Una vez más, un año transcurría. Él se encontraba resguardado en la casa de su hermano mayor.

Solo quedaba una persona más, un hombre a quien atrapar… Sebastián, el más allegado a Moriarty, y aún así no daba con él.
Un año más de estar sin la Sra Hudson, Sin pedirle favores a Molly, sin brindarle ayuda a Lestrade… Sin tener a John a su lado.

Sacudió en negación la cabeza, ya había intentado ver a John durante ese trayecto, pero cada de esas ocasiones habían sido rotundamente interrumpidas por Mycroft, siempre con su frase. –"Si lo vez ahora, arruinaras todo, ¿Quieres eso?" – Y no él no quería arruinarlo, no ahora que ya habían arrancado de las garras a todos los secuaces, por así decirlo de Moriarty.

Nuevamente estaba lloviendo, Pero ahora era diferente. No era su cumpleaños el que festejaban en Baker Street.
Sin Mycroft cerca, pues, ya sabía dónde estaría, tomó un gorro, algo de ropa diferente a la que usaría siempre, su paraguas y las llaves, salió de allí. No eran más de las 6, pero supuso que ya estarían todos allí.

Era extraño que John aún no dejará por completo ese apartamento, había escuchado de boca de su hermano que su joven doctor, se había encontrado con una joven muy inteligente y de buenos sentimientos, con quien ya tenía una relación estruendosamente amorosa. Ya se había mudado con ella, pero él aún seguía pasando algunas noches en su antiguo departamento. Él pelinegro suponía que para no abandonar a la Sra Hudson.

Seguía caminando bajo la lluvia, iba a tardar mucho en llegar, pero al fin y al cabo, solo lo quería ver una vez más. Y después se retiraría con Mycroft.

Llevaba las manos en su chamarra, inhalando y exhalando el aire helado de Londres en ese día, Como le gustaba al tiempo jugar con ellos, Llover siempre en el cumpleaños del otro. Que ironía.

Pasó un poco de tiempo, casi media hora para que él llegará allí, se encontraba en la casa de enfrente, sentado en el pórtico, cubriendo su rostro siempre, con una bufanda que ya traía desde antes de salir, y resguardándose lo más que podía con la lluvia, solo esperando.

Cuando vio a su hermano llegar, lo cual se le hizo extraño, pues ya pensaría que estuviese allí, se levanto con prisa, haciendo un leve "choque" entre él y Mycroft, entonces, de un segundo a otro le colocó una pequeña carta que llevaba resguardando con las pálidas manos en las bolsas de aquella chamarra, Mycroft le miró con enfado, pero no lo reconoció en el momento, Sherlock solo se abrió paso, y entonces John Salió. Lo cual lo hizo verlo por unos segundos, después de verlo… bajo la mirada, no quería que lo reconociera, no ahora.

Se apresuró a salir de allí y se escondió en la esquina.

Por un segundo, un mínimo de segundo, John pensó haber visto esos ojos azules que tanto lo volvían loco, en cualquier sentido. Aquellos que le hacían enfadar, reír, suspirar, resignarse y todo al mismo tiempo. Pero no, solo sería su imaginación, pensó.

Negó con la cabeza, y sonrió recibiendo a sus invitados, detrás de Mycroft, saliendo del coche negro, estaba Lestrade, Donovan y Anderson, junto con Molly y su actual pareja.

– Bienvenidos, Bienvenidos.

– Gracias Dr. Watson –Sonrió Mycroft, entrando a la residencia.

– John –sonrió el peliblanco.

– Greg – Le correspondió el saludo el rubio, seguido de este entraron los dos camaradas sin decir nada más que dirigirle una mirada como un "Hola" a John, esté solo se rió y miró a Molly, estaba algo apenada, pero se apresuro a entrar. – Bienvenida Molly.

– Gracias Dr. Watson, es un placer que me haya invitado.

– No hay porque, adelante, Mary está sirviendo ya la comida.

– Y se cerró la puerta.

Sherlock que estaba a lo lejos, sintió una punzada al ver a Molly entrar con su novio, ¿Celos?, no eso no eran celos, supuso que era decepción, aun que en realidad, Se merecía a alguien mejor, y dedujo, por cómo iba vestido, por la mirada que le dirigía a cada momento a Molly desde que salieron del auto, y cuando la dejo entrar primero, tomándole de la cintura, que en realidad el chico sí amaba mucho a Molly. Sonrió, eso le causaba alegría, que la chica encontrara a alguien que no fuera un "Sherlock" que siempre la estuviese lastimando.

Se alejó de la esquina y entro al edificio de enfrente, la habitación que había explotado, ya hacia 2, casi 3 años atrás, no había sido ocupada aún por nadie, nadie se atrevía a visitarla siquiera, por temor a que explotara de nuevo.

