El Tiempo lo Dira

Por: Lizzig

Capítulo 2

Despedida

-no entiendo porque tengas que hacer este viaje - los ojos llorosos y suplicantes de Susana, tentaron el corazón de Terry, pero no lograron hacerlo cambiar sus planes.

-es muy difícil de entender y no tengo el tiempo de explicártelo, tengo que partir rumbo a Londres en menos de una semana. – tenía que ser duro con la rubia o jamás podría irse de su lado.

-pero cuando volverás?

-no lo sé, depende como vayan las cosas, pero tú no tienes que preocuparte por nada, te he dejado todos mis ahorros, me llevo solo una parte mínima.

-a mí no me interesa el dinero, yo te quiero a ti.

-aprenderás a vivir sin mí.

-no me digas eso, es que acaso no piensas regresar?

-no lo sé Susana, tengo que arreglar algunos asuntos y no se aun el éxito que tendrán.

-podrías llevarme contigo.

-eso no estaría bien, no estamos casados …..

-casémonos entonces, mañana ! .. Hoy mismo!

-no voy a casarme contigo Susi

-pero, tú me lo prometiste, tu dijiste que te habías decidido por mí.

-me decidí a cuidar de ti a no dejarte nunca, pero no hable de matrimonio.

-Terry! Estas negando nuestro compromiso?

-estoy hablándote con la verdad, no voy a permitir que sigas alimentando una falsa idea, yo no me voy a casar contigo y tampoco te voy a abandonar.

Terry esperaba los gritos y reclamos de Susana, pero por el contrario, la habitación se llenó de un silencio sepulcral, que ni por un segundo hizo dudar al actor que estaba decidido a seguir por su camino.

Después de un par de minutos de silencio y del estado catatónico de la exactris, la rabieta comenzó: primero fueron lágrimas cayendo libremente por sus mejillas y después gritos incontrolables, era como escuchar un animal herido.

Terry corrió hasta ella, para tomarla por los brazos cuando comenzó a lastimarse, meciéndose por los cabellos con fuerza.

La chica de la servidumbre llego hasta Susana, para asistirla, pero se quedó impávida ante la escena que la rubia protagonizaba: cayendo de su silla y Terry tratando de sostenerla, entre los gritos de Susana y los de Terry, la mucama alcanzo a escuchar al actor, pidiéndole que buscaran uno de los sedantes de Susana.

La joven mucama corrió hasta la habitación de la exactris. Revolvió algunos cajones y finalmente encontró el frasco de las pastillas que le habían administrado a la rubia, cuando le daban crisis nerviosas.

Terry forzó a la chica a tomar la pastilla, ante la mirada asustada de la joven mucama.

La apretó fuerte entre sus brazos para que no se golpeara, sentía pena por ella. Era difícil creer que una mujer tan joven y bella, pudiera perder la razón de tal forma por un capricho, estaba convencido que lo último que Susana sentía por él era amor.

Conocía muy bien ese sentimiento y también lo había recibido, su pequeña pecosa le había mostrado el camino a ese paraíso y sabia a la perfección lo que significaba vivir ahí. La escena que estaba viviendo con Susana estaba muy lejos de ser algo parecido al amor.

Una vez que Susana se tranquilizó, logro dormirse. Terry se aseguró de llevarla a su habitación y de darle instrucciones a la mucama para cambiarla de ropa.

Mientras el esperaba por la señora Marlow. Esa era otra batalla que estaba por librar, aunque una más fácil.

-no entiendo por qué me dice que Susi sufrió una crisis nerviosa.

-porque la acabo de enterar de mi viaje a Inglaterra y del rompimiento de nuestro compromiso.

-su rompimiento…?! Eso no es posible.

-es tan posible que aquí estoy anunciándoselo a Susana y enterándola a usted.

-pero tú no puedes hacer eso, ella depende de ti, después de lo que hizo por ti… hare un escándalo si la abandonas y veremos cómo afecta eso tu carrera de actor.

