Día 2.-

Un rayo de sol se coló por la gran ventana que tenía en mi nueva habitación, abrí los ojos pesadamente y los tallé para poder visualizar mejor, claro en la noche no dormí muy bien, me quedé pensando en todo lo que había pasado ayer y es que de la nada volví al templo a encontrarme con todo lo que creía perdido, incluyéndolo.

Bien Kim es hora de levantarse –me dije a mí misma –vamos este será un día genial, habrá practica todo el día y pues por fin podré perfeccionar mis técnicas ¿Qué podría Salir mal? (esa pregunta siempre hacía que todo saliera mal¬¬)

Me miré en el espejo que tenía el cuarto, era de cuerpo completo por lo cual no fue difícil percatarme de que tenía unas inmensas ojeras bajo mis ojos, no perdí más tiempo y me fui a bañar.

Ahora era la misma Kim de siempre la alegre y linda, mis ojeras desaparecieron y mi aspecto realmente mejoró.

Hola Kim, buenos días –me saludó amablemente Rai después de salir.

Buenos días –dije simplemente sin siquiera voltearlo a ver pero… ¿cómo hacerlo después de que casi nos besamos? Era muy raro. ._.

¿Te sientes bien Kim? –me preguntó dulcemente, cómo últimamente lo hacía (si, últimamente ¡significa ayer! -.-')

Si, ¿a qué viene tu pregunta? –le dije tratando de no mirarlo

Uhm, no lo sé, te noté diferente…Oh ya sé porque es ^^ -dijo muy animado

Ah ¿enserio? –pregunte nerviosa, es que acaso ¿ya se habrá dado cuenta de lo nerviosa que me pone? Pensé.

Sí, es porque ya te enteraste que Omi viene de visita –dijo cómo si de la hora se tratase

¿! QUEEEEEEEEEEE! –grité sin darme cuenta, pues realmente me tomó desprevenida.

Ah ¿no lo sabías ya? –me preguntó confundido

Creo que no Rai ¬¬' –dije algo enfadada

Bueno, pues sí Omi viene a visitarnos hoy, no te preocupes le dijimos que concordó que vinieras tú también así que no sabe que te quedaras aquí por dos meses ^^ -volvió a decir animado

Bueno, eso me quita algo de encima pero… ¿Por qué RAYOS NO ME HABIAS DICHO? ¬¬' –Okey si ahora estaba muy enfadada

Jejeje Creí que ya lo sabías –dijo inocentemente encogiéndose de hombros

Pues no –dije algo cortante

Vamos Kim, no te enojes –dijo tomándome de la mano y provocando que volteará hacia donde él estaba

Está bien –dije sin más, di media vuelta y comencé a caminar aceleradamente

Rai, quedó plasmado, cómo si le hubiese sorprendido mi actitud, y no me arrepiento, le tengo que dejar en claro que entre nosotros no puede haber nada y menos si Omi vendrá hoy.

Bueno –dijo como insistiendo, puesto que caminó hacia donde estaba y me tomó por la cintura con una mano –es hora de desayunar y…

Y necesito empezar a prepararlo así que nos vemos –dije sin más alejándome de él

Rai se volvió a acercar a mí –y… ¿si te ayudo?

No es necesario gracias –dije decidida y según yo había sido lo suficientemente clara

Sabes que necesitas ayuda^^ –dijo tomando mi mano y encaminándome hasta la cocina

O sea que no crees que pueda cocinar ¬¬ -dije en un tono "ofendido"

Rai solo soltó una carcajada y siguió caminando en la misma dirección.

Mirando a cada lado No sabía que podía suceder -pensé ahora Rai me llevaba hacia la cocina & no tenía escapatoria

Bien cocina, aquí vamos –dijo Rai con un tono burlón

Entramos & cerró la puerta tras de sí, encendió la luz y se acercó hacia el lavabo ¿por qué rayos cerró la puerta? Antes siempre la dejábamos abierta. Me puse nerviosa. Rai se colocó un mantel, de esos para cocinar.

