Resumen: Porque la vida no es una línea fija y siempre cambia de rumbo, es una cuerda a la que estamos atados la cual se enreda y encuentra con otras iguales a ella o todo lo contrario. Y aprendemos a valorarla no importa lo que suframos, porque de eso se trata la vida, de sentirla y disfrutarla, y dejar nuestra marca en al menos un alma y cuando llegue el final, vivir en su recuerdo.

Notas de Autora: y se preguntaran ¿Quién es el chico al que le hicieron semejante atrocidad? ¿Qué hará? ¿Cómo tendrá el alma la autora para hacer sufrir de esa manera al chico?

Bueno, sus dudas serán resueltas en este capítulo, o al menos la mayoría.

Advertencias: Mpreg, Chico x Chico (y encima de eso pueden quedar embarazados, algo así como un gen mutante que hace fértiles a los hombres).

Parejas: Toothcup y Oc

Disclaimer: Los personajes de HTYD no me pertenecen sino que a DreamWorks y Cressida Cowel, ya quedo claro desde el momento en que entramos a esta página, pero aun así lo menciono (reglamento :v).

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Maybe

Capítulo 2

Le tocaba el turno nocturno en la radio de la universidad en donde trabajaba, eran las 9:40 y por esa hora se encontraba todo tranquilo solo estando él y su compañera, Anne.

En todo el tiempo que había pasado decidió que no importaba lo que había ocurrido y el cómo lo habían utilizado, no tuvo secuelas o traumas debido a que prácticamente lo violaron, pero sí que cambió. Ya no sería estúpido y no dejaría que lo volvieran a lastimar.

Y con el bebé, decidió que se quedaría con él, hasta había comenzado a comprar pequeñas prendas, se le era inevitable no hacerlo, le parecían tan monas y solo imaginaba cómo se verían en su pequeño o pequeña. Su bebé no tenía culpa de las circunstancias en las que nacía y tenía todo el derecho a vivir con al menos uno de sus padres, nada de darlo en adopción. Nadie podría darle más amor que él mismo.

Tan ensimismado estaba en sus pensamientos que no se fijó bien en donde pisaba y se resbaló cayendo por las escaleras junto a la caja de discos que iba cargando.

Anne, al escuchar el estruendo de la caída salió de la cabina de grabación para saber que ocurría. Se encontró con la extraña escena de Toothless (o al menos así lo llamaban en la Radio ya que nunca decía su verdadero nombre) sangrando, pero algo difería. La sangre no provenía de la cabeza o algún lugar más lógico. Esta salía de entre las piernas del moreno quien estaba hecho un ovillo sujetando su estómago y sollozando levemente.

Reaccionó y desde su móvil llamó a una ambulancia. Ella tuvo que ir con Toothless porque además de ser muy noche, no conocía a nadie que fuera amigo del chico o algún familiar por lo menos. En ese momento lamentaba no haber entablado un poco más de conversación con el pelinegro.

Los para-médicos estabilizaron a Toothless y una vez estando en el hospital procedieron a hacer los exámenes correspondientes. Lo único que sabían con lo que trataban era con un posible aborto accidental, ya que el moreno no dejaba de llorar y lamentarse por su bebé. No tenían muchos datos sobre él y eso dificultaba las cosas. No podían darle un tranquilizante por el riesgo de que dañara al feto si éste seguía vivo todavía. Luego de dos horas, Toothless dormía en una habitación del hospital estando fuera de peligro él y su hijo. A Anne le dieron las pertenencias de Toothles y ella aprovecho a buscar entre los contactos en el celular del moreno el número de su familia. Tuvo la suerte de no buscar mucho tiempo pues entre los favoritos o más usados estaba uno con el nombre de *Abuelos.

Repicó unas cinco veces antes de que contestaran, y era lo más lógico viendo la hora que era. Cuando contestaron por el otro lado de la línea, Anne habló un poco nerviosa explicando la situación.

Los abuelos de Toothless no vivían en la ciudad por lo que tendrían que tomar un vuelo para estar lo más pronto posible con su nieto. Anne los tranquilizó diciendo que ella se quedaría hasta que ellos pudieran estar presentes.