-se perfectamente lo que ella hizo por mí, me hare cargo de Susana, he dispuesto una cuenta en el banco para ella y no se preocupe por mi carrera artística que esa vida se queda en América junto a Susana y todo… lo demás, así que guarde sus amenazas.

-eres un cretino, no entiendo como mi hija pudo enamorarse de un poco hombre como usted.

Terry dio la vuelta y busco la salida, no necesitaba más reclamos ni dramatizaciones por parte de esas mujeres, sus vidas se habían entrelazado para destruirlos, sus encuentros tenían esa naturaleza demoledora.

Al salir de la casa de las Marlow, lo recibió un frio gélido. Se dejó invadir por él sin castañear los dientes, en ese momento la frialdad de su corazón era aún mayor.

Con pasos firmes y mirada endurecida camino hasta su auto. Alzo la mirada y dejo que los insipientes copos de nieve, acariciaran su rostro, cerró los ojos para visualizar el dulce rostro de aquella chica, que había sido su novia y más grande ilusión.

Estaba comenzando una jornada que lo llevaría a un mundo incierto, lo único que sería igual, es la ausencia de esa mujer que tanto amaba y con quien tendría que aprender a vivir con tan solo su recuerdo.

Sonrió apenas si en una vaga mueca y subió a su auto, sintió su corazón palpitar libre, solitario, pero con la excitación de caminar en un terreno nuevo.

Acelero su auto, deseaba llegar pronto a su destino, aunque no fueran los brazos de Candy.

-siempre estarás en mi mente pecosa…..! Se prometió a sí mismo, "Te Amo! "– grito al viento, liberando su necesidad de ella, deseando que de alguna manera, ella lo recibiera.

Y no estaba tan lejos de la verdad, esa noche estrellada y fría en Chicago, Candy caminaba de regreso a su casa, tras un largo día en el hospital.

El gélido vientecillo, trataba de colarse entre su abrigo, la rubia se contrajo para contrarrestar la sensación de congelamiento, pero de alguna manera ese aire, le había traído un susurro a su oídos, recordó instintivamente al actor y sonrió entre la bufanda que escondía su rostro.

Sonrió resignada, nada en el mundo podría evitar que ella pensara en el cada día de su vida. Debía dejar de luchar contra ello, porque era más doloroso y de igual forma, el seguía presente en su vida.

Te amo Terry! Sonó con voz suave y melancólica, pero llena de emoción.

Llego hasta su departamento y por primera vez en mucho tiempo, la soledad no la hirió, el recuerdo no aplasto su poca felicidad, por el contrario, aceptar que aun amaba a ese Ingles insolente le había llenado el alma, no de esperanza, pero sí del recuerdo más hermoso de su vida, sabía que en algún momento había sido amada por el hombre más varonil e impetuoso que recordara haber conocido.

Una vez que ceno y se refresco, fue hasta su habitación y en su cama, dejo que sus pensamientos la atraparan, entonces recordó que al día siguiente tendría que acudir a esa fiesta, a la que le había prometido a Annie.

Esa semana, su mejor amiga había llegado a ella llorando, por la terrible decepción de saber que Archie había confirmado su asistencia a una fiesta de gala, en compañía de la señorita Simone Watson, no le había dicho nada a ella, su noviazgo se apagaba lentamente ante sus ojos y ella simplemente no podía hacer nada.

Había llegado al final del camino y simplemente no podía seguir bajo esa ansiedad e incertidumbre. En cuanto supo que esa fiesta se llevaría a cabo, corrió a buscar a Candy, necesitaba la fortaleza de su amiga para enfrentar su vida.

Flash back

-por favor Candy, me tienes que ayudar .. – sollozaba Annie sin parar, el aire entraba entrecortado por su boca, sofocando las palabras.

-claro, que te ayudare, pero dime que quieres que hagamos?

-no lo sé…. Podrías ir conmigo a esa fiesta?

-….. Claro que sí,- respondió con duda - pero hay un problema

-cuál?

-no estamos invitadas

-lo sé y pensé que si convences a Albert de que nos lleve…

-Albert !? No estoy segura que quiera acceder, la última vez que nos vimos, hablamos del asunto y me dijo que no puede intervenir en los sentimientos de su familia y pedirles que hagan su voluntad.

