Capitulo 2 reuniendo al equipo
Zarbok Murt, el Azrel se encontraba observando la inmensidad del espacio, desde una de las ventanas laterales del buscador de estrellas, su aspecto se encontraba dentro de los cánones "normales" para los Azrel, es decir: cuatro ojos color ámbar ubicados simétricamente en su rostro cuya coloración es en extremo pálido, y sin ningún tipo de cabello o vellosidad, siete dedos en cada una de sus cuatro extremidades y una estatura similar a la de un humano promedio.
Estaba meditando, haciendo reposo para cuando llegase el momento de partir, tuviese todas sus habilidades psíquicas a punto. Se sentía satisfecho por poder ser de ayuda, cuando recibió la oferta de participar en el asalto al laboratorio olimpo por parte del capitán en persona, no lo pensó dos veces al aceptar, puesto que dentro de aquella nave sus capacidades de combate eran prácticamente inútiles, y aquello le generaba una sensación de hastío.
De pequeño Zarbok había sido orientado para convertirse en un erudito, habiéndoselo considerado como un prodigio entre los demás Azrel puesto que era capaz de manifestar habilidades psíquicas, un don poco usual en su raza, dichas habilidades permitían la amplificación de impulsos nerviosos hasta un punto tal de convertirlos en un arma letal, pudiendo generar ondas expansivas de gran potencia o barreras cinéticas (muy similares a las que empleaban las naves mas vanguardistas para sus defensas).
Sin embargo cuando los Azrel decidieron que abandonarían su postura neutral, declarándole la guerra la centuria y aliándose a la confederación muy poco después de que la tierra fuese atacada, fue entonces cuando Zarbok decidió dar un giro a su vida académica y alistarse en las fuerzas armadas Azrel…durante su primer enfrentamiento con tropas de la centuria descubrió que sus habilidades psíquicas eran mucho mas eficientes en un campo de batalla que tras un escritorio…en ese momento un canal de comunicaciones se abrió en su ordenador de escritorio situado justo tras de si, sobre un sobrio escritorio metálico, el nombre de "Casham Fryar" parpadeaba en la pantalla.
El azrel se dispuso a responder la llamada y pulso la pantalla táctil del ordenador con uno de sus cadavéricos dedos color blanco nieve, acto seguido una imagen ligeramente distorsionada del capitán Casham Fryar apareció en pantalla.
-Capitán- saludo Zarbok con una voz cavernaria
-Vamos a iniciar cuanto antes la misión, acabo de reunir al equipo junto a la lanzadera 4.
-Perfecto, ya comenzaba a impacientarme, esos acorazados no van a quedarse quietos mucho tiempo
- Estoy de acuerdo, tenemos que hacer nuestra movida antes que ellos, aquí te envío la lista del equipo completo son en total unas nueve personas- dijo Casham mientras una breve lista de nombres aparecía titilante en pantalla:
Operación Talón de Aquiles
Personal operativo para la misión
Jane Jekins, técnica informática
Blair Adravia, Doctora en medicina
Sebastian Persai, Experto en combate
Astrid Daltran, especialista en infiltración
Zarbok Murt, Psíquico y experto en combate
Darvon Skair, Ingeniero
-Es un grupo bastante completo capitán-Comento Zarbok -, si todos desempeñan su papel competentemente la misión será un éxito.
-Espero que así sea, trate de convocar lo mejor de la tripulación…- explico Casham
-Es lo mejor a lo que podemos aspirar…solo ruego porque este no sea un día aciago.
-Estamos en el espacio, no existe el día - le corrigió el capitán con una leve sonrisa en el rostro, y añadió- ahora reúnete con el resto del equipo en la lanzadera 4 que se encuentra repostando en el hangar y espera mis instrucciones…
-Allí estaré- dijo Zarbok luego de parpadear con sus cuatro amarillentos ojos simultáneamente y acto seguido procedió a finalizar la llamada- corto y fuera- dijo con su característica voz cavernosa.
