Quisiera regresar el tiempo
Capitulos del 11 al 20
Dudas y temores
Jacob
Me fui caminando hasta internarme totalmente en el bosque y comencé a correr, era peligroso entrar en fase. No quería que la manada se enterara de mis recuerdos, mis muy candentes recuerdos de las últimas dieciséis horas.
Seguía sin creer todo lo que estaba viviendo desde anoche... desde que ella llegó a mi casa: toda mi incredulidad, confusión, mi angustia y después, durante varias horas, disfrutando el cuerpo de Bella, mi Bella. Con solo recordarlo sentía algo revoloteando en el estomago y algunos movimientos involuntarios en mi entrepierna.
Pero ahora me enfrentaría a la realidad, ¿Qué voy a hacer? ¿Qué le diré a Billy? ¿Qué le diré a la manada? Seguramente les llamó a todos preguntando por mí y cuando no me encontró por ninguna parte, decidió llamarle a ella.
"Bella, me has trastornado totalmente, siento amarte de nuevo... pero ¿Qué va a pasar con tu esposo? ¿Vas a perdonarlo? ¿Qué va a pasar con mi Nes..., con Nessie?" —Que curioso, ya ni siquiera la siento mi Nessie. —"Ahora me siento totalmente tuyo, porque así fue, me entregué por completo a ti. Me volqué totalmente en tu cuerpo, tan frío, tan rígido y a la vez tan hermoso. Realmente eres una muñeca de porcelana, mi muñeca. "
"Pero, ¿Que va a pasar con nosotros? No pensé en nada al saber tu situación y al sentirte tan frágil y tan necesitada de cariño. Supe perfectamente lo que sentiste al ver esa escena, así como me sentí yo cuando te vi embarazada de él. Solo con imaginarme como y cuando él había tomado tu cuerpo me volvía loco. Ahora tú que no lo imaginaste, lo viste." —Mi pobre Bella...— "Pero volviste a mí, por mi apoyo y además, porque me deseabas, también me lo hiciste saber. ¿Cómo resistirme a tus besos, a tus caricias, a tu piel?... Otra vez eres mi perdición."
Llegué a casa y Billy estaba en la sala esperándome. No lo tomé en cuenta y me fui directamente a mi habitación.
—Jake. ¿Estás bien? Me tenías preocupado hijo.
—Estoy bien, no te preocupes — dije cerrando la puerta.
—¿Pudiste hablar con ella? ¿Se aclararon las cosas?
—!Ajá!
—Hijo ¿Todo está bien? ¿En verdad? –dijo elevando la voz para que pudiera escucharlo desde dentro de mi cuarto, como si no pudiera hacerlo a kilómetros.
—Si. Todo está muy bien.
—Jacob. ¿Que fue lo que pasó realmente?
Salí de mi cuarto para meterme al baño.
—No tengo tiempo de discutir eso ahora. Voy a darme un baño.
—Jake, espero, por tu propio bien, que no hayas cometido ninguna tontería.
—No es ninguna tontería, te lo puedo asegurar y por favor deja de tratarme como si tuviera doce años. ¿De acuerdo?
—Pero hijo...
—Ya Billy, déjame en paz.
Escuché que la silla de ruedas se retiraba de la puerta. Bien, parece que me dejó en paz. Abrí la llave de la regadera, recargué las manos en la pared bajo el chorro de agua y agaché la cabeza para que el agua me cayera directamente en ella. No podía apartar las bellas y sorprendentes imágenes de mi mente. Yo comiéndome a Bella, yo embistiendo a Bella pero sobre todo, Bella comiéndome a mí. Tantas veces que soñé con eso justo aquí, en este lugar. Y hoy ese sueño se había convertido en realidad y fue muy superior a todo lo que podría haber inventado en mi cabeza.
"No pude evitar sentirme excitado al recordar tu cara entre mis piernas y tu boca devorando todo lo que tenías frente a ti..." —Bella—"... comencé a enjabonarme y recordaba tus manos y tus labios acariciando mi piel, me recorriste totalmente, besándome, lamiéndome y apretándome fuertemente..." Bajé mi mano a mi muy parado miembro... y seguí pensando en ti... "cuando me tenías dentro de tu boca y tratabas de tragarlo, definitivamente había sido mejor que todas mis fantasías. Podía sentir tu garganta contrayéndose en mi... y yo sujetándote de los cabellos y empujando mas y mas..."
Me perdí en mis pensamientos hasta que mi mano quedo mojada, pero no de agua...
Terminé de bañarme y al cerrar la llave escuché la voz de Billy.
—"Yo solo temo por él. No creo que pueda resistir esta vez otra desilusión y no creo que yo pueda resistir viéndolo en otra depresión".
Silencio.
—"Si, lo se, pero ¿mientras? ¿Cuánto tiempo crees que dure ese pleito?"
Silencio.
—"Ya se lo dije, él le dirá que la ama y ella..."
Silencio…
—"Exactamente, él tiene que entenderlo, además. ¿Qué va a pasar con Renesmee? Esa chica está muy enamorada de él. Será un duro golpe para ella".
Silencio.
—"¡Claro que se dará cuenta!, él ya no la tratará igual, además, notará las constantes visitas a su madre".
Silencio.
—"... es que estoy muy preocupado. Temo mucho a la reacción de Cullen. Los dos son muy amigos y no sería justo un enfrentamiento entre las dos especies a estas alturas."
Silencio…
—"Te lo agradecería mucho y tienes razón, tal vez me estoy adelantando a los hechos."
Silencio.
—"Eso espero. En fin, muchas gracias, nos vemos."
¡Vaya! Si que está preocupado. Seguramente era Sam. Pero no tiene por qué, todo será distinto esta vez. Además ya no soy un chiquillo, tengo casi veinticuatro años, aunque en estos momentos me siento de quince. Bella es adulta, sabe lo que quiere y lo que quiere es a mí. Ya me lo demostró bastante bien toda la noche.
No me importa lo que diga Cullen, él tuvo la culpa, sin embargo, si me preocupa Nessie, ella en verdad me quiere, lo se. ¿Qué voy a hacer al respecto? Creo que seguiré tratándola como hasta hoy: como mi hija, como mi hermanita, como mi bebé. Tal vez no se entere pronto de mi nueva situación con su madre pero se enterará de la que tuvimos hace años. Le diré a Bella que se lo platique o lo haré yo, si es que ella no se atreve.
Como esperaba su visita, decidí buscar algo presentable para vestirme, pero antes me fui al espejo acomodarme el cabello, lo dejaría suelto, así le gusta a Bella... ¡Demonios! parezco un adolescente...
Ya frente al espejo me asusté... Tenía todo el cuerpo lleno de moretones. En algunas partes ya solo estaban entre verde y amarillo aunque en otras tenía bien marcados los dedos de Bella. Incluso en unos parecía que iba a sangrar. ¡Maldición! Con razón mi padre está preocupado... y Bella no me dijo nada... si que apretó fuerte.. ¡ja!.. Entonces decidí ponerme una camisa de manga larga. Era una color vino que me compré hace años para la boda de Sam y no me la había vuelto a poner.
No podía soportar la espera para ver nuevamente a Bella. Sentí el impulso de regresar a su casa... pero también dije que la complacería en todo y ella dijo que vendría... así que esperaré... o mejor... creo que le llamaré...
Ring...ring...ring... ring...ring—Diga.
—¿Bella?
—Jacob…
—Bella. Hola hermosa.
—Hola Jake.
—¿Podrías decirme a que hora piensas venir?
No me contestó, yo me angustié, inmediatamente sentí un nudo en la garganta. No podía salirme la voz...
—Bella, ¿pasa algo?
—Jake, ya no estoy segura que se buena idea ir.
—¿Pero que pasa? ¿Por qué cambiaste de opinión?
—Jake...
—¿Ya te arrepentiste?
—Jake..
—¿Otra vez? Me...
—Jacob, escúchame...
Guardé silencio, pero no por falta de preguntas sino porque realmente ya no podía hablar. Después de todo, mi padre tenía razón, todos tenían razón...
—Jacob, no se si me atreva a ver a Billy, creo que si me ve a los ojos me va a leer el pensamiento, no soy muy buena para disimular.
—Es eso?
—Si
—¿solamente es eso?
—Si. Jake, ¿Qué pensabas?
—Bella, la verdad me asustaste... bueno, mira yo podría ir a tu casa pero como tú gustes.
—No, estoy algo ocupada... y...
Una vez mas el maldito silencio...
—¿Y?
—Aquí esta Alice... vino a ver como me encuentro... ya le dije que estoy bien y que estoy haciendo cuanto esté de mi parte para sentirme aun mejor...
—"Saludos Jacob"
Era la voz de Alice cerca del auricular... ya no sabía que decirle a Bella. Creo que ya no tenía nada que decir... solo recordarle mi decisión...
—Bien. Yo te había dicho que todo sería como tú quisieras y sigo en la misma posición. Solo que por favor, dime lo que decidas, porque no creo que Alice solo haya ido a preguntar como estás. Supongo que tratará de convencerte de...
—Oye, oye, oye… a mi nadie tiene que convencerme de nada, ¿Ok? Yo ya tomé mi decisión. Punto. Nos vemos Jake...
—Bella...
—Dime...
—Te extraño...
—Ok.
Colgó. Yo me quería volver loco ¿Que había pasado tan solo en dos horas? Se arrepintió. ¿Eso era lo que había pasado? Pero también me dijo que no quería ver a Billy y que estaba ocupada; y para empeorar las cosas ahí estaba Alice, seguramente va a convencerla de que regrese con Edward y yo todavía haciéndome falsas ilusiones, una vez mas... era un perfecto estúpido... un pobre diablo... Tan solo un maldito perro.
Le di un golpe a la pared... —otra pared— vaya, tenía muchas cosas que reparar en casa.
—Jake... ¿Estás bien?
—No, no estoy bien.– me fui a mi cuarto a esperar, no se qué, pero a esperar... creo que intenté dormir...
BellaA los cinco minutos de que Jake se había marchado escuché que tocaban... Creí que él había regresado. Y pensaba prenderme a sus labios de nuevo... abrí la puerta rápidamente y...
—Alice...
—Hola Bella. ¿Esperas a alguien?
—No. ¿Por que?
—Me pareció que te desilusionaste cuando me viste, o aun no deseas ver a nadie…
—No, no es eso es que creí que era Charlie. Ya no tarda en llegar.
Tenía que mentirle, no podía decirle que deseaba que el hombre mas apasionado del mundo regresara a seguirme besando.
—¿Cómo estás Bella?
—Mejor... creo.
—Pues de hecho no te veo tan mal como ayer pero si mas ojerosa... como lo estás pasando Bella? ¿Hablaste con Charlie?
—No. No quiero decirle nada. Al menos no todavía.
—Pero si piensas decírselo…
—No lo se Alice. Discúlpame pero... ¿A que has venido?
—Es que no te vi en toda a noche, no se que me pasa, tal vez es la angustia lo que me tiene nublada la visión...
¡Si, seguro! Tu angustia se llama Jacob, con quien pasé toda la maldita noche disfrutándolo.
—Bella?
—¿Eh?
—¿No me escuchas?
—Lo siento, dime Alice...
—Realmente sigues igual que ayer...
—¿Cómo está Renesmee?
—Bien, algo confundida. Carlisle no podía convencerla de que se quedara estos días con ellos en Strathcoma... estaba muy preocupada ya que su papá no volvió.
—Ya se encargará él de darle explicaciones.
—Bella. ¿En verdad no has decidido qué hacer? Es que no te veo. ¿Te irás a caso un tiempo a la reserva?
Yo brinqué por la sorprendente pregunta.
—¿Por qué me preguntas eso?
—Porque sólo te veo como falshazos, y muy esporádicos frente a la ventana de tu habitación y mas que eso, nada. Está bien que no pudiera hacerlo anoche pero ¿los días que vienen? Y eso me preocupa.
—¿Qué es lo que te preocupa?
—Que no veo que hayas decidido perdonar a Edward.
—Alice, ¿Qué hubieras hecho tú si encuentras a Jasper con María en la misma situación?— Aunque no lo podía creer, la dejé callada. —No es tan fácil.
—Tienes razón Bella, no se que hubiera hecho yo, tal vez la hubiera destrozado.
—Ella no tienen la culpa. Fue decisión de él. Nadie lo obligó.
—¿Hablarás con Renesmee?
—Si, tengo muchas cosas que hablar con ella, pero no le diré nada sobre su padre, que él se encargue de responderle todas las dudas que ella tenga.
—Bella, haré el último intento... podrías... podrías al menos escucharlo?
—Alice,
—No te estoy pidiendo que lo perdones, solo que lo escuches.
—Alice... ni siquiera tengo pensado escucharlo, además, ¿Qué podría decirme? ¿Que no sabía lo que hacía? ¿Que estaba confundido? ¿Que lo tomó por sorpresa? ¡Por favor!... Así que te agradezco que haya sido el último intento y te agradeceré más que en verdad no lo vuelvas a intentar.
—De acuerdo, solo te diré que desde que Esme habló con él, no tenemos idea de donde esté...
—¿A que hora regresan mañana?
—A la hora del crepúsculo. Bella, Jasper quiere saber si necesitas que venga.
—No, muchas gracias. No quiero ver a nadie, por el momento.
Claro que no, lo que menos quería era que Jasper supiera todas las emociones que estoy teniendo desde anoche.
—Bella, ¿Desde cuando no sales a cazar? Tus ojos están oscureciendo.
—La verdad no he tenido sed.
—Creo que lo mejor será que lo hagas lo antes posible. Con todas esas emociones que traes, puede ser un riesgo para Charlie.
Tenía razón, no había pensado en eso. Aunque la verdad era que tenía sed de otras cosas.
—Lo haré.
Después de un rato, me comentó los planes que tienen ella y Jasper de salir de viaje. Me pidió permiso para llevarse a Renesmee y de momento me pareció una excelente idea solo que, no se si mi hija quiera apartarse mas días de... de su Jacob...
¿Que voy a hacer?... Me dejé llevar por mis emociones y ahora no se que hacer... no me voy a poder separar de Jacob tan fácilmente, es mas. No quiero hacerlo.
—¡Bella!— la voz de Alice me hizo volver.
—Eh!
—Otra vez no me estás escuchando.
—Discúlpame.
—Ahora entiendo, definitivamente tu mente anda perdida, por eso no logro ver nada.
—Si te escuché... y creo que Renesmee es la que debe decidir si va o no con ustedes. Por mi no hay problema. ¿Cuándo se van?
—Los planes eran irnos el próximo miércoles y regresar para año nuevo, pero podemos esperar unas semanas más ya que todo se tranquilice...
—Alice. Me molestaré contigo si cambian sus planes y entre mas pronto se vayan, mejor, ya que si te llevas a Nessie tendrán que volver antes de Navidad, Charlie no les perdonará que ella no este aquí ese día.
—Así lo haremos, entonces.
Y fue cuando escuché el teléfono. Creí que era Charlie ya que, como el padre protector que se había convertido otra vez hace a penas unas horas, llamaba cada quince minutos, o al menos así me parecía, para preguntarme como me encontraba.
Y era Jacob, quería saber a que hora iría a su casa. No supe que contestarle, de pronto pensé en Billy, en los chicos, no me había acordado de ellos y me sentí algo incómoda. El me bombardeó de preguntas, yo solo guardé silencio, pero no porque no quisiera responderle sino que realmente no tenía respuestas… hasta que le dije que no era prudente ir, por Billy, claro. Y quiso venir pero le dije que no. No debía venir, aquí estaba Alice y no podría tenerlo cerca y no poderlo abrazar... así que le dije que estaba ocupada y...
—"¿Y?"
—Aquí esta Alice... vino a ver como me encuentro... ya le dije que estoy bien y que estoy haciendo cuanto esté de mi parte para sentirme aun mejor...
Alice se acercó al auricular...
—"Saludos Jacob" –
Jake se quedó callado por un momento y noté que estaba haciendo un esfuerzo por respirar, porque lo escuché algo agitado.
—"Bien. Yo te había dicho que todo sería como tú quisieras y sigo en la misma posición. Solo que por favor, dime lo que decidas, porque no creo que Alice solo haya ido a preguntar como estás. Supongo que tratará de convencerte de..."
—Oye, oye, oye… a mi nadie tiene que convencerme de nada, ¿Ok? Yo ya tomé mi decisión. Punto. Nos vemos Jake...
—"Bella..."
—Dime...
—"Te extraño..."
—Ok.
Colgué a Jacob con la seguridad de que lo había hecho sentir mal pero no podía hacer nada al respecto, no en este momento. No tenía nada que decirle, y menos con Alice a mi lado.
—¿Como está eso de que no quieres ver a Billy?
—No quiero que me vea así como estoy.
—¿Estuvo Jacob aquí anoche?
—Si.
—¿Le dijiste?
—Sin tantos detalles.
—¿Y que dijo?
—Se molestó mucho.
—No me sorprende que hubiera ido a buscar a mi hermano para matarlo.
—De hecho... no lo hizo porque yo se lo impedí
Y claro, no le dije a Alice la manera de cómo se lo impedí.
—Y seguramente cree que te voy a convencer de que perdones a Edward.
—Tal vez.
En eso llegó Charlie, y como siempre, saludó efusivamente a Alice pero se sorprendió de verla, se supone que regresaba mañana.
—Me adelanté porque Jasper y yo saldremos de vacaciones, tenemos que hacer varias llamadas para confirmar las reservaciones.
—Que bien. Y ¿Cuándo se van?
—Este miércoles
—¿Este miércoles? ¡Vaya! Ya tienen un pie arriba del avión. Y ¿Para donde van?
—Vamos a recorrer el Mediterráneo. Por cierto, Renesmee irá con nosotros.
Charlie volteó a verme confundido...
—¿Se la van a llevar? Y ¿Cuánto tiempo durará ese viaje?
—Estaremos aquí antes de navidad.
—¡Casi tres meses! No creo que Nessie quiera ir si la apartarán tanto tiempo de Jacob. Y tampoco creo que él esté de acuerdo en que vaya.
—Será decisión de ella ir o no. No de Jacob. Además, la convenceré de que vaya.
—Bella, ella sufre cada vez que no lo ve. Te aseguro que ni siquiera estuvo de acuerdo en este camp...
—Pues tendrá que sufrir un poco mas, este paseo le servirá para estar segura de...
—Bella, ¿De qué hablas? Esos chicos se aman, Jacob ya te lo dijo, entonces cual es...
—Charlie. ¿No será que tú eres el que no quiere estar lejos de ella? Además, no quiero hablar de eso.
—Bueno. –dijo Alice– me voy, tengo muchas cosas que planear.
—Alice, se que estás ocupada pero, podrías quedarte un rato con Bella, no quiero que esté sola. No se lo que pasa pero no la veo nada bien. Solo iré con Sue un rato, regresaré mas tarde.
—No te preocupes papá, yo estoy bien.
Y le pedí a Alice, en un volumen imposible de escuchar por Charlie, que le dijera que se quedaría conmigo toda la noche para que él no regresara.
—«Eh... de acuerdo»
—Es más, si quieres quédate allá papá. Alice se puede quedar conmigo toda la noche...
—¿En verdad? ¿No te causa problemas eso Alice?
—Claro que no, tú despreocúpate.
—Ya mañana te vas directo a tu trabajo de allá.
—Me parece bien. Te lo agradezco mucho, Alice. Bien. Nos vemos mañana hija. Hasta luego Alice.
—Hasta mañana papá.
Apenas se alejó el auto de Chalie le pedí a Alice que me dejara sola. No estaba muy convencida de irse pero se marchó y yo me fui a mi "refugio". Entonces sentí el hoyo en mi pecho más grande. ¿Cómo tomaría mi hija toda esta situación? ¿Cómo le diría que ya no puedo estar con su padre? ¿Cómo manejaría el engaño de Edward? Ella de cualquier modo se tenía que enterar pero sobre todo, ¿Cómo ocultarle o, en el peor de los casos, como decirle que me había acostado con su Jacob? Creo que eso sería mas difícil de perdonar que el engaño de Edward.
Definitivamente ese viaje serviría mucho a Renesmee, y no solo a ella, también a mí. Debo saber como manejar toda esta situación. Creo que me precipité en mi desesperado intento de olvidarme de Edward. Tengo que convencerla de todas las maneras posibles de que vaya.
Despertar
Bella
No me di cuenta la cantidad de horas que había pasado perdida en mis pensamientos, respondiendo mis interrogantes y tratando, inútilmente, de aclarar mis confusiones... me sentía exactamente igual que hace ocho años. Es como si el destino me jugara una broma de muy mal gusto. Y no fue hasta que el reflejo de un relámpago atravesó la ventana y me sacó de mis pensamientos, que me di cuenta de que había tormenta...
Justo en ese momento sentí unas cálidas manos sobre mis hombros. En vez de voltear, cerré mis ojos. Sabía perfectamente a quien pertenecían esas tersas, fuertes y calientes manos. Bajó sus manos por mis brazos. Emití un leve gemido. Tomó mi blusa de la parte de abajo y la subió sacándola por mis brazos y la cabeza. Dejé mis brazos arriba hasta alcanzar su cabeza para acariciarla y jalar sus cabellos desde la raíz, traía su melena suelta, como me gusta, y me aferré a ella. No dijo una sola palabra. No necesitaba decirme nada. El besaba y mordía mi cuello tiernamente. Puso sus cálidas manos en mis codos deslizándolas por mis brazos, pasando por mis axilas hasta llegar a mis senos... yo sentí como si comenzara a faltarme el aire...
El gimió fuerte en mi oído. Me acariciaba con fuerza y se pegaba cada vez más a mí. Sentí un enorme y duro bulto a la altura de mi cadera... era mi hierro caliente favorito. Jadeé en el contacto mientras el bajaba sus manos acariciando mi abdomen, mi cintura, mi vientre, yo sentía que eran brazas las que me estaban recorriendo.
Desabrochó el botón, bajó el cierre de mi pantalón e introdujo su mano suavemente mientras yo gemía sin parar y sin soltarme de su cabello. Su ardiente mano bajó hasta llegar a mi humedad metiendo fuertemente sus dedos a la vez que jadeaba, se arqueó quedando su frente pegada a mi hombro y su aliento golpeando mi espalda... su piel ardía, quemaba como una braza al fuego vivo. Metía y sacaba sus dedos de mi muy mojada vagina, mientras con la otra acariciaba mis alterados pezones...
Retiró la mano de mi pecho para bajar lentamente el pantalón mientras sus besos recorrían mi espalda, mis caderas, mis glúteos. Esto era la gloria… yo ya estaba trastornada… Bajó totalmente el pantalón y yo saqué mis pies de él, lo hizo a un lado y comenzó a recorrer con sus manos mi cuerpo ahora de abajo hacia arriba, besando cada parte de él, desde mis tobillos hasta mis hombros. Beso mi cuello y me volteó, quedando de frente por primera vez desde que llegó… y lo vi, hermoso como siempre, traía su cabello y su ropa totalmente mojada por la tormenta. Se ve tan delicioso…
Me acaricia el rostro con el dorso de la mano mientras me sujeta la otra con su mano libre… seguía con dificultad para respirar y solo me miraba a los ojos. No podía describir exactamente su expresión, ternura, temor, duda, amor, deseo o una combinación de todas. Puso su mano en mi nuca acariciando con su pulgar mi mejilla, cerró sus ojos y me atrajo hacia él poniendo su frente con la mía. Respiraba con la boca abierta... así que su aliento entró por mi boca como una bocanada de aire caliente combinado con uno de los aromas (ahora para mi) más deliciosos del mundo…
Yo me acerqué a sus labios... esos labios... y haciendo un gran esfuerzo lo besé de la manera mas tranquila posible, pasó sus brazos por mi espalda y los bajó hasta llegar a mi cadera, acercándome mas a él… una vez mas pude sentir ese hierro que tanto necesitaba en ese momento… no pude evitar bajar mi mano hasta su pantalón… el jadeo salvajemente y me besó con mas pasión metiendo su lengua caliente en mi boca, la mía le respondía de la misma manera… yo seguía sintiendo el calor de su miembro en mi mano, aun cuando la tela del pantalón me estorbara, lo sentía arder.
De pronto me cargó y me llevó a la cama… mi frágil y delicada cama… pero me puso en ella con toda la ternura y suavidad del mundo… se recostó a un lado de mí y me acaricio la mejillas, la nariz, mi cuello… -cerré mis ojos otra vez- mis hombros… mi pechos... mi brazo… mi abdomen… mi vientre… su mano se detuvo ahí, extendió su palma … él estaba hiperventilando… yo sentía ardor, estaba traspasando su calor hasta mi muerta matriz…
Comenzó a hacer suaves círculos con su mano… Yo quería que la bajara y sintiera todo lo mojada que me tenía pero en vez de eso se enderezó. Se puso sobre mi, colocando las rodillas a los lados de mis piernas y sus manos apoyadas a los lados de mi rostro… sin tocarme con su cuerpo comenzó a besarme con especial afán, sin llegar a la desesperación, era como si estuviera saboreando cada parte de mi boca, mi lengua, mis dientes, mis labios…
Se apartó de mi boca y besó mi mejilla, mi mandíbula y mi cuello, me lamió la oreja intentando meter la lengua en ella, emití un fuerte jadeo. El se detuvo unos segundos y continuó. Me besó los hombros y fue bajando poco apoco hasta llegar a mi pecho… los besó y los lamió con ternura… –no se cuanto tiempo mas me podré controlar– bajó una vez mas a mi vientre haciendo círculos con su lengua… que pronto había aprendido. Se detuvo y se enderezó un poco. Y me miraba… solo me miraba, respiraba con la boca abierta, podía escuchar su desbocado corazón… ese sonido me encanta….
No se movía, seguía mirándome, yo puse mis manos sobre mi vientre, no sabía que hacer. El estaba contemplando mi desnudez, conscientemente, por primera vez. Su mirada me excitaba sobremanera, mi pecho subía y bajaba por mi entre-cortada respiración. La luz de la tormenta seguía filtrándose por la ventana. Pude ver el tamaño de su bulto en los pantalones. Su respiración era más rápida y más profunda que la mía.
Se acercó nuevamente, se inclinó a mi rostro y comenzó a besarme con fuerza. Estaba perdiendo el control. Seguía sin hablar. Las palabras estaban de sobra. Yo pasé mis manos por su espalda sobre la tela de la hermosa camisa color vino que ya estaba totalmente seca por el calor que su piel emitía. Comencé a acariciar ese perfecto y escultural torso sobre la tela. Mientras él seguía besándome llevé mis manos a su entrepierna, retiró sus labios y pegó su frente en mi hombro respirando con la boca abierta y con demasiada dificultad, ahora su aliento golpeaba en mi pecho.
Yo abrí mis piernas para que se acomodara perfectamente, dobló sus rodillas pasándolas por debajo de las mías... el calor de todo su cuerpo era muy estimulante, me tomó de las manos y las subió hasta ponerlas arriba de mi cabeza y así, sujetándolas, comenzó a besarme el cuello y los hombros bajando hasta los senos. Yo me retorcía debajo de él, mientras restregaba sus caderas a las mías. Me excitaba sobremanera el que estuviera haciéndome el amor completamente vestido.