¿Estás lista? –

Siempre lo estoy Rai –

Vamos –

& así comenzamos a cocinar, horneamos unas cuantas galletas, y las decoramos con crema, crema de colores, también preparamos té, té de manzanilla, preparamos algo de café & picamos fruta, también había algo de cereal por si se ofrecía. Habíamos ya puesto todo en el carrito para trasladarlo más sencillo, estaba a punto de empujarlo cuando un brazo me impidió que siguiera mi camino.

¿Si Rai?, ¿necesitas algo? –

Pues… ¡TOMA ESTO! –antes de que me pudiera dar cuenta mi cara estaba llena de harina.

¿Qué te sucede Raimundo? ¬¬' –estaba enojada

Hay perdón Kim, yo no me fije –SARCASMO MIL

Huy si –claro que no iba a creer semejante cosa

Es enserio –

No te creo, y mi venganza es ¡ESTA! –dije antes de llenarle de crema el cabello

Ahora estábamos hundidos en una extraña guerra de comida, cada quien agarraba lo que tuviera a la mano, no importaba que fuese, claro que el carrito estaba intacto. Seguíamos en nuestro momento de risa y diversión cuando la puerta se abrió de golpe dejando ver a un pequeño hombrecito amarillo.

¡KIMIKO, RAIMUNDO! ¿QUE RAYOS ESTAN….? –iba a terminar de gritar cuando la mano de Raimundo alcanzó a tapar la boca de Omi

Hola Omi –solo atiné a decir, antes de percatarme que mi cara estaba llena de harina, mi cabello tenía huevo, mi ropa tenia leche y al parecer algo de chocolate, mis zapatillas estaban llenas de no sé qué cosa, y mi cuello y manos tenía algo sumamente pegajoso. Mientras que Rai, estaba bañado en miel, tenía chocolate en toda la ropa, crema en el cabello, también parecía ser crema de cacahuate lo que tenía agregado al pelo, y si no me equivoco su cara también tenía la misma cosa que tenían mis zapatillas.

Hola Kimiko, será mejor que limpien este desorden antes de que el maestro Fung vuelva, yo llevaré esto y ustedes limpien –

Oye y tu porque… -era Rai quien hablaba, & fui yo quien no lo dejo terminar, le tape la boca antes de que otra palabra saliera de esta.

Si, Omi no te preocupes ustedes desayunen –

Gracias, Kimiko –dijo Omi después de cerrar la puerta tras de sí.

¿& Eso que fue? ¬¬' –me preguntó Rai

Prefiero limpiar, a recibir un castigo del tamaño del mundo –le dije, lo miré de reojo y pude notar que esa cosa extraña que tenía en la cara y yo en mis zapatillas, también Rai la tenía en los labios.

Tienes Razón –dijo acercándose a mí –a limpiar

Empecemos para poder terminar a tiempo –dije tratando de zafarme de sus brazos que ahora me acorralaban en la pared, pero fue inútil. Raimundo fue acercando su cabeza a la mía. Era demasiado tarde para hacer algo, realmente no pero algo en mi interior me decía que lo dejara continuar, tal vez si quiera que pase algo entre nosotros pero tengo miedo a otra decepción. Raimundo se acercaba lento, como queriendo que el tiempo que transcurría grabara ese momento y no se perdiera de nada, al quedar a escasos centímetros, escuché un susurro por parte de él, no lo entendí muy bien pero preferí no tomarle importancia, cerré mis ojos y espere a que pasara, cuando por fin respiraba el mismo aire que él, terminó la distancia, fue cortada hundiéndonos en un beso, saboreando los labios del otro, y gozando ese momento en el que pareciera que los mismos ángeles mandaran campanas a resonar y a alguien que haya contratado fuegos artificiales, pareciera que se había bajado el mismo cielo, sólo para ese beso. Dios una de las mejores experiencias de toda a vida. Cuando la falta de aire me separó de él, por fin lo supe…. Lo que tenía en el labio era nutella, es decir , chocolate.