Declaimer:

Los personajes de Naruto no me pertenecen. Todo es del gran sensei Kishimoto-san. Pues si fueran míos, ya hubiera puesto a follar a Sasuke y Naruto jeh. Y ¡QUE VIVA EL YAOI!

Notas del fic:

Gracias a todos aquellos que me han seguido gracias por su paciencia y espero que disfruten este cap. Os quiero YUKI-NII ICHI

Capitulo 2 liviandades.

Me había mudado tantas veces que ya había perdido la cuenta, la primera fue a los 5, cuando mama murió y papa no soporto un minuto mas estar en esa casa que parecía tan vacía que llorar nunca la llenaría.

La segunda fue a los 12, cuando mi padre Minato se dio cuenta que no podía mantenerme a su lado, se estaba hundiendo en una depresión única y abismal y temía arrastrarme con el, me dejo en un pueblo, Suna, junto al abuelo, Jirayja que tan solo me abrazo.

La tercera fue cuando Tsunade-oba chan fue transferida del hospital y nos fuimos a konoha.

Yo no le veía el problema a conocer nuevos lugares, pero si el de perder a una persona en cada mudanza. Se suponía que la gente perdía objetos de tanto movimiento y revoleteo pero joder con la suerte que yo tenia venia a ser que me quedaba sin aquellos a los que yo más quería.

Y no era que me quejara ni nada por el estilo, era solo que llego un punto donde las preguntas y querer entender por que eso me pasaba a mi surgía, me ardía en la piel y me hervía la sangre ante cada excusa tonta que no dejaba nada que no supiera antes.

Fue por eso que la cuarta vez que me mude, lo hice tan lejos que fui capaz de olvidar todo, de empezar sin pretensiones insulsas, ni amores pasajeros, cuando empecé a tomarme enserio algunas cosas y la soledad que tanto había pretendido ignorar por fin estiraba sus garras y me tomaba arrastrándome lentamente intentando devorarme pero aun así yo recordaba, yo recordaba que había tenido novias a montón, había tenido amigos pro todos lados y me había formado una mentalidad emprendedora, con mi naturaleza enérgica y mi sonrisa que siempre decía todo iba a estar mejor, no era de todos modos el único ser que sufría en la mierda del mundo.

Fue por eso que con una actitud alegre llegue al bloque de departamentos donde lo conocí a él…. Mi enemigo número uno y la persona que más he odiado en mi corta existencia, Uchiha Sasuke y su toda poderosa sonrisa arrogante que me tocaba las narices tan rápidamente que sentía como las manos se me hacían puño.

Y no es que yo hubiera esperado la mejor de las bienvenidas por parte de mi vecino del piso compartido, pero es que el bastardo ese ni un mísero hola era capaz de dar, primero pensé que no me había visto pero su porte de ignorancia absoluta gritaba lo estaba haciendo apropósito.

Y fue así que comencé una nueva etapa de mi vida, destrozando relojes, enviado notas a un trabajo que no me pertenecía, jodiendole la existencia al tipo de cara bonita y ego extremo.

Y mi nueva afición me hizo olvidar la soledad pero también me canso como nunca, fue por eso que las bromitas pesadas y los insultos mañaneros por fin me habían tocado los huevos, solo existía una solución, yo lo sabia, igual que el, ¿hablar? No mi poca paciencia no daba milagros, así que solo quedaba lo obvio, lo golpearía, lo golpearía hasta que no quedara nada de el y los registros dentales fueran necesario para identificar al muy bastardo, si eso.

Y con una sonrisa ancha y la convicción de lograr mi objetivo, Salí de mi departamento para saldar la cuenta final con el teme, pero las cosas no me salieron como si quiera imagine y ahora me encuentro en una situación demasiado surrealista a mi parecer.

Entre los brazos del engreído al cual debía partirle la cara….

Calor… ¿es acaso todo lo que mi cuerpo podía sentir? Me revolví, esto no debía, esto no…No. Una presión sobre mis labios, me besaba, me besaba con fervor y enojo, trataba de abrirme la boca, su lengua delineaba el contorno de la mía, y los ojos no me cabían de sorpresa, lo veían, esa maldita mirada oscura y vacía ahora parecía brillar, ¿estaba mal? Todo lo que en ese momento mi ser quería, lo que sentía…lo que necesitaba.

Quizás fue, la dulzura que empezó a mostrar sus caricias sobre mi espalada, o mi distracción al no notar como mis piernas se abrían condescendientes brindándole una entrada fácil o la ternura que sus ojos afilados mostraba que mis brazos se soltaron y en lugar de aprovechar y darle el mejor de mis derechazos, le radie el cuello y lo abrace mas fuerte apretándolo contra mi, disfrutando de la brusquedad que el movimiento provoco.

Ah…Sasuke - y la sonrisa ladina me hizo desear haberme cubierto la boca por mi osadía. –

Había gemido, había gemido el nombre de aquel bastardo, y nada nunca me supo mejor.

Su cuerpo se separo de mi lentamente, mientras mis piernas caían con delicadeza y mis plantas tocaban el frio suelo de madera," pero que diablos" no se suponía que el…demostraría que no era un frígido, y me sonroje, ante la mirada afilada y la sonrisa petulante, en que mierda había pensado, maldije en mi interior.

Mira – y a punto hasta la parte media de mi short, un bulto se había levantado en una zona un tanto problemática, desvié la mirada avergonzado, los movimientos insulsos y la lengua carnosa me había excitado tan fácilmente que pensé seriamente, eso era una maldición – parece que a ti si puedo satisfacerte – una risilla burlona y puso la palma abierta de su mano sobre la tienda de campaña que ya era mi prenda –

Cabrón, mil y un veces maldito cabrón.

