CAPITULO
2- El reencuentro.
El
21 de Diciembre llegó. Ron no sabía cómo, pero había
llegado.
Estaba muy... ¿Cómo decirlo?... Soñador, alterado, ilusionado, irritable, nervioso... En fin, muchos estados de ánimos cruzaban en su mente y retorcían su cara, pero todos tenían que ver con la misma persona, la misma que no veía hacía cinco años, la misma que lo había enamorado apenas la conoció, la misma que amaba aún: Hermione.
Pudo ver una mota marrón en el perfecto cielo blanco. Una lechuza marrón se acercaba. Le abrió la ventana y le dejó El Profeta. Le metió unos Knuts en la bolsa de cuero que traía. Leyó el titular que rezaba:
"LA NUEVA NOVIA DE VIKTOR KRUM". Escrito por Rita Skeeter.
En la pagina central había un largo reportaje donde indicaba quien era su novia, que Ron no leyó. Viktor Krum. Cómo si le interesaba saber del maldito cabeza de calabaza, el gran búlgaro idiota... Tenía muchos apodos. ¿Quién podría haberse fijado en alguien como él?. Bueno, él sabía de una persona, pero eso había sido muchos años atrás. Dejó el periódico en su escritorio y empezó a hacer las maletas.
Iba de un lado a otro en su habitación del número 26 de Avon Boulevard, recogiendo su ropa, el cepillo de dientes, túnicas... ¡Uf! ¿Por qué debía ser tan desordenado?. Había esparcido todas sus cosas por su habitación y eso le irritaba.
"¿Pero en qué estoy pensando?" pensó mientras tiraba un zapato al escritorio, medio enfadado consigo mismo "Soy un mago"
-¡Bauleo!-exclamó, apuntando con su varita a toda su habitación. Enseguida, toda su ropa y cosas se apresuraron a entrar en el baúl.
Media hora más tarde salía del número 26 de Avon Boulevard. Caminó hasta llegar al Caldero Chorreante, luchando contra el agua nieve que molestaba al caminar y mirando con envidia la cantidad de parejas que caminaban de la mano buscando regalos, se hallaba a dos cuadras de su piso, para allí tomar la Red Flu, ya que en su casa no la poseía.
Era cierto que estando en Londres podía ir de diferentes maneras, pero el Autobús Noctámbulo no le gustaba, desaparecerse no podía ó también podía tomar algún transporte muggle, pero no los entendía aún, así que se decidió por los Polvos Flu.
Entró y pudo ver (para su desgracia) que estaba decorado de motivos navideños por cada rincón del sucio local. Suspiró. Sería una larga semana. Una larga y tediosa semana...
Saludó con una inclinación a Tom, el tabernero, y luego se dirigió hacia la zona de Chimeneas Express, donde al menos cien chimeneas negras con polvos verdes por todos lados.
Metió un par de Sickles en una ranura junto a la chimenea número 9. Entró a la chimenea con cuidado de no golpearse (ya que era demasiado alto), tomó un poco de polvos flu. Suspiró. No sería fácil encontrarse con Hermione después de tantos años.
-¡Número doce de Grimmauld Place!-gritó con voz clara y segunda.
Sintiendo como todo comenzaba a dar vueltas, cerró con fuerza los ojos y la boca. Seguía girando rápidamente hasta que se detuvo y calló de boca en el frío piso de la cocina-sótano del número 12 del Grimmauld Place.
Escuchó una risa grave y ronca que no supo identificar por la causa de tener polvo en los ojos.
-¡Harry! ¡Llegó Ron!-ésa voz sí la conocía. Era Ginny.
-¿Puedes ayudarlo?-preguntó una voz. Era Harry.
-Sí, clarrrrro-contestó la voz ronca.
"Ay, no puede ser él..." pensó Ron, mientras alguien lo agarraba de la chaqueta y lo levantaba del piso, sacándole el polvo que tenía en los ojos. "Por favor, Merlín, Dios, cualquiera, que no sea El..."
