Había pasado un año y tres dias desde la desaparicion de Rika. No es como que contara los dias y las horas, no, pero era algo que simplemente no podia olvidar. Sin contar que una ves que el auto de su padre entró a Konoha, cientos de carteles con la cara de Rik y la leyenda "se busca" aparecieron ante sus ojos.
Si, había vuelto. Ella, la rara amiga de Rika Kingley, la frentona, (otro apodo otorgado por Su Majestad), la friki, o lo que es igual, Sakura Haruno.
Konoha era el lugar perfecto, pero no para ella. Sakura siempre creyó que su lugar ideal para vivir era un lugar como Tokio, o New York, lugares en los que no te critican por usar faldas de lana y teñirte el cabello de rosa. Sin embargo era el lugar donde su padre trabajaba dando clases de literatura, y donde su madre tenía su estudio de arte; era el lugar donde había nacido, y vivido la mayoria de su vida, en él se encontraban sus amigas, (si es que todavía tenía), y es donde Rik había desaparecido. El recordar otra vez la noche negra le provocó dolor de estomago.
La vieja Golf de su padre aparco justo en frente de su antigua casa, estaba tal y como la recordaba, vieja y sucia, su estilo minimalista contrastaba con las elegantes casas victorianas de su vecindario. Asi eran los Haruno, raros y geniales.
-¡Sakura! deja de tontear en plana calle y ayudanos a limpiar la casa –dijo su muy raro y genial padre, un hombre de 47 años que facilmente podria pasar por uno de 35. Él y su madre hacian la pareja perfecta.
Su madre, Sakura miro disimuladamente a su joven y hermosa madre, ella tenia 37 años, pero al igual que su padre, facilmente podria aparentar diez años menos. Una mujer relajada y con las puntas del rubio cabello rosa. Un par de años antes, Sakura y ella habian hido a teñirse el cabello juntas, pero su madre solo se había pintado las puntas "Que diran tus profesores si me ven con el cabello rosa" había dicho aquella vez.
Después de dos horas de limpieza general en la planta baja, la familia había acordado que cada quien haría la limpieza de su habitacion.
-eso no es justo, ustedes son dos para una misma habitacion –se quejó divertida la chica, sin embargo subio a su habitacion y empeso a sacudir todo, acomodando su ropa nueva entre la vieja, que, por extraño que pareciera, era lo unico que no estaba lleno de polvo. Tal vez los seres invisibles anti-polvo la protegieron.
Así era Sakura, rara y genial, un poco gotica y hasta cierto punto espelusnante."De no ser por esos hermosos ojos tuyos, serias realmente una friki sin importancia" Le había dicho una vez Rika, esas fueron las palabras mas dulces y alagadoras que Sakura escucho de su hermosa amiga.
Una vez terminada la limpieza en su habitacion bajo a la cocina donde su madre preparaba la cena, Oh no.
Su madre nunca había sido buena en la cocina.
-amm yo iré a dar una vuelta, papá, ¿me prestas las llaves del auto?, no creo que llevarme el tsuru ahora sea una buena idea
-claro linda, recuerdame llamar al mecanico para que lo cheque y lo puedas utilizar para la escuela
-¿no te quedaras a cenar? –pregunto su madre un tanto desepcionada
-no mama, creo que sera mejor si tu y papá tienen una velada romantica y yo me doy una vuelta por el pueblo, quiero ver que tanto ha cambiado
Y antes de que su madre pudiera decir algo mas, Sakura salió de su casa y subio al auto. Encendio el motor y se dirijio al centro, esperando encontrar algo que llamara su atencion.
Sin nada llamativo ante sus ojos, aparco en frente de un asqueroso bar llamado "Lotis". Se sentó en la barra y pido una cervesa. En cuanto le dio el primer trago, deseo nunca haberlo hecho. Simplemente asquerosa.
-¿pasa algo?, por tu cara supongo que si – escucho una sexy voz ronca muy cerca de ella, en cuanto volvio la cabeza para ver a quien la cuestionaba se encontro con un atractivo hombre de unos veintitantos, de cabello grisaseo y hermosos ojos negros –hola, soy Kakashi, ¿pasa algo con la cerveza?
-Sakura, un placer –devolvio el saludo timidamente – es solo que después de probar autentica cervesa alemana cualquier otra te sabe asquerosa
-¿has estado en Alemania? –pregunto Kakashi con un deje de sorpresa
-acabo de regresar de un viaje de un año por Europa. Me estoy aclimatando a Konoha, ¿y tu?, no pareces un pueblerino
-pues acabo de llegar de Tokio, me transfirieron, voy a dar clases de literatura inglesa
-¿de verdad?, ¡vaya! –respondió Sakura queriendo sonar interesada, Kakashi era realmente lindo
Pasaron aproximadamente dos horas conversando en el bar. Hasta la asquerosa cervesa de Lotis sabia bien con la compañía de ese atractivo hombre mayor
–¿y has estado en Holanda? –pregunto curiosa
-no, nunca he ido. Pero tengo grandes intenciones de ir, aunque mi mas grande anhelo es poder ir a Londres, Inglaterra. No por la realeza ¿eh? –aclaro rapidamente, lo que provoco una ligera risita por parte de la chica
-ok, y si si no es por la realeza que quieres ir a Londres, ¿para que es? Claro, si se puede saber
-bueno hay un bar en Carnival Street, mis padres se conocieron ahí. El año pasado fui pero, bueno, era un viaje entre amigos y no lo disfrute mucho, supongo que para ese tipo de lugares es necesario ir solo o con tu alma gemela
-el bar que dices, su nombre, ¿acaso era "Le Vianatis"?
-¡si! Exacto, un nombre frances…
-para un maldito bar ingles –completo Sakura la frace, ella había estado en ese lugar hace tres años, cuando viajo con Rika y su familia a visitar a los abuelos ingleses de esta. Apenas tenían 14 años.
El recoradar a Rik le provoco (nuevamente) dolor de estomago, temerosa de vomitar la poca cervesa que había ingerido se puso de pie para ir al baño. Kakashi se puso de pie cuando ella se paro. ¡Rayos! El era taaan sexy. "Lo mas probable es que tenga novia" fue lo que paso por la cabeza de Sakura
-yo, voy al baño, regreso en un momento
Cuando entro al baño se dio cuenta de que era un lugar igual de asqueroso que el resto del bar. Hizo pis y salio a lavarse las manos. Estaba retocandose el maquillaje cuando tocaron a la puerta, "otra chica borracha" penso, sin embargo cuando abrio la puerta no se encontro con una ebria, si no con la dulce mirada de Kakashi. Cuando Sakura reacciono, ella estaba sobre el lavabo con las piernas enrrolladas en la cintura de él, que besaba su cuello apasionadamente.
Creo que eso aclaraba las dudas sobra la posible existencia de una novia…