-¿Señorita?

-¿Sí?

-Necesito los datos de su amigo para poder internarlo correctamente.

-¿Internarlo? ¿Tan grave es?

-Así es, casi tuvo un episodio de aborto y tiene un severo caso de anemia. Deberá pasar al menos una semana hospitalizado para ver si mejora, por eso necesitamos sus datos.

-Verá doctor, lo que pasa es que yo solo trabajo con él y no lo conozco mucho ¡ni siquiera se su nombre real!

Estallo en llanto, nerviosa por todo lo que pasaba.

-Tranquila, él está fuera de peligro.

-¿Y el bebé?

-Por el momento está estable, debemos hacerles otros exámenes.

-Yo no sé mucho sobre él, pero sus abuelos vienen en camino y estarán por la mañana.

-Avíseles en cuanto los vea que tienen que llenar el formulario en recepción.

-Lo haré.

Unas horas más tarde despertó Toothles, un poco desorientado y adolorido por los golpes al caer de las escaleras. Se quedó viendo el pequeño cuarto en el que se encontraba, la luz era tenue así que no podía ver todos los detalles de la habitación, pero si noto que había una mesa y un pequeño sillón para una persona. Estaba solo y su cabeza le dolía horrores, intento recordar que hacía antes de acabar en ese lugar. Era martes y a él le tocaba la limpieza y el orden de los discos que llegaban a la Radio por correspondencia, planeaba cenar después de terminar con eso y estuvo pensando en lo que había comprado para su bebé la tarde anterior y luego… el golpe. Se cayó de las escaleras por no ver bien donde pisaba.

Y como si se lo recordara, una punzada en el vientre bajo hizo que el temor apareciera. Llevo sus manos al estómago. Y la imagen lo ataco como un relámpago. Lo había perdido, recordaba la sangre y el incesante dolor. Un pobre bebé de tan solo cuatro meses y medio no soportaría tan grave caída. Pequeñas lágrimas bajaron por sus ojos acompañadas por silenciosos sollozos.

Dolía, dolía demasiado. Ni siquiera le había importado el que lo hubieran utilizado como muñeca inflable, los bastardos pagarían tarde o temprano de eso estaba seguro, pero su bebe… no, él no tenía culpa y ni siquiera había nacido, no lo conocía pero ya lo amaba, amaba a ese pedacito de persona que poco a poco crecía dentro de él. Y ahora, ya no había nada. Estaba vacío.

Los sollozos se convirtieron en llanto, y el llanto en gritos desgarradores. Su bebe, su hijito ya no estaba, y todo por un estúpido accidente, debió ser más precavido, debió tener cuidado.

Y siguió llorando.

Así fue como lo encontró Anne cuando regreso al cuarto de Toothless, llorando amargamente. En un primer instante no comprendió por qué lloraba, hasta que llego a la conclusión que erradamente el moreno también pensaba. Se apresuró hasta llegar a él, e intentar calmarlo, en el camino tirando las bolsas que iba cargando. Verlo llorar también hacia que ella quisiera llorar, nunca fue buena viendo sufrir a las demás personas.

Abrazo Toothless lo más fuerte que pudo y alzando la voz intento llamar su atención.

-¡Toothless!

-Mi bebé, Anne. Perdí a mi bebé. –Seguía llorando pero por un momento Toothless se detuvo y la miro, sus ojos denotaban la desolación en la que se hallaba, y Anne no lo soporto y también rompió a llorar, sintiendo empatía por el otro.

-N..No es cierto, Toothless. No lo has perdido ¿sí? Sigue aquí –dijo acariciando su estómago- todavía está contigo. Tu bebé está sano y salvo. –Recordaba lo que le había dicho el doctor, pero mientras el bebé siguiera en el vientre de su compañero aún estaba la esperanza de que superara la caída y lograra terminar los diez meses.

-¿Qué has dicho?

-Que tu hijo no ha muerto, todavía estas embarazado.

-¿No lo perdí? Pero ¿y la sangre? ¡Había mucha, Anne!

