Vuelve a verme

Su mirada parecía pérdida, sin embargo sólo estaba incrustada en el pálido rostro de su esposo inconsciente.

Se sentía extraño.

El frío sudor corría de su frente a sus labios. Saboreando la sal en su boca supo que también estaba llorando.

Habían pasado tres semanas en el hospital, y aunque él no había sido herido de gravedad, Steve no había corrido con la misma suerte.

Imaginó que habiendo sido peor su accidente, Steve lograría salir de igual manera, pero todo fue peor. Nunca imaginó que detrás de un accidente del qué bien podía recuperarse, saldría algo peor como un tumor cerebral.

Era de esperarse que al principio se mantuviera incrédulo, mas cuando miró los resultados supo que no se trataba de una equivocación.
Estrelló sus manos contra su rostro sin poder ahogar más sus sollozos. Vamos, Steve era inmune a las enfermedades, ¿Qué carajo estaba pasando?

-Sigo sin aceptarlo-Logró articular con dificultad, los labios le temblaban y el oxígeno no le era suficiente-Es un maldito anciano con apariencia de veinte, ¿Cómo es que un maldito tumor le ha hecho más daño que cien malditos años encima?

Bruce le miró preocupado, no era para menos, su amigo estaba hecho un asco mientras se hundía en un gran hoyo de desesperación. Ellos tampoco entendían lo que pasaba, y no sabía que le dolía más, si el ignorar el tema y no poder consolarlo, o el lograr obtener respuesta y no ser capaz de hablarle con la verdad.

-Mantengamos la esperanza, Tony-Apoyó su mano en el hombro ajeno, sintiéndose incapaz de poder decir algo más reconfortante.

-¿De qué estúpida esperanza me hablas?-Dijo sin intención de ofender a Bruce, solamente estaba exponiendo la impotencia que la situación le provocaba-¿De la misma que me llevó a casarme? ¿De la que me cegó para no aceptar que Steve me engañó? O quizá te refieres a esa que casi me provoca morir arrollado por un auto.

-Sé que estás muy herido, pero no puedes encerrarte en lo negativo del problema.

-¿Entonces, qué hago? ¿Imagino que el hombre que amo no está muriendo y me carcajeo porque en cualquier momento abrirá los ojos y me dirá; "Sorpresa, te estaba jugando una broma. Volvamos a casa"?

Bruce calló toda palabra que quisiera decir, ya había caído en cuenta que nada de lo que dijera serviría, y Tony parecía que se ponía de peor humor con cada segundo que pasaba.
Sabía que no podía entenderlo porque no vivía la situación, sin embargo, bastaba con mirar a unos de sus grandes amigos postrado en la cama para sufrir también.

-Bucky...

Tony giró en busca de su esposo cuando escuchó su voz, pero no se le acercó. Brevemente dejó salir un suspiro que ya no sabía si era de alivio, tristeza, resignación o enojo, simplemente quería dejar de sentirse tan lleno de sentimientos que al mismo tiempo le hacían sentirse vacío.

-¿Qué quieres que haga ahora?-Giró en busca de Bruce, quien le miraba aún con más remordimiento-¿También debo tener esperanza en que en algún momento me llamará a mí?

En la sala de espera se encontraban el resto de los vengadores y Pepper, ésta última había sido compañía para Tony durante las dolorosas semanas que había estado pasando en sus constantes desvelos a cuidado de Steve.

-¿Despertó?-Quiso saber Natasha en cuanto miró a Bruce aparecer.

-No exactamente-Contestó, seguidamente giró hacia Tony, quien se encontraba a su lado con la mirada en el suelo y la mandíbula apretada. Titubeante y sintiéndose peor, se limitó a decir lo que Tony le había pedido-Bucky, Steve te está llamando. Es mejor que vayas.

-¿Yo? Pero, Stark...

-Si te está llamando es por algo-Le interrumpió el castaño, levantando la cabeza con ese toque de superioridad, queriendo mostrar que no le afectaba en nada lo que decía-Y ese "algo" evidentemente no me concierne.

Sin decir nada más pasó de largo ignorando a sus compañeros, Pepper entendió que no se encontraba bien y disculpándose salió tras él. Los demás simplemente chocaron miradas, incomodandose ante la tensión que había en el ambiente. Les parecía admirable y al mismo tiempo riesgoso el que esos dos estuvieran en el mismo sitio sin haberse asesinado aún.

