~En el lago Morlu~

Tiempo después una sensación fría y húmeda en la frente incomodó a Sakura lo suficiente como para que abriera los ojos, al hacer se encontró mirando una ojos azules. Sobresaltada trato de incorporarse, pero la mujer no la dejo.

-Tranquila niña, no te voy a hacer nada.

Aun con desconfianza decidió descansar un poco más, la cabeza le palpitaba y tenía un dolor sordo donde Zeobor la había, golpeado, al acordarse frenéticamente se levantó buscándolos con la mirada, la mujer se alejó un poco y se río.

-Descuida esos patanes se fueron hace rato.

Después de un momento Sakura se relajó y al fin pudo hablar.

-¿Quién es usted?

-Dado que tu estas en mi casa yo debería preguntarte eso, pero está bien. Mi nombre es Laide y el tuyo.

-Yo soy Sakura.

-Mucho gusto Sakura, es un placer tener la compañía de alguien. Últimamente me siento bastante sola, ven vamos a mi casa para curarte.

Sin ver si Sakura la seguía o no la mujer alcanzó hasta una casa que estaba muy bien camuflada entre los árboles, Sakura observó a Laide, y lo que vio no le produjo desconfianza; parecía una mujer de mediana edad, tenía la tez morena y el cabello castaño, que no combinaban con aquellos ojos azules.

Después de curarle el golpe, Laide fue a sentarse a la mesa indicando con la cabeza a Sakura que tomara asiento frente a ella.

-Muy bien señorita Sakura, dime que haces tan lejos de cualquier parte.

-Y...yo huí de mi casa.

-Así que huiste eh, bien y dime,¿Porque huiste?

-Es que mi pa… em el señor Hyuga y el resto del clan me maltrataban.

-Eres de Konoha. Bueno esto es inesperado, Hiashi nunca me dio la impresión de ser un maltratador.

Al oír eso Sakura se sobresaltó y le preguntó si lo conocía, a lo que Laide río amargamente.

-Si lo conozco, al igual que al resto de Konoha. Veras yo soy de Konoha.

-¿Y porque no está ahí?

-Hace ya mucho tiempo decidí que no volvería, después de todo un anbu muerta no puede hacerlo.

Asustada Sakura preguntó.

-¿Eres una anbu desertora?

-Lo soy, acaso eso ¿te molesta?

-No lo hace.

Ante mi respuesta Laide sonrió y al cabo de un rato le hizo una inesperada propuesta a Sakura.

-Así que dime Sakura Hyuga te gustaría quedarte aquí, conmigo, y entrenar.

Al oír eso el corazón de la niña empezó a latir frenéticamente, por la esperanza de tener una familia, hasta que comprendió que comprendió que la había llamado por su nombre completo.

-¿Cómo es que sabes mi nombre completo?

-Podrás no tener el Byakugan, pero tu chakra y tu actitud me grita Hyuga- al ver que no comprendía añadió- hace tiempo tuve un compañero Hyuga, el más fuerte que conozco, y su chakra siempre me dejaba con un sabor a fresco en la boca, y todo los Hyuga lo hacen pero es muy débil. Pero contigo aun a distancia lo pude sentir. Aclarado esto te vuelvo a repetir, ¿te gustaría vivir conmigo?

Sakura lo consideró solo un momento, pero el anhelo de su corazón respondió por ella, cuando se lanzó a los brazos de Laide asintiendo. Laide solo rio un poco y la abrazó.

~Tiempo después ~

Han pasado exactamente tres años desde aquel día en que una niña pequeña huyó de su casa y encontró un mi hogar, la pequeña ahora tenía ocho años y aparentaba su edad, físicamente; pero mentalmente era increíblemente madura. A veces Laide quería que fuera solo una niña disfrutando de su niñez, jugando, divirtiéndose, sin preocupaciones, pero parecía que la vida que había llevado antes de llegar a su casa se había robado toda su infancia, pocas veces escuchaba hablar acerca de su pasado, pero las veces que lo había hecho la habían hecho enojar.

Faltaba una semana para el cumpleaños de Sakura, y por ese motivo Jiraiya los estaba visitando, se había tomado unas vacaciones de su "investigación", suspirando miró como el susodicho tomaba el desayuno en el comedor junto con Sakura.

Jiraiya no le caía tan bien, pero era el único que hacía reír a Sakura, como en ese momento, y era por eso y que le debía su vida que lo toleraba.

Sakura se había convertido en una hija para mi, y como tal la había entrenado para que nadie pudiera hacerle daño otra vez, el hecho de que tuviera el Byakugan había sido una gran sorpresa, sobre todo con el hecho de que no tenía los ojos blancos; era sumamente extraño, pero eso sólo aumentó mi determinación de hacerla fuerte, y podía sin mentir que Sakura era una niña extremadamente poderosa, una de los más poderosos del mundo. Tenía una gran afinidad con todos los elementos, y sabía hacer, por lo menos un jutsu de cada tipo. Además lis jutsus secretos del Byakugan los había dominado hacía mucho tiempo con la ayuda de los pergaminos que traía cuando llegó a mi casa.

Me había ensimismado tanto que no me di cuenta cuando salió.

-¿Y Sakura?