-Cálmate, cálmate. Respira, o realmente le hará daño al bebé.

Anne comenzó a simular respiraciones lentas y Toothless la siguió, unos tres minutos después Anne continuo hablando.

-Es cierto que tuviste un pequeño episodio de casi aborto y por eso la sangre, pero el doctor dijo que por el momento estaban estables –dijo refiriéndose a padre e hijo – pero debes cuidarte, así que tranquilízate.

-Yo… está bien –Suspiro y cerro los ojos.

-Así me gusta.

-Gracias –fue casi un susurro pero logro llegar a los oídos de Anne. Esta volteo a ver a Toothless y se asustó de ver nuevas lagrimas que creía ya habían parado.

-No, no, no ¡Toothless para! No sigas llorando.

-Es que, no puedo evitarlo.

-Lo sé, lo sé. Pero todo está bien. Debes tranquilizarte para que puedas comer. Me imagino que no has probado bocado en toda la noche ¿Me equivoco?

Como respuesta solo obtuvo un cabeceo por parte del moreno, negando a la pregunta.

-Lo imaginaba. Por eso te traje algo, es necesario que estés fuerte por ti y por la cosita que crece en ti. –Anne sonrió contagiando un poco a Toothless quien la miraba agradecido y un poco más tranquilo.

Anne le acerco una sopa en vaso, unas cuantas galletas y frutas para que tuviera de todo un poco. El doctor le aconsejo que fueran cosas livianas para que no le hicieran mal. Vio en silencio comer a Toothles y se sintió un poco más tranquila y también cansada. No creyó tener una noche tan movida como esa, y menos a causa del moreno. Entonces recordó el pequeño detalle del expediente que debía llenar Toothless.

-Amm, ¿Toothless?

-¿Si?

-¿Cómo te llamas? Y no ese tonto apodo, sino tu nombre real.

-Oh, bueno… me llamo Thomas, pero puedes decirme Tom. ¿Por qué la pregunta?

-Es que cuando me pidieron tus datos no supe contestar, y es que hace poco que te conozco y ni siquiera sabía tu nombre, me sentí realmente tonta. –Dijo con las mejillas algo sonrosadas.

-Descuida, fue mi culpa después de todo. Ese apodo lo tengo desde pequeño y a las personas que no conozco muy bien suelo darles ese "nombre" y solo el director de la Radio lo sabía y no le molesto. Pero puedes llamarme Tom si gustas.

-Comprendo. Es un bonito nombre.

-Gracias.

-Otra cosa. –Espero a que Toothles, o Tom, volviera a ponerle atención y continuo hablando – Tus abuelos vienen en camino, espero que no te moleste pero estaba desesperada y muy asustada…

-¿Mis abuelos… vienen? ¡Oh no!

-Lo lamento, pero debía llamar a alguien y tú no despertabas, así que tome tu móvil y llame a tus abuelos. Pero no les dije lo del embarazo, solo que sufriste un accidente.

-No, no te preocupes. En algún momento debían enterarse. –Tom suspiro y se quedó en silencio un buen rato. Anne prefirió dejarlo así, debía estar pensando en muchas cosas. Y ella también cayó ensimismada en sus propios pensamientos hasta que el chico volvió a hablar.

-Anne ¿Me harías un favor?

-Si ¿Qué deseas?

-Me ayudas a ir al baño, es que ya no aguanto la vejiga. –Anne sonrió ante esto y se apresuró a ayudar a Tom.

-No hay problema, cuenta conmigo. –Lo ayudo a levantarse, lo que costo un poco ya que el peli negro era un poco más alto que ella, pero logro guiarlo hasta el baño.

Cuando hubo terminado y regresado al cuarto, Anne le ayudo a recostarse. Estaba a punto de quedar dormido, cuando volteo a ver a la chica que se acomodaba en el pequeño sofá.

-Anne…

La chica volteo y se levantó rápidamente para saber que necesitaba.

-¿Necesitas algo? ¿Llamo al doctor? ¿Quieres que acomode la almohada?

-Gracias…Por todo. –y después de eso, Toothless quedo profundamente dormido con una pequeña sonrisa acompañando su cansado rostro.