El sonido del cierre bajando me provoco un morbo insano, mientras que con mi mirada azul empañada y mi racionalidad perdida estire mis brazos, Sasuke no se iba detener y yo no estaba en la mejor de las posiciones para impedir lo que mi cuerpo transpiraba así que mejor rendirse por ese momento, cuando recuperara todas las ideas que aquellos labios me habían robado podría golpearlo hasta hincharme los nudillos.

Y el entendió mi llamada, pasándose la lengua por los labios antes de que esa sonrisilla suya se ensanchara mas y los dedos fríos abrieran la pretina, mi pene estaba mas que levantado, se había salido de los bóxer que se habían humedecido inevitablemente.

Ahh – un gemido de sorpresa se me escapo cuando en lugar de sentir la nívea extremidad, la piel caliente y la textura dura chocó contra mi miembro, era tan grande…tan grueso, que la lujuria me hizo tener un escalofrió –

¿Era así como se sentían los gay cuando sus pollas se encontraban, acariciándose y tocándose lascivamente?, no lo sabía, pero sí que pudo entender el puto goce que eso traía consigo. Mis manos se cerraron sobre la camisa suelta que en ese momento el llevaba, enterrando mis dedos en sus antebrazos, y moviendo la cabeza hacia los lados, antes de que me tomara de nuevo por el mentón y su lengua juguetona se introdujera en mi cavidad. Un beso más. Y este me succiono hasta perder todo lo que aun me quedaba.

Estas mojado…Naruto - pronuncio despacio, empujando su cadera hacia la mía y provocándome un magnifico escalofrió, era un desgraciado provocador de primera y para mi desdicha me gustaba, pero eso no lo admitiría nunca tebayo! -

Y me volvía loco, sus manos paseándose por el interior de mis muslos, mi short había resbalado ante los movimientos de nuestros cuerpos, aprisionándome las piernas, dejándose sodomizado y sin escapatoria. Y eso no hizo si no aumentar el ritmo en que mis caderas se balanceaban de atrás para adelante, mi trasero chocaba con la pared, y mis dedos se enredaban en la mata de cabello oscuro, cerré los ojos con fuerza, quería más.

Y me beso, ante la ansiedad que recorría todo mi rostro

Si, Sasuke era un besador excelente y un afrodisiaco potente que alteraba a tal punto mis hormonas que me olvidaba de respirar, quería cada parte de el por mínima que fuera, yo deseaba que el calor que emanaba el cuerpo fuerte y fornido me quemara.

Y ese beso continuo, separándonos un fracción de segundo para respirar antes de volver a unirnos, y lo sentía, estaba mojado ante él liquido que la punta de mi glande que chorreaba, como la polla de Sasuke palpitaba y sus dedos se ceñían contra mi trasero resbaladizos por estar bañados de la esencia que se mezclaba y se colaba, todo me vibraba, todo se convulsionaba y se estiraba.

La saliva resbalo por la comisura de mi labio mientras jadeaba tal animal en celo, despertando mis bajos instintos junto a la nueva sexualidad que hasta entonces yo desconocía.

Por que no, a mi los tíos no me ponían, yo siempre lo había hecho con chicas, algo normal común y sin pena ni gloria, ninguna me había hecho gemir como ese momento Sasuke lo hacia al jadear junto a mi oído y morderme el lóbulo, ninguna con sus curvas de gimnasio y culos operados me había desesperado tanto.

Me estaba volviendo loco.

Ahhh…jo…der – maldije, la yema de esos traviesas falanges rozaban con inusitada insistencia mi entrada que palpitaba, y que Sasuke pareció amar en ese momento , gire mi rostro hacia la derecha, el lado que la cabeza de este se enterraba en mi cuello – tu…teme ahhh, que mierda…ahh..vas ahh…a…AAHH –

Y me había cortado el rollo, el muy desgraciado lo había metido, dios, me había metido un dedo por el culo, y daba vueltas, me tocaba y salía un tanto solo para volver a entrar y me exploraba, con renovada convicción que termino por matar a la poca cordura que me quedaba.

Otro mas y el cuerpo se me tenso, dolía y me gustaba, ahora eso faltaba, que yo era masoquista y ahora venia a enterarme, dios que la cosa era rara, morbosa y calientemente rara. Eche la cabeza hacia atrás, sus nombre se me escapo un vez, y lo sabia, le gustaba oír como mi voz agitada se esforzaba por juntar las letras que lo conformaban, sus pupila se le dilato al punto de estar completamente oscura, lagrimas se me escaparon de los ojos, y no, no era por que continuara doliéndome, era por que mi corazón latía tan rápido que sentía me explotaría el pecho.

No podía ser posible, que mi cuerpo se contrayéndose ante el más mínimo roce, que hipara ante cada caricia y que mi voz y racionalidad se perdieran ante los labios que me devoraban vivos.

No, no era posible…yo no podía.

Ahhh….Sasuke – pude decir a penas, justo cuando el me dio una mirada rápida y me beso, presionado ambos penes con sus manos y mi entrada se embebía sus dedos y yo inevitablemente era presa del mas fuerte y placentero orgasmos que en la vida había tenido –

Me revolví, bajando mi mano y poniéndola sobre la de el.

Naruto – exclamo roncamente, su aliento cálido choco contra mi boca que estaba abierta, dejando escapar las maldiciones que me sabían a gloria

Jadee, mientras el bebía mis gemidos y todo se ponía en blanco…

Lo solté, cuando mis piernas me fallaron y el me tomo por la espalda a la vez que resbalamos al piso que absorbía todo el calor que nuestros cuerpos transpirados, húmedos y agitados emanaban.

Y lo supe, cuando el cubrió mis ojos y junto su frente con la mía, algo estaba mal…nos habíamos perdido y no sabíamos como regresar