Capítulo 2: De princesa a esposa, sólo hay un paso

El sol se asomaba por la ventana de la habitación de la próxima princesa de Excalibur, los pájaros cantaban, el aire de la fresca mañana se alcazaba a colar por la ventana entre abierta, todo parecía perfecto, otro día normal para Kagome…

- Aaaaahhh (figuren que es un bostezo ¬¬), que bien dormí – dijo Kagome sin acordarse de lo que había sucedido la noche anterior.

Toc, toc, toc – Kagome, ya estas despierta hija???? – preguntó la Sra. Higurashi.

- Si, mamá, pasa.

- Me alegra que ya estés despierta, así podremos arreglar tu maleta juntas – dijo la Sra. ya estando dentro de la habitación.

- Maleta????, mamá, me voy a Miami hasta en la tarde, tenía pensado hacer mi maleta hasta después de comer – dijo en tono amable esbozando una gran sonrisa.

- Miami???, hija, no habrás olvidado que dentro de dos horas partes para Excalibur verdad??? – preguntó algo confusa por lo que su hija acababa de decir.

- Excalibur???, entonces no fue un sueño la platica que tuve con papá anoche??? – cuestionó con pánico.

- No cariño, no fue un sueño, así que ya levántate porque tenemos que preparar tu maleta y no tenemos mucho tiempo – dijo empujándola fuera de la cama.

- Mamá, yo no quiero ser princesa, porque no vas y hablas con papá, estoy segura de que tú puedes convencerlo de que cambie de opinión – contestó la chica forcejando con su madre.

- De ninguna manera, ni la propia presencia de los dioses del olimpo harán cambiar de opinión a tu padre, además, yo ya había tratado de convencerlo días antes y no tuve ningún resultado, así que mejor sal de esa cama de una buena vez – dijo jalándola con fuerza, provocando que la chica cayera fuera de la cama.

- Esta bien, ya voy – dijo sobándose su parte trasera – pero aún sigo creyendo que esto de que yo gobierne Excalibur no es una buena idea – dijo en camino hacia el baño.

- Pues tu padre piensa que tú eres la más indicada para eso, además no lo harás sola – dijo sin darse cuenta de lo último que acaba de decir.

Que no gobernará Excalibur sola, entonces quién la ayudará en eso.

- Cómo que no lo haré sola, a que te refieres con eso???? – preguntó la chica desde el baño.

A…bu…bueno…este – no sabía cómo contestar ante tal pregunta, por error había dicho algo que nunca debió haber dicho, nisiquiera pensado – pu…pues lo digo por Sango cariño, ella te acompañará en el viaje y se quedará contigo, no es así???? – dijo sabiendo que se había salvado de un interrogatorio.

- Pues si, al final ella aceptó ir conmigo, aunque no tuve que rogarle mucho, me dijo que con su ayuda pasaría de ser Kagome Higurashi a la princesa Kagome – dijo saliendo ya de la ducha.

- Bueno entonces debes de estar contenta, se que te va a hacer muy bien que Sango vaya contigo, además sirve que conoce el reino – dijo su madre con una sonrisa.

- Si tienes razón, bueno, me ayudas a preparar mi maleta, estoy segura de que Sango no tardará en llegar – le dijo Kagome a su madre.

- Claro!!!! – le contestó sonriente.

En menos de una hora terminaron de preparar la maleta y bajaron las dos a desayunar, no podía irse sin antes comer algo; Sango llegó justo a tiempo para el desayuno y con todo listo para marcharse, pero, una pregunta quedaba flotando en el aire, qué quiso decir la madre de Kagome con eso de que no iba a gobernar Excalibur sola, obviamente no se refería a Sango, eso sólo lo uso como excusa para salir librada de eso, entonces, a qué se refería???, para bienestar de su madre, Kagome había quedado conforme con esa respuesta, pero pronto se daría cuenta de que no era precisamente del apoyo de Sango al que su madre estaba dando hincapié.

Estaban todos en la mesa disfrutando del rico desayuno que había preparado la cocinera para ellos, cuando de pronto Souta hizo una pregunta que le sonó un poco extraña a Kagome.

- Y cuando te casas Kagome???? – preguntó Souta con toda dulzura e inocencia.

Kagome casi se atraganta por la pregunta – A qué te refieres con eso de que cuándo me caso Souta, yo no pienso casarme aún – dijo la chica respondiendo amablemente a la pregunta de su hermano.

- No te casarás???, entonces cómo piensas hacerte cargo del reino si no estás casada??? – preguntó el niño con la misma inocencia de antes.

En ese momento Kagome comprendió eso de "además no lo harás sola" que le había dicho su madre, esas palabras significaban que iba a casarse, por eso era enviada a Excalibur, iba a contraer matrimonio con un extraño y además sin consultárselo, eso era imposible, su padre jamás pudo hacer algo como eso, o si???.

- Souta, no asustes a tu hermana con esas cosas hijo – dijo el Sr. Higurashi algo nervioso.

- Pero papá, no lo digo para asustarla, todos sabemos que una mujer no puede gobernar al menos que e..

- Oh, ya es tarde, Kagome ya es hora de partir – dijo el Sr. de la casa interrumpiendo a su hijo.