-Oh… No hay de qué.

Anne acaricio levemente los cabellos azabaches apartándolos del rostro del moreno, y también sonrió. Ese día no fue nada de lo que espero, pero se sentía bien después de todo. Volvió al pequeño sofá y al igual que Toothless, ella también cayó dormida.

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Un par de explicaciones.

En este fic, los embarazos masculinos duran diez meses por cuestiones anatómicas y biológicas. Se necesita un poco más de tiempo para que el bebé pueda desarrollarse en la matriz masculina.

Esto OmegaVerse, así que se liga a las leyes de esta, pero también yo meto mis manitos y le pongo un poco de mi imaginación.

Como nunca me ha gustado cuando leo un fic no saber cómo es que surgió la posibilidad del mpreg, les doy una breve explicación del "por qué":

~Este es un mundo en el que la homosexualidad ya había sido aceptada, pero la idea de tener bebés propios hizo que un científico (los típicos locos) experimentara con una sustancia sacada de anfibios y reptiles que cambiaban de sexo cuando se veían en la necesidad de hacerlo, esta sustancia, a la que nombraron AF23, hacia evolucionar levemente las hormonas del hombre y después de varios experimentos un joven voluntario logro quedar fértil y próximamente embarazado. Con lo que no conto el científico loco, fue descubrir que los bebes que nacían de esa manera se veían afectados. Algunas niñas nacían siendo infértiles y un poco más agresivas que la mayoría de féminas, y los niños ya nacían con la capacidad para engendrar, no hacía falta la medicina que había creado. Las cosas no quedaron ahí, los niños nacidos inicialmente gracias a la medicina, cuando llegaban a la pre-etapa de la adolescencia actuaban de manera extraña. Descubrieron que su sistema hormonal era distinto a la de las personas comunes, estos niños se atraían entre ellos. Separaron en dos grupos a los niños según su comportamiento y actitudes, sin tomar en cuenta el sexo femenino y masculino. Los llamaron "Alfas" y "Omegas" por la similitud que tenían con algunas manadas de lobos en su jerarquía. Los Alfas, fueran hombres o mujeres (lo que les llamo mucho la atención), eran fuertes, muy agiles y a veces un poco agresivos. Tenían la característica de no poder engendrar, pero si podían dejar embarazados al otro grupo. Los Omegas eran algo más tranquilos y de complexión media, casi rayando en lo delicado y hermoso. Ellos si eran capaces de engendrar, pero no podían dejar embarazada o embarazado, su cuerpo no lo permitían. Fue una gran conmoción descubrir eso ya que nunca se lo esperaron. Cuando juntaron a los chicos Omegas de entre 14 a 17 años que sufrían de la alteración de hormonas en un determinado tiempo, junto a los Alfas de la misma edad, estos reconocían a los Omegas, tanto como los Omegas a los Alfas, y tuvieron que volver a separarlos por esos lapsos te tiempo, pero más de un Alfa escapo y se coló a una de las habitaciones de algún Omega en periodo hormonal activo y provoco que quedaran preñados. Otro de los tantos descubrimientos fue que los Alfas se sentían atraídos por las feromonas que destilaban los Omegas cuando entraban en actividad fértil, a lo cual llamaron "Celo", y ocurría cada tres meses, donde debían tomar precauciones. Pasaron años para poder entender un poco más el funcionamiento del organismo de los niños que habían nacido por efecto de la medicina AF23, y muchos años más para entender a la siguiente generación que había nacido a partir de los niños "Alfa y Omega". Fin.

Un poco de historia. Sé que es un poco aburrido, pero me gusta dar un poco de explicación a esos pequeños detalles. Si tienen dudas pueden consultarme.

Si, Toothless o Tom, como lo decidí llamar (uno no anda en la vida llamándose "sin dientes" xD) en uno de los tantos chicos Omegas, pero de muchas otras generaciones después, así que ya esto se ve normal.

Bueno, por ahora eso es todo. Espero que les haya gustado este capítulo.

Que tengan una gran semana!

Danke!