Luego de su corta charla con el capitán, Zarbok dirigió una última mirada al vacío espacial y procedió a abrir un cajón que se encontraba bajo el escritorio con motivo de ahorrar espacio. Este contenedor era rectangular y exhibía diversas abolladuras en su plateada superficie, en su interior descansaba un fusil confederado convencional (abreviado en la jerga militar como FCC) de veinticinco disparos consecutivos junto con un paquete de cargadores. No se trataba de un arma realmente eficaz: se trababa a menudo y su imprecisión era considerable, el único motivo por el cual la confederación seguía equipando con ellos a los soldados de primera línea era simple: su bajo costo de producción, y aunque Zarbok podría haberse permitido un arma infinitamente superior, el prefirió enfocarse mas en sus capacidades psíquicas para el combate, por lo cual solo abría fuego con su fusil en casos de extrema necesidad y, por consiguiente, la calidad de esta no era de gran importancia.
Tomo el fusil, se lo colgó al hombro y partió hacia el hangar.
Blair se sentó junto a la lustrosa superficie de una lanzadera de transporte que tenia un 4 pintado en el lateral izquierdo. No había visto aparecer a nadie aun ni tampoco había recibido ningún mensaje del Capitán, y justo cuando pensó que se encontraba en el lugar equivocado, una jovencita humana, de estatura baja y cabellera pelirroja muy corta, se dirigió hacia ella con una con una sonrisa mientras le extendía la mano derecha a modo de saludo.
-Me llamo Astrid, soy la especialista en infiltración del equipo, tu debes ser la doctora Blair ¿verdad?- Dijo la pelirroja mientras le estrechaba enérgicamente la mano
La doctora respondió con un lacónico si, y la miro con extrañeza
-Oh, eres de pocas palabras- inquirió Astrid
-No no es eso…es solo que…estoy algo nerviosa, sabes…no estoy habituada a los operativos militares…y ni siquiera estoy segura de porque acepte esta misión, quizás en parte porque sentí que podía ayudar a salvar mas vidas…pero ahora que lo pienso…
-Bueno- le interrumpió su interlocutora- pero no vas a echarte atrás ahora ¿verdad?
-No, no- se apresuro a responder la dracariana- no quise decir eso, es solo que estoy un poco….asustada
-Hay que ser optimistas- le respondió la pelirroja mientras se encogía de hombros y se sentaba junto a Blair.
Tras unos segundos de incomodo silencio, Astrid, rompió el hielo
-¿Y que te a parecido Casham?
-¿El capitán?...bueno, es una persona que parece tener grandes dotes de líder…pero casi no lo conozco…he hablado muy poco con el, - menciono Blair dubitativamente- ¿Por qué me lo preguntas?
-Simple curiosidad…sabes, el es un gran amigo mío
-¿Quieres decir que lo conocías de antes?- Inquirió la doctora Blair
-Si…Cuatro años terrestres, para ser precisa. Nos conocimos durante un enfrentamiento con las fuerzas de la centuria en una estación espacial confederada…ambos fuimos los únicos supervivientes de aquella escaramuza …pero conseguimos mantener en pie aquella estación espacial…que recuerdos- dijo Astrid y soltó una risita- juntos derribamos mas de 60 mecanoides de combate (los mecanoides de combate son robots autómatas fuertemente armados y conforman el grueso de las filas de la centuria, junto con las tropas mercenarias)…luego de aquello a el lo ascendieron a capitán y a mi a maestra de infiltración, desde entonces hemos ido a cada operativo militar juntos…y hasta el momento no hemos fallado, el siempre se encarga de las situaciones que requieran destreza en combate y yo de los asuntos tácticos, como sabotaje o asesinatos sigilosos.
-Es una historia, muy emocionante…imagino que todo esto los ha unido mucho…
-Si, el es como un hermano para mi – comento Astrid, y esbozo una sonrisa- ¿y que hay de ti?
