SAINT SEIYA NO ME PERTENECE, SOLO TOMO SUS PERSONAJES PRESTADOS PARA METERLOS EN PROBLEMAS =)
El viaje fue muy arduo, cerca de 72 horas de vuelo continuo y los pequeños estaban exhaustos y nunca se dieron cuenta cuando llegaron a Atenas. Los hombres que venían con ellos los cargaron en brazos y subieron a un auto que los llevaría a su destino. Afrodita contemplaba a los pequeños en silencio, mientras que Death simplemente renegaba de su suerte al tener que cuidar de una pequeña niña de ahora en adelante.
- Deberías de guardar silencio idiota, los vas a despertar - dijo Afrodita que seguía mirando a los niños dormir.
- Es que no puedo creer que tuviéramos que salir al otro lado del mundo, solo para ir por un par de mocosos que lloriquean y no saben ni cambiarse los pañales - dijo molesto el de cáncer mientras trata de zafarse del agarre de la niña.
- ¿Y cómo lo tomaron sus padres? - pregunto observando a la nena de tirabuzones achocolatados - con Wyat no fue tan difícil, el niño es huérfano y su tutora me lo entrego como si de un cachorro no querido se tratara - dijo al acomodar al niño de nueva cuenta en su regazo - pero creo que con tu nueva alumna fue diferente.
- Sus padres son buenas personas, pero como el engendro comenzó a desarrollar su cosmos muy rápido, no supieron cómo afrontar eso, para ellos simplemente era un trastorno que se puede curar con psiquiatras - dijo al observar mejor a la niña que lleva en brazos - no querían dejarla irse, pero al entender que ella es algo fuera de su conocimiento decidieron entregarla con mucha pena.
- Sabes, creo que estos niños tienen mucho que asimilar, es mucho más fácil cuando son huérfanos, así cualquier cosa les parece mejor que las suerte de no tener a nadie, pero cuando tienen padres, es muy difícil el hacerles comprender que su vida cambio drástica mente 360`, y que de ahora en adelante todo es completamente diferente.
- Recuerda que simplemente tenemos que entrenarlos y no caer en los mismos errores que cometieron el idiota de Camus y de Dohoko, ambos ven a sus aprendices como si fueran sus hijos y eso les nubla el juicio - dijo Death mientras trata de despertar a la niña.
- ¿Cómo se llamara ahora que entre a la orden? Tú te cambiaste el nombre.
- Esperemos a que demuestre que valió la pena ir por ella hasta el otro lado del globo, después veremos - dijo cansado - lo único que quiero es terminar con este maldito asunto y listo.
- ¿Te he dicho que eres un idiota?
- Cada cinco minutos florecita - sonrió ladino.
Al detenerse el auto, los dos pequeños aun están adormilados, tratando de reconocer el lugar a la perfección, afrodita decide apiadarse del niño y lo lleva cargando, mientras que Death le dice a la niña que se apure o se quedara sola en medio de aquel lugar.
Eran las nueve de la noche, Death maldecía su suerte al no poder quedarse a tomar algo en la taberna del pequeño pueblo, mientras que afrodita bajo al niño y tomo la mano de ambos infantes, volteo a ver a su compañero y lo apresuro, pero Death se le desapareció de la nada.
- Maldito cangrejo de pacotilla! - dijo y lo comenzó a buscar vía cosmos hasta que dio con el - Mas te vale que traigas tu fantasmal trasero hasta aquí o no querrás que valla y te traiga a punta de una demon rose!
En menos de tres minutos el canceriano estaba maldiciendo a la progenitora de su compañero mientras toma la mano de la niña, quien ahora está bien despierta y mira con ojos saltones a su nuevo maestro. - Que me ves? - dijo Ángelo al notar la cara de duda de la nena
- No seas idiota, no le grites, que no ves que la estas asustando - dijo Afrodita al ver que los enormes ojitos achocolatados se inundaban con lágrimas - ven hermosa, no le hagas caso a este idiota, prometo cuidarte de las estupideces de este bruto - dijo para calmarla un poco - ahora tú, es mejor que la lleves cargando o...
- Ya entendí, pareces una madre histérica - una vez dicho esto, tomo a la nena en brazos y salió corriendo por que una barrera de demon roses lo estaba a punto de atravesar.
La noche era joven, pero para Ángelo era la peor noche de su corta vida, alegando, quitándose las espinas de la espalda baja y maldiciendo a los cuatro vientos, comienzan la subida al monte de los doce templos, para su fortuna, solo le quedan tres casas para poder dormir. Al llegar a Cáncer, llevo a la niña, la deposito en una de las recamaras de la zona privada y después fue a acompañar a Afrodita a la puerta.
El ojiazul le dijo muy seriamente que le permitiera quedarse hoy, pues de igual manera estaba sumamente cansado, cosa que al canceriano no le pareció gracioso, pero con la sutiliza del de Piscis no tuvo otra más que aceptar.
- más te vale que no ronques florecita, o te mando directamente al yomotzu - dijo sentenciando
- recuerda que a primera hora de la mañana tenemos que presentarnos, estas ya no son horas para ir a ver a su ilustrísima - le recordó el ojiazul
- como digas, descansa y va enserio lo de no roncar - dijo con fastidio el albino al cerrar su puerta.
Afrodita suspiro, comenzó su andar a la zona privada de cáncer, la cual conoce como la palma de su mano. El niño que carga lo tiene aferrado con un abrazo enternecedor, cosa que simplemente coloco al nene en su recamara, le quito los zapatos y lo acobijo a su lado para que estuviera tranquilo.