-¡Tony, espera!-Le gritó la peliroja insistente sin que el castaño hiciera gesto alguno de detenerse-¡Tony!

Un contenedor de basura salió volando cuando Tony dió un puñetazo en él. Estaba harto, cansado y demasiado molesto. Se sentía tan estúpidamente impotente de hacer algo. Quería golpear todo a su paso, y ni siquiera eso podía hacer debido al brazo que mantenía inmóvil por el cabestrillo. Odiaba a Barnes con todas sus fuerzas. Por su culpa Steve había sido atropeyado, por su culpa no podía estar con él como debía, porbsu maldita culpa su esposo no lo buscaba a él.

Escuchó el tono del celular a su espalda, su irritación aumentaba, había cancelado por todos los medios las reuniones y citas de su agenda, seguían jodiendolo.

-El señor Stark no podrá asistir-Escuchó que le justificaba Pots al teléfono- De cualquier manera agradecemos su invitación. Hasta pronto.

-Desaste de eso-Ordenó en cuanto la miró colgar-No quiero tener contacto con nadie.

-Tony, no puedes desconectarte tan agresivamente del mundo.

-¿Disculpa? Mi mundo está ahí adentro sin que yo pueda hacer nada. ¿Crees que me importan esas estúpidas reuniones de gente que sólo quiere sacarme provecho?

Una patada más de su parte dio en el contenedor, parecía que todo a su alrededor formaba parte de esa nube negra que de un día para otro se había posado sobre su cabeza.
Sintió la mano de su amiga posarse en un espalda. Nervioso rascó su nuca, la situación le estaba haciendo actuar como un idiota.

-Lo siento, Pepper-Respiró tranquilo, abrazando a la mujer que no había hecho nada más que preocuparse por él-Estoy algo...¿Cómo decirlo? ¿Quebrado? ¿Herido? ¿Desecho? Todos los sinónimos de muerto en vida.

Pepper le correspondió el abrazo, sintiendo como la respiración del hombre entre sus brazos se aceleraba.

-Tuviste mucha suerte-Sintió la leve risa de Tony en su oído-Te salvaste de este desastre.

El mes se había cumplido, Steve seguía llamando a Bucky entre susurros y Tony seguía haciendose a un lado. Barnes intentó por todos los medios hablar con el castaño, pero éste siempre le cortaba con todo el odio que por él desprendía.

Cuando Steve abrió los ojos, un enorme dolor y un sentimiento de soledad le llenó el cuerpo. Aún si no dormía, el único que permanecía a su lado era Bucky. Fue él quien le informó de lo acontecido durante esos días de su ausencia, ocultando detalles tales como que Tony había permanecido a su cuidado durante su inconsciencia, así como también escondió que el aludido nunca tuvo valor para presentarse en su habitación cuando estaba despierto, prefería verlo dormir y erirse diariamente con suposiciones que cada día empeoraban. A pesar de que Tony no podía verlo, le había pedido en nombre del matrimonio que aún mantenía con Steve, que no le dijera nada de su persona, que omitiera todo lo que hacía por cuidarlo y que se asegurara de mantenerlo seguro en las ocasiones que él no pudiera verlo. Después de todo, Barnes siempre había sido el mejor amigo de Steve, y al haberse convertido, al parecer, en alguien más significante, debía resignarse a que quizá era la persona más indicada para entregarle lo más preciado que tenía.

Para el mal de ambos, el tiempo es algo que no podían detener, y sin importarle siguió avanzando hasta que las cosas se tornaron complicadas para el Capitán.

Su audición comenzaba a fallar, algunas veces se veía obligado a dormir debido a los constantes mareos y las náuseas. No podía probar bocado y su cabello antes dorado comenzaba a desaparecer. Ciertamente el tiempo que le quedaba no era mucho, y la estadía en el hospital hacía más grande su infierno.

-¿En dónde está Tony?-Pidio saber a Bucky como diariamente llevaba haciendo, alejando el plato de sopa que no quería comer.

-Quisiera contestar tu pregunta, pero sabes que las cosas entre nosotros no están nada bien.

Steve recostó su cabeza desganado, ya ni siquiera tenía fuerza para mantenerse sentado. Sentía que su vida era un fósforo que con un simple soplido se apagaría en cualquier momento. Tenía cien años, pero resultaba verdad lo que muchos decían; la vida es demasiado corta.