-La verdad es que mi vida es bastante monótona, no tengo mucho que contar, solo…soy médica y trato de desempeñar mi labor lo más eficientemente posible…- le respondió la dracariana
- es mejor que estar esquivando las balas en el campo de combate.
-Bueno supongo que en eso tienes razón, no tengo ningún tipo de afición por el combate, solo me aliste a esta nave para, asistir a los heridos, no esperaba que me llamasen para una misión como misión como esta…en verdad tengo mucho miedo, estoy asustada...aunque ya te lo he dicho…
-Tranquila, si te hace sentir mejor… yo te protegeré
-Se que solo es un cumplido…pero…gracias
-¡No es solo un cumplido!- le reprocho la pequeña mujercita- de verdad, te acabo de conocer, pero eso no impide que este sea el inicio de una larga amistad…
Blair la miro con sus profundos ojos color zafiro y luego acoto
-Bueno…los de mi raza suelen ser bastante lentos para forjar amistades…pero Astrid, me encantaría que charlemos un momento…si salimos vivos de esta
-Por supuesto, yo invito los tragos- respondió, alegremente Astrid…
Zarbok Murt llego hasta el hangar y se dispuso a buscar la lanzadera 4: el punto de reunión…le tomo un tiempo puesto que todo el hangar era un hervidero de actividad, cuando hallo la lanzadera con la cifra numérica 4 (Zarbok había estudiado suficientemente las costumbres básicas humanas como para aprender su numerología)
Esperaba hallar a todo el pelotón ya reunido, pero allí solo estaban dos féminas ¿habría habido algún contratiempo?...se acerco a la lanzadera y las dos chicas los miraron con extrañeza… de modo que decidió presentarse, para infundir confianza
- Zarbok Murt, soldado confederado- y les extendió su mano.
-Yo soy Astrid… ¿tú eres el Azrel psíquico verdad?- pregunto la pelirroja mientras le estrechaba enérgicamente la mano, Blair solo le dio un ligero apretón y no pudo evitar una mueca al ver el tétrico aspecto de Zarbok.
-Si, humana, Tengo dotes psíquicas ¿Cómo lo sabias?
-Casham me enseño tu expediente, serás un miembro valioso del equipo.
-Espero serlo, ¿Dónde esta el resto del equipo?
-De momento. Solo somos nosotros tres- murmuro Blair encogiéndose de hombros
-Imposible, el capitán me envío una lista mucho mas extensa, de hecho aquí tengo…- en ese momento no pudo continuar puesto el estruendo de una explosión proveniente de uno de los cuartos contiguos al hangar ofusco todo sentido en aquel momento y tumbo a los tres contra el suelo… tardaron varios segundos en reincorporarse.
-¿Qué diantres ha sido eso?- pregunto Astrid mientras meneaba la cabeza para espabilarse.
-El enemigo a iniciado la ofensiva, ¡necesitamos reunir al equipo ya!- dijo Zarbok mientras abría un canal de comunicaciones directo con el capitán.
Una respuesta plagada de interferencias se hizo oír casi al instante…
-Zarbok…hay…inconvenientes, estamos siendo atacados… equipos de abordaje enemigos desplegados...por toda la nave,…en cuanto a los que restan del equipo…Sebastian esta muerto y Darvon inconciente, no cuentes con ellos…solo queda jane y va en camino…no espera…me están transmitiendo que acaba de ser interceptada por un pelotón enemigo que ha abordado…y la han dejado fuera de combate- Otra explosión se hizo sentir, pero esta vez en el hangar…- Debemos evacuar…¡a todos los pelotones en el Buscador de estrellas, diríjanse al la capsula de escape mas cercana y evacuen la nave!
-¿Qué hay de nosotros capitán? ¿Abortamos la misión?