Seguía besando mi frío cuerpo y templándolo con el suyo. Se enderezó un poco para acercarse a mis labios para besarme con todo el amor que había guardado en el fondo de su corazón por todos estos años, realmente sentía que me amaba. Su lengua recorría suavemente los rincones de mi boca y yo hacía lo mismo en la de él. De vez en cuando se apartaba un poco solo para respirar. Yo me sentía feliz con sus besos, podía permanecer horas así, pero mi excitación era cada vez mayor, así que solté mis manos y las bajé hacia su pantalón y fui abriendo uno a uno los botones de ese pantalón de mezclilla, él tragaba en seco y gemía sin parar… Lo bajé solo lo suficiente para sacar lo que mas me interesaba en ese momento. El lo entendió , apartó su boca y la puso en mi oído al tiempo que yo misma dirigía lo que tenía en mi mano para que me penetrara. Jadeó tan fuerte que me excité aun mas. Su miembro parecía de acero, duro, firme y estaba ardiendo...
Los movimientos de su cadera comenzaron como olas de mar en calma, con un suave va y ven, y yo seguía retorciéndome y queriendo más. Le desabroché la camisa y la saqué de su pantalón para acariciar su espalda sin ningún estorbo y a la vez besaba, lamía y succionaba sus pezones con suma urgencia. Colocó sus brazos a los lados de mi cabeza apoyado de sus codos y perdió todo control. Comenzó a penetrarme con una fuerza excesiva, sin detenerse, sin controlarse, empujando con una brutalidad que le emanaba por los poros... yo me sentía extasiada, él era un verdadero animal y era todo mío, era mi lobo salvaje. Yo quería mas y parecía que escuchaba mis pensamientos porque siguió embistiéndome así, no bajaba el ritmo, al contrario, lo hacía aun mas fuerte, lo hacía mejor... hasta que mis jadeos se convirtieron en un grito y me contraía a su alrededor mientras el seguía embistiendo, sin embargo sentía que aun no tenía suficiente de él. —ya anteriormente, alguien me había dicho que era demasiado hormonal—.Estaba tan perdida en mi placer, que no me di cuenta de que Jacob estaba golpeando la cabecera de mi cama con su cabeza y por lo tanto también en la pared, hasta quedar destrozada, entonces lo tomé de los hombros y lo hice detenerse. El reaccionó, me sujetó de las caderas y en un movimiento rápido sin salirse de mí, quedó sentado y en posición de loto y yo sentada sobre él.
Pasé mis piernas por detrás de su espalda moviendo mis caderas adelante y atrás. Mis pechos quedaron a la altura de su boca así que me besó, me mordió, me lamió, me succionó todo lo que tuviera de mi cuerpo frente a él. Mientras sus manos me rodearon la espalda abrazándome muy fuerte. Tal vez no tengo sangre en mi organismo pero lo que estuviera corriendo por mis venas estaba hirviendo. Puso sus brazos hacia atrás apoyando sus manos en la cama y yo empujaba hacia abajo, me movía en círculos, pero el pantalón estorbaba, así que me levanté para sacárselo, inmediatamente después me paré sobre la cama con un pie en cada lado de sus piernas y me senté sobre lo que mas amaba de su cuerpo en ese momento y lo galopé sin descanso, lo hacíamos tan sincronizados, tan rápido y tan fuerte. Lo sentí venir, sabía que no podía seguirse conteniendo y... no pudo más. Su salvaje jadeo parecía un grito de liberación, como si hubiera sido un encadenado sintiendo la brisa por primera vez en su rostro... yo sentía nuevamente mis contracciones en mi entrepierna.
Me abrazó y besó mi mejilla... dejó caer su frente en mi hombro mientras respiraba agitadamente con la boca abierta, entonces... aun sobre él y él dentro de mi, lo tomé del rostro, lo miré a los ojos por unos instantes...
-Jake, te amo
Y lo besé, lo besé con todo el amor que estaba sintiendo en ese momento, no me importaba lo que había pasado ayer o lo que pasaría mañana, tal vez me arrepentiría pero eso era lo que estaba sintiendo justo hoy... lo abracé tan fuerte que por un momento temí quebrarle los huesos... él me correspondió el beso y el abrazo... de pronto sentí húmedas mis mejillas, eran las lágrimas de Jacob que salían de sus ojos cerrados. Se las retiré con mis labios y lo abracé pero ahora como si estuviera consolando a un niño... mi niño, mi Jacob, otra vez era mi Jacob... me bajé de sus piernas, seguía con los ojos cerrados y corriéndole las lagrimas. Hasta que se recostó y se quedó dormido.
JacobNo se cuanto tiempo pasó después de quedarme dormido, el fuerte ruido de un relámpago me despertó... moví mi mano a mi costado buscando a la persona que me estaba haciendo el hombre mas feliz del mundo. Pero no la encontré. Abrí los ojos y lo que vi fue la escultura de una mujer desnuda parada frente a la ventana. Su cabello a media espalda, sus hombros con suave caída, sus pechos reflejados en la ventana eran firmes y sus caderas marcaban aun mas la estreches de su cintura. Era un monumento a la belleza. La luz eventual que entraba por la ventana, provocaba destellos en esa nívea e inmóvil figura de mármol. Nadie podría imaginar que hace solo unos minutos, esa figura se estuvo contorsionando y estremeciendo en mis brazos.
Bella estaba mirando a través de la ventana a la nada, perdida en sus pensamientos. Supongo todo lo que estará pasando por su cabeza... por la mía solo había felicidad. Otra vez.
"Hace unas horas creí volverme loco, después de llamarle y decirme por teléfono que no iría a mi casa, muchas cosas pasaron por mi mente. Intentaba dormir tratando de olvidar todo pero la voz de la incertidumbre me levantó...
Entonces salí de casa justo cuando empezaba la tormenta con la decisión de exigir una respuesta, ya no volvería a jugar conmigo, si yo tenía dudas se lo preguntaría a la cara y no por teléfono. Pero al llegar vi la casa a obscuras y la puerta estaba sin seguro, otra vez. Ella no estaba en el piso de abajo, lo sabía, su aroma venía del segundo piso así que subí. Y la vi, como en estos momentos, inmóvil, hermosa, divina, solo que la expresión de su rostro que se reflejaba en la ventana era de angustia. No pude contenerme..."
Me enderecé y la escultura volteó y me miró a los ojos...
—Hola dormilón
—Hola insomne. ¿Como te sientes?
—Bien, y ¿tú?
—Como nunca.
Y era verdad, me sentía como nunca, totalmente pleno y no se porque también lleno de satisfacción. Hacer el amor con Bella era lo más hermoso que me había pasado en la vida. Todos esos besos, todas esas caricias... era con ella con quien los había vivido. Pero sobre todo, yo la había hecho disfrutar enormemente, sus jadeos y sus gritos me lo decían…
Y de pronto, otra vez se vinieron imágenes a mi mente... pero esta vez no podía apartarlas de mi cabeza tan fácilmente... y creo que entre mas tiempo pase con ella, mas difícil será... Ya tenía rato imaginándola haciendo el amor con él, lo imaginaba besándola, tocándola, penetrándola, disfrutándola y haciendo la gritar así como yo lo hacía... una corriente de ira recorrió por mi espina dorsal... Tenía que hacer algo para sacar esas imágenes de mi cabeza...
Me levanté y me dirigí a la puerta, tenía que olvidarme de eso, todos estos momentos habían sido maravillosos y no quería estropearlo.
—¿a donde vas?
—voy a... tomar agua.
—ok
Me dirigí a la cocina a buscar agua en el refrigerador. Estaba tomando directamente de una botella de agua... cuando sentí una mano fría en mi trasero... me volví a atragantar y me volví a mojar y volví a brincar…
—BELLA, no se te vaya a hacer costumbre darme estos sustos...
En eso se escucharon más truenos afuera y hubo más destellos en la cocina. La vi tan hermosa, traía solo mi camisa, desabrochada por cierto. Lucía tan bella y tan sensual.
—Esta tormenta durará toda la noche. –Le dije acercándome a ella y pasando mis manos por dentro de la camisa para tomarla de la cintura.—Bella, creo que será mejor que me vaya…
No me dijo nada, solo empezó a lamer mi pecho retirando con su lengua el agua que había caído sobre mi... justo en mis pezones... MALDICIÓN. Estaba vencido otra vez. Ya sabía lo que tenía que hacer, así que levanté su cara y la besé. La mordí por cuanto lugar pude. Sus labios, su lengua, su cuello su oreja, sus hombros... ella solo gemía y jadeaba y se aferraba con las uñas a mi espalda, entonces la tomé por la cintura y avancé unos pasos adelante y la senté sobre la mesa...
—¿No te bastó la cama? ¿También vamos a destruir la mesa?
—No te preocupes, la casa de Billy también necesita arreglos… haremos reparaciones al 2 X 1…-
Comencé a besarla. En eso sonó el teléfono y me detuve.
—No, no me sueltes, ha de ser Charlie.
Acerqué una silla y me senté frente a ella. Sin dejar de besarla abrí sus piernas poniendo cada uno de sus pies sobre mis rodillas... la camisa ocultaba solo uno de sus senos pero el otro parecía botón, estaba tan rígido que sentí el impuso de lamerlo... solo tragué saliva y lo hice. Afuera solo se escuchaban los relámpagos que ocasionalmente se reflejaban en la cocina. Era la única luz que había en toda la casa.
Me separé un poco y pude contemplarla, no me cansaba de repetirle lo hermosa que era. Y admirando su bello cuerpo, acariciaba sus hermosas piernas. Sujeté mis manos fuertemente en sus caderas. Empecé a besar, morder y lamer sus pezones y al succionarlos algo delicioso salió de ellos. Bella gemía de placer. Y me acariciaba y apretaba mi espalda y mis hombros. Enredó los dedos en mi cabello levantando mi cara para besarme y meterme la lengua. Yo le correspondí con toda la pasión que era capaz. La acerqué más a la orilla de la mesa y la rodee con mi brazo izquierdo. Metí los dedos de mi mano libre en su vagina. Su humedad era increíble. Mientras con el pulgar acariciaba su clítoris, ya sabía donde encontrarlo... hacía círculos en él. Ella casi gritaba. Y nuevamente las imágenes que quería apartar vinieron a mi mente. Ya no podía evitar sentirme molesto... y a la vez quería entrar en razón, todo cuanto hiciera con él era lógico, era su esposo, pero estos nuevos sentimientos me estaban ganando. Y todo lo que no hablé horas antes, lo estaba haciendo en estos momentos, quería saber, quería que me dijera que pensaba si lo estaba haciendo bien, si le gustaba como lo hacía, si estaba pensando en él mientras lo hacía... estoy enfermando de celos.
Besé su cuello sin dejar de mover mis dedos dentro de ella y me acerqué a su oído.
—¿En que piensas Bella?
—Que me... fascinas... Jacob. Me... vuelves... loca.
—¿Y qué más?
—Me... gusta como me besas...
—¿Qué más?
—Me encanta... como se sienten... tus dedos... dentro de mi... pero mas tu boca...
Saqué mis dedos bastante mojados, me hice un poco hacia atrás y pasé sus piernas por mis hombros posesionándome fuertemente en su intimidad. Jadeó muy fuerte. Yo la apreté con brusquedad y la acerqué más a mí. Movía mi lengua rápidamente sobre su clítoris, ella gemía y jadeaba sin parar... yo solo me retiraba lo suficiente para respirar de vez en cuando y seguirle preguntando...
—¿Así lo hacía él?
—¡Jacob!
—¡Dime! Todo este tiempo no me necesitaste a mí. Así te complacía él. O lo estoy haciendo fatal.
—¡Jacob, por favor!
Ya no la dejé hablar, seguí lamiéndole todo... ella siguió jadeando, me sujetó del cabello y me apretó aun mas a ella, yo ya no me detuve hasta que logré que quedara totalmente arqueada hacia tras estirando las piernas. Se había venido, en ese momento metí mi lengua en la vagina para succionar lo que salía de ella. Sentí que algo apretaba suavemente mi lengua.
—¿Así te la chupa él? ¿Eh?
En un instante yo ya estaba del otro lado de la cocina, me había golpeado el pecho con sus pies y caí de espaldas con todo y silla. Me levanté rápidamente y me senté donde estaba anteriormente, justo frente a ella. Estaba furioso.
—¡NO, NO ME VAS A DEJAR ASÍ! ¡MIRA COMO ME TIENES! –Tenía una enorme erección.
—¡DÉJAME JACOB!-
La ira había hecho que perdiera el control y todo tipo de propiedad... estaba muy excitado. Puso sus pies en mi pecho queriéndome aventar pero no lo permití le separé las piernas bruscamente y la jalé haciendo que quedara sentada sobre mi y aunque quiso pelear no pudo, yo ya estaba dentro de ella. La rodeé con mis brazos luchando con su resistencia y la hice subir y bajar sobre mí. Tenía su cuello justo a la dirección de mi boca y ella subía y bajaba, al igual que sus pechos. Y empezó a besarme otra vez con demasiada desesperación. Se había rendido. Las imágenes de Edward penetrándola me habían cegado. Volví a preguntar.
—No me has contestado, ¿Así es como te coge él? DIME. Quien te gusta mas él o yo? ¿El verdad? por eso lo elegiste a él.
—Jacob… por favor...
No podía hablar con claridad. Estaba muy excitada también.
—... no… me preguntes eso...
—Entonces ¿Es un si? –La apreté tan fuerte que si hubiera sido humana la desbarato. Y llegué a su límite. –Y ahora solo te conformas conmigo... otra vez...
De pronto algo me sacudió la cabeza. Y sentí un dolor en el pecho. Bella me había golpeado en la cara y me había arañado el pecho con sus uñas... solo agaché la cabeza sin soltarla. Un hilo de sangre se dirigía hacia mi abdomen y de pronto los ojos de Bella se volvieron aun más oscuros. Se inclinó a la sangré que salía de mi y empezó a lamerla. Se trastornó. Recordé que el veneno del vampiro era letal para los licántropos entonces me levanté sin salir de ella y la puse sobre la mesa la empujé hacia atrás dejándola acostada sobre ella. Abrí totalmente sus piernas deleitándome con lo que veía. Ella estaba desquiciada por mi sangre, había alcanzado a probarla y me suplicaba que le diera un poco más. No me había fijado que también salía sangre de mi boca, me había roto el labio.
—Te gusta esto ¿verdad? –la embestí hasta el fondo–¿Quieres de mi sangre? Primero dime que soy mejor que él.
—Jacob… por favor… por favor.
Ella quería levantarse pero la tenía sujeta con una mano sobre el pecho y con la otra estaba agarrado de la mesa para embestirla mejor.
—¡Dime, Bella ¿Es mejor que yo...?
—Solo quiero probar un poco más...
Me acerqué a darle un beso para que bebiera la sangre de mis labios pero la vi tragar, se le había hecho agua la boca. La traía llena de veneno. No me quise arriesgar así que me llevé la mano a la boca, me mordí mas fuerte para que saliera mas sangre. Inmediatamente después acerqué mi mano a su boca. La apretó con tal fuerza que me la quebró, empezó a succionar y lamerla desesperada, como si quisiera sacar mas sangre de ella. Su frialdad ayudó a calmarme el dolor.
—Mas… Un poco mas..
Estaba demasiado descontrolada, ya casi no podía con su fuerza, entonces me salí de ella, la puse de espaldas a mi y me pequé a su trasero, pase mis manos hacia delante para acariciarle los pechos con una y su vagina con la otra, ella apoyó las manos sobre la mesa, creía que se le doblarían las piernas.
—Quiero... un poco más. Te dije que quería conocerte… todo, dame un poco mas de tu sangre...
Yo estaba desquiciado... sin razón... yo había decidido complacerla totalmente y así lo iba a hacer... agarré uno de los cuchillos de un tronco sobre la cocineta. Ella se volteó y frunció el seño tratando de entender que es lo que hacía... dejé el cuchillo en una de las silla que tenía aun lado. Afuera, el cielo seguía retumbando. La tormenta rayaba en la violencia... igual que yo.
Me acerqué a ella mirándola a los ojos con ira... la besé por el cuello y se lo mordí. Volví a pasar los dedos por mi herida y volví a metérselos a la boca... ya que lamió la sangre de ellos se los metí a la vagina. Me acerqué a su oído...
—Me has enseñado muchas cosas Bella, como te habrás dado cuenta, aprendo rápido. –yo seguía metiendo y sacando los dedos de su humedad, sentía su aliento frió en mi hombro –Ya me cansé de que me utilices y las cosas serán a mi modo y con mis condiciones... ¿quieres mas? Te voy a dar más. ¿Quieres sangre...? también te la voy a dar... estoy dispuesto a desangrarme por ti. Ya me había sentido desangrar por ti hace varios años—.
Ella cerraba los ojos y gemía y me olfateaba y quería acercarse a mi boca que seguía emanando sangre...
La volví a besar en el cuello en sus hombros y en su pecho, los mordí tan fuerte, que ella gritó. No se si de dolor o placer pero gritó muy fuerte. La volví a cargar y la volví a poner sobre mi. Subiéndola y bajándola. Ella intentaba sujetarse de mi espalda pero se resbalaban sus dedos por mi sudor, sentir su cuerpo helado era bueno para mi...
—Jake... ¿Por qué me castigas?
—No te estoy castigando Bella, solo quiero que te ganes tu premio...
—¿Que quieres que haga? ¿Que te la mame? Ya lo hice... –diciendo eso se bajó de mi he hizo el intento de hincarse otra vez frente a mi. Yo la levanté y la sujeté con fuerza de los hombros. Mi heridas ya habían sanado. La besé con furia y la estruje.
—No, dime si él te coge mejor que yo…
—Jake, todo es diferente...
Yo ya estaba fuera de mi, durante mucho tiempo me sentí utilizado y engañado por ella. Ella quería algo de mí y se lo había dado, ahora quería algo más y también se lo iba a dar. A cambio de algo muy sencillo. Una simple respuesta que mis oídos y mi recién descubierto ego quería escuchar...
—CONTESTAME-
La volteé de nuevo poniéndola sobre la mesa boca abajo y empujándola con mi brazo la hice que quedara con la frente pegada a la mesa. Y le metí los dedos otra vez... ella gimió y se retorcía... Estiró sus brazos arriba de su cabeza y las aferró fuertemente a orilla de la mesa que inmediatamente crujió. Yo estaba perdido... sus gemidos... su trasero...
—¡Bella, dime, dime quien es mejor en la cama o en la mesa o en el suelo... donde quiera que te hayas revolcado con él... dime, esto me está torturando...!— tenía la vista nublada por la rabia.
—Por favor...
Mi furia era incontrolable, empecé a convulsionarme y tuve que utilizar toda la concentración que pude para no transformarme en esos momentos, entonces hice lo que quería hacer desde hace bastante rato... saqué los dedos de su vagina... me los metí a la boca y humedecí mi miembro... abrí sus piernas con mis rodillas... ella estaba perdida... yo mas excitado al escucharla y entonces... la embestí por detrás... ella solo se estremecía... y gritaba de placer.
—¡Dime, Bella! ¿Qué esperas para contestar?.. Solo eso te estoy pidiendo...
Y la embestía una y otra y otra y otra vez... y ella gritaba sin parar. La mesa se fue moviendo hasta quedar pegada a la ventana. Escuché como trituró la orilla con sus manos. Yo estaba agarrado de sus piernas para embestirla mejor... pero seguía sin contestar…
El teléfono volvió a sonar. No. Esta vez no me van a distraer, no soltaré a Bella, no hasta que haya terminado con esto.
—¡CON UN DEMONIO ISABELLA! ¡NO ME QUIERES CONTESTAR!–La embestía cada vez mas fuerte, por un momento pensé que atravesaríamos la ventana. Ella empezó a sollozar y a hiperventilar. Jadeaba y gemía muy fuerte.
—Está bien, TU, TU HAS SIDO EL MEJOR. MIL VECES MEJOR... ¿ESO QUERIAS OIR?... JODIDAMENTE MEJOR... ERES UNA BESTIA... ERES UN ANIMAL... MALDITO PERRO...
Eso fue música para mis oídos, o para los oídos de mi súper ego.
—Si eso quería escuchar... y yo te daré más de lo que tú quieres...
Un relámpago reflejó la ventana que estaba frente a mí y vi una estatua de mármol que, desde afuera, miraba fijamente la escena que teníamos en esa mesa... Era Edward... en lugar de sorprenderme le sonreí y pensé... "¿Quieres unirte?". Sabía que me escucharía. Bella seguía jadeando... la embestí mas rápido y con toda la brutalidad que era posible... ella gritaba... pidiéndome mas... hasta que gritó tan fuerte que estoy segura que se escuchó hasta La Push... se contrajo alrededor de mi miembro y me vine yo también con un fuerte grito... me puse sobre ella besando su espalda...y pensé: "Te amo Bella. No sabes lo que significó que tú también me lo hayas confesado"... me enderecé...y, el "público", seguía de pie en la ventana... tomé el cuchillo que había puesto aun lado y sin salirme de Bella me corté en el brazo...
—Abre la boca Bella...
Ella obedeció, se apoyó en sus codos. Yo acerqué mi brazo y un chorro de mis sangre cayó dentro de su boca... podría tal vez ser la lluvia, pero los ojos de Edward estaban llenos de lágrimas... yo no se por que pero mi excitación seguía algo firme... tal vez era la adrenalina así que... mientras ella bebía, yo la penetraba suavemente... ella sujetaba mi brazo queriéndolo morder. Yo lo sostuve para impedírselo pero lo suficiente para que ella disfrutara lo que también quería de mi. Dijo que quería probarme todo y así fue... realmente todo de mí. Y creo que ahí fue cuando abrió los ojos y miró a Edward... ella no dejó lo que estaba haciendo... el teléfono volvió a sonar.
Yo decidí retirarme y la enderecé dejándola de espaldas a mi y ambos de frente a la ventana. Ella seguía bebiendo y yo acariciando sus pechos y la entre pierna... él solo observaba… agachó su cabeza y se fue.
Algo igual que un destello de luz atravesó mi cerebro y un rayo atravesó mi corazón. Fue entonces que entendí todo... me retiré de ella caminando hacia atrás hasta quedar en el marco de la puerta de la cocina...
—Bella... ¿me vas a decir... que no sabías que el había vuelto?—ella se enderezó y volteó a mirarme relamiendo los restos de mi sangre que había en sus labios.
—No volvió...
—¿Qué... quieres decir?
—Que no volvió.
—No puede ser... ¿Todo este tiempo él estuvo afuera?
Ella asintió con la cabeza... Yo me quise morir...
—Entonces escuchó todo. – No era pregunta, era una afirmación.
—No sólo escuchó todo. También vio todo desde que llegaste el sábado. El tiene la culpa, no hizo caso y no se fue. Así que, ya sabe lo que hay.
Se me revolvió el estomago, quise vomitar y me dirigí a la llave del agua para abrir el grifo y mojarme la cara.
—Jake, es algo que ambos queríamos.
—CÁLLATE, BELLA. –No podía hablar– esto es lo... lo más asqueroso que... TÚ ME UTILIZASTE UNA VEZ MAS... LO HICISTE PARA VENGARTE... PARA CASTIGARLO... no porque quisieras estar conmigo...
—No, yo si quería estar contigo.
Levanté mis manos para callarla
—NO, NO. QUERÍAS VENGARTE DE ÉL CONMIGO, PORQUE ERA LA MANERA QUE MAS LE DOLERÍA... ¿QUIEN TE CREES QUE SOY BELLA? ¿EN QUE QUEDO YO?...
—No Jake, no tenía planeado esto...
—PERO SE TE OCURRIÓ EN CUANTO TE DISTE CUENTA QUE ESTABA AFUERA. ERES PEOR QUE ÉL... ÉL COMETIÓ UN ERROR Y TÚ… TÚ TE VENGASTE, LO PLANEASTE TODO PARA QUE EL NOS VIERA... esto es una aberración y yo soy parte de ella, es una pesadilla ¿VISTE SU EXPRESIÓN? ¿LO VISTE ACASO?
—JAKE, MIRAME, MIRAME. NO ME IMPORTA LO QUE EL PIENSE. YO ESTABA DISPUESTA A OLVIDARME DE EL, DE TODAS LAS MANERAS POSIBLES…
—Y YO ERA UNA DE ESAS MANERAS…
–No, tú eras la mejor…
—¡Ja!, la mejor! ¿Y POR QUE DEMONIOS NO TE FUISTE POR LAS OTRAS OPCIONES…? PORQUE AQUÍ ESTA EL PENDEJO DE SIEMPRE… SI, ESO HE SIDO PARA TI EN TODA MI PINCHE LA VIDA: TU PENDEJO PERSONAL.
—NO DIGAS ESO, TE DEMOSTRE TODO LO QUE TE QUIER….
Yo ya no escuchaba…
—POR ESO ME DIJISTE QUE YO ERA MEJOR AMANTE... PORQUE SABÍAS QUE ÉL TE ESTABA ESCUCHANDO... –yo ya casi perdía el aliento...–¿HASTA DÓNDE ESTABAS DISPUESTA A ENTERRARLE LA DAGA, BELLA? ¿Y QUE TE HE HECHO YO? ¿POR QUÉ SIGUES FREGÁNDOME ASÍ?
—No, Jake. Yo ya te deseaba, desde que te vi en la playa, además cuando supe de tu amor por… Yo estaba muriendo de celos Jake, entendí que te seguía amando… Por eso fui a buscarte, porque ya no tenía remordimiento por lo que estaba sintiendo por ti.—
No pude contenerme y comencé a llorar como niño... otra vez... El teléfono volvió a sonar pero insistentemente...
—¿No te bastó con utilizarme tantas veces antes? Tenías que buscarme para matarme otra vez. Yo estaba dispuesto a desangrarme de nuevo por ti... ¿y para qué?...
—Jake, perdóname. No era esa mi intención. Realmente te amo, realmente te deseo y lo que acabo de decirte también es cierto.
Me tapé los oídos con las manos y grité por el coraje, el dolor, la frustración. Otra vez me había destrozado. Otra vez me derrumbé.
—CÁLLATE, NO QUIERO ESCUCHARTE...
Cuando no es tu día, la vida se encarga de recordártelo
las 24 horas, sólo que en mi caso,
un día es toda la eternidad.
EdwardQue caro se pagan los errores. Pero por lo visto no aprendo, sigo cometiéndolos y por lo tanto, sigo pagándolos. Hace ocho años, por abandonar a Bella, creí que se había suicidado. Los remordimientos y el sentimiento de pérdida eran tan grandes que yo también quería morir, así que decidí retar a los Vulturi.
Ayer, esos sentimientos se hicieron mínimos comparado con lo que sentí al verla parada frente a mi siendo testigo de mi traición. En ese momento los remordimientos y la culpa eran mucho mayor. Sin embargo, el sentimiento de pérdida y de culpa hoy es infinitamente de mayor intensidad y sobre todo debo recordar que es eterno. Nada puede ser peor.
