Disclaimer: "Xmas" es un fanfic basado en la serie Castle, Martha, Jim, Castle, Beckett y el resto de personajes mencionados no me pertenecen, son propiedad de su creador Andrew W. Marlowe y de la cadena ABC. No intento violar las leyes del copyright ni obtengo ningún tipo de remuneración económica por escribir esto.

Nota de la autora: Tras el capi de Navidad de Castle me quedo un detalle rondando la cabeza, Martha vestida como en el Cascanueces haciendo que todas las navidades de su hijo fueran lo más felices posibles y al final, el tema se me escapo de las manos que es lo que me suele pasar.

Así que un repaso a las navidades de los Rodgers – Castle – Beckett a lo largo de la historia. En este caso las quintas navidades de Rick.

Espero que os guste.

Tipo: Para todos los públicos.

Lo comencé a escribir en diciembre 2012


Xmas

24 de diciembre de 1974. Brooklyn. Nueva York.

Las cosas van mejor, van mucho mejor, Martha lo repite cada día porque es así, todo va mejor, mucho mejor... Ya no hay facturas médicas que pagar y aunque siguen en Brooklyn, puede permitirse el lujo de una buena niñera para Rick, no tiene que negociar con las vecinas, ni tratar con guarderías de segunda. No falta comida en su mesa la víspera de Navidad, ni adornos, ni regalos bajo el árbol, ni un enorme árbol en el salón. Todo va bien, mejor...

Ha trabajado sin descanso durante esos últimos cinco años y los resultados están ahí, son patentes y se enorgullece de ellos. Hace de la Nora de Ibsen en un buen teatro de Manhattan, seis días a la semana, una media de dos funciones al día. Se ha ganado un nombre en la industria, tiene talento, es joven, bella, trabajadora y una gran relaciones públicas.

No le importa su fama de díscola.

Se la ha ganado.

La beneficia.

La mayoría de la gente ni sabe que tiene un hijo.

No le falta trabajo.

Desde hace cinco años no le falta trabajo... pero sí que le falta tiempo.

Apenas ve a Rick y eso le duele, tiene la sensación de que entre unas cosas y otras se ha perdido la niñez de su hijo y ya se arrepiente de ello, pero las cosas no son fáciles, no lo son... son así. La acaban de ofrecer una gira maravillosa que terminará en Europa. Dos años. El mejor regalo que Santa Claus podía hacerle... eso le ha dicho su agente.

Tiene la sensación de que su agente no le hablará hasta después de año nuevo, si es que vuelve a hablarle alguna vez.

No puede hacerlo.

¿Con quién dejaría a Rick?

Una cosa es pagar medio sueldo a una niñera para que le crie y robar tres o cuatro horas al día para pasar con su hijo en plan madre amabilísima y encantadora, el papel de su vida, y otra muy diferente es... ni siquiera es capaz de barajar las opciones.

¿Un internado para un niño de cinco años?

¿Tenerle durante dos años saltando de hotel en hotel, de estado en estado, de país en país?

Aún escucha los gritos de su representante en su oído.

Tiene unas inmensas ganas de llorar.

No es el lugar, no es el momento.

Su pequeño Rick la espera al otro lado de la puerta. Cenaran juntos y por la mañana el pequeño la despertara tirándose encima de su cama, alrededor de las cinco de la mañana. Desayunaran tortitas con nata y sirope de chocolate, mientras juegan con los nuevos juguetes.

Pasarán el día juntos, porque la Navidad es suya. Siempre será suya.

Es el momento de ponerse su disfraz de princesa Cascanueces, es su momento de declamar exageradamente como le gusta a su hijo. Le ha comprado un traje de ratoncillo. Tal vez puedan comenzar una nueva tradición.

Es el momento de ponerse en la piel de su mejor personaje.

El de madre.

Entra en su casa con una sonrisa reluciente mientras exclama "Feliz Navidad". Rick corre hacia ella y ella le coje al vuelo.

Feliz Navidad.