Hola :), espero que les guste la parte final de este two-shot. R&R
―Ginji-san, yo…bueno…sí ―contestó con titubeos Aoi.
Para Ginji, Aoi era algo más que una amiga, pero sólo era algo unidireccional, ya que como pudo ver recientemente, él había perdido no sólo la batalla, sino que también la guerra. Se juró a sí mismo no mostrar debilidad ni llantos frente a ella, pero es que ¿cómo había pasado todo tan rápido?, es decir, ni siquiera pudo expresarle sus sentimientos hacia ella, y ahora dada las circunstancias de que Odanna se le había adelantado, no estaba en las facultades de decirle que la quería, ya que, Odanna se podría enojar y terminaría siendo un cesante más del montón. Y él adoraba ayudar a Aoi en la cocina del restaurante, por lo tanto no le convenía para nada declarársele. Así que sólo la observó con una ternura irradiante, y se dispuso a resignarse, porque con el tiempo aceptaría que Aoi jamás sería suya.
―Me alegro mucho de que al fin lo hayas aceptado Aoi ―mintió mordiéndose la lengua el pobre Ginji, y es que le dolió tanto pronunciar tales palabras, pero si no decía nada sería sospechoso ¿no?
―Sí, él es todo para mí.
Al cabo de unos minutos, Ginji se fue a hacer sus labores en la posada de Odanna y casualmente se encontró con éste que no dudó en interceptarlo, ya que debía corroborar algo.
―Ginji, he visto la forma en la que miras a Aoi. ¿Acaso estás enamorado de ella?
"Oh no" pensó Ginji, él sabía que estaba acabado, sería un cesante por el resto de su vida y todo por haberse fijado en la pretendiente de su maestro.
―¿De qué está hablando?
Ginji optó por hacerse el desentendido, ya que debía hacerse el tonto, porque admitir que sí tenía aquellos sentimientos hacía ella, sería admitir una derrota que aún no estaba dispuesto a aceptar.
―Hemos trabajado juntos por años, y puedo decir que sólo con mi novia tú actúas de forma distinta.
―Eso no es verdad…a mi no me gusta Aoi ―mintió nuevamente Ginji, y es que admitirlo era lo último que haría.
Aoi caminó por los pasillos de la posada hasta que escuchó la voz de su ahora novio y no pudo evitar escuchar lo que estaba diciendo.
―Sólo te advierto que Aoi y yo nos casaremos pronto y que seremos muy felices juntos. Así que…
―No se preocupe Odanna-sama, Aoi nunca sabrá mis sentimientos hacia ella.
Entonces Aoi, inevitablemente salió en escena expresando un "¡¿qué?!". Todo el mundo se detuvo, y ambos voltearon a verla. Además lo que no quería Odanna era precisamente eso, que Aoi se enterara de que Ginji la quería, pero ahora que ya sabía la verdad, se sentía confuso. ¿Aoi seguiría correspondiéndole o se confundiría?
―No, es decir yo…―trató de excusarse Ginji sin grandes resultados.
―¿Es verdad eso, Ginji-san? ― preguntó con curiosidad Aoi, ignorando como se sentía Odanna.
―¿Y por qué quieres saber eso, Aoi? ¿Se te olvida que ahora estamos juntos? ―preguntó celoso Odanna.
Aoi, que aún no se acostumbraba a la idea de que él y ella estaban juntos, se sintió mal. Sólo había pensado en ella y olvidó que Odanna se sentiría celoso en una situación como esta.
―Tienes razón, yo lo lamento mucho ―dijo Aoi acercándose a Odanna con una sonrisa.
Ginji jamás pensó que sería testigo de ver a su maestro celoso, pero lo vivió.
―Mejor los dejo, adiós ―se fue sin más Ginji, sabiendo que hacía un mal tercio.
―Pero…―dijo con una voz casi inaudible Aoi, sintiéndose mal por Ginji, y es que ella no podía corresponderle.
Al cabo de unos segundos, Odanna se fue aún con molestia por el comportamiento de Aoi, ésta no dudo en seguirlo hasta que llegaron a la habitación de Odanna, era muy acogedora. Tenía un futón doble, una ventana por lo que se podía ver el jardín, entre otras cosas. No intercambiaron palabra alguna, hasta que Odanna cerró la puerta.
―Respóndeme Aoi, ¿te gusta Ginji? ―preguntó con celos Odanna.
Aoi quiso reírse, mas no podía hacerlo dada las circunstancias. Por lo tanto, sólo se acercó más a su novio ogro y preguntó con una pequeña sonrisa:
―¿Estás celoso?
―Cla-claro que no, es sólo que…
Aoi se puso de puntillas para posicionar sus brazos alrededor del cuello de Odanna y así, darle un abrazo. Odanna le devolvió el abrazo ligeramente
―Para mí tú eres el único, ¿lo entiendes? ―dijo Aoi, alejándose un poco de él.
Aoi tomó la iniciativa de besarlo así sin más. Odanna no se lo esperaba, pero una vez que cayó en cuenta de lo que su novia ogro estaba haciendo, la besó de igual forma y la abrazó fuertemente. Cuando el aire se les acabó, Odanna volvió a atrapar sus labios y ella aceptó gustosa el beso, una vez que terminaron de demostrar su gran amor, Odanna soltó palabras conciliadoras:
―Perdóname Aoi, es sólo que para mí tú eres todo lo que tengo. Me aterra el hecho de que venga otro y te haga olvidarte de mí.
―Eso no sucederá, así que puedes estar tranquilo. Yo sólo te quiero a ti, y sólo a ti ―respondió Aoi con tenura.
Odanna la abrazó fuertemente y con mucho cariño. Aoi se dejó querer e igual lo abrazó. Al rato, comenzaron a hablar de temas sobre su casamiento y como se imaginaban que sería todo, Odanna no pudo evitar tocar el tema de los hijos provocando un sonrojo en el rostro de ella. Aoi, le respondió que tenían que ir con calma pero que no descartaba la idea. Luego, Odanna y Aoi se despidieron nuevamente, porque Odanna tenía que hacer unos trámites y ella se fue a flor de luna más feliz que una luciérnaga en las estrellas.
FIN
