Ya saben los personajes no son míos son J.K. Rowling.

LA ÚLTIMA TREGUA

"Soy de los que caminan en la orilla

Soy de los que mueren todos los dias

Soy de los que lastiman pa´ sentir la vida

Soy de los matan con las palabras

Soy de los que sospechan de las estrellas

Soy de los que clavan la verdad

Soy de los que se infectan cuando llega el miedo

Soy de los que despiertan sin sueños

Soy de los que cargan el cielo". –Carne Abierta-

"Te recordare siempre", pero no es lo único que dices, y mi corazón se detiene, no se si por ultima vez.

Capitulo 2: Susurros…

Alguna parte de mi mente aun esta latente, mientras tus palabras bailan en mi cabeza agonizante, incrédulo, y en un esfuerzo sobrehumano te miro una ultima vez, mientras tus ojos repiten aquellas confusas palabras "No vayas a cruzar… espérame" ¿Cruzar a donde? ¿Qué debo esperar? Cuando la vida ya me dejo claro lo injusta que es, por jamás permitirme que fueras mía y yo fuera tuyo. Nuevamente los recuerdos se agolpa brutalmente en mi cabeza llevándome al momento más feliz de mi vida, nuestro tiempo juntos… Nuestro tiempo de tregua.

Regresaste el día siguiente después del extraño encuentro del día anterior, algo cabizbaja, pero más hermosa de lo que te había encontrado ayer. Igual sabia desde ese momento que jamás serías mía ¿Por un desgraciado como yo tendría tanta suerte? Una suerte que nunca ha estado conmigo, aunque algunos dicen que todos tenemos nuestros cinco minutos de gloria, siempre supe que mis cinco minutos llegarían tras mi muerte, por que de no ser así, habría fallado en la única cosa buen que había intentado alguna vez en mi oscura vida. Pero eso no importa, ahora que tengo la eternidad para recordarte. Te acercaste muy cautelosa hasta mi escritorio, mientras te observaba caminar, sin decir nada. "Profesor aquí estoy ¿Cuál es mi castigo?" Siempre desafiante, siempre Gryffindor "Debe ordenar las pociones del estante, por orden alfabético" Te conteste secamente, concentrándome nuevamente es los terribles ensayos de primer grado. Había pasado algún tiempo, pero tu, a pesar de tu brillantez, no ibas ni por la mitad del trabajo, ya eran las ocho, tiempo de la cena, suspire ruidosamente, intentando llamar tu atención, y por primera vez me miraste a los ojos, sentí como me travesaron, por unos segundos me sentí desnudo e indefenso ante ti. Inmediatamente recupere la compostura, y la respiración volvió "Puede retirarse Srta. Granger, mañana la espero a la misma hora" intentaste dejar lo más organizado y sacudiste tu falda de una manera tan inocente, tan sensual que me cautivo, ni si quiera me moleste por callar aquellos impropios pensamientos, estaba seguro que de allí no pasarían, que jamás serias mía… como resulto ser al final.

Las horas nocturnas pasaron dolorosamente lentas, es como si mi corazón esperara aquello que mi mente aun no comprendida, pero es que yo jamás escuche al corazón, nunca tuvo nada bueno que decirme, solo me trajo decepción a través los años, así que un día deje de escucharlo, aunque jamás dejo de hablar, era como la lluvia en la noche, la escuchas golpear contra el cristal, pero igual puedes dormir. Se convirtió en un susurro de fondo en mi vida; así que tal vez por eso la tregua me tomo por sorpresa, si hubiera escuchado nuevamente a mi corazón, habría vivido más y temido menos… pero yo nunca fui un hombre valiente, la valentía fue algo que aprendí cuando ser valiente era la única forma que me queda para reivindicarme con Lily… Mi Lily… ver tus ojos al final de mi vida, fue mi ultimo castigo, un intento desesperado para recordarme que morir por esto valió la pena, que dejarla ella era parte de mi destino y que todo esto solo fue una tregua.