-tenemos que intentarlo, es la única manera de acceder a esa fiesta.

-está bien Annie, lo intentare.

Fin Flash Back.

Candy se sentía atrapada entre su lealtad a Annie y sus pocos deseos de participar en el mundo social de los Andley.

Sin embargo haría lo necesario para ayudar a esa chica que era mucho más que su mejor amiga. No sabía cómo tomaría la verdad a lo que se enfrentara, pero al menos ya había encontrado el valor de querer encarar la situación.

La tarde del día siguiente Albert apareció en la mansión Britter, portando un elegante smoking. En su rostro se podía adivinar el desacuerdo con el que actuaba llevando a Candy y Annie casi de contrabando.

-la señoritas estarán listas en un momento - le atendía la mucama de los Britter, que no podía disimular el sonrojo de sus mejillas, ante la galanura del caballero que buscaba a la señorita de la casa. - lo llevare al salón de té, le puedo ofrecer algo de beber, mientras espera.

-le agradezco, esperare a las chicas aquí mismo – sonrió el rubio, sin imaginar lo que provocaba en la corriente sanguínea de la joven mucama.

-si necesita algo, por favor avíseme.

Albert le regalo otra sonrisa aún más amplia y una mirada amigable, logrando que la joven regresara a la cocina tropezando con sus propios pies.

Un par de minutos más tarde, Candy y Annie aparecían en lo alto de la escalera, luciendo espectaculares. El rubio les sonrió apenas las vio aparecer, en cuanto llegaron al piso inferior, Albert les ofreció su brazo.

-chicas. Están hermosas, por eso es que me manejan como ustedes quieren, no es cierto?

-no digas eso, lo que pasa es que eres el mejor amigo que pudiéramos tener.

-si claro – contesto Albert risueño. Se encamino a la salida suspirando apenas perceptible y salió de la mansión, con una chica en cada brazo.

Su instinto le gritaba que estaba cometiendo un error enorme, pero como negarse ante Candy. Se lo había pedido con tanto fervor, que no pudo decir no.

Pudo sentir los nervios de Annie y la apatía de Candy, quería suavizar el ambiente, pero no podía dejar de sentirse ansioso el mismo, sabía de antemano lo que iba a suceder en esa fiesta, sería una catástrofe.

Archie le había confesado unos días antes, su interés sobre Simone y los avances que había tenido con ella. En total desaprobación, invito a su sobrino a terminar su relación con Annie, para que siguiera su cortejo hacia Simone, pero claramente Archie había ignorado sus palabras. Ahora se sentía que traicionaba a ambos bandos, no podía ser claro con Annie y contarle las intenciones de su novio y tampoco había podido confesarle a su sobrino, sobre su compañía en esa fiesta.

Al llegar al gran salón. Donde el evento tomaría lugar, los tres caminaron lentamente queriendo retrasar cada minuto de su llegada.

-estas bien Annie? Podríamos regresar a casa si no quieres entrar – sugirió Candy

-….. Es mejor enfrentarlo de una vez por todas. - respiro profundo y siguió su lento andar, Candy y Albert la siguieron con resignación.

Con los nervios a flor de piel, Annie entro a la recepción, saludando algunas personas que conocía y la miraban admirados que ella estuviese ahí.

Los ojos azules de Annie, buscaron rápidamente por todo el salón, la castaña melena de su novio, sin éxito alguno.

Sus rubios acompañantes se quedaron atrás, saludando la gente que le salía al paso al patriarca de los Andley y al parecer Candy se había quedado atrapada con él.

Se sintió temerosa de avanzar ella sola, pero si era sincera con ella misma, ese plan era suyo y por lo tanto tenía que llevarlo a término ella sola,

Abriéndose paso entre la gente, se encontró con una melena rojiza y unos ojos que miraban seductores a los caballeros presentes. Su mirada matadora se convirtió en una de sorpresa y enojo al toparse con el azul mirar de Annie.

Sin dudarlo un segundo, Elisa Legan camino hasta encarar a Annie frente a frente.