Ayer, yo quería sufrir para eximir mi culpa, hoy realmente lo estoy haciendo, y de que manera. Sufro en silencio. No me puedo quejar ni puedo reclamar nada. Yo y solo yo soy el único responsable de lo que ha estado sucediendo, yo orillé a Bella a todo esta aberración.
Anoche, había decidido quedarme cuando le pedí a Jacob que hablara con ella y le dijera que la amaba, vi en sus ojos confusión, era lógico, no sabía realmente lo que había pasado entre Bella y yo.
Escuché que intentó hablar con ella de mí pero no se lo permitió. Ella le habló de derechos y consideración... me confundí, no podía entender lo que ella le estaba reclamando a él: "él la había rechazado"… ¿Rechazado? ¿De qué?... pero entonces comprendí. Vi los pensamientos de Jacob: ella había ido a su casa para pedirle consuelo, ella había ido a refugiarse en él; había ido con mi antiguo rival de quien ella también se había enamorado. Y se había enamorado de él porque con mi abandono de hace ocho años, yo involuntariamente, la lancé a sus brazos. Hoy lo hice de nuevo.
Escuché los pensamientos de Jacob: ella se lo dijo cuando fue a buscarlo… le dijo que aun lo amaba…Pero hoy a diferencia de aquella vez, él la había rechazado. La había rechazado por mi hija, la había rechazado por mí, incluso por ella misma… de hecho la siguió rechazando, pero ella insistió y suplicó y le hizo ver todo su dolor y la causa de él.
No quería darme cuenta de nada, me tapé los oídos con las manos pero todo lo que estaba pasando dentro de esa casa estaba dentro de mi cabeza. Sus pensamientos eran tan fuertes, que parecían gritar, además... ¡gritaban! Dios, como gritaban. Siempre he sido un masoquista, de lo contrario no me habría enamorado perdidamente de ella, así que, aun cuando estaba consiente que no tenía nada que hacer ahí, no me pude mover.
Escuché y escuché, y me torturé imaginándome las escenas de mí esposa acostándose con otro y ese otro era Jacob, el hombre que por mucho tiempo la deseó, hoy por fin lo logró, ya era de él. Yo hubiera dado nuevamente mi alma, si la tuviera, por poder gritar y llorar, pero no podía emitir ningún sonido, no me salía la voz. Quería desgarrar mi corazón para ya no sentir absolutamente nada y todo lo que hice fue enterrar los dedos en un árbol y triturarlo. Que dolor tan grande y no tener la manera de mitigarlo. Y pensar que exactamente lo mismo había sufrido mi hermosa Bella al verme con otra.
Después de varias horas, vi que se marchaba, lo seguí, quería reclamarle, quería golpearlo, matarlo, pero seguía sin poder hablar. Me detuve en el límite de la reserva… y me di cuenta que no tenía ningún derecho de reclamar nada. Me quedé bastante tiempo en ese lugar sabía que ella iría para allá y por un momento pasó por mi mente enfrentarme a los dos, al menos enterarlos de que estaba consiente de todo pero Bella me advirtió claramente lo que haría si me acercaba a ella, por lo que decidí marcharme.
La tormenta había comenzado, me perdí un rato en el bosque sin rumbo, buscando algún indicio de paz pero todo me hacía volver a su casa. Me dirigí a su ventana, por donde tantas veces había entrado, pero al acercarme la vi a través de ésta, totalmente desnuda. Era mi hermosa estatua de mármol, mi monumento a la belleza, mi Bella…Me dolía estar ahí, soy un maldito masoquista. Me destroza lo que tengo dentro, ya sea piedra o no.
Me acerqué a la ventana y me miró, inmediatamente se volteó. Ahí estaba Jacob y acababa de despertar. Podía escuchar sus pensamientos, contemplaba a mi esposa con la misma adoración que yo lo hago. Quería gritarle y decirle ¡ELLA ES MI ESPOSA MALDITO PERRO! ¡Y tú lo sabes…!... tú lo sabes… El estaba en su cama, en el lugar donde tantas noches pasé al lado de ella sin tocarla por miedo a herirla y por lo que acabo de ver en su maldita cabeza, él le había hecho el amor ahí. ¡DIOS! ¡SI EN VERDAD EXISTES, QUITAME ESTE DOLOR! Si al menos pudiera morir.
Tenía frío, un frío que no sentía desde hace cien años. No se porque seguía aquí, tal vez porque creí que sucedería un milagro.
Pero lo que estoy viendo en estos momentos va más allá de cualquier tipo de odio o resentimiento: Están en la cocina, él aun no sabe que yo estoy aquí pero ella si. Ayer solo escuché sus voces y los pensamientos de Jacob, pero en estos momentos veo todo claramente. No recuerdo la última vez que soñé pero esto es una maldita pesadilla. No se hasta donde quiera llevar Bella su venganza, yo solo se que esto un infierno, peor que el de Dante y parece que el fuego en el que siento quemarme vivo, será aun mayor y jamás se extinguirá.
Si antes no podía asimilar lo que escuchaba o imaginaba, lo que estoy viendo supera todo tipo de ficción, aun cuando nuestras especies parecen sacadas de un cuento de horror, lo que veo no tiene comparación: Veo con impotencia como él ha poseído totalmente y sin reservas a la que aun es mi esposa, que dolor tan grande e indescriptible. Si me prendieran fuego en estos momentos sería la gloria. Pero no puedo aspirar a tanto.
Esta situación ha despertado los celos enfermos de Jacob a tal grado, que han discutido fuertemente; él sigue en competencia conmigo, pero ahora de manera sexual. Y es tanto el control que ha ejercido sobre ella que está dispuesta a hacer lo que sea, por unas cuantas gotas de su sangre… pobre de mi Bella.
El acaba de verme, retórica y sarcásticamente y sigo oyendo sus pensamientos: —"¿Quieres unirte?"—. Fue exactamente la misma pregunta que Tanya le hizo a mi esposa ayer. Sin embargo, él tenía mas preguntas que hacerme: — "¿Qué te parece esto maldito chupasangre?"... "¿Creíste ser el único?"... "Ahora, por tu maldita estupidez, la has hecho volver a mi"..."Ya jamás podrás satisfacerla totalmente"... "Hoy yo puedo darle mas de lo que tú le podrías dar… como entonces… como siempre"... "Yo puedo darle lo que más desea"... "¿Tú qué puedes hacer al respecto?"—.
Hoy todo esto es más fuerte que una traición o una venganza, es más fuerte que el amor o el deseo. Esto ya superó cualquier precio y cualquier pago, esto ya es cuestión de sangre.
Que caro estoy pagando lo que sucedió ayer, cargaré con eso el resto de mi existencia y mas allá de la eternidad. Ahora si estoy convencido de que todo terminó.
—«Bella, se que me escuchas… no me importa nada, solo se que te amo. Adiós.»
Bella
No podía convencerlo, me sentía desesperada, quería entrar en su mente y que supiera que lo que le decía era verdad... intenté acercarme y no lo permitió... el maldito teléfono seguía sonando. Tenía que convencer a Jacob de que lo que decía era verdad, que no me importaba lo que pensara Ed.
Me sentí mal de verlo así, tan desconsolado, otra vez.
—Jake. Tienes que creerme.
El se tapó los oídos con las manos y gritó... su llanto era de agonía, dolor, frustración, ira... se tumbó en el suelo apoyándose con ambas manos. Se fue moviendo poco a poco hasta quedar sentado sobre una de sus piernas, parecía haber perdido sus fuerzas..., dobló la otra pierna apoyando el codo en la rodilla y su mano en el rostro ocultando sus lágrimas.
—Jake, solo permite que me acerque. –lo dije acercándome poco a poco— Nunca ha sido mi intención lastimarte, no después de lo que tú has hecho por mi todos estos años, y sobre todo, lo que has hecho por mi estos días. Tampoco te voy a engañar diciéndote que ya no siento nada por él. Tú conoces mis sentimientos pero ya tomé esta decisión y no creo que haya algo que pueda hacerme cambiar de opinión. Yo quería morirme Jake, y tú me diste una esperanza. Tú eres mi sol, siempre lo fuiste y lo serás. No tienes idea de la paz que me transmites. Con tus ojos... con tu voz... con tu sonrisa... esa sonrisa que siempre me ilumina por muy oscuros que sean mis días... además lo que pasó entre nosotros hace unos momentos no se puede romper. Tú ya formas parte de mí. Cree en lo que te digo, no me importa lo que él diga, solo me importa sentirme bien y si contigo lo logro, entonces todo es perfecto.–
Afuera el viento y la tormenta hacían que las ramas de los árboles azotaran contra las paredes y ventanas de la casa, por un momento sentí que la puerta se abrió y cerró casi al mismo tiempo pero no le di importancia...
—Siempre me pasa lo mismo contigo, Bella. Caigo una y otra y otra vez... y al final, me desollas vivo, quedo vacío. ¿Cuantas veces más lo harás? ¿Hasta cuándo dejarás de utilizarme? ¿Hasta cuando dejaré de caer?
—Jake, yo no te quise utilizar, hoy todo es diferente, tú eres mi tranquilidad y así es como quiero vivir. Yo no te dejaré. Por favor, no me vayas a dejar tú. –
El teléfono seguía insistiendo.
Entonces me atreví a tocarlo, puse mi mano en su mejilla obligándolo a voltear a mí...
—Bella. Ya deja de utilizarme, por favor... – Le secaba sus lágrimas.– y no vuelvas a dejarme jamás. No vuelvas a destrozarme, te lo suplico, porque no podré unir mis piezas otra vez.
Le tomé el rostro con ambas manos —Ya jamás voy a separarme de ti. Te lo prometo.
Me acerqué para darle el beso más tierno que jamás le di. El tomó también mi rostro y me devolvió el beso, sin prisa, sin arrebatos, solo con el más dulce y tierno sentimiento de amor... Entonces pasó su mano por debajo de la camisa tomándome de la cintura... su calor me estaba excitando de nuevo, bajé la vista y noté su bella erección...
La lluvia, los relámpagos, el viento, siguieron aumentando de fuerza, otra vez se escuchó un golpe en la puerta.
Sin dejar de besarme me recostó en el piso. No hubo juegos, no hubo preámbulo... apenas se puso sobre mí y me penetró lentamente... Afortunadamente seguía desnudo porque no creo que yo hubiera aguantado hasta que se desvistiera. Inmediatamente sentí que su calor me desgarraba por dentro. Yo solo le acariciaba su perfecta y escultural espalda. Apartó sus labios de los míos. No pude cerrar los ojos, me dediqué a contemplarlo en toda su expresión de éxtasis. Su rostro reflejaba dolor pero también una gran pasión.
Su embiste era suave, nada que ver con el salvaje animal de hace apenas unos minutos, ahora era delicado como un lobo domesticado, y era mi lobo. También me gustaba así, se veía tan hermoso.
—Me encantas lobo y quisiera quedarme así por toda la eternidad, teniéndote dentro de mí.
Jacob fue aumentando su ritmo dentro de mí, lo suficiente como para hacerme gemir y decir su nombre muchas veces.
Y grité, aun cuando no fue un encuentro arrebatado, me hizo sentir en la luna, allá donde él pertenece... nos fuimos los dos porque al escucharme se vino también. Y suspiró en mi oído.
—Te amo, te amo, te amo... ya lo prometiste, no me vas a dejar jamás.
Se quedó unos momentos más sobre mí, recuperando su frecuencia cardiaca y el ritmo de su respiración. Me dio un leve beso y se recostó aun lado. El teléfono no cedía.
—Tengo que contestar, han estado insistiendo mucho y tal vez es Charlie, debo decirle que estoy bien si no quiero que regrese en este momento... Diga...
—¡BELLA! ¡Te he estado marcando... Marqué a tu móvil...!
—Alice ¿Qué pasa? No te alteres. No traigo el móvil... además estoy bien.
—¡No estoy preocupada por ti! ¡Se trata de Renesmee!
—¡¿Qué le pasó a Renesmee?-
El hoyo en mi pecho comenzó a doler… Jacob se enderezó de golpe.
—¡¿Está ella contigo? ¿La viste?
—¡No. ¿Por Qué? ¿Qué Pasa? ¿Ya Regresaron?
—Ella regresó sola.
—¿COMO QUE REGRESÓ SOLA? ¿A QUÉ TE REFERES?
—Llegó de sorpresa, preguntó por ustedes, yo solo le dije que habías tenido una discusión con Edward y que decidiste ir unos días con Charlie. Carlise y los demás acaban de llegar, dice que de pronto se desapareció y la estuvieron buscando y regresaron con la seguridad de que la encontrarían aquí. Pero hace una hora que se fue y…
—¡¿Viene para acá?
—No, bueno... si, pero dijo que primero iría a buscar a Jake.
—ALICE ¿QUÉ DEMONIOS ESTÁ PASANDO ¿VISTE ALGO?
—Ella se llevó tu carro, y la perdí en el límite de la reservación, pero a los pocos minutos la vi de regreso; no se si discutió con Jacob y por eso regresó pronto, tal vez le dijo lo del viaje y él se molestó. Después la vi estacionarse en tu casa y desapareció otra vez...
—¡¿QUÉ? ¿ESTUVO AQUI?
—No estoy segura de que haya entrado porque no la vi dentro de la casa… pero ahora la veo perdida en el bosque y no se si es la lluvia pero parece que está llorando, de repente corre, de repente camina… se ve angustiada... parece perdida...
Yo no podía ni hablar….
—Bella–- preguntó Jake– ¿Qué le pasó a Nessie…?
—¡Bella, ¿Es Jacob el que está contigo? ¿Qué pasó con ella? ¿Se enojó con él? ¿Por qué la veo así? ¿Discutió con ella? ¿Le dijo lo que te hizo Edward? ¿Le dijiste tú?
Yo ya no escuchaba, me asomé a la ventana y efectivamente, ahí estaba mi carro, pero no estaba Renesmee. Me quedé en shock, el hoyo de mi pecho se hizo inmensamente más grande, el teléfono cayó de mis manos…
—¡BELLA! ¿QUE PASA?... –Jacob tomó el teléfono –… ¿ALICE?
—¿Jacob?
—¿Que le pasó a Renesmee?
–¡Es lo que me gustaría que tú me contestaras... ¿Discutieron? ¿Fue por lo del viaje?
–Alice, no se... de que me hablas pero... ¿Hace cuánto tiempo que regresó?
–Mas de una hora. Pero ¡¿que pasó? La veo perdida en el bosque...!
–... ¿Hace cuanto que la viste llegar aquí?
–La visión la tuve hace casi una hora, es lo que tengo llamando pero no contestaban ni tamp... ¡Por eso no la vi entrar. Tú estabas ahí, por eso regresó...!
–JAKE.. NOS VIO... NOS VIO... –no podía hablar claramente.
–¡Jacob.. ¿Qué está pasando? ¿Qué es lo que está diciendo Bella?
–Alice, no te preocupes, nosotros la buscaremos. Le llamaré a Sam. Y... Bella no está bien. ¿Podrías venir?
–¡NO, NO, NO! JACOB, ELLA ESTUVO AQUÍ...!
–De acuerdo, vamos para allá.
–Nos vemos.
Por inercia caminé hacia el recibidor. La bolsa de Renesmee estaba en el suelo… si nos había visto. Me puse histérica… Jake trató de calmarme y yo lo único que hacía era gritar y golpearlo, él me abrazó tan fuerte que ya no pude moverme…
–¡NOS VIO, ELLA NOS VIO... JAKE QUE VAMOS A HACER, ¿DONDE ESTA? TENGO QUE ENCONTRARLA... TENGO QUE ENCONTRARLA... ME QUIERO MORIR!
–¡Cálmate Bella, yo iré a buscarla. Le llamaré a Sam, ellos me ayudaran a encontrarla!
–YO TAMBIÉN VOY...
–¡No, quédate aquí por si regresa!.
–¿QUE LE VOY A DECIR?
–Primero vamos a encontrarla, cálmate y vístete, Alice no tarda en llegar.
Me quedé parada como estatua sin saber que hacer o a donde correr. Esto era peor que cualquier engaño que me hubiera hecho Edward, esto era una pesadilla mayor. Esto era el dolor de mi hija.
–¡Sam. Que bueno que te encuentro… necesito pedirte un favor…!
Jacob se puso su pantalón y salió corriendo, yo también quería ir sin embargo tenía razón, tal vez regresaba, aunque era algo imposible. Ella no volvería hasta que ellos la encontraran y cuando lo hicieran, ¿que le iba a decir? ¿Que explicación le voy a dar? Realmente ella nos encontró de la peor manera imaginable. Y ¿Si venía con Edward? No, no podía ser, él no hubiera permitido que me viera en esa situación. Ella llegó después de que él se marchó.
No me importaba lo que hubiera visto Edward, me angustiaba lo que hubiera visto mi hija. Que caro estaba pagando este error, porque definitivamente, todo esto había sido un error. Y no había marcha atrás... error tras error. Pero ahora trataría de enmendarlo, me dedicaré a la felicidad de Renesmee, si Jacob es su felicidad, haré cuanto este de mi parte para que pueda estar con él. Aun cuando no se si ella lo pueda perdonar a él también.
Llegó Alice, yo estaba afuera mirando a todos lados e intentando escuchar algo... solo escuchaba los autos de la carretera y la maldita tormenta que no paraba.
–Bella.
–Alice... estoy desesperada... mi hija... no se que hacer...
–¿Jacob ya fue a buscarla?– Solo asentí con la cabeza– Ven, vamos a entrar. ¿Qué pasó Bella? ¿En verdad no discutió con Jacob? ¿El no te dijo nada?
No podía explicarle a Alice lo que realmente había pasado. ¿Como decirle que Renesmee entró a la casa en el momento en que "su" madre estaba teniendo relaciones con "su" Jacob...?
–"Él no la ha visto.
–Pero yo la vi, la vi aquí afuera... y si no la vi a dentro fue porque él ya estaba aquí. Todo me parece muy extraño. Y el inútil de mi hermano que no aparece.
–Él... él ha estado rondando la casa...
–¿Ha estado aquí?
–Si.
–¿Y por que no lo he visto? ¿Por que no me lo dijiste?
–Creí que si lo sabías.
–Ayer te dije que no sabíamos nada de él. Bella ¿Por qué todo esto es tan confuso? Es como si tu casa hubiera estado rodeada de... lobos. No he podido ver nada.
No le contesté ¿Que le iba a decir? ¿Que había tenido un fin de semana de lo mas pasional? ¿Que había tenido el mejor sexo de mi vida? Porque aun cuando fue un error, era la verdad y esa verdad estaba matándome por todo el daño que le había causado a Nessie.
–Alice. Podrías... podrías decirle a Rosalie que venga. Cuando llegue Renesmee la va a necesitar.
–De acuerdo, pero me tienes que explicar muchas cosas, Bella.
–Lo único que te puedo decir es que, estoy desesperada. Y esto es lo peor que me ha pasado en mi vida humana y no humana.
La pesadilla
Jacob
Salí corriendo de la casa de Bella, tenía que encontrar a Renesmee a como diera lugar, afortunadamente Sam estaba en su casa, él le avisaría al resto de su manada para que la buscara, yo iría en mi forma humana. No podía contar con Seth porque seguía recuperándose y Leah estaba fuera de la ciudad. Mientras corría, sentía las gruesas gotas de lluvia golpeando mi rostro, no me importaba la tormenta, pero me impedía un poco olfatear. Sin embargo no quería entrar en fase... aun.
No tenía ni idea por donde comenzar a buscar, pero decidí ir donde habíamos cazado el domingo anterior. A pesar de la angustia no podía evitar pensar en lo que había sucedido unos minutos antes: Por un momento me trastorné con la actitud de Bella al ver a Cullen detrás de la ventana. Lo único que había en mi cabeza era: "Lo volvió a hacer. Me había utilizado de nuevo para sus propios fines. Una vez mas era el chico estúpido que había sido influenciado para una actividad riesgosa." Y no podía culparla del todo, no me obligó y mi padre me lo había advertido.
Estaba más que dispuesto a desaparecer, me iría de nuevo a correr sin rumbo, ya no me importaba que escucharan mis pensamientos, no me importaba nada. Desaparecería de su vida para siempre, no volvería a molestarla jamás... Pero la desilusión me dejó sin fuerzas, además esa voz... esas manos... Ahí va otra vez este pinche perro, fiel con su amo aunque siempre le patee el trasero. Que imbécil soy. Estaba totalmente rendido a sus pies.
Pero esa llamada lo cambió todo. Sentí un enorme dolor en mi pecho. No entendía exactamente lo que estaba diciendo Bella, pero si escuché claramente el nombre de Renesmee. Y después entendí que algo aun mas grave había sucedido, no solo Edward me vio con su esposa, sino que su hija me encontró con su madre en una situación muy muy delicada. Todo era demasiado complicado, parece un rompecabezas y cada vez se pierden mas piezas...
Y no se que hacer. Tal vez mi reencuentro con Bella, era un error, tal vez nos precipitamos mucho. Yo se que ella me buscó pero yo accedí sin muchos esfuerzos.
Nessie, espero que me perdones. No era mi intención herirte. Yo tenía planeado hablar contigo, decirte lo que tu madre había significado para mi. Y después, no se cuanto tiempo después, decirte lo que estaba significando en estos momentos. ¿Qué voy a hacer...? Bueno, primero que nada, encontrarla.
Llegué al lago. Gritaba su nombre y no tenía respuesta... Me fui de un lugar a otro y nada... yo estaba más que desesperado. Sentí que había perdido mucho tiempo.
Cuando la encuentre no me cansaré de pedirle perdón y si apartándome de Bella me perdona, lo haré. Yo la quiero mucho y siempre estaré para cuidarla. Me dolería que las cosas cambiaran, además no se pueden olvidar estos siete años de tanto compartir... las risas, la cacería, la complicidad, sus caprichos, juegos, bromas, saltos de acantilado...
Un golpe en el pecho me sacudió... el recuerdo de hace unas semanas en el acantilado... ella me preguntó que pasaría si, en lugar de lanzarse por el lado del mar, lo hacía por el lado de las rocas...
–"¿Crees que moriría? Soy mitad vampiro."
–"Si, pero también eres mitad humana. Es muy peligroso."
–"Pero soy fuerte."
–"Pero nunca te has golpeado en algo parecido a este risco..."
–"Tal vez lo haga algún día. Solo para probar algo..."
–"No digas tonterías preciosa, mejor saltemos de donde siempre..."
EL ACANTILADO... entré en fase y corrí como nunca, o al menos lo intentaba. Tenía que llegar lo más rápido posible ¿Por qué los lobos no tenemos alas en lugar de patas? Inmediatamente escuché la voz de Sam.
–Hasta que apareces. Jake, no la encontramos por ninguna parte.
–¡Sam, ya se donde está!.
–¿La encontraste?
–No, pero estoy seguro que está en el acantilado. Y necesito otro favor.
–¿Qué necesitas?
–Encuéntrame allá, llévame un pantalón, acabo de destrozar el que traía.
–De acuerdo.
No se cuanto tiempo hice, cinco o diez minutos tal vez, pero a mi me pareció una eternidad... Llegué, vi algo parecido a un bulto a la orilla del risco, parecía convulsionar.
Efectivamente, ahí estaba. Estaba en el suelo, su rostro estaba hacía el voladero. Salí de fase y me acerqué...
–¿Nessie?
No contestaba, solo se sacudía... me acerqué mas. No eran convulsiones, eran sollozos, ella estaba llorando... solo que ahogaba sus sollozos mordiéndose una mano...
—Nessie... escucha...
Le puse una mano en el hombro... y con un movimiento lo retiró.
–Hermosa... perdóname... primero debes saber que...
Volví a tomarla por el hombro y la volteé quedando boca arriba... tenía la mirada perdida, la lluvia golpeaba su rostro, estaba empapada totalmente. En eso llegó Sam. Me puse los pantalones y me incliné para levantarla, ella intentaba resistirse, pero no tenía fuerzas. La cargué como a un bebé. Era mi bebé.
–Jake, lo siento.
–No te preocupes, estará bien, tiene que estar bien.
–Te acompaño.
–Gracias, Sam. Pero los Cullen ya van a casa de Bella.
Avancé dando la espalda a Sam.
–Jacob– me detuve sin voltear– Ten cuidado.
–Luego te veo, gracias otra vez.
–Si necesitas algo mas no dudes en decirlo.
Solo asentí con la cabeza, salí corriendo con Renesmee en mis brazos. Su respiración era apenas audible... al igual que su corazón. Le tomé una mano y se la besé, la puse en mi mejilla y lo vi...
Yo estaba en el suelo completamente desnudo y Bella, solo traía mi camisa.
"ESTO NO ES REAL. NO PUEDE ESTAR PASANDO... MI MAMÁ Y JACOB ¿SON AMANTES? NO, NO ES VERDAD, ESA MUJER NO ES MI MADRE NI ESE QUE ESTA AHÍ PUEDE SER JACOB. NO, NO, NO, POR FAVOR DIOS, DESPIÉRTAME, ESTO ES UNA PESADILLA"
—"Siempre me pasa lo mismo contigo, Bella. Caigo una y otra y otra vez... y al final, me desollas vivo, quedo vacío. ¿Cuantas veces más lo harás? ¿Hasta cuándo dejaras de utilizarme? ¿Hasta cuando dejaré de caer?"
—"Jake, yo no te quise utilizar, hoy todo es diferente, tú eres mi tranquilidad y así es como quiero vivir. Yo no te dejaré. Por favor, no me vayas a dejar tú."
–"Bella. Ya deja de utilizarme, por favor... y no vuelvas a dejarme jamás. No vuelvas a destrozarme, te lo suplico, porque no podré unir mis piezas otra vez."
–"Ya jamás voy a separarme de ti. Te lo prometo."
Bella se acercó aun más y nos besamos.
"NO, NO, ME QUIERO MORIR... Me quiero morir... Mi mamá ¿CÓMO PUDO SER CAPAZ? ¿JACOB?... ¿MI JACOB...? ¿POR QUÉ? NO PUEDE SER... POR ESO NO FUE AL PASEO... PARA VERSE CON EL A SOLAS Y POR ESO SE VINO UNOS DÍAS A CASA DE MI ABUELO... SON UNOS MALDITOS TRAIDORES... Pobre papá..."
La imagen iba retrocediendo, dejó caer su bolsa y salió azotando la puerta.
"¿Desde cuando están con esa farsa de los mejores amigos? ¿como pudieron ser capaces? ¿Por qué tantas mentiras?... Jake ¿Cómo pudiste engañarme tan bien? Si tú eres mi corazón... eras mi corazón... y solo estabas a mi lado para estar cerca de ella..."
—No mi Nessie, las cosas no son así.
" Y yo como estúpida corriendo para verte... Eres la peor criatura que he conocido en mi vida, eres peor que los neófitos, peor que los Vulturi, peor que... No, mi madre es la peor..."
Estaba muy confundida, asustada, dolida, traicionada. Había visto todo, pero no solo vio también escuchó lo que dijimos. Y eso era lo que se repetía una y otra vez en su mente:
–"Bella. Deja de utilizarme, por favor..."
–"Ya jamás voy a separarme de ti. Te lo prometo."
–"Bella. Y no vuelvas a dejarme jamás, por favor..."
—"Ya jamás voy a separarme de ti. Te lo prometo."
