Hola! ¿como están? espero que excelente!

FELIZ AÑO 2014!

Una de mis promesas para este año es terminar con lo que empiezo y ¡Ta-ra! Aquí estoy!

He estado fuera por mucho tiempo y he decidido regresar ¡Wiiii!

Quisiera disculparme por el tiempo que estuve fuera y sin actualizar, de verdad no tengo perdón de dios. Voy a intentar hasta lo imposible para mantener mis historias al día espero que no estén molestos conmigo :( de verdad lo siento!

Titulo: The shadow men
Autor: Muse Princess
Rating: Rated: T
Genero: Drama&Romance
Publicado: 16-01-14

UNIVERSO ALTERNO

Disclaimer: Soul Eater no e pertenece es propiedad y obra de Okubo-sama


Cansancio

Mis pasos eran cada vez más lentos, lo sabía. El cansancio que se apoderaba de mi cuerpo era cada vez más insoportable. Ya había oscurecido, las personas a mi alrededor no parecían notar mi presencia, tal vez era por todo el alboroto de año nuevo, sinceramente no me importaba en lo más mínimo.

Ya habían pasado unas seis semanas desde nuestro encuentro. No lo he vuelto a ver, no importa que tanto lo espere o que tanto lo llame, simplemente no está. Siempre he cargado con la responsabilidad por la muerte de mi madre lo cual me ha transformado en una persona llena de dolor pero nunca había sentido tanto dolor como ahora.

Aunque no sé que es o lo que significo para él, su indiferencia duele. No sé en que momento empecé a soltar lágrimas, solo me percaté de ello cuando el viento de invierno se tornó aún más frío.

Corrí las últimas dos cuadras antes de llegar a mi hogar, no importaba que tanto mi cuerpo gritara que párase, simplemente no lo haría ya que necesitaba llegar. Ya no era un capricho, era una necesidad.

Alcance las llaves que descansaban en mi bolsillo y rápidamente abrí la puerta. Corrí de nuevo hasta llegar a mi habitación, tire mi abrigo al suelo y me senté en el suelo. Mis lágrimas salían sin control y yo ya no lo podía evitar y no lo quería evitar.

- Eres diferente –me sorprendí aún más cuando respondió con simpleza- nunca he visto a alguien con un alma como la tuya.

- ¿Mi alma?

- SÍ, tu alma

Grité hasta que mi voz se perdió en mi garganta, el dolor que sentía desde ese día era insoportable. El cansancio provocado por las noches en vela esperando a que apareciera hacia todo diez veces peor, ya no encontraba razón para seguir soportando tanto sufrimiento.

Estiré mi mano bajo la cama y tomé ese objeto que me liberaba, lo puse justo frente a mí y lo contemplé unos segundos antes de dirigirlo a mi muñeca derecha. Mi pulso era inestable, hace mucho tiempo que no hacia esto, pero nunca, ni siquiera la primera vez, había tenido tantas dudas como ahora.

- No lo hagas

Abrí mis ojos a más no poder y volteé mi cabeza hacia todos lados, su voz. Inspeccioné más de tres veces cada rincón de mi habitación y no encontré nada. Estaba sólo yo sentada en medio de la oscuridad.

- ¡No puedo seguir con esto!

Lancé el cuchillo de había estado sosteniendo en dirección a la ventana por la cual lo vi entrar seis semanas atrás, quebrando el vidrio en millones de pedazos. Llevé mis manos hacia mi rostro y me tumbé en el suelo llorando un poco más, después de unos minutos más de agonía mi cabeza empezó a doler, tal vez producto del cansancio, provocando que cayera dormida.


Su frágil figura se hacía cada vez más borrosa debido a su lejanía. Llevaba siguiéndola seis semanas y su alma me seguía pareciendo cada vez más interesante. El ritmo de sus pasos disminuyó en el momento en el cual me acerque un poco más a ella.

Percibí el cambio en su alma desde que salí por aquella ventana. Su inocencia era indiscutible, la manera en la cual actuaba ante todo se me hacía simplemente irresistible, pero la oscuridad que rodeaba esa inocencia era aún más intrigante.

El dolor en su alma había aumentado considerablemente desde nuestro encuentro y aunque ya sabía la razón no podía evitar el sentimiento de culpa que lo absorbía poco a poco. La seguí desde una distancia prudente hasta que observé como mi objetivo aumentaba el ritmo de sus pasos.

Ya sabía a donde se dirigía por lo cual decidí adelantarme, entre a la oscura habitación minutos antes de escuchar como la puerta de la entrada era azotada ruidosamente. Me quede en un lugar donde la luz de luna no llegaba y observé como ella caía al suelo y su cara se empapaba con lágrimas.

La culpa volvió a mí cuando la observe en ese estado tan lamentable, sin embargo ningún rastro de emoción llegó a mi rostro. Para mí estaba prohibido tener este tipo de emociones, en realidad cualquier tipo de ellas.

- Creo que me agrada esa chica.

- … -lo observé con seriedad mientras él esperaba por una respuesta.

- No me mires así, solo digo lo que siento.

- Ese es el problema -me puse de pie mientras cerraba mis ojos- no se supone que debas sentir nada, Soul

- No vengas con estupideces Kid –se paró frente a mí haciendo que abriera mis ojos- al fin y al cabo, fuimos humanos alguna vez.

Esa pequeña memoria llegó a mí por alguna razón. No soy del tipo de personas que le buscan el significado a cada cosa, pero esto no era cualquier cosa. Mi atención volvió a ella justo a tiempo para ver como pretendía acabar con su dolor.

- No lo hagas.

No pude evitarlo, no soportaba la idea de verla morir. Su cabeza giro unas cuantas veces antes de entrar en un estado total de desesperación, giro unas tres veces más antes de perder el control totalmente.

- ¡No puedo seguir con esto!

Su alarido de dolor llego a lo más profundo de mí. El cuchillo con el cual antes amenazaba su vida fue tirado por la ventana esparciendo pequeños pedazos de vidrio en el suelo. Su llanto siguió por unos minutos más hasta que decidí acercarme. Justo cuando estuve a su lado cayó desmayada.

La tome entre mis brazos y la acune en ellos. Su rostro ahora se encontraba en total calma dejando ver su inocencia. Sabía que era yo el que ocasionaba su cansancio y el dolor que crecía en su alma aun así por alguna extraña razón se me hacía imposible alejarme.


Se que es corto pero bueno así quedo :( espero que les haya gustado! de nuevo discúlpenme por todo el tiempo sin actualizar!

Espero que tengan un año excelente y que podamos compartirlo con nuestras historias!

Besos cuídense mucho!