Miró a su alrededor y se dio cuenta que la casa había cambiado bastante: la cocina estaba pintada de blanco y tenía cosas modernas muggles. En la pared colgaban cuadros con fotos de ellos en Hogwarts ó en La Madriguera. En la cocina estaban Ginny, vestida con un delantal color azul, cocinando algo, Harry (que parecía que había llegado del trabajo hace poco, porque tenía la túnica negra de Auror, con el escudo de una A) y, para desgracia de Ron, también estaba allí, Viktor Krum.
-Veo que has crrrrrrecido, Rrrrrronald-dijo Krum.
Ron tosió por el polvo. ¡Claro que había crecido!. Si la última vez que Krum lo vio él tenía 14 años. Ron tuvo la tentación de decirle que él parecía un viejo, pero se contuvo.
-Ay, Ron-lo saludó Ginny, dándole un beso en la mejilla. Hizo un movimiento con la varita y la ropa de Ron quedó limpia.
-Gracias, Ginny-dijo Ron, devolviéndole el saludo a su hermana.
-Ron-saludó Harry, chocando las manos con él.
Ron sonrió.
-Siéntate, por favor-dijo Ginny, ofreciéndole una silla revestida de rojo y muy cómoda, en la mesa pulida de madera.
-Ya te pareces a mamá-opinó Ron, mientras se sentaba. Su hermana le sacó la lengua-. Ahora eres tú.
-Gracias, hermanito.
-¿Qué cocinas?-preguntó Ron, oliendo.
-Tarta de melaza-respondió Ginny.
-Mi favorita-dijo Harry, sonriendo.
-Lo sé, por eso lo hago-Ginny también sonrió y acercó a Harry para darle un beso rápido.
-¿Hace falta que hagan esto?-preguntó Ron, haciéndose el enfadado-. Son empalagosos.
-¡Si!-contestaron Ginny y Harry.
-Es la envidia la que habla-opinó Krum. Ron lo miró mal, Ginny volvió a su tarta y Harry miraba a Ron como diciéndole "No hagas locuras".
-¿Eso crees?-preguntó Ron usando odio en cada palabra.
-Sí... Si estuvierrrras de novio, lo comprrrrrrenderrrrrías-le aclaró Krum.
-¿Y quién eres para decirme algo así?-preguntó Ron. En la cocina había tanta tensión, que podía cortarse con cuchillo-. Ni siquiera sé que es lo que haces aquí...
-Me invatarrrrron-dijo Krum, socarronamente-. ¿Y tú?
-Me invitaron-contestó Ron impertinente, ya no le importaba que Krum fuese mucho mayor que él-porque soy el hermano de la novia y el mejor amigo del novio. Encima, después de todos estos años no has aprendido a hablar-Ron vio como el rostro de Krum se crispaba por momentos por la rabia. Ni Harry ni Ginny se metían en la conversación y los miraban expectantes-. Tú no tienes derecho a estar aquí...
-Si lo tiene-contestó una voz con enfado y autoritarismo. Ron conocía ésa voz mejor que la de nadie, a pesar de que ahora sonaba enojada.
Era Hermione.
Estaba mucho más hermosa de lo que Ron recordaba. Su pelo estaba ondeado, suelto y sin enmarañar, llevaba un sweater ajustado color azul y un jean al cuerpo. También tenía una expresión de enojada y la manos en la caderas, como jarra.
-¿Y por qué? ¿Tiene coronita?-preguntó Ron, después que cerrara la boca del asombro. No se pudo contener.
-Como siempre, Ronald-dijo recalcando su nombre-, no puedes mantener tu boca cerrada, aún así sabiendo que te causará problemas.
-No me sermonees, Hermione-dijo Ron, haciendo lo mismo que ella. En su último tiempo en Hogwarts la llamaba "Mione"-. Dime, ¿qué hace éste aquí, eh?.
-Viktor está aquí porque es mi prometido-contestó ella, sin pelos en la legua-, nos vamos a casar el año que viene.
Pronto, Ron sintió como el mundo desaparecía y todo se volvía negro...
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A/N:
Holas!! Cómo han estado?? Qué les pareció el capi?? Quiero
agradecerles por las reviews en el anterior capi, me sorprendí al
leer que tenía 3!! Gracias!! Bueno, espero que me dejen unas lindas
reviews, como las del capi pasado, pero ahora les doy el nombre del
próximo: CAPITULO 3– El plan.
Besos, Anna Diggory!
