijo secamente, -algún problema familiar? Cuénteme-, Sasuke lo miró mal, no le gustaba hablar de su vida privada pero… tenía que hacerlo, para algo había ido.
-Verá, hace cinco años que mis padres fallecieron en un accidente, yo soy escritor pero heredé junto a mi hermano Itachi una multinacional y trabajé de publicista, no tardamos mucho en discutir y sin saber como se quedó con todo y a mí me echó a la calle (propio de Itachi XD). Tampoco tenía problemas económicos, seguí con mis libros y vivía con mi ex novia Sakura que es mi editora. Un día me día cuenta que ya no me atraía y hasta puse en duda si alguna vez lo hizo-, desvió la mirada y cruzó los brazos, -la cuestión es que nos separamos, no sin antes se liara con otro escritor y mi mejor amigo Gaara, ahora están casados, me quedé en la calle por segunda vez y ahora estoy viviendo de alquiler, he pasado por muchos pisos hasta que he encontrado uno adecuado-, terminó de relatar, furioso por volver a recordar la mierda de vida que tenía (la verdad que me he pasado con él pobre UU).
-Bien…-, dejó la bolsa a un lado, -ha dicho que su novia no le atraía sexualmente, cierto?-, Sasuke asintió, -y dice ver a un rubio de ojos azules muy lindo en su casa, cierto?-, este volvió a asentir, -esta claro-, se limpió los restos de la cara, -usted se ha dado cuenta de un cambio en su cuerpo y no quiere aceptarlo-, afirmó muy seguro, comenzando a escribir un informe. Uchiha levantó una ceja.
-Que quiere decir? Ya lo ha averiguado?-, no sabía porque pero lo dudaba.
-Por supuesto!-, se levantó bruscamente de la silla, -usted es un gay reprimido, salga del armario y se le acabarán todos los problemas!-.
Todo lo que se vio después fue a un Chouji con el labio partido y desmayado en su silla, y Sasuke saliendo de allí con un fuerte portazo.
-Y este es el psiquiatra tan bueno al que iba Neji?-, bufó molesto bajando de nuevo las escaleras, -me lo imagino diciéndole "si quiere cambiar su destino hágase gay" y el otro todo feliz a brazos de Shikamaru y su típica frase "que problemático" madre mía después de esto creo que voy a pensar que no soy el único loco de los alrededores-.
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Llegó a su casa y dejó las llaves en la mesita de la entrada, necesitaba una ducha urgente, así que desde el salón hasta el baño comenzó a quitarse la ropa dejándola tirada por cualquiera parte como una serpiente, abrió la puerta del servicio y agarró la gomilla de los bóxer para bajárselos.
Naruto había escuchado ruido, así que se asomó haber si ya había llegado su "compañero de piso". Como no sabía por donde había tirado tuvo que, muy a su pesar, regresar a casa. Fue todo lo veloz que pudo hacia donde sintió movimiento, encontrándose con un Sasuke totalmente desnudo entrando a la ducha. Su cara obtuvo un color rojo chillón mientras lo observaba, que le ocurría? Notaba un calor horroroso y algo levantarse en su entrepierna, asustado se observó, "pero si es imposible, como puedo tener una erección en este estado? Eso es imposible?" pensaba todo abochornado, hasta darse cuenta de algo que había pasado por algo, "y encima con un tío! Aunque tengo que reconocer que esta como quiere… pero es un tío!" rojo como un tomate y casi echando humo empezó a corretear la habitación.
El Uchiha ajeno a lo que sucedía en el mismo cuarto se frotaba el cuerpo despacio, primero el pecho, debajo de los brazos, la cintura, levantó una pierna y la apoyó en el borde enjabonándola desde la pantorrilla, centrándose en el muslo y terminando en su trasero, después hizo lo mismo con la otra. Naruto dejó de dar vueltas y lo contempló, si tuviera un cuerpo normal en ese momento se abría desangrado, eso lo tenía bien claro. Aquel tío era endemoniadamente sexy. Cuando estuvo cubierto de espuma se colocó bajo el chorro de agua, dejando que toda se escurriera por su perfecto cuerpo y brillara hermoso. Ahora se juntó champú en las manos y lo aplicó con cuidado a su azulado cabello, masajeándolo con maestría. Después de un rato y con los ojos cerrados y algo irritados por culpa de un descuidado buscó la toalla sin éxito.
-Kuso!-, se quejó palpando la pared.
El rubio observó la escena nervioso, se la daba, no se la daba, que hacía? Pero cuando se dio cuenta que si seguía así podría escurrirse, tímidamente cogió la toalla y se la extendió, colocándola a su alcance. El ojigris la atrapó y se secó la cara, cuando abrió los ojos se le iban a salir.
-Tu pervertido, que haces aquí?-, gritó con la toalla en las manos y completamente desnudo.
-Pero si… he estado todo el día siguiéndote y no me has visto, como que ahora…?-, Naruto estaba más avergonzado que sorprendido por la situación.
-Y encima me reconoces que has estado espiándome!-, colocándose la toalla en la cintura, -eres un acosador, de estas no te salvas-, salió de la ducha como una fiera y se aproximó al pobre rubio que se retiraba con las manos n el pecho, -serás… cabrón…-, le soltó un puñetazo. Uzumaki cerró los ojos instintivamente.
Cuando los abrió Sasuke estaba detrás suya en el suelo y mirándose el puño, la toalla había quedado en la esquina de la habitación. El moreno no se lo creía, le… le… había traspasado!
-Que…-, le miró entre sorprendido y asustado, -eres…?-.
-Bueno es muy largo de contar…-, se ruborizó y sonrió zorrunamente, rascándose la cabeza.
Al ver aquel gesto el Uchiha se tranquilizó, aquel ser no podía ser malo, pero… si era adorable todo él. "oportunidad para explicarse" pensó poniéndose de pié.
-Ok, vamos al salón y me cuentas-, echó a andar dándose cuenta de que el ojiazul no lo hacía, -que ocurre ahora?-, se extrañó.
-Yo pues… si te vistes creo que será mejor-, rió señalándole a ciertas partes.
El moreno se puso completamente rojo mientras buscaba la toalla, se la colocó y después de pensar la situación no pudo más que sonreír.
-Nadie diría que con esa carita y carácter de crío eras un pervertido-, le soltó burlón mientras se dirigía a su cuarto a vestirse.
Naruto abochornado le siguió quedando en la puerta, con todo el descaro del mundo observándole.
-Tu que me dices… exhibicionista!-, le gritó como un niño.
Se colocó los pantalones anchos negros y se le acercó descalzo con el pecho al descubierto, el rubio tragó saliva.
-Yo no me desnudo frente a ti, tu me persigues, dobe…-, muy cerca de él le moldeó la mejilla como si pudiera tocarla, le sonrió con una de sus típicas "soy el puto amo" y lo volvió a dejar plano, mientras salía hacia el salón.
Pasaron unos segundos hasta que pudo reaccionar y lo siguió.
-Serás baka!-, le gruñó, el otro simplemente seguía sonriendo.
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Bueno por fin lo acabo, si, que no es lo normal que yo escribo? Pues la verdad es que nunca me había puesto a escribir nada gracioso o que intentara serlo, pero creo que no me ha salido muy mal no? . bueno a ver que os parece… ainss que nervios XD, cuidaros y hasta la próxima actualización, que espero sea pronto.