…Te lo prometo.
…Te lo prometo.
…Te lo prometo.
…Te lo prometo."
En esos momentos dejó de llorar y la sentí flácida...
–¡Nessie, Nessie!
Se había desmayado. Yo quería volar. Repito: ¿Por qué los lobos no tenemos alas en lugar de patas...?
–¡Nessie, por favor, reacciona. Por favor, escúchame, todo será como siempre, todo será como siempre, te lo prometo. Despierta, te lo suplico, tú no puedes dejarme. Tú no!
La abrazaba fuertemente y besaba su rostro una y otra vez. Mi vista estaba nublada, por la lluvia o por mis lágrimas. Perdóname, perdóname, por favor.
BellaNo se cuanto tiempo tardó Rosalie en llegar. Traía el rostro contrariado, detrás de ella venía Emmett y Jasper...
–Bella, si algo le hizo es maldito perro, ahora si lo mato.
–Rosalie, Renesmee te va a necesitar mas que nunca, y se que solo se sentirá cómoda contigo así que, no le comentes nada. Solo permanece a su lado. Tampoco le digas nada a Jacob.
–Bella, de la otra situación yo... yo lo siento mucho.
–No te preocupes, la verdad a estas alturas es lo de menos.
–¿Qué fue lo que pasó?
–No puedo decirte nada... aun
Jasper me miró confundido, supongo que nunca había recibido tantas sensaciones al mismo tiempo. Miedo, confusión, coraje, desesperación, culpa... muchísima culpa.
Jacob llegó con ella, la traía en brazos... ambos llegaron empapados.
–¡NESSIE!
–Está ardiendo en fiebre y está inconsciente. ¿Está Carlisle aquí?
Corrí hacia Jacob, le quité a mi hija de las manos y la subí a mi habitación.
–Viene en camino.
–Bella– dijo Alice– ¿no sería mas conveniente llevarnos a Renesmee a casa, por lo que se necesitara?
–Esperemos a que la revise Carlisle. Hija, Renesmee, reacciona por favor... despierta mi amor... Rosalie, ayúdame a cambiarla.
Le quitamos la ropa mojada y le puse uno de los cambios que tenía en casa. En verdad que tenía muchísima fiebre, ni Jake tiene esa temperatura. Comenzó a delirar...
–"Jake, Jake" –Yo no supe que decir–.
–Aquí esta Jake, cariño –dijo Rosalie– ¿Quieres que le llame?
–"Jake... ¿por qué?"
–Perro, ven aquí.
Jacob subió a la habitación y se arrodilló a un costado de la cama sujetando la mano de Renesmee.
–Mira perro, Bella me lo prohibió, pero la verdad no pienso obedecerla, así que, si algo le hiciste, si por tu culpa está ella en esta condición, te mato o mínimo te rompo el hocico y no podrás tragar en toda tu pulgosa vida.
–Te aseguro Rosalie, que no voy a meter las manos.
Rosalie se sorprendió, Jacob la llamó por su nombre y no le discutió absolutamente nada.
–Esto es mas grave de lo que creí.
–Rose, ¿Podrías dejarnos unos momentos? Cuando Jacob se vaya, subes tú.
–Yo no me pienso ir –replicó Jacob.
–Oh si que lo harás.
–De acuerdo –dijo Rose y bajó a la sala–
–«Jake, ¿Qué vamos a hacer? Como la convenceremos de que estamos arrepentidos.»
–«Bella, yo no estoy arrepentido.»
–«No digas eso Jake. Fue un error.»
–«Tal vez, pero yo no me arrepiento de ese error. Desgraciadamente nos descubrió y no me cansaré de pedirle perdón, pero no me pienso arrepentir de algo que estuve deseando toda la vida. Además, yo te amo Bella.»
–«Ya no digas eso y menos frente a ella. No sabemos que tanto escuche o no.»
–«Ya escuchó suficiente hace unas horas, no podemos tapar el sol con un dedo.»
–«Si, pero ya terminó. Nos equivocamos Jake, yo me equivoqué y ahora me dedicaré a luchar por su felicidad. Y si eso implica dejarte y convencerte de que estés con ella, lo haré.»
–«Bella, tú sabes cuanto quiero a tu hija, y sabes todo lo que soy capaz de hacer por ella. Y yo estaba mas que dispuesto a hacer lo que me estás diciendo, aun cuando eso signifique no volver a tocarte, o incluso dirigirte la palabra... aunque esté muriendo por dentro.»
–«Lo se y prometí no dejarte jamás pero esto se nos fue de las manos, yo intentaré pensar que nada pasó entre nosotros. Y me dedicaré a cuidar de ella, intentaré convencerla de que te perdone, no importa si no me perdona a mi.»
Jake seguía sin soltar la mano de mi hija y la besaba con devoción cuando vi una lágrima correr por su mejilla.
–"Por que me hiciste eso Jake, yo te amo"
–Ness, perdóname...
Escuché el carro de Carlisle y bajé inmediatamente.
–Carlisle, está delirando,
–Voy a revisarla.
Carlisle subió y saludó a Jacob.
– "Jake... ¿Por qué? Te odio... te odio..."
–¿Qué le pasó? –Carlisle miró a Jacob confundido. – ¿Por qué está diciendo todo eso?
Jacob solo enterró la cabeza en la cama sin soltar a Renesmee... Carlisle la revisó, no necesitaba ponerle ningún termómetro para saber lo alto que era su fiebre.
–"Papá, papá... no te acerques por favor... no te acerques... lo siento mucho... papá sácame de aquí. Me quiero ir contigo..."
–Su organismo está reaccionando a alguna situación difícil.
–Pero ¿Qué es lo que tiene? ¿Está enferma?
–No, está en shock, parece como si hubiera tenido una muy fuerte impresión. ¿Se enteró de algo Bella? ¿Le dijiste...?
–No, ella no sabe nada de eso…
–Entonces,... lo siento Jacob pero tengo que saber que es lo que sucedió. ¿Le hiciste algo? Involuntariamente tal vez.
–Involuntariamente, si.
–Pues mas vale que arregles las cosas si quieres que ella mejore pronto.
–Créeme Carlisle, que no me alcanzará la vida para intentarlo.
–Yo también tengo la culpa...
–No, tú no Bella, todo es culpa mía.
–¿Cómo podemos quitarle la fiebre... ?
– Debemos ponerle compresas frías en la cabeza, en las manos y en las plantas de los pies, si tienes hielo mejor. Le pondré un medicamento para intentar bajarle la temperatura pero no puedo administrarle nada mas. Veremos como evoluciona en las próximas horas.
–¿Horas?
–Si, su mente se está protegiendo no se de qué... ¿Saben algo de Edward?
–No.
–Hija, en verdad siento mucho todo lo que pasó, pero creo que es necesario encontrarlo y decirle que venga, Nessie está muy inquieta y tal vez escuchándolo se tranquilice. –Asentí con la cabeza, que por cierto sentía que me daba vueltas y el hoyo en mi pecho se hacía mas palpable.– Le diré a Emmett que vaya a buscarlo.
–Jake, creo que será mejor que te marches...
–No me pienso mover de aquí.
–Bella, no tiene que irse. — dijo Carlisle para apoyar a Jake— Edward conoce muy bien los sentimientos de Jacob además, la niña querrá verlo cuando despierte.
Jacob y yo nos miramos en silencio. Todo era tan complicado.
–Es que tiene que irse... –Jacob se molestó.
–El no ha llegado aun, Bella; ni siquiera sabemos si realmente lo encuentren...
–Por favor, no me hagas todo más difícil.
–En verdad crees que sólo es difícil para ti? ¿Tienes idea de cómo me siento?
–Jacob, yo soy su madre... entiéndeme
–Si, te entiendo... y yo soy... –suspiró– yo solo soy un maldito perro.
–Jacob, créeme que yo también... –no supe que decir, pero el vio en mi rostro la angustia–.
–De acuerdo, Bella, cuando él llegue me iré, pero estaré cerca por si me necesitas. —
Sentí una vez más el impulso de abrazarlo pero me contuve, los dos estábamos compartiendo el mismo sentimiento de dolor y de culpa.
Ya estaba amaneciendo, Nessie seguía delirando, varias veces creí que nos delataría. Que les diría a todos, pero creo que ni en su inconciencia quería saber de mi ya que a los únicos que mencionaba era a Jacob reclamándole tanto dolor y a su papá pidiéndole ayuda. Todos nos encontrábamos en la habitación. Rosalie aceptó la condición de no discutir con Jacob delante de Nessie y también estaba ahí a su lado. De pronto Alice permaneció un momento quieta y mirando a la nada... tenía otra visión.
–Ya se donde está Edward. Está... en el prado. Le llamaré a Emmett para decirle.
Volteé con Jacob y entendió mi mirada, se enderezó y salió por la puerta negando con la cabeza sin decir una palabra.
–Por mas que lo pienso no logro ver hasta que grado ese perro imbécil le hizo daño a Nessie como para no poder encontrarse con Edward. O tal vez es por lo que te hizo...hmmm... lo siento Bella. Créeme que todos tuvimos la intención de matarlo, pero Carlisle no lo permitió.
–Rosalie, no es momento para hablar de eso.
La verdad
Bella
–Nessie ¿Me escuchas?
Poco a poco comenzó a reaccionar, abrió lentamente los ojos...
–Renesmee, cariño.
Ella miró hacia todos lados, reconociendo el lugar donde se encontraba, me miró e inmediatamente se volteó a la ventana y comenzó a llorar, no quería verme.
–¡Hija, por favor, perdóname. Perdóname por todo lo que te estoy haciendo sufrir. Nunca fue esa mi intención, créeme!
–¡Tía Rosalie!
–¿Qué pasa mi amor? Todo está bien.
–¡No! ¡Sácame de aquí, por favor, por favor!
–En unos momentos llegará tu papá.
–¡NO! ¡Mi papá no. No... Quiero... que... venga. Lo... verá... todo... ¡no quiero!
–¿Quieres que llame a Jacob? - preguntó Rosalie.
–¡NO! No quiero verlo.
–¿Qué te pasa hija?- pregunto Carlisle- ¿Por qué no quieres ver a nadie?
–Bella, por favor. Haz algo – dijo Rose– trata de tranquilizarla mientras llega Edward.
–¡NO, NO, NO! ¡Ustedes no entienden. No quiero estar aquí. Quiero irme. Abuelo llévame a tu casa. No quiero ver a papá! ¡Por favor! ¡Tía Alice!
–Dime corazón
–¡Tía Alice! ¡Me voy con ustedes, si quiero ir al viaje pero sácame de este maldito lugar te lo suplico. Quiero estar lo más lejos posible de aquí. Quiero desaparecer! Me quiero morir...
–Hija. Por favor, no digas eso... escúchame por favor...— Rogaba en vano—
–¡NO QUIERO OIRTE! ¡LÁRGATE...!
–¡Renesmee!- dijo Rose sorprendida- no le hables así a tu madre.
–ELLA NO ES MI MADRE. SÁQUENME DE AQUÍ.
Todo era caos, Renesmee estaba histérica y nadie podía tranquilizarla. Ni en mi vida humana había sentido tanta impotencia, yo sabía lo que ella estaba sufriendo, yo también sabía lo que era la traición y el desamor pero esto era mucho más fuerte. Yo, su madre, era la causante de su enorme sufrimiento y ahora que decidió irse de viaje, yo ya no quería que lo hiciera.
Jasper entró en la habitación y se recostó junto a Rene tomando su mano. La tranquilizó poco a poco al grado de hacerla dormir de nuevo. El estaba reflejando todo el dolor que sentía mi hija. Fue mucha su curiosidad o su inquietud porque se llevó la mano de Nessie a su mejilla. Lo vio todo. No me dijo nada solo me miró con ojos de sorpresa y confusión. En esos momentos llegó Edward.
Sus ojos expresaban un enorme dolor y mucha mortificación. Su aspecto era peor que la última vez que lo vi a través de la ventana. Supongo que de la misma manera en que me veo yo en estos momentos. Mucho peor que cuando lo encontré en el prado con Tanya. Y yo que creí que no habría un dolor mayor.
...Que equivocada estaba.
JacobLe había dicho a Bella que saldría de la casa cuando llegara él, pero me costaba mucho trabajo separarme de Nessie y sobre todo de ella. Estaba sufriendo por el dolor de su hija pero sobre todo por ser la causante de ese dolor. Yo me sentía igual, solo que yo también cargaba con el dolor de ella.
No se que pasará entre Nessie y yo pero cumpliré la promesa que hice cuando nació. Me haría cargo de su felicidad a costa de lo que sea.
Era sorprendente la manera en que las cosas se habían salido de control, todo es un perfecto caos. Anoche era el hombre más feliz del mundo y hoy soy el más atormentado... bueno, creo que ese sigue siendo Cullen.
Escuché todo el dolor de Nessie, escuché todo lo que le dijo a sus tíos, a su abuelo y sobre todo, escuché el dolor y la desesperación de Bella por el rechazo de su hija.
Quería entrar y convencerla que su madre no era culpable, que habían sido las circunstancias pero Ed ya había llegando y se estaba encargando de eso, no había ningún atisbo de desprecio ni rencor hacia su esposa. En verdad la culpa que sentía era enorme, creo que era aun mayor que la mía.
Escuché a Nessie decirle a Alice que se iría con ella al viaje... algo me había comentado por teléfono anoche... no tenía idea de que estaban hablando...
EdwardEstaba torturándome con las imágenes recientes en mi cabeza, otro hombre disfrutando el cuerpo de mi esposa pero sobre todo, mi esposa disfrutando el cuerpo de otro hombre. Ella había sido sólo mía. Pero la perdí definitivamente y eso era el purgatorio del cual no tendría escapatoria. Confirmé que no había un cielo para mí. Ya que mi cielo se llamaba Bella y ahora lo había perdido para siempre.
Había decidido no regresar a mi casa ni a la de mis padres, el prado sería el lugar donde pagaría mi condena para recordarme constantemente el lugar donde empezó mi calvario y donde me flagelaría por toda la eternidad. Esa sería mi penitencia. Me comunicaría con mi familia ocasionalmente. No quería hacerlos participes de mi inmundicia emocional, así que cuando vi que se acercaba Emmett me molesté, creí que ni siquiera podría disfrutar de mi castigo en plena soledad. Pero se acercó pensando en la inconciencia de mi niña. Me levanté del suelo inmediatamente y me hizo despertar de mi deprimente estado. No hizo falta decirme nada, lo vi, vi su angustia y vi los rostros de todos los que estaban en casa de Charlie, el dolor de Bella y la desesperación e impotencia de Jacob…
Juré no volver a esta casa, había decidido dejar a Bella en paz para que rehiciera su vida pero jamás me detuve a pensar lo que sería para mi Nessie toda esta situación. Corrí como desesperado, como si fuera a rescatar a mi hija de un asesino… sin embargo, ya era demasiado tarde, nosotros ya le habíamos asesinado su ilusión y su mundo de fantasía. No pude evitar ver los pensamientos de Jasper, mi hija los había descubierto. Y yo anoche creí que no había nada peor. Le habíamos desbaratado su maravillosa vida por estúpidas decisiones, empezando con la mía. Aunque mas que decisión fue falta de voluntad, porque me faltaron los pantalones para negarme a quien tenía años insistiendo en acostarse conmigo… Y Bella terminó consolándose con quien tenía años deseando acostarse con ella.
Es increíble la manera en que podemos arrastrar, a los que decimos amar, en nuestra propia inmundicia. El sábado sentí desgarrarme por dentro cuando ella me encontró en el prado con Tanya y se me partió el corazón al ver a mi madre sufrir por esa situación, pero hoy no hay palabras para describir todo lo que siento desgarrarme por dentro al ver el dolor de mi verdadera razón de existir. Siento que mi cuerpo está lleno de grietas.
–Hija. Mi amor, aquí estoy –ella despertó asustada.
–¡No papá, por favor. Tú no, tú no! —
Se tapó los ojos y lloraba sin parar. La abracé intentado transmitirle todo el amor que siento por ella.
–Ya cariño, todo está bien.
–No, no está bien. Vete. No quiero que veas en mi cabeza. Te lo suplico.
–Hija, no necesito ver nada. Créeme. – Me dirigí a resto de la familia – ¿Podrían hacerme el favor de dejarme a solas con ella?... Jasper, tú quédate en la sala con Bella, los demás espérenme en casa, por favor.
–Pero Ed...
–Por favor Alice. Creo que tienes cosas que preparar ¿No es cierto?
–Está bien.
–Mira imbécil. Si ella está así por tu culpa, no permitiré que vuelvas a verla. No me importa si tengo que matarte yo misma.
–Rosalie. –Dijo Carlisle- No es el momento. Edward, no hagas que Nessie pague por tus errores.
–Te aseguro que no Carlisle, al contrario y Ross, si así fuera, no metería las manos para defenderme. Ahora ¿Podrían marcharse ya?
–De acuerdo, veámonos. Tendremos todo preparado para cuando lleguen a casa.
Salieron de la habitación.
–No veas mis pensamientos.Te lo ruego, papá. Sólo sácame de aquí.
–Todo estará bien preciosa. No te preocupes por nada. — Mi bebéparpadeaba, quería bloquear sus pensamientos pero yo no podía evitar escucharla. Era imposible, todos estaban gritando dentro de su cabeza.
–Por favor, salte de mi cabeza, no quiero que veas nada y sácame ya de aquí, no quiero volver a este horrible lugar.
–Hija, yo se todo lo que está pasando.
–No... Ni te lo imaginas papá, ni te lo imaginas...
–Nessie, no solo me lo imagino, lo se y no tienes idea de cómo duele el que te hayas enterado y sobre todo, la manera en que sucedió.
–T-tú... ¿lo sabías?
–Si y te voy a suplicar que no juzgues a tu madre, ella... digamos que se vio orillada a tomar ciertas decisiones...
–No puedes estar diciendo eso. Yo los vi, ellos... es horrible... te han estado engañando. Me han estado engañando...
–No pequeña. —lloraba desconsolada, yo trataba de tranquilizarla, la mecía como cuando era una bebé y la dormía entre mis brazos.
–Si papá. Tanto fingir que eran amigos, como hermanos y todos estos años él no hacía otra cosa sino estar siempre conmigo, solo conmigo yo creí que lo hacía porque me quería,... y todo era para estar cerca de ella. Yo ya no quiero sentir nada por él papá. Me duele el corazón. ¿Qué voy a hacer?... ¿como puedo vivir así?... me quiero morir...
–No digas eso mi niña. Y yo se todo lo que tú sientes por él pero tienes que ser fuerte, eres muy joven y empiezas a vivir. Mi pequeña princesa, solo tienes siete años.
–No Papá, ya crecí, ya soy una mujer pero quisiera regresar el tiempo y seguir siendo pequeña y no sufrir... por favor... sácame de aquí...
Se aferraba a mi camisa con sus manitas... mi niña tan frágil, tan pequeña... y con un dolor tan grande...
–Nessie, nada de esto fue planeado, ellos no me engañaban, quiero decir, todo esto sucedió de repente. Daría lo que fuera para hacer desaparecer ese sufrimiento...
–¿Como puedes defenderlos después de lo que han hecho...?
–No es culpa de tu madre, las circunstancias la llevaron a eso y...
–Entonces... ¿El la obligó?
–No claro que no... Mira, hay algo que debes saber pero no soy el más indicado para platicártelo, eso te lo deben decir ellos...
–No quiero hablar con ninguno de los dos. Me voy a ir de aquí, me iré con mis tíos al viaje. Ven con nosotros así tú te olvidas también de...
–Hija, debes escucharlos... además, si tu mamá cometió ese error fue mi culpa.
–No puede ser tu culpa, tú la amas, siempre la has amado y ella no te merece...
–Nessie, si tu mamá actuó de esa manera fue porque... porque yo le fallé primero.
–¿De qué hablas?
–Ella... me encontró... bueno, — no sabía como decirlo, no podía verla a los ojos, solo la abracé mas fuerte— hija esto es muy difícil para mí pero tienes que saberlo para que puedas entenderla... El sábado ella me encontró... ella me encontró con...
Abrió sus bellos ojos llenos de lágrimas con incredulidad y horror...
–¡POR ESO NO VOLVISTE...! —No lo vi venir, Nessie se exaltó tanto que comenzó a gritar. Aventó mis brazos y se levantó de la cama...
–Perdóname hija. Estoy conciente de que yo soy el que provocó todo esto…
–¡TU...!
–Te aseguro que si no hubiera traicionado a tu mamá nada de esto hubiera pasado...
–¡SON IGUALES... LOS TRES!
–No, no hables así de ella...
–CLARO QUE SI, TUVO MUY BUEN PRETEXTO PARA ACOSTARSE CON JACOB Y ÉL TAMBIÉN APROVECHO LA OPORTUNIDAD.
–No Nessie...
—Bien hecho Edward. –La voz interna de Jasper ya estaba retumbando en mi cabeza.
–¡SI, SI...! ¡ YA HABIA ALGO ENTRE ELLOS...! ¡EL DIJO QUE SIEMPRE CAIA Y CAIA Y LE SUPLICÓ QUE NO LO DEJARA OTRA VEZ!... — alzó sus dos manitas al aire— ¡OTRA VEZ!
Podía ver y sentir su dolor. Por un momento creí que todo lo que ella estaba sufriendo era superior a mis fuerzas, esas fuerzas que en esos momentos no me servían de nada para darle tranquilidad y regresarle la felicidad a mi hija.
–Si pero no de la forma que tú piensas...
–¡Y TU POR ANDAR CON ESA MUJERZUELA NO TE HABIAS DADO CUENTA...!
–No hija,.. Las cosas no son como crees. Antes de que me casara con tu madre ellos estuvieron enamorados pero...
–¡¿QUE?
–¡Si...! Pero ella me eligió a mi...
–¡NO QUIERO ESCUCHAR MAS! ¡ME LARGO DE AQUÍ..! — Intenté acercarme pero caminó hacia atrás quedando pegara a la ventana— ¡NO, NO, NO! ¡QUITATE, DEJAME! ¡NO ME TOQUES! ¡LARGATE TU TAMBIEN!
Bella subió a la recamara en el momento en que mi hija se tapaba los oídos con las manos... caminaba de un lado a otro... Jasper llegó y la sujetó por la cintura...
–¡Hija. Escúchame...!
Jacob entró también queriendo hablar con ella.
–Nessie...
–¡NO ME HABLES...! – le señalaba con el dedo y con sus bellos ojos llenos de sufrimiento– ¡No me... ¿COMO TE ATREVES? —Apretaba sus dientes — ME DAN ASCO... SON IGUALES... LOS TRES... LA FAMILIA PERFECTA... UNOS PERFECTOS HIPÓCRITAS, ESO ES LO QUE SON USTEDES... ¡!AL DIABLO CON TODOS!
–¡NO HIJA.!.. No hubo nunca nada antes entre él y yo además... yo me enamoré de tu padre...
–SI, YA VI TODO EL AMOR QUE LE TIENES...eres la peor de los tres.
–Nessie, trata de escucharnos al menos...
–¡NO!... ¡TÍO... TIO!... —ni si quiera se había dado cuenta de que él era quien la tenía abrazada—¡JASPER!... Sácame... sá... ca...mm...
Se desmayó.
–Lo siento– dijo Jasper totalmente molesto– me la voy a llevar, será lo mejor para todos... – nunca lo vi tan enojado.
—Jasper espera, déjala que se recupere...
Me ignoró. Jasper saltó de la ventana con mi hija en brazos... y al salir iba llegando Alice, seguramente tuvo la visión de lo que había sucedido... todos lo seguimos
–Bella, nos iremos ahora mismo. Te llamaré mas tarde…
–¡No, no te la lleves!- Bella comenzó a suplicar y cayó al suelo ante la impotencia de estar perdiendo a su hija. Yo tuve el reflejo de acercarme para sujetarla antes de que cayera pero Jacob ya estaba a su lado. Jasper volteó hacia los tres y con una furia que nunca le había visto contestó:
–Es lo mejor para todos. Pero sobre todo, lo mejor para ella, ya le han hecho bastante daño. ¡Nunca creí que fueras tan estúpido Edward, de Jacob no me sorprende, y trato de entender la reacción de Bella, te dio por donde mas te dolía. A ver que hacen al respecto. Si no fuera por mi familia y por Billy, ya los hubiera destazado y quemado vivos, a los tres, no creo que a Nessie le importara que lo hiciera en estos momentos! —
En verdad mi hermano estaba haciendo un enorme esfuerzo para no lanzarse sobre nosotros y matarnos como a neófitos.
—¡Por ningún motivo se les ocurra seguirla. Ustedes tienen muchas cosas que arreglar aquí y hasta entonces, la traeré de regreso!.
Y se marcharon, solo quedamos los tres. Miré a Bella, sus hermosos ojos reflejaban su enorme sufrimiento. Abrió los labios como intentando decir algo pero no lo hizo.
Escuché los pensamientos de Jacob –"en verdad lo siento"– y vi lo que había sucedido después de marcharme anoche de aquí pero en estos momentos sentí que ya no me importaba lo que sucediera entre ellos ni conmigo. El dolor de mi hija era lo que realmente me importaba. Por eso me retiré.
Todo estaba dicho y hecho. No había nada más que agregar. Ya había tomado una decisión hace unas horas y seguiría firme en ella. Bella tendría el camino libre así como también respetaría la decisión de Nessie de alejarse, se que Alice se encargaría de ella y Jasper la llenaría constantemente de paz.
El adiós... otra vez
BellaSentía que la perdía para siempre. Quería abrazarla, decirle que no me dejara pero era imposible, no quería escucharme. Sus palabras y su mirada solo eran para demostrarme lo mucho que me odiaba. Y se fue. Se había ido la verdadera razón de mi existir. Que dolor tan inmenso. El hoyo en mi pecho es infinitamente mayor. Es como una daga en el corazón que no termina nunca de perforarlo, solo lo pulveriza lentamente. Era como un reloj, cada molécula de arena que caía era la manifestación de mi agonía... grano por grano. ¿Cuándo terminará de desintegrarse? ¿Por qué no puedo llorar? ¿Por qué no puedo al menos expresar exactamente como me siento? Ahora solo me queda esperar... tenía toda la eternidad para luchar por su perdón, solo tenía que encontrar la manera de hacerlo.
Por primera vez en varios días tuve la intención de hablar con Edward, preguntarle que podríamos hacer para que nuestra hija nos perdonara, pero sus ojos reflejaban el mismo dolor que yo siento en estos momentos: pérdida, abandono, culpa y un gran deseo de morir. Así que no me atreví. Y se fue.
Solo quedamos Jacob y yo compartiendo la culpa.
—Bella, yo quisiera hacer algo pero no se qué. ¿Qué puedo hacer?
