2.
- ¿Hermione? ¡Merlín mira como estas! – exclamó Draco levantándose de su asiento al ver que Hermione entraba al despacho - ¡Estuviste llorando! ¿Que te hizo Weasley esta vez?
Ella sonrió levemente pero un par de lágrimas se escaparon y corrieron libremente por sus mejillas – Nos separamos Draco, Ron se fue de la casa
Draco no podía creer lo que sus oídos le decían ¡Por fin ella se había librado de una alimaña como Weasley! Eso merecía una celebración, fue al carro-bar a servir un par de tragos de Whiskey envejecido de Ogden.
- Me siento vacía, me siento como si viera todo de fuera y me avergüenza notar que mi vida se tornó un infierno ¿Como pude dejar que eso pasara? – preguntó ella sentándose en un sillón mientras Draco servía la bebida
- Ya pasaste lo peor te lo aseguro ¿Y donde está Mark? – preguntó Draco tendiéndole el vaso
- Lo dejé con Ashley – contestó Hermione – Tenia que tomar algo de aire y hablar con alguien fuera de esto
Tomó el primer sorbo del ambarino líquido en busca de relajarse, había pasado la noche en vela, nerviosa y ahora no podía estar tranquila.
- Voy a enviarle una lechuza a Harry para decírselo, estoy seguro que se sentirá mejor – anunció Draco
- ¡Que incongruente es! – Exclamó ella – Tener que alegrarse por algo así
- Tanto el como yo sabíamos que no eras feliz al lado de el, por lo que obviamente, se alegrará tanto como yo – dijo Draco
Pasaron unos segundos en silencio hasta que Draco lo rompió:
- ¿Sabes que Harry renunció a su puesto en el Ministerio para continuar con el negocio? Se peleó por enésima vez con Scrimgeour y salió hecho una furia – comentó
- ¡Vaya! No me sorprende, pese a que sé que le gustaba mucho su carrera, Rufus Scrimgeour siempre ha sido y será un obstáculo para el progreso al no querer ver la realidad tal como lo hacen otros, el Ministerio está prácticamente reducido a un caos anacrónico debido a el y sus políticas – comentó ella
Hermione sonrió algo mas tranquila y se dispuso a preguntarle algo importante, el verdadero motivo de su visita en ese instante.
- Draco – dijo tomando valor con lo que quedaba en el vaso de Whiskey – Venia a preguntarte si todavía hay...
- ...una oportunidad para trabajar conmigo y con Harry ¿No es así? – dijo Draco sonriente, adelantándose a lo que ella pretendía decirle
- Si, veras...
- ¡No tienes que explicármelo Hermione por favor! – Le atajó el – Así que no te afanes por ello, claro que sigue en pie, Malfoy & Potter aun está en expansión y si podemos contar contigo seriamos aun mejores
- Si pero conmigo solo sería como empleada, yo no tengo... – empezó a decir ella pero fue interrumpida violentamente por Draco
- ¡HERMIONE! ¿Alguna vez te hemos dicho que para entrar en la sociedad necesitabas aportar un Knut? ¡NO! Sabes perfectamente que yo soy el negociante, Harry es la cabeza creadora y tu siempre has sido un punto de apoyo para nosotros en todo ámbito ¡Te propongo ser mi nueva Asistente! Así yo me quito algo de peso de encima sabiendo que delego en buenas manos ese cargo – replicó Draco
- ¡Draco! Pero si yo no sé nada de eso... Yo... – farfullaba ella
- No necesitas un diploma que te acredite, sé que eres buena en todo así que sé que puedo contar contigo. Además las primeras semanas estarás contando con todo el apoyo de Harry y el mío también – Dijo Draco animándola - Tú puedes
- No tengo palabras para agradecerte lo mucho que estas haciendo por mí – musitó ella sonriendo levemente – En este momento lo que mas necesito es un amigo que me ayude a salir de este hoyo
- No me las des, sabes que siempre estuvimos apoyándote a que rehicieras tu vida y no seré yo precisamente quien te de la espalda en este momento – dijo el mientras terminaba de escribir la misiva y se la ataba a la pata de su búho
Ella se levantó de su asiento y Draco la abrazó, ella dejó escapar la sensación de ahogo que la atenazaba y lloró, el comprensivo la acunó para que se descargase, sabía que en ese instante lo que mas necesitaba era un hombro amigo y el estaba dispuesto a brindárselo.
El búho había salido hacia escasos minutos, en los cuales ella solo había llorado en silencio hasta que la quietud del lugar fue interrumpida por una carta saliendo de la chimenea, a través de las llamas verdes.
- ¿Que fue eso? – preguntó ella sobresaltándose
- Correo urgente – dijo Draco acercándose a recogerla, reconoció la caligrafía de Harry en el sobre y se dispuso a abrirla.