Tanto tiempo había pasado ya y Tony no iba a verlo, no lo llamaba, no preguntaba por él. Se preguntaba qué había pasado con el divorcio durante todo ese tiempo, si el moreno se había ido de la ciudad, si lo había abandonado, si definitivamente lo dejaría morir solo.

Recordó y repitió todas esas palabras que tiempo atrás le gritó, esas en las que le aseguraba no lo quería.

"Por mí no te preocupes, hace tiempo que no me interesas"

Pensó en todos esos momentos en los que se cegó por el orgullo, el coraje, y lo lastimó haciéndole creer algo que nunca fue verdad.
Aceptaba ser un estúpido, no había caído en cuenta de lo que tenía, de lo importante que era solucionar las cosas con la única persona que en verdad quería tener ahí. Para poder juntar fuerzas, para poder sentir que la verdad de su muerte no era tan dura.

Le había hecho tantas promesas, y de eso no había quedado nada, así como tampoco estaba quedando nada de él. Deseaba ir a casa, poder tomar la mano de Tony un última vez, tener un último baile, una última pelea, lo que fuera, pero que fuera con él. Con esa persona que de nueva cuenta le partía el corazón, un corazón del que ya sólo salían latidos para el amor de su vida.

Tony seguía en la sala de espera, esperando saliera Bucky a informarle que Steve se había dormido y así poder entrar a verle. Sólo de esa manera podía ser honesto y decir todo lo que tiempo atrás el rubio no quiso escuchar. Bruce y Pepper habían intentado persuadirle de ir a casa, de descansar antes de que colapsara por falta de sueño, pero Tony se justificaba con estar acostumbrado a ese tipo de vida. Vaya que le gustaba vivir de noche, pero el desvelo acompañado de preocupación le estaba resultando una muy mala combinación.

No le importaba, nunca le había preocupado tan poca su apariencia o su vida misma. Necesitaba estar ahí, pendiente de una nueva alerta de convulsión o de la peor noticia que podía esperarse en un caso como ese.

No tenía duda alguna, se encontraba en el infierno.

-Tony...

-Está bien, entraré ahora-Le interrumpió sin querer escuchar un segundo más su voz.

-No-Le tomó del brazo sin querer discutir más, sintiendo las mirada del castaño quemarle las pupilas-Se niega a dormir hasta que le veas.

Tony sintió un sudor frío recorrerle la espalda. Había anhelado tanto escuchar que Steve le llamara, pero ciertamente era él quien no tenía el valor de verlo a los ojos y fingir que no pasaba nada, que no quería besarlo y que no se estaba muriendo poco a poco junto con él.
Las lágrimas le traicionaron y se vio obligado a apartarse de Bucky, él era quien menos quería lo viera llorar de esa manera. No permitiría que se burlara de su dolor.

-Te pedí que le ocultaras mi presencia-Intentó que aquello sonara a un reclamo, pero el nudo en la garganta no le permitía siquiera hablar.

-Lo hice, pero no es tonto, lo sabes.

Y vaya que lo sabía.

-Simplemente deseale buenas noches, su condición no le permite estar despierto durante mucho tiempo.

-No-Sentenció limpiando sus lágrimas-Regresa con él y asegúrate de que esté bien. Seguramente para cuando llegues a su habitación ya estará dormido.

-Stark, se está muriendo-Le reprochó casi ofendido, incrédulo ante la actitud del moreno.

-No me digas-Rió con desespero, sintiendo su cordura desvanecer-No es a mí a quien quiere ni es a mí a quien necesita, por eso estás aquí.

-¿Escuchas las estupideces que dices? Está sufriendo y tú te ciegas por tu estúpido orgullo.

-¡Entonces ve a consolarlo! ¡Evita que sufra más por mi maldita culpa!-Nuevamente el temblor en los labios delató su llanto, pasó una mano por su rostro desesperado-Lo has hecho antes, y él sabe que yo nunca regreso por lo perdido.

Bucky lo miró alejarse, y se preguntó qué tan insensible o que tan dolido tenía que estar el moreno para no correr hacia los brazos de un moribundo Steve del que sólo estaban quedando recuerdos.

Tony seguía gritandose lo cobarde que era, no entendía sus emociones y no sabía de qué manera seguir de pie ante la cruda realidad.

"Despierta mañana, Steve, el sol volverá a salir para ti".