—Nada Jake, no hay nada que hacer. Esperaré la llamada de Alice, ella me tiene que decir que puedo hacer. Dejaré que Nessie se tranquilice, tal vez dentro de unos días quiera escucharme y me iré hasta donde se encuentre para hablar con ella. Ahora, por favor déjame sola…
—No puedo hacerlo Bella
—Quiero estar sola….eso es lo que deseo en estos momentos…
JacobEl resto del día anduve como loco en el bosque, corría de un lado a otro, ya no me importaba que todos se enteraran de lo que había sucedido. Estar en fase era una forma de sufrir menos… pero no lo lograba. De repente corría en dos piernas, de repente en cuatro patas… en ocasiones nadaba, en otras solo me tumbaba en la hierba… no sabía que hacer para quitarme este maldito dolor, de nuevo un maldito dolor… y me lo habían advertido… pero la advertencia era por mi bienestar no porque supusieran todo el daño que causaríamos a terceros. Eso es lo más tormentoso, la maldita conciencia.
Subía corriendo al acantilado y me lanzaba al mar, lo hice como veinte veces, quería cansarme, quería dormir, olvidarme de todo pero no podía… al llegar el crepúsculo… me quedé arriba sin lanzarme y me recosté en la orilla... este lugar tenía demasiada historia… de aquí se lanzó Bella y la perdí, aquí jugaba con Nessie y aquí la encontré desconsolada….
Como quisiera desaparecer, estoy sufriendo por el dolor de las dos mujeres que he amado y lo peor de todo es que yo soy el culpable de su dolor. ¿Por qué mi vida es tan complicada? Tan sencillo que sería ser un simple perro por siempre…
Estaba muy concentrado en mis pensamientos cuando de pronto vi la silueta de una ninfa acercarse al acantilado. Corrí a su encuentro…
—Bella…
—Jacob
—Viniste a buscarme
—No se ni a que vine…
—¿Que quieres que haga Bella? Solo dímelo.
—Nada, creo que ya hemos hecho demasiado.
—Estoy desesperado, lamento tu dolor, sobre todo el de ella pero no quiero arrepentirme de nada de lo que pasó
—Yo si, al menos, se que debo hacerlo.
—¿Te arrepientes? ¿Te arrepientes Bella?
—¿Por que te sorprendes? Mira lo que pasó con mi hija, me abandonó.
—Si pero está impresionada, confundida, y es normal, pero después de un tiempo todo lo verá con mas claridad…
—¿Con mas claridad? Jacob... todo lo vio con demasiada claridad, además soy su madre y tú… tú eres la persona en la que mas confiaba… ni en sus padres confiaba tanto como en ti. Además, te ama Jake, y no hay nada que hacer al respecto.
—Si, lo entiendo pero yo aun no le decía nada, no sabía ella de mis sentimientos… ni siquiera...
—Jake, hemos hecho mucho daño, tenemos que… debemos olvidar lo que pasó.
Diciendo esto pasó por mi lado y me dio la espalda… quedando de frente al mar...
–No tienes idea de cómo me siento con todo esto. Yo se que Nessie te perdonará y volverá a tu lado… pero ¿yo?...
Me acerqué y tomándola de los hombros la volteé hacia mí…
—¿Qué va a ser de mi Bella? Que voy a hacer con todo esto que tengo dentro…? Otra vez…
—El dolor que le he causado a mi hija lo ha cambiado todo... Quisiera regresar el tiempo y poder cambiar todas las decisiones equivocadas que he cometido…
—¿Cuáles Bella? ¿Cuáles decisiones?... ¿La decisión de venir a Forks?... ¿La de mandarme al diablo?... ¿La de casarte con él?... ¿La de buscarme? o... ¿La de acostarte conmigo?— solo me miró inexpresiva— yo no me arrepiento del tiempo que estuve contigo, pero si me afecta el dolor de Nessie y el tuyo así que, lo acepto. Ahora si me retiraré con dignidad, ya no te volveré a suplicar jamás, Bella. Como te dije anteriormente, todo será como tú quieras, y parece que por el momento no quieres ya nada…y de acuerdo, pero no te dejaré totalmente, no ahora. Me mantendré al margen pero cerca, al menos hasta que todo vuelva a la tranquilidad y recuperes a tu hija…
—pero…
—se que todo se aclarará, llegaremos a un acuerdo y algún día te tendré nuevamente en mis brazos, así tenga que esperar cien años…
Puse mi mano en su helada mejilla, ella se estremeció, yo me aproveché de su pequeña perturbación para acercarme mas… mientras llegaba a sus labios, sentí como se estremecía aun mas y al besarla, me sujeto fuertemente del cuello con sus brazos.
Sus labios se apartaron un poco pero sus brazos no, por el contrario, sentí que me abrazó con mas fuerza y comenzó a besar mi rostro, mi cuello, mis hombros y comencé a jadear. Mi reacción fue inmediata. Quería tomarla en esos momentos pero le había prometido esperar y mantenerme al margen de lo que ella quisiera… pero ella no me había prometido nada a mí.
Comenzó a restregar su cadera en la mía y bajo sus labios a mi pecho… ahí se detuvo. Se apartó… yo quise sujetarla para que no lo hiciera pero ya estaba a varios metros de mi. Me miró con ojos tortuosos por varios segundos, a mi me pareció una eternidad. No sabía si acercarme o no, no supe que decirle solo esperé, cerré los ojos para tratar de calmar mi agitada respiración y entonces…
—Por mas que quiera, así lo intente mil veces… simplemente, no puedo…
Sentí un vuelvo en el corazón...—Bella—. Estaba a punto de protestar cuando vi a lo que se refería al decir "no puedo". Sin dejar de mirarme avanzó hacia mí. Di un fuerte jadeo cuando vi que comenzó a desabrocharse la blusa. Ya estando cerca se la quitó y pegó su helado pecho en el mío pasando sus brazos por mi espalda… yo le quité su pantalón y ella arrancó el mío. Puse mis manos en sus hermosas caderas y comenzó a besarme con demasiada urgencia…
Todo era muy complicado pero no había marcha atrás, ya no podíamos estar separados. Sentí que nos habíamos convertido en piezas de un rompecabezas del que solo formábamos parte ella y yo. Se que ella se sentía igual porque al besarme, lo hacía como si sus labios siempre hubieran pertenecido a este lugar y quisieran confirmarlo. No tenía que confirmar nada, yo lo sabía, lo supe desde que la besé por primera vez pero ella tardó ocho años en admitirlo.
La tomé de ambas piernas, la levanté y la coloqué sobre la parte de mi cuerpo que mas ansiaba tenerla en ese momento y así, dentro de ella… me lancé al mar…
Cada experiencia con Bella había sido increíble, pero esto lo ha hecho aun mas excitante. Era como flotar en el aire, la podía mover mas fácilmente sobre mi, podía entrar y salir de su cuerpo con demasiada rapidez… además, era tan sensual totalmente mojada…su cabello escurriendo sobre mi rostro al besarme…pero lo mas sorprendente y lo que mas me excitaba fue verla sumergida dentro del agua por horas y succionando mi erección. No respiraba. Jamás se cansaba por lo tanto, jamás paraba de hacerlo… y yo no paraba de disfrutarlo.
No se cuantas horas duramos haciendo el amor porque lo hicimos también en la arena, una vez mas arriba en el acantilado y la última imagen que tengo conciente de esos momentos es cuando ella estaba sobre mi, la luz de la luna a su espalda…, el sonido de las olas golpeando el risco y las caderas de esa mujer golpeando fuertemente sobre las mías.
Había aprendido a controlarme así que prolongué lo mas que pude ese orgasmo… no creía poder lograr otro. Habíamos hecho el amor toda la noche… hasta que no pude mas…
Un rayo de sol me dio directamente en los párpados y desperté. Me tallaba los ojos para poder ver. Por la posición del sol noté que era medio día. Por mi posición corporal noté que Bella me había hecho el amor por última vez y se marchó. Esa había sido su despedida. Hacerme el amor por casi veinte horas… era de nuevo el adiós y, de nuevo, no podía hacer nada al respecto…
Nunca en toda su vida, nadie ha podido hacerla desistir de sus malditas decisiones así que, como aquella vez, estaré tras bastidores esperando cualquier señal que me haga creer que me necesita otra vez, aunque nunca vuelva a tenerla en mis brazos.
Mientras tanto, pensaré de qué manera puedo lograr el perdón de Nessie.
El viaje
Renesmee
Marruecos…
Argelia…
Túnez…
Libia…
Egipto…
Israel…
Líbano…
Turquía…
Grecia…
Albania...
Italia...
Aquellas imágenes iluminadas por el reflejo de la tormenta… las figuras desnudas las dos personas mas importantes en mi vida, ahí estaban, no disminuían y estaban muy lejos de desaparecer, parecían estar grabadas con tinta indeleble en mi cabeza, pero sobre todo en mi corazón. Todos estos meses habían sido insuficientes para poder mitigar el dolor de la traición y mas insuficiente aun para pensar siquiera, en perdonar.
Desde que tengo memoria, él siempre había estado a mi lado, de hecho desde antes de nacer él ya estaba ahí…. Todos sus detalles, todos sus cuidados, sus consejos, sus alegrías, sus tristezas, sus corajes, su impotencia, sobre todo cuando no le hacía caso y terminaba haciendo lo que me daba la gana. Todas y cada una de sus emociones eran mías y por lo tanto las mías eran de él. El era mi sombra, era mi luz, era mi guía, era mi Ángel guardián… era "mi Jacob".
Meses antes había descubierto un sentimiento nuevo, no sabía exactamente que era pero cada vez que lo veía llegar algo revoloteaba en mi estomago y no sabía por qué. Por un momento creí que estaba enfermando ya que al mismo tiempo mi corazón latía con demasiada rapidez, ni siquiera al correr latía de esa manera. Un día fui a la clínica para consultar a mi abuelo, no quise decirle a nadie para no preocuparlos y si mi padre lo supo, me hizo sentir que no se enteró. Cuando mi abuelo terminó de examinarme y hacer las preguntas de rigor, sólo sonrió dulcemente por mis respuestas… me dio un abrazo muy cálido y me dijo:
—Mi pequeña… te has convertido en una mujer y todo tu mal se llama Jacob… Estás enamorada.
No podía creerlo. ¿Eso era el amor? ¿Ese sentimiento tan fuerte? No podía ser, era demasiado intenso, demasiado incontrolable, demasiado… simplemente demasiado, además se trataba del amigo de mis padres, era como mi familia… eso parecía. Pero tuve que aceptarlo, me había enamorado de él. Por eso me ponía nerviosa y rígida cada vez que me abrazaba o besaba mi mejilla. Ya no le decía "mi Jacob" ahora era "mi corazón", pero obviamente jamás le diría así. Yo ya no me atrevía a sostenerle la mirada por temor a que descubriera lo que estaba sintiendo pero tampoco podía estar un minuto sin él.Eran eternas las horas que estaba lejos de mí. Como cuando nos fuimos de cacería, cuando comenzó este infierno.
Que patética niña tonta. Mi abuelo no quería que regresara a casa con mis tíos, querían que esperara a que terminara el paseo, pero yo no soportaba un minuto más sin verlo, así que me escapé. Toda mi "perfecta" familia siempre quiso protegerme, siempre cuidándome, siempre mimándome, consintiéndome, haciéndome la vida como la de una de esas absurdas princesitas que me tocó ver un día por televisión. Todas las hadas la querían, la cuidaban, la protegían… no querían que le pasara nada malo.
En una ocasión ella se encontró con el joven del que se enamoró en un sueño y de pronto, cuando todo era felicidad, por una mala decisión de quienes mas la querían (las hadas), la mala del cuento la encontró y la mató. Aquel reino tan bello se convirtió en ruinas y se llenó de enormes y gruesas espinas… Así me sentí en aquel momento: en ruinas y mi corazón lleno de espinas… y fueron tantas que aun no termino de quitarlas, parece que sacando una, se entierran cien.
Mi tía Alice intentó explicarme muchas veces esa historia triangular de mis padres y Jake pero nunca quise escucharla. Y no fue sino hasta cuando llegamos a Volterra, que le permití platicarme esa extraña historia.
Habíamos llegado a esta ciudad por invitación de Aro, y yo decidí quedarme aquí una temporada aun en contra de la voluntad de mis tíos. Alice me dijo que los Vulturi no eran de confianza, que era una familia muy peligrosa. A mi no me lo pareció, pero ella insistía y mi tío Jasper dijo que era verdad.
—Tía, se han portado de lo mas amables, además, ya me di cuenta que de quien debemos cuidarnos es de las familias que parecen perfectas...
—Cariño, si lo que quieres es vengarte de tus padres, esto no es justo, ellos ya están pagando y con creces con tu abandono. Desde que salimos de Forks no has hablado con ellos y desde hace dos meses debimos volver…
—No empieces a defenderlos, dime ¿por qué te desagradan tanto los Vulturi?
—Nessie, tú recuerdas muy bien cuando y por qué querían matarte.
—Si, pero no lo hicieron cuando supieron la verdad.
—Exactamente, cuando supieron la verdad, a pesar de estar en la creencia de que lo mejor era matarte, le permitieron a tus padres explicar tu origen. Ellos que son unos asesinos, les dieron esa oportunidad. Y tú, que eres carne y sangre de tu madre y esencia de tu padre… no lo haces. Tú los estas matando lentamente.
—No seas dramática, tía.
—No es drama cariño, es solo que quiero que les des una oportunidad, al menos el de saber la verdad.
—De acuerdo tía, sin exageraciones.
Y comenzó a narrar la historia de amor y desamor mas sorprendente que había escuchado hasta entonces...
—Tu padre vivió casi cien años de soledad. Era un ermitaño, siempre leyendo o cazando pero siempre solo así que cuando tu madre llegó a Forks, algo comenzó a cambiar dentro de él.
"Bella era muy diferente a todas las chicas de su edad y eso fue lo que le llamó la atención a Edward pero era muy difícil para él estar cerca de ella. No quería hacerle daño así que se alejaba. En ocasiones la trataba como si ella apestara y de un momento a otro le pedía disculpas... por mas que lo intentaba no podía estar sin ella, era como si ya fuera parte de él, era como si la hubieran esculpido en su corazón, como si la hubieran creado especialmente para él."
"Tuvo todo tipo de emociones, desbordaba dicha y felicidad pero al mismo tiempo un enorme miedo. Se había enamorado de la criatura mas frágil que había conocido en su pétrea vida. La lucha interna era tan fuerte que en vez de estar siempre feliz, cayó en una fuerte depresión. La única que podía acercarse a él en esos momentos era tu abuela, ella le daba ánimos y le decía que ella también lo amaría, que no se desesperara. El no conocía los sentimientos de tu madre porque con ella no funcionaba su don de leer la mente así que también tenía una gran frustración."
"En cierta ocasión, un compañero de clases casi la arrolla y tu padre, instintivamente, la salvó poniéndose entre ella y la camionera haciéndola añicos. Se hizo un gran alboroto. Casi descubren nuestra identidad pero tu madre nunca dijo nada a nadie y dejó que toda la escuela creyera que ella había hecho la abolladura del auto con su cabeza pero también le exigió a tu padre la verdad, ella quería saber que clase de criatura era. El la ignoró."
"Por esos días hubo una excursión a La Push y ahí conoció a un tierno jovencito de la reservación. Este joven ingenuo terminó por contarle todas las leyendas de su tribu, ya que él no creía en ellas, y entre esas leyendas le platicó que los Cullen eran los enemigos naturales de su clan. Eso era un secreto que nadie le podía revelar a los "cara pálida", sin embargo, él fue quien le dijo lo que éramos, pero entiende que fue de manera involuntaria ya que creía que todo eran estúpidas supersticiones. Y fue entonces que tu madre, con lo inteligente que siempre fue, sacó sus propias conclusiones: nunca veía comer a tu padre, siempre hablaba de tiempo pasado, su manera de hablar era como la de alguien mayor, se dio cuenta de la fuerza sobre natural que tenía y en alguna ocasión sin querer rozó su mano y descubrió que era tan helada como un cadáver. Ella lo enfrentó y él no tuvo otro remedio que aceptarlo. Pero era demasiado tarde para alejarse, ella ya estaba totalmente enamorada de él."
— ¿Y que fue de ese chico ingenuo? ¿No le hicieron nada los de su tribu?
—No. Porque como te digo, para él solo eran cuentos, no lo hizo de manera deliberaba. Pero ya no me interrumpas... Tus padres se hicieron novios pero él seguía con su lucha interna ya que la amaba tanto o más que a su sangre. Y a tu madre se le metió a la cabeza que quería ser como él. Claro que él no le hizo caso, no quería terminar con su vida y mucho menos fuera lo que él era: alguien sin alma. Esto fue motivo de varias discusiones entre ellos, ya que tu madre sentía que se hacía cada vez mas vieja que tu padre, ya vez que él siempre tendrá diecisiete años.
"Pasaron unos meses y en su fiesta de cumpleaños, tu madre tuvo un pequeño accidente, se cortó un dedo justo delante de tu tío Jasper, como ya sabes el tenía poco tiempo de ser vegetariano y si no hubiera sido por Emmett y Carlisle que lo detuvieron, no se que hubiera pasado. El caso es que fue tanto el miedo que sintió tu padre de perderla a causa de su fragilidad, que terminó con su relación diciéndole que no la amaba. Todos nos alejamos de Forks. Pero tu padre se alejó de todos nosotros, otra vez quería estar solo... tal como lo hizo en esta ocasión. Por que has de saber que nadie ha vuelto a verlo desde que salimos de viaje... bueno, continúo:
Bella estuvo tan deprimida que su cerebro se desconecto del mundo por meses..."
—Pero si la quería tanto, ¿por qué se fue?
—Ya te dije que para protegerla, la amaba tanto que prefirió renunciar a ella por su propia seguridad. Aquí es donde entra de nuevo el jovencito de La Push. Resulta que tu madre después de salir del transe en el que estaba, decidió experimentar con actividades que le hiciera sentir adrenalina, entonces compró unas motos descompuestas y las llevó con su amigo mecánico.
—Jacob…
—Así es, él era aquel jovencito. Pero resulta que, para sorpresa de Bella, ya no había ni rastro de aquel chico ingenuo e imprudente. Jacob, inexplicablemente, se había convertido en todo un hombre. Se hicieron grandes amigos, eran inseparables y ella cada día se sentía mejor a su lado. Pero de pronto él también la dejó y no podía explicarle por qué, hasta que, una vez mas por deducción propia, supo lo que era. También lo enfrentó y él le confirmó su teoría, él era un licántropo.
"Después de eso siguieron con su amistad. Cada día dependían mas uno del otro pero a los meses tuve una visión, vi que tu madre se había suicidado lanzándose del acantilado… aquél donde te encontró Jacob. Les dije a tus abuelos y a tus tíos qué tenía que volver a Forks, entonces fui a casa de Charlie para saber exactamente lo que había sucedido y resulta que a la que me encontré fue a tu mamá. Me explicó que todo era un juego, que se aventó de aquel risco para sentir adrenalina y casualmente tu padre llamó uno de esos días a tus abuelos y la que contestó fue tu tía Rosalie, tan imprudente como siempre, le dijo mi visión. Tu padre enloqueció al creerla muerta y decidió venir a aquí para que los Vulturi lo mataran. Así que por uno ú otro mal entendido él también quería morir. Entonces tu madre me acompañó hasta aquí para detenerlo, Jacob le rogó que no lo hiciera, que no lo dejara, que al fin de cuentas Edward la había abandonado pero ella no lo escuchó. Así que con la actitud de tu madre él sintió que solo lo había utilizado para salir de la depresión y que solo le bastó con tener noticias de tu padre para correr a sus brazos. Y realmente así fue."
"Alcanzamos a llegar a tiempo para impedir que tu padre lograra su objetivo pero los Vulturi nos tuvieron prisioneros. Aro quería matar a tu madre sin embargo nos dejó ir con la condición de que la transformáramos."
"Al volver a Forks, tu abuelo se enojó mucho con tu madre por irse sin decir nada, corrió a tu padre ya que por su culpa casi pierde a su hija y Jake cortó con su amistad, además de que él estaba en una depresión muy fuerte porque se había enamorado de ella... Se que es incomodo escuchar esto pero tienes que saberlo."
"Tu madre quería estar con tu padre pero no quería perder a Jake y fue a buscarlo. El quiso alejarse pero ella no se lo permitió, aun a pesar de las molestias de tu padre, quien terminó por tolerar esa amistad. En una ocasión casi se enfrentan pero ella lo impidió."
"Jacob se sintió con nuevas esperanzas y de nuevo le insistió a tu madre: le dijo que la amaba, que no tendría que cambiar de condición por él y que siempre lucharía por ella. Fue entonces que reapareció Victoria, una nómada que tenía toda la intención de matarla también, ya que creía que por su culpa tu padre había matado a su pareja."
—Vaya, mi madre si que tenía enemigos.
—Victoria creó un ejército de neófitos especialmente para atacar al clan Cullen y de esa manera poder matarla, ya que sabía que nosotros no lo permitiríamos. Y por idea de Jake, nos unimos las dos especies para enfrentarlos y así fue como vencimos.
"Bella se dio cuenta que también estaba enamorada de él. Pero era demasiado tarde para ellos. Tu padre estaba de por medio y el amor que sentía por él era mayor. Para entonces tus padres ya se habían comprometido a pesar del dolor y las súplicas de Jake..." Y lo demás ya lo sabes, naciste tú y justo cuando te vio a los ojos se imprimó de ti sin importarle nada más.
—¿Se imprimó de mi? ¿Así como Sam y Emily, como Paul y Rachel?
—Así es.
—Por eso siempre estaba conmigo.
—Ahá.
—Bueno, pero en su caso, parece que la imprimación no fue eterna.
—Nessie, ya te expliqué la conexión que tuvieron tu madre y Jacob, ellos estaban enamorados pero tu madre prefirió a tu padre porque lo amaba mas. Por eso naciste tú, por ese amor tan grande, de no ser así ella no habría cambiado su condición. No se que pasó exactamente hace cuatro meses, no me lo has querido decir pero lo que haya sido, no fue para lastimarte.
—Bueno, me dijiste la verdad ahora yo te diré la mía: Tía, los encontré...agh!... los encontré desnudos en la casa de mi abuelo... él… estaba llorando como un niño y… le reclamaba que siempre lo abandonaba, que siempre lo utilizaba, y que él siempre caía, ahora se a lo que se estaba refiriendo... —comencé a llorar—No sabía que hacer, si gritar, si golpearlos, reclamarles o qué... era horrible lo que estaba mirando. Ella lo consolaba y le prometió que nunca lo abandonaría y lo besó. Me fui inmediatamente de ahí. Y lo demás, también lo sabes.
—Si corazón, tu tío me lo dijo, pero no lo podía creer.
—No los odio tía, pero tienes que entender que es muy difícil para mi, y aun cuando mi papá dijo que fue por su culpa, no lo creo del todo, tal vez realmente ella nunca dejó de amar a Jake y la traición de papá solo fue un buen pretexto.
Alice no supo que decir, solo me abrazó
—Tía... ¿Mi mamá ya sabía de la imprimación de Jake conmigo?
—Si y se puso como loca, casi lo mata cuando se dio cuenta, eras una bebé. Y se puso igual cuando les dijo que ya estaba enamorado de ti.
—¿Enamorado de mi? ¿Se los dijo? ¿Cuándo?
—Un día ante de irnos a Strathcoma. Tu habías salido con Rosalie, por eso no te diste cuenta.
—Y mírame hoy, a miles de kilómetros. Nunca imaginé estar en este lugar, y mucho menos estar lejos de él. Pero creo que no habrá distancia suficientemente lejana que me haga sentir mejor.
—Hija, tenemos que irnos de aquí.
—Tía, por favor ¿me puedes dejar sola? Tengo muchas cosas que pensar... además me siento algo cansada.
—De acuerdo. Cualquier cosa nos llamas.
Fue cuando me llamó Aro para decirme que estaría muy complacido con nuestra compañía por una buena temporada. Me pareció interesante conocer otras culturas, de manera directa, no solo por libros. Ya conocía casi toda América así que me vendría bien conocer casi todo el viejo mundo. Me dijo que en dado caso que mis tíos no quisieran quedarse tendrían que entender que yo ya no era una niña y que podía tomar mis propias decisiones. Creo que tocó mi amor propio… Hmmm creo más bien, que no quería regresar a casa y enfrentarme a ninguno de los tres…. Es mas, creo que no quiero volver nunca. Porque aun con la explicación que me dio mi tía, todo había sido una traición. Traición entre esposos, traición entre amigos y pero sobre todo traición a quien dices amar. Ella sabía perfectamente lo que yo sentía por Jacob. Se que lo sabía. Es mi madre.
Y cuando Aro habló con mis tíos no lo podían creer, pero respetaron mis decisión así que no tuvieron otro remedio que quedarse conmigo. Algo cambió dentro de mí, todo este tiempo me he sentido con cierta libertad. Ya no era esa niña sobreprotegida. Pero, sobre todo, cada vez me sentía mejor en este lugar, como si siempre hubiera pertenecido aquí.
Me acosté con la decisión que al despertar iría a conocer algo de la ciudad y en la tarde visitaría la biblioteca de pergaminos que Aro mencionó, ahí empezaría mi aprendizaje.
Al día siguiente me despertaron las doce campanadas del reloj del edificio. No sabía si era medio día o media noche, mi "habitación" no tiene ventanas y al despertar me llevé un buen susto: parado frente a mi cama estaba Alec, sin quitarme la vista de encima.
—¿Qué haces aquí?
—Nada, solo tenía curiosidad.
—Salte inmediatamente... ¡Tío!
Llegó mi tío Jasper asustado y detrás de él Alice y justo al poner un pie en mi habitación se paró en seco y me miraba y miraba al intruso, quiso decir algo pero no pudo y la expresión de susto que tenía al entrar se tornó en confusión. Lo único que pudo hacer fue pedirle que se saliera, que no tenía nada que hacer en la habitación de su sobrina. Alec nunca volteó a verlo y antes de salir me dijo que me llevaría a conocer la ciudad. Ni si quiera me preguntó si quería hacerlo.
—Vengo por ti al anochecer—eso quiere decir que era de día—
—¿Eh?
Y se fue. Yo me sorprendí, nunca había tenido comunicación con ningún chico además de Jacob, bueno, y con sus amigos se la reserva pero nadie más y no supe que contestar. No podía negar que era hermoso, parecía un querubín como las pinturas que tiene mi abuelo en su estudio. Pero no lo era…. Poco a poco recuperé la calma.
—Nessie, ten mucho cuidado. No hagas mucha confianza en él, su poder es demasiado peligroso yo no creo poder controlarlo así que, mejor no vayas.
—Tío, quiero conocer la ciudad.
—Tu tía y yo podemos llevarte. Pero mas tarde, ya que se oculte el sol.
—De acuerdo.
Unas horas mas tarde salimos del palacio. No bien habíamos cruzado la recepción cuando apareció por el pasillo. Nosotros seguimos avanzando y él detrás siguiéndonos. Nunca nos detuvimos pero él tampoco lo hizo.
Por un momento olvidé que venía tras de nosotros porque estaba maravillada con la arquitectura medieval, esto solo lo había visto en las películas. Volterra era una de las ciudades con la arquitectura mas hermosa que había visto en mi corta vida. Bueno, Petra y Keops también eran hermosas.
Regresamos cuando iniciaron las campanadas de la media noche. Era increíble ver a tantos de nuestra especie caminando por las plazas. Tía Alice no quiso que volviéramos a salir tan tarde.