-No…esto es demasiado importante…la llevaremos a cabo de todos modos…estaré allí en 5 minutos…
-¿Vendrá con nosotros capitán?... ¿capitán, esta ahí?- pero o hubo caso, el canal ya había sido cerrado, y solo se oían interferencias…en ese momento se oyó como otro disparo impactaba en la coraza de la nave- espero que se de prisa
Astrid se mordió el labio inferior con fuerza mientras desenfundaba una pistola de tamaño minúsculo (por si algún equipo de abordaje enemigo tenia la discreción de buscar en aquel lugar) y Blair se limito a encogerse contra una esquina, mientras se tapaba la cara.
Casham salio de su oficina, y comenzó a correr, pero no en dirección al hangar...Antes de ir allí tenia algo que hacer…debía evitar que el enemigo llegase hasta los ordenadores de la sala de mando…de lo contrario, este obtendría información clasificada y de vital importancia para voltear la guerra a su favor…algo que era inconcebible.
Se abrió paso a través de las ruinas de lo que alguna vez fue un largo pasillo…la sala de mando estaba al final…pero al parecer la suerte no estaba de su lado ese día…un mecanoide (cuya fisiología recordaba bastante al de una araña…solo que esta era mecánica en su totalidad y poseía una batería de dos amenazantes metralletas en su morro) surgió desde uno de los costados y abrió fuego a discreción sobre el capitán…los proyectiles impactaron contra su armadura y la mayoría rebotaron…excepto uno que logro atravesarla y se alojo bajo su pulmón izquierdo…no obstante (y para su fortuna) Casham no llevaba siete años de servicio militar en balde y logro ponerse a cubierto antes de que mas munición hiciese de el , su blanco…acto seguido tanteo su espalda en busca de su fusil de plasma, lo tomo con rapidez, quito el seguro del arma y abrió fuego. Un rayo constante de plasma impacto de lleno en la superficie pulida del robot y este se hizo a un lado, una nueva descarga con aquella arma lo termino de incinerar, dejando el camino libre hasta la sala de mando, se dirigió lo mas rápido que pudo a ella, ignorando la sangrante herida que tenia bajo su pulmón.
(El fusil de plasma era un arma experimental que disparaba pulsos de materia a elevados niveles energéticos y de temperatura, debido a su elevado coste de elaboración, no era un arma muy común, Casham había obtenido aquella pieza luego de habérsela arrebatado a un comandante de la centuria)
Ingreso en la sala de mando, algo turbado por su reciente encontronazo con el mecanoide, y se sentó frente a uno de los muchos ordenadores de la sala, procedió a bloquear todos los accesos a la red y a los archivos confederados, para que cualquier enemigo que quiera robar información mediante aquellas computadoras se viese impedido… luego de varios segundos, con gran satisfacción finalizo su trabajo y procedió a ponerse de pie…en ese momento sitio una punzada justo bajo las costillas…el proyectil que había ingresado en su cuerpo no pensaba dejarlo en paz…tenia que extraerlo y de solo pensar en ello un escalofrío le recorrió el cuerpo: no era nada agradable hurgar en tus propias entrañas para sacar un proyectil…sin embargo no era la primera vez que lo hacia, pero necesitaba tiempo y eso era algo de lo cual no disponía, de modo que se limito a apretar los dientes y a intentar ignorar el creciente dolor…intentar.
Luego de esto volvió a ponerse en marcha rumbo al hangar y comenzó a correr, cada paso era un martirio, la nave era extensa y el hangar se situaba justo al otro extremo de su posición actual… atravesó salas totalmente destrozadas, y mas de una vez tuvo que ocultarse de los mecanoides, que buscaban todo rastro de ser vivo para eliminarlo…pero sin duda lo mas duro fue ver la cantidad de camaradas, que murieron estando bajo su mando, y que habían confiado en el, que habían creído que podrían salir vivos de esa…en ese momento Casham se sintió como escoria, no obstante, no permitió que la asolación nublase su verdadero objetivo, ya habria tiempo de lamentaciones mas tarde…ahora debía encontrarse con aquellos que lo estaban esperando…
Una llamada llego al comunicador de Astrid y esta lo abrió al instante, se trataba del capitán…
-Pelotón ¿Cuál es su situación?
