Hola, por fin regresé con el segundo capítulo de la historia. No pasa mucho en este episodio pero espero que les guste. Les agradezco a todos por sus reviews, me alegra saber que les está gustando esta cosa. Ya saben que El Tigre es propiedad de Sandra Equihua y Jorge R. Gutiérrez.
Petroglifos
Capítulo 2: Un Pequeño Viaje de Ocio
-¡Frida!, despierta, ya es de día- decía Manny emocionado tratando de despertar a su amiga, quien aún dormía plácidamente.
-¿Qué quieres Manny?- preguntó Frida un tanto malhumorada.
-¡Vamos!, recuerda que hoy iremos al bosque con Zoe- decía Manny ignorando por completo el enojo de Frida.
-Manny, en verdad no quiero ir con esa niña a buscar piedras encantadas- dijo Frida disponiéndose a dormir nuevamente.
-No son piedras, son Petroglifos- dijo Manny.
-Lo que sea, el caso es que tengo mejores cosas que hacer que perder mi tiempo con Zoe Aves…pensé que tu también- dijo Frida.
-Por favor, no te pongas así, será divertido- suplicó Manny.
-No estoy diciendo que no lo será…es solo que hay algo en todo esto que no me gusta- dijo Frida.
-Sí, ya sé que no quieres estar cerca de Zoe, pero…-
-No Manny, no se trata solo de Zoe, es otra cosa- dijo Frida.
-¿Qué?- preguntó Manny.
-No estoy segura. Zoe dijo que buscaríamos los Petroglifos malditos, y si algo he aprendido es a no meterse con nada que tenga la palabra "maldito" en el nombre- razonó Frida.
-Eso es solo una leyenda para atraer turistas, Frida- dijo Manny.
-Aún así no me termina de gustar la idea- dijo Frida.
-¿Cuál idea?- dijo la voz de Granpapi quien acababa de entrar a la habitación.
Manny y Frida se sobresaltaron al verlo, se suponía que la búsqueda de los petroglifos era un secreto y ahora acababan de ser descubiertos. El muchacho se encontraba sumamente nervioso aunque Frida se sentía extrañamente aliviada, seguramente los adultos no les permitirían ir a esa excursión y eso significaba que el plan original para sus vacaciones seguiría intacto.
-¡Este, nada, no pasa nada Granpapi!- dijo Manny nervioso.
-Vamos Manny, te conozco, algo estás tramando…lo que me hace bailar de alegría- respondió Granpapi a la vez que de su sombrero salía un pequeño tocadiscos y comenzaba a bailotear ligeramente.
-No, en serio- siguió Manny tratando vanamente de ocultar sus intenciones.
-Mijo, no entiendo porque no me quieres decir, si es algo bueno lo que planeas no tendrías que ocultarlo y si es algo malo sabes que yo estaría completamente de acuerdo- insistió Granpapi.
-Ni modo, Manny, creo que es mejor decírselo de una vez- dijo Frida contenta de que seguramente todo estaba a punto de terminar.
-¿Decirme que?- preguntó Granpapi.
-Ay, en fin, una amiga nos invitó a ir al bosque para buscar los petroglifos malditos de Lanfeld y…- comenzó Manny pero Granpapi no lo dejó terminar.
-¡Los petroglifos malditos!- gritó Granpapi.
-Sí, pero no se altere, si no quiere que vayamos pues…-empezó a decir Frida tratando de terminar con ese asunto lo antes posible pero nuevamente Granpapi no dejó que se terminara la frase.
-¡Esto es fabuloso!, ¡durante años he querido apoderarme de esos petroglifos pero no había tenido la oportunidad de ir a buscarlos! ¡Ahora que ustedes piensan ir por ellos podré lograr mi meta de una vez por todas!, jejeje, ¡jajajajaja!- Granpapi comenzó a reír maniáticamente mientras que Manny y Frida solo se intercambiaban miradas desconcertadas.
-Y con eso intenta decirnos que…- dijo Frida.
-¿Puedo ir con ustedes?- preguntó Granpapi ante el alivio de Manny y la decepción de Frida.
-Claro, Granpapi, ¿pero para que quieres apoderarte de los petroglifos?- preguntó Manny.
-Es muy simple, Manny, es por el simple hecho de que…- dijo Granpapi siendo interrumpido ahora por Rodolfo y María, quienes acababan de entrar a la habitación y no habían podido evitar escuchar la conversación.
-¿A dónde creen que van?- dijo Rodolfo -¿Qué es todo eso de los petroglifos?-
Manny y Granpapi no sabían cómo reaccionar, estaban seguros de que ni Rodolfo ni María aprobarían esa búsqueda si sabían de qué se trataba todo eso. Frida también estaba al tanto de ese detalle y una nueva oportunidad de salir de todo ese asunto acababa de presentarse. La niña estaba a punto de confesar todo pero desafortunadamente para ella, Granpapi se dio cuenta y antes de que pudiera hablar le tapó la boca y comenzó a improvisar una mentira.
-Pues verán…los petroglifos son unas piedras antiguas que…tienen grabados hechos por los antiguos aztecas y…explican la historia de…como se fundó la gran Tenochtitlan. ¡Es educativo!- terminó Granpapi bastante conforme con la historia que acababa de inventar.
-Ah, bueno, si es educativo…- dijo Rodolfo.
-No lo sé, he leído muchos libros en mis ratos libres de bibliotecaria y no recuerdo haber leído nada acerca de eso, aunque el término "petroglifo" me suena familiar- razonó María.
-Vamos, es la primera vez que papi se preocupa por inculcarle a Manny otra cosa que no sea maldad- respondió Rodolfo.
-Si- dijeron Manny y Granpapi al unísono.
- Después de todo somos familia- siguió Rodolfo.
-¡Sí!- volvieron a decir al unísono.
-Lo menos que podemos hacer es confiar en él y darle una oportunidad-
-¡Sí!-
-Además nosotros iremos con ellos para asegurarnos de que todo esté bien- terminó Rodolfo.
-¡S… ¿Qué?!- gritaron Manny y Granpapi.
-Genial, lo que nos faltaba- pensó Frida ya resignada a ir.
Algunas horas después, el pequeño grupo conformado por los tres adultos y los tres niños ya se encontraba camino al misterioso bosque de Lanfeld. Rodolfo y María iban bastante emocionados, Frida sumamente enojada, Granpapi algo fastidiado y Manny completamente avergonzado con Zoe.
-Lo siento, Zoe, cuando dije que quería que alguien más viniera no tenía idea de que toda mi familia se nos uniría- dijo Manny.
-Tranquilo Manny, no es ningún problema- dijo Zoe en un extraño tono amable que Frida reconoció inmediatamente como una treta para seducir a Manny.
El panorama no pintaba nada bien para Frida, en lugar de pasar sus vacaciones divirtiéndose en la playa debería soportar varios días en un húmedo y oscuro bosque conviviendo con su peor enemiga y viendo como su amigo babeaba cada vez más por ella. Por si eso fuera poco tendría que lidiar con los padres de Manny, que sin duda no tardarían en querer darles ordenes de algo.
Y para concluir con la desgracia de la pequeña, aquel extraño e incomodo sentimiento de peligro no hacía otra cosa más que aumentar a medida que se acercaban al lugar donde descansaban los preciados y legendarios petroglifos. Únicamente esperando a que alguien lo suficientemente valiente, osado y estúpido fuera por ellos…lamentablemente eso no era lo único que los estaba esperando en aquel lugar de perdición.
Continuará………