Al día siguiente fue lo mismo, desperté y él frente a mi. Inmóvil, inexpresivo, como estatua. Ya estaba acostumbrada a esas imágenes pero solo de mi familia.
—¡Otra vez!... ¿Qué haces aquí?
—Ya te dije, tenía curiosidad.
—Curiosidad ¿de qué?
—Nunca vi dormir a nadie.
—Pues no creo que tenga nada de interesante, así que sal de aquí y déjame en paz.
—Quiero que me acompañes a una de las bibliotecas…
—¿Eh?— me enderecé muy rápido.
—Eso es lo que deseas ¿no?
—Ssi. ¿Te puedes salir, por favor? voy a cambiarme.
—De acuerdo.
Momentos después me llevó por un pasillo que estaba justo detrás de mi "habitación" y bajamos por unas escaleras de caracol parecidas a las que habíamos bajado para entrar a la estancia de Aro. Era increíble, había más y más pisos debajo. Hasta que llegamos frente a un enorme portón de dos hojas atrancadas con un enorme barrote. Alec lo abrió y me hizo la seña de entrar… yo ya estaba muy nerviosa todo estaba en la oscuridad total —para un humano, seria imposible ver mas allá de una pulgada, yo a pesar de mi condición tengo buena vista—….de pronto… me invadió algo inexplicable… deje de sufrir, era como si estuviera invadida por una gran "insensibilidad". Por un momento sentí que no me dolía nada, las espinas de mi corazón ya no estaban…
Avanzamos a la mesa que estaba del otro lado de esa habitación pegada a la pared construida por enormes blocks color terracota. Todo estaba lleno de polvo y había estantes repletos de rollos de papel y otros de piel… una de las paredes estaba formada por rocas que tenían algunas inscripciones que no entendí...
—Bien… ¿Qué quieres leer? —me preguntó Alec inexpresivo.
—No lo se, historia... tal vez. El origen de este palacio, por ejemplo.
—Eso no necesitas leerlo. Yo te lo puedo decir… Data del siglo XIII, es el palacio más antiguo de toda la Piazza. El reloj fue agregado después….y..
—Jajajaja. —estaba riendo, después de varios meses, yo estaba riendo.
—¿Cuál es la gracia?
—Suenas como guía de turista, diciendo todo de memoria.
—Es historia, por lo tanto, parte de mi memoria.
—¿Cuantos años tienes Alec? Así te llamas ¿verdad?
—Mas de los que te puedes imaginar. ¿Vas a leer o me vas a cuestionar?
—Está bien, me puedo llevar…. ¿éste? —tomé uno al azar
—De acuerdo.
—Me lo llevaré a mi habitación, si no te molesta.
—Como prefieras.
Salimos de ese lugar y regresamos en silencio. Me dejó en la puerta de mi habitación y se fue. Inmediatamente después, volvieron las espinas a mi pecho.
Dejé el pergamino sobre la mesa de mi comedor y comencé a caminar como desesperada. Ya no quería volver a sentir ese dolor, hace unos minutos por primera vez en mucho tiempo, me había sentido liberada de él. Mi tío solo lo calmaba y me daba algo de paz pero nunca lo había hecho desaparecer. Además Alec me hizo reír, hacía meses que no reía. El último que me hizo reír había sido Jacob pero también había sido el último en hacerme llorar.
—Nessie, ¿dónde te metiste?
—¿No lo viste tía?
—Todo estaba muy oscuro.
—Fuimos a una biblioteca del sótano
—Nessie, estamos en el sótano.
—¿Ah si? Pues fuimos más al sótano… yo creo que en el sótano del sótano…
—Renesmee. Te dijimos que tuvieras cuidado con él… tu eres mitad humana, traes sangre en las venas, no deb…
—Tía, si hubiera querido matarme lo hubiera hecho desde el día que llegamos.
—No lo se, no me gusta nada la forma en que te mira, pareciera que quisiera hipnotizarte o controlarte con la mirada.
Tomé el pergamino y lo desenrollé… —Son tus alucinaciones tía. Ya me comprobaste que no siempre es real lo que ves. Y por favor, voy a leer un momento ¿si?... ¡Oh... no es cierto!
—¿qué pasó?
—ahora vuelvo…
Salí de mi "pequeña" casa y me fui directo al salón principal… abrí lentamente la enorme puerta, todos estaban atentos a la que entraría por esta puerta...
—Alec… ¿puedes venir un momento?
Se sorprendió al verme. Aro esbozó una enorme sonrisa… Jane estaba furiosa… comencé a sentir miedo pero inmediatamente dejé de sentirlo… las espinas de mi pecho también desaparecieron.
—¿Qué necesitas?
—«¿En que idioma está escrito lo que me llevé?»
—No lo sé, tendré que verlo.
Y nos fuimos a mi "habitación", como ellos le decían, mis tíos ya no estaban ahí, Alec tomó el pergamino y sonrió… era la primera vez que lo hacía y debo admitir que tiene una bella sonrisa… en ese momento pude verlo concientemente… sus mechones castaños caían a los lados de sus mejillas en gajos marcando aun mas la perfección de su rostro, sus perfectos dientes resplandecieron con su leve pero bella sonrisa. Era muy hermoso.
—Está escrito en sármata, es una de tantas lenguas muertas… —que melodiosa voz— ese idioma desapareció desde antes de que yo naciera por lo tanto, es lógico que no lo conozcas…
—¿Y qué es?
—Es una carta de descriptiva de tácticas de guerra de la Reina Amagê dirigido a las amazonas…
—¿Quién?
—Amagê, reina de Oescus… Esta Reina confiaba más en las amazonas que en los hombres, eso le trajo varias batallas ganadas.
—Pero... ¿Eran solo mujeres?
—Así es. Solo imagina por un momento a los del ejercito enemigo, lejos de su hogar por meses, incluso años y al ver contra quien se enfrentaban dudaban antes de atacar… según dice la leyenda eran hermosas, unas deidades…. No creo que haya sido algo más bello que lo que está frente a mí….
—¿Ehhh…?
—Pero también hubo algunas que le causaron varios dolores de cabeza ya que las amazonas, además de tener una gran habilidad para la guerra, también tenían demasiada sensibilidad. Hubo quien se enamoró de algún prisionero y lo dejaba escapar. En ocasiones huían juntos…
—Y que pasaba si no lograba huir con él.
—Alta traición… ¿tú que crees que merecía?—me estremecí por su pregunta, no quería ni imaginar lo que les pudieron haber hecho a esas mujeres solo por haberse enamorado de la persona equivocada.
Así pasaron todos esos días. Recorrimos las bibliotecas de día y en algunas noches salía con mis tíos a tomar aire… o cuando era necesario íbamos al bosque de los Apepinos a cazar osos pardos... En una ocasión nos encontramos con unos lobos... estuve a punto de salir corriendo de ese lugar, fue tan inesperado que por un momento creí encontrarme con Jake... —imposible—... otra vez sentí las espinas en mi corazón. Pero estaba con Jasper y me invadió algo de paz... además, Alec siempre estaba siguiéndonos. No se si por gusto o por órdenes de Aro. De cualquier modo, él siempre estaba al pendiente de mí, incluso tuvo un enfrentamiento con Jane por ese motivo, pero igual, no me deja ni un momento a solas cuando estoy despierta. Hay ocasiones que me invade fuertemente la depresión y prefiero quedarme dormida porque vuelve el dolor a mi corazón.
Hay ocasiones en que he pensado que Alec lee la mente, porque cuando estoy en lo mas profundo de mi depresión llega a mi habitación a levantarme para enseñarme una nueva biblioteca. Cuando estoy con él no hay dolor. Todo lo que estaba viviendo con él me recordó la relación de mi madre con Jake: apoyo y un enorme cariño hacia la persona que se está convirtiendo en el consuelo en momentos difíciles… al menos eso creí, hasta ayer…
La decisión de Nessie
Bella
Escasas y rápidas fueron las llamadas todos estos meses. Alice solo decía donde se encontraban en ese momento con el típico: "todo igual". Esa frase significaba que Renesmee estaba en la misma posición de cuando se marchó. Cada vez perdía mas las esperanzas de recuperar a mi hija, estos cinco meses doce días, me lo han confirmado. Es el mismo tiempo que tengo sin ver a Jacob.
La última vez que lo vi no tuve el valor de decirle adiós de nuevo, así que lo abandoné mientras dormía después de haber tenido esas horas tan increíblemente apasionadas y al mismo tiempo, atormentados por el dolor. Yo estaba experimentando triple pérdida: mi matrimonio se había ido al caño, mis días serían eternamente de oscuridad total sin mi sol y, sobre todo, mi eternidad sería un calvario sin mi hija... ya nada podría ser peor...
Una vez más me equivoqué.
Hace unas horas recibí otra llamada de Alice cambiando totalmente mi concepto de dolor ya que a este sentimiento se le unía el de la impotencia. No me dijo como ocurrieron las cosas ya que no había tiempo para los detalles por lo que le dije que después le llamaría para saber que pasó exactamente. Inmediatamente me fui a buscar a Edward, tenía que arreglar esto de una vez por todas.
Yo sabía donde encontrarlo así que me dirigí a ese maldito lugar donde empezó toda esta horrenda pesadilla de la que no logro despertar. Mi vida no es un día eterno, es una noche eterna. Nunca más llegará la luz del sol para mí.
Escuchó que me acercaba, que conveniente, ojalá así hubiera sido hace cinco meses y nada de esto hubiera pasado. Y salió a mi encuentro.
—Bella. —Que imagen tan deprimente, si yo me veía así, en verdad éramos dignos de la hoguera. No le contesté en ese momento, avancé lentamente al claro y mi vista se dirigió al lugar exacto donde comenzó todo.— ¿Qué paso? ¿Qué haces aquí?
—Acaba de llamar Alice debemos ir a Italia en estos momentos, no podemos perder tiempo.
—¿Para qué? —Me molesté por su actitud.
—Si en lugar de estar con esta patética existencia estuvieras donde debes ya lo sabrías todo. —Traía exactamente la misma ropa de cuando se fue Renesmee, pero echa añicos. Había una maleta cerrada, tal vez son cosas que le había traído alguien de su familia.
—¿Viniste a discutir? Adelante, no me defenderé.
—No entiendes que no podemos perder el tiempo. Ellos tienen a mi hija.
—¿Quién?
—¿Cómo quien? ¿Quiénes crees?
—¿Los Vulturi?
—Le ofrecieron quedarse y ella aceptó.
Por un momento volvió la mirada de rabia que yo recordaba de Edward. Por fracciones de segundo volvió a brillar en sus ojos un negro intenso… comenzó a respirar con dificultad.
—Alice no pudo hacer nada, el pasaporte de Renesmee dice que ya tiene dieciocho años y de eso se aprovechó ella. Jasper está desesperado porque no puede hacer nada al respecto por lo que decidieron informarnos para que pudiéramos ir por ella.
—Es una trampa, ellos quieren que vayamos porque nos quieren a nosotros.
—¡Maldición Edward! No me importa si tengo que ir al mismo infierno, tengo que recuperar a mi hija. —lo miré de arriba a bajo— Cámbiate por favor.
Llegamos a su casa para informarle a su familia pero no estaban, Alice me había dicho que no los había localizado. Me invadió un escalofrío, hacía varios meses que no iba a ese lugar, había prometido no volver. Decidimos dejar un mensaje. Desperté a Charlie para decirle que no podía esperar un día mas y que iría por mi hija, que yo me comunicaría con él de allá.. Y nos fuimos en el carro de Edward. A los diez minutos me llamó Jacob.
—¿Jacob?
—"Bella"
Noté la incomodidad de Edward, frunció aun mas las cejas, apretó los dedos al volante y suspiró sin apartar la vista de enfrente.
—"Hermosa, se que te había prometido mantenerme al margen pero no en esta ocasión. Me llamó Charlie y me dijo que te vas por ella así que... yo quiero ir…"
— Jake…— intenté interrumpirlo
—"No, no me lo vas a impedir, yo debo estar ahí, a tu lado. Yo también tengo cosas que decirle… y..."
—Las cosas no son tan sencillas como crees.—suspiré— Ella está con los Vulturi. Ya es uno de ellos.
—"¿Qué? Eso no puede ser ¿Cómo sucedió?"
—Es lo que vamos a investigar y la traeremos de regreso cueste lo que cueste aun cuando eso implique...
—"¿Vamos? ¿Quién va contigo?"
—Su papá— hubo un largo silencio... — ¿Jacob?
— "Ok, igual debo ir. Yo también quiero convencerla, al menos intentarlo."
—El asunto no es sólo convencerla a ella, si no convencerlos a ellos que la dejen libre. Y lo siento Jacob pero tú no puedes hacer nada al respecto. No te preocupes, te llamaré para mantenerte informado.
—"Te suplico que si lo hagas por favor, ya siento volverme loco..."
—Créeme que lo haré— Dio un enorme suspiro.
—"Te extraño. No tienes idea de cómo quisiera ser yo el que va contigo en estos momentos... y abrazarte y besarte y hacerte el amor..."
—En estos momentos y en todos, mi hija es más importante ¿De acuerdo?
—"Lo siento. Ten cuidado por favor y..."
—Te llamo mas tarde.
—"No se por qué pero creo que..."
—"Te llamo mas tarde, bye."
–"…Adiós hermosa."
Colgué el teléfono y sentí algo en mi abdomen... las imágenes de mis momentos con él estaban a punto de invadir mi mente pero recordé que tenía algo mucho mas importante que hacer... Llamar a Alice.
—Alice
—"!¿Bella?"
—Ahora si por favor dinos lo que sucedió. Voy a poner el alta voz para...
—"¿Quién está contigo?"
—Edward.
—"EDWARD... DONDE DIABLOS TE HAS METIDO. ES EL COLMO DE LA INCONCIENCIA Y EGOISMO... COMO TE…"
—Alice, di lo que tengas que decir, después me puedes matar si gustas.
—"De acuerdo. ¿Viene alguien mas con ustedes?"
—No, no encontramos a nadie de tu familia en casa…
—"No, no ellos... es que por un momento no vi..."
—por favor Alice, di que sucedió.
—"De acuerdo pero primero déjenme decirles que ya tengo arreglado lo de su viaje, en Seattle tomarán el avión hacia Nueva York y tendrán una conexión directa a Florencia, ya está rentado el auto… pero..."
—pero ¿Qué, Alice?
—"Es que la reservación la hice para tres personas, pensé que tal vez si ella veía a..."
—Olvídalo Alice, —contestó furioso Edward— solo iremos Bella y yo. Y ya habla de una vez...
—"Ok, ok: …Como ya saben iniciamos nuestro recorrido por Marruecos la idea era terminar el viaje en Barcelona, pero con el paso de los meses reorganizamos el itinerario: de Barcelona iríamos a Portugal, tomaríamos un vuelo a Brasil de ahí al Perú y terminaríamos el viaje en México. La verdad Renesmee no tenía planeado volver pronto...."
— ¿¡Pronto! Ya pasaron más de cinco meses.
—"Bella. Para ella era pronto. Pero en fin, déjame continuar, y por favor escuchen lo que escuchen, aun cuando se alteren no me interrumpan, Jasper no puede hacer su trabajo desde tan lejos así que tendrán que controlarse ustedes mismos."
—No me asustes Alice.
—"ya déjame hablar: Nos dirigíamos de Grecia hacia Albania cuando tuve una visión. Vi a Aro ofreciéndole una copa a Renesmee... en esos momentos supe que no debíamos acercarnos a Italia, la intención no era llegar directamente al centro del país pero si iríamos a Palermo. Le dije a Jasper que no podíamos quedarnos en Albania tendríamos que regresar a Atenas inmediatamente después de tocar tierra y tomar un vuelo directo a Marsella o Córcega... pero parece que nos escucharon. Justo al bajar del barco en Tirana, ahí estaban... Dimitri, Félix, Alec y Jane."
"Jasper comenzó a hiperventilar, creo que hacía mucho tiempo que no sentía tanta euforia ni tanta satisfacción, obviamente esas emociones no eran propias sino de quienes nos daban la bienvenida."
—¿Pero qué..?
—"te dije que si interrupciones Bella"
—de acuerdo, sigue.
—"la primera en hablar fue Jane, como siempre:"
—"Vaya vaya, esto si que es sorprendente, créeme que estaba segura de que me encontraría con ricitos de oro y que veo... toda una mujer...
—"Hola Jane"
—"Hola Alice. ¿Y el resto de la familia? Nos llegó el rumor que estaban todos los Cullen aquí."
—"Sólo hemos venido nosotros tres."
"Nessie comenzó a sentirse incomoda, Alec no le quitaba la vista de encima, Félix solo sonreirá y Dimitri no se separaba de Jasper."
—"¿Qué se les ofrece Jane?"
—"Vengo con una muy atenta invitación por parte de Aro. El desea que vayan a pasar unos días en Volterra. Supone que sería bueno para tu sobrina conocer el verdadero origen de su especie..."
—"Ya lo conozco muchas gracias— contestó Renesmee con demasiada sequedad."
—"Oh, si puedes hablar..."
—"¿Qué te parece si lo discutimos entre nosotros primero? Pensábamos regresar a América en estos días, Renesmee ya extraña a sus padres, tiene meses sin verlos."
—"¿Qué podría pasar? Días mas, días menos —Hablaba mas para ella que para los demás— ¿Nada o mucho? Todo depende de las decisiones. Hay un bote esperándonos del otro lado del puerto... Señores."
"Y los seguimos, ella como siempre al frente y tras de nosotros los demás. Al subir al bote vi a Renesmee mas relajada. Alec se sentó junto a ella. Nadie dijo una sola palabra en todo el camino."
"Llegamos a Volterra y lo demás lo han de imaginar. En el momento justo que cruzamos la puerta."
—"¡Definitivamente esto ha superado todas mis expectativas... tenía una enorme curiosidad en ver nuevamente a la hija de la hermosa y enigmática Isabella pero me atrevo a decir que tú eres aun mas hermosa."
—"Hola Aro."
—"Alice, encantado de verte de nuevo. Amigo Jasper, tú no habías tenido la oportunidad de visitarnos... bienvenidos sean todos. Miren, Caíus, Marco, miren quien nos hizo el honor con su presencia.
—"Señores"
—"¿Qué es lo que se les ofrece, Aro? Jane nos habló de tu invitación pero no nos comentó cual era el objetivo de nuestra visita—preguntó Jasper"
—"Amigo Jasper ¿Te puedo decir así verdad? Simplemente era curiosidad. Quería demostrarle a todos que realmente nuestra impresión de esta pequeña, no era la equivocada y miren —lo dijo con una euforia que rayaba en la exageración, dirigiéndose a sus compañeros— miren como ha crecido, se ha convertido en una hermosa dama... ¿No te parece Alec?"
"El no contestó, simple y sencillamente no le quitó los ojos de encima desde que nos encontramos en Tirana."
—"Creo que nuestro querido Alec ha perdido el habla, no me sorprende que causes ese efecto en cuanto hombre te conozca. Mis amigos, nada me gustaría mas que se quedaran una temporada con nosotros, sería interesante que Renesmee sepa otras historias, además de lo que ustedes le han enseñado, claro."
—"Aro, nosotros debemos regresar pronto a América; Bella y Edward ya me están exigiendo que regrese con su hija además, Renesmee entrará a la universidad así que tiene que elaborar las aplicaciones correspondientes."
—"¿Universidad? Aquí puede aprender más que en cualquier lugar del mundo, me atrevo incluso a decir, con todo respeto, que puede adquirir más conocimientos que en su propia casa. Tengo una colección de libros desde que inicio la imprenta y tengo papiros que datan de hace miles de años… tengo varias bibliotecas en todos los idiomas posibles y sobre todo, aquí seríamos varios sus maestros. No solo su abuelo… ah mi viejo amigo… ¿Como esta Carlisle?"
—"Mi abuelo está bien, muchas gracias."
"La expresión de Renesmee cambió totalmente, de haberse comportado huraña y desconfiada, de pronto se mostró pensativa, como si estuviera analizando cada una de las palabras que pronunciaba Aro, y en ese momento vi nuevamente la imagen de él ofreciéndole una copa a Renesmee."
"Le dije a Aro que definitivamente lo platicaríamos y que le daríamos la respuesta al día siguiente. Que nos iríamos a una hostería pero él lo impidió diciéndonos que tenía todo preparado para nuestra estancia en ese lugar: nosotros estaríamos en una habitación que tienen preparada siempre para los invitados "especiales" y, como saben que Renesmee es mitad humana, le habían preparado una habitación especial para ella".
"Bella, no se desde cuando sabían de nuestro viaje porque parecía que tenían meses esperándonos. La habitación de Renesmee no era una como tal, era una casa dentro de ese edificio y estaba recién construida. Tiene una enorme cocina, creo que desconocían que ella no come realmente como los humanos. Tiene una bañera del tamaño de mi recamara. Y su habitación, realmente era digna de la realeza y del tamaño de toda tu casa Bella. Todo indicaba que a la que querían tener ahí era a ella."
"Una vez a solas, discutí mucho con Renesmee, le dije que no era prudente quedarnos ni un día más, que ellos no eran de confiar pero ella insistía en que nos quedáramos una temporada. Le dije que si era por vengarse de ustedes no era justo, ya que con su abandono lo estaban pagando con creces...Me pidió que la dejara, que tenía muchas cosas que pensar. Yo creí que dormiría pero horas más tarde Aro nos mandó llamar a Jasper y a mí y ya estaba ella ahí. Nos llamó para informarnos que Nessie había decidido quedarse una temporada con ellos y que era nuestra decisión estar con ella o el irnos. Jasper y yo contestamos al mismo tiempo que también nos quedábamos. Eso fue hace un mes, no les había llamado para que no se preocuparan y porque teníamos la certeza de que ella reaccionaría y nos iríamos. Ya había platicado con ella la historia que existía detrás de ustedes tres... y como tuve algunas… imágenes demasiado borrosas… yo lo supuse…. estaba segura volveríamos a casa pero…"
—Pero, qué Alice, habla de una maldita vez...—yo ya estaba demasiado angustiada
—"Edward, Bella. Aun falta que les diga lo peor."
— ¿PEOR?.
—"Si… peor. Todo este tiempo en Volterra, hizo que naciera una gran amistad entre Alec y Renesmee y... él se enamoró de ella y..."
—ALICE POR FAVOR!
—"Van a casarse..."
Edward
—"¿Bella?"
—Alice, ella ya no puede contestarte. ¿Cuándo suponen casarse?
—"Hmmmmm…Edward, la boda será mañana a las 12 del medio día."
—MAÑANA? Y HASTA HOY NOS AVISAS?
—EDWARD. LO SUPE HACE APENAS UNAS HORAS… están apresurando todo… ¿Recuerdas que día es mañana?
—Alice, tengo meses que no se que día vivo...
—Mañana es 19 de marzo.
Ya no pude decir nada, de no ser porque iba al volante y tenía que tratar de mantener la calma, yo también hubiera entrado en shock. Demasiada ironía, esto era el taladro de mi penitencia que se presentaba constante y eterno. Hace ocho años en ese lugar, en esa misma fecha, me lancé al suicidio. Bella fue a salvarme la vida o lo que mi existencia implique, y hoy mi hija decidió hacerlo también, porque eso sería para ella, un suicidio emocional, se iba a casar con alguien a quien no amaba y de quien no podría escapar nunca. Ahora logro entender la angustia y la desesperación de mi Bella en su carrera contra el reloj.
—"Edward. El vuelo sale en unas horas date prisa"
—Eso estoy haciendo ¿Dónde están?
—"Estamos en las orillas de la ciudad. Me puse como loca cuando Renesmee me dijo lo de su boda. Ni siquiera lo pensó, en cuanto se lo propuso solo dijo si. Entonces Aro nos dijo que si no estábamos de acuerdo en la felicidad de mi sobrina y la de su hijo, así se refirió a Alec, entonces no éramos bienvenidos a la celebración. Por lo que nos salimos de ahí, pero solo para llamarles. Vamos a regresar a ese lugar."
—No la quiere a ella, nos quiere a nosotros.
—"Lo se y la verdad no me importa. Con gusto me quedaré. Bueno, te dejo, aquí los esperamos."
—De acuerdo
Justo terminé la llamada con Alice cuando sonó de nuevo el móvil. Era Carlisle
—¿Papá?
—"Hijo. Que gusto escucharte. ¿Que pasó? Me sorprendió el mensaje pero mas me sorprendió que Bella estuviera contigo ¿Qué ocurre?"
–¡Ay Carlisle! Que caro estoy pagando todos los errores que he cometido en estos cien años, creo que la vida me esta cobrando todas y cada una de las que quité.
—"No digas eso, ¿Qué sucede con Renesmee, ellos la tienen prisionera?"
—No, no está prisionera, de hecho se quedó por su propia voluntad— hubo un silencio.
—"Bien. Yo iré a hablar con ella y con Aro, dialogaremos y se que podré convencerlo de que la deje libre."
—Carlisle, eso no es lo peor.
—"¿A caso hay algo peor?"
—Renesmee va a casarse... con Alec.
Silencio mas largo...
—"Ya voy en camino a Seattle, si no alcanzo tu vuelo me iré en el próximo. Tengo 40 minutos de recorrido, creo que tenían poco de haber salido de casa cuando llegué."
—¿Cómo están los demás?
—"Bien, ellos están de cacería. A mi me llamaron del hospital para una emergencia pero al llegar a casa vi tu mensaje. Te estuve marcando pero estaba ocupado."
—Si, estábamos hablando con Alice...
—"¿Como está Bella?"
—Ella está en shock. No reacciona. Ya estoy llegando al aeropuerto. Te veo al rato.
Bella no reaccionó hasta que me estacioné en el sótano del aeropuerto, no había querido perder el tiempo en detenerme para sacarla del transe. Me bajé y fui al lado de ella y le tomé su suave y delicada mano...
—Bella, Bella. Reacciona. Bella... amor. —volteo hacia mi y pude verme nuevamente en esos ojos que me cautivaron hace nueve años.
—Siento que ya no puedo Edward. —la vi tan desconsolada que sentí el imperioso deseo de abrazarla. Y ella me correspondió… Había pasado mucho tiempo sin tocarla, sin sentirla…. Pero recordé que teníamos algo que hacer.
—Vamos, tenemos que irnos. No debemos perder tiempo—. Caminamos un largo trecho hasta el mostrador de American Westline. Documentamos y nos dieron el pase de abordar, el avión salía dentro de casi tres horas. Demasiado tiempo. Ahora no había nada que hacer solo esperar...
Sonó el móvil otra vez. Reconocí el número. Lo dejé timbrar hasta que Bella volteó, se dio cuenta de que yo no quería contestar. Extendió la mano y se lo di cuando dejó de sonar, vio el número y marcó de regreso.
—Bella, por favor que no lo sepa.
—Tiene derecho a saberlo.
A los pocos minutos llego Carlisle.
Jacob
Tal como se lo había prometido, todos estos meses me mantuve al margen, no me acercaba, no le llamaba, respeté su decisión, como siempre. Sin embargo el que me mantenía informado "sin novedad" era Charlie.