Llego la tarde silenciosa, pero esta vez no caminaste hasta mi, fuiste directamente hacia el estante de las pociones y en una absoluta afonía e ignorándome intencionalmente comenzaste tu labor; no tuve más remedio que continuar con mi tediosa tarea de revisar ensayos… Solo un par de minutos bastaron para a volver a ser yo, el hombre seguro e intimidante, ese hombre sin escrúpulos, amoral ese hombre que había sobrevivido a un amor perdido, una guerra, y el desprecio de todos. Tal vez no había pasado ni una hora cuando uno de los elfos domésticos de la cocina apareció en el salón "Maestro Snape ¿Desea algo?" pregunto la pobre criatura "Un té negro" Respondí y mire hacia tu lugar "¿Y usted Srta. Granger?" preguntó, obligándote a girar graciosamente sobre tus talones casi perdiendo el equilibrio "Una cerveza de mantequilla" dijiste aun sorprendida "Gracias Winky, ya puedes retirarte" despache con cortesía al elfo domestico, que al instante desapareció. No se que estaba pasando por tu mente, y sentí un fuerte deseo de invadirla… pero no lo hice… no por que no fuera correcto, si no, por que temía perderme en ella… perderme en ti, creerme con el derecho de entrar en tu vida y llenarla con mi oscuridad, y nadie merecía esta oscuridad… yo no merecía esta oscuridad… pero la vida no es justa, eso siempre estuvo claro.

Al desaparecer el elfo, tu mirada se concentro en mi, de una manera en la que jamás me habías mirado, no era de la misma forma en que me habías mirado ayer, había algo diferente, algo había cambiado en la forma en que me mirabas, ya no me sentí desnudo o indefenso y es que por primera vez viste al humano que habitaba en mi… al sencillo hombre que te observaba confuso, con la garganta seca y el corazón latiendo a toda velocidad, repentinamente el elfo volvió al salón concentrando nuestra atención, mientras nos entregaba las bebidas "Gracias Winky, si necesitamos algo te llamaremos, puedes retirarte" le conteste al elfo aun aturdido por la situación absurda en la que me encontraba y es que este no era yo, hubiera sido otro alumno, habría invadido su mente, o por lo menos hubiera dicho algo, pero no dije nada, y tu tampoco, te giraste nuevamente a continuar organizando la estantería.

¿Quien era esta niña? ¿Cómo se atrevía a recordarme de nuevo estos sentimientos que tanto me costaron sacar? ¿A entrar en mi cabeza? ¿Atraer caos a mi vida? Todas esas preguntas giraban en mi mente, mientras tú parecías tan concentrada, tan ajena a mí y lo que me causabas, eras una descarada, una sínica ¿Cómo podías verme así y después seguir tan tranquila? Pero tal vez era yo quien te debía dejar tranquila, pero era demasiado tarde para nosotros, nuestra tregua había comenzado, y ya no había marcha atrás.

No se cuanto tiempo paso, pero estaba oscuro, repentinamente te levantaste, y aun el sonido de tus pasos resuenan como un eco permanente, aunque pensándolo, no estoy seguro si el sonido es de esa vez… o de nuestra ultima vez… como sea, tus pasos sonaban muy fuertes y cerraste la puerta con más fuerza de la necesaria, y no dijiste nada… desde ahí, debí haberme acostumbrado a tus silencios que contrarrestaba con los míos… lo importante siempre se quedaba en silencio… callamos demasiado, y ahora que querías hablar, ya no podía escucharte.

Esa noche no pude dormir… no quería dormir, intentaba desesperadamente encontrar una explicación… pero Amor mío, la situación cada vez era más peligrosa para mí, y lo ultimo que necesitaba era que te enredaras en mi vida. Pero ni todas las noches en vela de mi existencia, me hubiesen preparado para todo lo que se avecinaba, para las malas decisiones que terminaría tomando para… "disque" protegerte, pensé que rompiendo mi corazón, no lastimaría el tuyo, inconveniente nuestro destino ya estaba decidido, las cartas estaban sobre la mesa, aunque no las pudiéramos ver, ya no había marcha atrás jugamos con fuego y nos quemamos en el… No importo cuando me resistiera, caí de rodillas ante ti… pero Amor mío, nada de esto fue real, solo fue una tregua.

CONTINUARA…

Notas de Autora:

Gracias por todos lo comentarios, les prometo que en el próximo capitulo ya va empezar la cercanía entre Severus y Hermione, pero antes había que sentar las bases de todo lo que va a pasar.

Hasta el Próximo Capitulo.

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