"Es una magnifica noticia, me alegro de todo, dile a Hermione que me gustaría verla en algún lugar para almorzar, proponle y me avisas"
Harry
Draco sonrió
- Hermione, es de Harry, quiere verte e invitarte a comer ¿Aceptarías? – Dijo Draco – Así podrían hablar por fin
- No sé, creo que no es adecuado – dijo ella algo insegura – Digo, no quiero que la gente me vea y piense mal
- No van a pensar mal y si lo hacen peor para ellos, necesitas relajarte anda di que sí – insistió el rubio – ¿Que te apetecería comer para saber a donde le digo para encontrarnos?
- Lo dejo a tu elección – contestó ella
El agarró un trozo de pergamino y escribió una breve respuesta y la lanzó a las llamas aun verdes y desapareció.
- ¿Vas a quedarte en aquella casa? – preguntó Draco
Ella había estado pensando en aquello desde que Ron cruzó el umbral de la puerta de su casa para desaparecer ¿Desearía vivir bajo la sombra de los recuerdos? No, al menos no quería atormentarse pensando en el pasado, un pasado que la había llenado de temores y la había dejado con un amargo sabor de boca.
- No estoy segura – confesó – Había pensado irme de allí e inclusive del país pero... No tengo dinero, no me queda nada.
Draco sonrió comprensivo. Años atrás hubiera sonreído lleno de satisfacción pero ya no era así, ese Draco Malfoy había quedado diez años atrás
- Es horrible, pero no me queda nada de lo que mis padres me dejaron – confesó ella llena de vergüenza – Si tu supieras... ¡Oh Merlín lo olvidé!
Se pasó la mano por los cabellos mesándoselos ¿Como había podido ser tan tonta? Había dejado la puerta abierta y sin colocar el hechizo Intruder para evitar que Ron entrase mientras ella no estuviera.
- Draco tengo que pedirte un favor, tendré que retrasarme, deje la casa sin los hechizos y no quiero que Ron se meta allí mientras yo no esté, así que regresare a casa a ponerlos y vengo enseguida
- ¡Alto ahí! Tu no vas sola – la detuvo Draco – Si tienes que ir yo te acompaño
- ¡Te has vuelto loco! ¿Te imaginas que pasaría si Ronald te descubre en casa? No quiero ni pensar – exclamó ella aterrada
- Lo que no quiero es que suceda algo malo así que te acompañare quieras o no – sentenció Draco
Hermione tuvo que asentir, tenia que admitirlo pero estaba llena de miedo, no quería enfrentarse a Ron otra vez y menos a solas. Mark seguía en casa de Ashley y no iría a buscarle para algo así cuando preferiría tenerlo lejos en caso de que tuviera una pelea con su padre.
Ambos desaparecieron de la casa, Hermione le había tomado del brazo y reaparecieron frente a una humilde casa, Draco se sorprendió de ello, nunca pensó que el orgulloso Weasley dejara que su familia llegara a esos extremos pero al parecer se había equivocado, aun faltaban sorpresas. Al entrar a la casa se pudo percatar del escaso mobiliario existente y de la humildad reinante.
Draco por su parte seguía inspeccionando el sitio, no comprendía como Hermione pudo soportar aquello, era tan miserable el lugar que se sentía mal ¡Maldito Weasley! La puso a pasar penurias a granel, sin contar que la había hecho completamente desdichada.
- ¡Estas aquí! – musitó ella al percatarse de la presencia de Draco – Perdona que te haya puesto a presenciar el espectáculo de mi vida. No preví esto
Draco solo miraba el lugar
- No puedes seguir aquí Hermione ¡Este sitio no es adecuado ni para la peor rata del mundo mucho menos para ti y Mark! Hoy mismo te ayudaré a conseguir un sitio mejor – sentenció Draco
- No puedo pagar algo así en este momento – declaró Hermione – Tengo que reorganizar todo para poder pensar en mudarme de este lugar
- No te dije que pagarías, mira, yo me encargo de ello, si quieres, velo como un préstamo de amigos pero no quiero ver que tu y Mark siguen en estas condiciones tan penosas ¡Ni siquiera la Madriguera se ve tan mal! ¿Que dice Molly de esto? – le preguntó
No era un secreto para nadie que Draco había ido a la casa de los Weasley, la matriarca de los pelirrojos le había tomado afecto al igual que Charlie, Ashley, Bill y Fleur; los gemelos hacían caso omiso de el mientras que Ginny y Ronald seguían odiándolo como en los años del colegio
- No lo sé, tengo tiempo sin verla – confesó Hermione algo más apenada que antes – Y jamás ha venido a esta casa
En ese instante Draco entendió hasta donde había llegado el control excesivo de Ronald Weasley. Hasta los limites.
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