Ya habían pasado varios meses de la supuesta fecha en que Renesmee iba a volver pero no lo hizo y cada vez sentía mas lejano su regreso, sin embargo, la llamada de Charlie hace unas horas me sorprendió. Generalmente yo era el que le llamaba pero hoy no fue así, además era de madrugada y la llamada me alarmó. Estaba imaginando lo peor... que cerca estuve de acertar.
—"Hola Jacob, ¿como estás?"
—Charlie. ¿Pasó algo?
—"Esto… si. Quería decirte que Bella decidió ir por Renesmee a Italia... creo que ya no quiere estar un día mas sin verla. Así que se fue hace unos minutos... la chica volverá pronto eh?"
La noticia me sorprendió porque aun cuando fuera cierto el que ya no quiera estar un día mas sin verla, ella siempre había respetado la decisión de Nessie de estar lejos. Había algo detrás de ese viaje, por eso me atreví a llamarle.
Le dije que quería ir con ella, pero lejos estaba de imaginar que iba con él. Así que no quiero suponer desde cuando tienen comunicación o lo que pasó cuando volvieron a verse, cuando volvieron a estar cerca y a solas. Una descarga de rabia se abría paso dentro de mi cabeza y mi corazón.
Entonces le dije que la extrañaba y que tenía enormes deseos de hacerle el amor. Ella me dijo que lo más importante era su hija. Que imprudente soy. En fin, quedó de llamarme y he estado como lobo enjaulado todo este rato con la angustia de saber que es lo que está pasando realmente.
No contestó. Me invadió la desesperación. Estaba a punto de estrellar el teléfono a la pared cuando sonó...
—Bella, dijiste que llamarías, ya pasaron mas de dos horas y no lo hiciste ¿Qué pasó? ¿Como está todo? ¿Supiste algo más?
Silencio.
—O-oh... este silencio no me gusta. Si hay algo más. ¿Cierto?
—"Jacob... está a punto de suceder algo terrible."
—Bella, me asustas, ¿que le pasa a Nessie?
Otro silencio... todo me dio vueltas, comencé a pensar en la peor de todas las posibilidades, que nunca iba a regresar, que tal vez había adquirido las costumbres oscuras de ese clan, que tal vez ya la habían convertido y ya hubiera perdido completamente su lado humano... pero estaba muy equivocado, las cosas eran peor, infinitamente peor.
—"Jake... mi hija se casa mañana…"
Algo se quebró dentro de mí. No pude hablar, algo cayó de mi mano y me la llevé al pecho porque comenzó a doler. Me encorvé involuntariamente... caí al suelo... y grité.
—¡Jacob... ¿qué pasa? — Había despertado a Billy.
Billy me gritaba desesperado. No pude contestar. No sabía que decirle porque ni yo sabía que me pasaba. Solo me retorcía en el suelo sosteniendo mi pecho triturado y gritaba por el dolor. Era un nuevo dolor, era uno que no conocía... era un dolor inmenso… insoportable…agónico...letal.
—¡Hijo por favor, ¿qué te pasa?
Era mucho peor que cuando aquel neófito fracturó la mitad de mi cuerpo y peor de cuando el Doctor Cullen me tuvo que fracturar una vez mas porque mis huesos habían soldado mal... esto era como... como si cien años se me hubieran venido de golpe, era como si todas las tragedias del mundo se me hubieran lanzado de lleno como agujas y directo al corazón... era como si me estuvieran desollando... esto era como si me estuvieran quemando vivo...
Yo no se como llegó mi padre al teléfono, creo que arrastrándose porque lo tomó del suelo.
—"¡Bueno!"—
Silencio...
—"¡¿Bella? ¿Que pasó? ¿Qué le dijiste a Jacob que está tan mal?"
Silencio...
—"¡…está... en el suelo, parece convulsionarse y se está agarrando el pecho con las dos manos. Es como si le estuviera dando un infarto... y yo no puedo hacer nada…!"
Silencio...
—"¡NO! ¡MEJOR TÚ DIME QUE FUE LO QUE LE DIJISTE! ¡¿HASTA CUANDO VAS A DEJAR DE HACERLE DAÑO BELLA? —Creí escuchar llorar a Billy—¿CUANDO VAS A PARAR…?"
Silencio...
—"!¿Y qué te sorprende? ¡Parece mal de familia, cuando se les mete una cosa a la cabeza ni quien las haga cambiar de opinión... ¿O ya se te olvido todo lo que te estuvimos persuadiendo para que terminaras tu relación con Cullen? Arriesgaste la vida de toda la comunidad por esa decisión, arriesgaste la vida de Charlie, terminaste con la tuya pero sobre todo, arriesgaste la vida de mi hijo muchas veces... y parece que lo sigues haciendo… ¿Es que nunca vas a dejar de torturarlo?
Silencio...
—¿Entonces? ¿Qué vas a hacer al respecto? Además, creo que Nessie tiene razones de sobra para haber tomado esa decisión."
Silencio…click…
No se cuanto tiempo pasó en que reaccionara, yo ya estaba en mi recamara y estaba Sam ahí junto a mi, aun cuando dicen que yo soy el jefe de la tribu, Sam siempre era requerido para las consultas y decisiones mas importantes...
—Jacob ¿Te sientes mejor?
—No, nunca me había sentido tan mal… Sam... tengo que irme, tengo que detenerla, hace cuanto tiempo que colgó Bella.
—Hace como media hora.
—Tengo que ir...
—Jake, acaba de llamar Alice, dijo que tiene reservado un vuelo para ti en Seattle. El avión sale a las dos de la tarde. Que vayas a la mansión y tomes su coche para que te vayas que tú sabes donde están las llaves.
—Bien, me voy.
—¡No! Por favor no lo hagas —Billy estaba realmente alterado. —tú nunca te has subido a un avión.
—Así me tenga que ir en cohete lo haré.
—Hijo, ya deja a esa familia, solo te han traído problemas.
—Billy, por ningún motivo voy a permitir que Renesmee haga esa estupidez, bastantes errores he cometido ya como para cargar también con esto en la conciencia.
Sonó el teléfono de nuevo.
—diga
—"¿Jacob?"
—Alice...
—"que bueno que ya estás bien. ¿Te dijo Sam lo de la reservación y lo del auto?"
—Si, ya iba de salida.
—"De acuerdo, ve por el coche, en la guantera siempre traigo efectivo por lo que se pudiera ofrecer, considero que será suficiente pero si crees que no te alcanza entra a mi cuarto en el cajón de la mesa de noche hay un sobre…"
—Alice. Lo único que necesito es el coche… gracias. Allá nos vemos.
–"Espera. Es por American Westline, recuerda que según tu pasaporte eres Jacob Wolf así que la reservación está a ese nombre, en el mostrador te darán la información de la otra conexión que tomarás en cuando llegues a New York. Son tres horas de diferencia del pacifico por lo que llegará a las once de la noche a New York por el cambio de hora, de ahí transbordarás otro que va directamente a Florencia. Ya contraté un taxi que estará esperando y te llevará a Volterra. ¿Entendido? Llévate el teléfono de Esme, está en la cocina. "
—Si. Nos vemos mañana. Y una vez más, gracias.
Mi decisión
Renesmee
Generalmente salía a cazar con mis tíos pero una noche me negué. Ya lo habíamos hecho hace unos días y no estaba sedienta, además, había comida en casa. Así que a regañadientes, ellos se fueron de cacería y yo fui con Alec a Nínive, así se llama la biblioteca.
Me encontraba sentada en el escritorio, uno de los tantos que mandó hacer especialmente para mí. Se puso a mi lado en cuclillas, nunca lo había visto ni sentado. Su pregunta me sacó de la lectura…
—Amagê… —así me llama porque dice que parezco una reina de las amazonas— ¿Te quedarás mucho tiempo?
—No lo se, no he pensado en eso…
Comenzó a jugar con uno de mis rizos. — Me gustaría que te quedaras… te ves mas feliz que cuando llegaste .—
—No se si mas feliz pero si me siento mejor… nunca había tenido un amigo… bueno, otro amigo…
—Hay algo de lo que quieras hablar... algo acerca de las espinas en tu corazón? Lo siento, pero no puedo evitar escucharte mientras duermes…
—No. Eso ya no me interesa…
—Bueno, entonces si te sientes bien aquí, si te sientes mejor de cuando llegaste y ya no te interesa la causa de ese dolor, quiere decir que ya no lo sientes igual, ¿verdad?
—Ssi… Alec, ¿A dónde va esta plática?
—Renesmee… ¿te quedarías aquí conmigo... para siempre?
—¿Eh?
—Tú has cambiado la perspectiva de mi mundo, tú llegaste en un momento preciso, y tu llegada me marcó...
—Alec, yo…
—Déjame terminar. Tú viniste a darle forma a mi existencia… eres como si fueras la pieza faltante de un rompecabezas… del rompecabezas de mi corazón…
Me tomó de la mano… y la puso sobre su mejilla cerrando los ojos. Yo la quité instintivamente pero no se la solté…
—Eres demasiado cálida… y… no estoy acostumbrado a esto…
Por instinto me llevé su mano a mi mejilla y cerré mis ojos… esto se sentía muy bien… los abrí y él me observaba… lo tenía demasiado cerca… yo comencé a hiperventilar… mi corazón parecía desbocado y él se sorprendió… me puso la otra mano en el corazón y éste se tranquilizó… No supe que hacer así que volví a mi lectura…
—…es increíble que hace miles de años hubiera arquitectos tan sorprendentes— Sin dejar de mirarme se acercó aun mas… —aquí tienes a Senaquerib, diseñó toda una ciudad hace tres mil años…—yo no había tenido tanta cercanía física con ningún chico, ni con Jake, bueno no de la manera en que Alec lo hace ahora—… con calles… y plazas…— Sin quitar la mano de mi corazón, con la otra tomó mi barbilla y me hizo voltear hacia él — y… un palacio…
—Soggiorno me per sempre.
— ¿Ehhhh?
— Quédate conmigo para siempre.
— ¿Ehhhh? —creo que a su lado esta era la única palabra que había aprendido.
— ¿Te sientes bien conmigo no?
— Ssi...
—Y creo que te gusto.
—Sssi.
—No digo que me ames igual pero al menos sientes algo por mí…Yo te haría feliz y trataría diariamente de ganarme tu amor… — mis ojos seguían muy abiertos
—… Cásate conmigo.
—¿Cómo?
—Piénsalo, así no tendrías que volver a donde no quieres y tendrías la protección total de mi familia… porque tú serías parte de ella.
Me quedé sin habla. Solo parpadeaba y lo veía, inexpresivo como siempre y
—Amagê… Te amo.
Alec cerró los ojos y yo no pude hacerlo… seguí con los ojos bien abiertos y mirándolo, creí estar nerviosa pero no lo sentía… no sentía el temblor que tuve en un principio, solo estaba sorprendida… y puso sus fríos labios sobre los míos… por un momento sentí el impulso de aventarlo pero inmediatamente después… nada… al fin cerré mis ojos… incluso dejé de sentir lo helado de su boca… esto era un beso… fue tan inesperado…
Sin quitar las manos de donde las tenía… se apartó… no se cuantos segundos después yo abrí los ojos… y me sonrió…
Me sentí aturdida, no supe que decir y salí corriendo… me fui a mi habitación y me encerré… Caminé de un lado a otro, me sentaba, me paraba, no sabía que hacer… mi tía tenía razón, era peligroso estar aquí. Era peligroso porque cada vez estaba más cerca de él y era un vampiro, yo era mitad humana, bebe sangre humana. Yo no. Sin embargo lo que me dijo era verdad, si sentía algo por él. Ya lo quería, él representaba la paz después mis días de tormenta. Renesmee, creo que te has metido en un tremendo lío.
Y ese beso, ahora que estaba lejos del alcance de sus poderes, podía sentirlo, había sido solo húmedo en el momento pero ahora, todo dentro de mi circulaba demasiado aprisa… mi corazón se desbocó nuevamente y no había poder que lo tranquilizara… me tocaba el estomago porque sentí que no se detenía de dar vueltas… y mi respiración se hacía mas difícil… me tuve que apoyar con ambas manos en la mesa intentado respirar mejor. Que extraño es este sentimiento… no puedo explicarlo, es totalmente diferente a lo que Jake había despertado en mi. Yo creí que mi primer beso sería con él, y me lo imaginaba de mil maneras, afuera de mi casa, en el acantilado, en el bosque, antes de cazar… o dormida… pero nunca había imaginado la reacción que provocaría en mi y el beso que Alec me dio me erizó la piel… puedo notarlo ahora en mis brazos… lo siento en mi nuca… en mi vientre. No sabía que también existía esta sensación.
Comencé a caminar nuevamente de un lado a otro por toda la habitación. Tendría que buscar a mis tíos y decirles que teníamos que salir de aquí en este preciso momento. No se a donde nos iríamos pero aquí ya no podía estar. No quiero cometer el mismo error de Bella, utilizar a alguien tan noble como Alec, solo para olvidarme del hombre que destrozó mis ilusiones, él no tiene la culpa. Pero el sólo pensar que no lo volvería a ver hizo que apareciera otra espina justo donde ya tenía cientos y esa espina tenía nombre… Alec…
En ese momento se abrió la puerta de golpe… mis latidos aumentaron aun mas, tuve que ponerme las manos en el pecho tratando de detener mi corazón que parecía explotar porque, contrario a lo creí, nunca se tranquilizó… Alec se acercó mientras yo temblaba… me tomó de la cintura fuertemente y besó.
Traté de poner conciencia a lo que estaba sintiendo… el dulce sabor de sus labios, tan helados como deliciosos, un sabor hasta ahora desconocido también, la fuerza de sus manos en mi cintura… yo seguía rígida como estatua… y fue hasta que dejó mis labios y comenzó a besar mi cuello que pude moverme… y me aferré de sus codos… Nada, pero absolutamente nada de las emociones que tenía en ese momento desaparecieron: confusión, escalofríos, nervios, ansiedad, temor… pero sobre todo, un enorme placer por su cercanía… y él con mi contacto estaba "viendo" todo lo que yo estaba sintiendo… eso lo hizo reaccionar de otra manera… metió ambas manos por debajo de mi blusa tocando mi espalda. Lo escuché emitir un sonido nuevo para mi, algo un poco mas abajo de mi estomago comenzó a moverse también… mis manos subieron por sus brazos pasando por sus hombros hasta que se detuvieron en su rostro y lo aparté un poco, sacudió levemente su cabeza para quitarse un mechón de sus ojos y lo pude ver aun mejor… En verdad es endemoniadamente hermoso…Y lo besé.
Ya no me importaba nada… había olvidado la decisión que tuve hace unos minutos, esto era increíblemente placentero…estaba en otra dimensión, una dimensión desconocida, estaba experimentando las mejores sensaciones de mi humanidad…. Y él no estaba haciendo nada por evitarlo, al contrario, comenzó a acariciarme y apretarme por la espalda. Sus heladas manos, lejos de incomodarme, me hacían estremecer y me hacían sentir la necesidad de que lo hiciera mas fuerte… no quería apartarme de él ni un milímetro, quería tenerlo mas cerca así que bajé mis brazos y los pasé por su cintura para abrazarlo mejor y jalarlo mas a mi… Me sorprendí por mi reacción… no era yo, o tal vez esta era la verdadera Renesmee, la que realmente había dejado de ser una niña… Alec se apartó un poco y sonrió…
—Así que ya no eres un niña… — comenzó a besar mis mejillas— desde que bajaste de aquel barco —mi barbilla— supe que ya no lo eras…—mi cuello— por eso me enamoré de ti desde el momento en que te vi…
Yo cada vez me estremecía mas… él no dejaba de mover sus labios ni sus manos… y en ese momento lo supe: Yo también... podía tomar mis propias decisiones.
—Alec. De... acuerdo… Me... caso contigo…
Una vez mas apareció su brillante y, ahora, sensual sonrisa… me abrazó mas fuerte y avanzó conmigo hacia mi recamara… mis nervios aumentaban… él solo sonreía y besaba mis labios dulcemente… me colocó sobre la cama y de nuevo me puse rígida, mis manos estaban a mis lados en puños… El se puso de lado junto a mi y sin dejar de besarme comenzó a acariciar mi cintura y bajó un poco a las caderas, me movió de tal manera que quedé recostada de lado frente a él… Creo que antes mi corazón solo era un leve murmullo porque ahora sí estaba desbocado y creí que sus latidos se escucharían hasta la entrada a Volterra…. Alec parecía disfrutar de mi turbación… y yo solo estaba disfrutando de él, de sus besos, sus manos, incluso su temperatura…
Sus manos recorrían de mi cadera a mis hombros y viceversa, escuché que yo emití un sonido que no se de donde venía pero salió de mis labios… él también emitió otro igual. De pronto, no se que movimiento hizo porque de un momento a otro ya estaba sobre él… Una vez mas lo vi a los ojos… él se quedó serio mientras jugaba con mis rizos…
— ¿Estás segura de la decisión que acabas de tomar?
Y mi pobre corazón humano no podía detenerse y no veía la intención de que Alec lo quisiera detener… y mi respiración era muy difícil…
—si, estoy segura…
—Ya no vas a huir de mí como hace unos minutos.
—No.
—No es pregunta. Te lo estoy advirtiendo.
—No tengo la intención de hacerlo, dijiste que querías que me quedara para siempre… así lo haré.
Puse mis brazos a los lados de su cabeza, el pasó sus brazos por mi espalda haciendo que quedara totalmente pegada a su cuerpo, sus besos iniciaron de nuevo. Algo sentí bajo mi cadera… algo en su cuerpo estaba reaccionando… y creo que en el mío también porque yo sentía, no se qué, pero sentía… Bajó sus manos a mis caderas las sujetó y comenzó a moverme sobre las suyas de manera extraña para mi. ¿Que es esto que siento? ¿Por qué quiero que siga haciéndolo y que no se detenga nunca? No lo se. Esto es nuevo, completamente nuevo.
—Esto es pasión… deseo…— contestó Alec.— Esto es hacer el amor, Amagê…
Todo lo que estaba viviendo... ¿era hacer el amor?
— Estás muy excitada Renesmee (era la primera vez que decía mi nombre)— Olvidaba que podía "decirle" todo lo que sentía— y no tienes idea de lo feliz que me haces sentir con eso, pero sobre todo, porque aceptaste ser mi esposa….
Diciendo esto me tomó otra vez de la cintura y cambió mi posición, ahora yo estaba debajo de él… ¡ay de mi corazón! dobló sus rodillas de tal manera que mis piernas quedaron sobre las de él. Y me besó de nuevo pero en esta ocasión, introdujo su lengua en mi boca como si buscara la mía... ¿que hago, que hago?...su espesa y helada saliva era muy dulce y le correspondí torpemente hasta llegar a los mordiscos; esto lo hizo moverse de arriba a abajo, lentamente, suavemente… ¿y yo?… yo que no sabía ya que hacer… no podía respirar bien, me faltaba el aire, sentía mi cuerpo mas caliente que de costumbre… la sangre en mis venas las sentía fluir mas rápido que nunca… algo sentía entre mis piernas, no solo la parte de su cuerpo que había tomado una forma diferente, si no en el mío. Sentí humedad, sentí algo moviéndose, una especie de contracción, involuntaria por cierto. En ese momento Alec acariciaba una de mis piernas y paso su mano por mi cadera y la fue subiendo hasta ponerla en uno de mis senos… jadeé de pronto, mi pezón se puso rígido, el pudo sentirlo sobre mi blusa y lo acariciaba con su pulgar… ¡DIOS! Que sensación… ¿es que esto no disminuye? Al contrario, esta aumentando la necesidad de tenerlo aun mas cerca…
Bajó sus labios de mi cuello a mis hombros y después llegó a ese alterado pezón… creo que ya no podía controlarse porque de una mordida arranco mi blusa… bueno, parte de mi blusa, se enderezó lo suficiente para arrancar lo que quedaba de ella con sus manos… yo estaba perdida… sus labios ya no eran suficiente… su lengua comenzó a trabajar sobre mi… lamió cada tramo de mis senos… deteniéndose lo suficiente en cada uno de mis pezones… yo ya no paraba de emitir sonidos extraños, … y siguió bajando… al llegar a mi pantalón, volvió a utilizar sus bellos dientes y arrancó la parte de enfrente… besando nuevamente uno de mis senos metió la mano en mi pantalón y no pude evitar un fuerte jadeo… nunca en mi corta o pequeña vida, había sentido nada en ese lugar… era… esto es… simplemente… ¿increíble?… y comenzó a mover su mano y apretaba fuerte ahí… me encanta… Después sus dedos… se movían como si estuvieran buscando algo, una señal, algún punto exacto…. Y lo encontraron…
No hay palabras exactas, no hay nada que pueda describir lo que sentí en ese momento… su dedo se movía en círculos sobre un solo lugar… yo ya no jadeaba ni gemía, comencé a controlar un grito que quería salir desde el fondo de mi corazón, de mi cabeza, de mi estomago… No… era un grito que quería salir desde el fondo de mi vientre… el ritmo de mi corazón estaba totalmente descontrolado como creo que jamás volverá a sentirse… Yo me arqueaba… él no dejaba de mover sus dedos que seguían ahí, en ese punto exacto donde parecía que estaban por salir todas las sensaciones guardadas y reprimidas… pero esto era superior a mi, ya no podía hacer nada… solo sentir ….y… mi corazón… no puedo respirar…. tuve que inhalar profunda y ruidosamente y grité… grité…. grité… grité… como nunca creí hacerlo, porque había experimentado la mejor sensación de toda mi vida, ni la sangre me había hecho sentir esto… esto era la felicidad…
Me di cuenta que tenía a Alec agarrado de los cabellos y lo solté, él dejó de besarme y se enderezó… se quitó la camisa y justo cuando comenzaba a desabrocharse el pantalón tuve un Deja Vu… el único hombre que había visto desnudo era Jacob pero abrazado de mi madre… algo se quebró de nuevo, otra vez aparecieron las espinas… Alec, se acercó rápidamente y me abrazó… y en ese momento supo toda mi patética historia… yo comencé a llorar y él me consolaba y de un momento a otro, desaparecieron las espinas de nuevo…
Definitivamente esta era mi mejor decisión… él a mi lado, no permitiría que las espinas aparecieran de nuevo… además lo que viví con él hace unos minutos era simplemente maravilloso…
—Rene… lo siento, siento lo que te pasó pero no quiero que te cases conmigo solo por escapar de eso…
—No, no es solo por eso, yo te quiero, créeme, además, todo lo que me hiciste sentir, eso es algo que no sabía que existía… ¿como podría separarme de ti después de eso?
—Te pregunto una vez mas… ¿estás segura?
—Totalmente.
Entonces, se quitó la sortija que simboliza al clan Cullen y lo puso en mi dedo medio.
—Ahora ya estás comprometida mi hermosa criatura... pronto serás mi esposa.— Y me besó con la ternura que tanto necesitaba. Este hombre en verdad me ama.
Cuando mi tía regresó de cacería se lo dije y se puso histérica, nunca la había visto así.
—¡No Renesmee, no es cierto, no puedes decirme eso. No juegues conmigo de esa manera!
—No es mentira, es cierto tía.—Y le mostré el anillo.
—¡Pero no puede ser, ni siquiera lo conoces, además tu amas a ...
—De nada me ha servido conocer a la gente por años, al final, terminan lastimándote. Como en el caso de mi papá: mi mamá dio su vida por él y mira... o en mi caso, mi mamá se consoló con el hombre que amo e imprimado se olvidó de mi en la primera oportunidad. A Alec lo conozco lo necesario y me hace feliz, me ha quitado todo el maldito dolor, tía.
—Hija, no sabes lo que dices. Estás dolida aun, por eso hablas así, pero se pasará corazón, todo esto va a pasar... además, ellos se molestarán y...y tarde o temprano tendrás que enfrentarlos...
—Lo haré, pero después de que me haya casado. Son capaces de tratar de convencerme que no lo haga. Así como tú. Pero ellos tuvieron su momento. Mi madre también tomó sus propias decisiones aun a costa de su vida y la de… la de Jake.
—Vas a cometer un error del que no podrás salir Nessie. Mas bien debería de llamarte necia…
—Basta tía. Querían que fuera feliz, por fin lo soy. Con él he experimentado cosas que nunca creí…
—Renesmee ¿de que hablas?
—Olvídalo tía, solo te diré que ya soy una mujer, su mujer y me voy a casar con él.
—Nessie, no lo permitiré, iré a hablar inmediatamente con Aro, esto no puede suceder de ninguna manera.
—Como quieras tía, pero esa es mi decisión.
—Y cuando se supone que te casas señorita?
—El miércoles a las 12.
Alice perdió totalmente el control, se puso a caminar como loca de un lado a otro y a hablar en francés, portugués, italiano... y no se cuantos idiomas mas porque no entendía varias de las frases que pronunciaba, la única que pude entender fue "Tengo que evitarlo a como de lugar". Y salió de mi habitación. Después supe que intentó hablar con Aro quien le dijo que siempre y cuando estuviera de acuerdo con la boda, serían bienvenidos y los hizo que se retiraran para pensarlo. Y se marcharon. Pero sabía que volverían y también que no regresarían solos así que las espinas en mi corazón no tardaron en hacerse presente... y dolían, igual o mas que siempre.
Recién había comenzado mi tortura cuando a pareció "mi prometido". Entró abriendo las puertas de par en par y corrí hacia a él. Ya no estaba dispuesta a sentir ni un segundo mas esas espinas tan letales en mi corazón y por eso, sólo por eso, estaba aun mas segura que antes de mi decisión.
Solo tuve dos días para asimilar que me casaba. Bien le había dado el si a Alec cuando ya tenían todo preparado. Aprovecharían la fiesta de San Marcos para la celebración. Cuando hice el comentario a cerca de que no traía ropa apropiada, Jane dijo que el vestido ya había sido confeccionado. Creo que sabían cual sería mi respuesta.
Y llegó este 19 de Marzo. Ella misma se encargó de vestirme. No hubo velo, solo recogió mi cabello y me colocó en la cabeza una tiara con piedras onix rodeadas de diamantes. No supe cuantos.
—Esta tiara es un Cartier, yo prefería una de la reina Catalina de Aragón pero Alec eligió esta. No puedo negar que te ves bien. En fin, yo me reuniré ya con los demás.
—Gracias por todo, Jane.
Ella salió de mi habitación. Me levanté, me vi al espejo y algo cristalino salió de mis ojos, lo que vi al frente no era lo que yo había imaginado. Cuando me di cuenta del amor que sentía por Jake, imaginé en alguna ocasión una boda parecida a la de mi tía Rose y mi tío Emmett, y por supuesto, organizada por mi tía Alice. Pero como fue un sueño en el aire, esa boda se la llevó el viento y por lo tanto, mi tía no tuvo nada que ver en ésta. Mi atuendo era un hermoso vestido de brocado que me cubría completamente del cuello hasta mis pies; en toda la falda había incrustaciones de piedras rojas, amarillas y blancas, además me cubría una túnica muy larga que en el frente tenía el símbolo de los Vulturi bordado en oro. Parecía perfecto, solo que en la boda de mis sueños mi vestido era blanco, y lo que hoy traía puesto era completamente en negro.
