001 Encuentros Muggles

Bajo cuando llegó a la terminal y sin saber que más hacer se sentó en una de las bancas de la estación. Comenzaba a tener hambre, pero gracias a la mala alimentación en casa no le fue difícil ignorarlo, comenzaba a invadirlo el sueño, pero no confiaba en dormir ahí sentado, temía por sus cosas. EN la ciudad no tenía quien lo defendiera ni con que defenderse, no pudo evitar preguntarse si había tomado la decisión correcta.

- ¡Aghh! ¡Maldita sea!

Aquella voz lo hizo levantar la cabeza, no se había percatado de estar a punto de caer dormido hasta que aquella voz resonó con un eco en la terminal.

- ¡Se me hizo tarde de nuevo! ¿Cuando aprenderé!Si seré...

la voz seguía quejándose y mascullando a unos pocos metros de Harry, quien la miraba curioso, finalmente se calló, miró a su alrededor en una especie de inspección hasta que finalmente, en las bancas del rincón vio a un chico que la observaba.

El chico tardó unos instantes en reaccionar y quitar la mirada, alcanzó a escuchar una risa en medio del silencio del lugar y agachado se sonrojo.

La chica se sentó un par de sillas lejos de él.

- Aquí se siente menos el frío, - habló sin dirigirse a él específicamente, pero su intención claramente era una aclaración de que no tenía otras intenciones para con el joven.

Sacó un libro del bolso que llevaba y se dispuso a leer.

Esto lo observó Harry con disimulo, cuando ella parecía absorta en su lectura se permitió observarla, aquella chica no era de Londres, ni siquiera de Inglaterra se veían sus rasgos finos de algún lugar lejano, su piel era morena y su cabello tan negro como el suyo, lo llevaba descuidadamente recogido, por lo que varios mechones le caían en el rostro, su pantalón de mezclilla se veía desgastado y una sudadera ligera la cubría, su bolso parecía artesanal. Su cara no reflejaba apuro alguno de estar atorada ahí, sin poder regresar a casa, y acompañada sólo por un desconocido. Se fijo en el título del libro, pero no lo entendió, al parecer se trataba de un idioma extranjero. La muchacha se movió en su asiento y él rápidamente se dirigió a su mochila, a falta de mejor distracción decidió imitarla y sacó su libro de "Quidditch a través de los Tiempos".

Fue el turno de la chica para analizarlo, le dio la impresión de un niño bueno, incapaz de romper un plato, tal vez un poco "nerd" debido su actitud pero…

- ¡Ooh! – exclamó, - ¿Qué es eso?

Al instante la chica ya estaba a su lado tratando de ver mejor su contenido, en el que se mostraban unas tácticas para optimizar el vuelo de la escoba Cometa 502, Harry atinó a cerrar el libro.

- ¿Qué cosa?

- ¡Vi que se movieron las ilustraciones! – Exclamó la muggle, - ¿Qué tipo de libro es? – Su mano se extendió para intentar agarrarlo pero se detuvo inmediatamente, - Disculpa, es que… soy un poco entrometida, - dijo apenada y aún más al notar la expresión molesta en aquellos ojos verdes. – Soy Ollin, - dijo por decir algo.

- Yo soy Harry, - dijo incómodo.

- Mucho gusto, Harry, - le sonrió, parecía haber olvidado el libro por completo, - ¿Qué haces fuera de casa a estas horas de la noche?

- ¿Qué? Tu eres más chica que yo ¿Qué haces TU fuera de casa?

- Llevo meses fuera de ella, - explicó como si no tuviera importancia, - y no soy más chica que tú…

- Si, claro, - el sarcasmo era obvio.

- ¡Tengo 15 años, igual que tú!, - comenzaba a molestarse.

- ¿C.. cómo lo sabes?

Ollin se encogió de hombros: - Simplemente lo sé, a veces me pasa…

- ¿Y porqué no estás en casa?

- Quería viajar y mis padres no lo entendieron, - suspiró, - pero de todos modos lo hice, -sonrió, - ¿y tú?

- Necesitaba unas vacaciones, - dijo sincero provocando una carcajada en ella.

- ¡Creo que nuestras razones son las mismas! ¿En dónde te quedas?

- Por ahora no tengo donde…

- ¡Uuh! ¡Vas a sufrir si sigues así, hasta para hacer locuras se piensa un poquito, - bromeó ella y el sonrió. Continuaron hablando como un par de amigos fuera de la supervisión paterna, como unos niños cualquiera, algo que ninguno de los dos era.