- que haces tú aquí? No has sido invitada.- le recrimino en voz alta, llamando la atención de la gente a su alrededor.

- no recibí invitación formal, pero vengo acompañando al señor Andley y Candy.

- Candy está aquí? – su rostro de burla se descompuso de tan solo escuchar el nombre de esa quien siempre había representado su mala suerte.

- viene atrás con William – Annie miraba desafiante a la pelirroja aunque por dentro no podía dejar de sentirse al borde de una crisis nerviosa.

- …. Aun así, no has sido invitada, ninguna hija de Pony debería estar aquí.

- lamento mucho que te ocasioné una incomodidad el que estemos aquí, pero el único que nos puede echar es el organizador de esta fiesta y no creo que nadie se atreva a retirarle la invitación a William Andley.

- estúpida, te crees muy importante no?...

- te equivocas Elisa, sé que no lo soy, pero no me amargare por ese motivo.

- tienes razón Annie querida, pero sí sé que te amargaras por otra razón – su sonrisa se hizo amplia y malévola, como cada vez que cruzaba por su mente sus grandes planes maestros – porque no antes tomas un poco de aire en el jardín trasero?

Annie no contesto más, entendiendo a la perfección donde era que tenía que buscar a su novio.

Una vez plantada la semilla del mal, Elisa dio vuelta y salió de la vista de la ojiazul, con rumbo a su objetivo, William Andley.

Continuara….


Hola chicas, comenzamos semana y les dejo este capítulo 2. Espero que su fin de semana haya sido muy especial.

Les agradezco enormemente su cálido recibimiento y su interés en esta nueva historia, espero mantenerlas interesadas.

Sus reviews han sido un eficaz remedio para mis entristecidos días, he estado un poco deprimida y desganada así como irritable, todo por el maldito estrés, quien carambas lo invento?

Pero al reconocer a mis amigas por aquí…. El sol ha salido nuevamente, Gracias.

Lupita 1797. Gracia por la bienvenida y me alegra saber que cuento con tu disposición de acompañarme en esta historia. =)

CC, espero que este capítulo también te haya gustado y logre tu atención para el siguiente.; )

Prometo actualizar al menos una vez por semana, exceptuando la última semana de este mes que no tendré acceso a internet =(, pero lo compensare de alguna manera.

4tardecer. Mi querida amiga, el verte aparecer ilumino mi día, sé que me he alejado un poco, pero mira regrese con esta historia. Que al igual que tú, tampoco he descifrado el hilo de su contenido ; P a ver que sale. Besos.

CyT. Hola que alegría verte aparecer en los reviews y gracias por la bienvenida, espero que este capítulo también te haya complacido. Saludos

Lisa Granchester, hola…. Gracias por el cálido recibimiento a mi también me da un gusto enorme verlas nuevamente. Y dime que te pareció este capítulo?

Rebeca. HOLA….! Que alegría verte….bueno leerte… mira que sonrisa me pintaste de solo reonocerte = D …. Espero no decepcionarte con esta historia, la verdad no tengo mucha idea de cómo desarrollarla, me prendí de dos o tres temas que quiero tocar , pero por donde va a navegar quién sabe?... Espero lograr amarrarte a los siguientes capítulos ; P

Recibe un caluroso abrazo y tú también cuídate mucho, que te espero en el siguiente capi.

Angelis, Hola, gracias por el recibimiento y me da gusto que el primer capítulo te haya gustado….. hay amiga que te digo?. Este mundo hay días que se empeña en ser parte de los Legan y nos hace la vida difícil, pero no hay más opción que superar las barreras y seguir, yo espero no decepcionarte, para mantenerte un poquito distraída, recibe un fuerte abrazo.

Mis queridas amigas silenciosas, gracia por darle la oportunidad al primer capítulo, espero que esta segunda actualización les haya complacido. Como siempre les invito a compartir su opinión, sugerencia y ….. Por qué no? Desacuerdos también acepto.

Les deseo una espléndida semana, yo regreso pronto con el siguiente capítulo… Saludos, Liz.