- Si, esta bien pero, que iba a decir Souta papá??? – preguntó Kagome consternada.

- Oh, nada ya sabes como es tu hermano siempre dices cosas que no vienen al caso – contestó muy nervioso.

- No, esta vez si viene al caso, el dijo que yo no puedo gobernar, por qué no puedo papá??? – cuestionó a su padre algo furiosa.

Esta bien, esta vez lo atrapó, pensaba decírselo cuando estuviera a punto de subir al avión pero su lindo y tierno hijo lo había arruinado, ahora tenía que explicarle todo.

- Verás, princesa, una mujer no puede hacerse cargo de un reino, al menos que ésta este casada, es una ley hija – dijo hablando con un tono sereno para tratar de tranquilizar a su hija.

- Ley, ley, al diablo con la ley, tal vez no sepa mucho de leyes de la realeza padre, pero lo que si se, es que un reino no puede ser gobernado por príncipes ni princesas, sino por reyes, y ninguno de nuestros reinos cumple con esa ley – dijo exaltada.

- Eso ya lo se hija, pero ustedes pueden gobernar por medio de un permiso especial que se les otorga, aprobando que pueden hacerse cargo del reino, mas sin embargo tú no puedes gobernar si no estas casada – contestó con el mismo semblante sereno – ya esta todo arreglado para que gobiernes, al llegar a palacio te recibirá tu prometido, se conocerán por unos meses y después se casarán, así podrán gobernar juntos Excalibur – explicó su padre.

Kagome no podía creer lo que estaba escuchando, su padre, su querido y adorado padre la estaba entregando a un desconocido, nisiquiera le pronunció el nombre de su "prometido", ahora todo estaba peor que antes, si pensaba que el hecho de dejar de ser una simple adolescente para convertirse en princesa era desastroso ahora le resultaba peor, dejar de ser una simple adolescente para convertirse en princesa y además esposa de alguien que no conocía, definitivamente eso no podía estar peor.

- Papá, cómo pudiste hacer algo así, sin siquiera consultarlo antes conmigo??? – preguntó decepcionada.

- Hija, yo sabía que no ibas a aceptar algo como eso, así que decidí decirte sólo lo de gobernar Excalibur, me di cuenta de que si aceptabas convertirte en princesa, era más fácil convencerte para que accedieras a casarte – dijo aún serio – Kagome, entiende que no podemos dejar un reino tan importante como Excalibur sin un gobernante.

- Eso lo entiendo a la perfección papá, pero, por qué no dejas que mi prometido gobierne solo, se que eso si esta permitido, después de todo Yosuke no estaba casado y podía gobernar – dijo creyendo que con eso iba a salir librada del compromiso.

- Eso imposible hija, sólo un miembro de la familia Higurashi puede hacerse cargo de nuestros reinos – contestó para desgracia de su hija – entonces Kagome, estas dispuesta a casarte con la persona que he elegido para ti y hacerte cargo de Excalibur??? – preguntó su padre con ilusión en los ojos.

- Esta bien papá – contestó resignada – lo haré por ti, y por la familia – dijo finalmente con una gran sonrisa.

El Sr. Higurashi estaba feliz por lo que acaba de escuchar, él sabía que su hija no estaba de acuerdo del todo, pero que al final terminaría por aceptar a su prometido y sería feliz, además de que se convertiría en la mejor gobernante que Excalibur haya tenido.

- Bien, entonces en mejor que nos vayamos de una vez o los dejará el avión – dijo el Sr. Higurashi ya con más animos.

- "Los"???, dirás las papá, que no ves que somos chicas??? – preguntó con algo de gracia.

- Digo "los", porque tu hermano Souta irá con ustedes, o a caso creíste que las dejaría ir solas a un lugar tan lejano – contestó con una gran sonrisa – además con eso de que tú no estás tan bien informada sobre como estar a cargo de un reino, es bueno que tu hermano te acompañe, así el te instruirá en lo que sea necesario y se estará preparando para convertirse en el futuro Rey.

- En eso tienes razón, sus conocimientos me serán de mucha ayuda – dijo dirigiendo una gran sonrisa a su hermano.

- Ya verás Kagome, con mi ayuda y con la colaboración de mi bella asistente, te convertiremos en todo una princesa – dijo el chico orgullosamente.

- "Bella asistente"???, alguien más se unirá al viaje con nosotros – preguntó al no entender a lo que se refería su pequeño hermano.

- Claro que no Kagome, creo que se refiere a mí, verdad Souta??? – le preguntó al chico guiñándole el ojo.

- Pues claro, quien mas podría ayudarme en esto si no es Sango, ella esta altamente capacitada para ayudarme a convertirte en una princesa, después de todo necesito a alguien que se haga cargo de diseñar tu ropa y enseñarte modales, porque de eso si que no se nada – confesó el niño.

- Jajajajaja, en eso tienes razón Souta, Sango es la persona indicada para que me ayude con mis modales y mi ropa, después de todo ella también desciende de la realeza – le dijo la chica al pequeño.

- Bueno, basta de tanta charla, aclarado todo vamos al aeropuerto, prepárense chicos porque Excalibur esta listo para recibir a su nueva princesa.

CONTINUARÁ…