-¡Casham! –dijo Astrid con la voz cargada de emoción y alivio al mismo tiempo- me alegra saber que estas vivo, nosotros hemos tenido que deshacernos de varios mecanoides, pero ya estamos bien… Zarbok es un guerrero magnifico.
-No lo dudo- dijo la voz jadeante de Casham- ahora mismo me encuentro a pocos metros de distancia, ya casi estoy con ustedes…
-Dese prisa capitán, esta nave va a despresurizarse en cualquier momento y entonces estaremos perdidos- intervino el Azrel con su acostumbrada voz cavernosa.
-Voy todo lo rápido que puedo Zarbok…Casham, corto y fuera.
En ese momento Astrid guardo su comunicador nuevamente y miro con cierta compasión a la doctora Blair, quien seguía acurrucada, y aunque ya no se cubría la cara con sus manos, llevaba una expresión de horror muy marcada en su rostro.
-Pobrecilla, el combate no es tu punto fuerte- dijo con voz tranquilizadora la pelirroja mientras le daba una palmadita a la dracariana. Zarbok contemplo aquella escena una mirada de reprobación total.
Blair estaba por darle una respuesta agradecida a Astrid cuando una figura apareció en el hangar…sin duda se trataba del capitán, pero no se lo veía muy bien, parecía fatigado y tras de si iba dejando un fino reguero de sangre, trotaba a duras penas para acortar la distancia que le separaba de el y el resto del equipo. Astrid corrió hacia el para ayudarlo, pero el capitán la hizo a un lado
-Atravesé toda la nave, creo que puedo hacer los últimos diez metros sin ayuda, además…en peores he estado- dijo el capitán
-Eres tan cabezota que un día vas a acabar mal- alego Astrid mientras se limitaba a caminar a su lado- ¿Por qué no nos dijiste que estabas herido?
-¿Eso iba a ayudar en algo?
-No…Pero, aun así es…
-Entonces no se diga mas- le interrumpió Casham- pongamos en marcha ese trasto y larguémonos de aquí.
-Me parece que deberíamos dar ciertos "ajustes" a tu misión, puesto que, por lo visto, nos quedamos sin punto de retorno.
-Eso tendremos tiempo de conversarlo mientras viajamos a olimpo
-Tú nunca te rindes ¿eh?- dijo Astrid arqueando una ceja, Casham soltó un breve y ahogada risa.
Luego de un rápido saludo con Blair y con Zarbok, Casham abrió la puerta plegadiza de la lanzadera 4 y procedió a tomar la cabina del piloto, había que salir de allí y rápido, la nave se estaba despresurizando a causa de las brechas en el casco, el capitán fijo el rumbo y activo los motores de la lanzadera, quienes respondieron casi al instante con un rugido atronador, era un modelo de motor viejo, aun funcionaba a base de hidrocarburos, pero era funcional y mucho mas fiable que los mas vanguardistas (que funcionaban a base de antimateria, ).
-¿Sabes manejar esto?- le pregunto la pelirroja mientras se sentaba en el asiento del copiloto
-Algo…
-¿Algo?- repitió Astrid con una expresión de miedo plasmada en su rostro, mientras tanteaba bajo su asiento en busca del cinturón de seguridad, en el compartimiento trasero Zarbok Y Blair le imitaron.
Casham omitió una respuesta mordaz e hizo despegar la lanzadera que salio disparada a gran velocidad del hangar, dejando tras de si, al destruido "Buscador de estrellas", para encaminarse directamente hacia la estación espacial Olimpo.
Fin del capitulo 2, si te gusto deja un review!
