Disclaimer: Que hable a quien le pertenezca Sweeney Todd *se escuchan grillos*. Eso pensaba...

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Antes de nada, dejadme explicar el titulo del capitulo para los mal pensados xDDD

Ella, como pronombre, sustituye a FANTASIA, no a la Sra. Lovett ^^

Una vez explicado esto, podeis leer :P


Todavia no renuncies a ella


Clack... clack-clack... clack...

El sonido de unas ruedas al encontrarse con las piedras del camino por el que le obligan a pasar.

Clack... clack clack CLACK...

Una piedra demasiado grande, un bache, que hace que el carro tiemble.

Hace rato que paro de llorar. No servia de nada. Por mucho que se esforzase, nadie oiria, y menos teniendo aquella mordaza entre los labios en un barril que apestaba a vino fermentado.

Ahora simplemente se dejaba llevar. ¿Para que gritar? ¿Para que luchar? Nadie le prestaria atencion.

Nunca nadie lo hacia.

***

Tres dias habian pasado desde que la Sra. Lovett ya no estaba con el, ni Tobias. Ninguno habia vuelto desde aquello.

¿Pero y que podia hacer? Estaba empeñado en que habrian tenido alguna emergencia con algun familiar. Era comun, ¿no? La gente se hacia mayor, enfermaba, y llamaba a sus hijos para que fueran a velarlos.

Lastima que el no tuviera un padre de ese tipo.

—¡Sra. Lovett! ¡Sr. Todd! —grito un muchacho desde la calle.

—¿Que quieres, chaval? —le grito el hombre desde el balcon de su barberia, un poco de mal humor.

—¡C-carta, señor! —la alzo en la mano amedrentado, como queriendo probar su cometido alli.

—Sube —le indico.

No le dio propina, de eso solia ocuparse ella. El, cuanto menos contacto con "la plebe" mejor. Al chico parecio darle igual porque se fue con viento fresco.

Examino la carta con curiosidad. Hacia años que no tenia correo; de eso tambien se ocupaba su vecina, aunque ella apenas supiese leer (y lo que sabia leer era gracias a el, de hecho).

Se sorprendio al leer el apellido de soltera de la Sra. Lovett. ¿Serian sus padres quienes enviaban la carta? O tal vez una hermana o hermano de esos perdidos que aparecen de repente. Pero no tenia sentido. Si se habia ido a atender a su familia, ¿por que llegaban alli las cartas? Deberian enviarselo a donde estuviera, no a un lugar donde no las recibiria.

Tenia ganas de abrirla, solo por la ilusion de haber recibido correo de alguien que se preocupa por uno, aunque ni la carta era para el, ni se preocupaban por el.

Suspiro y la dejo en la comoda tras la silla.

Por desgracia, sus padres le habian enseñado a respetar lo ajeno. No como a Turpin. A ese no le habian enseñado nada de eso. Al Juez le gustaba quedarse con lo ajeno.

Al Juez le gustaba quedarse con Lucy...

Tras varias horas meditando, jurando y perjurando en contra de Turpin, un tedio que prefiero ahorrar, el Sr. Todd decidio que ya era hora de saber lo que decia la carta.

Pero eso si, no iba a abrirla.

Como era de noche, eso facilitaria las cosas.

Cogio el sobre y lo puso en alto con una vela detras. No trataba de quemarla (vamos, dudaba que se escribieran con tinta invisible) sino mas bien ver las letras a contraluz.

Por desgracia, al parecer estaba doblada y las letras se superponian.

—"Querida... hija" Leyo en voz alta con dificultad. "Tu padre y.." ¿lampara? Ah, no, "yo... ya hemos llegado... al muelle..." Bueno, ahora se que la carta es de sus padres —comento en alto—. ¿Pero que hacen en el muelle si estan enfermos? —sacudio la cabeza y siguio leyendo—. "Ya se... que... te morias... por venir" —cada vez se le dificultaba mas—. "Pero... como sabes... a... tu padre... le encanta el mar".

O sea, que no estaban enfermos, o eso parecia. Tal vez se habia ido a cuidar a un hermano, o primo... O amante...

—"Nos hubiese... gustado... invitarte, querida..." —siguio leyendo, descubriendo de donde le venia el querido a la Sra. Lovett, esa incidiosa palabrita que empezaba a añorar—. "Y que trajeras... contigo... a ese apuesto barbe-..." ¿¡Que!? —se horrorizo, tirando la carta con susto de vuelta a la comoda.

¿Que les habria dicho aquella loca mujer?

Decidio no seguir leyendo por su bien mental, y se dedico a pasear por la habitacion, tratando de olvidar la maldita cartita.

¿Donde demonios se habria metido?


N/A: El cochecito LERE me dijo anoche LERE... (8)