Mala suerte para el que renta – Dijo para sí mientras entraba sigilosamente, y se posaba sobre la ventana que daba directamente al edificio de enfrente… A su antiguo departamento.

Todos reían, todos contaban anécdotas, comían y bebían. Todos, excepto John, él estaba retirado junto a la mesa, mirando hacia la ventana, nadie se había percatado… Nadie excepto por dos personas, una estaba frente al edificio, mirando con aquellos ojos vigilantes toda la velada.

Y la siguiente, era una hermosa dama, de cabellos castaños claros y ojos azules, de piel blanca y un semblante por más amable y amoroso. La última nombrada, se corría hacia el lado de su novio, colocándole las manos en los hombros, para después llamar su atención y darle un tierno beso en los labios.

Entonces lo sintió. Ahí sintió como un pedazo de vidrio, o un gran puñal le atravesara el corazón. En realidad jamás había visto a ninguna de las novias de John besarlo, para él era de mal gusto y John lo sabía, por eso jamás las besaba frente a Sherlock. Pero, John no sabía que lo estaba viendo, John… John ni siquiera sabía que en realidad Sherlock ahora mismo sí existía.

Quiso correr y apartarla del lado de John, tal vez desaparecerla o quemarla en ácido. Y se dio cuenta de un terrible malestar en su pecho, seguidamente agua caía de sus mejillas. Llevó sus dedos hacía estas y palpó unos segundos… Sherlock Holmes estaba llorando.

Buscó por toda la habitación haber si no había nuevamente algún gas que le hiciera sentir todo eso que ahora mismo sentía, pero no había nada. Entonces volvió la mirada a la habitación de enfrente.

– Abre mi obsequio, amor. –sonrió la dulce novia de John, esté abrió complacido el regalo y descubrió una linda corbata, azul con negro, muy bonita en realidad.

– Gracias Mary. – La tomó de la mano acercándola hacia él y besándola delicadamente. – Es muy linda.

– Toma John – Lestrade se apresuró después para darle su regalo. – Esto es de parte de todos los del departamento.

– No se hubieran molestado – sonrió el doctor y abrió la caja, era una bonita taza que decía algo como "I'm THE doctor", esté solo alcanzó a carcajearse, al igual que todos los de allí. Mycroft hizo lo suyo, pero le regaló unos vinitos puros, en realidad John no fumaba, pero los aceptó con mucho gusto. Entonces Molly hizo su aparición, parecía algo, nerviosa.

– Feliz cumpleaños, Dr. Watson. – Le entregó una cajita muy linda, era en realidad de un pequeño tamaño, y muy linda adornada, lo cual hizo sentir culpable al rubio, al tener que romper un poco la envoltura para poder abrirla. Y entonces encontró… Una foto de Sherlock, enmarcada en un pequeño cuadro y detrás de ello, estaba el teléfono de Sherlock. – Yo, emh… Quise darle esto, hasta ahora pude recuperar el teléfono del Sr. Holmes, Y… quise dárselo a usted, se que El señor Holmes…

– Sherlock… - Esté la interrumpió, dirigiéndole una mirada, de tristeza y alegría al mismo tiempo.

– Sí, Sherlock… Sé que ustedes se querían mucho. –Se apenó al decir eso, pues ella sabía cuánto y más se querían ambos. – Así que.. bueno Es para usted.

– Gracias Molly. –No pudo contenerse y la abrazó calurosamente, aquel regalo le había llenado y destruido el corazón al mismo tiempo. – Muchas gracias Molly.

– Bueno, bueno! – Se apresuró a decir Mary, un poco celosa de esa escena. – Hora del pastel, ¿Me ayudan a traerlo? – Dirigiéndose a Donovan y a Molly, la primera solo rodó los ojos y la segunda aceptó con mucho gusto.

– ¿Su teléfono he? – Se acerco Mycroft.

– ¿Me lo quitarás?

– ¿Me lo darías?

– No.

– Entonces no – Rió Mycroft, y metió las manos a su saco, entonces sintió un pedazo de papel, y lo sacó… Era la letra de su hermano y en ella el nombre "John", él sabía que si se lo daba ahora, John se soltaría a llorar o algo así. Así que la volvió a guardar

Así duró la tarde-noche, hasta que dieron las 10 pm, allí los primeros en irse fueron el grupo de Lestrade, después Molly y su novio al final quedaron Mycroft, Mary y John.

– ¿Quiere que la lleve señorita?

– Yo, preferiría quedarme con John.

– Está bien. – La miró llevar platos a la cocina, hecho una mirada a John, y ambos se acercaron a la ventana. Un pelinegro solo miraba con recelo del otro lado, escondido entre las sobras del apartamento oscuro. – John… Toma.