Jiraiya me miró con una sonrisa y apuntó hacia el lago.

-Dijo que haría un poco de meditación.

-Muy bien, le hace falta, es muy impaciente. El día está perfecto para enseñarle un nuevo jutsu.

-Acerca de eso te quería hablar, están llamando demasiado la atención, hay mucha fluctuación de chakra en este lugar. Además no se por que estas haciendo jutsus tan poderosos.

-No soy yo, es Sakura.

Al escucharme sonrió burlonamente.

-De veras quieres hacerme creer que es Sakura quien tiene ese chakra tan poderoso, ya se que la quieres pero no es necesario que mientas.

Alzando una ceja le conteste fríamente.

-No es necesaria que me creas, ahora si me permites le iré a enseñar a esa debilucha el asesinato electromagnético.

-¿ACASO ESTAS LOCA? morirá en el intento, no puedes.

-Mira Jiraiya yo soy la madre de Sakura y yo la entrenó como yo quiera, compermiso.

Con incredulidad miro Jiraiya como salía de la casa en dirección a Sakura, estaba tan enojada que no sentí la presencia tan poderosa que estaba cerca de Sakura, cuando vi la sombra negra que estaba hablando con ella, corrí hacia ella.

-¡SAKURA!

Mi llamado solo lo escucho la sombra que volteo a verme solo por un segundo, después puso una mano en el tobillo derecho de Sakura y esta se desmayó, para cuando Sakura cayó al suelo la sombra había desaparecido.

Pov Sakura

Desde que me levante tenia una rara sensación en el estómago, eran como burbujas calientes, nunca me había pasado esto así que no sabía que me pasaba.

De la cocina emana un olor delicioso, por lo que me aliste rápidamente y baje con Laide, pero al pasar por el comedor me encontró con una persona de cabellera blanca y ropas extravagantes en la cocina.

-JIRAIYA- grite yo mientras corría hacia él y lo abrazaba- ¿Cuando has llegado?¿Porque has venido?

Riendo Jiraiya me sentó en la silla al lado de él, en la mesa había comida por lo que me serví una generosa porción en mi plato, después de todo estoy en pleno crecimiento y necesito comer.

-Que acaso no te da gusto que venga- cuando vio que asentí prosiguió- bueno es que resulta que en una semana es el cumpleaños de una niña muy Latosa.

Riendo le contesté: -Esa soy yo.

-Si eres tú, es por eso que vine y recién acabo de llegar.

Durante toda la conversación mantuvo una sonrisa en su cara, hablamos un rato más, me reí mucho y al acabar de comer me levanté para ir a entrenar.

-Me voy al lago a meditar.

Con una sonrisa salí de la casa y corrí hasta el lago que no estaba muy lejos. Después me senté en el suelo, junte las palmas de mis pies y las atraje hacia mi y en mis rodillas puse mis manos, estaba tan concentrada que la voz que oí en mi cabeza me sobresalto.

-Sakura- me decía la voz con urgencia- Abre los ojos.

Cuando abrí los ojos mire una sombra frente a mí, tenía una forma incorpórea y era muy poderoso.

-No tengo mucho tiempo Sakura, mi tiempo aquí es muy limitado. Tengo que decirte algo sumamente importante.

Le fruncí el ceño ya que no le estaba entendiendo, pero el solo continuó hablando.

-Hace algún tiempo, en sueños me visitaste, nadie jamás había podido llegar a la dimensión en la que estoy. Todas las noches acudiste hasta tu quinto cumpleaños y como regalo me pediste poder, como tu me habías sacado del aburrimiento que había estado consumiendo me te di parte de mi chakra, solo pretendía darte un poco; pero en cuanto empecé no pude detenerme hasta que te di demasiado.

Lo estaba escuchando pero no le creía, en mi vida lo había visto.

-Se me acaba el tiempo- dijo con urgencia- veras ya que te di tanto decidí vigilar y controlar el poder que te di hasta que lo absorbieras y lo convirtieras en tu propio poder, pensé que tardarias décadas, pero solo tardaste 2 años, y eso hizo que no supieras cómo ocultar tu creciente chakra, esto ha llamado la atención de demasiada gente, gente muy mala y poderosa. Y aunque tu mentora te ha enseñado grandes cosas, no será suficiente para derrotar a esas personas. Es por eso que Sellare parte de tu poder, tendrás que aprender a controlar el chakra perfectamente y cuando tengas doce años y medio se liberara tu chakra.

Yo estaba absorta por lo que escuchaba, el hombre se detuvo por un momento y volteo a ver algo que estaba detrás de mí, luego sentí su mano en mi pierna.

-¿Cómo te llamas? - atine a preguntar.

Inmediatamente después la oscuridad empezó a reclamarme, justo antes de caer en la inconsciencia escuche: "Me dicen el sabio de los seis caminos".

Fin Pov Sakura.

Cuando Laide llegó hasta Sakura, está solo parecía estar dormida plácidamente, la zarandeo un momento y Sakura despertó, con un suspiro de alivio, le preguntó.

-¿Sakura que ha pasado?.

-Pasado, no se solo recuerdo haber estado meditando.

-¿Segura que no recuerdas más?

Sakura solo asintió