Los personajes de esta serie no me pertenecen, pertenecen a CH y a la WB, escribo esto sin ánimos de lucro etc. etc...

Se que hace mucho dije que subiría este segundo capitulo, siento realmente la demora, y lamento aun más el no poder aclarar públicamente el "porque" de mis destiempos con ambos fics, tal vez más adelante o en privado me digne a hablar de ello, no lo se, pero en fin, aquí esta el capitulo uno.


Reinicio


No sé qué me hizo dejar de buscar la cura a tu estado, no sé si fueron las lágrimas de tu madre al ver las cicatrices que recorrían la piel de tu pecho y espalda, el cómo se abrazó con tanta fuerza a ti, como si su propia vida se le fuera en ese momento, no sé si fue tu sonrisa al momento que ella te dedicaba varios "Te amo" mientras acariciaba con cuidado los hilos de seda roja que tienes por cabello, tu padre regreso a toda prisa de un viaje de negocios, sus pasos eran pesados y firmes aunque corriera hasta atravesar el umbral de tu habitación de hospital. Te había pedido perdón por el daño hecho, no quería quebrarse, pero al poco tiempo sucumbió y terminó empapando las sabanas que te cubrían. Lo sentí, sentí como todas sus palabras y acciones eran verdaderas... Me sentí tan egoísta al no querer que fuera así, estaba a punto de perderte y no me sentía capaz de hacer algo para impedirlo.

Pero estabas tan feliz, tus ojos brillaban con tanta intensidad cuando tus padres te llevaron a casa.

Tiene alrededor de seis meses que no me has vuelto a ver, aunque no halla día en el que no te vea a ti.

Aún recuerdo la cara de Omi cuando les pedí que te visitaran y que se hicieran pasar por amigos tuyos del colegio, quería que te rodearan personas que te conocieran, además de que Omi siempre quiso ser amigo tuyo. Los monjes prometieron no decir palabra alguna sobre los wus, los duelos y la magia que implican; incluso el maestro Fung estuvo de acuerdo con ello y se hizo pasar por tu profesor de cultura, todos querían lo mejor para ti, aunque también tuvieron que dejar ir tu pasado.

Me sentí tan vacío cuando destruí cada uno de tus inventos programados para la búsqueda de shen gong wus pero quería que comenzaras una nueva vida sin sufrimiento, después de lo que te hice era lo menos que te merecías.

¡Aún recuerdo ese maldito día en el que todo se vino abajo! ¡Por qué tenías que estar ahí! ¡Jack! ¡Por qué!. Caí de rodillas al suelo y lo golpee con fuerza, el libro cayó de la mesa donde lo había colocado, y a pesar de la caída ¡seguia abierto en esa maldita página! ¡Ese libro se seguía riendo de mí! Me quede viendo el techo de mi ciudadela hasta que mis bestias comenzaron a rodearme, guardaban cierta distancia como era su costumbre, me puse de pie y logre salir a uno de mis jardines, el más alejado y oculto, necesitaba meditar, necesitaba volver a acostumbrarme al silencio de la fortaleza.


-Oye bola de queso- reíste a carcajadas luego de llamar a Omi de esa manera, no se si fue una de tus ocurrencias o un recuerdo del pasado que se negaba a morir - ¿vendrán los chicos, el profesor Fung y tú a la fiesta de Halloween que celebraremos este año?-

-¡Fiesta! ¡Por supuesto!- se le iluminó la mirada al joven monje cuando le preguntaste sobre su asistencia -uhmm Jack...-

-¿Que ocurre Omi?-

-¿Puedo invitar a un amigo?- es bastante cierto que desde que fuiste por un camino diferente las cosas cambiaron también aquí, la guerra Heylin – Xiaolin seguía en pie, y seguíamos combatiendo para ganar los sheng gong wus, Omi comenzó a visitarme más seguido e incluso conversaba con Fung, aun así, el cambio más significativo fue que no volví a usar magia, fe Fung quien me obsequió un medallón con el cual podría verte y saber que estás seguro.

-¿Claro, por qué no?- Respondiste sonriendo, después de todo Omi era tu mejor amigo ahora.


Por más que me negué a asistir el joven monje resultó ser más terco de lo que creía... Ya han pasado nueve meses desde que me viste por última vez, mañana se reiniciará nuestro tiempo. Fung también opina que es lo correcto, pero dime ¿Cómo puedo atreverme a verte en persona de nuevo?


Latigazos de escalofríos me recorren al ver los bizarros trajes en los aparadores de las diferentes tiendas de disfraces del centro comercial, Omi se percataba de ello y me alaba de la mano al siguiente local.

-Creo que ese sería del agrado de Jack- Señaló Dojo con la cola, en el aparador se encontraba un traje de hule negro, como aquellos que se lleva en caso de manipular material peligroso, el cual llevaba unas botas estilo militarizado y en la parte de la cabeza solo una ventanilla con una luz azul, como aditamento al traje estaba un maletín negro de cirujano – Hace tiempo nos dijo que le gustaba mucho una película llamada "Repo the genetic opera", un día Raimundo llegó con el DVD y la vimos junto con Kimiko y Clay –

-¿Porque no la vi con ustedes? – Omi hizo un berrinche ante la anécdota de Dojo pero termino olvidándolo cuando le compre un helado de cereza y vainilla.

Seguimos recorriendo las tiendas y uno de los trajes de la vitrina llamó mi atención, no era llamativo en sí, pero algo me decía que era el indicado.

-Hola amable señor, nos podría mostrar el traje de pirata que esta allá-

-Claro muchachito- le respondió el anciano dueño del local al momento de caminar hasta el aparador – ¿Es para tu padre? – dijo mientras me señalaba con la mirada, Omi y Dojo comenzaron a reír a carcajadas.

-Él no es mi padre, es mi amigo- Una ligera sonrisa asomó en mis labios, la inocencia de Omi tenía ese efecto en mí ¿Cómo es posible que antes quisiera corromperlo?

-¿Puede pasar al probador?-

-Por supuesto, sígame es por acá… por cierto, linda bufanda- dijo mientras señalaba a Dojo enroscado en el cuello de Omi.

-Bien me agrada- Quién habría dicho alguna vez que lo que trataste de comer ayer, hoy te estaría dando un cumplido.

-¡Ya está! ¡Señor nos lo llevamos!-

-Muchas gracias por su compra

Caminamos de regreso a la salida del centro comercial, los demás monjes se encontraban ahí con sus respectivas compras, subieron a Dojo que había recuperado su forma original y como nueva costumbre dejaron un espacio hasta el final para mí, desde que deje de usar mi magia Omi y Dojo se ofrecieron para poder llevarme de la ciudadela a donde necesitase. Todo el camino fue en silencio, el día de hoy Omi no mencionó palabra alguna durante el trayecto, yo en el fondo se lo agradecí.

Cuando por fin llegué a mi ciudadela otro golpe de realidad dio contra mi cara.

-¿Te presentaras con él a pesar de que fue tu culpa que perdiera la memoria?-


Bien, ya llegaron al final del cap, y si, es bastante corto, y si, Chase fue el culpable de la perdida de memoria de Jack. -sigh- sólo...disculpen sí ?

y gracias por el review