– ¿Qué? – volteó la mirada a la mano de Mycroft que tenía la carta en ella. - ¿Qué es esto?

– Una carta, para ti.

– ¿De quién?

– Mi hermano… - Miró directamente a la ventana.

– ¿Qué? – dijo sorprendido – Vamos Mycroft, no bromees…

– Es en serio John, No sé cuando la dejó en mi saco… -Mintió. – Pero es para ti.

– Yo… gracias.

– ¿Quieres que lleve a Mary a su casa?

– … Sí, Por favor.

– Vale…

– Mary, cariño.. – Fue hasta su novia y le explicó que quería estar solo lo que restaba de su cumpleaños, ella acepto con algo de duda, y se fue con Mycroft.

Todo ahora estaba oscuro, con excepción de la lámpara del lado que le acompañaba, dudó mucho en abrir la carta, pero al final lo hizo. Sus ojos pasaron por las letras.

"Querido John.

Sé que cuando estés leyendo esto, yo no estaré. Es tu cumpleaños, y quiero que sepas que estoy muy feliz, de que estés cumpliendo otro año más. Siento mucho no poder estar a tu lado… Y siento mucho no poder decirte de frente lo que te quiero decir. Así que las palabras que colocaré, espero que sean las correctas para que me entiendas.

Jamás te mentí, ni te mentiría… Eres la persona la cual se ha metido más en mi, que nadie. Eres un Excelente doctor, un excelente corredor, un excelente escritor de Blog." – Ante las últimas palabras John rió con melancolía y siguió leyendo. – "Eres la persona a la que más confió y confiaré. Siempre me ha dolido, que este tiempo que estuvimos juntos, casi no me notarás.

"No sabes cual feliz me hacías cada vez que me decías que hacía un excelente trabajo, Tú eres él único que me da un soporte en el cual confiar. Y por eso John, No sé en realidad lo que me pasa, pero… Sé con claridad, que todo mi ser. Te pertenece y pertenecerá, para siempre.

Siempre tuyo, my querido seguidor. Sherlock Holmes."

Sintió como un escalofrío recorrió su espalda, mientras miles de lagrimas no se contenían, y salían una detrás de la otra, en una catarata de dolor en su rostro, por inercia volteó a la ventana buscando en la noche alguna respuesta, del por que ahora… ¿Por qué hasta ahora, cuando ya era demasiado tarde?.

En la residencia Holmes, un Sherlock se encontraba derrotado en su cama, había presenciado la lectura de John, y eso fue la gota en su frió y palpante corazón. Verlo llorar.. Ya no lo pudo soportar, y menos por que él lo había provocado. Se sintió despreciable, enojado, deprimido. Y golpeó fuertemente una almohada., para después retraer sus rodillas hasta su pecho. Dejando salir algunas lágrimas de dolor, solo algunas, pues contenía hasta lo más profundo de su ser no sacarlas.

La puerta de su habitación se escuchó abrir, pero no se inmutó, entonces el colchón se hundió, y una mano se posó sobre su hombro, dándole un poco de ánimos. Entonces, solo entonces, sintiéndose protegido de si mismo. Comenzó a llorar.

– Ya te habías tardado, Sherly.

– Cállate… Mycroft. – Solo atinó a decir entrecortadamente.

– Espero que todo esté trama se lo guarden cuando se reencuentren.

– Jaja..-rió amargamente limpiándose las lágrimas, mientras nuevas salían. – No descansaré hasta encontrar a Sebastián.

– Lo sé.


Bueno al final si me decidí a hacer un poco más larga la historia, xD la siguiente será la última. Es como un recuento de los cumpleaños en los 3 años de la ausencia de Sherlock :3 así que espero que les guste.

Muchas gracias por sus revews y sus ánimos para que siguiera:

Sekmeth Dei : T3T Gracias por leer mis historias! me haces feliz 3

Paula berryman: Ay e_e si vierás lo que me imagino de esos dos.. XD jajaja

Comodín: No pues si verdad? D: sería como un asdsadahfd dejarlos solos xD

LackyChan - Sherlock: X'D ¿Por que... No Vives en México! jajajajajaja Gracias por tu revews xD y por hacerte mi amiga :3

Circestrella: Claro, ya lo continúe para que veas que no soy mala :3 jojojo~

Bueno ahora si , he estado buscando Sherlockians de México :'( no he encontrado, así que si eres Sherlockian y eres de México - Contáctame!...

jajajajajaja XD bueno si quieres T3T

hahahahaha XD

gracias nuevamente por leer ToT! y dejar Revews! 3 me hacen la vida feliz caray!