Ahí, frente al espejo, mirando mi "atuendo de novia" por un momento me traicionó el subconsciente, realmente quería casarme con Alec, mi querido Alec, pero no así sintiéndome tan sola; y pensé en mi abuelos Charlie, Carlisle y mis abuelas Esme y René, mi querida tía Rosalíe, que había sido mi segunda madre y mi tío Emmett por lo tanto, no pude evitar pensar en mis padres. En fracción de segundos algo atravesó mi pecho, comencé a sentir que me ahogaba, el dolor era mas insoportable, creí que estaba apunto de perder el conocimiento y en ese momento abriendo las puertas de par en par (como ya era su costumbre) entró el que en unos minutos sería mi esposo y nuevamente el dolor desapareció.
— Amagê, estás preciosa.
—Gracias—me sequé las lágrimas— tú también te ves muy bien.
Mi niño con cara de ángel estaba vestido no de negro, sino en color beige. Su chaleco y su túnica era completamente bordadas en oro, el símbolo del clan estaba bordado en negro. En esta ocasión los mechones de su cabello castaño no cubrían sus ojos, se había hecho una coleta y se veía mas hermoso que nunca. No pude evitar suspirar.
—¿Contenta?
—Si.
—Vamos al salón, ya te están esperando con demasiada impaciencia, ya va a comenzar la ceremonia.
—Pero falta casi una hora.
—Hmmm, Aro decidió celebrar antes ya que quiere hacer el brindis justo cuando inicien las 12 campanadas. Ya sabes, parece que está mas emocionado que tú con esta boda.
—No digas eso, yo también estoy contenta. Además, te debo la vida. No se que hubiera sido de mi si no te hubiera conocido.
Y me abrazó, no con fuerza, sino con demasiada delicadeza y me besó, en los labios, en la mejilla, en mi oído y en lo poco que dejó asomar mi vestido del cuello. Comencé a escuchar unos fuertes latidos... eran los míos.
—Este es nuestro último beso de novios. —Me lo dijo con su voz angelical y en mi oído... yo solo me estremecí—Y por el momento dejaré de abrazarte porque tenemos un compromiso con los invitados pero una vez terminado el brindis te llevaré a tu nueva habitación y ya no habrá poder sobrenatural que haga apartarte de mi ni un milímetro. ¿Entendido?
Yo solo asentí con la cabeza, su cercanía me turbó y no pude articular palabra ni abrir aun los ojos. Mi corazón seguía acelerado... el sonrió, tomó mi mano y segundos después, me llegó la calma.
El reencuentro
Bella
Llegamos a Volterra antes de que empezaran a sonar las 12 campanadas. Habíamos tenido suerte estábamos a tiempo de detener la boda.
Jake nos había alcanzado en el aeropuerto así que entre los tres trataríamos de convencerla de la estupidez que iba a cometer mientras Carlisle hablaría con Aro para explicarle que no quería perder a su nieta ni que su familia se viera dividida por malos entendidos. No había malos entendidos, solo había mala información. Carlisle nunca supo la verdadera causa de la decisión de Nessie.
Bajamos del auto con nuestras respectivas capas rojas y lentes obscuros, el único que se rehusó a ponérsela fue Jacob, igual el no lo necesitaba. Justo estábamos acercándonos al edificio cuando llegaron Felix y Dimitri…
—Llegaron a tiempo. Aro los está esperando con la buena nueva.
Nadie quisimos opinar, no era con ellos con quien nos interesaba hablar. Felix se detuvo en seco y con expresión de asco dijo:
—¿A quién demonios se le ocurrió traer a su mascota? El no puede entrar.
—¿Que pasa con tus modales Felix? Además él es… es el prometido de Nessie.— dijo Carlisle.
La carcajada de Felix se escuchó tan fuerte que aun con el ruido que había en la plaza por la procesión varios asistentes voltearon hacia nosotros.
—Si, ya lo creo. En fin, también se enterará de la buena noticia. Adelante, Alice y su esposo ya disfrutan del Banquete.
Entramos por el ya conocido pasillo y en el trayecto solo trataba de idear lo que le diría a mi hija, además me preocupaba como reaccionaría al verme, ¿sabría ella que yo vendría? ¿me rechazaría de nuevo? ¿la podría abrazar? No me cansaría de pedirle perdón y que recapacitara por esta decisión. Pero al entrar al salón, toda intención se vio desmoronada. Estaba completamente lleno de gente de nuestra especie.
Aro tenía una copa alzada en su mano ofreciéndola a alguien a su lado y al oír que llegamos volteó...
—Miren nada mas quien está aquí. Caius, Marco, miren, el hijo prodigo ha regresado… esa historia la leí en un libro, muy interesante por cierto. Nunca he leído tantas historias tan increíbles como en ese libro…
—Aro— Carlisle avanzó hacia la gran mesa.
—Mi querido Carlisle, tuvieron que pasar dos siglos para que volvieras con la familia. Pasa, pasen todos amigos míos.
—Quisiera hablar a solas unos momentos contigo Aro.
—¿Como en los viejos tiempos, Carlisle?
—Eh.. si, como en los viejos tiempos.
—Pero adelante, pasen. Tendrás que esperar un poco Carlisle, en estos momentos no podemos retirarnos de aquí. Estamos de fiesta.
Aro alzó la copa de nuevo y se dirigió al público. Yo volteaba a todos lados, había muchos de los nuestros a los lados del gran salón, buscaba a Nessie entre ellos y no la encontré. Pero, ¿por qué no encuentro a Nessie?
—Su atención todos, ahora si este evento es perfecto… la familia de la novia en pleno se encuentra entre nosotros… Alice…
Vi a Alice acercarse a nosotros, totalmente descompuesta y a su lado Jasper que la abrazaba de tal manera que parecía sujetarla para que no cayera… mientras Aro seguía hablando.
—...mi nuevo amigo Jasper, los padres de la novia…—Yo seguía buscando a mi hija mientras el murmullo de los invitados aumentaba— su abuelo, mi gran amigo Carlisle, y…
—Aro.—
Era la voz pétrea de Marco, quien le hacia señas con los ojos para que se fijara bien en nuestra dirección.
—Que conveniente… —Aro dejó la copa y se dirigió a Jacob…
Felix y Dimitri se pusieron a los francos de Jake mientras Aro avanzaba hacia él y sin preguntar tomó su mano… Lo había visto todo en la mano de Jacob, su rostro se contrarió, se quedó en silencio unos instantes y miró hacia donde se encontraban las únicas sillas de ese lugar. Fue cuando me di cuenta. El salón estaba diferente a como lo recordaba, frente a los "tronos de la realeza" había una enorme mesa con copas de oro y cristal y jarras llenas de líquido color escarlata, además había charolas llenas de "algo". Yo dejé de respirar. Algo llamó mi atención, los tronos no eran tres, ahora eran cinco y a uno de los costados, estaba Jane, como siempre escoltando y con su sonrisa tan peculiar.
—Así que, esta es la razón de tu boda con mi hijo ¿Renesmee?
Y miré al lugar al que se había dirigido Aro y vi: junto a la silla principal estaba la figura de una joven vestida completamente de negro, de hecho, era la única de los ahí sentados, vestida de ese color… Ella tenía la mirada perdida… y por un momento juraría que estaba a punto de llorar, ella era Renesmee… pero no mi Renesmee... era alguien extraño y me había equivocado, no estaba a punto de llorar, su mirada era de indiferencia. Aun así me atreví a hablarle.
—Hija, ya sabemos que es lo que vas a hacer pero créeme, es una tontería, por favor, reacciona, y no lo hagas por nosotros, hazlo por ti…
—Bella —Sentí la mano de Alice apretar mi brazo…
—Renesmee. Ven con nosotros, todo será como tú quieras. Créeme no me volverás a ver si no quieres pero vuelve con tu familia…
Esa chica, con total serenidad y claridad habló y lo que dijo me dejó perpleja.
—Yo ya estoy con mi familia….
—Llegamos tarde…—Edward empezó a desvariar.
—¿Eh?
—¡Llegamos tarde!— escuché un golpe entre rocas. La guardia de Aro, ya se estaba haciendo cargo de detener a Edward.
—No, por favor, no digas eso, llegamos antes de las doce…
—Nessie, por favor. Escúchame. –Jake ya estaba llorando—
—No se a qué han venido— Alec, comenzó a hablar— nadie los invitó. Sin embargo, no los mandamos sacar por respeto a mi esposa..
—¿Esposa?— no, era imposible… — ¿esposa?—no puede ser cierto. Eso era lo que Edward quería decirnos, él ya había escuchado la realidad.
—Así es mis queridos amigos Cullen. La boda de esta hermosa dama con mi hijo, porque así lo considero yo, un hijo, se celebró hace unos minutos, justo estábamos en el brindis. Estaba ofreciendo la copa de la fraternidad a mi nuera cuando ustedes llegaron.
Todo el suelo se movió. Me dirigí rápidamente a la mesa y me puse frente a ella.
—Hija por favor. Dime que no es cierto, dime que no es verdad… — Nessie no me miraba, tenía la vista clavada en su abuelo.— ¡tú... tú no pudiste casarte con él, no pudiste haber cometido esa tontería, él es un vampiro, tú eres mitad humana! ¡Edward, haz algo!
— Y ¿por qué no, Bella?— Preguntó Renesmee con total inexpresión en su rostro. Al fin volteó hacia mi. Esa no era mi niña, no era mi Nessie— ¿No hiciste tú lo mismo? ¿No actuaste contra tu naturaleza también? —No podía creer lo que estaba escuchando.— ¿No te casaste con Edward siendo humana?... incluso —dirigió su mirada a Jacob— ¿En contra de tu sol personal?...
Se escucharon mas risas. Eso era el castigo a mis decisiones, definitivamente si había infierno y ya estaba en él. Estuve a punto de caer al suelo cuando unos brazos me sujetaron, ni siquiera supe de quien eran.
—Pero es... es muy diferente, yo amaba a tu padre…
Otra vez las risas…. Pero ahora de todos los presentes…
—Si, ya conozco perfectamente la historia de ese amor... eres patética Isabella.
—Renessme...—Era Alice.
—Aro, por favor—Edward al fin pronunciaba palabra.—Deja llevarnos a nuestra hija. Yo me pongo a tus órdenes si es preciso, pero deja que se vaya. Tu no la querías, ¿recuerdas? Tu quisiste matarla una vez.
—Que pena me dan...
—Aro, yo te lo suplico—decía Carlisle justo a mi lado, él era quien me había sujetado — por la amistad que hemos tenido todos estos siglos.
—Creo que están tratando con la persona equivocada, Carlisle; sería mejor preguntarle a ella si quiere irse con ustedes, nunca la hemos tenido aquí en contra de su voluntad… o quizá si hubieran llegado minutos antes podrían haberla convencido pero ahora, no creo que mi hijo quiera dejarla ir. Alec, llévate a tu esposa a donde pertenece, a tu habitación.
—¡NO, NO PUEDE IRSE! ¡NO, NESSIE, NO LO HAGAS, NO LO AMAS, ME AMAS A MI… A MI!
Renesmee parpadeó...
—Pero que intolerante es esta situación. —Aro me vio de nuevo—Como se atreve tu mascota a hablarle así a la esposa de mi hijo, y en su presencia…
Yo no podía hablar, todo era demasiado confuso, Edward se había convertido en una estatua de mármol, era un espectador mas como los cientos que estaban ahí reunidos. Jacob comenzó a gritar, al mismo tiempo me soltó Carlisle y fue a sujetarlo por los hombros.
—¡RENESMEE, POR FAVOR. OLVIDA TODO, VEN CONMIGO. YO TE JURO QUE TE HARE OLVIDAR TODO… POR FAVOR, NO ME DEJES, NO POR ALGUIEN A QUIEN NO AMAS…!
Estaba como loco. Se puso histérico tuvieron que sujetarlo Alice y Jasper también porque estaba apunto de transformarse. Me acerqué y lo tomé del rostro con mis manos en mi intento desesperado de que no una otra estupidez.
—Jake, por favor, tranquilízate, no lo hagas, no va a ayudar de nada. Por favor, te lo suplico…
Cerró los ojos e hizo un esfuerzo enorme para tranquilizarse pero no paraba de llorar… Alec se puso de pie y junto con él mi hija y mientras atravesaban el salón ella volteó hacia Carlisle…— Lo siento abuelo, en verdad lo siento. —
Antes de atravesar la puerta se detuvo, por un instante dirigió su mirada a Jacob y… no puedo explicar lo que quiso decirle con la mirada porque sus ojos no expresaban absolutamente nada….
—Lo mas importante de tu vida era sólo mi felicidad, ¿no es cierto? Pues ya lo soy, por fin, después de tantos meses, ya no siento dolor, ni sufrimiento, de hecho, ya ni siquiera siento… e inmediatamente después volteó hacia la persona que la tenía sujeta de la cintura sin soltarle la mano... Y se fue… Edward se desplomó. Alice se puso a mi lado y Jasper y Carlisle no soltaron a Jake…
—Que pena que no estén felices como nosotros,—decía Caius— deberían de estarlo ya que esta unión fortalece la relación entre nuestros clanes…
Alice y Jasper nos llevaron hacia afuera del salón… salimos del edificio sin ningún problema. Ya nadie nos seguía, nadie nos escoltaba. Ya no éramos necesarios…
Renessme
Había sido mucha la seguridad de mi decisión, ya que había sido basada en sentimientos muy sólidos y fuertes; sentimientos deseados y no deseados, por los que quería que fueran eternos y los que quería que desaparecieran para siempre. Por eso realmente quise casarme con Alec, mi querido Alec.
Al entrar al salón vi mas gente que nunca en mi vida reunida en un solo lugar. No creí que habría tantos como nosotros, podrían jurar que eran como trescientos y según me dijo Alec, faltaron los Manohar de Harappana, los Dorakis de Itaca, los Alokbi, Alharbi, Alzahrani de Qaryat-al-Fau; y tantos otros que mencionó que por mi momentánea turbación no recuerdo, solo recuerdo que parecía que estaba en un museo lleno de estatuas de mármol... había un absoluto silencio. No había música, no había juez, no había sacerdote, ni flores, ni damas de honor.
Avanzamos hacia los tronos que ya no eran tres, sino cinco y en el centro, obviamente, Aro, quien se puso de pie y me recibió con una amplia sonrisa. Observé a Marco y Caius que permanecían inertes e inexpresivos... Me sorprendí al notar que yo estaría igual que ellos, ya que no tenía ningún sentimiento, ni temor, ni nerviosismo, ni euforia, simplemente había desaparecido toda sensación y me sentía en la plena conciencia de lo que estaba haciendo.
Aro me señaló la silla en la que me sentaría, junto a él y a mi lado izquierdo estaría mi Alec. Porque ya era mi Alec, desde el primer beso que me dio se había ganado el título. Frente a nosotros, había una enorme mesa antigua, tan antigua como ellos, con jarras y copas de cristal y oro, llenas de sangre, supongo, además de algunos bocados que consideraron apropiados para mi. En esos momentos Aro se puso de pie.
—Amigos míos, mejor dicho... querida familia, porque todos somos una gran familia... gracias por acompañarnos en esta ceremonia tan especial. Estoy realmente feliz, creo que hacía ya varios siglos que no me sentía de esta manera. —miró a mi Alec.
—Por largos siglos, he recibido de Alec un enorme apoyo incondicional. El me ha ofrecido sus grandes capacidades, sus dones, su valor, el amor de hijo... pero muy por encima de todo esto, he recibido su lealtad. Eso ha sido Alec para mi en todo este tiempo: un hijo amoroso y leal y se que así será por siempre. Por lo tanto, cuando supe que había encontrado a la criatura perfecta para compartir su eternidad, no tuve otra opción que la de congratularme con y por él. ¿No es así, Alec?—Mi hermoso ángel asintió.
—Esta criatura maravillosa —ahora me miraba— es como una orquídea, hermosa, delicada, de pétalos frágiles y aun cuando la orquídea es considerada la flor mas bella del mundo, no se compara con la belleza de esta dama. Todos estarán de acuerdo conmigo.— Todos asintieron.— Sin embargo, no se dejen engañar solo por su apariencia, esta orquídea es de hierro porque es fuerte, incluso mas que alguno de los aquí presentes. —dirigió su mirada en algún rincón del salón.— Ella es de gran resistencia y firme en decisiones. Tiene hambre de conocimiento y hambre de triunfo y sobre todo, hambre de la verdad, además— sonrió— ...mis amigos, ella está llena de amor, de un amor que está dispuesta a compartir solo con mi hijo. Y yo como padre del novio, no puedo pedir nada mejor para él. Ella es la indicada... ¿Alec?
Alec se levantó e hizo que yo me pusiera de pie también, ambos quedamos tomados de las manos frente a Aro, él era el "Rey", era el de mayor autoridad de su especie. Así que, el vampiro mas poderoso de todos los clanes del mundo a través de la historia, llevaría acabo la ceremonia.
—Amagê, —¡Diablos! Nunca me acordé de los votos. Mi Alec, sonrió— Llegaste en el momento mas inesperado y te recibí de una manera que yo mismo me sorprendo. No se si fue el color de tus ojos, los rizos de tu cabello o tu voz cuando te escuché hablar por primera vez, solo se que el mar te trajo hacia a mi y al verte bajar de aquel barco... desde ese instante, te amé. Hiciste que algo en mi muerta existencia quisiera vivir por ti. Yo estaré por siempre para ti, por siempre te protegeré, por siempre velaré tu sueño, cuidaré porque tu calidez nunca desaparezca y te juro Renesmee, que lucharé toda nuestra eternidad por tu felicidad. Te amo.
¿Que digo? ¿Que digo? Me quedé muda.
— «puedes decir lo que quieras»— me dijo Alec, despacio. Yo suspiré.
— Alec, yo.. es decir, yo... en fin, lo que quiero decirte es que le agradezco a tu padre sus palabras solo que quiero aclarar que tú me estás dando la fuerza para seguir adelante y tú hiciste surgir ese amor que quiero darte y es verdad que ese amor solo lo quiero compartir contigo... por toda nuestra eternidad. Te amo.—Me acerqué y de manera espontánea lo besé.
—Que impaciente.
Esa fue Jane, quien se acercó con un estuche de bronce. Me equivoqué, si había dama de honor, al menos una. En su interior había un anillo y una hermosa cadena de medianos eslabones con un dije, ambas joyas con el símbolo Vulturi también formados con piedras amarillas y blancas. Alec tomó el anillo del estuche y lo puso en mi dedo anular y lo besó; inmediatamente después quitó de mi dedo medio el anillo con el que nos habíamos comprometido y me lo dio para que yo se lo pusiera. Y así lo hice. Acto seguido bajó lentamente la capucha de mi túnica, tomó mi brazo, me giró levemente hasta quedar frente a frente con Aro. Lo siguiente me sorprendió aun mas.
—Renesmee, tú ya eres parte de Alec por lo tanto ya perteneces a esta familia. —Dijo Aro, tomando la cadena con el dije — Has alcanzado el honor de ser un Vulturi —la pasó por mi cabeza hasta hacerlo reposar en mi cuello — No habrá nada en la historia pasada, presente y futura, que pueda romper esta alianza. Una vez Vulturi, eternamente Vulturi.
— «Debes besar el dije, Amagê». — me dijo a lo bajo.
— ¿Cómo?
— «Es el símbolo de lealtad a tu nueva familia».—
Y lo hice. Besé el símbolo de mi nuevo y de hoy en adelante eterno clan. Aro esbozó una enorme, enorme sonrisa, mas que de felicidad, era de satisfacción. Creo que este acto, mas que el intercambio de anillos, era el que mas significaba en este ritual.
—Ahora si, de aquí a la eternidad.
Alec me indicó que tomara asiento de nuevo. Aro tomó la copa mas grande que estaba justo en el centro de la mesa ubicada frente a nosotros. Iba a iniciar con el brindis.
—Familia, esto se ha consumado. Renesmee, hija, te ofrezco la copa de la alianza para que... — Aro, titubeo un poco, su rostro se quedó momentáneamente petrificado e inmediatamente después soltó una gran carcajada mientras mi Alec apretó mas fuerte mi mano— Esto si que es dicha completa.
Diciendo esto se abrieron las puertas de par en par. Y ahí estaba en pleno, la mitad de la familia Cullen. Aro les dio la bienvenida. Y los vi, vi a las personas responsables de mi desgracia: Bella y Edward, sin embargo no sentí absolutamente nada. También estaba ahí mi abuelo Carlisle, y me sorprendió no tener el impulso de abrazarlo.
Mi abuelo quiso hablar a solas con Aro, pero este le dijo que no podía en estos momentos porque estábamos de fiesta. Se escuchó un gran alboroto entre los presentes, las estatuas de mármol cobraron vida, no se habían movido en todo el rato que estuve ahí. Pero algo los había hecho reaccionar de esa manera, tal vez la presencia de los Cullen.
—Su atención todos, ahora si este evento es perfecto… la familia de la novia en pleno se encuentra entre nosotros… Alice…
Mi tía Alice y mi tío Jasper salieron por una esquina del salón. Nunca había visto a mis tíos así. Parecían enfermos.
—...mi nuevo amigo Jasper... los padres de la novia…— Bella miraba para todos lados, seguramente estaba buscándome.— su abuelo, mi gran amigo Carlisle, y…
—Aro.—
Marco le habló a Aro señalando hacia los Cullen.
—Que conveniente…
Aro dejó la copa sobre la mesa y avanzó hacia donde estaban los visitantes... Felix y Dimitri también se dirigieron a ese lugar y al mirar detrás de ellos, aun con Alec a mi lado, sentí crujir mi corazón. Nunca creí que el hecho de volver a verlo haría cuestionarme lo que acababa de hacer. Peor para mi porque ya no había marcha atrás. Alec me tomó del rostro e hizo que volteara a verlo.
—Todo estará bien, yo estoy aquí a tu lado... Por siempre.
Aro había tomado la mano de Jacob, estoy segura de que lo había visto todo porque se quedó en silencio y volteó hacia a mi.
—Así que, esta es la razón de tu boda con mi hijo... ¿Renesmee?
Yo no supe que decir, en ese momento Bella se atrevió a dirigirme la palabra.
—Hija, ya sabemos lo que vas a hacer pero créeme, es una tontería, por favor reacciona, no lo hagas por nosotros, hazlo por ti… Renesmee. Ven con nosotros, todo será como tú quieras. créeme, me iré lejos, no me volverás a ver si no quieres pero vuelve con tu familia…
En ese momento supe que no tenía otra cosa que decirle sino la verdad.
—Yo ya estoy con mi familia….
—Llegamos tarde…— dijo mi padre. —¡Llegamos tarde!—
Vi que el iba a lanzarse hacia la mesa y la escolta de Aro lo detuvo. Bella estaba confundida. La verdad pensé pena por ella, y digo pensé porque no la sentí.
—No, por favor, no digas eso, llegamos antes de las doce…
—Nessie, por favor. Escúchame. – Y ahí estaba, esa maldita voz.
—No se a qué han venido— dijo Alec— nadie los invitó. Sin embargo, no los mandamos sacar por respeto a mi esposa..
—¿Esposa?— preguntó Bella — ¿esposa?
—Así es mis queridos amigos Cullen. La boda de esta hermosa dama con mi hijo, porque así lo considero yo, un hijo, se celebró hace unos minutos, justo estábamos en el brindis. Estaba ofreciendo la copa de la fraternidad a mi nuera cuando ustedes llegaron.
Bella corrió hacia donde yo estaba y se puso frente a mi. No quise ni mirarla, me dediqué a contemplar a mi abuelo que parecía llorar.
—Hija por favor. Dime que no es cierto, dime que no es verdad… Tú... tú no pudiste casarte con él, no pudiste haber cometido esa tontería, él es un vampiro, tú eres mitad humana. Edward, haz algo. — ¿Como se atreve?
—Y ¿por qué no, Bella? —Ahora si volteé a mirarla con toda la insensibilidad que mi esposo me estaba proporcionando en esos momentos.— ¿No hiciste tú lo mismo?¿No actuaste contra tu naturaleza también? ¿No te casaste con Edward siendo humana?... incluso —volteé a ver a quien había sido el amor de mi vida — ¿En contra de tu sol personal?
—Pero es... es muy diferente, yo amaba a tu padre…
Escuché muchas risas…
—Si, ya conozco perfectamente la historia de ese amor... eres patética Isabella.
—Renesmee... —Era mi tía Alice.
—Aro, por favor—le dijo Edward.—Deja llevarnos a nuestra hija. Yo me pongo a tus órdenes si es preciso, pero deja que se vaya. Tu no la querías, ¿recuerdas? Tu quisiste matarla una vez.
—Que pena me dan...
—Aro, yo te lo suplico—le dijo mi abuelo — por la amistad que hemos tenido todos estos siglos.
—Creo que están tratando con la persona equivocada, Carlisle; sería mejor preguntarle a ella si quiere irse con ustedes, nunca la hemos tenido aquí en contra de su voluntad… o quizá si hubieran llegado minutos antes podrían haberla convencido pero ahora, no creo que mi hijo quiera dejarla ir. Alec, llévate a tu esposa a donde pertenece, a tu habitación.
—¡NO, NO PUEDE IRSE, NO, NESSIE, NO LO HAGAS, NO LO AMAS, ME AMAS A MI… A MI!
—Pero que intolerante es esta situación. —le dijo Aro a Bella—Como se atreve tu mascota a hablarle así a la esposa de mi hijo, y en su presencia…
Jacob comenzó a gritar.
—¡RENESMEE, POR FAVOR. OLVIDA TODO, VEN CONMIGO. YO TE JURO QUE TE HARE OLVIDAR TODO… POR FAVOR, NO ME DEJES NO POR ALGUIEN A QUIEN NO AMAS…!
Estaba como loco. No creí que pudiera soportar eso, por un momento sentí que se rompería toda protección que me daba Alec. Estaba viendo el dolor del hombre que tanto amé. Lo sujetaron también mis tíos porque estaba apunto de transformarse. Y ahí estaban... descaradamente Bella se acercó a él y lo tomó del rostro con sus manos. No importó que estuvieran todos, no importó que estuviera Edward pero sobre todo, no importó que estuviera yo.
—Jake, por favor, tranquilízate, no lo hagas, no va a ayudar de nada. Por favor, te lo suplico…
—veámonos, Renesmee, no creo que te merezcas este espectáculo.
Mientras atravesábamos el salón, me dirigí a mi abuelo
—Lo siento abuelo, en verdad lo siento. —
Pero antes de atravesar la puerta me detuve frente a Jacob, y aunque Bella estaba ahí, la ignoré.
—Lo mas importante de tu vida era sólo mi felicidad ¿no es cierto? Pues ya lo soy, por fin, después de tantos meses, ya no siento dolor, ni sufrimiento, de hecho, ya ni siquiera siento…
Miré a Alec y salimos inmediatamente de ahí. Ya estaba dispuesta a dejar el pasado. Ya no serían parte de mi, ahora tenía frente a mi una nueva vida llena de felicidad, sin ningún tipo de dolor al lado de quien si me ama... mi esposo.
